7.- Un comienzo
La hora había llegado.
En cada sala los contrayentes y sus familiares se ponían a punto para el multitudinario enlace.
Un grupo de funcionarios, se encargaba de comunicar a todos los contrayente que debían acudir a la gran sala. El lugar para el evento seria el gran salón de la entrada. Un lugar muy amplio donde todas las parejas podrían contraer matrimonio al mismo tiempo.
Harry estaba listo. Una sencilla túnica negra era el vestuario de los novios.
La diferencia entre estas era casi inexistente.
Por el contrario el traje de las novias era blanco con algunos adornos a gusto de las mismas. Los testigos y amigos vestían todos con una simple túnica gris. Solo los novios vestían de forma diferente. Ese era su día.
Ron miraba a Hermione y esta a el, ambos nerviosos. Los padres de la chica hablaban con los del pelirrojo.
Lupin estaba junto a Snape. Los dos sudaban visiblemente nerviosos.
La puerta se abrió y por ella entraron las profesoras Séptima Vector y Aurora Sinistras. Ambas vestidas con un maravilloso traje. Detrás las seguían los miembros de sus familias.
Durante un instante sus respectivas parejas se quedaron sin palabras al verlas.
Reaccionaron y ambos fueron hacia ellas.
- ¡Aurora!. ¡Por favor!. ¡Para esta locura!.- le pidió Lupin.
- ¡Opino igual Séptima!.- añadió Snape.- No soy el adecuado para ti.
- ¡Y yo podría matarte!.- dijo Lupin.
Las dos mujeres los miraron serias.
- ¡De eso nada!.- hablo la profesora de Astronomia.- ¡Hoy me casare con el hombre que quiero y punto!.- dio un paso adelante.- ¡Y no pienso echarme atrás!.
- ¡Eso va por ti también Severus!.- termino la profesora de Aritmancia.- ¡Por cierto!. Te presento a mi hermano Dual y a mi madre.- señalo a sus acompañantes.- ¡Ya tendrás tiempo de conocerlos!.
Un quejido de cachorro asustado escapo de ambos hombres. No tenían escapatoria. Hoy era el día en el que casarían.
Los padres de Tonks en cambio estaban encantados con el prometido de su hija. Conocían de sobra a los Weasley y les agradaba su hijo Charly.
Aun
con el aviso fueron de los últimos en salir hacia la sala. Los
Parkinson sin embargo aun seguían en la contigua, arreglándose.
Por más que se les llamaba no parecían querer apresurarse.
- ¡Lo lamento!, pero tienen que acudir al gran salón.- les pidió el funcionario.
- ¡No me venga con esas!. Iremos cuando estemos listo.- Todo era parte del plan.
Tenían que conseguir que su boda fuera la más alejada posible o bien que el ministro les diera un tratamiento especial y los colocase al principio. Desde ambos puntos su plan podría resultar.
Todos los Mortifagos se habían colocado en esos lugares, de forma que al llegar el momento pudiesen actuar con rapidez.
- Pero es que el ministro esta esperando para comenzar con…
- ¡Callate!.- miro dentro.- ¡Ya estamos listos, avisa al prometido de mi hija!.- dijo esto ultimo con asco en la voz.
Harry y los demás fueron avisados.
Cuando los Parkinson llegaron se llevaron una sorpresa. Junto a Harry estaban todos los Weasley al igual que gran cantidad de magos.
- Los esperábamos.- les dijo Dumbledore, con su sonrisa.
- ¿Qué es todo esto?. ¿Quiénes son?.- dijo mirando al gran grupo. Detrás apareció su mujer.
- Son otros contrayentes que quieren estar junto Harry.
- ¡Pues que se casen y dejen a mi familia en paz…!.
- ¡Por eso no hay problema!.- dijo Charly.- Yo y mi prometida realizaremos nuestro enlace como los demás.- miro a una sonriente Tonks.- Como consideramos a Harry parte de la familia, hemos decidido que nos casaríamos todos juntos.- el patriarca Parkinson se puso nervioso. Era demasiada gente cerca del chico y algunos eran conocidos y poderosos miembros de la comunidad.
- ¡Pero … pero…!.
- ¡Ya se lo comunicamos al ministerio y por ellos no hay problema!.- añadió el director.- Como los reporteros están persiguiendo a mi hijo.- miro a Harry.- El ministro ha dispuesto que el enlace será en un lateral.
- ¡¿Qué?!.- se puso pálido.
- ¡Tranquilos!. El sitio es maravilloso.- ¡Justo al lado de la fuente de la hermandad!.
- ¡Pero yo pensé que…!. ¡Tratándose de Potter…!. Se nos permitiría estar en la parte principal!. ¡Como favor especial!.- intentaría esa salida.- ¡He invitado a varios miembros muy importantes de la comunidad y como entenderán…!.
- ¡Disculpe señor Parkinson!.- se adelanto Harry. El varón aguanto su odio como pudo.- Como ya le habrá dicho su hija, no soy partidario de dar espectáculo. Este favor se lo pedí al ministro. Es mi boda y prefiero que sea lo mas intima que sea posible.- miro a las demás parejas.- ¡Dadas las circunstancias!, ¡Claro!.
- ¡¡NO, NO Y NO!. ¡De ninguna manera!.- se puso nervioso.- ¡No pienso consentir que la única heredera de los Parkinson se case en un lateral!. ¡Somos una de las más antiguas y prestigiosas familias de la comunidad mágica!.- su mujer lo calmo.
- Lo que mi marido quiere decir, ¡perdonen que no se explicase bien!, es que debido a la ceremonia y al ritual de hermanamiento. Habíamos realizado los preparativos de forma que solo es factible en la parte delantera de la sala.- toda la orden la miro extrañada.- Como segunda opción aun nos queda la parte trasera. Pero tratándose de quienes son los novios creo que lo mejor seria…
- ¡Podemos intentar solucionarlo!.- la corto educadamente Dumbledore.- Hablare con el ministro. ¡No creo que las demás parejas pongan impedimento!. Como bien ha dicho tratándose de los novios y del ritual que harán les interesara verlo a todos.
