Bajarte las estrellas
Sabía perfectamente que ese fin de semana era una prueba importante para decidir como avanzaría mi relación con Emily, así que no podía fallar, nada de pretextos, nada de mentiras, nada de artificios fuera de lugar... Tenía que ser totalmente honesto, interesado y realista... Era mi última carta y la tenía que utilizar bien; ya había recuperado la amistad con Emily a base de la confianza, no podía arruinar eso, no había otra oportunidad.
No era una casualidad haberle pedido que saliera conmigo ese fin de semana, había estado esperando una oportunidad ideal y no había nada mejor que lo que venía... Lo único que necesitaba es que el trabajo no me arruinara la oportunidad de tener el fin de semana a solas con Emily... Necesitaba que toda la buena suerte estuviera de mi lado sólo por ese fin de semana.
El viernes en la tarde durante el trabajo estuve haciendo hasta lo imposible para que no tuviéramos un caso ese fin de semana, al final tuve que pedírselo como un favor especial a JJ, necesitaba que no tomara ningún expediente para el fin de semana... De cierto modo fue lo mejor puesto que así pude contarle mis ideas a ella y ella a su vez contribuyo a mejorar mis planes para ese fin de semana.
Terminamos muy tarde el trabajo a pesar de que me esmere en no tener mucho que hacer y así tener tiempo de preparar todo... Antes de irse Emily subió a verme a mi oficina.
-Hotch... Ya me iba, sólo quería saber si aun quieres que te vea mañana...-
-Por supuesto que si, paso a las seis a recogerte para cenar, y de ahí vamos a otro lado especial, así que ve cómoda- confirme yo
-Me parece muy bien, ¿a dónde iremos?- preguntó ella
-Es una sorpresa-
-¿Una sorpresa?..- luego me dedico una sonrisa- esta bien, te veo mañana, es una cita-
La palabra cita hizo que algo se moviera en mi interior, me sentí nervioso pero alentado a seguir adelante. Tenía poco tiempo para organizarme, el problema era que el final de la cita no sólo dependía de mi, si las condiciones del clima no eran buenas entonces el plan sería un completo desastre...
Casi no dormí esa noche, parte del tiempo estuve hablando por teléfono con Dave que había contribuido mucho a la idea, y que parecía sentirse orgulloso y seguro, puesto que había logrado su vocación de cupido conmigo... Cerca de las tres de la mañana, una vez asegurándome de las condiciones del tiempo de la siguiente noche y confirmado la reservación para cenar, pude al fin dormir.
El sábado inició lento, cada segundo parecía detenerse para reírse de mi impaciencia, pero al fin la hora llegó y cargado de nervios y de sueños me presente a las seis en la puerta de Emily... Ella se veía hermosa, en un vestido rojo casual, pero no muy elegante, la clase de atuendo adecuado para una noche inolvidable.
Cenamos en el mismo restaurante de una de nuestras primeras citas, probablemente la tercera, uno de los más exclusivos de la zona, la reservación era cortesía especial de Dave, que sentía que no podía fallar esa noche... Emily notó de inmediato la coincidencia pero no hizo más de un comentario sutil...
Empezamos bien la noche, la cena fue exquisita y la conversación igual, hablábamos de todo lo que pudiéramos, nos seguimos contando cosas de nuestras vida y reímos, nos divertimos juntos sin saber exactamente sobre que eran nuestras risas... Simple y sencillamente las cosas marchaban muy bien esa noche...
