17. Navidad, triste Navidad.

Harry apareció de la mano de Pansy por la chimenea del apartamento de los gemelos. Uno aparecía en ese momento con algo en sus manos.

- ¡Estupendo!.- les dio unas esferas.- ¡Tiradlas fuera y no las piséis!.

- ¿Que…?.

- ¡Estatuas Instantáneas!. Si pisas una te paraliza durante unos minutos como si te diera un petrificus.- respondió el otro gemelo.

- ¡Y estas son otra de nuestras ideas!.- les tendió otras esferas.- No dejaran de vomitar babosas y no podrán lanzar hechizos.- Ron y Hermione aparecían en ese momento.

- ¡Eso fue lo que me paso…!.- Dijo Ron molesto.- ¿Era cosa vuestra?.

- ¡Sabes que tu eres el primero en probar nuestras ideas!.- ambos sonreían mirándose.

- ¡Vamos!.- dijo Harry cuando parecieron Neville y Luna.

Bajaron las escaleras al tiempo que algunas ventanas estallaban. Podían ver por ellas el exterior. En ese momento un ser deforme atacaba con un trozo de madera a un mago clavándoselo en el cuello.

- ¿Que es eso?.

- ¡¡Trolls!!.- Hermione fue la que respondió.

Otra criatura se acerco a la ventana y vio a los chicos. Lanzo un gran rugido y trato de entrar.

Todos le lanzaron algún hechizo y el ser callo de espaldas. Por desgracia había cumplido su objetivo. Varias cabezas se asomaron por la ventana destrozada.

- ¡Esto pinta mal!.- Aun en esa situación los gemelos bromeaban.- Dos Troll intentaron entrar y los chicos atacaron.

- ¡Repulso!.

- ¡Diffindo!.

- ¡Impedimenta!.

Uno recibió dos rayos y salio volando hasta chocar al otro lado de la calle.

El otro recibió de lleno otro de los hechizos y piso una de las esferas de los gemelos.

Varios más golpeaban la ventana y la puerta haciendo un hueco más grande por el que entrar.

- ¡Nos van a destrozar la tienda!.- se quejo Fred.

- Y no compraran nada.- término su hermano. Harry apunto hacia la pared.

- ¡Lo siento chicos!. ¡BOMBARDA!.- el rayo dio de lleno sobre la pared destrozándola en la explosión. Todos salio volando hacia el otro lado de la calle, incluidos varios Trolls.

Todos lo miraron y no se creían el gran hueco que había abierto con el hechizo.

- ¡Tienes que enseñarme eso!.- dijo Ron.

- ¡Queríamos poner un escaparate…!.

- ¡¡Pero creo que te has pasado con las medidas!!.- los gemelos miraban el estado de la pared de su fachada.

Harry y Pansy fueron los primeros en salir. Todos se colocaron por parejas.

- ¡Hay que resistir hasta que llegue la ayuda!.- Hermione se agacho para no recibir una maldición.

- ¡Es Potter!.- Se escuchó decir a uno de los enmascarados. Varios se giraron y fueron hacia ellos.

- ¡Muerte a Potter!.- gritaban.

- ¡Harry!. ¡Tus fans te reclaman!.- Ron lanzo una maldición mientras se ponía en guardia junto a hermione.

Un instante después todos estaban defendiéndose o defendiendo a su pareja.

La llamada atrajo a gran cantidad de mortifagos que no tenían problemas en atacar con lo que fuera y sin miramientos. Algunos incluso alcanzaban a sus compañeros tratando de dar a los chicos.

Con tal cantidad de hechizos los chicos fueron divididos en dos grupo. Por un lado Los gemelos y los Longbotton y por otro El joven matrimonio Weasley y El matrimonio Potter. Lo último que vieron de sus amigos, fue como los gemelos ayudaban a Neville que había recibido un rayo, mientras se alejaban sin poder evitarlo.

El grueso de los ataques era recibido por estos últimos. Como pudieron se colocaron entre la tienda de los gemelos y la contigua. De forma que estaban protegidos y atrapados a la vez.

Por más que querían acercarse, era imposible para los mortifagos.

El poder de los chicos era lo único que mantenía aun a raya los ataques.

- ¡Bombarda!.- el rayo dio en unas mesas que explotaron dejando fuera de combate a dos mortifagos.- ¡Esto no va bien!.

- ¡Aguanta Ron!.- Hermione trataba de animarlo.- ¡Protego!. ¡Después podremos relajarnos!.

- ¡Te tomo la palabra!.- La chica lo miro agachada.

- ¿Solo piensas en eso?.