- ¡Gracias!.- añadió la madre de la chica.- me alegra que lo entienda.
Sonriendo el anciano se giro. En cuanto lo hizo su cara se puso seria. Los que lo vieron entendieron que algo pasaba y se prepararon.
Llamaron a los miembros de la orden para que estuvieran alerta, definitivamente los Parkinson tramaban algo.
El ministro no opuso objeción a la petición. Incluso propuso que ellos fueran la primera pareja en contraer matrimonio. Daría cierta solemnidad al acto. Las demás parejas no se opusieron sino que estaban encantadas de ello. El gran grupo entro en el salón. Se veía a parejas muy felices y a otras no tanto. Una chica al ver a Harry rompió en lágrimas. Entre un mar de túnicas grises el grupo se abrió paso hacia la parte delantera.
Con un par de golpes de varita todo quedo arreglado. En la parte principal de la sala, presidida por una alta tarima fueron ubicadas las parejas y testigos.
Junto Harry se coloco Pansy. El chico tubo que admitir que se veía bien con ese vestido.
En un lateral Ron y Hermione y en el otro Charly con Tonks.
Justo detrás del chico estaba Lupin y Snape. Con sus respectivas prometidas.
Para sorpresa de todos, la pareja más cercana a ellos eran Neville y Luna, que los saludaron con la mano.
Detrás de cada pareja estaban sus familiares y amigos. Poco a poco todos ocuparon su lugar. A nadie sorprendió la actitud desdeñosa y altanera de los invitados de la familia Parkinson.. La mayoría Mortifagos que de una forma u otra habían escapado de su castigo. Todos serios y muy concentrados.
Como si se tratase de una unidad lista para entrar en acción.
El ministro de magia subido a un podium elevado y se aplico un hechizo.
Su voz lleno completamente la sala.
- ¡Gracias a todos por venir hoy!. Esta fecha será recordada como el día en que conseguimos que la intolerancia reinante en nuestro mundo comenzó a desaparecer.- Hizo una pausa.- Hoy mas de setenta parejas van a unirse según nuestras leyes. Cada uno perteneciente a uno de los extremos de nuestra sociedad. Pido fervientemente a Merlín y toda la magia, que estas parejas consigan que todo lo que hemos dejado atrás quede como un mal sueño del pasado.- miro a los presentes.- entiendo que muchas de estas parejas no estén totalmente de acuerdo con lo que sucede. Pero espero y deseo que en un futuro no muy lejano entiendan lo que este ministerio pretende y puedan apreciarlo.- se froto las manos.- ¡Procedamos con lo que venimos a hacer!.- Con un movimiento de varita varios atriles parecidos al suyo se repartieron por todo el gran salón. Cada uno delante de una de las parejas. Una gran cantidad de funcionarios fueron entrando y dirigiéndose a cada uno de ellos.- Para la ceremonia cada pareja contara con un funcionario del ministerio que realizara el enlace.- Se puso serio.- Han surgido muchas criticas sobre esta ley y el ministerio, acusándonos de hacer la selección con cierto… favoritismo.- se irguió en el pulpito.- Como muestra de que nada de esto ha sucedido, me gustaría que una boda se realizase ante la vista de todos. De esta forma seremos testigos de ello.- miro al chico.- Justo frente a mi se encuentra nuestro salvador. Harry Potter.- un gran murmullo salio del salón.- El será el primero en contraer matrimonio bajo la nueva ley. Y si me lo permite yo mismo seré el oficiante.- saco la varita y realizo un movimiento. La parte en la que se encontraban todos se alzo casi medio metro del suelo de forma que los presentes eran vistos desde todo el salón. Un avergonzado Harry miraba lo que sucedía mirando de mala gana al ministro.
Este se acerco a la pareja. Cancelo el hechizo y hablo al chico.
- Se que por nada del mundo te gustaría que esto fuera de esta forma y mucho menos la idea de ser de nuevo el protagonista, pero…- Sin que nadie se diese cuenta el padre de la chica hizo una seña y todos los invitados de la novia se prepararon, el momento había llegado. Harry asintió ante el ministro dándole a entender que lo entendía. El ministro se puso junto a los jóvenes dispuesto a comenzar la ceremonia.- ¡Nos encontramos aquí todos para…!.
Severus Snape se sentía desesperado. Miro a su prometida que se mantenía sonriente mirando al joven Potter.
Tenia que admitir que era hermosa , pero de eso a tener que casarse…
Junto a el Remus Lupin parecía pensar lo mismo, la mirada que le devolvió lo decía todo.
Por un segundo la idea de salir corriendo de allí paso por su mente, de sobra sabia que no podría hacerlo. Las consecuencias serian demasiado altas como para planteárselo. Sonrió amargamente. A fin de cuentas donde iria. En la parte trasera tal cantidad de Parejas y aurors que no le daría tiempo a dar diez pasos. En un lateral la gran fuente magia y al otro… algunas entradas que ni siquiera sabia donde llevaban. Miro al frente y solo tenia la entrada del ministerio. Todos estaban atentos de cómo el pobre Harry Potter… ¿Desde cuando sentia lastima por el chico?. Desde que supo que también se tendría que casar a la fuerza. Mientras mas lo pensaba no le quedo otra que admitir que empezaba a caerle bien.
Sacudió la cabeza para alejar esos pensamientos. Su prometida lo miro y el sonrió indicándole que no sucedía nada.
Algo más tranquila Séptima Vector miro de nuevo al frente.
