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2. la hora de la verdad.

Habían pasado dos semanas desde todo el incidente de la estupida ley de matrimonios. En el profeta se hizo auge de la tremenda cantidad de chicas que habían solicitado casarse con el chico que vivió. En el último recuento eran 67 las solicitudes presentadas.

Se especulaba sobre el tipo de proceso que se seguiría para escoger la esposa del chico. Los más conservadores pedían que fuese una chica de las familias más antiguas e ilustres. Otros que fuese el propio Harry el que decidiese.

El moreno había dejado de leer el profeta, cada vez que leía algo referente a su futura esposa se ponía malo. El encontrarse con Ginny en la casa no contribuía a mejorar las cosas, ambos se cruzaban nerviosos sin dirigirse casi la palabra.

El problema con sus amigos fue explicarles todo a los padres de la chica. No conseguían entender como era posible que obligasen a su hija a esa barbaridad y que nadie, ni siquiera ellos pudieran hacer nada al respecto. El que la castaña aceptase todo el asunto y hubiera decidido quien quería como pareja no cambio nada pero consiguió que los Granger se resignaran.

Una mañana Hermione entro en su habitación, con el profeta en la mano.

- ¡Harry!, ya esta. Mañana saldrá una lista de los primeros matrimonios aprobados.- le tendió el periódico. El lo miro y suspiro resignado.

- ¡Parece que mañana sabremos que nos espera!.

- Sale una lista con las posibles parejas.- El moreno busco con ansia la página.

En la zona central había un recuadro en el que se movían los nombres de chicos y chicas, junto con su fotografía. Decía el nombre la edad y poco más junto a la fotografía.

- ¡Solo tienes que decir tu nombre tocando la foto!, ¡Hermione Granger!.- al momento apareció el nombre de la morena, junto con sus datos y una foto. Después aparecía la lista de las peticiones que había tenido.

Harry se quedo alucinado. Hermione tenia siete peticiones. Además de Ron estaba Draco, Blaise Zabiny y algunos nombres más que no conocía.

- Es asqueroso.- el no la entendió.- no han puesto limite de edad.- toco el recuadro y dijo un nombre. Tomas Molbert. Al momento apareció un mago de unos cincuenta años que sonreía a la cámara. A la vejez había que añadir el mal aspecto del sujeto, falto de algunos dientes y una cicatriz en la mejilla, demacrado y mal cuidado.- Te imaginas si…- se estremeció.- antes desaparezco.

Harry toco con miedo el recuadro y suspiro.

- ¡Harry Potter!.- Al momento apareció su cara con todos sus datos. A continuación salio una increíble lista. Tendrían que decidir entre 94 candidatas. No se lo podía creer. La cara del chico lo decía todo.

- ¡Tu tienes mi mismo problema!.- dijo Hermione tocando la foto mágica.- Por edades.- No estaba preparado para eso. Comenzaba con mujeres de Cuarenta años que habían presentado solicitud. Busco a Ginny y la encontró en la parte baja de la lista. Justo antes de una niña de doce años. Hermione noto la sorpresa del chico.- Parece que sus padres la inscribieron. Es algo penoso.

- ¡Esto es una locura!.

- ¡No hermano la locura será mañana!.- dijo Ron entrando por la puerta. Al ver a Hermione sonrió nervioso y la beso en la mejilla.- Esto va cambiar nuestras vidas.

- Vosotros tendréis suerte, por lo menos estaréis casados sin que os obliguen, e incluso.- sonrió.- puede que en la academia os den una habitación por ser matrimonio.- su intento de relajar el ambiente fallo cunado sus amigos se pusieron serios.

- ¡No podemos inscribirnos hasta que nuestra situación se decida!.

- ¡Tu situación no puede cambiar si has presentado la documentación, salvo causa de fuerza mayor.

- Entonces yo tampoco..,.

- ¡El ministro se ha encargado de que no tengas ese problema!. Se te concede un permiso especial al ser quien eres.

Miro de nuevo la lista de nombres, justo dos encima de Ginny había un nombre que lo ponía nervioso Pansy Parkinson. Un estremecimiento lo recorrió. Si tenia que vivir con ella seguro que seria un matrimonio muy corto. Y por supuesto un increíble funeral.

- Me parece que no me encuentro muy bien.

- ¿Hay alguien conocido en esta lista?.- pregunto Ron.

- ¡No he mirado!.- la chica cogió el periódico y consulto de nuevo la lista.

Al llegar a la L se llevo un par de sorpresas.

Una era que Luna Lovegood estaba en la lista y fue solicitada por… Neville Longbotton. Justo debajo estaba su antiguo profesor de DAO Remus Lupin que había sido incluido por la profesora de Astronomía Aurora Sinistra.

- La profesora de Astronomía ha presentado una solicitud por Lupin.- todos cogieron el periódico sin creérselo.

- Y Neville por lunática esto si que no me lo creo.- Hermione le dio un codazo a Ron.

- Sigue mas abajo.

Hermione siguió, encontraron a algunos antiguos compañeros que habían terminado en el castillo hacia poco. Aun siendo raro tendía a ser algo mas… normal. Pero entonces se encontraron la sorpresa de su vida.

Severus Snape estaba en la lista.

- ¡¿SNAPE?!.- gritaron los cuatro. Al momento miraron quien lo había incluido.

