Aviso: En este capitulo hay varias palabras que pueden resultar fuertes.
Lo siento pero estoy convencida que en una situación de estrés o limite nadie puede controlar lo que dice o hace completamente. Es algo natural y así lo veo yo.
Perdón si a alguien le molesta.
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16. Mortifagos y una búsqueda.
Casi todo el mundo se dirigía en la misma dirección, hacia Gringotts, el ministerio o en dirección contraria, buscando refugio en el caldero chorreante.
El ataque se había producido en la misma entrada al callejo Knocturn.
Por desgracia las chicas no pudieron avanzar. Alguien muy conocido les cerraba el paso.
- ¡Cuanto tiempo Potter!.- Pansy tembló al reconocer a su madre.
- ¡Papa!.- esa simple palabra lo puso furioso.
- ¡NO ME LLAMES ASI!, ¡PUTA!.
- ¡Que maravillosa coincidencia!.- A su lado su padre se quito la capucha para que lo viera.- ¡Además te has traído a unas amigas!.- apunto a las chicas con la varita.- Será un placer atenderlas a todas como se merecen. ¡Expelliarmus!.
- ¡Protego!.- Hermione paro el rayo.- ¡No os separéis!.
Las cuatro se agruparon para defenderse mejor. Pronto tenia a su alrededor a varios mortifagos tapados con sus habituales ropajes.
Las estaban obligando a refugiarse cerca de la pared.
- ¡Si no salimos de aquí estamos perdidas!.- Ginny se agacho para no recibir una maldición.
- ¡Donde están los malditos Aurors del ministerio!.- Pansy se defendía junto a Hermione. Una explosión al final de la calle provoco una gran humareda.
- Entretenidos. Parece que lo han preparado para acabar con nosotras.- Luna lanzo un hechizo para protegerse.
- ¡Mas bien conmigo!.- añadió Pansy.- ¡Repulso!. ¡No os ofendáis!, pero vosotras sois un extra.- En ese momento una maldición le dio a Luna y esta se tendió adolorida. Ginny se agacho a ayudarla. Solo fue un instante pero basto para que Pansy y hermione se despistaran.
- ¡Estas muerta!.- grito Robert Parkinson.- ¡Avadra Kedabra!.- el rayo iba hacia la morena. Fue todo tan rápido que no podia reaccionar.
Habían escogido la zona de la madriguera para volar con las escobas. Hicieron un pequeño partido pasándose las Buggle.
- ¡Cogela!.- Harry lanzo la bola y Fred la recogió sin problema ante la mirada de su hermano pequeño.
- ¡Te vas a enterar!.- respondió acelerando en dirección a su hermano.
- ¡Vamos Ronny!, ¡no seas mal perdedor!.
Llevaban volando más de una hora. Habían parado para tomar algo de beber y de nuevo estaban haciendo de las suyas.
Alguien se apareció en el suelo y lanzo chispas rojas para llamar su atención.
- ¡Es Snape!.- dijo George.
- ¡Algo ha pasado!.- A la mente de Harry llego su esposa y el resto de las chicas.
- ¡Espero que no!.- acelero al máximo y se lanzo en picada ante un perplejo Snape.- freno casi junto a el consiguiendo que el mago diera un paso atrás, aunque no inmuto su rostro.
- ¿Profesor que sucede?. ¿Les paso algo a las chicas?.- Ron al oírlo también se puso tenso.
- No se de que habla, solo vine para llevarlos a la mansión.- se puso serio.- Están atacando el callejón Diagon. ¡Mortifagos!.
- ¡Mierda!.- El moreno tiro la escoba y cogió su túnica.
- ¡Harry no!. ¡Tienes que regresar a la mansión ya!.
- Pansy y las chicas están allí. ¡No regresare sin ella!.- Al decirlo desapreció. Ron no tardo en seguirlo al igual que el resto. Snape se quedo mirando el lugar donde todos habían desaparecido. Suspiro.
- Sabia que no seria tan fácil.- Al decirlo desapareció para seguir a los chicos.
Cada uno apareció donde pudo. Aunque en cierta forma todos se podían ver. El sitio era la tienda de los gemelos. Nada mas hacerlo varios tuvieron que apartarse o esquivar alguna maldición.
- ¡Harry!. ¿Donde fueron?.- Ron se acerco a su amigo.
- ¡No lo se!, ¡Pansy solo dijo que vendrían de compras!.
- Tal vez ya regresaron.- Fred se acerco a ellos con la varita en alto.
