5.- Un nuevo día, y de mal en peor.
Al terminar entro en el cuarto y miro la cama ocupada. Como la vez anterior la chica no hacia movimiento alguno.
Se acostó sin hacer el menor ruido y poco después estaba dormido.
Al igual que la noche anterior ella estuvo preparada para defenderse si el se acercaba y visto lo visto esa noche tardo en dormirse. Esa noche una pesadilla no la dejo dormir bien.
Un Harry desnudo y en una ducha la seguía por todos los pasillos de Hogwarts. Despertó sobresaltada, al comprobar que el dormía, se giro y trato de dormir.
En cuanto el moreno abrió los ojos reconoció el lugar.
Al igual que el día anterior asumió quien era la persona que dormía en la cama de al lado.
- ¡Venda dormilón!.
- ¡Mmnnn!.
- ¡Vamos que…!- aun dormido tiro con fuerza de la manta y dejo a la chica sin nada.
Claro que en cuanto esta noto que le quitaban toda la cubierta se despertó.
- ¡También hoy me despiertas de la misma forma!.- se fijo en como se encontraba.- ¡AHHG!.- como pudo le quito la manta al paralizado morenos.
- ¡Lo siento!, aun estoy dormido y…
- ¡Eres lo que mas odio en el mundo!.- Harry se puso serio.
- ¡Vale!. De acuerdo.- se sentó a los pies de la cama.
- ¡Déjame, vete!.
- ¡De eso nada!. Has sacado un tema en el que estoy muy interesado.- la cara de la morena reflejaba odio.- Todo ha acabado, ese mal nacido esta muerto y los que creen en el también o de por vida en Azkaban.- la miro fijamente.- ¿Por qué tenéis ese estupido interés en matarme para vengarlo?.
- ¡No se de que hablas!.- algo en la voz no sonaba muy convincente para el.- yo solo…
- ¡Vamos Parkinson!. Se que no hay nada que te de mas asco que estar aquí o rozarme.- se levanto y andaba de un lado a otro de la habitación.- La única razón por la cual aceptarías formar parte de esta farsa de compromiso es por que teníais alguna esperanza de poder acabar con mi vida.- Aunque todo resultara tan claro ella decidió cambiar de tema.
- ¡Creo que te das demasiada importancia!.- se cogió el pelo y lo ordeno como pudo.- yo solo quería lo que todas, casarme con el famoso Harry Potter y ser mundialmente conocida.
- ¿Eso es realmente lo que quieres?.
- ¿Qué si no?.- el se acerco a la cama y ella se asusto.- ¡No te acerques!.
- ¡Demuéstramelo!.
- ¡¿Qué?!.
- Si de verdad esa es la razón, demuéstramelo.- no la dejaba de mirar y podía ver como se ponía nerviosa por momentos.- no quiero nada extremo con algo simple me conformo… un beso. Un simple beso y al menos te daré el beneficio de la duda. De lo contrario solo estamos perdiendo el tiempo.- habla y se acercaba cada vez mas a ella. La morena saco su varita y le apuntó.
- Si lo intenta si quiera, lo lamentaras.- el la miro serio.
- ¡Ves lo que digo!. Siento pena por ti.- se levanto y fue hacia la puerta.- Pasar por todo esto por nada.
- ¡Mi objetivo es que tu vida sea un infierno!.- le grito. No se espero lo que le dijo.
- ¡Pues llegas tarde!. De eso ya se encargo tu señor.
- ¡Si claro!. ¡El pobrecito de Potter que creció sin padres!.- con la mano en el pecho fingía el llanto.- pobrecito que infancia mas terrible.- En dos pasos estaba junto a ella, le cogió la mano y aparto la varita antes de que pudiera reaccionar.- ¡¡NO, SOCORRO, DEJAME!!.
- ¡¡QUIERES SABER COMO FUE MI MARAVILLOS INFANCIA?!. ¡Te lo diré!.- miraba asustada los ojos del moreno.- ¡Me pase hasta los once años viviendo de una forma que no le deseo a nadie!. ¡Era… era lo mas parecido a la vida que les dais a los elfos domésticos los magos… superiores!.- añadió con desgana.
- ¡Claro!. Me vas a decir que el protegido de Dumbledore…
- ¡¡ME IMPORTA UNA MIERDA SI TE LO CREES O NO!!. ¡Tu querías la verdad y la vas a tener!.- la callo.- ¡Un loco me obligo a esa vida cuando decidió que tenia que matar a mis padres y a mí!. ¡Cuando parece que mi vida va a mejorar, me doy cuenta de que todavía intenta acabar conmigo!.- sin darse cuenta las cosas de la habitación empezaron a moverse.- ¡para recuperar eso que llamaba cuerpo mato delante mia a Cedric Diggony!. ¡Consiguió que perdiera a lo único que me quedaba de mis padres!, ¡¡Mi padrino!!.- sin querer apretó un poco las muñecas de la chica. Esta noto como todos se movía y lo miro asustada.- ¡Durante toda mi vidas han sido otros los que han decidido por mi!. ¡No se ni como consigo que toda esta pesadilla termine y cuando creo que puedo encauzar mi vida llegas tu y me dices que solo pretendes casarte conmigo para destrozarme la vida!.- la soltó y fue hacia la puerta.- ¡Lo siento pero llegas demasiado tarde!.