- La profesora Vector.- grito casi Hermione.- Séptima Vector ha cursado una solicitud para severus Snape.

- ¿Pero si el es considerado un sangre pura?.- se preguntaban todos.

- ¡ESTO NO ES POSIBLE!.- reconocieron el grito de su ex profesor de pociones.

- Parece que el tampoco se lo esperaba.- dijo el moreno.

Salieron del cuarto y se encaminaron al salón. Donde un divertido Dumbledore trataba de calmar a su profesor.

- ¡Pero como se le ha ocurrido a esa muchacha!.¿Quien le diría de mis orígenes?.- miro a Dumbledore.

- ¡Esa información esta en los archivos de Hogwarts!.- añadió el anciano director.-¡Solo le llevas seis años tampoco es tanto!. Ambos sois adultos y es normal que…- la risa no le dejaba seguir.

- ¡Tranquilízate Severus!. Séptima es muy parecida a ti, ambos sois de carácter…- movía la mano intentando encontrar algo que no resultara ofensivo.- serio y recto. ¡Reconoce que es muy hermosa!.- decía divertido Lupin. Aunque se controlaba para no organizar otra de sus peleas.

- ¡Ya me gustaría verte a ti en esta situación!.- le grito el profesor de pociones.

- ¡Pero si esta en la lista!.- dijo Ron antes de darse cuenta que había metido la pata.

Al oírlo Snape cogió el periódico ante la cara de sorpresa de Lupin.

- ¡Remus Lupin!.- nada mas ver quien lo había inscrito sonrió.- parece que es cierto que las parejas están relacionadas.-le tendió el periódico. El licántropo lo cogió y miro el nombre de la mujer.

- ¡Sinistra!.- miro a Dumbledore que ya si que pudo contener la risa.- Aurora me ha inscrito en esto.- Miro a Snape y fue la primera vez que ambos estuvieron totalmente de acuerdo en algo.- Hay que hacer algo para que esto no siga.- Snape asintió. Los dos fueron hacia la puerta. No llegaron muy lejos, la voz de Dumbledore los paro en seco.

- ¡Siento deciros que ya es tarde!. La oficina ya ha cerrado y mañana saldrán los emparejamientos.- Andaba hacia ambos hombres en dirección a la entrada.- Creo que solo me resta… felicitaros.- se reía mientras salía de la sala.

Ambos hombres comenzaron una discusión sobre lo ilegal que todo aquello les parecía. Era increíble verlos en la misma habitación y discutiendo por algo en lo que estaban completamente de acuerdo, sin pelearse ni recordar nada de sus desavenencias. Los chicos salieron de allí aprovechando que nadie se fijaba en ellos.

Esa noche nadie pudo dormir. Harry escucho como Ron salía de la habitación. Seguramente iría a reunirse con Hermione. Al menos esas horas de incertidumbre se harían compañía mutuamente.

Dándose la vuelta intento descansar un rato, seguro que lo necesitaría.

La mañana llegó. Todos estaban listos y preparados para ir al ministerio. Querían saber antes que nadie lo que sucedería. No les apetecía leerlo en el profeta. Si tenían que afrontarlo lo mejor era que lo hiciera lo más pronto posible.

Durante el desayuno nadie parecía querer decir la primera palabra. Apenas estaban disfrutando del maravilloso desayuno de Molly.

Snape y Lupin estaban sentados uno junto al otro. Si no los conocieran dirían que eran familia. Se comportaban y movían casi al unísono.

Los únicos que estaban menos nerviosos eran Ron y Hermione.

Harry miro a Ginny y la chica le dedico una media sonrisa. Esa mañana podía ser la que cambiase completamente sus vidas.

Al final fue Snape el que se levanto y hablo.

- Es la hora!.- la forma en que lo dijo sonaba a sentencia de muerte.

En la forma que el y Lupin andaban hacia la chimenea si que lo parecía.

Un puñado del polvos a la chimenea, una palabra y llegaron a su destino.

El ministerio era un hervidero, había gran cantidad de familias acompañando a sus hijos e hijas. Se notaba que al desaparecer el señor oscuro las cosas habían tomado un rumbo distinto. Aun así había gran cantidad de aurors por todas partes. Era seguro que el ministerio pensó que la elección no agradaría a todos. La seguridad se había multiplicado ese día. Se colocaron cuatro mesas mas para el registro de varitas mágicas. Para más añadidura, los aurors registraban a los que parecían sospechosos.

Junto a la fuente de la hermandad habían levantado una superficie elevada en forma de puente. Por un lado una rampa llegaba hacia ese lugar y por el otro descendía hasta el gran recibidor. En lo alto dos grandes pizarras colocadas encima de sus respectivas mesas presidían el singular puente. Tanto delante como encima y en la bajada los Aurors protegían el lugar. Uno de los Aurors que estaba de servicio ese día era Tonks La joven estaba junto a la bajada de las rampas. Al verlos sonrió a modo de saludo.

El ascensor de abrió y de el salio el ministro acompañado de Un mago mayor, dos brujas y cuatro Aurors. El anciano llevaba una serie de documentos en la mano y los cogida protegiéndolos de lo que fuese.

El ministro subió hacia la plataforma y después de aplicarse un hechizo para que todos lo oyeran hablo.