- ¡No!. ¡Se que aun están aquí!, ¡lo presiento!. Esto ha sido para pillarla. ¡Joder!. ¡No debí dejarlas venir solas!.
- Tranquilo amigo, saben defenderse.
- ¡Busquémoslas!.
A su alrededor los Aurors del ministerio estaban haciendo un buen trabajo se defendían y ayudaban a los que podían.
Los mortifagos solo hacían el mayor daño posible por lo que tenían cierta ventaja.
Vieron como todo el mundo se dirigía hacia el caldero.
A lo lejos Neville se acercaba con la varita en la mano.
- ¡Neville!.- el chico los vio y se acerco.
- ¡Las chicas están aquí!. ¡Luna me dijo que…!.
- ¡Lo sabemos!.
- ¡Vengo del caldero allí no están!. Me han dicho que la gente que no pudo llegar allí, se dirige hacia Gringotts.- todos miraron hacia el cielo. Podían verse tres columnas de humo y sobre ellas la marca tenebrosa presidía el cielo.
- Si van por las chicas deben estar por allí.- dijo George.
Todos corriendo en esa dirección. A medida que avanzaban atacaban a todo mortifago que veían y procuraban defenderse y defender a los que tenían oportunidad.
Gran cantidad de Auroras comenzaron a aparecer a sus espaldas por lo que la mayoría de mortifagos se desaparecían.
Al doblar la calle Harry vio lo que mas temía. Un grupo tenían casi acorraladas a las chicas contra un muro.
- ¡Allí están!.- todos corrieron hacia el lugar.
Luna se había caído y Ginny también tenía problemas. La mirada de Harry solo podia ver a Pansy. Ella y Hermione se mantenían aun en pie.
Estaban apunto de lanzar las primeras maldiciones contra los mas cercanos cuando Harry reconoció al mago mas cercano a las chicas.
- ¡Joder no!.- Levanto la mano y apunto al tipo. Pudo escuchar como pronunciaba la maldición que mas temía.
- ¡Estas muerta!.- grito Robert Parkinson.- ¡Avadra Kedabra!.- el rayo iba hacia la morena.
Ante los ojos de todos, el rayo comenzó a subir y golpeo el muro.
- ¿Que cojones?.
- ¿Qué te pasa Robert?.- le pregunto su mujer.- ¡Nadie puede fallar a esa distancia!.- se agacho para esquivar otra maldición de las chicas. No tuvo necesidad de escuchar la respuesta. Su hija se la dio.
- ¡Harry!.- la mortifaga y su marido se agacharon y miraron hacia el lateral. El chico seguido de otros mocosos venía hacia ellos.
Con gran rapidez y precisión tres mortifagos cayeron.
- ¡Ese cabron de Potter!.- Robert Parkinson se levanto. Su mujer lo paro.
- ¡NO!. ¡Es demasiado poderoso para nosotros!. ¡Desaparezcamos!.- el varón se tumbo para evitar un hechizo. A gatas se alejaron del lugar, dejando a los otros a su suerte.
- ¡Ya debería estar muerta!.- Se sentía frustrado.- ¡Nunca fue tan buena en duelos!. Sigue vida por las otras.- La mujer miro a su hija y noto algo diferente en ella.
- No te engañes. ¡Mírala!.- El varón vio como la chica se movía con rapidez esquivando otra maldición. Pansy miro hacia sus padres con determinación.- Ha cambiado. ¡No se lo que es!, pero ya no es la estupida muñequita. Creo que si no se hubiera despistado por ayudar a la rubia no la habrías sorprendido.
- ¡Potter!. El y los suyos han debido entrenarla.- golpeo con fuerza la tierra.- ¡Maldita Puta!. ¡La matare!. Apunto de nuevo con su varita.- ¡Avadra Kedabra!.- el rayo fue en dirección a la chica. Una mesa se puso delante explotando al ser alcanzada por el rayo. Los mortifagos miraron en la dirección en la que vino.
Harry los miraba con furia.
- ¡El la ha vuelto a salvar!. ¡Seguro que fue el que desvió antes el rayo!.
- ¡No digas tonterías!. ¡Nadie puede desviar esa maldición!.
- ¡Ni tampoco sobrevivir a ella!.- miró al chico.- Y el ha hecho ambas.- La mujer tiro de su marido.- ¡Aquí no hacemos nada larguémonos!.
- ¡Tienen que morir!.- quería enfrentarse a el y matar a la chica.
