20- Aunque el destino no quiera.

A la mañana siguiente, Sakura se despertó porque no sintió que el cuerpo tan fuerte al cual se había abrazado antes de caer dormida estuviera en la cama. Se sentó tapándose y miró para todos lados, buscando al peligris. Al no encontrarlo en la pieza sintió algo de miedo, pero se le fue cuando Kakashi entró en la habitación, tenía puesto sólo su pantalón azul marino, y el pecho descubierto.

–Buenos días, dormilona.- la saludo sentándose al lado de ella. –Mmm… buenos.- devolvió ella sonrojada por lo ocurrido anoche. -¿Cómo dormiste?- preguntó abrazándola por la cintura.-Bien, ¿vos?- le dijo sonriéndole. –De maravillas.- respondió él arqueando su ojito, y sonriendo. Sakura se lo quedó mirando, siempre quiso saber cómo se veía el peligris cuando arqueaba el ojo ¡y era tan lindo! –Sakura…- la llamó poniéndose serio. -¿Si?- contestó la pelirosa.

-Ummm… ¿te… gustó?- le preguntó con pena. Sakura lo miro con amor, el gran Kakashi Hatake le estaba preguntando si le había gustado, se notaba que la amaba. La pelirosa lo abrazó por el pecho y con voz dulce le dijo –Me encantó…- mirándolo. El peligris se sintió mejor, pensó que había sido algo brusco con ella. –Pero… yo debo haber estado terrible.- comentó Sakura bajando la cabeza.

-¡¿Qué?- dijo Kakashi incrédulo. –No, Sakura, al contrario…- decía mientras la agarraba del mentó y le levantaba la cabeza. –Fuiste la mejor.- le dijo mirándola a los ojos. –Pero… si vos ya estuviste con otras mujeres, y seguro habrán tenido experiencia, ¿cómo voy a ser la mejor?- preguntó triste. –Porque… fue la primera vez que… hice el amor.- le confesó sincero. -¿E-en serio?- cuestionó sorprendida. –Sí, yo nunca ame a una mujer, Sakura. Sos la primera… y la última.- le contó serio. – ¿La última?- dijo extrañada. –Sí, no soy capaz de amar a otra mujer que no seas vos.- le decía mientras le acariciaba la mejilla.

Sakura se lo quedó mirando ¡cómo amaba a ese hombre! Era tan dulce, tan tierno; pero a la vez era fuerte, y él no era capaz de amar a otra mujer… era perfecto. –Kakashi…- susurró Sakura enamorada. –Yo tampoco puedo amar a nadie más que no seas vos.- le dijo segura. –Y… bueno, ya sabes que fue mi primera vez.- contó con vergüenza. -¿Te dolió mucho?- le preguntó el peligris algo triste. –Al principio, pero después… hiciste que me olvidara.- le dijo sonrojándose. –Ummm… puedo hacer que te olvides de otras cosas…- decía Kakashi con tono sexy mientras se acercaba a ella, haciéndola acostar otra vez en la cama.

Sí, suponen bien, volvieron a hacerlo. Volvieron a revivir lo de la noche anterior, con más pasión, con más ganas y menos vergüenzas, con más amor. Cuando terminaron, se bañaron y Kakashi le prestó algo de ropa, que le quedaba chica, a Sakura. Desayunaron y se quedaron mirando tv en el sillón de la sala. La chica tenía puestos unos 'shorts' grises que le quedaban como bermudas, y una remera mangas cortas roja, que con unas tijeras se trasformó en una musculosa.

En medio de la linda película que estaban viendo, tocan el timbre. -¿Quién será?- dijo Kakashi parándose y caminando a abrir, y no le gustó nada la persona que encontró: Anko. –Ah, Anko…- dijo sin interés cuando la vio. -¿A dónde te metiste anoche?- preguntó molesta. – ¿Por qué preguntas?- devolvió sin ganas. –Porque me dejaste sola en la fiesta.- contestó ella enojada. –Ahhh…- respondió él desinteresado. -¿Estás con ella, no?- preguntó desafiante. -¿Con quién?- contestó haciéndose el tonto. –Con la mocosa Haruno.- respondió Anko con bronca. –Ella no es una mocosa.- contradijo Kakashi.

-Entonces si estas con esa, ¿lo hicieron? Seguro debe ser patética.- dijo con burla. –Lo que hicimos no es algo que tenga que importarte.- contestó el peligris perdiendo la paciencia. -¡¿Cómo que no? ESA me robó a mi novio.- dijo Anko enojadísima. -1º no es ESA, se llama Sakura. 2º no te robó a nadie porque yo no soy tu novio…- la corrigió Kakashi. Anko estaba por recriminarle, pero el peligris no había terminado. –Y 3º… ella es más mujer que vos, en TODOS los sentidos.- dándole a entender que Sakura era mejor que ella en 'ese' aspecto. Y cuando terminó, le cerró la puerta en la cara.

Kakashi volvió a la sala y se sentó otra vez al lado de Sakura. -¿Escuchaste?- preguntó el peligris. La chica lo miró –Sí, es una hipócrita.- contestó con bronca. El peligris la miro alzando una ceja, señal de sorpresa. -¿Y por qué decís eso?- cuestiono interesado. –La otra noche la vi besándose con Genma, ¿y tiene cara para venir a pasarte factura?- respondió molesta. –Ya sabía que estaba con Genma, pero no me importaba.- comentó él. –Que esté con quien quiera, pero vos sos mío.- le dijo Sakura, abrazándolo. –Y vos mía.- devolvió él, haciendo lo mismo.

Y así terminaron de ver la película, abrazados. Almorzaron algo que cocinaron juntos y siguieron viendo tv en la sala. –Kakashi, ¿queres que salgamos a caminar?- lo invitó la pelirosa. –Ummm… no, estoy cómodo acá.- contestó el peligris tranquilo. –Pero son las 17:30hs ¡estuvimos todo el día viendo películas!- dijo Sakura cansada. –Me dijiste que íbamos a caminar juntos por toda la aldea para que vean que estamos juntos…- comentó ella con tono dulce. –Sí, pero…- dijo con voz suave. Agarró a la chica y la sentó en sus piernas, abrazándola por la cintura –Prefiero quedarme acá… con vos.- termino de decir con una voz muy sexy.