En ese instante la analítica y suspicaz mente de Snape capto algo. Los invitados de la boda del chico Potter, movían las manos por dentro de sus túnicas de forma extraña.
Si solo fuera uno o dos podían alegar que la ropa nueva quizás les molestase. Pero mientras se fijaba más gente hacia lo mismo. Era imposible que a tanta gente le sucediera a la vez. Conocía a casi todos.
Disimuladamente, y como pudo, llamo al licántropo.
- ¡Pss!. ¡PSS!.- Lupin lo miro. El profesor de pociones le señalo a los invitados de los Parkinson.
A primera vista no vio nada raro pero de pronto el movimiento por debajo de las tunicas tambien lo extraño.
Ninguno tuvo tiempo de pensar en nada ya, a unos de los invitados se le escurrio algo la manga y dejo ver la parte trasera de una varita sujeta en su mano.
Ambos adultos se miraron. Poco a poco fuero avisando a todos sus invitados y a los miembros de la orden más cercanos. Todo el salón estaba en alerta ante lo que pudiese suceder. La actitud de los Padres de la chica no les había gustado en absoluto. El mismo Dumbledore aconsejo al ministro asegurar mejor el lugar y aumentar la seguridad. Pero no pensaron que atacasen tan abiertamente. Había algo mas, ¿pero Que? Tramaran lo que tramaran no los dejarían actuar.
Dada la señal los mortifagos estaban listos, solo faltaba que…
- ¡Nos encontramos aquí todos para…!.- en el momento en que algunos invitados comenzaban a sacar las varitas todos los miembros de la orden que estaban cerca también lo hicieron a coro de un grito.
- ¡¡MORTIFAGOS!!.- el grito fue mas una señal que un aviso. Al momento todo los auror estaban en guardia y listos para la acción. Solo que tenían que averiguar donde se encontraban sus objetivos.
El problema era que estos estaban entre una marea de gente que huía o lanzaba hechizos a todos los que veían.
Tardaron poco en situarse. La mayoría de los hechizos estaban en la parte delantera. Gran cantidad de rayos de diferentes colores salían de esa zona. Eran tantas las voces que los lanzaban que costaba adivinar cual era el hechizo que lanzaban y quien. Tenían que acercarse para distinguir lo que sucedía.
Los invitados de la boda principal se batían entre ellos.
En cuanto oyó el grito de alarma, Harry saco su varita y se preparo.
Vio como algunos Mortifagos avanzaban hacia el y era derribados por miembros de la orden. Otros ocuparon su lugar mientras sus compañeros hacían lo posible por detener a los miembros de la orden y Aurors.
Algunos consiguieron avanzar y lanzaron certeros hechizos sobre los Parkinson que cayeron al momento.
Dos más avanzaban directos hacia la pareja. Uno lanzo una maldición directa a Harry. Que pudo esquivar.
El otro se acercó a la morena.
- ¡Traidora!.- apunto a la chica.- ¡Cruccio!.- esta se preparo para recibir la maldición. Algo que no sucedió. Oyó un grito y abrió los ojos.
Delante de ella Harry Potter. Se había interpuesto recibiendo de lleno el terrible castigo.
- ¡AAHHHH!.- miro a la chica como pudo.- ¡VETE!.- le grito.
Era más de lo que ella se esperaba. Dio un paso a tras y callo al suelo. No dejaba de mirar como Harry era castigado por la maldición.
Por suerte para el moreno esto no fue más que un par de segundos. El ministro en persona junto con cuatro Aurors habían desarmado a su atacante.
Dumbledore hizo lo propio con otros tres que trataban de acercarse al chico, a continuación se acercaba a su ahijado y el resto.
- ¡Harry Muchacho!. ¿Cómo estas?.- lo giro para verle la cara.
- ¡Jodido! Pero a salvo.
El ataque duro menos de lo que se pensó. Gracias a la rápida acción de todos los miembros de la orden. Nadie resulto muerto y solo algunos fueron heridos.
Los atacantes apenas si se dieron cuenta de lo sucedido antes de caer todos.
El plan había fallado. Muchos pasaría a formar parte de los residente permanentes de Azkaban.
Como pudo Harry se levanto adolorido, se acerco a la chica y la miro a los sorprendidos ojos.
- ¿Estas bien?.- la chica lo miro.
- ¿Por qué?.
- Los mortifagos son así.- dijo el ministro.- Me temo que esa va a ser una constante en su vida y en la de su futuro esposo.
Ni por asomo se imagino el ministro que lo que la morena preguntaba era algo mucho mas alejado de la realidad.
¿Por qué Potter, se había interpuesto entre la maldición y ella?. ¿Por qué la salvo y le dijo que huyera?. Su cabeza era un tremendo lió con la sorpresa.
- ¿Estas Bien?.- insistió el moreno. Ella reacciono.
- ¡Si!. Solo... es el susto.
- Por suerte sus padres también se encuentran bien.- dijo el director cuando dos Aurors atendían a estos.
- Les han aplicado un hechizo para desmayarlos muy fuerte. Es magia oscura, no estarán despierto hasta mañana.- dijo un auror que los examinaba.
- Es mejor que lo atiendan Potter respondió el ministro.- Harry levanto la mano y negó.
- He recibido tantos que apenas me hacen efecto. Con un poco de descanso y alguna poción del profesor Snape.- el aludido estaba junto a el y asintió.- estaré bien en un par de horas.- resoplo mientras se masajeaba el cuerpo.- Mañana tendré el cuerpo adolorido pero poco mas.
- ¡Me alegro!.- vio como los auroras habían reunido a todos los atacantes y la multitud se mantenía apartada.- tengo que arreglar esto.
El ministro subió de nuevo al punto mas elevado y amplifico su voz.