-¡SILENCIO!.- la gente poco a poco le hizo caso.- ¡Se que esta ley no ha gustado a todos pero creo que de esta forma se eliminaran algunos obstáculos importantes en nuestra sociedad!. Reitero que lo más importante será el velar por la seguridad de todos y periódicamente las parejas que sean formadas hoy, tendrán que acudir al ministerio para una entrevista y seguimiento. Si se viera que la relación no es como debería o se observa algo fuera de lo normal. La pareja será sometida a un control mas exhaustivo y llegado el caso se actuara.- la gente comenzó a protestar de nuevo. El ministro se acerco al mago que tenia los documentos y este se los entrego.

- ¡Creo que ya es el momento!.- dijo Ron.

- ¡Aquí están las primeras parejas formadas para intentar que la paz se conserve en nuestro mundo y de esta forma desaparezcan algunos de los perjuicios que muchos tienen!.- Enseñaba las hojas mientras hablaba.- Los interesados subirán por este lado y dirán su nombre a nuestros funcionarios. Una vez que conozcan a su futura pareja. Ambos aparecerán en la pizarra y a continuación bajaran y se dirigirán hacia el interior.- señaló la entrada al ministerio.- si su pareja se encuentra presente se agradecería que hiciera lo mismo. Si no estuviera se le notificara al instante y tendrá que personarse aquí. Ambos tendrán que rellenar una serie de documentos y Explicar sus razones para no realizar el enlace si las tuvieran.- hizo una pausa.- Se ha decretado una semana de tiempo para realizar el enlace. En ese tiempo ambos podrán conocerse y deberán vivir bajo el mismo techo, ese tiempo. De no querer esta convivencia, deberán notificarlo de mutuo acuerdo.

- En cuatro días es luna llena!. ¿Que quieren que me la cargue?.- Lupin se sentía muy molesto.

- ¡Yo tengo varias pociones importante que realizar y esto solo me va a complicar la vida!.- Snape parecía pensar lo mismo que Lupin.

- Si todo ha quedado aclarado comencemos.- entrego una copia a cada una de las brujas que lo acompañaban y estas se sentaron detrás de cada una de las mesas. Después el ministro descendió y entro en el ministerio.

Una gran avalancha de chicas subió la escalera para decir su nombre y saber si habían conseguido lo que querían.

Harry palideció cuando un par de ellas al pasar le tocaban el culo y le deseaban suerte. Otra incluso fue más lejos.

Se puso delante del chico y le cogió la entrepierna. La sorpresa del chico fue mayúscula.

- ¡Esto pronto será mió!.- sonrió y se alejo de un perplejo Harry y del sorprendido Ron.

- ¡Guarra!.- dijo Ginny.

Al final decidieron seguir a la multitud hacia como habia dicho Lupin. "El cadalso".

Mezclados con la marea de gente llegaron a los pies de la escalera.

En la misma entrada de esta, un Auror miro a Hermione y sonrió. La chica le respondió por cortesía hasta que lo reconoció. Se puso pálida y muy nerviosa.

- ¿Qué sucede?.- le pregunto el pelirrojo. La pálida chica le respondió.

- Ese Auror. Señalo con la cabeza para no mirar.- fue el que presento una solicitud para casarse conmigo. Es el viejo de la foto que os mostré.- el pelirrojo lo miro y vio como éste miraba descaradamente el trasero de la chica. Fue hacia el con intención de golpearlo pero lo paro Harry.

- Solo serviría para dejarle el camino libre.- Entendió lo que le decía miro a Hermione y asintió. Mas calmado, se acerco a su novia y le dio la mano, para seguir.

A medio camino empezaron a salir los primeros nombres.

Para alivio de todos ninguno era conocido.

De pronto Harry miro la pantalla y se quedo alucinado.

- ¡Esto si que no me lo esperaba.- dijo sin terminar de creérselo. Todos miraron a la pizarra. Los dos nombres que aparecían eran para eso y más.

El solicitante era Charly Weasley y la elegida había sido Nymphadora Tonks.

- ¡Joder con Charly!.- dijo Ron.- Quien lo habría dicho.

- Todos tus hermanos son sangre pura es normal que al menos elijan a alguien que les guste.- le dijo Hermione, aunque también estaba sorprendida.

En ese momento se dieron cuenta de algo. No habían visto a los gemelos en varios días.

- ¡No miremos el final de la lista!.- ¡No llegamos a la W¡.

- ¿Habrá algún otro Weasley aquí?.- pregunto Lupin.

- No me imagino a los gemelos buscando esposa.- respondió Ginny.- es mas propio de Percy.

Estaban llegando a la mesa y aun no habían aparecido mas gente conocida. En el salón se podían oír los gritos y sollozos de las que no habían sido escogidas y de las que lo habían sido pero no con quien hubiesen querido.

Llego el turno de Ron. Con un gran nudo en la garganta se acerco a la mesa.

- ¿Nombre?.

- ¡Ro.. Ronald Weasley!.-la bruja lo miro y después consulto la lista que tenia.

- ¡Hermione Granger!.- Ambos sintieron cierto alivio. Detrás un mago hacia un movimiento de varita y ambos nombres salían en la pizarra.- ¡Siguiente!.- La bruja miro a Hermione.

- ¡No, yo ya estoy¡.- sonrió.- soy Hermione granger.- La funcionaria asintió y le señalo la bajada.