-Mmm…- musitó ella perdida en su mirada y en esa voz. El peligris sí que sabía cómo seducirla. –Está bien, ¿pero podemos ir a mi casa para que me cambie?- preguntó tranquila. –Pero si mi ropa te queda bien.- rezongó Kakashi. –Pero la mía es más cómoda, aparte quiero guardar el vestido.- contó Sakura. –Ummm… bueno.- aceptó sin ganas. Kakashi se puso una remera, y salieron caminando hasta la casa de la pelirosa.

En 20 minutos llegaron, entraron y la chica invitó al peligris a esperarla en la sala, después se dirigió a su pieza. Mientras Sakura se cambiaba, Kakashi se quedó admirando el lugar. –Kakashi…- lo llamó la pelirosa atrás de él. El aludido se dio vuelta, y vio a su amada Sakura vestida con una pollera que le llegaba arriba de las rodillas color rosa viejo, y una camisa blanca con cuadrillé rosa. -¿Te gusta?- le preguntó con emoción. –No…- negó él mirándola fijo. Sakura bajó la mirada con tristeza, se había preparado sólo para su peligris y a él no le gustaba.

Kakashi le levantó la cara y mirándola con amor le dijo –Me encanta.- La pelirosa sonrió por eso, y el brillo volvió a sus ojos, abrazó muy fuertemente al peligris y él correspondió gustoso. -¿Qué hacemos ahora?- preguntó la chica después de que se separaron. –Ummm… no sé, ¿vamos a ver una película?- la invitó tranquilo. –No lo estás preguntando en serio, ¿no?- contestó la pelirosa algo molesta. –Perdón Sakura, es que… sólo quiero estar con vos.- respondió pegando su frente con la de ella –Te extrañe mucho y quiero que estemos un tiempo solos nosotros.- terminó de decir con voz melosa.

Sakura entendía lo que su peligris le decía, habían estado tanto tiempo separados, que se debían un tiempo exclusivamente para ellos. –Mmm… yo también te extrañe mucho.- devolvió ella con el mismo tono. –Entonces… ¿nos quedamos?- preguntó Kakashi con voz suave. –Sí…- afirmó Sakura. Llevó su mano al principio de la máscara del peligris, y la bajó con cuidado para después besarlo. Miraron una película de terror, por lo cual la chica se abrazó fuertemente a su novio. A eso de las 21:30hs empezaron a cocinar algo para comer.

Eran las 22:05hs y ellos ya habían terminado de comer. Se sentaron en el sillón, ella apoyando su cabeza en el hombro de él, y él abrazándola por la cintura. –Mañana voy a pedirle a Tsunade-sama que deje volver a entrenar con vos.- comentó Sakura tranquila. –Jugas mucho con la paciencia de la Hokage, Sakura…- dijo Kakashi divertido. –No es jugar, es que… la vida va cambiando y… bueno…- explicaba torpemente. –Pero no podes cambiar tus horarios de acuerdo como cambia tu vida…- decía él, lógico. –Ya sé, pero… ella no puede decirme que no.- comentó contenta la pelirosa. –Ummm… te aprovechas del cariño que te tiene.- dijo Kakashi como reprochándole.

-No me aprovecho… sólo… saco ventaja.- explicó no muy convencida Sakura. -¿Y no es lo mismo que aprovecharse?- preguntó Kakashi con ironía. –No… - respondió la pelirosa haciéndose la tonta. –Ummm…- musitó el peligris, sin creerle mucho. –En fin, mañana esperame para entrenar.- le pidió sonriéndole. Kakashi se la quedó mirando, no tenía idea de cómo decirle a la pelirosa lo que iba a pasar el lunes.-Sakura…- dijo algo nervioso. –Mmm…- musitó ella mirándolo con amor. –Mañana me voy a una misión.- contó el peligris con cautela.

-¡Ohh!- se quejó Sakura. –Bueno, empezaré cuando vuelvas. ¿Cuánto te vas? ¿Una semana?- preguntó adivinando. –No…- contestó Kakashi con tristeza. -¿Un mes?- volvió a preguntar la pelirosa. –No…- negó otra vez triste él. Sakura lo miraba confundida, la misión más larga que ella había hecho era de un mes, y como Kakashi estaba entrenando con Naruto y Sasuke no creía que la Hokage le diera una misión TAN larga.

-¿Un año?- preguntó Sakura con burla. Kakashi bajó la cabeza, no podía decírselo mirándola a los ojos. -5…- confesó con tristeza. -¡¿Cómo?- dijo la pelirosa sorprendida.- ¿Es mentira, no Kakashi?- le preguntó incrédula. –No, salgo mañana.- explicó el peligris. –Pero… ¿por qué? Tsunade-sama nunca te daría una misión tan larga sabiendo que estas entrenando a Naruto y Sasuke.- comentó con dolor, mientras las lágrimas se juntaban en sus ojos. –Se lo pedí el jueves, por eso te compré el collar. Pensé que vos no me amabas y quería irme lejos para poder olvidarte… bah, tratar de olvidarte.- explicó triste el peligris.

Sakura lo miraba todavía con sorpresa, no podía creer que ahora que era feliz con el hombre que tanto amaba, él tenía que irse por tanto tiempo. –Naruto y Sasuke ya están enterados, y ambos son fuertes para que yo los entrene. Se lo dije a Tsunade-sama y ella aceptó, es una misión de espionaje por todas las grandes naciones.- terminó de decir con dolor. –Pero… Kakashi, podemos decirle que… que estamos juntos y que… que no te mande a esa misión.- decía Sakura conteniendo las lágrimas y con la voz entrecortada.

–Si la 5º se entera que vos y yo estamos juntos… me mata.- comentó Kakashi con algo de miedo, imaginándose a la poderosa rubia enterándose de la verdad.-No, ella lo va a entender...- negó Sakura con esperanza. –Aunque lo entienda, yo di mi palabra como ninja que iba a hacer la misión, tengo que hacerlo Sakura, por la aldea.- explicó mirando a los ojos a su amada pelirosa. Sakura entendía lo que él decía, y tenía razón… no podía faltar a su palabra. No resistió más y empezó a llorar en su pecho, abrazándolo fuertemente.