Una asustada Parkinson miraba hacia la puerta, mientras se frotaba las manos.
Por la habitación habían caído algunos objetos. Entre asustada y maravillada entendió que el poder del chico era increíble. Analizo lo que el le había dicho.
Si todo era cierto no se creía como seguía cuerdo. Otro en su lugar hubiera perdido la cabeza o terminado con todo de una vez.
- ¡Me da igual lo que has dicho!. No se como pero conseguiré lo que quiero. Eso te lo aseguro.
En el piso inferior un muy nervioso Harry salía al jardín en ese momento Albus Dumbledore apareció en los limites de la Madriguera.
Sabiendo que lo traía allí fue a su encuentro.
- ¡Harry esta todo bien!. Los padres de la señorita Parkinson han entrado en el castillo gritando.- saco el reloj mágico.- Dicen que la aguja ha puesto un instante a su hija en peligro.- noto que algo le pasaba al moreno.- ¿Va todo bien?.
- ¡Si lo siento!, es que ha conseguido sacarme de mis casillas.- en dos palabras resumió la escena. El director suspiro aliviado y coloco la mano sobre los hombros del chico.
- Sabes que no será fácil.- el suspiro.- Creo que deberíamos ver como se encuentra la señorita Parkinson. No quiero llegar y no poder decirle nada a los padres de… tu prometida.- el moreno gruño.
Dentro de la casa el director espero en la entrada mientras Harry subía al dormitorio.
El chico se acerco a la puerta.
- Parkin… Pansy. ¿Me has oido?. Pansy.
- ¿Qué quieres?.
- El directos esta abajo, quiere... hablar contigo.- se sentía mal al recordarlo.- Creo que es culpa mia.- la puerta se abrió y salio la chica ya vestida y con la misma mirada orgullosa.
- ¿Qué has hecho ahora?.
- El reloj. Tus padres vieron que durante un instante estuviste en peligro y fueron a buscarlo.- hizo una pausa.- seguro que pronto tendremos noticias del ministerio.- esto hizo sonreír a la chica.
- ¿Qué pasara?.- pregunto esperanzada.
- Me han enviado a mi para averiguar que sucede.- termino de decirlo el director.- Harry ya me dio su versión me gustaría escuchar la suya y si lo desea iremos al ministerio para cancelar el compromiso. Es más que suficiente para poder hacerlo.
- ¿Qué pasara con Potter?.- pregunto.
- Cuénteme lo que ha sucedido primero por favor.
La chica lo hizo exagerando lo sucedido y claro esta omitiendo algunos detalles.
Dumbledore la escucho sin perderse detalle. Cada vez que Harry quería interrumpir el lo paraba y la dejaba seguir. Al terminar suspiro.
- Creo que es más que suficiente como para romper el compromiso.
- ¿Pero que pasara con el? .- dijo.- ¡Me ataco!.
- Si, es cierto. Si lo desea podemos ir a juicio. Con la ayuda de un pensadero y algo de veritaserum .- añadió rápidamente.- se aclarara todo.
- Pero… pero.
- No intento disculpar a Harry, créame señorita Parkinson. Opino que no fue un comportamiento muy correcto de su parte. Pero he comprobado que se ha realizado magia involuntaria en la casa.
- ¡Claro me ataco y estuvo a punto de …!
- ¡Créame, señorita Parkinson!. Usted no sabe el increíble potencial que tiene su prometido. Ni siquiera el es consciente de su increíble poder.- dijo esto ultimo mirándola fijamente.- es por eso que algo de ese poder se le escapo a su control.- la chica meditaba lo que estaba oyendo.- Antes de hacer nada hay que comprobar si lo que hizo fue intencionado o no.- La chica permanecía pensativa.- ¿Se encuentra bien?.
- Si, solo estoy pensando en lo que ha dicho.- De sobra sabia que el Director nunca la engañaría jugaba con ventaja sabiendo lo que sucedería. Si usaban un pensadero o veritaserum sabrían que lo que sucedió era exactamente eso un escape de magia involuntaria. En última instancia incluso ella podría ser acusada al intentar que lo condenasen. El compromiso se rompería y todo fracasaría.- creo… que tienen razón. Aun estoy algo nerviosa y me parece que no he sido completamente justa.
- Bien me alegra oír eso.- sonrió el anciano.- en cuanto al compromiso. Esta en su derecho de romperlo si lo desea. Todos entenderían que usted…
- ¡No! . No será necesario.- Harry la miro y después al anciano. Este le respondió con una mirada seria que duro un instante.