En la mesa contigua le había llegado el turno a Lupin.

Harry estaba en la otra mesa por lo que no oyó lo que decían. Al mirar la pizarra vio como aparecía el nombre del licántropo junto al de la profesora de Astronomía. Inmediatamente este comenzó a protestar, pero los Aurors se limitaron a sacarlo de la mesa diciéndole que cualquier problema lo trataría dentro del ministerio al realizar el trámite. Fue empujado de malas formas para que continuase andando.

Delante de Harry estaba Snape y en ese momento había dado su nombre.

- ¡Severus Snape!.- La funcionaria miro la lista.

- Séptima Vector. Su compañero anoto en la pizarra los nombres.- ¡Siguiente!.- El Profesor intentó protestar pero había visto lo que le sucedió a Lupin y se limito a alejarse murmurando por lo bajo mil y una maldición.

- Le toco el turno a Ginny la chica se acerco.

- ¡Ginebra Weasley!.- la mujer miro la lista y…

- ¡Es menor no llega a la edad necesaria y ha salido de la lista!. ¡Siguiente!.

- ¡Pero si tengo el permiso de mis padres para…!

- ¡Siguiente!.

El turno de Harry había llegado. Estaba aterrado. Si Ginny no estaba en la lista. ¿Con quien lo habían emparejado?. La bruja noto que no se movía y lo miro.

- ¡Dime tu nombre que estas interrumpiendo el paso!.

- ¡Ha… Harry.- la bruja le vio la cicatriz y lo reconoció. Al momento la expresión de su cara cambio, parecía incluso contenta.

- ¡Harry Potter!, ¡quien no te conoce!. Gracias a ti podemos seguir viviendo.- le guiño el ojo.- ¡Espero que tengas suerte!.- consulto los papeles.- Harry Potter con… ¡PANSY PARKINSON!.

El moreno estaba seguro que si no fuera por encontrarse a esa altura seguro que se habría hundido en la tierra.

En el momento en que apareció el nombre del chico en la pizarra todo el salón se quedo en silencio.

Al ver el nombre de la afortunada gran cantidad de chicas e incluso mujeres , rompieron a llorar. El soltero más cotizado del mundo mágico ya tenía pareja.

Ninguna sabia que el chico en ese momento hubiera aceptado a cualquiera de ellas.

Snape fue el que cogió a Harry del brazo. Al notar que no reaccionaba.

- ¡Vamos hay que arreglar esto!.- el tirón hizo que el moreno reaccionara.

Cuando estaba llegando abajo vio que les esperaban todos sus amigos con la misma cara de circunstancia que el.

Delante de ellos se pusieron tres personas.

Un hombre moreno, recio y con una aptitud altiva. Junto a el la que debía ser su esposa, morena igual que el, miraba a todos los amigos del chico con desprecio.

Entre ambos estaba su futura esposa Pansy Parkinson, que lo esperaba con su habitual sonrisa de desprecio.

- ¡Hora "Querido"!. ¿Has añorado a tu prometida?.

- ¡Te aseguro que esto no va a ser tan fácil!.- le dijo a la chica.- Haré lo posible para que esto no continué.

- ¡Claro!, dale a todos una excusa para deshacer esta estupida ley. ¡Lamentablemente eso también significaría el fin de este ministerio!. – lo miro con falsa pena.- ¡Seria terrible!. ¿Verdad?.

Se giro acompañada de sus padres e ingreso en el ministerio.

Snape y Lupin se pusieron junto a el.

- ¡Vamos Harry debemos intentar arreglar todo esto!. Seguro que el ministro no consentirá este matrimonio.

- ¡Ni los nuestros!.- añadió Snape.

Todos entraron en la zona habilitada para la ocasión. Tanto Hermione como Ron fueron conducidos a otra habitación. Al dejar a su amigo ambos sonrieron con esperanza.

- ¡Suerte Hermano!.

- ¡Eso espero!.- dijo y siguió caminando detrás de los Parkinson.

Tres habitaciones mas aya oyeron un estruendo y alguien que se disculpaba.

- ¡LO SIENTO, LO SIENTO. OS ASEGURO QUE HA SIDO SIN QUERER!.- se oyó otro golpeteo y algo que se rompía.- ¡OH MERLIN!. ¡POR QUE ME PASA A MI ESTO!.- todos se miraron y sonrieron. Conocían de sobra esa voz. Añadiéndole la torpeza, no cabía duda de que Nymphadora Tonks estaba en esa sala, junto a un divertido Charly Weasley, tramitando lo referente a su próxima boda.

- ¡Es una suerte que el joven Weasley este acostumbrado a tratar con Dragones!.- dijo Lupin.- Conociendo a Tonks, necesitara toda su habilidad para seguir de una pieza.

Habían llegado a su destino. Un funcionario les invito a entrar en una habitación.

Los Parkinson entraron sin pensárselo, mirando de reojo al mago del misterio.

Harry fue a entrar junto con los demás.

- Lo siento pero los señores Snape y Lupin deben acompañarme. También necesitan tramitar sus respectivos enlaces.- Los magos lo miraron.

- ¡No voy a dejar a Harry a solas con ellos!. Creo que lo mio puede esperan un poco mas.

- Además no creo que esas dos locas estén ya aquí.- termino Snape.