- Si no has podido matarla desde aquí. ¿Como lo harás haciéndole frente a el?.- lo miro a la cara.- ¡Asúmelo!. ¡Es muy poderoso!. ¡Mato a nuestro señor!. ¡A su lado eres un gusano!. - El la miro furioso y le dio una bofetada. La mujer se alejó un paso antes de mirarlo con odio.
- ¡Nunca vuelvas a decir algo así!. ¡Nunca!. ¡Yo matare a Potter!.- su cara mostraba toda su locura.- A el y a esa que se dice su mujer.- Se dio la vuelta y desapareció. Su mujer lo dejo irse sin dejar de mirarlo con odio.
- ¡Tranquilo querido!. La próxima vez no impediré que lo ataques. Podrás enfrentarte a el.- sonreía al hablar.- Y yo asistiré a tu entierro.- desapareció sonriendo.
Harry se acerco con rapidez a Pansy, esta al verlo lo miro pero no dejo su lugar y continuo luchando con Hermione.
Cuando los chicos se acercaron las parejas se reunieron. Un beso y se dispusieron a pelear.
Entre hechizo y hechizo Harry le pregunto a ella.
- ¿Estas bien?.- lanzo un hechizo escudo.
- ¡Si!, ¡no te preocupes!. ¡Y gracias!.- el sonrió.
- Temí no llegar a tiempo.- ambos se colocaron juntos.
- No soy tan débil. Con tu entrenamiento ya deberías de saberlo.- el sonrió.
- Tus padres no se han despedido.
- ¡Protego!. Querían invitarme a una fiesta. Decían que seria para morirse. Tuve que rechazar la invitación.
- ¡Expeliarmus!. Hiciste bien.- Un grupo de aurors llego por el final de la calle.
- ¡Harry!, llega la ayuda.- Ron permaneció junto a Hermione. Los mortifagos al verlos comenzaron desaparecerse y huir. Algunos lanzaban un último hechizo o eran alcanzados por uno.
- ¡Tarde o temprano caeréis!.- grito uno antres de desaparecer. Los chicos suspiraron aliviados y se reunieron.
Entre los aurors estaban varios miembros de la orden.
- ¿Estáis todos bien?.- pregunto uno de los recién llegados.
- ¡Por suerte si!.
- ¡Malditos capullos!. ¿Por que atacan ahora?.- Harry miro a Pansy.- Solo disfrutan destrozando la vida de los demás.
Dumbledore llego del otro lado de la calle.
- Me alegra que todos estén a salvo.- miro a su alrededor.- Parece que quedan mas mortifagos de los que creíamos.
Los aurors ayudaban a los heridos y cubrían los muertos. Otro grupo recogía a los mortifagos capturados y los mandaban a Azkaban.
El ministro en persona hizo su aparición. Junto a el los reporteros de varios periódicos mágicos comenzaron a realizar preguntas.
- Aparece justo cuando todo acabo.- Snape miraba al ministro molesto.
- Pero se lleva los honores.- termino Lupin a su lado.- Dumbledore y los otros se colocaron entre los chicos y la improvisada entrevista.
- En este caso seria mejor no llamar la atención mas de lo indispensable.- Los chicos asintieron y se alejaron hacia un lateral. Oían lo que decía el ministro a los medios mágicos.
- ¡Todo esta bajo control!.- el grupo se mantuvo al margen y lo suficiente lejos para no llamar la atención.- Este grupo de Magos son conocidos seguidores de la magia oscura. Han realizado este ataque para sembrar el miedo en nuestra comunidad.- Sonrió.- Por suerte el ministerio estaba lo suficientemente preparado para actuar con brevedad.
- ¿Que daños se han producido?.
- ¿Ha habido muchos muertos?.- el ministro los calmo.
- Los daños han sido considerables y sí. Lamentablemente se han producido algunas muertes. En estos momentos se esta procediendo a cuantificar todo. Se les informara una vez este todo terminado.
- ¿Cree que esto tiene que ver con la ley recién promulgada sobre los matrimonios?.- pregunto otro.
- Este tipo de ataques ya los hicieron antes de ella. No puedo negar que los agresores son contrarios a esta. Pero el matar o destruir es decisión de cada uno y no se puede achacar a una ley o idea.- Hizo una pausa.- La ley esta demostrando su efectividad y aun no siendo el lugar más aconsejable. Aprovecho para comunicar que ya se están conociendo los primeros embarazos en estas uniones. Este hecho dará vida a un nuevo futuro para todos.
- Aprovecha todo lo que tiene.- decía molesto Lupin.
