8. la mansión black
En la gran sala del ministerio aun quedaba bastante gente. Se seguían felicitando y comentando lo sucedido en la ceremonia. Sobre todo lo referente al ataque.
Cortésmente saludaban a todos los que se acercaba a felicitarlos.
Pansy mantenía todo lo bien que podía la compostura. Altiva y orgullosa de la mano de su nuevo esposo. Por dentro sentía que se desmayaría en cualquier momento.
Cerca de la salida el director se giro.
- Creo que ha llegado el momento de ir a celebrarlo. ¡Harry!. ¿Serias tan amable de llevar a tu bella esposa a su nuevo hogar?.
- Otra vez esa pocilga.- dijo la chica en voz baja. Pero fue oída por el director. Por suerte no por ningún Weasley.
- La casa de la familia Weasley fue solo un lugar para que se conociesen. Su nuevo hogar será otro.- le tendió un trozo de pergamino al chico.- ¿Harry podrías hacer el favor de llevarla tu?.- el chico tomo el papel y lo leyó. Después asintió. Mientras el anciano repartía algunos mas entre los presentes.
- ¿Lista?.- pregunto el moreno. Ella asintió.
Gran cantidad de gente apareció el Grimmauld Place. Aunque el aspecto que tenían llamo mucho la atención. Todos se acercaron a los números once y trece. A continuación miraban un papel y sin que nadie lo notasen desaparecían. Harry leyó el suyo y se lo tendió a la chica.
- Lee esto.- la chica miro el trozo de pergamino.
- La mansión Black se encuentra en el numero doce de Grimmauld Place.- Harry prendió el pergamino con su varita y este se destruyo.
Frente a los sorprendidos ojos de la chica apareció entre los números once y trece una oscura fachada con el numero doce colgando de la puerta.
La orgullosa casa de una de las familias mágicas más antiguas. Los Back.
- ¿La mansión de la familia Black, es tu casa?.- Pregunto asombrada.- ¿Eres un Black?.
- Si es mia y no... ¡Bueno en parte!. Tengo sangre Black y la casa me la dejo en herencia mi padrino. ¡No te hagas ilusiones esta no es nuestra casa!. Viviremos aquí solo por un tiempo, después ya veremos.- tiro suavemente de ella.- entremos.
Antes de entrar Harry recordó algo.
- Solo te pido que por favor no hagas ruido en la entrada, es por tu bien.
- ¿Algún hechizo?.
- ¡Ojala!. No es eso.
Poco a poco todos entraron en silencio. La chica se quedo impresionada. No quedaba nada de l antiguo esplendor de la casa pero conocía de sobra la historia de esa familia.
También descubrió el por que de la petición de Harry.
Tonks tropezó con el paragüero de la entrada de forma que este callo haciendo un gran ruido.
- ¡INTRUSOS!. ¡MALDITOS SANGRES SUCIA TRAIDORES!. ¡COMO OS ATREVEIS A PISAR LA CASA DE MIS ANCESTROS!. ¡MALDITA ESCORIA!. ¡SALID INMEDIATAMENTE DE AQUÍ.
Al igual que todos, la chica se tapo los oídos. Mientras algunos intentaban tapar el retrato para que se callara.
-¿Quién es esa vieja?.
- Era la última señora Black. Cada vez que alguien entra y lo oye ya ves lo que pasa.- al fin pudieron callarla.
- ¿Por que no la quitáis de ahí si es tan molesta?.- Harry divertido la miro.
- Te cedo el honor de hacerlo si lo deseas.- hizo una reverencia al decirlo. Quería reírle de ella un poco.
La forma en que se lo dijo la molesto. Si le daba la opción de hacer lo que quisiera con ese lugar lo aprovecharía. Se acerco al retrato. Lupin fue a pararla pero Harry le indico lo contrario. Todos se prepararon para el griterío que vendría.
Pero ninguno lo estaba para lo que sucedió.
Con total tranquilidad la chica tomo el cuadro por los laterales y limpiamente lo bajo de su lugar, ante la mirada incrédula de todos lo presentes.
El cuadro al notar que lo movían comienzo a gritar de nuevo, solo que en esta ocasión los gritos eran menos fuertes.
La morena se giro y miro a todos los presentes.
- ¿Qué?.
- ¿Sabes cuanto llevamos intentando hacer eso?.- Dijo ojo Loco.
- ¿Y?.
- Ese cuadro estaba ahí y no conocíamos forma alguna de quitarlo. Mil hechizos y maldiciones para nada. Llegas tu y lo descuelgas sin esfuerzo.- La morena se sintió bien.
