19- Inolvidable.

El despertador de Sakura sonó a las 10:30hs. Lo apagó saliendo de la cama, se estiro un poco y luego abrió las cortinas de su pieza para ver cómo estaba el día. El cielo celeste, sin una sola nube, y el Sol radiante lo iluminaba todo. -¡Qué hermoso día!- dijo con emoción. Dio media vuelta y se dirigió a buscar toallas y la ropa para bañarse y luego cambiarse. A los 20 minutos salió vestida con una short negro, una remera mangas cortas rosa, y el calzado de siempre.

Se dirigió a la cocina a preparar su desayuno: café con leche, tostadas y jugo; cuando terminó lavo todo y lo guardo. 11:00hs de la mañana y le faltaba media hora para ir a buscar el regalo para Hinata. –Mmm… - musitó caminando por la sala. –Voy a disfrutar del hermoso día.- dijo caminando hacia el balcón. Apenas salió, la brisa veraniega la recibió, le encantaba el verano, tenía ese no sé qué que la maravillaba.

Se apoyo en la baranda, mirando al cielo. "Kakashi…" pensó con tristeza. "Kami-sama, ¿por qué siempre tengo que pensar en él?" preguntó angustiada. "Me conformaría con sólo verlo…." Se decía con dolor. Suspiró y algo le decía que mirara para abajo, y así lo hizo. Se encontró con el peligris que tanto amaba, estaba parado en el techo de la casa de enfrente, al parecer, iba a algún lado.

Sus miradas se cruzaron, él la miraba con tanto amor, pero también con tanto dolor. La pelirosa jamás sería de él, ella estaba enamorada del Uchiha. "Soy un perdedor, la primera vez que me enamoro en mi vida… y ella sólo me uso." Pensó con dolor. "Sakura, aunque estés enamorada de Sasuke yo… te voy a amar toda la vida, porque… vos sos mi vida." Le contó en su mente. Bajo la cabeza mirando al piso, dándose por vencido. Si ella amaba al Uchiha, él lo aceptaría porque "Sólo quiero que seas feliz… Sakura." Le confesó sincero, pero le dolía en el alma que la pelirosa amara a otro. Levantó la cabeza, y siguió su camino.

Sakura lo vio alejarse y las lágrimas volvieron a sus ojos, pero las dejo caer, eran lágrimas de tristeza, pero también de alegría. Había visto al hombre que tanto amaba, cuando pidió verlo; tal vez… el destino quería que fuera así. Volvió a meterse a su casa y vio el reloj 11:25hs, tenía que ir a la joyería ¡ahora! No era necesario ser tan puntual en este caso, pero llegar al lugar le tomaría 20 minutos, y se le hacía muy tarde ya que el local cerraba a las 12:00hs.

Llegó corriendo a la joyería, y al entrar vio a su peligris hablando con el dueño. Al verla, Kakashi guardó algo en su bolsillo, muy rápido, como si no quisiera que la pelirosa lo viera. Saludó amablemente al señor, y después salió del lugar, pasando al lado de la chica. Sakura estaba confundida, ¿qué hacía en la joyería si ya había comprado el regalo para Hinata ayer? ¿Y qué fue eso que guardó tan rápido cuando la vio?

–Buenos días, señorita.- la saludó el vendedor. –Buenos…- devolvió ella dejando de pensar. –Vengo a buscar la pulsera que deje para grabar ayer.- dijo acercándose al mostrador, donde estaba el hombre. –Sí, la voy a buscar atrás, permiso.- pidió el señor, y luego se fue. Sakura espero unos 5 minutos, y el dueño volvió. -¿Es ésta, no?- preguntó mostrándole la pulsera. –Sí.- afirmó, la agarró y vio la escritura que tenía hecha. –Quedo muy linda.- comentó ella. –Sí, te la envuelvo para regalo.- dijo el hombre y empezó el trabajo.

Sakura miraba como el señor hacia lo que dijo, y no aguantaba las ganas de preguntarle qué había comprado el peligris. –Señor…- lo llamó. El aludido levantó la vista para mirarla.-El chico que se fue después de que entre… ¿qué…Compró?- le preguntó con vergüenza. –Un dije y una cadena de plata. Era muy hermoso ese collar.- explicó seguro. -¿Sí? ¿Cómo era?- preguntó curiosa. –Era un dije en forma de corazón, bordeado con piedras preciosas rosas. Muy delicado y fino.- explicó maravillado. –Wow, debe ser hermoso…- comentó impactada. –Sí, y le hizo grabar algo.- acotó volviendo a envolver el regalo.

-¿Y… qué fue lo que grabo?- preguntó precavida, pero curiosa. –'Nunca te olvides de mí, te amo. K. H'- dijo el señor. Sakura sintió un golpe en su corazón, la tristeza la invadió otra vez. "Seguro es para Anko…" pensó con dolor. –Ahhh…- contestó sin ánimos. –Bueno, acá está el regalo.- dijo el hombre presentando la bolsita plateada con un moño blanco. –Gracias, hasta luego…- devolvió agarrando la bolsa, caminó hasta la puerta y salió del lugar.