- ¡¡SILENCIO!!.- la gran mayoría le hizo caso.- ¡Todo esta controlado!.- Los auror registraban a los prisioneros. Al levantar las mangas aparecía la marca en ellos. Estos miraron al ministro y asintieron.- ¡Son mortifagos!.- se oyó un tumulto.- ¡Pero todos han sido capturados!.- hizo una pausa.- Quieren evitar que esto suceda. Quieren que la paz nunca sea verdadera. Para algunos esto solo es una estupida ley. Pero esto demuestra lo importante que es. ¡Si desaparecen los prejuicios desaparecerán ellos!.- miro a los mortifagos que eran sacados de la sala a rastras.- ¡Gracias a Merlín!, no hay que lamentar victimas. Esto quedara como una mala anécdota de este acto. ¡Qué se realizara sin falta!.- dicho esto se bajo y fue hacia el chico.- espero que estés bien.
- He tenido días mejores pero… si estoy bien.
- Se que es mal momento pero… es mi obligación terminar con la ceremonia. ¿Te encuentra en condiciones de proseguir?.- Harry gruño.- Tomare eso como un si. El ministro miro a la chica.- ¿Podría usted explicarnos como es posible que tal cantidad de seguidores del señor oscuro estén entre sus invitados?.- la pobre no sabia que decir.
- ¡No…!. ¡Yo…!. ¡Estuve con Pott... Harry todo el tiempo!.- pensó con rapidez.- ¡Mis padres se encargaron de las invitaciones!. Al ser quien es mí prometido… creo que las mandaron alas personas más respetables de la alta sociedad mágica.
- Parece que no eran tan respetables.- añadió el director. Tanto el ministro como Harry se pusieron serios. El ministro no podía hacer nada sin pruebas y Harry comprendió que todo había sido para acabar con el y evitar la boda. De sobra sabía que no permitirán que se casase con la hija de un mortifago aunque fuera la base de su plan.
- ¡Era de esperar!.- dijo mirando a la chica.
- Perdona Harry pero no te entiendo.
- ¡Es normal!.- Miraba al ministro.- Querían impedir que una prestigiosa sangre pura se casase con el que mato a su señor.- la miro con odio.- ¿Es una suerte que no lo consiguieran verdad?.
- ¡Si…!. Si tienes razón.- se sentía perdida.
- Creo que estas suponiendo mucho.- lo paro el director.- Me inclino a pensar que lo dicho por la señorita Parkinson es cierto. Los mortifagos nos han engañado durante años haciéndose pasar por respetables miembros de la sociedad mágica.
- Debo admitir que es una posibilidad.- sentencio el ministro.
- ¡Pero esto lo planeo ella y sus padres!.- dijo Harry. Dumbledore se acerco.
- ¿Tienes pruebas?.- el chico callo.- No me parece que sea muy correcto el acusar así a tu prometida. Podría ser una razón suficiente para deshacer el compromiso. ¿Espero que no sea el caso?.- sonrió mirando a la chica.- ¿O si?.
Quedo muy claro cuales eran las intenciones del anciano
Dejaba salir airosa a la chica del incidente sabiendo que la ayudaría a deshacerlo todo y conservar cierto orgullo frente a la sociedad.
- ¿Qué dice señorita Parkinson?.- la chica miro al ministro.- ¿Seguimos o…?.
- Necesito hablar con mis padres.
- Lamentablemente ellos no podrán estar en condiciones hasta mañana.- se giro y señalo el gran salón.- Toda la gente que hay en la sala no pueden esperar.
- Pero yo…- Harry se acerco.
- ¡Deshaz todo esto y márchate con algo de orgullo!.- la chica lo miro.- habéis perdido. Conserva algo de orgullo y retírate mientras puedes. Vide tu vida y deja que los demás lo hagan.
Algo dentro de la chica tomo el control. ¿Perder?. ¿Ella?. ¡Nunca!. Ella , una sangre pura de una de las mejores familias. ¡Una Slytherin!. No admitiría que había perdido frente a ese… a ese desgraciado. ¡Antes muerta!.
- ¿Ocurre algo?.- dijo el director.
- ¡NO!. ¡No ocurre nada!. Continuemos con la ceremonia.- Los tres hombres se quedaron de una pieza.
Harry no sabía que sucedió. ¿Por qué ahora quería casarse?.
- ¡Parkinson!. ¡Piensalo bien!. Es tu ultima oportunidad.- La chica lo miro y le sonrió victoriosa.
- ¡No!. ¡Era la tuya!. ¡Y has perdido!.- se giro y miro al ministro.- Seria tan amable de continuar por favor.
Mientras todos volvían a sus lugares el ministro comenzó con la ceremonia.
- Como decía… Estamos aquí para realizar la unión mágica entre Harry Potter y Pansy Parkinson.- hizo un movimiento de varita. Una losa de mármol blanco apareció frente a el.- Quieren los contrayente ocupar su lugar.- Un incrédulo Harry se acerco a la chica y se puso frente a ella. El la cara de esta solo se veía decisión.- Tomen los lazos.
Harry tomo un lazo que la chica le ofrecía y ella hizo lo propio con el que el le tendió. Los dos entrelazaron el lazo con sus dedos formando un anillo.
- Pueden proceder.- dijo el ministro.
Ambos golpearon con sus varitas sus respectivos lazos. Estos comenzaron a desaparecer, dejando en su lugar un anillo de oro con runas grabadas.
- Repitan por favor. ¡Con este acto somos uno!. ¡Con este anillo yo seré tu y tu serás yo!.- los chicos lo repitieron.- ¡Que la magia sea mi testigo y mi confirmación!.
En cuanto los dos pronunciaron estas palabras los anillos despidieron un pequeño brillo, finalizando la union.
- ¡Pues bien!.- se aplico de nuevo el hechizo para que todos lo oyeran.- ¡SEÑORAS Y SEÑORES!. ¡QUIERO SER EL PRIMERO EN PRESENTARLES A LOS SEÑORES POTTER!.- Un gran aplauso inundo la sala. La chica se acerco a Harry le dio un gran beso.