-¿Vas a contarme ya a donde iremos más tarde?- pregunto mientras terminábamos el postre
-Mmmm... no lo creo- contesté sonriéndole
-Vamos Aarón, dame una pista aunque sea-
-Dije que era una sorpresa, no tiene caso de cualquier modo... Vamos lejos, es lo único que te puedo decir-
-¿Por qué?-
-Porque lo que tengo planeado para esta noche no puede funcionar en la ciudad, necesitamos alejarnos un poco-
Ella parecía francamente confundida, pero no hizo más preguntas... Terminamos y regresamos a mi auto sin decir nada más, ella estaba impaciente y trataba de disimularlo, yo estaba nervioso pero trataba de mostrarme tranquilo, confiado... Maneje cerca de dos horas hasta estar tan lejos de DC que sentía que habíamos llegado a otro estado; anduvimos un rato largo por la carretera sin que pareciera que tuviéramos un rumbo fijo; de pronto, me detuve en medio de la nada, la oscuridad era total.
-¿Qué sucede?- preguntó Emily
-Hemos llegado- contesté sonriendo, con ayuda de JJ había medido el mejor lugar de la carretera para detenerme sin problemas.
-¿Aquí? Pero no hay nada- dijo ella aun más confundida que antes
-Esa es la idea-
-No entiendo nada...-
-No te preocupes, ahora te explico, falta casi media hora, confía en mi-
Me senté sobre el cofre del auto y la invite a sentarse a mi lado, pasaban de las once y media de la noche y la oscuridad era total, pero el cielo se distinguía increíblemente brillante y hermoso, como si no hubiera una sola luz que lo perturbare en cientos y miles de kilómetros... Emily se sentó a mi lado y me miró confundida esperando mi explicación.
-Quería hacer algo especial para ti, para reparar lo que hice- empecé a explicarle- pero la verdad no sabía como hacerlo... Quería demostrarte que podía hacer hasta lo imposible, bajarte la luna y las estrellas si era necesario, pero soy humano y no puedo hacerlo... Y quizás para mi suerte, las cosas de la vida decidieron jugar a mi favor esta noche... Sé que esto no es algo que haga yo, sé que esto no es algo que pueda controlar, pero espero sinceramente que te guste-
-¿De que hablas? ¿De que se trata todo esto? ¿De estar en la mitad de la nada a media noche?- ella sonreía pero aun no se veía muy confiada.
Sabía que estar así parecía una locura, que no parecía que hubiera una explicación lógica para sentarnos a mitad de la noche en medio de quien sabe donde, pero tenía que hacer algo increíble... Quería llevar a Emily a un lugar o un momento que fuera tan espectacularmente hermoso como era ella, y no había mejor oportunidad en el mundo.
-Te quiero Emily... – dije al fin después de un largo silencio- Y te mentiría si te digo que puedo bajarte el cielo, pero eso no significa que no quiera hacerlo-
Y como si hubiera medido mi frase exactamente para el momento, el espectáculo nocturno empezó entonces, iluminando nuestros rostros levemente... El cielo estaba preparado para el evento más hermoso de todos: Una lluvia de estrellas
Lentamente mientras por el cielo las luces se movían con vida propia, los pensamientos humanos y comprensibles se alejaron de nosotros, el mundo parecía moverse sólo al ritmo de las luces del cielo; lentas y rápidas a la vez, brillantes como la luz, como el oro, como el diamante, como el sol, como la vida misma... Sin un sentido real esa atmósfera era mágica y se movía sólo para nosotros; las estrellas cobraban vida sólo para que Emily y yo sonriéramos con ellas, para darle brillo al amor que casi habíamos perdido... Éramos uno solo con las luces y el universo, éramos uno solo ella y yo.
Y mucho más tarde cuando el espectáculo de las estrellas ya había terminado, ella y yo seguíamos con los ojos fijos al cielo, aun deleitándonos con ser parte de la música del universo. Nos tomamos de la mano y nos quedamos un rato más en medio de la nada, sintiendo que todas las fuerzas del universo se movían a nuestro favor.
-Fue precioso Aarón- dijo ella finalmente rompiendo el absoluto silencio de la noche- Fue lo más increíble que alguien haya hecho por mi en la vida-
-Sé que no es real, pero te lo regalo Emily- dije mirándola fijamente a los ojos- Te regalo ese cielo-