- ¡Y en comer!. ¡Y lo mucho que te quiero!.- añadió rápidamente. La chica rodó los ojos y siguió defendiéndose.

Pansy hacia estragos entre los atacantes al igual que Harry. Como hija de mortifagos conocía algunos de sus trucos y gran cantidad de hechizos.

Los mortifagos se dieron cuenta de que era casi imposible acercarse y atacar.

- ¡Cuidado!. ¡Estos no son como los aurors!.- Grito uno.- La puta de Potter ataca sin piedad.- Pansy lo oyó y se ataco de los nervios.

- ¡Puta!. ¡¿Puta yo?!.- Harry la tuvo que parar para que no saliera. ¡Puta tu madre y toda tu gente!. ¡Cabronazo de mierda!. ¡Ven si te atreves!.

- ¡Pansy!.- Harry la miraba sorprendido.

- ¡El me provoco!.- trato de defenderse como una niña pequeña.

- ¡Es lo que quiere!.- Se agacharon para esquivar un hechizo.- Si sales te tendrán donde quieren.- Veía en los ojos de la chica rabia.

- ¡Lo se!, es que….La presión me desbordo y salio por ese lado.

- ¡Lo entiendo!.- se agacho al hablar y un rayo paso sobre ellos estrellándose contra la pared.- Pero piensa antes de querer salir. Por favor.

- ¡Bombarda!.- grito hacia fuera. El rayo dio en la zona donde oyeron hablar y tres mortifagos salieron despedidos.- No necesito salir para destrozar a ese cabronazo.- Harry sonrió.

- Tienes razón. ¡Brakium Emendo!.- El hechizo le dio a uno de los que trataba de acercarse y callo al suelo con la pierna hecha un trapo.- Ese no andará en una temporada.

Aunque conseguían cierta protección los, continuos hechizos y maldiciones comenzaban a hacer mella en las mágicas paredes. Habían tenido que retroceder un par de pasos ya que el hueco se había abierto más de lo que era recomendable y las maldiciones eran más difíciles de evitar.

- ¡Esto no va bien!. Si retrocedemos un poco mas estamos perdidos.- Harry se agacho para evitar otro rayo.

- ¡Pero no podemos hacer nada!.

- ¿Y si destrozas otra pared y entramos en la tienda?.- Ron señalo la pared de los gemelos.- No han dicho nada de otra puerta lateral.- Bromeo.

- ¡Buena idea!.- apunto con la varita.

- ¡No harry!.- Pansy lo paro.- Tiene que haber algunos ya dentro de las dos tiendas. Si abrimos un hueco nos estarán esperando.

- ¡Hacedle caso!, creo que tienen razón.- Hermione Hablo.- ¡Cuidado!.- Los cuatro se agacharon y varios rayos entraron en el callejón y golpearon el muro. Harry se fijo en que esta ya había sufrido varios impactos y los ladrillos tenían algunas margas.

- ¿A donde dará esa pared?. ¡Protego!.- Todos se giraron para mirar, sin abandonar su sitio y atentos a sus rivales.

- El callejón Diagon es un lugar mágico creado entre edificios Muggles.- Hermione recordaba lo que había leído.- Es decir que esa pared dará a otro lugar fuera de aquí y … con personas inocentes.- Se agacho y lanzo una maldición a uno de los mortifagos que trataba de acercarse.- No podemos salir por ahí.

Ron se agacho y algo callo de su bolsillo.

- ¡Mierda!.- vio como lo que había caído rodaba ante el.- ¡Las esferas de los gemelos!. ¡Tirémoslas todas y dejemos que se acerquen!. ¡Muchos caerán sin darse cuenta!.

- ¡Pero Ron…!.

- ¡Ganaremos tiempo!. Para acercarse tendrán que quitar de en medio a sus compañeros de forma que nos servirán de barricada.

Una nueva tanda de maldiciones entro por el hueco y los cuatro tuvieron que agacharse.

- ¡No hay otra adelante!.

Mientras uno lanzaba las esferas invención de los gemelos los otros tres lo protegían lanzando maldiciones. Repitieron la operación hasta que se les terminaron las esferas.

- Ahora hay que conseguir que se acerquen.- Dijo Ron.

- ¡Eso es cosa mia!.- Pansy se acerco a Harry.- Tirate al suelo.- El la miro sin entenderla.- Te han dado.- La idea era buena.

Harry se acerco a la entrada y lanzo una maldición. En cuanto vio venir los rayos se tiro al suelo con un grito.

- ¡¡AHHH!!.

