Capitulo # 2
Edward POV
Estacione mi amado volvo en el subsuelo del centro comercial y me dirigí al 3er piso, al gimnasio de mi hermano Emmett.
El se encontraba instruyendo a unas preciosuras en unas muy ajustadas y apetitosas ropas deportivas. En realidad lo apetitoso era imaginármelas sin ellas. Así que me senté en una banca y me dedique a observarlas e imaginar lo que les haría.
Al cabo de unos 20 minutos Emmett dio por concluida su clase y se apareció a mi lado palmeándome el hombro.
Edward, Edward, cuando vas a dejar de involucrarte con mujeres mayores y fijarte en la carne joven que nos rodea? Vamos, las alumnas con las que seguramente estuviste fantaseando toda mi clase tienen 40 años! Y casi todas ellas son casadas.
-Mmm… eso lo hace mucho más interesante y excitante. Puedo enrollarme con alguna de ellas en las regaderas antes que lleguen sus flamantes y cornudos maridos. O tal vez en el aparcamiento en la parte de atrás de mi Silver. [n.a= se refiere al volvo, silver es plateado en ingles.]
Edward! Enserio te lo digo brother! Pon tu atención en un culo menos arrugado. Lo tuyo ya es insano, esta bien un rollo con una vete (veterana), pero que ya solo dirijas tu atención a ellas es caer bajo. Eres todo un gigoló, te escabulles por sus balcones cuando sus esposos llegan y regresas a regar sus jardines y cortar su césped por la mañana.
Je! Acaso crees que yo, Edward Antonhy Cullen siendo dueño de una concesionaria tan importante sería jardinero por otro motivo? Al parecer no me conoces lo suficiente hermano.
-Edward, si te conozco, y por eso te digo que tienes que fijarte en gente de nuestra edad y quien sabe, tal vez encuentres el verdadero amor y te haga olvidar todas esas viejas.
No son viejas, son con más experiencia y eso es lo que me gusta. No una tonta chiquilla inexperta.
- Con que ese es el asunto no? Pero si es por eso no te preocupes, yo te puedo ayudar. Conozco una de 21 que estaría encantada de cooperar.
-Dudo que esa que dices satisfaga mis necesidades.
- Ya… yo te digo que si. No pierdes nada con intentarlo. Aceptas el reto?
- Mejor que eso, hagamos una apuesta; $500 a que no le llega a los talones a mis niñas.
- Eso es trampa! Como se yo que lo que me dirás es verdad?
-Bueno, entonces tanta fe no le tienes a esa chica.
- Uff! Tú ganas Edward. Estoy dispuesto a perder $500 con tal de que lo intentes.