-Perdón Sakura… no llores.- le pidió Kakashi con tristeza. Le dolía tanto verla llorar y sufrir por las estupideces que él hacía, que se odiaba con toda su alma. Sakura se separó de su pecho para poder verlo bien. –No me pidas perdón… sólo… pasa esta última noche conmigo.- le pidió con voz tranquila. –No es la última noche, Sakura.- negó algo enojado, agarrándola de los brazos. –Me voy por 5 años, pero te voy a seguir amando… te voy a amar más de lo que te amo ahora, y no va a haber ni un segundo que no piense en vos.- explicó mirándola fijo. –Sakura, voy a volver, aunque eso implique matar a cualquiera o hacer cualquier cosa. Pero nada ni nadie nos va a separar ¿sí?- terminó de decirle más tranquilo.

Sakura lo miraba fijo y lo escuchaba con atención. Kakashi tenía razón, no era su última noche juntos, él iba a volver e iban ser felices lo que les restara de vida. –Sí.- afirmó segura. –Kakashi, te amo tanto…- le dijo abrazándolo por el cuello. –No te imaginas cuanto yo te amo, Sakura…- decía mientras la abrazaba dulcemente. Se quedaron un tiempo así, abrazándose, respirando sus aromas, grabando en sus mentes esa tierna imagen del otro.

Se separaron lentamente y se quedaron mirando con amor. –Creo… que nuestro destino es amarnos distanciados.- dijo Sakura con algo de humor. –Sí… voy a amarte aunque el destino no quiera.- contestó Kakashi acariciándole una mejilla. La pelirosa sonrió por ese comentario –Yo también voy a amarte aunque el destino no quiera.- afirmó segura. El peligris dirigió su mano de la mejilla de la chicas hasta el dije que se encontraba en su cuello. –Nunca olvides que te amo, Sakura.- le dijo mirándolo fijo. La pelirosa lo miraba perdida en esa mirada adormecida, que ahora era segura. –Nunca…- contestó sin titubear.

Kakashi sonrió, medio de tristeza medio de felicidad. –Yo… no te di nada para que me recuerdes.- comentó la pelirosa triste. –Me diste lo mejor, Sakura.- le dijo él. Sakura lo miró sin entender. –Me diste tu amor.- le respondió el peligris. –Kakashi…- musitó la pelirosa, y volvió a tirarse a los brazos de su novio. Se separó de él y se puso de pie. –Vení.- le dijo agarrándolo de la mano y llevándolo a su pieza. Lo tiro en la cama y se posicionó encima de él. –Voy a hacer que no olvides ni anoche, ni esta noche.- le dijo con voz sexy, y el peligris sonrió pícaro ante eso.

Sakura cumplió y le dio a Kakashi una noche que nunca olvidaría. Esta vez fue más dominante, dejando al peligris a su completa merced, hasta llegó a gemir el nombre de la pelirosa con muchas ganas. Inevitablemente la mañana llegó, y Kakashi se levantó de la cama tratando de no despertar a su amada pelirosa. Se puso el pantalón, el calzado y su típica remera con la máscara. Estaba por ponerse su chaleco de jounin cuando una dulce voz lo llamó –Kakashi…- dijo la pelirosa. El aludido se dio vuelta y vio a Sakura bostezando.

-Sakura, es muy temprano, mejor volvé a dormir.- le dijo susurrando. –No, quiero estar hasta el último segundo con vos…- contestó con tristeza la chica. Kakashi la miró con una mezcla de dulzura y dolor –Está bien, vamos a desayunar.- le dijo. –Me cambio y voy.- devolvió ella, y él salió de la pieza. Una vez que se cambio, Sakura fue a la cocina donde se encontraba su amado peligris haciendo el desayuno.

–Buenos días.- le dijo abrazándolo por la espalda. –Buenos…- la saludo dándose vuelta para mirarla. Sakura le bajo la máscara y lo besó dulcemente en los labios, y él aceptó gustoso. -¿Ya está listo?- preguntó la chica después de que se separaron. –Sí, vamos a la mesa.- dijo llevando las tazas con el café. Se sentaron a desayunar a las 6:20hs de la mañana, todavía estaba un poco oscuro, pero el Sol ya había asomado algunos rayos.

Terminaron y Sakura le dijo al peligris –Lava las cosas y yo preparo tu mochila.- agarrando una. -¿Llevas lo mismo de siempre, no?- le preguntó al peligris, y éste asintió antes de entrar a la cocina. La pelirosa puso dentro de la mochila algunas vendas, una frazada por si hacía frío, agua en una cantimplora, agua oxigenada para limpiar las heridas, y le faltaba la ropa del peligris. –Kakashi…- lo llamó entrando a la cocina. –Ummm…- 'respondió' el aludido guardando la última taza en una repisa. –Tenes que poner un cambio de ropa en la mochila.- le dijo.

-Ummm… cuando llegue al primer pueblo compro algo de ropa.- contestó el peligris caminando hacia su novia, y después la abrazó por la cintura. Sakura lo recibió abrazándolo por el pecho. -¿A qué hora salen?- le preguntó triste. –A las 7:00hs…- contestó el peligris. –Mmm…- musitó la chica mientras miraba el reloj de la cocina. –Ya son las 7:00hs…- dijo con algo de gracia. –Ummm… ya me conocen.- respondió el chico arqueando su ojito, como si hubiera hecho alguna broma pesada.

Sakura lo miraba con amor, ¡cuánto amaba a ese hombre! Le bajó la máscara delicadamente y le acarició la mejilla con dulzura -¿Quiénes van con vos?- le preguntó suavemente. Kakashi la miraba hipnotizado, sólo ella lograba hacer que esa mirada adormilada cobrara vida y brillara como lo hacía en ese momento –El pesado de Gai…- contestó cansado. La pelirosa esbozó una pequeña sonrisa, le había causado gracia el comentario de su novio. –Bueno, no te vas a aburrir.- le dijo jugando. -¿Con Gai? Pero si él es muy aburrido…- devolvió con sarcasmo. –¡Jaja!- rió Sakura con alegría.