- Sus respectivas parejas los están esperando dentro de otras habitaciones.- El color desapareció de la cara de ambos hombres.

- Podéis ir tranquilos Yo me quedare con Harry.- Al girarse vieron a Dumbledore acompañado del ministro.

- ¿Estas seguro Albus?.

- ¡No me parece correcto hacer esperar a ambas damas!.- sonreía como un niño travieso.- Snape se giro y bufando siguió al funcionario mascullando algo entre dientes.

Antes de seguirlo Lupin miro a Harry.

- ¡Tranquilízate!, ¡ya veras como todo se soluciona!.- le revolvió el ya revuelto cabello del moreno.- No pueden ser tan injustos contigo.- siguió al funcionario que ya indicaba a Snape la sala en la que debía entrar.

Harry miro a Dumbledore y al ministro.

- ¿Entramos Harry?.- le dijo el anciano mago.

La habitación era simplemente un gran despacho decorado con infinidad de libros y documentos.

Delante de una gran mesa los señores Parkinson esperaban sentados en unas grandes sillas. Pansy estaba en otra mas cerca de la gran mesa que presidía el centro de la sala. Cuando vieron entrar al ministro junto a Dumbledore, se pusieron en pie.

- ¿Qué hace el aquí?. Se supone que solo la familia puede estar presente.

- ¡Eso es fácil de explicar!.- dijo Dumbledore.- ¿Verdad señor ministro?.- el aludido había caminado hasta la mesa y se sentó en el sillón.

- ¡En efecto!. Como ya sabrán el señor Potter es huérfano, su única familia son Muggles y no seria correcto.- miro a los Parkinson.- que vinieran a nuestro mundo. Se ha concedido la custodia del señor Potter a Albus Percibal Dumbledore.

- ¡Eso es inútil!. El chico ya es mayor de edad, no necesita tutores.- dijo la madre de Pansy.

- ¡Cierto!.Aun así he decidido que ya estoy muy mayor y como no tengo ninguna familia, a parte de mi hermano. He decidido nombrar a Harry Potter como mi heredero universal. Para hacerlo oficial, presente el año pasado una petición de adopción sobre Harry Potter.- miro a los Parkinson que se ponían nerviosos por momentos.- El año anterior Harry era menor, legalmente. Los tramites con todo lo referente a la guerra han sido muy lentos, pero…- sonrió mirando a Harry.- Esta mañana se me notifico que legalmente el señor Harry Potter es… mi hijo adoptivo y por lo tanto mi heredero. ¿Espero que no te importe Harry?.

El chico sonrió.

- ¡Para nada!. Me alegra mucho la idea.- Dumbledore asintio.

- Por lo tanto a menos que el mismo Harry me lo pida, Como familiar suyo tengo todo el derecho a estar presente en todo este proceso.

- ¡Terminemos cuanto antes!.- dijo molesto el señor Parkinson.

El ministro tomo una serie de documentos que había en la mesa.

- ¡Quedando aprobado el matrimonio entre los magos Harry Potter y Pansy Parkinson! . Se reúnen ambas partes para tratar ese tema y plantear cualquier reclamación que creyesen oportuna.- miro a los chicos.- ¿Alguno Tiene algo que objetar?.- Harry no se lo pensó.

- ¡Yo!. ¡No me pienso casar con ella!.- señalo a la chica.- Toda su familia han sido seguidores de Voldemort.- hubo un estremecimiento general.

- ¡Le agradecería que no pronunciase es nombre en esta sala!.- dijo el ministro.- Además, ha quedado comprobado que los Parkinson no han intervenido en ningún momento en esta Guerra.

- ¡Pero yo se que…!.- Dumbledore lo callo.

- ¡El ministro tiene razón!. No hay ninguna prueba que diga lo contrario.- dijo Dumbledore callándolo. Miro a los Parkinson.- Espero que lo perdonen. Todavía hay mucha desconfianza sobre este tema.- ambos asintieron.

- ¡Lo entendemos!.- el ministro siguió leyendo.

- ¡Como decía!.- miro de nuevo a Harry .- ¿Si alguno tiene algo que objetar…?.- Pansy negó y Harry solo gruño.- Comenzaremos con los trámites del enlace. Este será dentro de una semana aquí en el ministerio. Si quieren hacer algo especial queda a disposición de las familias en prepararlo.

- Habíamos pensado en hacer una unión de sangre.- dijo la madre de la chica.- ha sido costumbre en nuestra familia por generaciones. Incluso hay un lugar a tal efecto en nuestra propiedad.- Tanto el ministro como Dumbledore se sorprendieron.

- ¡Eso no es posible!.- dijo el ministro.- Según la ley el matrimonio debe respetar la opción de la disolución. Con este acto esto queda excluido.- Harry no entendía nada pero se preocupo.

- ¡Podemos añadir una condición para la anulación!. De mutuo acuerdo de los cabeza de familia, y los interesados, se podría romper el encantamiento.- añadió el padre de la chica.

- ¿Me puede explicar alguien que es eso del matrimonio de sangre?.-pedía Harry. Pansy fue la que respondió.

- Es muy simple querido.- dijo sonriendo.- Al casarnos se nos enlazan las manos y se hace un pequeño corte entre ambas. Al mezclarse la sangre se realiza un hechizo y nuestros destinos quedan sujetos. A menos que uno muera no se podrán separar nunca. Quedaremos atados el uno al otro por nuestra magia.