- ¡Bien!, me alegra oír eso.- dijo sonriendo. Debo informar de todo esto al ministerio y a sus padres.- se giro y miro a la chica.- ¿Le gustaría que les diese algún mensaje?.- lo pensó un momento.
- Si. Dígales lo que sucedió y que yo estoy perfectamente. Muy ilusionada con el compromiso y deseosa de que puedan conocer lo maravilloso que es su futuro yerno.- El anciano sonrió y salio de la casa.
- Así lo haré. HArry tu…
- No yo no… Si, quisiera que saludara a Remus. En cuanto le sea posible.
- Me será difícil. El y severus se pasan el día en el ministerio intentando que invaliden sus compromiso. Aunque según he sabido se han hartado de ellos y los han obligado a desistir. Ahora estaban los dos recorriendo el castillo huyendo de Séptima y Aurora.- sonrió.- te sorprendería saber que Severus esta empezando a valorar los conocimientos de Remus sobre el castillo y sus pasadizos.- La imagen de Lupin recorriendo los pasajes de hogwarts seguido de snape le resulto muy extraña.
Cuando director se marcho el ambiente se puso tenso. Harry se sentía avergonzado y ella no sabía como reaccionar.
- Quería pedirte perdón por…
- ¡Déjalo!. No… es necesario.- Subió hacia la habitación.
Esa mañana Harry preparo el desayuno solo. Fue en si un día muy tranquilo hasta la tarde en el que todo parecía haber sido olvidado y la chica volvió a l a carga.
- ¿En que has perdido el día?.
- ¿Qué?.
- Ahora también eres sordo. ¿Qué has estado haciendo todo el día?.
- Yo, pues…
- Sigo esperando.- lo miraba orgullosa.
- He hecho la comida.- respondió sin entender.
- Lo se, yo comí también ¿recuerdas?.- sabia que tenia ventaja y debía aprovecharla.- ¿Estas mas idiota de lo normal o me lo parece?.
- ¿Qué te pasa a ti?.- ella lo miro simulando sorpresa.- ¡Es verdad!, perdona ha sido fallo mió.- se levanto y se fue al dormitorio.- No recordaba que eras una Slytherin.
Dejo a la chica riéndose en el salón mientras subía las escaleras.
Al pasar junto a la habitación de los gemelos recordó la charla con estos y tuvo una idea. Se aseguro de que ella seguía abajo antes d entrar y coger lo que necesitaba.
Cuando Pansy subió no había rastro del chico. Pudo oír la ducha y como el se duchaba. Sonriendo fue hacia el dormitorio.
- Al final ha sido un buen día. Si consigo mantenerlo así…- recordó algo.- ¡Maldita sea!. Por mucho que disfrute no puedo fastidiarlo tengo que conseguir que se confié y así no lo haré. – Se sintió mejor.- Mañana cambiare de aptitud y me lo conquistaré. Nunca se enamorará de mí, eso ha quedado más que claro. Pero con que se confié un poco me basta.- la sonrisa Slytherin daba a su cara un aire terrible.
HArry salio del baño ya listo.
- He terminado el baño es tuyo.
- Gracias. Err… Creo que me he pasado.- se notaba que le estaba costando decirlo.- lo… siento.
- Tranquila, no es nada.- se metió en la cama.
Ella se encogió de hombros y entro en el baño.
Mientras el sonreía en su cama.
- Creo que mañana sere yo el que se ria.
Parkinson termino y regreso al dormitorio. Observo al chico dormir y se acostó. Sabía que alguien puede parecer dormido y no estarlo.
Preferia dejarlo tranquilo hasta el siguiente dia. Debía cambiar su actitud para conseguir sus fines.
El sol despertó a Harry. Por fortuna ya sabía quien tenia de compañera de habitación. Sonriendo se acerco a la cama y observo a la chica.
Le costo bastante no acabar riéndose a carcajadas.
Termino de arreglarse, antes de salir aviso a la chica.
- ¡Hey!. ¡Parkinson es hora de levantarse!.
- ¡Mnnnn!.
- ¡Si quieres desayunar tendras que bajar!.- noto como la chica se medio incorporaba de la cama antes de salir.
Bajo a la cocina y comenzó a preparar su desayuno sin dejar de prestar atención a cualquier ruido.
PAnsy se levanto aun sonolienta se dirigió al baño. Se aseo y comenzo a recogerse su precioso pelo….
- ¡¡AHHHHHHH!!.
HArry giro divertido su tortilla.
- ¡Ya se dio cuenta.- tomo su varita.- Veremos que hace.
Por extraño que pareciese no sucedió nada despes del grito, no sucedió nada. Ni una serpiente enfurecida aparecio ni ninguna otra criatura entro en la cocina.