-Ummm… me encanta cuando te reís.- comentó Kakashi mirándola embobado. –Y a mí me encantas vos.- dijo Sakura con voz sexy acercándose a la boca de su novio hasta besarlo, y él correspondió gustoso. Se separaron por la falta de aire y se quedaron mirando unos segundos. –Ya… tengo que… irme.- dijo Kakashi sin ánimos. –Sí…- afirmó Sakura triste. Caminaron hasta la sala, donde el peligris agarró la mochila, salieron de la casa de la pelirosa y se quedaron parados frente a frente. No había nadie en las calles todavía, y el Sol había salido casi por completo.

–No voy a decirte 'chau'.- negó Kakashi serio. –Si lo hicieras, ni te molestes en volver.- bromeó Sakura con una sonrisa triste. El peligris la abrazó por última vez y mirando fijo le dijo –Voy a volver…- muy seguro. –Y yo te voy a esperar…- contestó ella sin dudas. Se miraron unos segundos más, y ella le bajó rápido la máscara para darle un 'último' beso. Cuando terminaron de besarse, la chica volvió a subir la máscara de su novio y sonriéndole le dijo –Te amo.- dulcemente. Kakashi la miro con amor y tristeza –Yo también te amo, más de lo que imaginas.- confesó seguro. –Hasta… dentro de 5 años.- se 'despidió' el peligris con dolor. –Hasta dentro de 5 años…- repitió Sakura de igual manera.

Se miraron una 'última' vez, y el peligris se fue saltando de casa en casa. Sakura lo vio partir y las lágrimas empezaron a correr por su cara, no quería que él la viera llorar, no quería que la recordara así. Cerró la puerta de su casa, y caminó hasta el trabajo. Sabía que llegaba media hora tarde, pero tenía que ir si no quería que Tsunade-sama la llamara y la obligara a decirle la razón por la cual había faltado. Llegó al lugar y Shizune la recibió –Sakura, ¿por qué llegas tarde?- le preguntó algo molesta. –Es que… lo que comí anoche no me cayó muy bien, y esperé a que el medicamento que tomé hiciera efecto.- mintió sonando segura.

-¿Ahora te sentís mejor?- preguntó la morocha con remordimiento por haberse molestado. –Sí, gracias Shizune-sempai.- contestó Sakura tranquila. –Tomá la lista de los pacientes de hoy, consultorio 10.- le dijo la morocha dándole la hoja. –Sí, gracias. Nos vemos, Shizune.- agradeció la pelirosa, su sempai asintió con la cabeza y siguió haciendo su trabajo. Sakura empezó a atender a las personas, y la verdad que cada segundo que pasaba le costaba más concentrarse en su trabajo, porque su mente sólo pensaba en esos 5 largos años que le esperaban lejos del peligris.

Terminó a eso de las 19: 30hs y se fue a casa, comió y luego se acostó a dormir. Los siguientes días de Sakura fueron exactamente iguales: iba al hospital, atendía a las personas, volvía a su casa. De vez en cuando se topaba con Naruto cuando salía del trabajo, o con Hinata si ella estaba con el rubio. Pero casi no veía a nadie, casi no hablaba con nadie. Le era difícil pasarla bien sin su peligris, sin verlo, sin hablarle, sin besarlo, sin abrazarlo… era una tortura muy dolorosa, y por eso todas las noches lloraba. Era la única forma que lograba descargarse un poco y seguir respirando sin ese peso en su pecho.

Pasaron dos semanas en las cuales se sentía muy mareada, vomitaba bastante por las mañanas, casi siempre en el trabajo, cosa que no se le escapó a Shizune quien se empezó a preocupar por la pelirosa. Shizune le había preguntado si se sentía bien, ella siempre contestaba que sí, pero que no estaba comiendo bien ni descansando mucho. La morocha dudo en creerle, pero aceptó la explicación y la dejo tranquila.

Siguieron pasando las semanas y Sasuke fue a visitarla, ya que no la había visto desde el cumple años de Hinata ya que él había salido de misión el domingo a la mañana y volvió recién ese lunes. Sakura lo recibió con gusto y hablaron de algunas cosas, como el por qué de su fuga de la fiesta de Hinata, a lo que la pelirosa le contestó con que se sentía cansada y no saludo a nadie antes de irse. El Uchiha la reto por no haberle contando, y ella le pidió perdón porque no quería arruinarle la noche.

Su amigo le contó que la fiesta conoció a una chica, Kagome, que según Sasuke era muy linda y divertida, y se sentía cómodo con ella; aunque él seguía amando a la pelirosa pero eso lo omitió. Sakura se sintió muy feliz por su amigo, se merecía a alguien que lo quisiera tanto como él a ella, y por lo que le contó, Kagome era ese 'alguien'. Sasuke le propuso a su amiga salir a dar una vuelta, y ella aceptó… después de todo, tenía que vivir y no caer en la depresión.

Caminaron por toda la aldea, y se toparon con Naruto y Hinata quienes se les unieron en el paseo. Continuaron caminando, escuchando al rubio hablar de su entrenamiento solo y lo bien que le estaba yendo sin un sensei. Sasuke le hacía bromas diciéndole que se iba a quebrar algo y que se estaba poniendo viejo, a lo que Naruto respondía enojado y diciéndole a su amigo que él era más viejo porque nunca se reía, y cosas así. Las chicas reían ante la 'pelea' de los chicos, pero Sakura todavía se sentía algo triste.

Se encontraron con Shikamaru e Ino en una de las plazas principales de Konoha, y ellos también se les unieron. La rubia enseguida le recriminó a la pelirosa la cara que tenia, a lo que Sakura contestó con un 'no dormí bien' y Shikamaru le dijo a su novia que no moleste a la pelirosa, 'todos tenemos esos días' fundamentó el chico Nara. Ino se cruzó de brazos ofendida, pero al toque se le ocurrió una idea para 'despertar' a Sakura.