- Tal vez hacia falta mi presencia en esta casa.- dijo orgullosa. Todos se miraron ante el carácter de la chica.
- ¡Sii!. ¡Estábamos deseando que llegaras!- respondio Ron con burla. Pansy no llego a responderle.
- Me parece que eso es justo lo que tenia que suceder.- termino Dumbledore.- ¿Por qué nadie podía quitar el cuadro?. NI siquiera… su hijo. Por que la única persona que tendría ese poder seria la nueva señora de la casa.- miro a la chica.- Walburga Black se aseguro de que nadie que no fuera la señora de esta casa y una sangre pura pudiera descolgar su retrato si así lo deseaba. Alguien que compartiría sus ideas.
Ojo Loco se acerco a la chica y le pidió con la mano el cuadro. Esta se lo dio sin mirarlo.
El cuadro de una aun protestona señora Black fue llevado al lugar mas alejado del sótano de la mansión donde nunca volvería a ser visto.
En la cocina había flotando una gran pancarta felicitando las parejas y justo al final habían añadido; ¡"Feliz cumpleaños Harry"!.
- Pero si mi cumpleaños fue hace…
- Estabas inconsciente y después con todo lo que se lió no creímos que fuera aconsejable.- Dumbledore hablo al tiempo que le tocaba el hombro.- Unir ambas fiestas nos pareció lo mejor.
- Gracias de verdad.- se sentía feliz con todos.
Comenzó la improvisada fiesta. Los ánimos de algunos no eran muy alegres pero otros estaban disfrutando el momento.
Molly Weasley actuaba como anfitriona y organizadora. Servían de todo tipo de platos sobre la mesa. Lo que no había preparado ella fue traído desde Hogwarts.
Las parejas disfrutaban en la mesa. Destacaban la alegría de los Weasley con el semblante asustado de Lupin y, el serio, casi odioso de Snape y la Slytherin.
Las bromas poco apoco fueron relajando una reunión que la morena no apreciaba pero por momentos le fue agradando en cierta medida.
Ron y Hermione cogidos de la mano era un poema, ambos apenas se miraban y sus caras hacían juego con el pelo de los Weasley. Aguantaban como podían las bromas de sus hermanos que eran reprendidos por su madre.
Tonks tiro todo lo que pusieron delante de ella. Poniendo a su marido completamente perdido.
Era divertido ver como el padre de Luna y la abuela de Neville discutían sobre el lugar donde los chicos debían vivir y como la anciana llamaba loco chiflado al padre de la chica que solo sonreía.
Harry se divertía intentando olvida lo que había sucedido y esperanzado en que todo terminase muy pronto. Había comenzado a abrir los regalos de su cumpleaños. Hermione y Ron le habían regalado algunos libros. Los señores Weasley la tarta de cumpleaños. Algunos miembros de la orden también le hicieron varios obsequios. Snape por asombroso que fuera le regalo un libro sobre pociones curativas.
A escondida de los profesores Lupin le obsequio con un nuevo mapa de hogwarts mucho más detallado que el original.
- De esta forma conservaras el de los merodeadores y no correrás el riesgo de perderlo.- le dijo.
MC Gonagall le regalo los libros de primer año de auror.
Lo que mas llamo la atención fue una nota de Hagrid. "Tu regalo esta en Hogwarts". Harry tembló pensando en la adorable criaturita que el semigigante podría obsequiarle. Pansy miraba todo con su semblante serio.
Entre risas y alegrías, llego la noche todos se retiraron a descansar. Neville se veía tremendamente nervioso a lado de su esposa y con su suegro hablándole de Merlín sabe que criatura.
Los primeros en desaparecer fueron Charly y Tonks aunque no de forma discreta ya que la metamorfomaga tropezó con su querido paragüero.
Unos tembloroso Snape y Lupin veían como sus esposas subían a sus habitaciones pidiéndoles que no tardaran más de lo necesario. Un par de vasos de Whisky de fuego y fueron a sus respectivas habitaciones.
El resto de invitados fueron dejando la mansión, la privacidad de las nuevas parejas era lo principal.
Molly tuvo que ser sacada de la casa por su marido. No conseguían que soltase a Ron. Con el padre de la chica paso algo parecido. Solo que la mirada que dedico a su nuevo yerno era de todo menos cariñosa.
Harry miro a su esposa.
- ¡Al fin te dignas a mirarme!.