- ¡De eso nada!.- dijo Harry. Dumbledore le toco el hombro.

- Podriamos acceder con un par de condiciones.-Harry lo miro sorprendido.

- ¿Qué?.- el anciano lo miro tranquilizándolo.- no pienso atarme de por vida a esa serpien….- un pequeño apretón en el hombro le dio a entender que mejor era callarse.

Los Parkinson los miraban interesados.

- ¡Harry accederá si la señorita Parkinson accede a realizar un juramento inquebrantable y…!- los padres de la chica intentaron replicar.- nosotros, es decir Harry, decidiremos el lugar de residencia. Que tratándose de quien es mi "Hijo" creo que seria conveniente proteger con un encantamiento fidelio.

- ¡Eso es un abuso!.- Gritaron los Parkinson.- No consentiremos que nuestra hija haga semejante juramento.

- ¿Por qué?. ¡Ambos son mayores de edad!.- dijo el ministro que había entendido las intenciones del anciano.- ¡Es muy parecido a lo que ustedes quieren hacer!. A fin de cuentas solo reforzara el hechizo que quieren realizar ustedes en el enlace. Y me parece una gran idea proteger la casa del Harry y su hija de esta forma. Piensen que pronto el se convertirá en Auror del ministerio y ellos deben contar con una seguridad parecida.- se recostó contento.- Por parte del ministerio no vemos ningún inconveniente.

- ¡Siempre pueden cancelas la solicitud!.- sonrió Dumbledore. Los Parkinson se miraron, después asintieron y miraron a su hija.

- ¡Es tu decisión Pansy!.- la chica se habia puesto seria. Toda la confianza que traía se había esfumado.

- ¡Esta bien! , Pero yo decidiré donde viviremos.- será en la mansión Parkinson y quiero que esta semana el viva junto a nosotros para...

- ¡Lo siento!, pero como ya se ha dicho el señor Potter será el que decida eso.- la corrigió el ministro.- aunque si el señor Potter acepta podrán cambiar ese punto después de la convivencia de una semana establecida.- miro a Harry.

- ¡Estamos de acuerdo verdad Harry!.- el moreno aun no se lo podía creer, como siempre el director había decidido por el.- y seguimos manteniendo las condiciones que pusimos.

Cuando lo miro vio una expresión en su cara que lo sorprendió. Sin saber muy bien por que acepto las condiciones.

- ¡Si... estoy de acuerdo!.- El director miro a la chica.

- Solo queda que la señorita Parkinson nos de su respuesta.- la chica lo pensó un segundo y asistió casi inapreciablemente. El ministro dio un pequeño golpe sobre la mesa. Con la varita murmuro algo y golpeo los documentos.

- ¡Pues todo esta dicho!, si me hacen el favor de firmar bajo sus nombres habremos terminado.-les tendió la pluma y los documentos a los chicos.

Harry miro a Parkinson que ya no estaba tan alegre y sonriente.

- ¡Tu primero!, ¡Querida!.- le tendió la pluma.

LA chica la cogió con odio y firmo el documento. Después tiro la pluma en la mesa y Harry la recogió para firmar.

- ¡Que carácter!.-susurro Dumbledore.

- ¿Donde viviremos?.- pregunto la chica, mirando a Harry.

- ¡Eso ya esta organizado!, ¡señorita Parkinson!.- Contesto el director.- el lugar me temo que no se los puedo revelar, ya que ya se encuentra abajo el fidelio. Pero solo les diré que se sentirá como en Hogwarts. Esta cerca de un pueblecito Muggle.- Al mentar a los sin magia la chica puso cara de asco.- Tiene un fantástico Jardín y un Lago cerca. Harry sabe a que lugar me refiero. Ya ha visitado con frecuencia ese lugar antes de asistir a clase todos los años.

El chico entendió a que lugar se refería. La madriguera era su primera parada cada año antes de volver al colegio cada año.

- ¿Eso es todo lo que nos va a decir?.- pregunto la madre de Pansy.- No me parece que sea mucho teniendo en cuenta de que es de nuestra hija de la que hablamos.

- ¿Donde querían que viviese Harry?.- pregunto el director. Los Parkinson solo lo miraron.

.- ¡Habíamos pensado en una de nuestras propiedades!, queda cerca de nuestra residencia principal.- siguió hablando la madre de la chica.

- Es un lugar muy seguro y que poca gente conoce. ¿Por qué le importa eso?.- el director sonrió.

- ¡Estamos en la misma situación ambos lugares son muy seguros!. Solo que el que nosotros proponemos es de total confianza y seguridad y ustedes no pueden asegurar que alguno de sus conocidos no sea…- hizo un gesto con la cabeza.- alguien de dudosa conducta y les halla engañado.- miro a los chicos.- Después de casarse, ella será la que convenza a Harry de que les informe de la situación de su nuevo hogar. Recuerden que después de realizar el hermanamiento y el juramento, solo podrán hacer algo así cuando los dos lo deseen.- Sonrió y movió la mano en círculos.- Eso es algo con lo que contaban ¿verdad?.- Los Parkinson se pusieron serios y se callaron.