Pansy se sentía pletorita había vencido. Potter no podría escapar. Algo en su cabeza reacciono. Ni ella tampoco. Se dejo llevar por su lado Slytherin y sin pretenderlo se había casado con Potter. Eso no entraba en el plan.
Los acompañantes se acercaron y comenzaron a felicitarlos. Más por compromiso que por otra razón.
- ¡Merlín que he hecho!.- dijo al fin la morena.
- Destruir mi vida y de paso la tuya.- la miro .- ¡¿Qué tal señora Potter?!.- la chica apreto el brazo del chico.
- Esto aun no ha acabado. ¡Querido!.
- ¡Por desgracia!.
Cuando las felicitaciones terminaron los funcionarios comenzaron a realizar el resto de enlaces.
Harry tuvo que esperar que todos terminasen, junto a su nueva esposa.
Fue divertido ver como Snape apenas podía articular palabra y un Remus Lupin tan blanco y débil como si acabase de despertar después de una luna llena. Respondían un lento y terrible juramento.
Ron y Hermione sonreían felices al realizarlo.
Lo mas divertido fue ver como Charly salvaba al funcionario de ser arrollado por el atril cuando Tonks se movió y lo empujo sin darse cuenta. Recibiendo un pisotón por parte de la ahora su esposa.
Mientras esto pasaba la mente de la chica actuaba a mil por hora.
Sabía de sobra que sus padres no le perdonarían fácilmente lo que había hecho.
Pero estaba segura de que teniendo a Potter atado en algún momento conseguirían lo que deseaban, podrían acabar con el. Se convertiría en la triste viuda del chico que mato al señor oscuro. Sus padres aceptarían este nuevo plan. ¡Qué demonios!. No dejaría que la tocase, solo una estupida ceremonia diría que son pareja. Una vez que el muriese, lo que había hecho no significaría nada.
Los enlaces habían terminado. Las reacciones eran de todo tipo. Risas llantos, alegría. Lloroso tristeza.
Todos se reunieron para felicitarse mutuamente.
Dumbledore se acerco a la chica.
- Querida. ¿Te importaría si te robo un instante a tu marido?.- la chica sonrió y soltó a Harry. Este se fue con el anciano.
- ¡Se acabo!. ¡Estoy jodido de por vida!.
- ¡No si ella cumple lo que te prometió!.- el lo miro esperanzado.- He hablado con el ministro. Parece ser que si esta noche no…- le costaba decirlo.- no se … consuma…
- ¿Si no me acuesto con ella?.- el anciano afirmo con la cabeza.
- ¡A menos que sea por causa de fuerza mayor…!. Podrás alegarlo y deshacer el matrimonio. Mañana serás libre de nuevo.
- Y esta vez ella no podrá hacer nada parea impedirlo.
-¡Si!, ¡pero solo será valido si no paso nada de mutuo acuerdo!. Si tú lo intentas o te negases…
- ¡No la pienso tocar!, y seguro que ella no dejara que me acerque.- el anciano se sintio satisfecho.
- Mañana podras ser de nuevo un hombre libre. ¡Felicidades!.
- Dígamelo mañana.- miro al merodeador.- ¿Crees que ellos…?.- Dumbledore miró en la dirección que le marco El moreno. Vio a snape como intentaba zafarse de los familiares de su nueva esposa. Y como Lupin sonreía sin decir nada.
- ¡No creo que aurora y septima les den opcion!. ¡JA!, ¡JA!, ¡JA!.- Harry se ruborizo al pensarlo y acabo riéndose también.
Pansy miraba la escena y como ambos se reían.
- ¡Ríete maldito!. Yo seré la que lo haga al final.- los pocos invitados de su familia que no habían sido capturados se acercaron a la chica.
- ¡Espero que sepas lo que has hecho!.
- ¡Es un sacrificio necesario para la causa!.-le respondió.- Tengo a Potter a mi lado y en algún momento…
- ¡Tu padre no lo vera así y lo sabes!.- se giro.- Aunque admito que en estas circunstancias es una solución, igual de mala que cualquier otra.
La chica quedo prácticamente sola. Los pocos que habían escapado salieron del lugar en cuanto les fue posible. Algunos se quedaron para conseguir información de los que habían sido detenidos. Hablaban con los Auror y altos cargos del ministerio.
Se sentía muy violenta sola en ese salón. Se frotaba las manos unidas en la parte baja.
Frente a el todos los conocido de su nuevo marido felicitaban a las otras parejas. Vio como Harry abrazaba a sus dos amigos y después al licántropo. Incluso se acerco y dio la mano al profesor de pociones. Otro traidor sangre sucia. Era uno de los pocos del grupo que se veía igual que ella. Serio casi furioso y aguantando en el lugar como podía.
Estuvo a punto de acercarse y reclamar a su marido que la dejase sola, pero… ya tendría tiempo de hacerlo después.
El ministro se acerco al grupo.
- ¡Perdon!. ¡Perdon!. Pero me parece que aun quedan un par de… tramites.- Dumbledore se hizo el despistado, como solia hacer, a continuacion recordo a lo que se referia.
- ¡Cierto!, ¡La union de sangre!.- Todos se pusieron serios , menos Harry y Pansy que palidecieron.
- ¿Qué?. ¡Pero profesor!.- Dumbledore toco el hombro del moreno.
- Se acordó que después del enlace se haría la unión de sangre y el juramento inquebrantable de la señorita Parkinson.- sonrió.- ¡Perdón!. Quería decir la señora Potter.- dijo mirándola.
- ¡Si hacen el favor de seguirme!.- el ministro señalo hacia el interior del ministerio.- Hay una sala acondicionada para este fin en el ministerio.- todos lo siguieron.- Claro que no se usa hace siglos. La hemos acondicionado para este fin.