- Pensé que preferirías un poco de tranquilidad.- Suspiro.- Es hora de retirarse. Si me acompañas te mostrare tu habitación.
Los gemelos se veian muy animados gracias al Whisky de fuego.
- Esta noche se volverán a oír terribles ruidos en la mansión Black.- dijo uno.
- Los gritos desesperados de Hermione cuando los ronquidos de Ron no la dejen dormir. ¡JA, JA, JA!.- miraron a Harry.
- Aunque puede que sea otra cosa.
- ¡PSSSSSS!.- imitaron ambos el sonido de una serpiente. Sin que nadie los oyera.
Junto a las escaleras Dumbledore conversaba con MC Gonagall. Al ver a las dos parejas sonrieron.
- Aunque ya lo he dicho. Felicidades a todos.
La profesora miro a su alumna favorita. Y un suspiro se le escapo.
- ¡Vamos minerva no te ponga sentimental!.- la aludida lo miro.
- ¡Pero es que son tan jóvenes!.
El director cogió su mano y se alejo de las escaleras.
- Confía en ellos.- los miro.- Han madurado en esta guerra. Y se aman ¿Qué más importa?.
La anciana se giro y abrazo a una sorprendida Hermione.
- Estoy tan orgullosa.- miro a Ron.- ¡Señor Weasley!.- Ron se puso serio.- ¡Por su bien espero que la haga feliz o…!.- con el dedo de la sub directora lo decía todo. Aunque con ver su cara el pelirrojo tuvo mas que suficiente.
Dumbledore se acerco y la fue llevando a la salida.
- Vamos Minerva. Nosotros tenemos que irnos. Necesitan intimidad.- la anciana asintió.- Mañana vendremos. ¡No me quiero perder la cada de Severus y Remus!.- ella lo miro sorprendida.
- ¡Ah Albus!. ¡Eres incorregible!.- se adelanto y salio de la casa.
El director la siguió encogiéndose de hombros.
- Nos veremos mañana. Que descansen.- miro a la morena.- ¡Señorita Parkinson!. Mañana vendré para llevarla junto a sus padres.
- Gracias.- el anciano sonrió y cerro la puerta de la entrada, dedicando una ultima mirada al joven Potter.
- ¡Nosotros nos…!.- Ron no podía terminar.
- ¡Tenemos que irnos ya!.- dijo Hermione cociéndolo de la mano y subiendo rápidamente la escalera para que nadie viera su colorada cara.
Harry Pansy se miraron y después comenzaron a subir las escaleras.
Recorrieron en silencio un pasillo, ambos alumbrados por algunos antiguos candelabros, con luz mágica.
Harry se detuvo delante de una puerta.
- Esta será tu habitación.- dijo mientras la habría.- Que descanses.
- ¿Y la tuya?.
- Esta.- Miro la puerta de enfrente.
- ¿No dormiremos juntos?.- se hizo la sorprendida. El chico no entendía a que quería jugar.
- Después de lo que me dijiste , pensé que seria mejor de esta forma.- señalo su puerta.- yo conservo mi espacio y tu el tuyo.- se dispuso a entrar en su cuarto.- ¡Buenas noches!.
- ¡De eso nada!.- ella lo cogió del brazo.
- ¿Qué haces?.
- ¡Es nuestra noche de bodas!. ¿No piensas dormir con tu mujercita?.- dijo haciendose la triste.
- ¡Basta de juegos Parkinson!.- se solto.
- Potter. ¿Recuerdas?.- señalo su anillo.
- ¿Qué pretendes?.
- ¡Estamos casados!, ¡una habitación!, ¡una cama!.- se cruzo de brazos.- ¡Si no eres idiota…!.
- ¿Estas diciendo que tu y yo…?.- no se lo creia.
- En un matrimonio lo veo normal.- Harry dio un paso atrás.
- ¡Ni loco!.
- ¡De acuerdo!. Pero que conste que por mi no va a quedar.- se acerco y lo toco por el cuello de la tunica. Le dio un gran beso en los labios. Harry se aparto asustado.
- ¡¿Qué haces?!.
- Tomar lo que es mió.
- ¡Déjame!.
- ¡No!. Esta noche tu y yo nos vamos a divertir.- el la miro a los ojos.
- ¿Por qué haces esto?. Se de sobra que me desprecias.
- Una Slytherin siempre consigue lo que quiere.
- ¿Qué te ha hecho cambiar desde ayer?.- Ella se puso delante de el.