- Será mejor que nos vallamos de aquí.- Dumbledore se fijo que uno de los aurors los había visto y se dirigía hacia el ministro.- O pronto seremos llamados ante las cámaras.
No habían hecho más que desaparecer cuando el ministro los busco con la mirada y tuvo que seguir respondiendo las preguntas frustrado de no poder añadir al chico al momento.
Al llegar a la mansión, la señora Weasley se abalanzó sobre ellos y recorrió uno por uno a los chicos.
- ¿Estáis bien?. ¿Os han hecho algo?. ¿Tenéis alguna herida?. ¿Queréis que yo…?.
- Molly tranquila, están perfectamente.- Aun oyendo a Dumbledore la mujer seguía mirando a cada uno con atención.
- Saben defenderse.- respondió Lupin.
- Pero como siempre el señor Potter y sus amigos no dejan de ser unos imprudentes.- Snape miraba a Harry Divertido.- aunque una vez mas les salio bien.
- ¡Si no fuera por Harry mi padre nos…!.
- Déjeme acabar señora Potter. Como decía la imprudencia les salio bien, ¡y me alegro!, ya que en su caso yo hubiera hecho exactamente lo mismo.- Un halago de Snape Todos miraban extrañados al profesor.
- Definitivamente Séptima esta haciendo maravillas contigo. Severus.- el miro al anciano y bufo molesto.
- ¡Si no hablo malo y si lo hago peor!.- salio de la sala hablando consigo mismo.
- Molly lo mejor seria que preparases algo de te. Mientras, todos deberían de alegrarse para la cena.- Los chicos se dieron cuenta que estaban completamente cubiertos de polvo y barro.
Una vez aseados y más tranquilos las chicas contaron lo sucedido a todos en el salón. Molly apretaba con fuerza un trapo.
- ¡Albus!, hay que avisar al ministerio.- Estallo al final la mujer.- Si están dispuestos a matar a su propia hija no podemos…
- ¡No es tan sencillo Molly!. Es la palabra de ellas contra la de unos respetables ciudadanos.- se callo, no quería decir lo que sabia.- ¡Pansy!.- la chica estaba junto a Harry.- Hubiera preferido no tener que decir esto.- la chica tomo la mano del moreno.- Los señores Parkinson, han comentado en varias reuniones sociales. Con gran penar. Que su querida Hija se rehúsa a tener contacto con ellos.- Mas de uno salto indignado.
- ¡¿Qué?!.
- ¡Serán…!.
- Dicen que la fama de su marido se le ha subido a la cabeza.- Harry estaba poniéndose furioso al igual que ella. Cuando las tazas que tenían delante comenzaron a temblar se miraron y se tranquilizaron mutuamente. Este detalle no paso desapercibido para el director que sonrió por dentro.- Todos están muy apenados por el trato que da una hija a sus padres.
- ¡Robert Parkinson no conoce el significado de esa palabra!.- gruño Snape.
- ¡Y todos lo sabemos!. Pero…- miro a la chica.- Si ella saliera diciendo que sus padres se encontraban entre los que atacaron hoy…
- Nadie la creería.- termino Harry.
- De seguro que podrán presentar a alguna amistad que asegurara que estuvieron con ellos todo el día.- Snape gruñía en la esquina.- ¡Muy típico de ellos!.
- ¡Entonces!. ¿Eso es todo?.- Ron estaba furioso.- ¿Las chicas estuvieron a punto de morir y no podremos hacer nada?.- Hermione intentaba tranquilizarlo.- ¡No Hermione!.
- ¡Ron!.- Harry lo callo.- Solo podemos hacer esto. ¡Por el momento!.
- Después de lo sucedido es mejor que nos abstengamos de salir sin asegurarnos de la situación.- Dumbledore miraba a todos desde la chimenea.- Seguro que vieron a las chicas de compras y prepararon el ataque.- pensaba al hablar.- ¡Aunque…!. Fue todo muy rápido como para organizar algo así.
- ¡Seguro que lo tenían planeado!. Al ver a las chicas precipitaron los acontecimientos.- snape hablo.
- Estoy de acuerdo con Severus.- Lupin hablo por primera vez.- Si lo tienes todo preparado es fácil adelantar un ataque que prepararlo.
- Mañana es navidad.- Arthur Weasley hablo.- Si el ataque se hubiera producido mañana…- miro a Dumbledore.- Hubiera sido una masacre.
- ¡Oh Merlín y Morgana!.- Molly estaba aterrada.