- ¡Harry!. ¡NO!.- Pansy grito.- ¡Hermione le han dado a Harry!, ¡ayúdame!.- Los mortifagos más cercanos oyeron lo que la chica grito.

- ¡Potter ha caído!. ¡Es nuestra oportunidad!.- Con esa señal un gran número de mortifagos corrieron hacia el hueco.

A medida que se acercaban varios se quedaron petrificados o comenzaron a vomitar sin control. Era tal el interés por acabar con el chico que no prestaban atención a lo que les sucedía a sus compañeros. Solos los esquivaban y seguían.

Los más rezagados veían como estos se quedaban petrificados o caían al no poder controlar sus cuerpos.

- ¡Quietos!, ¡es una trampa!.- Pocos los oían. Seguían corriendo y evitaban a sus compañeros. Poco podían hacer para unirse a ellos si pisaban una de las esferas Weasley.- ¡Atrás!, ¡atrás!. ¡No valláis!.

Solo uno consiguió acercarse a la entrada del hueco.

- ¡Muere Pot…!.

- ¡¡EXPELLIARMUS!!.- cuatro rayos le dieron de lleno y lo lanzaron al otro lado de la calle. Choco contra la fachada y quedo inmóvil.

Los restantes ante esto se pararon en seco y miraron a su alrededor.

Sin ningún rayo los cuatro se animaron a asomarse al exterior.

El espectáculo no podia ser mas caótico.

Fuego y destrucción como fondo. Algunos Trolls saltando de un lado a otro y varios magos corriendo. Un multicolor efecto de rayos de todos los colores pasaban continuamente por cualquier parte.

Justo delante de la tienda de sortilegios Weasley, un singular jardín de estatuas era regado por los vómitos de los Mortifagos y justo de tras de ellos varios se mantenían sin saber que hacer.

- ¡Es asqueroso!.- Ron tenía cara de repulsión.

- ¡Pero efectivo!.- dijo Pansy.

- ¡No se que comen pero el olor es…!.- Hermione se tapo la cara.

- ¡Aprovechemos para salir de aquí!.

- ¡No Harry!. Creo que…- Un golpe en la pared del lateral y algo de arena cayendo, fue el aviso de que los mortifagos de las tiendas habían decidido intervenir.

- ¡Pues si!. ¡Había algunos dentro!.- Dijo Harry.

- ¡Y también responde a lo que tenemos que hacer!.- Termino la morena.

Harry fue el primero en salir del hueco y lanzar un par de hechizos.

Pillo desprevenidos a los mortifagos que cayeron al instante. Pansy y los demás se unieron y esta vez fue el turno de los Magos oscuros de esconderse para no caer.

Cruzaron la entrada de la tienda contigua y corrieron en dirección al banco de los magos. Los mortifagos del exterior y los que trataban de abrir un hueco en la pared los vieron.

- ¡Estan escapando!.- Lanzaron varios rayos a los chicos.

Un bombarda separo a Harry de los demas.

- ¡Harry!, ¡Harry!.- Pansy gritaba entre el humo al no verlo.

- ¡Seguid!. ¡Nos vemos en Gringotts!.

Con el humo y pese a estar casi al lado Harry se desvió y acabo entrando en el callejón Knockturn. Varios mortifagos lo vieron, y comenzaron la persecución.

- ¡Hay que ir por Harry!.- gritaba Pansy. Ron y Hermione la sujetaban.

- ¡El vendrá aquí!. ¡Estará bien!.- El aire se enfrió de repente y el animo de todos se ensombreció.- ¡Dementores!.

Los tres chicos levantaron sus varitas y gritaron casi a la vez.

- ¡¡Especto Patronum!!.- Entre la niebla plateada tres animales salieron hacia el cielo. Un pequeño perro, una nutria y una hermosa cierva.

Los magos más cercanos lo imitaron y los mortifagos simplemente se alejaban o desaparecían.

Varias sombras negras aparecieron en el cielo y al ver a los animales se giraban y desaparecían en el cielo.

- ¡Ay que buscar a Harry!.- Pansy se adelanto un paso.- ¡Los dementotes le afec…!.- La chica se quedo mirando a su patronus. La cierva miraba con interés hacia el lateral, justo a la entrad del callejón Knockturn. Golpeaba con suavidad el suelo.

- ¿Pansy que sucede?.- Hermione la miro preocupada.

- ¡Es mi… patronus!.- señalo al animal plateado.- ¡Mi cierva no deja de mirar hacia allí!.- en ese momento vieron como dos dementores salían de entre los tejados perseguido por un gran ciervo plateado. Pansy sonrió.- ¡Buscaba a su pareja!.- Sonriendo salio corriendo hacia el lugar. Hermione y Ron la siguieron. Delante de todos, la cierva plateada abría la marcha.

