Capitulo # 3

Edward POV

En el ascensor al 5to piso tuve la oportunidad de meterle mano a una rubia cuarentona y darle mi tarjeta de "jardinero disponible 24 horas, 365 días al año" antes que llegara su hijo, un chaval de mi edad aproximadamente.

Desprendí otro botón de mi camisa y entre en la librería, en busca de la tal Lauren para pedirle que me alcanzara uno de los libros de la estantería más alta y así bicharle el culo mientras subía, tal como me lo sugirió Emmett. Según el, siempre iba de falda muy corta y realmente la vista era buena.

En cambio me lleve un chasco cuando lo único que vi allí fue un chaval llamado Ben según la tarjeta en su pecho, así que decidí preguntar antes de largarme de ahí.

El tal Ben me dijo que en 10 minutos era el cambio de turno y que la bibliotecaria seguramente no tardaba en venir y me insto a sentarme y curiosear algún libro mientras la esperaba. Para no ser descortés me senté a revisar mi correo en mi iPhone, pero si en 10 minutos no llegaba ya iría pagándole los $500 a Emmett.

En la mitad del tiempo la chica llego.

- Hola Ben - saludó mientras se despojaba de su abrigo y lo colocaba en el perchero

- Hola Bella – demonios! Pierdo mi tiempo aquí, esta no es la tal Lauren pensé.

- Qué cuentas? Mucho trabajo? Hoy estaré sola así que llamare a Ang para que me ayude, quieres quedarte a saludarla? A ella le gustará, dice que hace tiempo no te ve.

- Oh, si! Me quedare encantado a ayudarlas. Ah, Bella, hay un cliente allí esperándote – dijo señalándome el capullo ese de Ben.

Yo no se porque sigo aquí. Debía haberme marchado apenas supe que no era Lauren, pero ahora ya era tarde.

- Hola! Lo conozco señor?

- Eh, no, no me conoces, y dime Edward por favor, no soy tan viejo para que no me tutees. Tengo 24.

- En que te puedo ayudar? – preguntó sin caer en mis encantos, valla esta chica es ciega.

-En lo que quieras. Principalmente podrías alcanzarme uno de esos libros de allí.- dije señalando la estantería mas alta.

-Vale, espérame un momento – respondió, y varios segundos después vino con uno de los libros.

-Eh… gracias – balbucie percatándome que sacó el ejemplar en vidriera. Esta chica después de todo no era tan tona, tenía su personalidad y eso me desafiaba a ver que tan lista era.

- Precisabas alguna cosa más?

- Sí, ya que estamos podrías traerme la biografía de Debussy? – Ja! Esto hay que verlo, seguramente me diga: "perdón? Que deporte practica Debussy? Así se en que sección buscarlo" O alguna otra cosa absurda como esa, ninguna chica tonta sabe sobre música clásica, ni mucho menos quien fue el gran Debussy.

- Me vas a perdonar, Edward. Pero no traen muy seguido libros de música clase. Y el último que llego lo compre yo.

- Oh! Enserio sabes quien es Debussy? Te gusta la música clásica?

- Claro, por quien me tomas? Por una tonta rubia hueca? Para eso está Lauren, pero hoy no vino.

- Disculpa, es solo que me sorprendió, no pensé que supieras quien fue. Y no, no te tomo por hueca. Porque tu eres castaña.

- Tomare eso como un cumplido.

- Ok.

- Y dime Edward, trabajas por en el edificio? Nunca te e visto por aquí.

- Oh no. Mi hermano trabaja aquí, en el tercer piso está su gimnasio. Pero yo trabajo en esta misma cuadra, en el negocio que esta justo en la esquina.

- Ah! Eres empleado en la concesionaria? Genial.

-De hecho, soy el dueño.

-Wow! Quien lo hubiera pensado? Un gusto señor Cullen. Ese es su apellido no?

- Y volvemos a lo de señor!...

- Perdón… Edward.

-Así esta mejor, y si me apellido Cullen.

- Bella. Bella Swan- me dijo estrechando mi mano.