- ¡Esto no va bien!. ¿Que pasa?.
Poco después oyó como la chica bajaba tranquilamente las escaleras. Se preparo para un ataque que no llego.
- ¡Buenos dias querido!.- Pansy Parkinson entro en la cocina con sencillo vestido y con su pelo verde y completamente desordenado y tieso.- ¿Te ayudo en algo?.
- ¿En?, ¿Qué?.- no entendía por que no estaba furiosa.
- Qué si te ayudo a preparar el desayuno.- se acerco a el.
- ¿Que tramas?.- dijo apuntandola.
- ¿Yo?.nada.
- ¡No te creo!. Se que me la devolverás.
- ¿Lo dices por el pelo?.- sonrió quitándole importancia.- Si te soy sincera no me gusta nada. Pero como bien dijiste si tengo que ser tu esposa, tendré que acostumbrarme a ciertos cambios.- cogió la tortilla que el había preparado y se sentó.- Si a ti te gusta este aspecto, pues que así sea.
- ¿No estas enfadada?.- ella lo miro.
- Un poco.- lo miro.- Si te gusta mi pelo así me lo hubieras dicho. Creo que es un poco llamativo para salir de casa, pero… ambos tendremos que acostumbrarnos a los gustos del otro. ¿Verdad? Querido.
Un sorprendido Harry la miraba. No se terminaba de creer pero así parecía.
- En compensación creo que es justo que yo me coma tu desayuno.- dijo mientras cortaba y comia la tortilla.- ¿Me acercas el zumo?.
- Sabes que no soy tu criado.
- Si, pero eres mi prometido y después de cambiar mi aspecto creo que seria una compensación justa.- de malas ganas, el le tendió el zumo y se dispuso a prepararse el desayuno. La broma no le había salido como hubiese querido.
- Tu pelo será normal mañana.- sin que el chico lo notase ella saco su varita y le apunto.
- ¡El tuyo en unas horas!. Aunque creo que te queda mejor tu color natural.
Al oírla se giro y la vio mirándolo con la varita en la mano. Se había distraído.
Rápidamente subió al baño y se miro en el espejo. En vez de su pelo normal tenia un corto pelo rubio, casi albino. Parecía…. Malfoy.
Bajo rápidamente y fue directo a la cocina. La chica al verlo soltó la varita, y se alejo de ella.
- ¿Por qué lo has hecho?.- dijo amenazándola.
- ¡Tu lo has dicho, soy una Slytherin!. Lo que sea por conseguir mi propósito. Y ese es que seamos una pareja. Por lo que, si yo estoy ridícula tu también lo estarás.
- Te voy a…- la apunto con su varita. Ella levanto las manos desnudas.- ¡Coge tu varita!.
- Ni loca.
Harry estaba muy molesto guardo la suya y se dirigió hacia ella. Al mismo tiempo ella se movía esquivándolo, entre ambos la gran mesa de la cocina.
- ¡No huyas!, al final te pillare.
- Puede, pero te aseguro que te va a costar.- decía ella divertida.
El juego del ratón y el gato duro un buen rato, a cada movimiento de el, ella respondía. De forma que nunca conseguía acercarse lo suficiente.
Al final el chico optó por lo más simple, cuando ambos estaban en el centro de la mesa, el salto por encima y calló sobre una sorprendida y divertida Pansy.
- ¿Qué es tan gracioso?.- le pregunto.
- ¡Es una de nuestras primeras peleas!, y debo reconocer que me he divertido. Tu pelo y la cara que has puesto han sido muy graciosos. Te lo aseguro.
Harry no se creía lo que estaba oyendo. Se sentía completamente fuera de lugar. Poco a poco la chica tomo consciencia de la situación en la que se encontraban. Esta debajo de su enemigo y a su merced. En una posición que no dejaba de ser muy comprometida. Miro a los ojos del chico y se perdió en ellos, algo le resultaba ciertamente extraño en esos verdes ojos.
A el parecía pasarle lo mismo, de alguna forma no dejaba de mirar los de la chica.
Fueron unos segundo pero ambos despertaron a la realidad y se dieron cuenta de la situación. Antes de que ella dijese nada el salto hacia atrás y se giro.
- ¡Perdona!.
La chica controlo su primer impulso, el de gritarle todo lo que se le viniera a la mente.
- ¡Tranquilo!, no pasa nada.- se giro y aliso su vestido como tratando de limpiarlo.- Si me necesitas estaré arriba.
- Si… Yo... voy a desayunar y limpiar todo esto.
Se sentía muy bien había conseguido descolocar completamente a Potter. Tuvo que controlarse para no gritarle, aunque se divirtió correteando por la cocina.
- Creo que hoy tendre que intentar otro tipo de accidente. Esta tan desconcertado que no se lo esperara.- sonreía divertida, pero no podía dejar de pensar en los ojos del chico.