- Parece que todo lo sucedido estaba mas que planeado desde hacia tiempo.- Dumbledore estaba serio.- Solo puede significar que de alguna forma han conseguido organizarse.
- ¿Un nuevo señor Oscuro?.- La voz de MC Gonagall sonaba preocupada.
- Es pronto para decirlo.- miro a todos.- Lo mas prudente será realizar una reunión de la orden.- Todos asintieron.- Todos se encuentran con sus familias la realizaremos después de las fiestas.
- ¡Pero nosotros estaremos en Hogwarts!.- Harry se levanto.
- ¡A salvo!.- Kimsley los miro al hablar.
- ¡No ya no!. ¡Acabe con Voldemort y me he enfrentado a la muerte mas que todos los presentes!.- No se creía que aun lo dejasen a parte.- ¡Yo y mi mujer somos sus principales objetivos!. ¿Y aun así piensa dejarme de lado?.- Dumbledore le dio una de sus enigmáticas sonrisas.
- ¡La reunión será solo para miembros de la orden!.- Harry fue a hablar pero el anciano lo paro.- Uno de los puntos a tratar será la incorporación de nuevos miembros.
- ¡Albus!. ¿No pretenderás que los chicos…?.
- ¡Minerva!. Esos chicos han acabado con mas mortifagos que tu y yo juntos.- la mujer fue a protestar.- Y a ojos de nuestra comunidad son mayores de edad. ¿Prefieres que se muevan ellos solos y sin nuestra ayuda?.- La mujer callo.
- Si es así yo pido ser aceptado en la orden.- dijo Harry.
- No me consideráis de fiar.- Pansy se coloco junto Harry y le tomo la mano.- Pero donde valla el voy yo.
- ¡Y nosotros!.- dijeron a la vez Ron y Hermione.
- ¡De eso nada Ronald…!.
- ¡Mama!.- La mujer se quedo parada al oír a su hijo.- Llevo pidiéndolo desde hace un año. ¡Siempre me lo has negado!. ¡Todos somos sus objetivos de una forma u otra!. ¡No pienso quedarme atrás!.- la mujer miro a su hijo y supo que no podría impedírselo. Al final asintió. Ginny fue a hablar pero ella la paro.
- ¡Tu eres menor y por nada del mundo se te ocurra decir nada!.- La pelirroja miro el dedo de su madre apuntándola y se callo molesta.
- ¡Nosotros también!.- Neville se adelanto con luna de la mano.- No se si podré hacer algo pero… contad conmigo. Se lo debo a mis padres.
- Pues creo que todo esta dicho. No tocaremos este tema hasta después de la reunión. ¡Arthur!.- el nombrado lo miro.- Si se produce alguna novedad me gustaría que la comunicaras. Yo voy en este momento a hablar con nuestro querido ministro para informarle de todo.- se acerco a la chimenea y tomo un puñado de polvos Flu.- Creo que le interesara saberlo.- Arrojo los polvos.- ¡Ministerio de magia!.- desapareció entre las llamas.
Esa noche la cena fue silenciosa y triste. Aun tenían en la mente los destrozos ocasionados.
Cada cual se retiro pronto a sus habitaciones había pocas ganas de hablar.
Harry entro después de Pansy y en cuanto cerro la puerta ambos se fundieron en un abrazo. Cada uno expresaba en ese acto, el miedo que habían tenido y no querían expresar a los otros.
- No te imaginas el miedo que sentí.
- Yo… pensé que…no te podría vez mas.- ella sollozaba al hablar.
- Te prometo que haré todo lo que este en mi mano para que nunca mas pase algo así.- ella sonrió y se limpio las lágrimas.
- Por suerte estamos a salvo.- le acaricio la mejilla.- y juntos.- Se besaron con cierto alivio. Ella se separo y lo miro a los ojos.- ¡Quiero sentirme viva!.- No la entendió.- Quiero repetir lo de anoche. Sentirme protegida y… querida. ¡Soy egoísta!, pero quiero olvidar este día.
- ¡Pansy!.
Ambos se tendieron en la cama. Comenzaron a besarse con desesperación. La ropa perdió todo su significado y perdieron toda capacidad que no estuviera relacionada con sus deseos.
Entre caricias se fueron fundiendo en uno solo. Con cada perfecto y sincronizado movimiento se unían no solo en cuerpo sino en mente y espíritu. Incluso su magia parecía reaccionar ante el contacto. Sus cuerpos irradiaban una tenue luz propia. Esta era imperceptible mezclada con los rayos de la luna que entraban por la ventana, pero ahí estaba, rodeando ambos cuerpos.
