23. La muy lúgubre y sombría cámara de los Black. Una idea y un comienzo.

Los cuatro amigos estaban delante de una gran puerta negra. La puerta que protegía la bóveda de una de las familias más oscuras. Los Black. Con un grandioso forjado las formas en toda ella coincidían en el centro. Parecía tallada sobre la misma roca.

Había llegado de la forma habitual. Solo que esta vez no se les pidió la llave.

Delante de la puerta el duende miro a Harry.

- Ponga la mano aquí.

- ¿Dónde?.

- En la puerta, ¡da igual donde!.- El chico obedeció mientras el ser recitaba una palabras en voz baja.- ¿Hay alguien mas que quiera que acceda a esta cámara con su consentimiento?.

- Mi esposa.

- ¿Tienen un hijo?.- Ambos se sonrojaron.

- ¡No!.

- Entonces aun es imposible. La cámara usa un hechizo de sangre para reconocer a quienes la abran. Con un hijo en común si podrá entrar libremente ya que la sangre la une a la familia.

- ¡Realicemos la unión de sangre!. ¿Podría servir?.- el ser lo pensó

- Si.- le hizo una señal a la chica y esta puso su mano en la puerta junto a la de Harry. Después de un par de movimientos por parte del duende y recitar algunas palabra en voz baja la puerta emitió un destello plateado.

- Listo. A partir de este momento la puerta lo reconoce como su dueño y la reconoce a ella también. Para abrir solo tendrán que venir con un duende y poner la mano sobre ella.

- Pero cualquiera podría abrirla con multijugos.- El ser miro a hermione furioso. Pero lo que mas miedo dio fue la sonrisa diabólica de su cara.

- Me gustaría ver lo que quede de ese idiota.- se puso serio.- ¡Nada puede engañar a la magia de los duendes!. ¡Nada!.

- ¿Eso quiere decir que solo nosotros podremos entrar?.- el duende estaba molesto.

- Solo ustedes pueden abrir la puerta pero después puede entrar cualquiera.-se encogió de hombros.- Claro que si lo prefieren…

- No será necesario muchas gracias.- le respondió Harry. El duende asintió y le señalo la puerta.

El moreno se acerco y puso la mano sobre la oscura puerta. Al momento unas finas líneas dibujaron la forma de esta y poco a poco comenzó a abrirse dejando espacio para que todos vieran el interior.

Nadie estaba listo para lo que vieron.

- Se han seguido sus órdenes. Solo queda lo que contenía. Al igual que en la cámara Potter.- decía el duende sin mirarlo, mas atento a los túneles que a otra cosa.- Todo lo de valor se coloco a un lado de la cámara el resto de objetos y libros en el otro.- Mientras hablaba los chicos entraron en la gran sala. Casi media eran tremendas torres de monedas doradas. Se amontonaban sobre la pared hasta llegar al techo. Y este de por si era muy alto. Apenas había un destello plateado en una esquinita. Una cantidad irrisoria con respecto al resto. Justo al lado varios cofres estaban llenos de multitud de gemas y joyas de oro y piedras preciosas. Entre estas se podían ver diademas y pequeñas dagas completamente cubiertas de oro y piedras preciosas. El tamaño del lugar era asombroso con facilidad se podría organizar un magnifico baile allí.

- ¡Joder con los Black!.- fue lo único que pudo decir Ron.

- La cámara de mis padres al lado de esto es… ¡nada!.

- Y la de mis padres mejor ni hablar.- dijo con tristeza Ron. Hermione le cogió la mano.

Al girarse vieron la zona en la que habían colocado lo que los duendes consideraron sin valor. Gran cantidad de baúles llenos de libros y pergaminos. Algunos antiguos trajes y armas. El escudo de los black estaba en varias de ellas. En un par de viejos muebles gran cantidad de objetos que apenas se veían con el polvo y la suciedad.

Mirándolo todo harry se fijo en que todas las armas estaban en ese lado menos un grupo que sin perder brillo permanecían junto a los cofres. Dos puñales, dos grandes espadas y un hacha y algunos otros objetos más. Eran simples y sin ningún adorno, pero de alguna forma al verlos se podia apreciar que eran diferentes.

- ¿Por que esas armas están con el dinero?. ¿Son mágicas?.- El duende lo miro con cierta repulsión.

- Todo lo mágico esta en ese lado.- señalo la zona en la que estaban los libros y otros objetos.- Esas armas fueron fabricadas por los duendes. Su valor es inimaginable.