Fue un día relativamente tranquilo.
Harry se lo paso entre comidas y paseos por el jardín.
En la planta superior Parkinson solo dejo la habitación para intentar abrir las habitaciones, sin excito.
Durante todo el tiempo estuvo ideando una nueva forma para que el chico sufriera un terrible accidente.
La cena fue silenciosa. Ambos recordaban el incidente del desayuno.
El moreno se sentía muy violento y no sabia exactamente por que.
Pansy, aunque no quisiera admitirlo, tampoco podía dejar de pensar en ese asunto. Sin dejar de maquinar mil y una formas de provocar un accidente. Era una sensación contradictoria y que la mantenía entre sus pensamientos y sus planes. Consiguiendo que ninguno de ellos terminase de coger forma.
Ambos se acostaron casi a un tiempo.
Harry fue el primero en entrar en el baño, para evitar accidentes, después fue ella la que entro mirando de forma tranquila.
Sin el típico odio en la mirada Harry veía a la chica más peligrosa, ya que no sabía como podía reaccionar.
Esa noche ninguno durmió demasiado bien, con la varita en la mano y atentos a cualquier ruido.
Uno con cierto recelo y la otra con un tremendo embrollo mental.
La mañana del cuarto día amaneció como las demás, tranquila y despejada.
El desayuno fue esta vez sin incidentes. La chica en algunos momentos parecía incluso feliz y tranquila.
Cada vez Harry estaba mas seguro de que la morena tramaba algo.
- Gracias por el desayuno estaba bien.- se levanto, apunto a sus cubiertos y realizo perfectamente el hechizo para que se limpiaran.- ¡Fíjate!, ya lo puedo hacer.- miro Harry.- ¿no es maravilloso?.
- Si mucho.- dijo más por costumbre que por otra razón.
- Si no hay nada mas, estoy en la habitación. Llámame si necesitas mi ayuda para el almuerzo, ¿quieres?.
El la cocina solo quedo Harry que limpió los platos a la manera Muggles.
El tiempo se le acababa y la Slytherin no parecía tener intenciones de echarse para atrás.
Estaba seguro de que al final desistiría, pero no quería verse forzado a depender de eso. Se mantenía en guardia constante ya que los accidentes que había sufrido solo acrecentaban sus sospechas de que no viviría mucho tiempo con esa pareja.
Se acerco a la ventana mirando el jardín.
- ¡Esto va muy lento!. Tengo que hacer que deshaga el compromiso. Pero como.- Mientras pensaba vio como un par de Gnomos entraban por una esquina de la valla. Poco después algunos mas seguían a estos dos primeros.- Han tardado poco en volver.- una idea aprecio en su mente.-Creo que lo tengo.- sonreía con malicia.- no se si funcionara pero seguro que me divertiré y no creo que pueda odiarme mas.- diciendo esto fue en dirección al dormitorio. Pansy estaba recostada mirando aburrida los libros, sin apenas interés.
- ¡Querida!.- un sonriente Harry entro en el cuarto.
- ¿Qué quieres?.- ni lo miro.
El moreno se frotaba las manos.
- ¡Veras!. Resulta que tenemos trabajo.- la chica lo miro.- No se puede realizar con varita. Así que necesito que me ayudes.
La chica cerró el libro, se levanto y lo miro tranquila.
- ¿De que se trata?.
- Me temo que tenemos una invasión de Gnomos de jardín.
- ¡Y que!, échales cualquier maleficio y listo.- Harry se froto la nuca.
- Ese es el problema. Si realizo algún hechizo de ese tipo. Seguro que recibiremos la visita de los aurors del ministerio. Además de que son muy resistentes a la magia.
- Y si….
- Las pociones me temo que también están… descartadas.- ella lo miro sin entenderlo.- tardaría demasiado en hacer efecto.
- ¿Entonces, Como?.- el se hizo a un lado de forma formal.
- Necesito que me ayudes. Te explicare como hacerlo si que acompañas.
- No hagas eso.- dijo pasando junto a el.- no pareces tu.
No se molesto, lo que venia ahora lo divertía demasiado.
Pansy siguió al moreno fuera de la casa. Estaba muy molesta pero lo disimulaba muy bien.
- Tu dirás.- se cruzo de brazos mirándolo.
El moreno se adentro en el jardín, parecía buscar algo en el suelo. El comportamiento del chico la mantenía nerviosa y aburrida.
- ¿Se puede saber que buscas?.- dijo ya harta.
De pronto este se agacho con rapidez y levanto algo que parecía una patata.
Solo que esta se movía y tenía piernas.
- ¡Esto!.- dijo levantándolo y mostrándoselo, sin dejar de moverlo.
En cuanto vio como se acercaba con aquel repugnante ser dio un paso atrás.
- ¡Ni se te ocurra acercármelo!. ¡Deshazte de eso!.