Nada mas darse cuenta de donde había entrado trato de volver pero varios mortifagos lo siguieron y le cortaban el paso.

Se puso en guardia para la pelea. Un rayo le rozo la pierna, la señal de comienzo sin aviso.

- ¡Protego!. ¡Diffindo!. ¡Expelliarmus!.- El escudo no paro nada. El primer hechizo no encontró blanco pero si el segundo. Un mortifago callo de espaldas los otros cuatro se pegaron a las paredes. Era solo el comienzo y ya había uno menos. Era de agradecerse , pero sabia que los demás estarían mas atentos y le resultaría mas difícil. Suspiro y se concentró en sus adversarios. Su respiración comenzó a despedir vapor delante de el y sus contrincantes. El aire se enfrió. De sobra conocía el esa sensación.- ¡Mierda no!.- El grito de su madre resonó en su cabeza. Poco a poco el chico se fue tumbando en el suelo. Los oscuros seres bajaban desde el cielo, directos al callejón. Dos mortifagos también estaban sufriendo los efectos, seguro que eran dos iniciados. Los otros dos más acostumbrados se preparaban para desaparecer cuando vieron como el chico caía.

- ¡Ya es nuestro!.- hizo por avanzar pero su compañero lo paro.

- ¡Esta muerto!.- lo señalo con burla.- ¡Los dementores le darán el beso!.- sonrió el otro.- ¡Potter es historia!.- Después ambos desaparecieron.

A la mente de Harry solo llegaban los momentos desagradables de su vida. La muerte de sus padres. Como Sirius caía por el velo. Cedric a sus pies sin vida.

Los dementores se acercaban cada vez más. Dos se desviaron y fueron derechos hacia los dos mortifagos que se retorcían en el suelo.

Cuando Harry levanto un poco la cabeza vio como eran besados sin poder hacer nada por evitarlo. La vista se le volvía borrosa. Miro hacia arriba y vio como uno de los dementotes estiraba sus huesudos brazos.

Algo paso ya que los seres se estremecieron un instante.

Harry pudo ver en el cielo como varios animales hacían huir a las negras figuras.

Una llamo su atención una cierva plateada que conocía muy bien.

- Pan…sy.- Algo reaccionó dentro de su mente. Con apenas fuerza levanto la varita y pensó en la chica. En cada momento que había vivido con ella. Poco a poco estos pensamientos fueron ganando terreno a los otros. Sin saber como reunió las fuerzas que le quedaban y grito el hechizo.- ¡Es…pecto… Patronum!.- Entre la niebla mas que aparecer surgió como un chorro de energía el grandioso ciervo plateado. Embistió con su cornamenta a los seres que como podían giraban sobre si mismo y se encaminaban hacia el cielo. Se sentía muy débil. Vio a los dos mortifagos tirados en el suelo, poco se podría hacer por ellos. Recupero algo de aliento. Mantenía como podia el animal junto a el. No podia permitirse ser atacado de nuevo. El ciervo se movía nervioso y no dejaba de mirar la entrada del callejón. Coceaba con insistencia el suelo y parecía a punto de salir corriendo.- ¿Que te ocurre?. Cualquiera diría que…- Vio como una cierva plateada aparecía y su patronus se acercaba a ella.- ¡Ya te entiendo!.- Sonrió divertido.

Pansy y los demás entraron en el callejón y vieron al patronus del chico junto a la cierva. Se detuvieron al ver a los mortifagos y comprendieron cual fue su destino.

Pansy vio a Harry sentado en el suelo y respirando con dificultad. Corrió y lo tiro al suelo.

- ¡¡Ay!!. ¡Pansy!. ¡Lo que han logrado ellos tu vas a terminarlo!.- La chica se había abrazado a el llorando. Se incorporo nerviosa.

- ¡Lo siento!, ¡es que yo…!.- Volvió a llorar.- ¡Pensé que te perdía!.- Al oírlo el chico se quedo sin saber que decir.

Hermione se abrazo a Ron llorando de felicidad.

- ¡Pues creo que tendrás que soportarme muchos años!.- ella le dio un pequeño golpe molesta.

- ¡No le veo la gracia!.- se limpio las lagrimas con la mano.- ¡Yo preocupándome y tu…!.- Harry la tomo de la cara y le dio un apasionado beso. Al separarse ella estaba estática.- ¡Si crees que con eso estas perdonado!.- no pudo mantenerse seria.- ¡Te aseguro que tendrás que hacerlo mucho mejor!.- el sonrió.