- ¡Y lo preguntas!.- hablaba con sorna.- Me he enterado de algo muy interesante. Parece ser que si tu y yo no… ¡ya sabes!.- se cruzo de brazos.- nuestro matrimonio no será legal.- el abrió lo ojos sorprendido.
- ¿Quién te ha dicho eso?.
- Oí a unas idiotas en el baño. Una también se había casado y dijo como oyó al ministro decírselo a alguien.- lo miraba diciéndoselo todo.- No dejare que por nada del mundo me dejes Harry.
- ¿Estarías dispuesta a esto con tal de…?.
- Estamos casados es normal.- le respondió con aburrimiento.- ¿Qué me dices?. ¿En tu cuarto o en el mió?.
- ¿Tan bajo estas dispuesta a caer?.- ella lo miro furiosa.
- Eres mi marido solo pido lo que es mi derecho.
- ¡Soy tu marido si!. Un infeliz al que detestas y te da repulsión que te toque. ¿Y aun así estas dispuesta a acostarte conmigo con tal de tenerme atado?.- La chica se puso seria, a continuación puso una sonrisa macabra y se acerco.
- Desde pequeña supe que acabaría casándome con el hijo de algún amigo de la familia. ¿Qué diferencia ves entre eso y lo nuestro?.
- Que me odias con cada parte de tu cuerpo.- la chica se encogio de hombros.
- Quien sabe. Lo mismo me podía haber pasado con quien me casasen.
- ¡Pero eres una persona!. ¡Tienes sentimientos, anhelos , fantasías!. ¿Por qué te tienes que sacrificar y someterte con alguien al que no deseas?.
-¡Estoy harta, decídete en tu cuarto o en el mió!. ¡No tengo toda la noche!.
- ¡No pienso acostarme contigo!.- ella sonrio maliciosa.
- ¡Tu mismo!, pero que conste que por mi no ha sido. Recuérdalo mañana cuando se lo diga a todos.- Se fue hacia su cuarto.- El niño que vivió el mago mas poderos. En su noche de bodas le falto…Poder… de decisión.- lo miro apenada.- espero que solo sea eso.- Entro en su cuarto y dejo la puerta abierta.
Harry se paso la mano por el pelo. También esa posibilidad estaba cerrada. Fue a entrar a su cuarto y se detuvo. Miro la puerta abierta. Durante un minuto no supo que hacer. Estaba perdido hiciese lo que hiciese.
- ¡Si me quieres me vas a tener!.- entro con decisión en el cuarto de la chica.
La vio junto a la cama en ropa interior. En ese momento ella solto una botellita junto a la cama y se giro.
- Veo que te decidiste.- por respuesta se acerco a ella.
Aunque no lo quería demostrar se sentía aterrada. Todo lo que había dicho antes era cierto. Sabía de sobra que ella estaba comprometida con el hijo de algún Mortifago. Pero después de lo sucedido era seguro que nunca se casaría. Debía hacer el sumo sacrificio por su causa.
Noto como el la miraba de arriba abajo y por alguna razón esto le gusto. Se sintió poderosa.
- ¿Te gusta lo que ves?.
El no respondió, miro a botella varia y después a ella. Se acerco y la beso. Pansy tuvo que controlarse para no golpearlo y alejarse de el. Intentó alejarse dentro de su mente pero no pudo.
Para ella había algo raro en ese beso. Era completamente distinto a los que le dio Draco, esos eran fríos.
Había miedo indecisión y sobre todo mucha ternura. Se sentía muy bien.
- ¿Estas segura de esto?.- le pregunto el.
- ¡Todo lo segura que puedo estar!.- ni ella supo por que le dijo eso.
Harry la volvió a besar al tiempo que la recostaba poco a poco en la cama.
Por un lado ambos se sentían nerviosos pero por otro sus cuerpos tomaron el control sabedores de cada paso que debían dar.
Harry se quito la parte superior de la ropa , ayudado en algún momento por la chica.
Comenzó a acariciarla tiernamente por todo el cuerpo. Un temblor la recorrió al sentir como la tocaba. Se sentía terriblemente bien y sobre todo excitada.
Harry le fue bajando con cuidado la cinta de su ropa interior dejando al descubierto sus hombros. Los beso al tiempo que seguía bajando la tela. Poco a poco los besos fueron hacia el cuello y de allí bajaron hacia uno de los pecho.
- ¡Unnn!.- Pansy no pudo contener un gemido.
Mientras sus manos seguían con su tarea, el busco su boca y comenzaron una lucha de besos sin tregua. Estos fueron ganando en pasión y deseo. Cada vez eran más perfectos, mas deseados.