- Eso es precisamente lo que hay que hacer.- cogió el pequeño ser y le dio varias vueltas en el aire, después lo arrojo con fuerza por encima de la valla lejos del jardín.- Te has fijado es así de simple.- la chica lo miraba con los ojos muy abiertos. Entendía lo que el moreno pretendía.
- ¿Quieres que yo…?.- se señalaba y después al suelo.
- ¡Tu por ese lado y yo por este!. Con suerte terminaremos antes del almuerzo.- ni la miro se puso a buscar entre las plantas.
La chica grispo las manos. Si hubiese tenido el cuello de Harry Potter a su merced seguro que este lo lamentaria. Reunio todo su control.
- ¿Por que no simplemente los levitamos fuera del jardín?.- Harry la miro.
- Si haces eso mañana tendremos que repetirlo todo. De esta forma tardaran al menos cuatro días en volver y ya nos habremos ido.
- Mnnn.- solo gruño.
- Te servirá de practica en nuestra casa hay mas.
- ¡¿Qué?!. ¿Como has dejado que…?
- He estado ocupado procurando que no me mataran. Mi jardín no ha estado entre mis prioridades.
- Lo siento, pero no pienso tocar esas cosas.- dijo al ver como el moreno levantaba otro de esos bichos y lo lanzaba lejos.
- Tu misma. Pero si se les queda pequeño el jardín entrara en la casa. Seguro que ya lo hicieron en la nuestra.- la miro.- y dentro son una plaga muy difícil de eliminar.
- Pero, pero…
- Tranquila esto será lo mas fácil.- se giro para que no lo viera reírse.- No me quiero imaginar todos los bichos que tendremos que quitar de nuestro hogar.- la chica lo miraba atónita.- Será divertido hacerlo juntos. Como un matrimonio normal.
- ¿Como es posible que seas tan guarro y desordenado con…?
- ¡Primero!. Hasta hace un año ni sabía que tenía esa casita. ¡Segundo!. Ni te imaginas lo que me costo repararla. Tiene algunas goteras, pero servirá. ¡Y tercero!. Me gusta mi vida, acéptala o sal de ella. Es muy fácil.- se sentía ganador.
Una vez mas el orgullo pudo mas que lo demás.
Con cierto asco la chica se recogió los bajos de la falda y maldiciendo comenzó a buscar entre las plantas. Se le veía la cara de asco. Harry se estaba divirtiendo.
Vio uno de esos seres escondido detrás de un gran tallo. Asqueada se acerco y poco a poco acercó la mano al ser.
Al verla Harry supo lo que le podía pasar.
- Si los vas a coger hazlo rápido ya que si te ven…
- ¡¡AHHH!!.- tarde. El gnomo la mordio. La chica levanto la mano con el animalito colgando aun.- ¡Suelta mala bestia!. ¡Suelta o te aseguro que lo lamentaras!.- Comenzó a golpearlo con la otra mano. Harry se acerco para ayudarla.
Sin poder aguantarlo saco su varita y apunto al pequeño ser.
Antes de hacer nada, Harry la paro.
- ¡No lo hagas!.- ella lo miro.
- ¡No te metas lo voy a…!
- ¡Sea lo que sea que le lances lo recibirás tu!. Son como plantas por lo que conducirá el hechizo hacia ti. Esa es otra razón por la que lo hacemos de esta forma.
- ¡Me da igual como pero quítame este bicho!.- decía forcejeando.
- ¡Espera cálmate!.- le cogió la otra mano. De un golde atonto al ser y pudo quitárselo de la mano. Dos vueltas y lo lanzo. La morena al verlo intento seguirlo para vengarse. El la retuvo.- ¡No quieta!.
- ¡DEJAME!. ¡Voy a destrozarlo!. ¡Nadie le hace eso a….!
- ¡Tenemos que curarte!. Mira tu mano.
La chica miro su mano y vio como entre los hilos de sangre se veían los diminutos dientes.
- ¡Mala bestia!. ¡Me ha dejado marcada!. ¡No me conformare con matarlo sufrirá lo indecible!.- intento escapar de nuevo para buscar al ser.
- ¡Tengo que curarte!. La mordedura de los Gnomos no es mortal pero se infecta con facilidad.
- ¡Me ha dejado marcada!.-levanto la mano y se la enseño.
- ¿Y que?.- ella lo miro con odio.- ¡Yo lo he estado toda mi vida!. Al final te acostumbras.
- ¡No me compares contigo!.- le respondió molesta.
- ¡No soy el unico!. Los mortifagos dejaban que los marcasen de por vida y esa marca si les dolía siempre.- sabiendo por donde quería ir Pansy se callo.- Vamos dentro y te curare.
- ¡Yo puedo sola!.- le quito su mano de un tirón.
- ¡Vale!. Procura hacerlo bien. la poción esta en el mueble del baño. Venda la mano después y...
