Tenía que esmerarme mucho para recuperar la confianza de Emily, tenía que demostrar que daría todo por ella y que sin importar las circunstancias en las que estuviéramos metidos, tenía que dar lo mejor de si...
Esa noche después del caso, mientras llagaba a mi departamento le di muchas vueltas al asunto, quería hacer algo especial para ella... Trate de recordar todo lo que había hecho cuando empezaron a salir juntos casi cinco meses atrás, trate de entender en que punto y de que modo me había ganado su corazón para poder hacerlo nuevamente... No habían sido regalos o los sitios a los que la había llevado, Emily no se dejaba llevar por esas cosas...
Fue entonces que comprendí que para poder conquistarla y para que ella me conquistara a su vez a mi habíamos sido amigos primero; nos habíamos acercado y conocido a partir de ser amigos y estar el uno para el otro... Salí de mi apartamento, pase a comparar un bote de helado y fue directo a buscarla.
Toque a su puerta sin esperanzas de que funcionara, ella estaba en su derecho de rechazar mi presencia ahí, pero aun así quería tratar... Después de un rato ella abrió la puerta y me miro, llevaba ropa deportiva y el pelo recogido, me miro y yo intente sonreír; por un segundo ninguno reacciono...
-¿Qué haces aquí Hotch?, ¿Sucede algo?...- preguntó ella
-No, yo sólo quería hablar contigo- contesté
-Te dije que necesitaba un poco de tiempo para pensar ¿recuerdas?-
-Lo sé, ya lo sé... pero...- no sabía como explicarme- Imagina que no soy yo, o bueno, lo que quiero decir es... Imagina que no soy el sujeto que he sido los últimos días, imagina que no soy el idiota que sé que soy, imagina por un rato que soy el que era hace cinco meses, cuando esto apenas empezaba... –
-No entiendo nada-
-Sé que suena extraño Em, pero imagina que esto no paso entre nosotros- continué explicándole- imagina que es como hace tiempo; quiero que hables conmigo, quiero que pese a todo esto sientas que todavía soy tu amigo y que puedes hablar conmigo... Sólo imagínalo Em-
Pensé que era una tontería lo que estaba intentando lograr, que ella se fastidiaría y cerraría la puerta, que perdería el poco avance que había logrado esos dos últimos días, pero para mi sorpresa ella sonrió levemente y me dejo entrar... Era una idea tonta de cierto modo, pero con eso había empezado todo, con una confianza que quien sabe de donde había salido, con las conversaciones sobre mi divorcio y sobre su vida, con la posibilidad de contarnos las cosas... Eso era necesario para volver a estar bien; la noche en la cafetería me había recordado que lo mejor de nuestra relación era la posibilidad de hablar con total confianza entre nosotros.
Nos sentamos en la sala con dos cucharas y el bote de helado de por medio; ella parecía no entender del todo que sucedería, pero al parecer la idea le gustaba, le hacía falta hablar con alguien, la platica que había tenido con JJ había servido para desahogarse pero no era suficiente para que sacara todo lo que la estaba molestando... De cierto modo la única persona que sabía que le sucedía y como hacerla sentir mejor era yo; habíamos sido amigos primero, teníamos que recuperar eso primero... Y en ese momento, frente a un bote de helado, éramos de nuevo eso, amigos desahogándose de los dolores pasados.
-¿Quieres que hablemos entonces? ¿Cómo si tú no fueras el responsable de todo esto? – me preguntó ella
-Si, quiero intentarlo Emily, antes que cualquier cosa éramos amigos y dadas las circunstancias necesitas hablar con un amigo ¿no?-
-¿Y tú no lo necesitas?- me sorprendió ella
-Yo... ahora estamos hablando de ti ¿no?-
-Buen intento Hotch, pero si yo voy a hablarte con la verdad y vamos a intentar ser amigos y confiarnos las cosas, espero que tú hagas lo mismo-
-De acuerdo- me rendí
Esperamos juntos a que uno dijera la primera palabra, teníamos que encontrar el modo de decir lo que sentíamos con respecto al otro sin decir directamente las cosas al otro; tenia que existir una manera de que ella me dijera el daño que le había causado sin decir directamente "tú me hiciste eso" y eso costaba más trabajo del que había creído al inicio, cuando se me ocurrió.