En un momento dado todo lo que la chica tenía en su cabeza paso a segundo plano. Solo quería disfrutar todo lo que pudiese de ese momento.
Se giro quedando encima de el. Repitió lo mismo que el hizo besando todo el torso del moreno.
El recorría sus caderas y su espalda, rozándola con los dedos. La sensación que provocaba en la chica la volvían loca.
Un nuevo giro y de nuevo el estaba sobre ella.
El resto de la ropa les sobraba.
Los pantalones de el quedaron en el olvido, lo mismo que el resto de su ropa. Completamente desnudo estaba sobre ella. En ningun momento dejaron de besarse y acariciarse.
El jugaba con los pechos de ella consiguiendo que no dejase de gemir.
Bajo las manos y poco a poco la ultima prenda de la chica callo junto al resto fuera de la cama.
Entonces la chica reacciono.
- ¡Espera!.
- ¿Qué?. ¿Te he hecho daño?.
- ¡No es eso!. Es que yo… nunca…- Harry abrió los ojos. Después sonrió y la beso.
- ¡Entonces los dos estamos igual!.- esta confesión de alguna forma consiguió que se sintiera mejor.- Te prometo que no haría nada que te hiciera daño.- Ella se perdio en sus verdes ojos. Algo dentro de ella supo que lo decía con sinceridad.
- ¡Lo se!.- se relajo.
- ¿Estas segura?.- pregunto nervioso.- Entenderia que…
Como respuesta ella lo rodeo con sus piernas invitándolo a seguir.
Poco a poco el entro y se hicieron uno. Durante un segundo noto como la chica se ponía rígida. Paro.
- ¿Estas bien?. Si quieres yo…
- ¡Ni se te ocurra dejarlo ahora!.
De nuevo comenzó.
Los nervios y la inexperiencia mantenían a ambos en un estado que desconocían.
De alguna forma se sentían terriblemente bien.
La chica dejo escapar un suspiro. El la beso.
Permanecieron completamente quietos durante unos segundos. Poco a poco el chico comenzó a moverse.
El movimiento fue tranquilo y calmado . Como si temiese romper algo muy valioso al hacerlo.
A medida que lo hacia la chica comenzaba a sentirse muy bien, demasiado bien para su gusto.
La parte animal de ambos tomo de nuevo el control. El movimiento ya no fue solo por parte de el ella lo ayudaba y contribuía. Apenas eran conscientes de lo que hacían, una parte desconocida había tomado el control y solo podían y deseaban dejarse llevar.
Se sincronizaron a la perfección. Sabían en todo momento lo que el otro queria o sentia. Ya fuera por su vínculo o por el deseo, se sentían más que nunca un solo ser.
Sus mentes se vieron envueltas en una gran explosión de deseo, ambos terminaron unidos, satisfechos y tremendamente felices.
Un último beso cargado de pasión y Harry se tumbó junto a la chica. Esta se giro apoyándose sobre su pecho. El la rodeo con su brazo.
Se sentían estupendamente. Acabaron dormidos en esa postura.
Ambos con una sonrisa en la cara.
El tranquilo como hacia tiempo que no estaba, y ella protegida como nunca se había sentido.
Harry despertó esa mañana muy feliz. Había podido dormir sin pesadillas.
Sintió un peso sobre el. Miro y solo distinguió una melena morena.
Busco sus gafas y se las puso. No se creía lo que veía. Todo vino a su mente de golpe.
La cara de la chica era de una tremenda tranquilidad.
- Merlin ¿Qué he hecho?.- Noto como la chica se movia.
Prefirió quedarse quieto y dejarla dormir.
Analizo lo que seria su vida a partir de ese momento. La anulación después de lo que ella dijo y habían hecho quedaba completamente descartada.
Quisiera o no estaba casado con Pansy Parkinson y nada podría cambiar eso. Salvo su repentina muerte.
Se entretuvo en mirarla detenidamente. El cuerpo de la chica debía admitir que había mejorado mucho. Su cara era realmente hermosa haciendo una combinación perfecta con todo lo demás. Una belleza mortal.
Le quito un mechón de la cara para poder verla mejor.
- Mnn.- Se movió molesta. El se quedo quieto. Sonrió al verla. Debía admitir que dormida parecía más una niña pequeña que la terrible serpiente que era en realidad.
Alguien pego en la puerta.
- Harry.- escucho en voz baja. El sabía que estaban pegando en su dormitorio. Nadie se podia imaginar que estaba justo en frente.- Harry.- repitió algo mas fuerte. Reconoció la voz de Dumbledore.