Se dio cuenta de que ella sola no podría. Por mucho que le molestase tendría que pedir su ayuda.
- ¡Esta bien!.- un sonriente Harry siguió a la chica hacia la cocina.
Mientras ella esperaba maldiciendo y mirando la marca de los dientes. El moreno subió y recogió lo que necesitaba. Poco después ambos sentados en la cocina, Harry comenzaba a curarla sabiendo que si no tenia cuidado la oiría gritar y maldecir.
La sensación que estaba experimentando era nueva para ella. Nadie la había cuidado. Nadie se había molestado en hacer lo que el moreno estaba haciendo en ese momento.
Si le hubiera pasado en su casa, su madre habría llamado rápidamente a un medimago que con una poción y algún hechizo solucionaría el percance. Nada de contacto, nada de… calor humano.
Sin que ella misma lo entendiera, le gustaba la sensación de que otra persona la cuidara. El ver como el chico limpiaba la herida procurando no hacerle daño y de cómo a continuación aplicaba una pomada y vendaba la herida.
Tubo tanto cuidado y paciencia que descoloco completamente la mente de la Slytherin.
Reacciono cuando lo oyó.
- ¡Esto ya esta!.- miro.- ¿No ha sido para tanto verdad?.
- Habla por ti.- se levanto de la sila y subio al piso superior.
- ¡Vale lo acabare yo!.- dijo Harry desde abajo.
Desde la ventana veía como lanzaba los nomos lo mas lejos que podía, mientras Apretaba con furia las cortinas. No quería mostrarse débil ante el.
Dentro de ella el odio seguía dominando sus acciones, eso y sobre todo su misión.
- ¡Te matare!. Cueste lo que me cueste acabare contigo.
Por increíble que fuese el resto del día fue muy tranquilo. Pansy apenas le recordó lo sucedido y respondía con monosílabos a las preguntas del moreno.
En la tarde ambos leían tranquilamente. Harry haciendo unos ensayos para la vuelta al castillo y ella simplemente leyendo aburrida.
Lo único diferente fue la noche. De madrugada, Harry oyó unos quejidos y gemidos.
Se coloco rápidamente las gafas y se puso en guardia con la varita.
Los quejidos venían le la cama de la chica.
- ¡Lumos!.- Dijo al tiempo que se acercaba.
Pudo ver como la morena se retorcía en la cama sudando. Tenía una pesadilla y por lo que parecía debía ser terrible.
Se acerco con cuidado tenia que despertarla, pero sabia como se podía poner.
- ¡Parkinson... Parkinson…! la chica no reaccionaba.- ¡PANSY!.- al oír su nombre la chica dio un respingo y se levanto asustada.
- ¡¡NO!!- dijo sin mirar a ninguna parte.
- Tenías una pesadilla y pensé que era mejor despertarte.- dijo a un paso de ella.
La chica oyó lo que le decía y recordó lo sucedido.
- ¡Si…!. Es cierto… tenía una pesadilla… gracias.
- Se te veía muy mal.- la miro la cara mientras ella se tapaba un poco con la sabana.- Si quieres contarmelo, podemnos hablar de ello. ¡A mi me ayuda!.
- ¿Por qué debería de contártelo?.- lo miro con desprecio. Harry se encogió de hombros y se fue a su cama.
- Pensé que te haría bien. ¡Tu misma!.- se acostó.- De todas forma será graciosa la pareja que haremos.- se giro en la cama.
- ¿Qué quieres decir?.
- Cómo podemos confiar el uno en el otro si ni siquiera podemos contarnos algo tan simple como una pesadilla.- no se giro al responderle.
La morena lo pensó un segundo. En el fondo quería hablar con alguien del sueño.
- Ha sido algo terrible.- lo penso un segundo.- ¡Salias tu!.- el moreno se giro y la miro.- Estábamos en el jardín de esta…. Casa.- miraba las paredes al decirlo.- Nos estábamos deshaciendo de esas cosas.
- ¿Los Gnomos?.
- ¡Si de …eso!. Tu te veías como siempre, pero yo…- que quedo seria.- Mi cara estaba completamente arrugada, y mi aspecto era deplorable.- miro su camisón.- Mi ropa apenas eran unos harapos sucios.- Para Harry parecía mas un sueño divertido que una pesadilla pero prefirió no decir nada.- De pronto una de esas alimañas me mordió y me enfade con ella.- miro al moreno.- Tu te reías y cuando me viste enfadada….- se callo.
- ¿Qué paso?, ¿te desperté?.- ella negó.
- Me hablaste. Dijiste; ¡"Déjalo querida que lo hagan los niños"!.- Harry se levanto un poco al oírlo.
- ¿Los niños?.- ella asintió.
- Gritaste; ¡"Niños ayuden a su madre"!. Y cinco niños salieron de la casa. Tres niños y dos niñas. ¡Cinco!. Todos con el pelo negro y los ojos verdes.