-Esta noche salimos.- afirmó la rubia. -¡Sí!- gritó Naruto con emoción. -¿A dónde?- preguntó Shikamaru aburrido. –Donde siempre.- contestó su novia lógica. –Mmm… que aburrido.- devolvió el Nara cansado. -¿Hay algo que no lo sea para vos?- preguntó el rubio mientras se le caía una gota por la cabeza. –Es que siempre al mismo bar, cansa.- fundamentó Shikamaru. -¿Entonces?- preguntó la rubia enojada. –Salgamos a comer…- ideo Hinata. –Pero está todo muy caro… aparte todavía no fui a ninguna misión.- rezongó Naruto.

-¿Quieren ir a comer a mi casa?- preguntó Sakura sonriendo tiernamente, gesto que embobó al Uchiha. -¡Sí, Sakura-chan!- gritó el rubio con ganas. –No grites, Naruto.- digieron al unísono el morocho y la pelirosa. –Está bien, frentona, ¿a qué hora?- preguntó Ino. –Mmm… ¿21:30hs?- propuso Sakura. –Por mí está bien.- aceptó la rubia. –Seguro…- contestó Shikamaru. -21:30hs…- repitió Sasuke mirando a la pelirosa. -¡Claro que vamos a estar ahí!- gritó Naruto abrazando a Hinata. –Naruto-kun…- murmuró la peliazul.

-¿Qué quieren comer?- preguntó Sakura. -¡Ramen, ramen!- gritó Naruto. –Por favor, Sakura-chan, ramen.- rogó, casi, desesperado.- ¡No, ramen otra vez no!- digieron al unísono Shikamaru y Sasuke, aunque cada uno a su manera. –Puedo cocinar algo para ustedes, chicos.- les dijo a los morochos. –Gracias Sakura, me salvaste.- agradeció Shikamaru. La chica rio tiernamente y Sasuke se moría por besarla, pero no podía.

–¿Algún problema con el ramen, Ino-cerda?- le preguntó Sakura a la rubia. –No, frente de marquesina. Hace mucho que no como ramen.- contestó Ino. -¿Hinata?- preguntó a la ojiperla. –Está bien, ya me acostumbre a comer ramen.- respondió la peliazul apenada. –Bueno, entonces los espero esta noche en casa.- definió Sakura. –Me voy a comprar las cosas, nos vemos.- terminó de decir la pelirosa, girando para irse. –Te acompaño…- dijo Sasuke haciendo lo mismo. –Gracias.- las dio sonriéndole. -¡Nos vemos!- saludaron los otros cuatro, a lo que ellos respondieron con un saludo de mano.

-Es más que obvio que no la olvido.- comentó Ino. –Hay que ser tonto para pensar que ya no siente nada por ella.- agregó Shikamaru. –Ahhh, Sasuke y Sakura por fin pueden ser amigos sin gustarse, pensé que nunca pasaría.- dijo Naruto riendo. La rubia y el morocho se miraron, y Shikamaru se agarro la cara como diciendo 'sólo él es tan tarado' –Naruto, Sasuke todavía siente algo por Sakura…- le aclaró Hinata. -¡¿Qué? Eso no puede ser, él me dijo que en tu cumple años conoció a una chica que le gustaba y se llama Kagome.- explicó el rubio seguro.

-Puede gustarle, sí, pero todavía está enamorado de la frentona, eso es innegable.- acotó Ino. –Pero…- titubeo el rubio. –Vamos, Naruto, ¿no viste cómo la miraba? Hasta se ofreció a acompañarla a comprar la comida…- dijo Shikamaru. –Sí,… es verdad…- afirmó Naruto. –Pero eso también lo puede hacer como amigo, ¿no?- insistió otra vez. –Puede, pero no lo hace. Creo que quiere olvidar a Sakura pero no lo logra.- comentó el Nara. –Bueno, veamos cómo se comporta esta noche.- dijo Ino. –Nosotros nos vamos…- decía Shikamaru agarrando a su novia. –Nosotros también, nos vemos.- dijo Naruto haciendo lo mismo. –Nos vemos.- saludaron las chicas, y se fueron.

Sakura compró todo lo necesario para esa noche, con la ayuda de Sasuke. Una vez que terminaron fueron a la casa de la pelirosa y al llegar dejaron las bolsas en la mesa de la sala. –Gracias por acompañarme, Sasuke.- agradeció a su amigo sonriéndole. –De nada…- contestó éste mirando a la chica que tanto amaba. –Nos vemos dentro de un par de horas…- saludó el morocho caminando hasta la puerta. Sakura lo siguió, abrió la puerta dejándolo salir y le dijo –Sí, nos vemos.- volvió a sonreírle, él la contempló unos segundos, y después partió.

Sakura volvió al interior de su casa a ordenar lo que había comprado. Cada vez extrañaba más a su peligris, pero tenía que despejarse un poco y volver a su vida social. Las hora pasaron rápido entre el baño que se tomo, el secado de su cabello, cambiarse y ver tv, y ya eran las 20:45hs… tenía que empezar a cocinar. A las 21:30hs en punto llegaron sus amigos. -¡Qué rico olor!- dijo Naruto con hambre. –Sakura-chan, hiciste ramen, ¿no?- preguntó animado. –Jaja, sí Naruto.- afirmó risueña, cosa que a cierto morocho desarmaba de amor.

-¿Falta mucho, frentona?- preguntó Ino impaciente. -¿Por qué, cerda? ¿No podes esperar?- preguntó Sakura en broma. –Sí puedo, pero quiero que Naruto se calle.- mintió la rubia, la verdad se moría de hambre. –Pueden sentarse, ya traigo la comida.- dijo la pelirosa caminando a la cocina, y los invitaron se sentaron. La cena comenzó después d que Sakura le sirviera a todos su comida, Naruto se tiro de cabeza a comer el ramen y felicitó a su amiga por lo rico que estaba. Los demás rectificaron lo que el rubio había dicho, aunque Ino se limitó a decir que no le había salido tan feo, su orgullo antes que todo.