Ambos se movían sin prisa pero sin pausa. Apenas les daba tiempo a respirar entre bebo y beso.
Terminaron en una explosión de placer al unísono. Se perdieron en los ojos de su pareja sonriendo satisfechos.
- ¿Has olvidado lo que querías?.- le pregunto divertido.
- Casi olvido hasta mi nombre.- Ambos se reían.- Pero creo que lo mejor es asegurarse.- se coloco encima de el y comenzaron a besarse.
- Estoy de acuerdo.
En encuentro se repitió varias veces en la noche. Cada vez más llena de pasión y placer. Con la práctica conseguían disfrutar cada vez más.
Algo estaba lamiéndole la cara. Por muy cariñosa que se sintiera, Harry sabia que no podia ser su mujer.
Al abrir los ojos una bola de pelos gris le lamia la cara.
- ¡Ente!. ¡Ya vale!.- aparto al pequeño Kneazle con cuidado. Pansy se despertó y los miro divertida.
- Parece que cada vez le gustas mas.- El sonrió.
- Espero que no sea al único.
- Mnnn… Deja que me lo piense.- El se coloco sobre ella y comenzó a hacerle cosquillas.- ¡JA, JA, JA!. ¡NO!. ¡Para…!. ¡JA, JA, JA!. ¡Por favor…!. ¡Para!.
- ¡No hasta que respondas!.
- ¡NO!.
- ¡Pues vale!.
- ¡JA, JA, JA!. ¡NO!. ¡Para por favor!.- lo miro sonriendo.- ¡Tu ganas!.
- ¿Y?.
- Debo admitir que… ¡Me gustas…!.
- ¡Ves que facil!.- le dio un beso y fue hacia el baño.
- ¡Algo menos que a Ente!.- el se volvió y la vio desnuda y mirándolo coqueta. Sujetaba al pequeño Kneazle y lo hacia saludarlo con la patita. Harry solo la señalo con el dedo.
- ¡Le aconsejo que no juegue con fuego!. ¡Señora Potter!.- después entro en el baño. Dejando a una divertida Pansy jugando con el pequeño Kneazle.
La mañana del día previo a Navidad fue muy animada en la casa. Terminaron de decorar lo que quedaba y la mansión quedo lista para la cena de la noche.
Era normal ver a todos reunidos y sonrientes. Ninguno había olvidado el día anterior. Lo seguían teniendo muy presente. De alguna forma demostraban la alegría de poder seguir vivos.
En la cena todos se reunieron. La cena estuvo fantástica como era de esperar y todos bromeaban sobre uno u otro. Incluso Dumbledore se permitió el lujo de gastarle una pequeña broma a MC Gonagall que consiguió que la mujer se sonrojara.
Lupin y Snape hablaban amistosamente con otros y entre ellos. Si alguien los viera no se lo creería. Solo dejaban la charla para ayudar a sus esposas. Estas hacían lo propio con algunas de las mujeres de la orden.
La abuela de Neville agradecía cada vez que se cruzaba con Harry que los invitaran y a continuación miraba al padre de su nuera, que hablaba con alguien de Merlín sabe que disparate.
Charly se quedo toda la noche con Tonks mientras ella devoraba todo lo que caía en sus manos.
Los gemelos hacían bromas de cómo se verían las chicas cuando esperasen a su primer hijo. Su blanco favorito era por supuesto Ron.
- ¡Ronny cariño!.- Fred se había puesto un trapo imitando la melena de hermione y un cojín a modo de barriga.- ¿Donde estas?.
- ¡Estoy aquí terminando mi tercera comida!.- George estaba sentado con tres platos junto a el.
- ¡Os voy a…!.- No hizo falta un potente hechizo de la castaña dejo a ambos chicos con los pies hinchados y un gran dolor de espalda.
- Eso por reíros de nosotros.- sonrió satisfecha.
- ¿Que nos has hecho?.- decía George.
- ¡Casi no puedo andar y la espalada me esta matando!.- termino su hermano.
- ¡Son dos de los prgoblemas de una embarazada!.- aclaro Fleur. Ambos se miraron.
- ¡Es genial!.- Ambos miraron a la sorprendida chica.
- ¡Dinos como se hace!.
- ¡Será una broma genial para torpones como mi hermanito!.- Ron se puso colorado.
- ¡Ahora si que no os perdono!.- se quiso levantar pero sus hermanos lo sentaron.