-Estoy herida... – dijo de pronto- estoy herida y asustada y no sé que debo hacer al respecto, y no sé si me preocupa más todo lo que paso o el hecho de no tener idea de cómo reaccionar, ¿te cuento?-
-Claro que si- contesté
Entonces, cómo si yo no supiera toda la historia por ser el protagonista, me contó todo lo que había pasado entre nosotros en los últimos tiempos, como todo había estado bien hasta que decidí ver a Haley y cometer el error de elegir volver con ella; me contó como se había sentido con esas palabras, finalmente pude entender esa primera reacción de calma y resignación en lo que ella misma no comprendía porque estaba sucediendo todo eso, pero una parte de su ser le decía que no podía ser real...
Poco a poco, las verdades sobre sus sentimientos, más allá de la distancia conmigo y su frialdad, fueron saliendo a la luz... Y lo que descubrí fue que había causado una herida muy profunda en la mujer que amaba, una herida que ella no sabía como cerrar y que le estaba fastidiando su forma de ser; ella nunca había dependido de nadie, las opiniones ajenas la tenían sin cuidado, no necesitaba de nadie para sentirse bien, y de pronto se había acostumbrado a necesitarme a mi... Y yo me había ido, eso la hacía sentir confundida, porque me necesitaba y yo no estaba...
Entre las cucharadas de helado que tomábamos intermitentemente me di cuenta de que lo único que ella necesitaba era sacar el dolor que tenía dentro, que yo no tenía que pedir perdón sino demostrar que estaba arrepentido y NUNCA JAMÁS volver a hacer algo así.
-¿Y tú?- preguntó una vez que se hubo desahogado- ¿Qué pasa contigo?-
-¿Yo?... Lastime a alguien que amo por una tontería-
Y la conversación siguió por el rumbo de contar la historia, pero desde mi perspectiva, como tontamente había regresado con Haley alterando todo lo que estaba bien, todo lo que había querido... En busca de esa estabilidad que creí que necesitaba mi hijo, no me di cuenta de que abandonaba algo más importante, no me di cuenta de que mi felicidad se iba de por medio... Había tomado una decisión que era simple cobardía, tal vez miedo de haber encontrado la felicidad, responsabilidad de haber tenido que divorciarme y alejarme de mi hijo para encontrarla...
Pero al final las cosas con ella eran diferentes, nada en el mundo se comparaba a su compañía cotidiana... Yo había sido un cobarde, pero juntos las cosas cambiaban... Además la cobardía era asunto de los hombre no de los amantes, los amores cobardes no llegan a historias ni a amores, se quedan ahí, ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar.****
-Debo irme- dije cuando finalmente estuvimos calmados y notamos que era casi la una de la mañana
-Pero vas a volver ¿verdad?- preguntó ella de pronto
-Claro que si Emily, voy a volver siempre que quieras...- sonreí yo
Salí del lugar, ella me acompaño hasta mi auto sin decir nada... Tal vez después de escuchar lo que el otro sentía se habían roto las barreras que habíamos impuesto mientras nos reparábamos del dolor, estábamos en territorio virgen de nuevo.
-¿Tienes planes para el fin de semana?- pregunté
-No..- contestó ella
-No hagas planes entonces... quiero que me acompañes a un sitio, será una sorpresa-
Ella sonrió. Tal vez no estábamos del todo bien, pero si estábamos listos para empezar de nuevo... O al menos eso deseaba fervientemente.
N.A. Para este capitulo he tomado prestado un fragmento de una canción (la marque con ***), es casi nada, pero lo señalo por si en algún momento a alguien le parece familiar o la quiere escuchar. La canción es "Óleo de mujer con sombrero" de Silvio Rodríguez.
Besos y gracias por seguir leyendo, me temo que ya casi llega al final la historia