- Te prometo que te compensare pero no creo que sea el lugar mas idóneo para hacerlo.- Una explosión los puso en guardia. Ron se acerco a su amigo y con ayuda de la morena lo levantaron.

- ¡Estas que das pena!.- Bromeo el pelirrojo, al tiempo que le daba un trozo de chocolate.

- ¡Y hablo el figura!.

Hermione delante de todos fue la que se acerco a la calle principal.

Los mortifagos seguían haciendo de las suyas pero encontraban más resistencia perdida la sorpresa inicial.

- ¡Tenemos que salir de aquí!.- dijo Hermione.- ¡Si llegan refuerzos muchos intentaran escapar por aquí y si nos pillan estamos perdidos!.

- ¡Entonces esto será de ayuda!.- Ron saco un uñado de polvos negros.- ¡Cogí esto en la tienda!. ¿Os acordáis de lo que son?.

- ¡Polvos peruanos!.- el pelirrojo sonrió.

- No habrá bastante para llegar al banco pero nos ayudara algunos metros.

- ¿Listos?.- todos asintieron. Pansy miro a Harry que sonrió.

- No me sueltes.

El pelirrojo soltó una pequeña cantidad y una gruesa nube negra cubrió la entrada al callejón. Nada mas hacerlo todos corrieron en línea recta hasta el banco. El chico dejaba caer cada pocos pasos algo de polvo haciendo una cortina negra que dividió parte de la calle.

- ¡Al humo!. ¡Atacad al humo!.- grito un mortifago.- Alguien intenta separarnos.

Lo que ellos no sabían era que los chicos ya habían llegado al otro extremo de la nube cuando comenzaron a lanzar hechizos de modo que solo conseguían que alguna maldición perdida le diera a un troll despistado o alguno de sus compañeros. Los últimos metros si fueron al descubierto al quedarse sin polvos. Esa fue la parte más peligrosa. Atacando a Mortifagos y evitando maldiciones.

En la puerta algunos magos defendían el lugar ayudados por duendes y Aurors.

Uno de ellos era Bill.

- ¡No los hechicéis!, ¡son Harry y mi Hermano!.-Los demás magos le hicieron caso. Los chicos llegaron a la entrada y se refugiaron en el gran salón.- ¿Que hacéis aquí?. ¡Estas loco?.- dijo mirando a Harry.- ¡Cualquiera de esos desgraciados te reconocería en cualquier parte!. ¡Su único objetivo seria matarte!, ¡a cualquiera de los cuatro!.- Las maldiciones volvieron a llover sobre la entrada.- Ya vuelven.

Los chicos vieron como se defendían sin cerrar la puerta.

- ¿Por que no cierran la puerta?.- pregunto Ron. Un mago les contesto.

- El primer ataque fue directo a las bisagras están bloqueadas y hace falta tiempo para liberarlas.- Miro fuera.- pero no les dejan.

Harry dio un paso al frente y apunto a una de las hojas de la gran puerta.

- ¡CARPE RETRACTUM!.- El rayo dio en la pesada hoja y al mover el moreno la mano esta se movió crujiendo al tiempo. Los defensores la miraban sorprendidos y buscaban con la mirada el mago que lo hacia. Todo vieron al chico en el centro de la sala. En su cara se notaba el esfuerzo que estaba realizando con el hechizo.

- ¡Es el chico!.- dijo un duende.- ¡Esta cerrando al puerta!.

- ¡Es imposible!. Esta bloqueada y la magia necesaria para cerrarla es muy poderosa y requiere mucho tiempo.- otro duende no se lo creía.

En el exterior los mortifagos veían como la gran puerta cerraba una hoja poco a poco.

- ¡Que no se cierre!. ¡Hay que entrar en Gringotts!.- Gran cantidad de hechizos golpearon en las bisagras. Pero no conseguían parar el avance de la puerta.

- ¡Es increíble!. ¡Aun lanzándole maldiciones a las bisagras, Potter es capaz de cerrar la puerta!.

Cuando la pesada hoja llegaba a su lugar una maldición entro por el hueco y golpeo a Harry en un hombro.

- ¡Ahhh!.- soltó la varita y se cogió el brazo.

- ¡Harry!.- todos se acercaron a verlo.

- ¿Que te han hecho?.- Pansy pudo ver como había sangre goteando por su brazo.- ¡Morgana no!.- Le quito la mano al chico y se horrorizo.

Un gran desgarro cubría parte del hombro del chico y en su cara se podia ver que era muy doloroso.