- ¡Tendrán alguna magia!.- dijo Hermione.

- No que sepamos.- dijo el ser.- La normal de ser magnificas y poseer un filo sin igual. El metal es sin duda el que usaban antiguamente. La manufactura es de sobra conocida por nosotros. - Harry tuvo una idea.

- Quisiera hacerles una proposición. Yo entregare estas armas de nuevo a los duendes, ademas de cualquier otro objeto hecho por ellos. ¡Menos el dinero claro!.- fue la primera vez que alguno de los cuatro vieron sorpresa en las cara de uno de esos seres.- A cambio de que ustedes me enseñen parte de sus conocimientos de protección.- el ser puso mala cara.- Me comprometo a que esos conocimientos no saldrán de mi familia nunca.

- ¡Los duendes no enseñamos nuestros secretos a cualquiera!.

- ¡No todos!, solo los necesarios para poder realizar algo parecido. No ganare dinero con eso.- señalo las montañas de dinero.- ¡Para que!. Me conocen de sobra y saben los peligros que tengo que hacer frente. Esas protecciones me serian muy útiles. Creo que es un trato justo.

- Tendré que consultarlo con mis jefes.- Harry se encogió de hombros.

- Me parece bien- Miro el montón a clasificar.- Creo que estaremos aquí mucho tiempo.- El ser los miro y salio corriendo. Poco después oían como el carro desaparecía hacia la superficie.

- ¿Por que has dicho eso?.- pregunto Pansy.- No pensé que…- no sabia que decir.

- Ellos valoran mucho esos objetos y seguro que algunos ya han desaparecido.

- No me extrañaría.- dijo Ron.

- Nosotros no las usaremos.- señalo las armas.- ¡Pero…!.- levanto un dedo.- Las protecciones y hechizos que usan para las cámaras son de los mejores.- miro a Pansy.- Y si algo necesitamos, es eso.

- Creo que es una idea genial dijo Hermione al fin.- Pero me molesta que nadie mas pueda usarlos.- Harry y Ron se miraron. Sabían que lo que le molestaba era que ella no podría aprenderlos.

- Ya seria algo increíble que aceptaran.- le respondió Ron.

- Revisemos todo esto o se nos hará tarde.- dijo al fin algo molesta acercándose a los libros.- ¡Que nadie toque nada sin asegurarse que no esta protegido!.- dijo sacando su varita.

Diez minutos después ya estaban organizados. Harry, Pansy y Hermione cogían objeto por objeto y lo revisaban. Ron se encargaba de escribir en un pergamino lo que era y su uso si lo conocian. Después Hermione se encargaría de pasarlo todo a limpio, sabiendo como era su marido.

Casi una hora y apenas habían revisado un par de baúles y estantes. Un ruido les advirtió que alguien había entrado.

Cinco duendes habían entrado en la sala junto a ellos dos magos los seguían. Uno de ellos era muy conocido por los chicos. Bill Weasley. Antes de saludarlo vieron que este les hacia una discreta señal con los ojos.

- Señor Potter.- un duende con aspecto mas viejo se adelanto.- Me ha comunicado mi compañero del trato que quiere hacer con nosotros.

- En efecto.

- Nos agrada que un mago este dispuesto a devolvernos algunas de nuestras posesiones.- sonrió.- Pero entenderá que su petición no deja de ser inusual.

- Ya le explique a su…- el duende no lo dejo seguir.

- ¡El trato nos satisface!. Solo que necesitamos algo mas para poder estar seguro que nuestros conocimientos no saldrán a domino publico.

- Lo entiendo. ¿En que han pensado?.- Todos vieron una sinistra sonrisa en la cara del duende.

- Un juramento inquebrantable. Creo que en determinadas condiciones seria más que suficiente con eso.

- Me parece razonable. Pero quisiera saber antes de realizarlo los términos para pensarlo y que ninguna de las partes se vea perjudicada.- la cara del duende se puso seria.

- Es razonable.- miro a sus compañeros y estos asintieron.- ¡Los términos serian muy simples!. ¡Solo el contratante podrá usar y aprender los hechizos que le enseñaremos!. ¡La utilización de estos se limitara a propiedades del contratante!, caso que este la venda tendrá que dar la mitad de la venta a Gringotts, ahora y en el futuro. ¡Y por ultimo!, solo se le enseñaran los hechizos una vez.- levanto la mano.- ¡Garantizamos que se realizara en la forma correcta y con todo lujo de detalles y explicaciones!. ¡Es el sistema habitual entre los duendes!.- miro a Harry y sonrió.- Pero Si el mago no es lo suficientemente listo o hábil eso no será culpa de nosotros. El tampoco podrá enseñarlos.