- ¡SI vale lo que tu digas!.- Fred lo trato como si no estuviera.
- Solo deja que tu adorable esposa nos diga como hacer el hechizo.- los dos miraban a Hermione con un brillo de felicidad en la mirada.
- ¡Yo…!, ¡yo…!.
- Díselo o no te dejaran en paz.- Ginny salio en ayuda de su amiga.
La castaña sabia que era verdad. En un par de minutos les explico como hacer los hechizos.
Los gemelos pasaron un buen rato ideando la forma de sacarle partido al hechizo.
Tiempo de alivio para el resto.
- ¡Son idiotas!.- Ginny los miraba.- Y pensar que algún día ellos lo vivirán en carne propia.- Estos la miraron divertidos.
- ¡Hermanita creo que te adelantas!.- uno hablo.
- ¡Falta mucho aun para que siquiera los gemelos mas adorables que han pisado este mundo…!.- siguió el otro.
- ¡Piensen siquiera en buscar pareja!.
- ¡Por lo tanto aun mas para que eso suceda!.- terminaron ante la vista de todos.
Decidieron dejarlos por imposible.
Por desgracia todo lo bueno termina y cada cual se fue a su cuarto.
Una ardiente velada en la habitación del matrimonio Potter. Aunque no fue en la única.
Mañana de navidad.
A los pies de la cama había una gran cantidad de regalos.
Pansy se quedo sin palabras cuando vio un sweater de fabricación Weasley entre sus regalos.
- Eso significa que te han aceptado en la familia.- La chica sonrió y se lo puso.
Los regalos eran muy variados. Desde un libro por parte de Hermione a un buen surtido de dulces y bromas.
Harry se quedo alucinado por el regalo de Pansy. Con ayuda de Lupin, la chica había conseguido que cuando el moreno se mirase en el espejo, aparecieran junto a el sus padres.
- ¡Yo…!, ¡yo…!.- la miro.- ¡No se que decir!. ¡Es algo con lo que solo podia soñar!.- se le saltaron las lagrimas de emoción.- ¡Me encanta!. ¡Gracias!.- la abrazo y beso con desesperación.
- Parece que acerté.- decía ella divertida. El callo en la cuenta de algo.
- ¡Abre el mió!.- le dio un paquete verde que había en el suelo.
Cuando Pansy lo abrió se quedo sin palabras. Un maravilloso collar de oro acaeció ante sus ojos. El medallón de este tenia la forma de un rayo, engarzada en el una increíble esmeralda terminada el detalle.
- Se me ocurrió cuando recordé la broma que te hice. ¡La de que con la unión de sangre te había pasado mis poderes y te saldría una cicatriz y usarías gafas!.- ella asintió.- Pensé que de esta forma parte se haría realidad.
- ¡Es precioso!. No debiste.- la callo.
- Si somos una pareja y te quiero hacer un regalo te lo hago y ya.- se puso serio.- pero si crees que me he pasado con…
- ¡No!, ¡Es perfecto!.- se lo puso.- ¡Te aseguro que me encanta!.
- Prefieres que bajemos a almorzar o…- la miro con cara traviesa.
- ¡Tentador!, pero….- miro de nuevo su regalo.- Prefiero bajar y que todos vean mis regalos.- Salio del cuarto con el sweater Weasley y el colgante sobre el.
- Toda una Slytherin.- sonrió el moreno.- Hay cosas que no cambian.- lo pensó un instante.- ¡Y me alegro!.
La comida del día de navidad. Todos agradecían o festejaban sus regalos. Alguien había regalado a Snape un trajecito de bebe. Cambiaba de color según el sexo del bebe. El pobre hombre no sabía como coger esa pequeña prenda.
Algo parecido le sucedió a Lupin con un carrito para bebes. Este se descontrolo y el licántropo tuvo que perseguirlo por la mansión.
Pansy fue la más admirada por su regalo. Esto consiguió que el orgullo de toda una Slytherin saliera a flote.
- ¡Aun a riesgo de ser presumida!. ¡Me queda genial!.
- ¡Tienes razón!.- dijo George.
- ¡Eres una presumida!.- Termino su hermano. Todos rieron la broma y Pansy se avergonzó.
La puerta se abrió de golpe.
- ¡Mortifagos!.- todo se pusieron de pie.- ¡Están atacando el callejón de nuevo!.- Kingsley se veía muy apurado al hablar.- ¡La orden ya esta de camino y el propio Dumbledore esta allí!.
- ¿Que hace el ministerio?. ¿Como no lo previnieron?.- Varios se acercaron al recién llegado y otros directamente salieron de la sala.