- ¡Hay que parar la sangre!.- Hermione se acerco y apunto al brazo con la varita.- ¡Episkey!.- al dar el rayo el se quejo.- ¡Con eso servirá por el momento!.- la sangre parecía haber disminuido.- ¡Férula!.- Un cabestrillo se coloco en el brazo del chico.- Y esto evitara que lo muevas en exceso. Hasta que te lo mire un medimago. Creo que solo ha sido un hechizo de corte pero será mejor asegurarse después.- El chico asintió.

- ¡Gracias!. Pero tengo que cerrar la otra hoja o entraran.- intento ponerse en pie y un duende lo impidió. Cuando Harry lo miro encontró la mirada seria en el.

- Con lo que ha hecho señor Potter es más que suficiente.

- ¡Pero aun pueden entrar por…!.

- Las puertas de Gringotts tienen una protección muy poderosa. Con lo hecho asegura que resistiremos sin problemas.- En cierta forma era un agradecimiento.

La situación en el exterior se había invertido. Cuando los magos consiguieron agruparse en ambos extremos del callejón, organizaron la defensa a y la posterior ofensiva.

Los mortifagos que solo se habían molestado en matar y destruir pronto se percataron de la gran cantidad de magos que avanzaban hacia ellos.

Algún que otro patronus ponían en retirada a los pocos dementotes que aun permanecían por la zona. Los troll no eran problema una vez que los podías enfrentar.

A todo esto había que añadir que el ministerio estaba haciendo acto de presencia y gran cantidad de aurors aparecían por todas partes. Atacando a cuanto mortifago o criatura tenían delante.

Los mortifagos comprendieron que llevaban las de perder.

- ¡Retirada!.- Multitud de varitas lanzaron chispas verdes al cielo. En el aun podia verse la marca tenebrosa sobre la zona.

Como Hermione predijo el camino de huida pasaba por el callejón Knockturn. La cortina de humo negro no se había desecho, por lo que los magos oscuros tenían que adentrarse en ella para llegar a la entrada del callejón.

Casi todos chocaban con algún otro y a trompicones seguían su camino. El que tenía la mala suerte de caer al suelo era pisoteado por los que venían detrás.

Otros llevados por el miedo habían corrido directos hacia la pared de forma que chocaban y quedaban en el suelo fuera de combate.

Desde la entrada del banco todos vieron como los mortifagos se retiraban.

- ¡Se van!.- grito un mago.- ¡Se retiran!.- se oyeron algunos vítores de alegría.

- ¡Son aurors del ministerio!. ¡Estamos a salvo!.- decía otro. Ya todos se sintieron alegres y gritaban mas aliviados.

Desde la entraba ayudaron a los Aurors a capturar a cuanto mago oscuro pudiesen.

Pocos en comparación de los que consiguieron escapar.

A la cabeza de uno de los grupos Dumbledore lanzaba hechizo tras hechizo a cual mas efectivo. Justo detrás los gemelos y los Longbotton.

Cuando no se veía a ningún mortifago por la calle. El anciano apunto al humo y moviendo la varita, este desaprecio.

En el centro de la calle cinco mortifagos se mantenían. Habían perdido en rumbo y prefirieron quedarse dentro del humo como protección. En cuanto este desapareció se vieron rodeados de una gran cantidad e aurors y magos. Tres se lanzaron hacia estos a la desesperada, apenas dieron unos pasos antes de caer. Otro tiro la varita resignado y el último se tiro al suelo rogando por su vida.

Los magos que había dentro de Gringotts, salieron y se reunieron con el resto.

Dumbledore los vio acercarse y sonrió aliviado. Al ver el brazo de Harry se puso serio un segundo.

- Será mejor que nos vallamos. Los aurors y los medimagos de San Mungo harán el resto.

Los chicos asintieron mientras todos festejaban la victoria con un gran griterío.

Todos suspiraron aliviados al reunirse con sus amigos.

Fue increíble ver a Severus Snape ayudando a Remus Lupin que había sido herido en una pierna.

Al volver a la mansión encontraron todo preparado para atenderles. Nada mas aparecer Molly y Tonks corrieron hacia el y le miraron la herida.

- ¿Quien te curo?. ¿Un medimago?.- el chico negó.

- Hermione.- las mujeres la miraron y sonrieron.

- Poco más podemos hacer, unas vendas un par de pociones y dentro de unos días, como nuevo.- la chica sonreía avergonzada ante la mirada satisfecha de las demás mujeres.

Aurora curaba a su marido al tiempo que le recriminaba que se hubiera dejado herir. Los demás miraban la escena divertidos.