Al oírlas todos entendieron que era algo muy limitado. Si no era capaz de aprenderlos no habría ganado nada. Algo más hizo que se lo pensaran más de lo normal. La mirada seria de Bill.

- Aquí hay algo mas.- dijo Ron.

- ¿Qué?.-los chicos se habían reunido a pensarlo.

- Os habéis fijado en Bill parece que quisiera decirnos algo pero no…

- Es normal Ron el trabaja aquí y se debe a ellos.- respondió Hermione.

- Pero hay algo mas.- añadió Pansy.- Estoy de acuerdo con Ron en que algo se nos escapa.

- Los duendes son unos seres avariciosos y que siempre lo recuerdan todo.- pensaba Harry.

- Fíjate que todo esto es por esas espadas que aun siendo de los Black ellos consideran suyas. No reconocen a los herederos.- decia Ron.

- ¿Entonces por que han puesto esa clausula?.- dijo Harry.

- La segunda condicion solo habla de las propiedades de Harry, no de sus herederos. Pero aun así estos quedaran ligados.- pensó Hermione.

- Por que con ese juramento Se compromete a Harry y a nuestros futuros hijos.- peso Pansy.- de modo que sin saberlo y aun no usándolos ellos tendrían que dar parte de la venta de cualquier propiedad que Harry haya hechizado.

- Son muy listos.- dijo Hermione.- es solo cuestion de usar lo que sabemos a nuestro favor.

Los duendes miraban a los chicos serios y deseando que aceptaran sin mas.

Harry se acerco.

- Me parece bien los términos.- el duende sonrio.- ¡Pero…!.- eso ya no le gusto.- Ya que con eso vinculo a mis herederos futuros, creo que seria justo que ellos también pudieran aprender y usas esos hechizos. Piensen que a la larga serán más propiedades de las que podrán ganar un beneficio.

- ¡Este acuerdo solo le vincula a usted!.- dijo con cierto odio.

- ¿Pero no desaparecerá conmigo verdad?.- el duende sonrió.

- ¿Que propone?.- dijo otro duende.

- Lo que he dicho. Para que estén mas conformes solo aquellos que tengan mi sangre podrán usar y aprender estos hechizos.

- Es demasiado.- dijo el duende.- Nada nos garantiza que ellos si los enseñen no estaran ligados.

- Por que se preocupan. Si soy tan torpe solo aprenderé algunas cosillas sin importancia. Además podemos firmar un acuerdo para que en el futuro mis descendientes…- pensó un segundo.- Sufran algún tipo de penalización económica si enseñasen lo aprendido. Seria cuestión de ponerse de acuerdo en los términos. ¿Qué tal el doble de lo que costaría colocar estos hechizos?.- los duendes se miraron y comenzaron a hablar en voz baja.

Los chicos vieron como Bill sonreía.

Al final los seres asintieron y el que los representaba miro al chico.

- Hemos acordado que lo que pides es hasta cierto punto aceptable. Pero la sanción para futuras generaciones es pequeña.- sonrió. Lo justo seria la perdida de la bóveda y todo su contenido.- Era algo excesivo pero…

- Me parece… aceptable.- el duende estiro el brazo.- ¡Oh claro!.

Bill Weasley se acerco y saco la varita.

- ¡Los duendes de Gringotts y el mago Harry Potter hacen este juramento inquebrantable!. ¡Yo Bill Weasley actuare como testigo de el!.- Tanto Harry como el duende asintieron.- ¡Harry Potter!. ¿Se compromete a enseñar lo aprendido solo a aquellos que tengan su sangre?.

- ¡Si!.- Un lazo rojo rodeo los brazos unidos.

- ¿Solo usaran lo aprendido para proteger sus propiedades y no hará negocio con los conocimientos?. ¿Estipulando para ello que si se deshiciera de alguna propiedad tendría que dar la parte acordada a los duendes?.

- ¡Si!.- un segundo lazo los envolvió.

- ¿Acepta que solo se le enseñara una única vez y que no reclamara ni protestara si no consigue aprender nada?. ¿Aceptando igualmente que los objetos devueltos no serán reclamados?.

- Si.- el tercer lazo se unió a los anteriores. Los tres brillaron antes de desaparecer. El duende sonrió satisfecho.