- ¡Nadie se esperaba esto después de lo sucedido!.
- ¡Vamos!.- Arthur miro a su esposa que asintió.
- ¡Están mas preparados!, ¡son mas y traen dementores y otras criaturas!.
- ¡Merlín nos ayude!.- Molly se sentó.- El callejón estará lleno de gente.
- ¡No lo se!, pero…
Nadie mas pregunto o hablo los pocos que aun quedaban fueron en dirección a la chimenea o al exterior.
- ¡Vosotros os quedáis aquí!.- Molly llamo a los chicos.
- ¡Lo siento señora Weasley!, pero no me volveré a quedar quieto sin hacer nada.- Pansy le dio la mano a Harry y Ambos entraron en la chimenea.
- ¡Ron!.
- Mama ya sabes lo que pienso.- Dijo antes de seguir a sus amigos junto a Hermione.
Neville y luna no tardaron en desaparecer en las llamas verdes.
- ¡TU TE QUEDAS!.- a Ginny la pillo a punto de coger un puñado de polvos.
- ¡Pero mama!.
- ¡No hay peros que valgan!. ¡Aun eres menor y tendrás que ayudarme!.
- ¿Ayudarte a que?. No creo que cuando regresen quieran tomar una cena.
- Estarán demasiado cansados y heridos. ¡Por eso me ayudaras!.- La cogió y la llevó la cocina.- Hay que prepararlo todo para cuando regresen.- Ginny pudo ver el miedo reflejado en la cara de su madre.
No fueron las únicas en quedarse. Aurora y Séptima no quisieron poner en peligro a nadie y decidieron esperar, aterradas igual que Molly. Tonks había sido petrificada por Charly para evitar que fuera. Al deshacer el hechizo tuvieron que pararla entre todas.
- ¡Quiero ir!. ¡Es mi obligación!.- gritaba.
- ¡A nosotras también nos gustaría pero es mejor no hacerlo!.
- ¡De eso nada!. ¡Estoy capacitada para…!.
- ¿Y tu hijo?.- la mujer miro a la profesora de Astronomía.- ¿O tu marido?.
- ¿Que?.
- Si te tienes que tirar al suelo para evitar una maldición, ¡o si esta te da!.
- ¡Yo…!, ¡yo…!.
- Si Charly te ve seguro que haría lo imposible por protegerte.- Continuo Aurora.- ¡Incluso servirte de escudo!.
- ¡NO!. ¡Eso...!.- se relajo.
- Todas estamos igual.- Molly la abrazo.- Lo único que puedes hacer es rezar para que todos vuelvan a salvo y prepararte para ayudarles a su regreso.- La auror rompió a llorar.- ¡Yaa.!, ¡tranquila!. Te entiendo.- Las cuatro fueron hacia la cocina a preparar lo que necesitarían. Fleur ya estaba recogiendo la mesa.
Perdón por no publicar antes estoy algo Griposa y falta de ideas.
Los únicos papeles que veo son kleenex
Vamos con los RR.
Kitta Malfoy: Si. Es algo evidente. Pero tengo una sorpresa.
Vreth Lillmans: Es posible que falte algo de drama. Yo veo la historia como algo lineal que tiende a surgir. Hay drama. Si. Pero no es algo que busque. ME gusta que lo que escribo sea natural, (A veces me paso lo se). Cada parte intento que llegue de una forma continua, esperada. (Por lo menos para mí). No se bien como decirlo pero trato de no hacer una historia de continuos desengaños y enredos. Quiero que sea creíble. Y divertida. Aunque, se que no lo consigo.
Rianne Black: Gracias creo que tienes razón, aunque tengo días y días.
Juansolvolopotter: No voy a cargarme a nadie tan pronto…..o si.
Abi Potter Malfoy: Creo que tienes razón y me parece que es eso exactamente lo que me sucede. El problema es que hay días que tengo mas ideas y me sale todo fenomenal y la mayoría estoy algo floja. Pido perdón por eso. Pero no hay otra solución.
Jigoku: No te preocupes. En este capitulo estas respondida. Es difícil crear situaciones para las mascotas pero… algo hay.
o-Pansy-o: Pues si los chicos al rescate. Pero… ¿Hay algo mas?.
Gracias a todos por dejar vuestras opiniones aunque no lo creáis me ayudan a continuar escribiendo, aportando ideas o redirigiéndome en la trama.
Hasta la próxima. Se despide la griposa Alohomora.