- ¡Espero que no pienses en dejarme viuda con un hijo!.- el mago la miraba y algunos podían asegurar que en sus ojos se notaba cierto temor.- ¡Ni se te ocurra morirte!, ¿me has oído?.- el mago gruño a modo de afirmación.- ¿Que has dicho?.

- ¡Que si tranquila no pienso déjate sola!.- la mujer se relajo y siguió curándolo.

Fleur atendía a otro herido y a continuación fue hacia Bill. Un beso y lo miro de arriba a abajo. El chico solo tenía un pequeño corte fruto de algún destrozo.

Tonks abrazo a Charly en cuanto lo vio y al fin pudo suspirar aliviada.

Ese día no tuvieron que lamentar ninguna perdida entre sus conocidos.

La portada del profeta de la mañana siguiente lo decía todo. Un gran ataque en el día de navidad en el centro del callejón Diagon. Todo indicaba que su objetivo era Gringotts.

Habían sido capturados más de treinta magos oscuros. Otros diez habían muerto. Y no se sabia a ciencia cierta el numero de huidos.

Las muertes eran considerables. Varias familias enteras. Había padres que habían perdido a sus hijos e hijos que habían visto morir a sus padres.

En total mas de ochenta muertos.

Los destrozos en los negocios eran tremendos y se procedería a su reconstrucción en breve.

El ministerio anuncio un funeral para todos los caídos al siguiente día.

Nadie tenía ganas de fiesta después de eso. Todos se mantenían serios y callados dentro de la mansion. Los chicos permanecían juntos en pareja y hablaban muy poco.

Los gemelos habían pasado todo el día en su negocio recuperando lo que pudiesen. Al llegar la noche volvieron a la casa y en sus caras había algo que intrigo a todos.

- ¡Fred!, ¡George!.- Su hermana se acerco al verlos.- ¿Que os pasa?.

- ¿A nosotros…?.

- ¡Nada!, ¡no… nos pasas nada!.- Conociéndolos eso era falso. Fueron rodeados por todos.

- Si hay algo que tengamos que saber por favor decidlo.- Su padre fue el que hablo al acercarse. Los so chicos se miraron.

- Es que hay un problemilla con unos papeles del ministerio.

- Si podemos hacer algo…- Su madre se adelanto y miro a sus hijos.

- ¡NO!. ¡Tranquilos!. Es algo que ya esta solucionado.- dijo uno.

- ¡Si...!. ¡Eso!. ¡Ya esta todo bien!.

- Pues no se diría por vuestras caras.- Ron los miraba extrañado.

- Es solo que…

- El ministerio, no nos han querido decir nada y estamos… ¡preocupados!.

- ¡Si eso!.- Ambos fueron hacia las escaleras.

- ¡Tenemos que acostarnos!, hay mucho que hacer.

- Mañana tenemos que…

- ¡Declarar los daños!.- los dos subieron rápidamente las escaleras y se encerraron en su cuarto.

Todos se quedaron mirándolos hasta que desaparecieron. Esa era una forma de comportarse muy rara en ellos.

Más raro fue el que desapareciera muy temprano y no dieran señales de vida en todo el día.

Cerca de la cena aun no sabían nada de la pareja de hermanos.

- ¿Os creísteis alguno lo del ministerio?.- todos negaron.

- Traman algo.- dijo Ron.

- Por la cara que tenían más bien traman algo en su contra.

- ¡Es cierto Ginny!. Anoche estaban… aterrados.

- ¿De que habláis?.- Molly Weasley y su marido se acercaron al grupo.

- De lo raros que estaban los gemelos.- los padres se miraron.

- Fred y George son… ¡distintos!.- los defendió su madre.- seguro que…

- ¡Molly!, tienen razón.- la paro su marido.- hasta tu te diste cuenta de que algo les sucedió.

- ¡Seguro que hay un motivo!.

- Cambiando de tema.- Arthur miro a los chicos.- El ministro ha pedido si podéis ir en dos días al ministerio.- Los chicos lo miraron sin entender.- se va a celebrar un nuevo sorteo de matrimonios bajo la ley y…- sonrió forzado.- quieren que valláis como los primeros que se casaron. A titulo de testigos.

- Otro grupo de…-la cara de Hermione hizo que Ron rectificara rápidamente.- ¡magos que deberán buscar su felicidad!.- se acerco a Hermione y le dio un beso.- Espero que tengan tanta suerte como nostros.- La chica lo miro y sonrio.

- ¡Chico listo!.- El pelirrojo suspiro aliviado y miro sonriendo a Harry que se rió por la escena.