- Retiraremos todo lo que haya en la cámara de manufactura duende.- al decirlo cuatro duendes entraron y cogieron varias cosas además de las armas.- ¿Haría el favor de seguirnos para que podamos completar el trato?.- Harry asintió. Miro a Pansy y le sonrió.

- Esperad aquí.

- ¡Tranquilo!.- miro a Hermione que no dejaba de ver los libros.- creo que aun queda para rato.- se dieron un beso antes de que el siguiera a los duendes y ellos se quedaran allí.

- Tendrá que acompañarnos a la zona en la que vivimos.- le dijo el duende.- allí un duende le enseñara parte de los hechizos y después un mago autorizado le mostrara el resto.- el asintió.- Le rogaría que no comentase lo que va a ver con nadie.

- Solo con mi esposa.- el duende torció la cara con desgana.- ¡Seria inútil tratar de ocultárselo a ella!. ¡Me traería muchos problemas!.- el duende gruño.

- Por eso nuestras hembras no están cerca de lo importante.- dijo más para el mismo que para el chico.

Mientras el acompañaba a los duendes, Pansy, Hermione y Ron continuaron con el improvisado inventario.

Dos horas después Harry volvía sonriendo acompañado de un extrañado duende.

Al verlo Pansy fue hacia el y se tiro a sus brazos.

- ¿Que tal ha ido?.- Harry miro al duende de reojo y sonrió.

- Mejor de lo que ellos se esperaban.- miro al ser.- ¿Lo dicho por su jefe puedo decirlo?.- el ser gruño afirmando.- Parece ser que la categoría de cada duende vienen limitada por su nacimiento y por los conocimientos mágicos que es capaz de aprender.- Sonrió.- Con lo que me han enseñado y si fuera un duende seria algo así como uno mas de los que vinieron antes.- la chica lo rodeo con los brazos riendo.

- ¿Has conseguido aprender muchos?.- pregunto Hermione.

- Todos los que me han enseñado.- miro al ser que permanecía algo mas apartado.- ¡Bueno menos dos!.- confesó.- Eran demasiado para mi. Solo algunos duendes muy poderosos y después de años de practica los consiguen dominar.- Sonrió.- Pero con lo que he sacado creo que ha sido un buen negocio.

- ¿Como ha sido?.

- Lo siento Ron pero…- no le gustaba hacer eso.- Me pidieron que no dijera nada.- El chico se encogió de hombros entendiéndolo.- ¿Y vosotros que tal?.

Todos se pusieron muy contentos.

- Hemos descubierto muchas cosas interesantes de los Black.- respondió Hermione.- ¡O deberíamos decir los Noiresand!.

- Fueron unos magos muy temidos y odiados en Francia.- Dijo Pansy.- Se les atribuyen varias cacerías indiscriminadas de toda clase de personas.- al hablar estaba seria.- Eran muy admirados por todos como un ejemplo a seguir.

- ¿Por que nadie…?.

- Enmascaraban sus masacres como ataques de bandidos o extrañas plagas, no había pruebas suficientes para acusarlos. Desaparecieron en una noche y nadie supo lo que les paso.- respondió Pansy.- Se creían que fueron eliminados por alguien en venganza. Muy útil para desaparecer si estas en el punto de mira de mas de uno.

- Lo mas interesante es que contaban con dos famitas a las que favorecían.- dijo Hermione enseñándole un gran libro.- Ambas desaparecieron de Francia poco después de la desaparición de los Noiresand y se establecieron aquí en Inglaterra.- Harry leyó el libro.

- Lestrange y Malfoy.- suspiro divertido.- Era de esperar. Siguieron a sus benefactores.

- En esos baúles hay documentación de la familia antes de instalarse aquí.- señalo Pansy.- Y lo poco que he leído…- se estremeció.- deberían haber desaparecido antes.- Señalo otros.- Aquellos hablan de sus primeros años en el país y de cómo se las arreglaron para conseguir la influencia que tenían.

- ¿Que mas habéis encontrado?.- Hermione lo miro con cierto brillo en los ojos.

- Hay multitud de libros de magia oscura. Algunos son únicos y otros fueron escritos por la misma familia.- al decir esto bajo el volumen.- Como un manual a seguir por otros.

- Esos libros serán los primeros en ser destruidos.- Hermione lo miro.

- ¡Son libros terribles pero…!.