Esa parte gusto al moreno, pensó en que pasaría el día que tuviera hijos con… ¡Con Parkinson no!.
- ¿Y que paso?.- estaba muy interesado.
- Los cinco me miraron y sonrieron.- Dijo con temor en la voz.- ¡Todos tenían tu cara!, ¡incluso las gafas!. Entonces gritaron. ¡"Hola mama"!.- levanto la mano y saludo a la pared.- Y todos se volvieron pelirrojos.- parecía a punto de llorar.- ¿Te das cuenta?. ¡Me había convertido en la madre de las comadrejas!.- el comentario no le gusto al chico pero se callo.
- ¿Y después que?.
- Tu me despertaste.- Harry se puso serio.
- ¿Y eso fue lo que te provoco la pesadilla?.
- ¿Te parece poco convertirme en la pobretona Weasley, con una camada de comadrejas?.
El chico se levanto de la cama y la miro serio.
- No me importaría en absoluto que ese sueño se volviera realidad.
- ¡Ni loca tendré un hijo!. No pienso convertirme en eso.
- ¡Será mejor que te mentalices!.- la miro.- Según nuestro compromiso, si decides casarte conmigo tendremos que tener al menos un hijo.- ella lo miro con asco.
- ¡Antes de que me toques te mato!.
- Pues ya sabes que hacer.- se metió en la cama se tapo y dio la vuelta.- Por lo que a mi respecta espero tener mas de un hijo.- añadió en voz baja.- Y como eres ruego a Merlín de que no sea contigo.
La chica lo oyó. El comentario sin saber bien por que, la molesto. Como mujer se sentía insultada. Apunto al chico con la varita y le lanzo un hechizo. Harry salio de la cama y callo al suelo. Se levanto con la varita en guardia y la miro. Pero la chica se había girado y se limitaba a darle la espalda.
Sabiendo que poco podía hacer se acostó, rezando para que todo aquello terminase pronto.
Sexto día. La semana de convivencia se estaba agotando y la morena no daba indicios de siquiera pensarse lo de cancelar el compromiso.
Por mas que la hiciese ayudarlo en alguna tarea, esta protestando y malhumorada lo ayudaba.
Para el moreno el trabajo era doble. Tenía que realizar las tareas propias de una casa, los ensayos para la vuelta a Hogwarts y conseguir que la Slytherin cancelara el compromiso.
A todo esto había que añadir que tenia que permanecer en todo momento en alerta ya que los accidentes parecían seguirlo a todas partes.
Estuvo a punto de clavarse un cuchillo que apareció en el sillón del salón por una mala desaparición de la morena.
Pansy le pidió que la ayudase a recoger algo que se le había caído y cuando el bajo a ayudarla por poco se abre la cabeza.
Lo que su querida prometida, había tirado había sido su preciado collar de perlas.
La escalera estaba cubierta de las pequeñas esferas y el estuvo a punto de caer por ella cuando bajo. No ayudo que fuera casi de noche y no viera bien donde pisaba.
A cada accidente la chica se disculpaba de una forma creíble y se podía decir que casi sincera. Pero eso no quitaba que el moreno se sintiera en todo momento en peligro de muerte. Solo sus reflejos habían evitado que sufriese algún daño en todas las ocasiones.
Parkinson se pasaba todo el día leyendo y procurando ser lo más amable que podía. Harry noto que cada vez que ella se ponía en plan tierna y sumisa, poco después el sufría un accidente.
Fueron dos días en los que se sucedían los estados de alerta por parte del moreno y de halagos y atenciones por parte de ella.
Solo le quedaba un día. Debía conseguir que Parkinson anulase el compromiso o de lo contrario se vería obligado a… casarse con ella.
Decidió que al día siguiente intentaría lo único que aun no había probado. Convencerla hablando tranquilamente e intentando que la chica comprendiese lo absurdo de su comportamiento. No tenía muchas esperanzas de conseguirlo pero… se le agotaba el tiempo y no conseguía resultados.
Por más que la frustrara o convenciera para hacer mil y una actividades desagradables para la chica esta parecía aguantar todo lo que le echasen. Disgustada siempre y al borde de un ataque de ira pero, se mantenía firme en su decisión.
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Gracias a todos los que me han enviado un RR.
Perdón si no he podido contestar pero mi tiempo es muy limitado.
DNK: Todas mis historias suelen ser de parejas… diferentes. Ya hay muy buenas sobre parejas mas normales. Me gusta hacer las historias de esta forma y me agrada la idea.( También tengo de estas pero aun no las termino.).
DANIELA: Tus preguntas serán contestadas dentro de unos… tres o cuatro capítulos.
ALE HP: Te ha paso lo mismo que a mi. Si es una pena.
A los demás: POTTER5, EOWINC , SARALPP, Y EL RESTO, (Perdón por no poneros a todos).
Gracias y hasta otra.