- Por lo que parece está todo dicho.- Añadió el ministro.- A partir de este momento el ministerio controlara este futuro matrimonio. Como vivan su vida ya depende de ustedes.- Se levanto.- Nos veremos el día de la ceremonia. Gracias por todo. Y… felicidades.

Todos salieron del despacho. Harry miraba a Pansy. La chica no dejaba de mirarlo seria. Dumbledore y los padres de ella, se despedían del ministro.

Aprovecho para fijarse más en la Slytherin. En una semana seria su esposa. "La señora Potter". ¡Si su padre lo viera!. Tenia que conseguir que toda esa locura terminase.

A fin de cuenta tubo que admitir que si sonreía de una forma menos… Slytherin, incluso se podría decir que tenía cierta belleza. Peligrosa y letal pero la tenía.

HArry Suspiro su cabeza no dejaba de darle vuelta a todo aquello.- "No se que trama Dumbledore, pero creo que sea lo que sea, conseguirá que esa loca se olvide de mi".- se estremeció.- "¡Merlín!", "no quiero pensar en como seria mi vida con ella, Si sobreviviese".

Poco después salía junto con Dumbledore hacia el gran salón. Fuera ya lo esperaban sus amigos y el resto del grupo.

Se sorprendió cuando vio a Lupin y Snape del brazo de las profesoras de Hogwarts. Al verles la cara se notaba que preferirían enfrentarse a cien mortifagos que estar allí en ese momento.

Ron y Hermione estaban de la mano y se los veía completamente sonrojados.

Harry sonreía ante la escena. Más cuando de pronto Tonks piso a Charly y este estuvo a punto de caer dentro de la fuente. La chica lo agarro y no paraba de disculparse nerviosa.

- ¡Tranquila estoy bien!.- decía el chico sonriéndole. Esto solo consiguió que la Auror se pusiera más nerviosa y estuviera a punto de soltarlo. Por suerte el lo noto y se agarro a ella.

Tonks se puso completamente colorada ante el abrazo del chico. Apenas podía hacer o decir nada. Su cabello se puso de un intenso color rojo , que hacia juego con el de su prometido.

Ginny miraba nerviosa a Harry.

- ¿Qué tal ha ido todo?.- pregunto nerviosa. Los demás lo miraron interesados.

Dumbledore hablo a todos.

- Regresemos a la mansión. Allí les explicaremos.

En ese momento los Parkinson pasaban junto a ellos. Pansy se acerco a ellos y los miro con odio.

- ¡Potter!.- el se volvió y la miro.- No me has dicho donde nos reuniremos.

- ¡El caldero chorreante es un lugar excelente!.- Dijo Dumbledore.- Claso que si prefieren mas intimidad… Podría ser en Hogwarts.

- ¡El caldero estará bien!.- dijo el padre de la chica.- Vamos Pansy.- la chica asintió y se alejo del grupo. Los demás miraban al chico sabiendo lo que había sucedido.

- ¿No has podido quitártela de encima?.- decía Ron preocupado.

- ¡Señor Weasley dejémoslo para después!.- lo callo el director.

El grupo se acerco a la chimenea. Para su suerte la mayoría ya se habían ido o se encontraban realizando los trámites para las bodas. Algunos periodistas se acercaron pero la mirada del grupo los convenció de que era mejor no seguir.

Uno a uno entraron en dirección a la mansión Black. Fue graciosa ver la despedida del profesor de pociones y de Lupin. Ambas mujeres los abrazaron y besaron con fuerza. Los dos estaban sorprendidos y atemorizados por igual. Tonks también los acompaño. Al ser una de las seleccionadas se le permitió abandonar su puesto. Antes de entrar Harry noto como Pansy hacia lo mismo en una chimenea cercana.

La chica lo miro antes de entrar. Después el arrojo a la chimenea un puñado de polvos y se introducía en las llamas.

La reunión se estaba realizando en la cocina de la mansión. Dumbledore les informo de todo lo sucedido en la reunión. Todos oían con interés lo que el anciano profesor decía. Al terminar de hablar cada uno dijo lo que opinaba.

-¡No entiendo como el ministro no ha permitido que pudieras elegir!. A fin de cuentas te debemos demasiado como para no tenerlo en cuenta.- dijo Ron molesto.

- ¡Sigo sin entender que es lo pretendes Albus!.- dijo Lupin. El director sonrió.

- ¡Fue algo que me sugirió Molly!.- la aludida sonrió.- Todas las candidatas buscaban la fama de Harry. ¿Que pasaría si este decidiera no aprovecharla en absoluto?.

- ¡No lo pienso hacer!.- dijo el moreno.

- ¡Lo se!. Pero eso solo lo sabemos nosotros!.- sonreía mientras hablaba.- Solo algunos conocemos a la señorita Parkinson.- miro a los chicos y a los profesores.- Es la típica jovencita rica, sangre pura. No quiero juzgarla sin conocerla, pero creo que no ando muy descaminado.- el profesor de pociones asintió.

- Pansy Parkinson. Es lo que has dicho Albus, ante todo una Slytherin . Hará lo que sea por conseguir sus objetivos. Pero sobre todo una sangre pura acostumbrada a vivir bien y sin problemas.

- ¿Crees que aceptara vivir en la madriguera realizando las tareas normales de una casa y … sin elfos domésticos?.- la sonrrisa de la cara del director lo decia todo.