- ¡No puedo hacer el juramento!. ¡Faltan mis padres!.- dijo aterrada la chica. Todos la miraron.
- Es una pena que ellos no puedan estar presentes, lo admito.- El ministro la miro.- Fue su padre quien estipulo estas condiciones. ¡Y me permito recordarle que insistió mucho en este punto!.- Se puso serio.- Se puede decir que me obligo a garantizarle que se haría de esta forma. No pienso faltar a mi palabra.- indico con la mano.- si es tan amable.- Algo vino a la mente de la chica.
- ¡Mis testigos!. ¡No están!.
- Me parece que son aquellas dos parejas que conversan con…- miro hacia ellos.- ¿Son?.
- ¡Los mismos!.- respondio el ministro.- Si, son los testigos de la señora Potter y los del ministerio.- miro a Pansy.- ¡Todo solucionado!.
- ¡Pero…!, ¡pero…!.- no tenia salida. Comenzó a andar hacia el mismo sitio que el resto. Harry se coloco a su lado.
- Parece que ahora eres tu la que no le apetece seguir con esto.
- ¡Cállate Potter!.
- ¡Va por mi o por ti!.- sonrió.- ahora eres una Potter.
- Espero que no por mucho tiempo.- dijo para ella misma.
Dentro del edificio vieron gran cantidad de pasillos. A cada paso la angustia se apoderaba de Pansy. Y por supuesto de Harry.
- ¡Señor Ministro!. ¡Podría ir un segundo a el… Tocador de señoras?. Por favor.
- ¡Por supuesto!.- señalo un lateral .- Es al fondo del pasillo.
Pansy sonrió agradecida mientras seguía el corredor.
Nada mas entrar se sentó y repaso mentalmente lo que tenia que hacer.
No haría la unión de sangre. Eso su padre no se lo perdonaría nunca. Necesitaba conseguir al menos un día para hablar con sus padres.¿Pero como?.
Alguien entro en ese momento. La chica no quería hablar con nadie , por lo que opto por cerrar la puerta.
- ¿Que tal estas?.- dijo una voz femenina.
- ¿La verdad?. Hubiera preferido a Potter.- las tres rieron. Pansy bufo en silencio.
- ¡Es maravilloso!. Que envidia esa imbecil con la que se ha casado.- la morena estuvo a punto de salir a maldecirlas.
- ¡Y la noche de bodas…!. ¡¡UUUUUUU!!.
- ¡Genial!, un grupo de idiotas sin celebro.- dijo en voz baja.
- ¿Como harás tu?. ¡Quiero decir…!.- alguien suspiro.
- Mi nuevo marido.- dijo con ironía.- ¡No esta tan mal!, es guapo y con dinero.
- ¡Has pescado al mejor!. ¡JA, JA, JA!.- respondió otra.
Pansy se disponía a salir cuando oyó algo que la hizo pararse a escuchar.
- ¡Todavía no!.
- ¿Qué?.
- Me he enterado de algo que puede anular la boda mañana mismo y no pienso consentirlo.- eso intereso a la chica. Potter aun podía escapar.
- ¡Que es? Cuenta.
- Veréis. Antes de la ceremonia quise acercarme a Harry Potter. En el camino oí como el ministro habla con alguien. ¡No me gire pues se darían cuenta de que los oía y … ya me entendéis!.- se escucharon dos asentimientos.- Resulta que el señor ministro le comentaba a esa persona que; Si el matrimonio no se consumaba en la noche del enlace, a menos que fuera por un motivo de fuerza mayor. Esto podía ser razón más que suficiente para anular el enlace. Dijeron algo así como que no tendría sentido una unión que no llegaría a ninguna parte.
- ¿Entonces…?.
- Esta noche haré que eso no sea posible.
- Como te miraba no creo que tengas que hacer mucho.- las tres comenzaron a reírse.
Pansy estaba furiosa. Estaba segura de quien hablaba con el ministro era el director de Hogwarts.
Habían conseguido encontrar una salida para Potter.
Se puso pálida. Eso quería decir que… Tendría que acostarse con el o no habría servido de nada todo lo que había hecho. Se acabo en ese instante desharía toda esta locura.
No uniría su sangre a Potter.
Nadie de su círculo le perdonaría que hiciese eso. Ningún Slytherin lo haría.
Había perdido, Potter se había escapado en el último momento.
Saldría y desharía todo, no uniría su sangre ni se acostaría con ese… maldito Potter.
Se dispuso a salir cuando la puerta de la entrada se abrió de nuevo.
- ¡Pansy!.- alguien la llamo.- ¡Pansy!. ¿Estas aquí?.- tenia que salir.
- ¡Si, voy en seguida!.- se arreglo un poco el pelo y se miro en el espejo. Se veía fabulosa, aterrada pero genial.
Salio y se cruzo con las tres chicas que la miraban sorprendidas. Se vengaría por lo dicho.
- ¡Disculpadme!. ¡Mi marido!, ¡Harry Potter!, me espera.- sonreía como solo una Slytherin sabe hacerlo. Pudo oír como hablaban cuando salio.
Quien la había llamado era una de sus testigos Agatha Dadnalong, si mal no recordaba.
- ¡Espero que sepas en que te has metido!.- ella la miro.- En cuanto unáis vuestra sangre.- lo decía con asco.- no habrá marcha a tras. Aunque consigas tu objetivo nadie querrá saber nada de ti.
- ¡No te preocupes!. Pienso deshacer todo esto ahora mismo.- la mujer la miro con desprecio y burla.
- ¡Niña estupida!. ¡No puedes!, ¡estas casada!. Digas lo que digas esto tiene que seguir adelante.- Pansy palideció, mientras jugaban con su nuevo anillo.
- ¡No uniré mi sangre a…!.