Empezó a caminar a su casa, eran las 12:25hs y tenía que comer. Llegó y dejo el regalo en su pieza, luego fue a la cocina para cocinar el almuerzo. Comió, cuando terminó limpió y ordenó. Se sentó en el sillón a ver tv –Qué gran sábado…- dijo con sarcasmo. –Pero bueno, esta noche va a estar genial.- decía más animada. –Aunque… él va a estar ahí… con ella.- comentó molesta. –No voy a dejar que eso arruine mi noche, hoy la voy a pasar bomba.- decidió segura. –Y no me importa si Anko intenta tirarme abajo, o si Kakashi la besa…- dijo enojada. –Esta noche, será inolvidable.- aseguró. Empezó a cambiar de canales y encontró uno de medicina, no decía nada que ella no supiera, pero al menos era entretenido.

A las 13:30hs alguien llamó a su puerta -¿Quién será?- se preguntó caminando para ir a atender. Abrió la puerta e Ino la recibió diciendo –Frente de marquesina, ¿estás lista?- le preguntó. -¿Para qué?- devolvió confusa.-Para ir a la peluquería: nos vamos a peinar, a maquillar, a hacer las manos…- contaba la rubia con sus dedos. –Pero… nunca me dijiste nada.- le dijo la pelirosa sorprendida. –Es que se me ocurrió hace un rato, ¿venís o no?- inquirió perdiendo la paciencia. –Sí, Ino, busco plata y vamos.- aceptó Sakura, hizo lo dicho y se pusieron en marcha.

En 15 minutos llegaron a la peluquería, entraron y una mujer rubia, muy linda, las recibió. – ¡Hola chicas!- dijo la mujer con emoción. –Hola señora Hana- la saludó Ino. –Ella es mi amiga Sakura, viene a prepararse también.- contó la rubia. –Hola, Sakura, soy Hana Fuchimini- se presentó la mujer. –Mucho gusto, Sakura Haruno.- devolvió ella. –Bien, veamos cómo las vamos a peinar, siéntense en estos dos.- decía indicándoles los asientos.

Así empezaron, viendo los peinados. Ino eligió rulos, pero recogidos en una media cola, y el flequillo planchado. Sakura por otro lado, eligió uno que era todo el pelo planchado, Ino pensó que era muy simple para una fiesta tan importante, pero la pelirosa le explicó que su vestido era muy llamativo y que prefería algo simple para equilibrar. Hana le aconsejo que se pusiera una cinta del color del vestido, simulando una bincha, para que no quedara TAN simple; y a las dos chicas les gustó la idea.

Mientras le hacían los peinados eligieron el maquillaje: Ino optó por uno muy glamoroso, mientras que Sakura algo sencillo; cosa que volvió a iniciar una discusión entre las chicas: la rubia pensaba que su amiga tenía que arriesgarse más, y la pelirosa quería algo tranquilo ya que no le gustaba llamar la atención. Hana otra vez encontró la solución: sombras rosas en los ojos de Sakura y brillo en los labios. Eso era más jugado, sin dejar de ser sencillo.

Terminaron de maquillarlas y siguieron con las manos: las dos eligieron hacerse francesitas, así que no hubo problema con eso. Al finalizar el trabajo de las manicuristas, las peluqueras siguieron peinando a las chicas. Mientras las peinaban Sakura le preguntó a su amiga -¿Qué pasó anoche con Shikamaru?- pícara. –Emmm… nada.- contestó con vergüenza la rubia. -¿Nada de nada?- volvió a inquirir curiosa. –Mmm… bueno, está bien… nos besamos.- le contó Ino sonrojándose. – ¡Qué bueno!- exclamó Sakura con alegría. -¿Y te pidió que seas su novia?- volvió a preguntar. –Sí.- afirmó la rubia sonriendo. -¡Ino!- dijo la pelirosa risueña. –Me alegro por ustedes.- terminó de decir sonriendo. La rubia sintió devolviéndole la sonrisa.

Estuvieron toda la tarde metidas en el salón, a eso de las 18:30hs terminaron. – ¡Muchas gracias, Hana-chan!- digieron al unísono la pelirosa y la rubia. –De nada, ¡están hermosas las dos!- comentó con emoción la rubia. –Espero que tengan una noche muy linda y que se diviertan mucho.- terminó de decir la señora. –Gracias, hasta luego.- saludaron las dos. -¡Chau, chicas!- devolvió Hana.

Caminaron una cuadra e Ino freno. –Bueno, frentesota, tengo que admitir que estas hermosa.- le dijo la rubia sincera. –Gracias, Ino-cerda, vos también.- contestó la pelirosa de igual manera. -¿Nos vemos en el cumple?- preguntó Ino. –Claro.- devolvió Sakura. –Nos vemos, frentona.- se despidió la rubia. –Nos vemos, cerda.- dijo la pelirosa. Y las dos se separaron, Ino por izquierda y Sakura por la derecha. La pelirosa llegó a su casa lo primero que hizo fue sacar su vestido y dejarlo en la cama. Después se dirigió a la sala donde… bueno, volvió a ver tv, no tenía mucho para hacer.

A las 20:550hs estaba emocionada, quería cambiarse YA pero… se acordó que no tenía pareja y que todos iban a ir con alguien, y ella llegaría sola… qué vergüenza. Escuchó que llamaban a la puerta -¿Quién será? Ahora todos deben estar preparándose para la fiesta…- decía caminando hasta la puerta. La abrió y se sorprendió de la persona que encontró –Sasuke…- dijo incrédula. –Hola, Sakura.- la saludó el morocho.