Unos golpes mas y oyó el sonido de una puerta que se abría. Poco después unos pasos algo presurosos recorrían unos metros del pasillo para luego regresar.
Pudo ver como alguien se paraba frente a la puerta.
Unos golpes en esta despertaron a la morena.
- ¿Qué?.- el le toco el hombro.
- Tranquila.- la chica miro hacia arriba y lo vio. El color hizo presencia en su cara. Todo lo hecho la noche anterior volvió a su mente.
Levanto un poco la sabana para cerciorarse de que era real.
- ¿Tu y yo?.- el asintió. Ella dejo escapar un gemido de miedo.
- ¡Señorita…!. ¿Pansy le importaría salir un momento?.- la voz del directo sonó en la puerta.
La chica lo miro.
- ¿Que sucede?.- su mente aun procesaba todo lo que aquello significaba. Recordaba las caricias del chico sus besos y lo maravillosamente bien que se sintió. La sensación de paz y protección que experimentó y lo estupendamente que había dormido.
- Creo que el directo llego para visitarme y se asusto al no verme en mi cuarto.- respondió algo nervioso.
Del otro lado llegaron varias voces.
- ¡Albus!, ¿que sucede?.
- Harry no esta en su cuarto.
- ¿Esta en…?.
- La cama no esta desecha.- volvio a pegar en la puerta.- quiero preguntarle a su esposa.- hablo mas alto.- ¡Pansy! ¿podemos hablar?.
- ¿Y si le paso algo?.
Los dos chicos se miraron.
- ¡Si no respondes tu lo haré yo!.- dijo el moreno.- van a entrar los conozco.
- ¡Pero sabran que…!- se puso colorada.- tu y yo.
- ¡Estamos casados!. Tu misma lo dijiste.- el se sentía igual pero trato de disimularlo.- Si no decimos algo entraran en el cuarto y la verdad no me hace ilusión que nos vean desnudos.- ella reacciono pero tarde.
- ¡Si estoy…!.- la puerta fue abierta por la señora Weasley, detrás entraron Dumbledore y MC Gonagall.- ¡…aquí!.
Todos se quedaron de una pieza al ver la escena.
Harry casi desnudo delante de la chica que trataba de ocultarse y taparse detrás de el. Ambos en la cama.
- ¿Pero que…?.- reaciono.- ¡Perdon… perdon!. ¡No era mi intención!.- la matriarca Weasley se puso como su pelo y salio de la habitación seguida del resto, cerrando al salir.
Los chicos se miraron. Alguien pego de nuevo en la puerta.
- ¡Siento molestar de nuevo!.- oyeron al director.- ¡Lamento la interrupción!. Si es posible me gustaría hablar con Harry un momento. Y … señora Potter seria bueno que se preparase para ir a ver a sus padres.
Ninguno se figuro que era la primera vez en años que Albus Dumbledore se sentía tremendamente avergonzado y sorprendido.
- ¿Qué hacemos?.- dijo el.
- Vestirnos y ….- se tapo con la sabana dejándolo desnudo.- Tapate.
- ¿Por que?. Anoche los dos…
- ¡Quisiera vestirme si me haces el favor…!.- respondió nerviosa.
El se levanto y comenzó a ponerse la ropa. Mientras lo hacia la chica no pudo dejar de mirarle. Lo que veía le gustaba más de lo que estaba dispuesta a admitir.
Algo llamo su atención. Miro las sabanas.
Restos de sangre confirmaban lo que había sucedido.
Harry al vestirse tambien noto esto.
- Yo esto...- dijo nervioso.
- ¡No digas nada!.
- Pero Pansy, creo que lo mejor es ….
- ¡Te pido por favor que no digas nada!. Te prometo que lo hablaremos pero no ahora.- tomo algunas cosas y entro al baño.
Harry salio y después de comprobar que no había nadie en el pasillo entro en su cuarto.
Poco después ambos tomaban una ducha con mil ideas en la cabeza.
La chica eliminaba los restos de sangre mientras en su cabeza todos sus principios se tambaleaban. Se había entregado a Potter. Su padre la mataría.
Harry por su parte solo miraba con interés la pared.
- ¡Merlin!. ¿Y ahora que?.- la misma pregunta en lugares distintos.
Recordaban mentalmente todo lo que paso esa noche. Poco a poco se fueron excitando. Ambos abrieron el agua fría para calmarse.