Sakura agradeció los elogios de sus amigos, pero comió muy poco, todavía seguía con mareos y vómitos. –Sakura-chan, ¿por qué no comes?- preguntó Naruto. –Seguro le puso veneno.- acotó Ino divertida. –No, cerda. Es que últimamente no me he sentido muy bien, y la verdad es que tengo algo de nauseas…- explicó Sakura. -¿Últimamente?- dijo Shikamaru alzando una ceja. -¿Cuánto es 'últimamente' para vos, Sakura?- preguntó el morocho. –Bueno… cinco semanas y un par de días.- contestó apenada. -¿Y no te hiciste algún análisis?- preguntó Ino sorprendida.

-No… es que… no tuve tiempo.- contestó la pelirosa. –Sakura, mañana te haces los análisis.- dijo serio el Uchiha. –No me lo impongas, Sasuke. Ya sé que tengo que hacérmelos.- devolvió molesta Sakura. –Claro…- susurró el morocho enojado, sin creerle. La chica no estaba para aguantar esas cosas, así que se levantó de la mesa y se mareo feo. –Voy al baño…- explicó agarrándose de la mesa para no caer. –Sakura…- murmuró Hinata preocupada. La pelirosa entró al baño y lo primero que hizo fue vomitar sobre el inodoro. –Mejor vayan a ver cómo está…- dijo Shikamaru mirando a su novia y a Hinata. Las chicas asintieron y caminaron hasta la pieza donde se encontraba su amiga.

-¿Qué le pasará a Sakura-chan?- preguntó Naruto mirando a sus amigos. –No sé, es raro que no se haya hecho estudios…- comentó Shikamaru. –Sí…- afirmó Sasuke preocupado, pero no lo mostró. –Espero que no sea algo malo…- dijo Naruto con algo de miedo. -¡Shikamaru, Naruto, Sasuke, vengan!- gritó Ino con desesperación desde el baño. Al escucharla los chicos corrieron y llegaron hasta la pieza, vieron a Ino sosteniendo a Sakura desmayada y a Hinata tratando de despertarla.

-¡¿Qué pasó?- preguntó un alarmado Shikamaru. –Escuché por la puerta que estaba vomitando, y después un golpe, abrí y la vi tirada en el piso.- explicó Ino preocupada. –¡Llevémosla al hospital!- dijo Naruto desesperado. –Yo la cargo.- dijo Sasuke pasando hasta alzar a la pelirosa. Los chicos hicieron lugar para que saliera y después lo siguieron. -¡Espera!- gritó Hinata. Todos se dieron vuelta mirándola sin entender. –Hace algo de frío, voy a buscar una frazada.- comentó y fue a la pieza de la pelirosa, segundos después volvió con la frazada y tapó a su amiga.

Al llegar al hospital los atendió Shizune, que al ver a Sakura desmayada mando a llamar a la Hokage. Mientras a la 5º le llegaba el mensaje, Shizune le ordeno a Sasuke que llevara a la pelirosa a la habitación 221, el morocho hizo lo ordenado y recostó a la chica en la cama de la habitación. La morocha les preguntó que había pasado, y ellos le contaron todo. Sakura no despertaba, por lo que todos estaban muy preocupados, pero Shizune se encargó de que la pelirosa recobrara el conocimiento con un jutsu médico.

Sakura empezó a abrir los ojos lentamente, todavía estaba mareada y la cabeza le dolía mucho. -¿Dónde estoy?- preguntó tontamente. -¡Sakura-chan! ¿Qué te pasó?- gritó Naruto. -¿Cómo estás, frentona?- inquirió Ino preocupada. -¿Sakura-chan, estás bien?- cuestiono Hinata con miedo. –Dejen que Sakura respire, por Kami.- acotó Shikamaru. Los aludidos lo miraron y se apenaron, ya que el morocho tenía razón. Sasuke se acercó a la cama y le preguntó a su amiga –Sakura… ¿Te… sentís mejor?- en voz baja para que los demás no escuchen.

La pelirosa los miraba sorprendida, no entendía nada. -No alteren a Sakura.- ordeno Shizune con voz firme. -¿Qué paso?- preguntó Sakura. –Te desmayaste.- contestó Ino. -¿Qué?- dijo sorprendida. –Sakura, me contaron lo que pasó.- comentó Shizune mirándola con cara de 'me mentiste', a lo que la pelirosa bajo la mirada arrepentida. –Perdón…- pidió con culpa. –Está bien, Sakura, pero me lo hubieras dicho… sólo hay que hacerte un par de estudios y esto se hubiera evitado.- explicó la morocha. –Sí…- musitó Sakura suavemente.

-Ay, frentona, sos de terror…- comentó Ino suspirando más tranquila. –Ino…- dijo Shikamaru mirándola serio, a lo que su novia respondió mirando al piso apenada. –Sakura-chan, nos diste un susto muy feo.- comentó Hinata juntando sus manos a la altura del pecho. –Perdón, no quería preocuparlos…- volvió a pedir. –No hay por qué, Sakura…- contestó el Uchiha que ya se había alejado de ella, poniéndose al lado del rubio. –Shizune-sama, ¿qué pudo causarle esto a Sakura-chan?- preguntó Naruto preocupado.

Shizune tenía una idea del por qué de los síntomas de la pelirosa, pero no quería afirmar nada sin estudios, y menos sin hablarlo con Tsunade. –Pueden ser muchas cosas… algo que le cayó mal sumado al mal dormir, estrés, tensiones, presiones, etc.- explicó la morocha. –Ahhh…- musitó el rubio 'entendiendo'. –Sakura, ahora vamos a hacerte estudios.- dijo mirando a la susodicha. –Chicos, por favor esperen afuera.- pidió mirando a los demás. Sus amigos asintieron y salieron de la habitación.

Shizune se dispuso a empezar los análisis: le sacó sangre a Sakura, checó sus signos vitales, su temperatura, se fijo si el golpe en la cabeza no fuera grave y al final le pidió una muestra de orina. Sakura la miro confundida ¿para qué le pedía eso? –Para ver si todo anda bien en los riñones.- mintió la morocha. -¿Y es MUY necesario?- preguntó la pelirosa. –Sí, Sakura.- contestó Shizune fría, cosa que a la chica no le agrado para nada y se dispuso ir al baño para dar la muestra.