Sakura vio al chico de pies a cabeza: traje negro, con zapatillas, y una camisa blanca un poco abierta, sin corbata. Estaba MUY lindo "Nunca vi a Sasuke así… está tan… sexy" pensó baboseándose. -¿P-por qué viniste?- le preguntó atontada. –Es que… quería preguntarte si… ¿queres ir la fiesta conmigo?- preguntó nervioso, sólo ella lo ponía así. La pelirosa no sabía qué contestarle, no quería que pensaran mal… ¡al demonio los demás! Ella iba a ir con su amigo, aunque todos piensen que son novios. –Sí, Sasuke.- aceptó sonriéndole.

El Uchiha no podía creer que la pelirosa aceptara, hasta había pensado qué decir si lo rechazaba. –Pero todavía no me cambié, pasa.- lo invitó dándole lugar. El morocho entró y caminó con ella hasta la sala. –Sentate, yo me voy a cambiar.- aclaró Sakura, y luego se fue a su pieza. "Wow… se veía hermosa, y con el vestido… cómo amo a esta mujer." Pensaba el morocho. "Ahora todos me van a envidiar porque voy con la más hermosa." Decía agrandando su ego. "Nunca pensé que iba a aceptar, ni se cruzó por mi cabeza esa posibilidad." Analizaba tranquilo.

-Sasuke…- lo llamó Sakura atrás de él. El aludido se paro para verla, y se quedó anonadado. -¿Cómo estoy?- le preguntó tranquila. El vestido, los zapatos, el pelo, el maquillaje… todo, todo le quedaba perfecto –Hermosa…- contestó todavía mirándola. Eso hizo sonrojar un poco a la chica. –Gracias…-devolvió ella. –Vos no estás nada mal.- le dijo en tono burlón. –Gracias, Sakura.- las dio riendo un poco. –Son las 21:30hs… ¿vamos?- preguntó Sakura. –Sí, no podemos llegar más tarde que Kakashi.- comentó el morocho. Y el corazón de Sakura tembló, tan sólo con escuchar su nombre. –Sí…- afirmó. Caminaron hasta la puerta y salieron.

21:45hs y llegaron al salón donde era la fiesta, y estaba lleno de gente con sus antifaces. Mientras iban pasando TODOS los miraban, llegaron a la mesa principal donde estaban Hinata, Naruto, Ino, Shikamaru, Ten-Ten, Neji, Lee, Kiba, Shino, Chouji y los sensei's: Gai, Asuma, Kurenai, Anko y… Kakashi. – ¡Sasuke-kun! ¡Sakura-chan!- gritó Naruto al verlos. –Hola, Naruto.- contestaron los dos. –Hinata ¡feliz cumple!- dijo la pelirosa abrazando a su amiga. –Gracias, Sakura.- devolvió la peliazul. –Feliz cumple años, Hinata.- la saludó Sasuke después de que Sakura la soltó. –Gracias, Sasuke.- devolvió la ojiperla.

-Toma, mi regalo.- se lo dio Sakura. –A ver…- decía Hinata abriendo la bolsita, después la cajita, y vio la pulsera –Es hermosa, gracias.- las dio sonriendo. –Qué bueno que te gusto.- le dijo la pelirosa contenta. –Naruto, ¿le diste nuestro regalo?- le preguntó el morocho. –Mmm… todavía no.- contestó el rubio. -¿Y qué esperas?- preguntó el Uchiha. –Ya voy, Sasuke…- respondió sin darle importancia. –Hinata, bueno, sabes que siempre ando corto de dinero y bue, Sasuke me ayudó a comprarte este regalo.- aclaró antes de dárselo. –Naruto…- musitó ella muy enamorada.

Abrió el estuche que su novio le dio y lo abrió –Ohh, es precioso, gracias.- dijo mirando a ambos chicos, pero a su novio le dio un beso. Era un collar que decía "Hinata" –Kakashi, dale el nuestro.- ordenó Anko molesta. –Ummm… feliz cumple años Hinata.- dijo dándole la cajita, sonriendo bajo su máscara. La peliazul lo abrió y vio el anillo –Es divino, gracias.- devolvió mirándolo a los dos. El peligris asintió con la cabeza y la pelivioleta fingió una sonrisa.

Hinata siguió abriendo regalos: aros de parte de Kurenai y Asuma, Ino y Shikamaru le regalaron un reloj, Chouji, Lee, Kiba y Shino otro anillo, Ten-Ten y Neji una linda remera; y así con los demás regalos. A eso de las 22:30hs comieron. En la mesa, todos quería comentar lo de el morocho y la pelirosa pero nadie quería ser el primero. Kakashi miraba a la pelirosa embobado "está increíblemente hermosa…" pensó con amor. "Está… Kami-sama, es perfecto." Pensaba la pelirosa mientras miraba al peligris. Kakashi tenía unos pantalones de vestir negros, una camisa blanca un chaleco negro, y su infaltable máscara.