- ¡No puedes negarte!. ¡Ya no!. Agradece a tu padre que insistiera tanto con esta ceremonia.
- ¡Pero si realizo la unión…!.
- ¡Ya estas marcada por todos!. A menos que aportes la cabeza de Potter nadie te volverá a mirar siquiera. Reza para que tu padre no te mate junto a Potter.-le dijo. Pansy palideció pensando con rapidez.
- La única solución que me queda es conseguir que ese….
- ¡Tu marido!, ¡Querida!.- añadió con desprecio.- ¡Tu marido!.
- ¡Tengo que matarlo o entregarlo!. Aunque haga lo que haga seré una apestada por el resto de mis días.
- ¡Pero tendrás una oportunidad de seguir con vida!.- Añadió algo mas.- Procura al menos que no te toque.- dijo con asco. La chica asintió en silencio.- Si algo tengo claro es que Robert Parkinson nunca te perdonaría que engendraras un mestizo.
El miedo hizo mella en ella.
Siguió a la mujer, cruzaron una puerta y vieron a lo lejos a su nuevo marido , junto con el ministro y todos los testigos.
- ¡Si no puedo deshacer esto!. ¡Tengo que escapar!.- la mujer sonrió con burla.
- ¿Cómo pretendes escapar del ministerio?. ¡No hay vuelta atrás!.- no la miraba.- Eres una Potter y tendrás que afrontar lo que te espera.- Callo un segundo.- solo te queda jugar bien tus cartas para conseguir salir de esto con vida.
Era oficial estaba perdida. Quisiera o no tendría que continuar. Gracias a su padre era inevitable. Al día siguiente Potter desharía la unión y ella aparecería muerta. Seguro por mano de su propio padre. No tendría nada para compensar la ofensa de contaminar su sangre, y seguro que no se lo perdonarían.
La habitación era simple parecía una gran abertura excavada dentro de la roca. Una mazmorra pero mas arcaica. Eran dos pequeñas bóvedas juntas. Separadas por un arco sin forma.
Una parecía ser solo el sitio de paso y la entrada. En el centro de la principal. Había un cilindro de piedra de un metro de altura.
Harry se fijo que cada esquina representaba uno de los elementos del mundo. Una gran roca, una pequeña cascada, un gran quemador con carbones al rojo y una abertura hueca por la que se oía pasar el viento.
- ¿Pueden por favor los testigos ocupar sus lugares?.- tres personas acudieron a cada esquina de la sala. Uno de sus testigos de la chica, un representante del ministerio y un conocido de Harry.
Doce personas estaban repartidas por las esquinas. El resto se quedo en la cámara contigua viendo la escena. Por parte del ministerio los dos Aurors mencionados, Galatea y Aquelston, junto con El propio ministro y Tonks. Por parte de la chica el matrimonio Dadnalong y otra pareja. Como testigos de Harry actuaron Lupin, Snape. Bill y la señora Weasley.
En el centro quedaron Harry , Pansy y Dumbledore. Este fue el que hablo.
- ¡Como jefe del Wizegamot yo oficiare la ceremonia!.- Saco una pequeña daga de plata hermosamente decorada.- ¡Se acordó que antes de realizar el ritual se recordara la forma de deshacerlo impuesta por ambas partes!.- hizo una pausa.- ¡El ritual desaparecerá de mutuo acuerdo de los contrayentes y sus cabezas de familia!. ¡Así como una notificación al consejo supremo del Wizegamot!.- miro a los testigo.- ¿Es correcto?.- todos asintieron. Miro a los chicos y estos también dieron su conformidad.- ¡Si me hacen el favor de unir sus manos!.- dijo señalando el cilindro.
Los chicos unieron las manos. Pansy quería con todas sus fuerzas separarla y huir. Pero sabía que seria inútil. El ritual se realizaría con su consentimiento o no. Que ella aceptara era solo una formalidad. Una útil forma de mantener a la esposa bajo el yugo del marido en los tiempos antiguos. Harry estaba en la misma situación que la chica. Dumbledore hizo una floritura con la varita. Una gran cinta ato ambas manos.
- ¿Han venido aquí sabiendo lo que este ritual significa?.
- ¡Si!.- dijeron ambos.
- Con este ritual su magia quedara unida hasta el fin de sus días. Este es el mayor Hermanamiento de nuestro mundo. ¿Están listos?.
- ¡Si! .- repitieron de nuevo.
El director comenzó a recitar un hechizo al tiempo que movía la varita. A medida que lo hacia, la daga comenzaba despedir un brillo blanquecino.
Cuando termino coloco esta entre las manos de los dos chicos.
- Les dolerá un segundo. ¿Listos?.- los dos asintieron.
El anciano empujo ligeramente la daga consiguiendo realizar un fino corte en ambas manos. Retiro la daga y las unió. La sangre de ambos se mezclo. En ese momento Pansy cerró los ojos. Ya era oficial. Su maravillosa vida había acabado. Ambos sintieron un escozor en la herida y una sensación de frió le recorrió la espalada. Mientras lo hacia Dumbledore, recitaba un nuevo hechizo. Al terminar apunto a la manos y un rayo blanco les dio a ambos en el corte.
- ¡Ay!.- soltaron casi a la vez por el escozor.
- ¡Listo!. Desde este momento, el vínculo que los une va mas allá de cualquier ley.- Con un movimiento de varita desato a ambos jóvenes.- ¡Mis felicitaciones!.
La chica miro a su marido y este a ella. Acto seguido miro su mano, una cicatriz curada le recordaría lo que había hecho siempre. Miro a la mujer con la que había hablado. Esta negaba con la cabeza. En su mirada podía ver asco y odio.
- Para terminar realizaremos el juramento inquebrantable y todos podremos salir para disfrutar este día tan especial.- el ministro se adelanto.- ¿Quién realizara el hechizo?.- de nuevo el director hablo.
