El despertar
Tarde mucho en reaccionar a lo que sucedió esa noche, la sensación de que el mundo había hecho una jugada excelente a mi favor me embargo de tal modo que no pensé en que estábamos en medio de ningún lugar y que eran alrededor de las dos de la mañana, por un rato lo único que podía pensar era en el instante que acabábamos de vivir y en la sensación de su mano con la mía...
Pero el aire estaba frío, yo no podía controlar eso, así que el encanto tuvo que acabarse cuando la sentí temblar a mi lado y me di cuenta de que yo también me moría de frío; le puso mi chaqueta sobre los hombros y la mire un momento, con la piel pálida y los labios brillantes...
-¿Nos vamos ya?- pregunté
-Sólo dame un segundo más- contestó ella
Se levanto del auto y caminó unos pasos aun mirando al cielo, sonreía, era la mejor sonrisa que le había visto en días; se quedo un rato en silencio y yo espere parado a sólo unos pasos de ella... Su cuerpo contra la luz del cielo era una imagen hermosa, quizás por eso me quede tiempo tanto tiempo, luego ella descubrió como la miraba y me dedico una sonrisa.
Se acercó a mi, se quedo a sólo unos centímetros de mi sin dejar de sonreír... Nos miramos fijamente a los ojos durante más de un segundo y luego me besó, me besó apasionadamente, nos abrazamos y nos besamos sin pensar en nada más... Y cada que se acababa el aire ella se separaba brevemente de mi y luego volvía a besarme.
-Ya podemos irnos- dijo finalmente soltándose de mi y caminando de regreso al auto
No estaba seguro al cien por ciento que eso fuera nuestra reconciliación, aunque la noche había sido tan mágica que hubiera sido lo más normal... Regresamos nuevamente en silencio, el sueño aun no se apoderaba de nosotros pero seguramente no tardaría, aun íbamos de la mano pero sin hablar... Temíamos que las palabras rompieran esa atmósfera que se había creado a partir de la lluvia de estrellas.
Llegamos de vuelta a DC casi a las cuatro de la mañana, las calles estaban vacías, el silencio era notorio y nosotros ya estábamos francamente cansados... Desde media hora antes Emily descansaba su cabeza sobre mi hombro a punto de quedarse dormida... Me estacione para dejarla en u casa.
-Ey bella durmiente, ya llegamos- le susurre al oído
-Mmmm... ya voy- susurró
-¿Tendré que llevarte cargando?- pregunté
-Tentador, pero ya voy- respondió ella bostezando
Salimos del auto juntos, sin darnos cuenta nos volvimos a dar la mano mientras caminábamos, llegamos juntos hasta la puerta sin considerar si después pasaría algo, no habíamos establecido nada, íbamos de la mano y nos habíamos besado pero eso no era establecer el fin de la pelea, no habíamos regresado propiamente... Abrió la puerta y me invitó a entrar, yo la seguí, midiendo mi distancia, aun no tenía nada seguro..
-¿Quieres algo de beber?- ofreció ella
-Creo que no... Ya es muy tarde o muy temprano para eso- sonreí yo
-Si, creo que tienes razón... –dijo ella bostezando
-Será mejor que vayas a dormir, es muy tarde, yo me voy...-
Ella casi pareció sobresaltarse con eso, como si hubiera dicho algo demasiado extraño para ella; eran las cuatro de la mañana, estábamos solos y algo había cambiado, pero parecía que era yo quien no lo había entendido del todo...
-Quédate Hotch- me dijo
-Pensé que... no estaba seguro de que... -
-No digas nada- susurró acercándose a mi- sólo quédate, las cosas han cambiado ¿no?, hiciste algo increíble por mi esta noche, ahora sólo quiero que hagas otra cosa increíble y nunca vuelvas a irte-
No necesite darle una respuesta, ella no necesito pedirlo nuevamente, no había algo que quedara por decir, no tenía más disculpas que dar... Habíamos tardado pero volvíamos a estar bien, volvíamos a estar juntos y eso era lo más importante... Dormí en su casa esa noche, sin acuerdos extras ni palabras, nos abrazamos el uno al otro y nos quedamos dormidos a la vez.
Nos despertamos cuando el sol ya estaba en lo alto del cielo, yo desperté primero y nunca olvidare lo que sentí cuando la vi abrir los ojos... No sabía que hora era, ni sabía que tanto era fantasía y que tanto era real, tal vez ya no existiera esa frontera para lo que estaba sucediendo. Sólo sabía que ya no estaba en busca de la felicidad, porque la había encontrado.
Bueno pues eso fue todo, espero que les haya gustado.
Muchas gracias a todas las lindas personas que leyeron esta historia, y mil gracias especialmente a las que constantemente dejaron reviews. Prometo que pronto tendrán una nueva historia.
Mil besos.
Petit Sidle