–Así que la hermosa Sakura y el último Uchiha están juntos.- comentó Gai. –No, Gai-sensei, Sasuke y yo vinimos como amigos.- negó la pelirosa. –Pero si hacen una pareja tan linda…- acotó Anko con todo burlón. –Somos amigos… parecen que son tarados.- explicó frío el morocho. -¿Por qué, Sasuke?- preguntó curioso el peligris. –Porque si Sakura y yo fuéramos novios, no lo negaríamos, sería estúpido hacerlo, y ni ella ni yo lo somos.- aclaró mirándolo fijo.

-Tal vez no quieren contarlo y están en todo su derecho.- comentó Asuma. –No es eso, Asuma-sensei, es que no tenemos nada que ocultar. Aparte, sería tonto porque tarde o temprano la verdad sale a la luz.- explicó Sakura. –Bueno, estén o no, Sasuke está con una de las más linda de la noche, y yo solo.- decía Kiba mirando para ver si conseguía ver alguna 'presa' -¿Una de las más lindas? ¿Quiénes son, Kiba-kun?- preguntó Lee. –Con perdón de los novios, pero Hinata, Ino, Ten-Ten, Kurenai-sensei y Sakura.- contestó seguro. –Sí, tenes razón.- afirmo Lee.

-Bueno, dejen de elogiar a las novias de los demás y vayan a buscar algunas chicas.- dijo Asuma divertido. –Ahora no, cuando empiece la música.- aclaró Kiba. –Gai-sensei ¿usted vendrá con nosotros?- le peguntó Lee. –Claro, Lee, yo todavía tengo la llama de la juventud ardiendo en mí.- contestó sonriendo como siempre hace. –Gai-sensei, usted es genial.- dijo Lee llorando con emoción. De pronto se apagaron todas las luces, y la música empezó a sonar. -¡Vamos, Hinata!- gritó Naruto agarrando a su novia, y llevándola a la pista. Ino, Shikamaru y Ten-Ten y Neji hicieron lo mismo. Lee, Kiba y Gai-sensei fueron a 'conquistar' chicas según dijo el cejudo mayor. Chouji y Shino se fueron porque ya estaban cansados.

Con casi toda la mesa en la pista de baile, sólo quedaban 4: Sakura y Sasuke, Anko y Kakashi. El morocho se acercó al oído de la pelirosa y le preguntó -¿Queres bailar?- Y la pelirosa aceptó. Se pararon y caminaron hasta la pista. Kakashi hizo lo mismo, pero porque Anko no dejaba de quejarse. Estaban muy cerca bailando, como la última noche en el bar. El tema divertido y bailable termino y empezó otro, éste era lento, y triste. Sakura se abrazó al cuello de Sasuke, y Kakashi a la cintura de Anko, los dos podían verse perfectamente.

Son tantas cosas las que llevo dentro

Y soledades que ya ni me acuerdo

Tiré los dados y gané perdiendo

Lo que fui ganando me lo quita el tiempo...

Quiero contarte que en mis noches largas

Me imaginé acariciando tu espalda,

Y entre tus pechos me quedé dormido

Y sin tus alas, nena, me caí del nido

Otro tema que parecía hecho especialmente para ellos, pero esta vez era para ellos en todos los sentidos, hasta en la música lenta y triste.

No hables...Silencio

Es un amor prohibido

Este que llevo puesto

Te quiero...No entiendo

Como puedo vivir, si ya me estoy muriendo...

Y no verán tus ojos

Que me perdí por ti, que me morí por ti

Esas palabras… era un amor prohibido el que cada uno sentía por el otro, y los dos se estaban muriendo al estar separados y viendo al otro con alguien más. Tenían el corazón hecho pedazos.

Lugar injusto distinto destiempo

El vil demonio provocó el encuentro,

Me tiembla el alma, te tengo tan cerca

Que puedo besarte y me desespera...

Ya no me sigas que me vuelvo loco

No quiero verte, ni pecar un poco

Es un infierno que vivo contigo

Esos labios rojos que no serán míos

Sakura tenía tantas ganas de llorar, no podía seguir viendo a su amado abrazando a otra, y separó de Sasuke y tratando de estar tranquila le dijo –Voy al baño.- y salió caminando rápido para los baños, pero antes de llegar se desvió y salió al enorme patio del lugar. Kakashi la vio irse, pero también vio el desvió que hizo. Le dijo a Anko que se iba al baño, pero fue a buscar a la pelirosa.

Sakura llego a la mitad del patio, se sacó el antifaz, y con muchas ganas empezó a llorar. Las lágrimas caían de sus ojos y ella las borraba con bronca. Miro a la Luna y pensando le dijo "¿Por qué tengo que amarlo así? ¡¿Por qué a ÉL?"Con dolor. "Quiero olvidarlo, quiero dejar de llorar, de sufrir… quiero ser feliz." Decía tristemente. "Quiero borrarlo de mi vida, sacarlo de mi corazón, para terminar con esta tristeza que me agobia." Terminó de pensar bajando la cabeza, cansada de la situación.

-Sakura…- la llamó una voz atrás de ella, conocía muy bien de quién era esa voz. Levanto la cabeza, y se limpió las lágrimas tratando de dejar de llorar. -¿Sí?- contestó intentando estar calmada. -¿Qué haces acá?- preguntó Kakashi curioso. –Nada, solo… vine a ver la Luna.- devolvió sin ánimos. -¿En el cumple años de Hinata?- dijo con ironía. "Soy una estúpida." Se dijo así misma. Era obvio que no había salido de la fiesta de su mejor amiga para ver la luna.