La morena trataba de mentalizarse una y otra vez de que aquello fue por un objetivo mayor, un sacrificio necesario. Pero dentro de ella algo le decía que no era totalmente cierto. Algo era distinto y no quería admitirlo.
Harry se lamentaba por Ginny, aunque sin saber por que su recuerdo estaba cada vez más lejano.
El primero en bajar fue Harry. Encontró a Dumbledore esperándolo en la entrada y ambos fueron directos a la biblioteca, bajo la mirada de algunos presentes.
Al cerrar Dumbledore lo miro.
- ¿Qué paso Harry?. Por que…
- ¡Lo sabia!. ¡Oyó a alguien decir que había oído al ministro hablando sobre la noche de bodas y lo escucho todo!.- el anciano se sentó.- ¡Me lo dijo y se puso…!. - no sabia que decir.- ¡Entro en su cuarto y yo … la seguí!. ¡El resto se lo imagina!.- termino completamente avergonzado.
El anciano suspiro.
- ¿Sabes lo que esto significa?.- el chico suspiro.- Ya no hay forma de deshacer la boda.
- ¿Y ahora que?.
- Tendréis una habitación en Hogwarts al igual que otras parejas.- se rasco la sien.- será algo violento para todos pero…. El ministerio ha admitido que es legal.
- ¿Y con …. La seguridad?.
- ¡El juramenteo es efectivo!. Dentro de Hogwarts es algo aparte. Sabes de sobra como son algunos compañeros.
- No molestaran a una de los suyos.
- Harry. Deberías metalizarte de que ahora ella es tu mujer. La podrían usar para llegar a ti de mil formas.- lo miro a los ojos.- te conozco y se que no permitirás que nada le pase.
- No estoy muy seguro.
- Vi lo que paso en el ataque. ¡La protegiste!. Y no fui el único que lo noto.- se callo un segundo.- Me atrevería a decir que ella tampoco estará a salvo. Sus testigos no se fueron precisamente contentos después de la ceremonia.
- Les fallo el ataque, es normal.
- Estaban molesto con ella. ¡Y también te diste cuenta!.- el chico se callo.- Cuando hablemos con sus padres veremos que hacer. ¿Estas de acuerdo?.- el asintió.- Salgamos. Tu esposa bajara pronto y no le gustara estar rodeada de desconocidos.
Pansy bajo al salón. Intentaba conservar su pose orgullosa pero esta se resintió en cuanto se cruzo con su profesora de transformaciones.
Como pudo llego a la cocina donde un ambiente alegre lo envolvía.
Tonks sentada en una silla no tenia ojos nada mas que para Charly.
Hermione y Ron apenas podían mirarse sin ponerse colorados y sonreír como tontos. Harry habla con el señor Weasley y de vez en cuando con sus dos amigos.
Todos miraron a la recien llegada.
- ¡Ah!. ¡La flamante señora Potter!.- se levanto el director.- Adelante por favor, siéntese.-ella avanzo y fue directa a Harry , se sentó a su lado y permaneció todo lo Slytherin que pudo.- ¡La noto cambiada esta mañana!.- cuando el director hablo, la chica se puso pálida.- ¡Serán cosas de viejo no me haga mucho caso!.
- ¿Té, querida?.- la señora Weasley le puso su desayuno y se alejo sin decir mas. Aun se sentía abochornada por lo que hizo.
- Estamos hablando con su esposo. Hemos recibido una carta del ministerio. Sus padres ya se encuentran perfectamente y han sido informados de todo.- Pansy se tenso.- Han pedido verla esta tarde como acordamos en el caldero Chorreante.
- ¡Me parece bien!.
- Iremos después del almuerzo. Me tome la libertad de informarles.- ella sonrió como agradecimiento.
En eso entraron por la puerta Aurora Lupin de la mano de un sonriente Remus Lupin.- este al verlo a todos se puso un segundo serio.
- ¡Valla!, parece que alguien amaneció bien.- la mañana empezó para Albus Dumbledore
- ¡Buenos días a todos!.- se sentó junto a su esposa cerca de los Chicos.- Harry.
- ¿Que tal la noche profesor?.- pregunto un gemelo.
- Bien gracias.- la mirada les advirtió que se callasen.
- ¿Queréis algo?.- pregunto Molly Weasley.
- ¡Deja que te ayude Molly!.- respondio la profesora.- Ahora vuelvo Lobo.- dijo a su marido. Lastima que no lo suficientemente bajo.