- ¡Si no hay inconveniente!, lo haré yo. ¿Quieren acercarse todo para dar fe del acto por favor?.- Los testigos de la chica se colocaron en un lateral alejados de todos, incluida la Slytherin.- Por favor querida.- la chica unió las manos. Después de unir su sangre, eso era algo irrelevante para ella.
El director levanto la varita y la puso justo delante de ella.
- ¿Sabes en que consiste este hechizo?.- pregunto.
- ¡Si!.
- ¿Estas dispuesta a someterte a el por propia volunta y siendo consciente de ello?.
- ¡Si!.- la punta de la varita del directo se ilumino.
- Como testigos tomo a todos los presentes. ¡Pansy Potter!, ¿Juras por tu magia que nunca revelaras ninguno de los secretos acordados a menos que tu marido te lo pidiese o autorizase?.
- ¡Si!.- un lazo rojo se ato en sus manos.
- ¿Juras Respetar lo pactado?.
- ¡Si!.- un segundo lazo se unió al anterior.
- ¿Respetaras todo lo dicho?.
- ¡Si!.- un tercer lazo se unió a los anteriores, terminando el hechizo.
Uno de los testigos de la chica hablo.
- ¿Qué es esta estupidez?.- se acerco.- ¿A que ha venido esta pantomima?.
- Se acordó que la señora Potter .- miro a la chica.- no revelaría a nadie, que su marido no hubiese autorizado, su lugar de residencia. Y tampoco llevaría a nadie allí bajo la misma condición, independientemente de su raza o condición.- Sonrió.- Así como que el señor Potter designaría su lugar de residencia. Cualquier otra petición seria considerada abusiva. Ya que quitaría libertad de movimiento de la señora Potter.- miro a la chica.- algo que mi hijo no desea. Solo deseamos seguridad para ellos.
- Pero…
- Visto lo visto antes de la ceremonia creo que es algo comprensible. Aun quedan muchos seguidores de Voldemort.- un estremecimiento lleno el lugar.- sueltos.- se acerco a la chica.- Como podrá atestiguar la señorita. ¡Perdón!. La señora Potter, se ha seguido lo acordado al pie de la letra. El ministro aquí presente.- llamo la atención de todos sobre el aludido.- puede responde de que esto es así.
- ¡Cierto!.- dijo este.- Tal como ha dicho punto por punto.
- ¡Por que el no ha hecho el mismo juramento que ella?- esta vez la que pregunto fue la mujer que acompaño a la chica a la sala.- Tiene libertad para decidir a quien decir lo que ella no puede.- los demás asintieron.
- ¡Eso no fue pedido en su día y por lo tanto no es algo de lo que deba discutir!.- respondió el anciano.- Ellos pidieron un hermanamiento de sangre y nosotros este juramento.
- ¡Es injusto!.- dijo otro.
- ¿Por qué?.-pregunto el ministro.- ¡Los padres de la chica, al igual que ella, aceptaron todas estas condiciones y no dijeron nada en contra!. ¿Qué problema hay ahora?.- no pudieron replicar.
Pansy entendió que había sido un gran fallo por parte de sus padres y de ella misma no exigir lo mismo.
- ¡Es cierto!. No se hablo de esta posibilidad.
- ¡Por parte del ministerio esta todo dicho!. Si me hacen el favor .- señalo la salida.- Vallamos todos a celebrar este día.
Uno de los testigos se acerco al achica.
- ¡Tu padre siempre fue un imbecil negociando!.- la miro con desprecio.- ¡Y parece que la hija es igual!.
Harry noto como le decían algo a su nueva esposa y como esta se veía cohibida. La cara de su testigo no parecía amigable.
- ¿Ocurre algo?.- pregunto acercándose.
- ¡Nada que le incumba!.- le respondió con odio.
- ¡Si es con mi esposa si me incumbe!.- el Hombre miro al todos que observaban la escena. Y se retiro.
- ¡Espero que disfrutéis de vuestra nueva vida!.- salio del lugar seguido por los suyos. Todos al salir miraban a una apenada Pansy con odio y asco.
El ministro los acompaño hasta la entrada del gran salón.
- ¡Sus padres estarán mañana perfectamente!. ¡Podrán ir a visitarlos a San Mungo!.
- Conociéndolos no se quedaran allí. Será mejor ir a nuestra mansión.- dijo a Morena.
- ¡En cuanto despierten se les notificara todo!. ¡Eso es seguro!.- dijo Dumbledore. ¡Yo aconsejaría que se reunieran aquí en un lugar neutral, Hogwarts. O si lo prefiere en el caldero chorreante!.- suspiro.- ¡Es un día muy importante y todavía no ha terminado!. Será mejor dejarlo todo para mañana por la tarde. ¿No cree señor ministro?.- este asintió.
- ¡Me encargare de que los señores Parkinson sean informados de todo nada mas despierten!.- miro a los presentes.- A los contrayente mis mas sinceras felicitaciones. ¡Si me disculpan!.- se retiro dejándolos a todo allí.
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Gracias , una vez más, a todos aquellos que han dejado una opinión en esta historia.
Y a los que no también.
- VICK BLACK.- No sientas , aun, pena por Lupin y Snape. Lo peor esta por llegas.
- STEPHIE ROSS.- Es una Slytherin . ¿Tu que crees?.
No olvido a POTTER5, HOPEBREAKER y VRETH LILLMANS.
Hoy me gustaría agradecer en especial a GOTHIC PINGU . Encontró esta historia en otra pagina y aun habiendo dejado un RR en esta . También lo hizo en la otra. Como te respondí , no dejes esta ya que en la otra apenas publico. Actualizo de tarde en tarde.
Al resto gracia de corazón por seguir esta locura. Hasta la próxima.
Carmen (Alohopotter).