-¿Te pasa algo?- inquirió preocupado, pero no lo demostró. –No, ¿por qué me va a pasar algo?- contestó la pelirosa. –Umm… no sé, dejaste de bailar con tu amado Sasuke para venir 'a ver la luna'…- respondió con sarcasmo. A la chica no le gustó eso, dio media vuelta enfrentándolo. -¿Mi 'amado' Sasuke?- le preguntó al chico algo molesta. –Sí.- contestó el peligris serio. –Él no es mi 'amado' Sasuke.- devolvió ella conteniendo las lágrimas.

-¿Segura? No es lo que parece…- dijo Kakashi sin creerle nada. Sakura lo miró molesta, pero una idea vino a su cabeza. -¿Y vos por qué no estás con tu AMADA Anko?- preguntó ella desafiándolo. Kakashi la miró, no sabía cómo contestar eso. –Ummm… me aburrí de bailar.- contestó desinteresado. -¿Con tu amada Anko? Qué raro…- comentó la pelirosa con burla. –No es mi amada Anko.- le dijo serio, estaba cansado de que ella digiera eso. –Pero si es tu amada, tu novia, tu Anko.- contestó la pelirosa molesta. –NO es mi amada, NO es mi novia y NO es mi Anko.- le aclaró enojado. – ¿Seguro? No es lo que parece.- devolvió ella seria.

Kakashi la miró, le dolía que la pelirosa que tanto amaba le digiera eso. -¿Cuándo lo van a aceptar?- le preguntó. -¿Qué?- dijo ella sin entender. –Sasuke y vos, ¿cuándo van a aceptar que están juntos? Es más que obvio que se aman.- decía él. Sakura lo miró triste, su peligris todavía pensaba que ella amaba al morocho. –NO estamos juntos, NO nos amamos, ¿cuándo nos van a creer?- le preguntó cansada. –Cuando lo acepten.- contestó el peligris serio.

-¡No tenemos nada que aceptar! NO estamos juntos.- respondió la pelirosa molesta. – ¿Por qué lo esconden tanto? Sólo tienen que reconocer que se aman.- explicó cansado de que ella lo negara. -¡Yo NO amo a Sasuke!- le gritó hastiada. –Claro que lo amas, deja de negarlo.- le dijo él con bronca. –NO lo amo…- volvió a decirle ella, ahora con la voz algo quebrada. -¿Entonces qué fue ese beso que yo vi?- le preguntó con algo de ironía. -¿Qué beso?- dijo ella confusa. –Yo vi cuando se besaban, la noche en la que me invitaste a comer a tu casa.- le explicó serio. -¿Lo viste?- le preguntó incrédula. –Sí…- afirmó él.

-Entonces… ¿fue por eso que te enojaste conmigo y volviste con Anko?- le preguntó uniendo cabos. Kakashi asintió con la cabeza. –Él me beso, me dijo que le gusto, pero yo no quería besarlo.- aclaro segura. –Claro, y por eso le aceptaste el beso.- dijo él con sarcasmo. –No es como pensas, él me beso de sorpresa, por eso no reaccioné rápido.- le explico. –Sakura, no soy idiota. Vi como te besaba tirada en el sillón.- dijo con celos. –Yo no quería besarlo.- volvió a decirle, pero con lágrimas en sus ojos. –No lo niegues más…- le dijo el peligris. -¿Por qué no me crees?- le preguntó la pelirosa con dolor. -¡Porque yo vi cuando se besaban!- gritó cansado. –No vengas a negarme algo que yo vi.- terminó de decir con bronca.

-Kakashi, no es así, lo malinterpretaste.- le dijo Sakura llorando. –Claro, estaba atrapado en un genjutsu, ¿eh?- dijo sarcástico. -¡Yo no quería besarlo!- gritó la pelirosa con angustia. -¿Y por qué no? Si siempre lo amaste.- le dijo el peligris con celos, bronca, y dolor. –Porque…- musitó ella con la voz quebrada y todavía llorando. –Porque yo…- siguió diciendo. -¿Por qué vos qué, Sakura?- le preguntó Kakashi con calma, verla llorar así, le partía el corazón. –Porque yo… te amo.- le confesó mirándolo fijo.

Kakashi no podía creer lo que escuchó. -¿Qué?- dijo incrédulo. –Te amo…- volvió a decirle con dolor. El peligris se la quedó mirando. – ¡Pero ahora no te importa porque la amas a Anko!- gritó como pudo, con tristeza. –Y encima me odias, y no confias en mí…- terminó de decir, y se tapo la cara con sus manos. Le dolía tanto saber que su amado peligris jamás iba a ser suyo, que jamás iba a volver a confiar en ella, y lo peor, que iba q tener que soportar verlo con Anko.