Los gemelos reventaban de reír al igual que Ron y algunos miembros de la orden. Las mujeres intentaban contener la risa , cosa que no lograron.
La profesora se puso completamtne colorada y se alejo de su marido. Este por su parte solo puso sonreir y aguantar el tipo.
- ¡Si!, parece que la noche fue muy buena.- termino el director.
Entre bromas continuaron el desayuno.
El último en entrar fue Snape del brazo de Séptima Snape.
- ¡Buenos días a todos!.- saludo ella cortes mente.
- ¡Buenos días Séptima!, ¡Severus!.- este solo asintió con la cabeza.
- ¿Os apetece desayunar?.- ambos asintieron y se sentaron.
- Profesor deberia haber llegado un poco antes de seguro que se hubiese divertido.- dijo uno de los gemelos. Fue callado por su madre.
- Que me he pedido?.- pregunto el aludido.
- ¡Nada Severus!, ¡cosa de crios!.- respondió Molly.
Snape vio a Lupin muy avergonzado. Este le indico con el dedo que después le diría.
- ¿Café cielo?.
- ¡Si!, mi amor.- sonrió. Al decirlo se dio cuenta de con quienes estaban.
Todos lo miraban sin creérselo. Snape con sentimiento y diciendo esas palabras.
A Ron un trozo de comida se le callo de la boca y fue directo al plato.
Harry escupió todo el café que tenia en la boca y a Molly se la cayeron la tetera y las tazas que traía.
Pansy miraba incrédula a su profesor.
Este carraspeo y tomo la taza que le dio su esposa. Sin decir nada.
- ¿Sucede algo?.- pregunto al fin.
Todos reacionaro y siguieron con lo suyo.
- ¡Severus!. ¿Es posible contar con vosotros para una visita al caldero eta tarde?.- Dumbledore hablo mientras miraba a la chica.- el aludido entendio al instante.
- No creo que haya ningún problema.- su mujer asintió dándole la razón.
Hasta la hora de la comida las mujeres se reunieron y los hombres hicieron lo propio.
Snape y Lupin no se podían creer cuando oyeron lo que sucedió con Harry y la chica.
- ¿De verdad?.- pregunto el licántropo.
- ¡Lo sabia todo y no tenia escapatoria!.- se puso colorado.- ¡No se por que, pero ya que no tenia solución…!.
- ¡Lo disfruto!.- dijeron entre risas los gemelos.
- ¡Seguro que durmieron muy juntitos!.
- ¡Mas bien completamente enroscados!.- la imitación de Fred de una serpiente fue el inicio de otra tanda de bromas y risas.
- A mi lo que me molesta, es que cierto viejo manipulador se le olvido comentarnos el pequeño detalle de la noche de bodas.- Snape miraba serio a Dumbledore.- este lo miro tranquilo.
- ¿Creéis alguno de los dos que vuestras esposas os hubieran dejado opción?.- los dos callaron.- Seguro que no os arrepentís.- la mirada picara del director era mas que evidente.
Hermione bromeaba con Ginny ante la atenta mirada de su suegra.
Tonks reía junto a la señora Lupin y una seria MC Gonagall.
Por su parte Pansy conversaba tranquilamente con la mujer de su profesor de pociones. Era la única con un carácter serio como ella y sabia como comportarse. De una antigua familia, los Vector eran conocidos dentro de la sociedad mágica.
Al terminar el almuerzo dumbledore se levanto.
- Creo que es conveniente que nos preparemos.- miro a Pansy.- sus padres estarán ansiosos por volver a verla.
Ella palideció, sabiendo que este paseo traería más de un problema. Marcaría su vida en adelante, o lo que quedara de ella.
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Un capitulo mas.
Comienza la tanda de agradecimientos. Después de la de disculpas.
No tengo apenas tiempo y con el calor me fallan las neuronas. Así que no tengo claro el tiempo que tardo en actualizar. Perdón por esto.
- PUQUITA.- Siento decirte que ya tengo una idea de cómo hacer la historia. Pero gracias. Tal vez ponga algo en otra historia que estoy haciendo. A publicar después de esta.
- VRETH LILLMANS.- Aquí tiene algo de lo que pedías. No te acostumbres que no suelo cumplir nunca.
Otros quedaron también servidos .
Para terminar gracias a los demás que dejaron su opinión.
HOPEBREAKER.
ARIMA SOICHIRO JI.
DANIMAGIC.
VIC BLACK.
JUANSORVOLOPOTTER.
Gracias a todos y hasta la próxima.
Un saludo de Carmen (Alohopotter).