- ¡Potter…!.- levanto un dedo y no termino de hablar, su mujer lo miraba.- ¡Déjalo!.

- Mañana saldrá en el Profeta los nombres de los magos que entraran en el sorteo.

Los gemelos llegaron y sin apenas saludar subieron a su habitación.

- ¡Joder!. Si que están raros.- Ron se preocupo al verlos.

- Su tienda ha sufrido muchos destrozos y el ministerio no ha querido pagarles los daños.- aclaro su padre.- algo como que deben esperan un mes para que se calculen las perdidas. Me lo han dicho hoy en la oficina.

- ¡Entonces es eso!.- Ron se levanto.- ¡Un mes sin ganar un galeón para esos dos es…!.- se percato de algo.- ¡Oh mierda!. ¡Van a experimentar!.- Miro a todos.- ¡Vigilad lo que tocáis y coméis!.- miraba a todas partes.- ¡Y sobre todo vigilad lo que hacen mis hermanos!.- miro a la cocina y fue hacia ella.

- ¡Ron!. ¿Donde vas?.- Hermione lo miraba extrañada.

- ¡A comer tranquilo por ultima vez!.- Todos rieron. Hermione se levantó para ir a buscarlo.

- ¡Es un exagerado!.

- Si le llegas a ver cuando fue usado por mis hermanos no dirías eso.- Ginny estaba entre seria y divertida.- Ni me acuerdo de cuantas veces tuvimos que llevarlo a San Mungo para que le quitaran algún hechizo de algo que les salio mal.

- ¡No me lo recuerdes!.- la paro su madre.- Me pasaba el día intentado cogerlos para castigarlo. Y el pobre de Ron siempre con algún hechizo.-suspiro.- Voy a llamar a todos es la hora de la cena.

- ¡Si es así!, lo entiendo.- Neville le dio un beso a Luna antes de ir a la cocina.- Creo que lo acompañare.

Todos se miraron.

- Vallamos antes que Ron no deje nada.

Media hora después todos cenaban tranquilos y hablaban de cualquier tema. Aunque el mas discutido era El profeta del día siguiente y el proximo sorteo de matrimonios.

Nymphadora no se alejaba ni un instante de Charly. Aun cuando el chico la mimaba y tranquilizaba parecía estar a punto de echarse a llorar.

Harry aun tenía el vendaje y se vio obligado a tomar un par de pociones que le entregó Snape.

- ¡Saben horribles!.- El profesor sonrió.

- Es un pequeño precio después del día que han tenido.- salio con ambos frascos.- Descanse esa noche y mañana estará casi perfectamente.

- ¿Y Que tal esta Remus?.- Snape se paro y se giro sonriendo.

- Tampoco le gusto el sabor. Pero mañana estará como nuevo.

Soy muy floja. Lo siento, el capitulo lleva listo casi una semana pero por una u otra razón, no lo he colgado hasta hoy.

Susigabi: Aquí tienes algo de acción. Pero tengo que advertirte que se me dan mejor las situaciones cómicas que la acción por lo que deja mucho que desear.

Hermione-Malfoy 35: Todas tus preguntas contestadas, o casi todas. No creo que salga nada de ese hechizo en el FF. Pero…si puede que nombre el producto. (Como anécdota).

Mbnocturno: ¡Más bien es al contrario!. Es el lector el que tienen que opinar sobre lo que lee. ¿Qué sentido tiene en ese caso leer?. Si alguien te pregunta que tal es un libro, ya estas opinado aunque sea un ladrillo o una obra maestra, (no es el caso de este RR, por fortuna). Si un lector no opina, nadie sabe si lo que se ha hecho es bueno o malo. Más de un FF los he leído por el argumento o por algún RR que me ha resultado llamativo. Un lector opina más de lo que crees. Gracias por dejar tu RR.

Juansolvoropotter: A mierda joder, y por el estilo. No eres el único que me lo ha dicho. Una amiga me ha dejado unas novelas de su madre y salen peores palabras y las escenas de Sexo son incluso mas explicitas. Tal vez es que soy demasiado… simplona. Tengo que decir que también me han dicho lo contrario que son muy fuertes algunas palabras. Cada persona es diferente, seguiré como hasta ahora. Espero que os agrade.

Vreth Lillmans: Perdón por la espera no tengo excusa.

Karma-black: Hola a la recién llegada. Como hablar leído tus preguntas están contestadas. Me alegra que te guste mi historia. Espero que sigas ahí hasta el final. Al igual que el resto.

Gracias a todos por seguir ahí y perdón por la espera. A veces las ideas me desbordan y otras no se me ocurre absolutamente nada.