Sakura sintió que la abrazaban por la cintura, y que le besaban la cabeza. Sacó sus manos de su cara, y levantó la cabeza para ver quién era. Pestañó muchas veces para ver si sus ojos no la engañaban –Sakura.- dijo Kakashi mirándola con amor. Ella lo miraba sorprendida, confundida, incrédula. –No llores…- decía secándole las lágrimas que seguían cayendo por los ojos de la chica. –Yo no amo a Anko, ni te odio.- le aclaró con voz suave. -¿Qué?- musitó la pelirosa. –Y claro que me importa porque… yo también te amo.- le declaró sonriéndole, bajo la máscara.

Sakura estaba en shock ¿su peligris le había dicho que la amaba? ¿Había escuchado bien? -¿Qué?- volvió a decir sorprendida. –Que te amo.- le susurró él al oído. -¿E-en serio?- preguntó ella nerviosa. –Sí, más que a nada.- afirmó seguro. –Kakashi…- dijo la pelirosa antes de abrazarlo y empezar a llorar otra vez, pero de felicidad. –Sakura, no llores.- volvió a pedirle abrazándola fuerte. Sakura se separó un poco de él y se secó las lágrimas. –Tenes razón, no tengo que llorar.- le dijo sonriéndole. –Extrañaba mucho tu sonrisa.- le contó el peligris.

Se quedaron mirando unos segundos, y fueron acercándose más. La pelirosa le bajo lentamente la máscara y se volvieron a besar. Se besaron con amor, con necesidad, con ternura, se besaron demostrándose cuánto se habían extrañado. Se separaron por falta de aire, y ella volvió a decirle –Te amo, Kakashi.- totalmente embobada por su peligris. El shinobi sonrió, y eso le gustó más a la chica. –Yo también te amo, Sakura.- devolvió con voz suave.

-Te compre algo.- le dijo Kakashi. -¿Qué?- musitó ella saliendo de su 'transe' –Que te compré algo, un regalo.- aclaró sacando algo de su bolsillo, y se lo dio a la pelirosa. Sakura miró la cajita: era dorada con un moño plateado, muy linda. -¿Qué es?- le preguntó curiosa. –Abrilo.- contestó él. La pelirosa hizo lo ordenado y su corazón casi dejo de latir cuando vio lo que había adentro. -¿Te gusta?- preguntó Kakashi. –Es… hermoso.- contestó Sakura anonadada por el regalo. Era un dije en forma de corazón, bordeado por piedras preciosas rosas. –Dalo vuelta.- le dijo el peligris, y ella lo hizo. En el reverso se leía 'Nunca te olvides de mí, te amo. K. H' "Entonces no era para Anko." Pensó feliz la pelirosa.

-Kakashi, ¿por qué?- le preguntó mirándolo sin entender. –Porque… ésta iba a ser mi forma de decirte 'chau' Pensé que amabas a Sasuke…- explicó el peligris. –Kakashi…- dijo ella mirándolo con amor. -¿Te lo pongo?- ofreció él. Sakura asintió con la cabeza y dio media vuelta, sostuvo su cabello, y el peligris le puso el collar. Una vez que Kakashi terminó, ella volvió a mirarlo –Gracias…- le dijo sonriéndole. –De nada.- devolvió él tranquilo. Sakura agarro el colgante, leyó la frase grabado y dijo –Es hermoso…- dulcemente. –No más que vos.- afirmó Kakashi con voz suave.

Sakura lo miro, al escucharlo decir eso se sonrojo mucho. –Prometo que nunca me lo voy a sacar.- juro la pelirosa segura. Kakashi sonrió, y Sakura quedó otra vez embobada por la sonrisa tan perfecta de su peligris. –Te amo…- le dijo todavía hipnotizada. –Yo también te amo, Sakura.- devolvió el peligris sincero. Se acercó lentamente a la boca de la chicay la besó otra vez. Empezó con un beso tranquilo, cariñoso, dulce; pero después se fue convirtiendo en uno más pasional, más sensual, más… salvaje.

La pelirosa empezó a sentir ese calor dentro suyo que sintió aquella noche en el armario del bar, y le gustaba. Sabía a qué se debía, pero ahora no tenía dudas: quería hacer el amor con Kakashi. Quería entregarse a él en cuerpo y alma porque sabía que él la amaba tanto como ella lo amaba a él. Kakashi estaba sintiendo lo mismo que la pelirosa: esas ganas de que sea suya y de nadie más, esa sensación de necesitar más que besos, tener que demostrarle su amor con todo su cuerpo, ser de ella en todos los sentidos.

El peligris se separó de ella, a duras penas, y le dijo –Sakura… ¿queres que vayas a un lugar más… privado?- preguntó precavido, no quería asustar a la chica. –Sí, pero… ¿no van a sospechar de que no estemos?- contestó con algo de miedo. –No importa, mañana voy a caminar agarrado de tu mano por toda la aldea, para que a nadie le quede duda de que estamos juntos.- explicó seguro el peligris. -¿En serio?- preguntó la pelirosa sorprendida. –Sí, porque ¿somos novios, no?- le dijo él lógico. –Sí, te extrañe tanto, Kakashi.- contestó ella abrazándolo. Kakashi aceptó el gesto, y lo devolvió gustoso. –No tanto como yo, Sakura.- respondió con cariño.