- ¡No durara una semana!.- Lupin lo entendió todo.- anulara el compromiso y Harry estará libre.

- ¡Creo que puedo conseguir que el ministro le concediese a Harry un tiempo antes de volverlo a incluir en la selecciones!.- miro a Ginny.- Tal vez sea suficiente para que la señorita Weasley pueda entrar en la lista esta vez.- Ginny se sonrojó.

- ¡Entonces!. ¿Lo que quiere es hacerle la vida imposible a esa chica para que anule el compromiso?.- Snape meditaba cada palabra. Lupin a su lado parecía entender lo que pensaba.

- ¡Eso lo puede hacer cualquiera!.- termino Lupin. Ambos se miraron. Parece que tenían un plan.

- ¡No me mal interpretéis! , pero creo que eso no os servirá con Aurora y Séptima. Ellas saben muy bien como sois y me parece que están preparadas para todo.

- ¡Eso lo decidiremos nosotros!.- dijeron al unísono. Después ambos dejaron el salón.

Dumbledore miro a la puerta y se rió.

- Si se llevaran tan bien siempre , cualquiera diría que son hermanos.- Miro a todos. - Me recuerdan a ciertos gemelos.- termino riendo.

Terminaron la reunión dando detalles de cómo se organizarían para que Harry pudiera estar seguro en la madriguera. Seria vigilado por alguien de la orden, en caso de que necesitara ayuda. Todas las labores de la casa las realizarían Harry y… su prometida.

La señora Weasley había dejado todo lo necesario para que ambos estuvieran cómodos. Al menos Harry lo estaría. Harry llamo a su Elfo. Kreakers apareció maldiciendo y hablando por lo bajo como siempre. Miro con odio al todos los presentes antes de mirar a Harry.

- ¡Kreakers , voy a estar con mi …!- suspiro para tranquilizarse.- prometida una semana.

- ¡Otra asquerosa…!.

- ¡No!. ¡Esta te gustara!. Es una bruja de sangre pura. Muy parecida a tu ama.- el elfo lo miro con media sonrisa.

- ¡Kreakers se alegra de que tenga buen gusto al escoger compañera!.

- ¡Me da igual lo que pienses!. Te he llamado para que por ninguna razón te aparezcas delante de ella ni la ayudes en nada aunque te llame. Solo lo harás si yo te llamo y solo si estoy solo. ¿Lo has entendido?.

- ¡Kreakers lo ha entendido muy bien. Kreaker obedecera al amo!.- arastro la ultima palaba con odio.

- ¡Estupendo, puedes irte!.- el elfo desapareció.

- Creo que todo esta dicho.- dijo Dumbledore.- Solo me queda felicitarlos a todos.- Miro a las parejas.- Señor Weasley creo que no pudo realizar una mejor elección.- Tanto Ron como Hermione se sonrojaron.- No me cabe ninguna duda de que serán una gran pareja.

- ¡Gra... Gracias..- pudo decir Hermione. Ron solo asintió con la cabeza.

- Debo decir que lo de Charly me ha pillado por sorpresa.- Tonks se puso rígida como una tabla.- ¿No opinas igual Nymphadora?.

- ¡YO…YO…, Esto…!.- la pobre no podía hablar, apenas miraba de reojo al chico que la miraba y sonreía.

- ¡Si ya veo que también a ti!. ¡Bueno!.- le levanto.-mañana será un día muy largo, creo que todos tenemos cosas que hacer y en que pensar. ¡Arthur!. Debemos ir a la madriguera, quiero hacer algunos hechizos de protección. Nunca esta de más.

Poco después ambos salían de la sala. Diez minutos después solo quedaban en la sala Harry y sus amigos.

- ¿Qué tal estas?.- pregunto Ron.

- ¿Sabiendo que mañana estaré con ella y que en una semana estare casado?.- suspiro.- ¡Jodido, muy jodido!. Si no retira la proposición tendré que pasar gran parte de mi vida con ella.- sonrió con desgana.- Que creo que no será mucha.

- Tranquilo, seguro que no aguanta ni dos días en la madriguera.- miro a Ron.- ¡no es por nada! , solo que esa no puede vivir así, no lo aguantara.- decía Hermione.

- ¡Espero que así sea!.- dijo poniéndose en pie.- me voy a mi cuarto, voy a hacer el equipaje para mañana.- antes de salir se giro.- Por cierto, felicidades, hacéis una estupenda pareja.- sus amigos sonrieron.

Harry entro en su cuarto y abrió su baúl. Saco casi todo lo que había y fue metiendo dentro todo lo que necesitaría esos días. También una foto de sus amigos, su capa invisible y algunas fotos de sus padres. Acaricio una foto y pensó en lo que diría su madre de todo esto.

Paso toda la tarde en la habitación sin pensar en nada en concreto. En su cabeza solo había una idea fija. Conseguir que Pansy Parkinson deshiciera esta locura, antes de una semana.

Si no lo conseguía, tendría que… ¿Cómo podría soportar el estar con ella en la misma habitación, no digamos ya en la misma cama?.

Sin darse cuenta había anochecido. Poco después bajo a cenar. Todos estaban igual de callados. Se notaba que cada uno tenía sus propios pensamientos sobre lo que tendrían que hacer al día siguiente.