Tsunade entró en la habitación desesperadísima y al no ver a la pelirosa ahí temió lo peor. Empezó a bombardear a Shizune con miles de preguntas y ella no podía responderle porque la rubia estaba zarandeándola como loca. En esa cómica escena, aparece Sakura saliendo del baño con la muestra y al ver lo que pasaba dijo mientras le caía una gota pro su cabeza –Tsunade-sama…- La aludida la miro y corrió a abrazarla, a lo que Sakura tuvo que hacer malabares para que su muestra no cayera al piso.

Shizune la miraba como diciendo 'que mujer más exagerada' y se agarró la frente con su mano. –Tsunade-sama, estoy bien.- afirmó Sakura después de que la rubia la soltó. La voluptuosa rubia le preguntó que pasó, y Shizune le contó todo. La rubia miro a su mano derecha sacando la misma conclusión que ella y por esto preguntó -¿Le hiciste TODOS los estudios?- seria. –Sí, antes de que vinieras estaba por entregarme el de orina.- contestó Shizune. –Acá está, Shizune-sempai.- dijo la pelirosa acercándose a la morocha y entregándole el vasito.

-Sakura, quiero que sea la última vez que me ocultas cosas referidas a tu salud. Sos un ninja médico, tendrías que saberlo mejor que nadie.- le dijo seriamente la 5º. La pelirosa asintió mirándola a los ojos, con arrepentimiento. –Perdón, prometo que no vuelve a pasar.- juró segura. –Tsunade-sama, acompáñeme a hacer los estudios.- pidió Shizune. –Sí, vamos.- accedió la rubia, y juntas salieron de la habitación. Sakura se sentó en su cama suspirando aliviada, y una sola persona vino a su cabeza "Kakashi…" pensó con tristeza. "Por Kami, cómo te extraño." Terminó de decir, cerrando sus ojos.

-¡Sakura-chan!- dijo Naruto entrando a la pieza. –No grites, Naruto.- pidió la pelirosa apretando sus dientes. –Jaja, es que estoy contento porque ahora estás mejor.- explicó el rubio sonriendo. –Sí, frentona, nos preocupaste.- dijo Ino más tranquila. Shikamaru asintió, y Sasuke sólo la miraba. –Gracias a Kami ya estás bien.- comentó Hinata. –No quería preocuparlos…- dijo Sakura. –Entonces la próxima vez hacete estudios para saber qué tenes.- acotó Sasuke. –Ya sé, no me lo repitas. Ya tuve mi sermón.- le contestó molesta.

Siguieron hablando, y eran como las 22:45hs. Sakura sabía que sus amigos tenían cosas que hacer al otro día, por eso les dijo que podían irse, que ella estaría bien. Los presentes negaron rotundamente la idea, no iban a irse hasta saber qué tenía la pelirosa. Sakura les agradeció sonriéndoles, y cierto morocho la quedó mirando embobado por lo hermosa que era la pelirosa que tanto amaba.

Tsunade y Shizune entraron en la habitación y la rubia les pidió a los chicos que salieran, quería hablar con Sakura. Naruto le preguntó cómo habían dado los análisis y qué era lo que tenía la pelirosa, la voluptuosa rubia sólo le dio una mirada asesina que asustó al chico, y le ordenó que salieran otra vez. Una vez que se fueron, Tsunade se quedó en silencio y la pelirosa la miraba impaciente, quería saber lo que tenía.

-Tsunade-sama… ¿qué dicen los estudios?- preguntó con cautela, no quería que su maestra se enoje. –Nada, está todo bien.- contestó la rubia. -¿Entonces por qué tengo estos síntomas? ¿Será algún jutsu?- preguntó Sakura sin entender. Tsunade y Shizune intercambiaron una mirada, y la 5º volvió a mirar a la chica –Sakura, ¿cómo está tu período?- preguntó seria. –Bien.- contestó por inercia. -¿Segura?- inquirió alzando una ceja. Sakura no entendió esa pregunta, su ciclo andaba bien, era regular y hacía unas cinco semanas no lo tenías… "5 semanas…" pensó analizando. –Está diciendo que…- dijo la pelirosa mirando a la rubia.

-Sí, Sakura, estás embarazada.- afirmó Tsunade seria. Se formó un silencio después de las palabras de la rubia, Sakura trataba de entender, bah, de caer en la realidad: estaba esperando un hijo de su peligris, ¡qué felicidad! "Oh, oh" dijo en su mente. "Van a querer saber de quién es…" pensó con miedo, la emoción le duro poco. –Sakura… supongo que tiene padre, ¿no?- dijo Tsunade, indirectamente quería saber quién era. –Sí…- afirmó bajito. Al ver que la chica no decía quién era, tuvo que preguntárselo. -¿Y quién es?- apretando sus dientes con bronca.

-Tsunade-sama, yo… no puedo decirle.- explicó apenada. -¿¡Cómo que no podes decirme!- dijo la rubia alzando la voz. –Es que… usted… se va a enojar.- contestó la chica. Shizune la miro y dijo –Sakura, Tsunade tiene derecho a saber.- -¿Por qué? Es mi vida.- explicó la pelirosa molesta. –Porque te quiero como a una hija.- acotó Tsunade con dolor que no demostró. –Lo sé, Tsunade-sama, yo la quiero como si fuera una 2º madre. Usted me cuida siempre y es mi maestra, siempre me apoya y más ahora que mis padres se fueron.- empezó a decir Sakura.

La pelirosa recordaba con dolor cuando sus padres le digieron que se iban a mudar a un pueblo cerca de la Aldea de la Arena, fue unos días después de que Kakashi se fuera, por lo que la chica estaba más destrozada todavía, pero no le dolía más que la partida de su peligris. –Pero si yo le digo quién es el padre… usted nos mataría.- sonrió acordándose de las palabras de su amado. –Sakura, yo no te mataría, aunque a él…- dijo Tsunade. –Por eso, usted como todos vería mal nuestra relación, por eso no le dije nada.- terminó de explicar la pelirosa.