Sakura se separó un poco de él y le preguntó -¿A dónde vamos a ir?- con algo de vergüenza. –Ummm… a mi casa.- contestó él seguro. La pelirosa asintió con la cabeza, él la agarro de la mano y juntos empezaron a saltar hasta la casa del peligris. Tardaron 15 minutos en llegar a la casa de Kakashi. Al entrar a la sala la chica se sorprendió por lo ordenada que estaba, se imagino algo desordenado, pero le gustó que estuviera así.

El peligris abrió las cortinas de los grandes ventanales que tenía y la luz de la Luna entró en la habitación, era muy lindo. Se acercó a la pelirosa y la abrazó por la cintura, mirándola fijo. La mirada del peligris hechizaba a Sakura, la hacía temblar, la intimidaba, era tan profunda y fija. –Sakura…- la llamó con voz suave, pero firme. –Mmm…- musitó ella. – ¿Puedo… decirte una poesía?- preguntó algo apenado. -¿Una poesía?- repitió la pelirosa sorprendida. –Sí, bah, en realidad es una canción… pero yo no canto bien.- le explicó rascándose la nuca, con una sonrisa que desarmó a la chica de lo hermosa que era. –Sí…- afirmó embobada .

-Bueno, espero que te guste.- le dijo más serio. -Amo lo que veo y lo que ocultas

amo lo que muestras o insinúas

amo lo que eres o imagino

te amo en lo ajeno y lo que es mío

Amo lo que entregas, lo que escondes

amo tus preguntas, tus respuestas

yo amo tus dudas y certezas

te amo en lo simple y lo compleja

Y amo lo que dices, lo que callas

amo tus recuerdos, tus olvidos

amo tus olores, tus fragancias

te amo en el beso y la distancia-

Decía el peligris mientras la miraba con amor, y ella le devolvía la mirada con la misma intensidad.

-Y amo lo que amas, yo te amo

te amo por amor sin doble filo

te amo y si pudiera no amarte

sé que te amaría aún lo mismo

Y amo lo que amas, yo te amo

te amo por amor al dar lo mío

te amo con orgullo de quererte

porque para amarte yo he nacido-

Sakura escuchaba las palabras de su amado peligris, y conmovían su corazón, era increíble que él: Kakashi Hatake la ame. El famoso ninja copia amaba a una chica tan común y corriente como ella, a una kunoichi que nunca sirvió para nada, que siempre tenían que salvar, que hasta hace poco fue una mocosa; su sueño más grande se había hecho realidad y ahora era feliz.

-Amo lo que seas y lo que puedas

amo lo que afirmas, lo que niegas

amo lo que dices, lo que piensas

te amo en lo que mides y lo que pesas

Y amo lo que atrapas, lo que dejas

amo tu alegría y tus tristezas

te amo en la carne y en el alma

te amo en tus crisis y en tus calmas

Amo lo que pides y regalas

amo tus caricias, tus ofensas

amo tus instante y lo eterno

te amo en tu cielo y en tu infierno-

Siguió decídendole Kakashi, sabía que no había palabra o medida para describir su amor por la pelirosa que tanto amaba, pero quería darle una idea, por más pequeña que fuera. Había tenido que soportar tanto dolor dentro suyo, tantos celos, tanta bronca, y ahora podía decir que Sakura Haruno era de él, solamente de él. La mujer más hermosa, inteligente, dulce de todo el mundo ninja era de él, y nadie iba a robársela, nadie iba romper lo que ahora tenían, nadie iba a poder separarlos, ni Sasuke ni Anko ni nadie.

-Y amo lo que amas, yo te amo

te amo por amor sin doble filo

te amo y si pudiera no amarte

sé que te amaría aún lo mismo

Y amo lo que amas, yo te amo

te amo por amor al dar lo mío

te amo con orgullo de quererte

porque, Sakura, para amarte yo he nacido-

Terminó de decir con amor, y muy seguro. –Fue… hermosa.- dijo Sakura sonriéndole. –No, mucho más hermosa sos vos.- dijo Kakashi enamorado. Se quedaron mirando unos segundos, y empezaron a acercarse para volver a besarse, y así lo hicieron. El calor volvía a sus cuerpos, las ganas de demostrarle al otro amor con más que solo besos también volvieron, y la necesidad de estar más juntos también. Sakura abrazó al peligris por el cuello, profundizando el beso; y Kakashi la pegó más a su cuerpo, para sentirla mucho más cerca.

Kakashi empezó a caminar hacia su pieza, y Sakura no opuso resistencia. Llegaron y se quedaron parados al pie de la cama, se separaron y se miraron un momento. El peligris quería estar 100% seguro que su pelirosa quería seguir, y si no lo quería, ese era el momento para frenar con todo. Sakura entendió lo que Kakashi le decía con la mirada, lo volvió a besar para darle a entender que quería seguir.

Kakashi llevó su mano a la espalada de la chica para bajar el cierre del vestido lentamente. Sakura sintió eso y fue lo primero que la puso nerviosa, sabía que quería hacerlo con su peligris pero tenía miedo del dolor. Para deshacerse del nerviosismo, empezó a desabrochar el chaleco del jounin y cuando terminó intento sacárselo. Kakashi al entender eso, bajo rápido lo que le quedaba del cierre del vestido, y dejo que la chica le sacara el chaleco. Cada uno se sacó rápido el calzado, y sus pies tocaron el suelo.