-Yo no soy nadie para juzgar, Sakura. Me pondría loca si algún hombre te tocara o te hiciera mal porque te veo como un hija, pero sé que lo amas, sino no hubieras hecho ese bebe.- explicó Tsunade sincera. –Y él también me ama.- afirmó Sakura segura. –Pero lo extraño tanto…- musitó mientras se juntaban lágrimas en sus ojos. -¿Por qué decís eso?- preguntó la rubia. –Porque él… se fue.- explicó entrecortadamente. -¿¡Cómo que se fue!- volvió a levantar la voz la rubia enojada. –Él… tuvo que irse a una misión.- contestó Sakura.

-Entonces es un ninja, ¿de Konoha?- preguntó Shizune. –No voy a decirles.- negó Sakura. –Pero Sakura, ya te dije que yo…- Tsunade no pudo terminar, la pelirosa la interrumpió. –No se los voy a decir… sin mis amigos presentes.- explicó Sakura. Tsunade y Shizune entendieron y la morocha fue a llamar a los chicos. La pelirosa trató de calmarse y limpió sus lágrimas. Sus amigos entraron segundos después, impaciente por saber qué tenía la chica. -¿Y qué tiene, vieja?- preguntó Naruto. Tsunade volvió a darle una mirada asesina, que inhibió al rubio, y se escondió atrás de su novia.

-Los análisis que le hicimos a Sakura están bien.- empezó a explicar Tsunade. -¿Cómo que están bien? –preguntó Ino sin entender. -¿Entonces no tiene nada?- agregó Hinata. –No.- negó Shizune. -¿Y los mareos, nauseas, vómitos y desmayos, no fueron por nada?- preguntó Shikamaru incrédulo. –Los estudios no muestran nada.- explicó la morocha. –Pero algo tiene, ¿no?- dijo Sasuke lógico. –Sí.- afirmó Tsunade seria. -¿Y qué es?- preguntó otra vez Naruto. La 5º miro a la pelirosa y le preguntó -¿Se lo decís vos o yo?-

-Yo.- contestó Sakura segura. –Sakura-chan, me estás asustando…- comentó Hinata abrazando a su novio. –Vamos, frentona, ¿qué pasa?- preguntó Ino preocupada. Los chicos no digieron nada, sólo esperaban a que su amiga hablara. –Yo…- empezó a decir. Suspiró desechando la presión y con una sonrisa dijo –Estoy embarazada.- Los presentes NO lo podían creer. -¿¡Qué!- gritaron todos, menos el Uchiha que se quedó impactado por la noticia.

-Estoy embarazada.- volvió a decir Sakura tranquila. -¿Cómo? ¿Cuándo? ¿De quién?- dijo Naruto atropelladamente. –Ni sueñes que te voy a explicar el cómo, Naruto.- contestó Sakura en broma, y eso hizo sonrojar a su amigo. –Y cuando, bueno, hace unas 5 semanas.- explicó tranquila. –Sí, sí, eso no es lo importante.- acotó Ino. –Lo importante es de quién.- terminó de decir curiosa. –Bueno, eso…- empezó a decir, pero sus amigos siguieron hablando.

–Ino, no seas chusma.- la retó Shikamaru. –No es de chusma.- se quejó la rubia. -¿De quién es? ¿De quién es?- decía Naruto con emoción. –Naruto, no presiones a Sakura-chan.- decía Hinata. –Y ahora la vieja Tsunade va a ser abuela, jaja.- rio el rubio. -¡Deja de decirme vieja, mocoso!- gritó Tsunade zamarreando a Naruto. Hinata veía la imagen horrorizada, mientras Shizune trataba de separar a la rubia del chico, y Sasuke lo único que hacía era ver a la pelirosa.

-¡Basta!- gritó Sakura enojada. Tsunade soltó al chico y todos se quedaron mirando a la pelirosa. –Sakura-chan, ahora decínos quién es el padre.- ordenó Naruto. –No.- negó mirándolo como Tsunade lo hacía, y el rubio volvió a esconderse atrás de Hinata. –Pero dijiste…- se iba a quejar Ino, pero Sakura la interrumpió. –Se los iba a decir, pero como ninguno me escuchó y se pusieron a gritar. Van a tener que esperar hasta el 8º mes.- explicó Sakura molesta. -¡No!- se quejaron Naruto e Ino. –Yo quería saber ya…- terminaron de decir juntos.

-Me hubieran prestado atención.- dijo Sakura lógica. –Supongo que tendremos que esperar…- suspiró Shikamaru. –Sí…- afirmó Hinata. –Bueno, hay que ir a dormir, estoy muy cansada.- decía Sakura mientras se ponía de pie. Los presentes asistieron y empezaron a salir de la habitación. –Sakura, mañana te voy a dar una dieta para que ese bebe crezca sano.- explicó Tsunade. –Está bien, nos vemos mañana.- se despidió de todos saludándolos con la mano. –Te acompaño…- se ofreció Sasuke, Sakura asintió, la verdad le daba un poco de miedo que fuera tan tarde y ella caminando sola por la aldea… y embarazada.

En 10 minutos llegaron a la casa de la pelirosa y Sasuke se despidió de ella, no sin antes felicitarla por el bebe y que siempre iba a estar ahí para ella. La pelirosa le agradeció y le dijo que iba a llamarlo cada vez que necesitara de alguien, le dio un abrazo que el Uchiha aceptó con gusto, y después de separarse Sakura entró a su casa y él se fue a la suya.

Sakura se dirigió derecho a su pieza, se descambió, se puso la ropa para dormir, y a los pocos minutos ya había caído en los brazos de Morfeo, pero se había dormido con una sonrisa de oreja a oreja en su cara. Estaba feliz porque en su vientre estaba el fruto del amor entre ella y su peligris, no aguantaba las ganas de decirle la noticia y de tener a su hijo o hija en sus brazos para ser felices juntos. Pero Sakura nunca imagino el vuelco que iba a dar su vida, otra vez.