La chica le sacó la camisa y él la tumbo en la cama, quedando él arriba de ella. Kakashi fue sacándole el vestido lentamente, cuando terminó y subió para estar a la misma altura que su pelirosa, notó que ella se tapaba la zona del busto con sus brazos. –Sakura, sé que sos hermosa, no me lo ocultes.- le susurró con dulzura al oído, eso hizo sonrojar a Sakura, pero le pareció muy tierno de parte de su peligris. Kakashi volvió a mirarla y después llevó sus manos hasta los brazos de la chica y los descruzó, ella no opuso resistencia y sus pechos quedaron al descubierto.

El peligris se alejó un poco para admirar lo desarrollada que estaba Sakura, no sólo era una mujer en actitud, sino también en el físico. Su busto era algunos centímetros más chico que el de Tsunade, unas caderas bien formadas, las piernas contorneadas, un abdomen firme pero delicado, una espalda chica pero fuerte. Su Sakura era perfecta en todos los sentidos, era perfecta para él en todos los sentidos.

Sakura se sonrojó aún más cuando el peligris la empezó a mirar tan detalladamente. El chico volvió a acercarse a ella y le regalo una sonrisa tan sexy –Sos perfecta, Sakura…- le dijo mirándola a los ojos. La chica apena podía articular palabra, así que volvió a besarlo, pero esta vez con pasión. El chico aceptó el beso y lo devolvió con la misma intensidad, empezó a acariciar la nueva parte del cuerpo de Sakura que había 'descubierto'. La chica no se quedó atrás, e hizo lo mismo con el torso de su amado.

Sakura acarició los musculosos brazos del peligris, luego pasó a su fuerte abdomen, y siguió bajando hasta toparse con el principio de sus pantalones. Intentó desabrocharlo y tuvo éxito, pero todavía le faltaba el cierre ¡qué inoportuno! Lo bajó como pudo y segundos después lo único que le quedaba al peligris eran sus bóxers. Sakura dudo si sacárselos también o esperar a que él lo haga, pero sintió como Kakashi empezó a bajarle lo último que le quedaba de ropa; entonces se animó a hacer lo mismo con la de él.

Ya estaban completamente desnudos, y sabían lo que seguía. El nerviosismo volvió a la mente de Sakura y Kakashi lo vio en sus ojos, se acercó hasta su oído y con voz muy dulce le susurró –Prometo ir lo más lento que pueda.- volvió a mirarla y ella estaba sonrojada. El peligris espero a que ella le diera una señal para que siguiera, no quería empezar sin que ella esté preparada. 'Miedo' era la única palabra que tenía Sakura en la cabeza, miedo al dolor, pero quería tener su primera vez con el hombre que más amaba, así que beso al peligris con ganas para darle a entender que estaba lista.

Kakashi empezó a entrar en ella despacio, no quería causarle más dolor que el inevitable a su amada pelirosa. Siguió hasta romper la barrera que hacía virgen a la chica, y cuando la traspasó se quedó quieto para que ella asimilara el dolor y la nueva sensación. Sakura cerró sus ojos cuando él empezó y se le cayeron un par de lágrimas por el dolor que sintió, pero después de unos segundos el dolor se había ido y volvió a abrir sus ojos.

Vio al peligris que la miraba con una mescla entre expectante y excitado, ya sabía el porqué de la segunda, pero tal vez estaba esperando que ella diera el primer movimiento para seguir. Y así lo hizo, movió sus caderas contra la del peligris y sintió como una corriente corriendo por su espina, sensación que le gustó. El chico entendió a la perfección lo que eso quería decir, y empezó a moverse. Empezó lento, pero después fue subiendo la velocidad.

En pocos minutos la habitación se llenó de mucho calor, de gemidos, y sobre todo, de amor. Kakashi y Sakura transpiraban mucho, apenas podían aguantar los gemidos, y ya casi estaban por tocar el cielo con las manos. Faltaron pocos segundos para que eso pasara, Sakura gimió el nombre de Kakashi cuando llegó a la cima, y sintió como él dejaba su semilla dentro suyo.

Kakashi se tumbo al lado de Sakura y puso la sabana encima de ellos para cubrirse. Abrazo a su pelirosa y vio que estaba muy colorada, eso le encantaba. Sakura vio como su peligris le sonreía y lo despeinado que estaba, pero así le gustaba más. El chico se acercó a la pelirosa y pegó su frente con la de ella –Te amo…- le dijo con voz suave. Sakura le regaló un sonrisa dulce y se abrazó a él apoyando su cabeza en su fuerte pecho –Yo te amo… mucho… más- devolvió entre susurros, y cuando terminó se quedó profundamente dormida.

La chica estaba cansada, y el peligris sonrió triunfante por eso. Kakashi la abrazó más fuerte, le dio un tierno beso en la cabeza y se dispuso a dormir igual que su amada. Sin duda esa era una noche de la cual no se olvidarían nunca: una noche de verano, con la Luna de testigo, con el viento suave, y las estrellas brillantes; en pocas palabras… una noche perfecta, hecha para ellos.


Espero que les haya gustado el 'lemon' si es que lo que escribí entra en esa categoría :P No quería nada guarango, así que lo hice sencillo y con amor :)

Saludos para todos, los vere cuando tenga el 20 ^^