- ¡Son manuales para ser un mortifago o algo peor!.- Harry respiro para tranquilizarse.- Te agradecería que respetes mi deseo.- La chica fue a protestar.- ¿Como te sentirías si alguien fuera atacado por alguno de esos hechizos por que no destruimos estos libros?.- la chica no supo que decir.- lo suponía.

- Algunos hechizos no son tan terribles y pueden ser útiles.- añadió.

- Pues arranca la página y quema el resto.- miro a su amiga.- No podría vivir si algo de aquí dañara a alguien.- la chica asintió.

- De acuerdo.

- ¿Tengo hambre que queda?.- dijo el moreno.

- Solo ese maldito baúl que no podemos abrir.- dijo Hermione.- Cuando Pansy lo toco uno de los cerrojos se abrió pero aun así, nada.- Todos miraron al chico.

- Hechizo de sangre.- la chica lo miro sonriendo forzada.

El moreno se acerco a un viejo y oscuro baúl. Sin duda era uno de los más grandes y viejos de todos.

- Sea lo que sea tiene que ser algo muy importante para hechizarlo así.- dijo Pansy.- Harry solo asintió.

El chico toco la tapa y otro cerrojo se abrió al tirar de la tapa esta no cedió un milímetro. El moreno bufo molesto. Saco su varita y se hizo un pequeño corte en un dedo.

- Al final hasta seré bueno con esto de cortar.- Puso el dedo sobre el negro baúl y este despidió una pequeña aura negra. El chico tiro y esta vez la tapa si se abrió.

Los cuatro miraron el interior con mucho interés. Gran cantidad de libros lo llenaban por completo así como unos gruesos fajos de pergaminos muy antiguos.

Ron trato de coger algo y Harry le cogió la mano. Saco la varita y murmuro un hechizo mientras pasaba la varita por todo el lugar. A la vista de todos solo un libro destacaba sobre el resto. Parecía tener un brillo distinto.

- Tocad cualquiera menos ese.- les dijo Harry.

La siguiente media hora los chicos fueron mirando cada documento y cada libro. La mayoría libros de magia oscura muy poderosa y para la sorpresa de ellos algunos de magia muy antigua pero que no parecían encajar con la línea de la familia.

- Seguro que eran para poder defenderse de los hechizos.- dijo Hermione.- Nos servirán para estudiar.- Harry y Ron se miraron preocupados.

El moreno había tratado de eliminar los hechizos del libro sin éxito. Incluso echo un par de gotas de sangre sobre el pero sin éxito.

Al final de la forma más increíble consiguió poder cogerlo. Una pequeña araña bajo y tuvo la mala suerte de caer sobre el libro. Quedo petrificada al instante.

- ¡Solo era un hechizo paralizante!.- dijo Ron molesto. Harry toco con la varita a la araña y…

- Era algo mas.- levanto el inmóvil insecto y sin poder evitarlo este se convirtió en ceniza en sus dedos.

- ¡Joder con los Noiresand!. No van de bromistas.- el pelirrojo trago saliva.

El chico no se terminaba de fiar del libro y uso un par de trozos de un destrozado baúl para sacarlo de su lugar y ponerlo sobre el suelo. Con esas tablillas abrieron este y comenzaron a mirar sus páginas.

- Esta escrito por algún miembro de la familia.- dijo Hermione.- A mano y la letra es parecida a otra que…- levanto la mano indicando que lo olvidaran. Todos centraron en el libro.

- No lo entiendo.- dijo Ron.

- Es francés.- le respondió pansy.- Parece ser un diario de algún tipo. Pero esto no lo entiendo parecen… silbidos.

A Harry se le ocurrió algo.

- Trata de leerlo como lo escribió.- Al hacerlo la chica, Harry sonrió.- ¡Es parsel!.- Todos lo miraron.- ¡Este tío consiguió escribir algo parecido a la lengua de las serpientes!.

- El parsel no puede escribirse es...

- Hermione te digo que es parsel lo he entendido.- la callo Harry.- Pansy ha dicho algo así como Apartar a la muerte.

- ¡La inmortalidad!.- Pregunto Ron.

- No se .- miro a su mujer.- ¡Lee algo mas!.- la chica con cierta dificultad siguió leyendo lo que ponía en el extraño diario. La cara de Harry era todo un poema.

Cuando la chica termino la pagina, el moreno aun no había reaccionado.

- ¿Harry que…?.

- Es un hechizo para desviar el avadra.- todo lo miraron sin creérselo.

- Es imposible nada puede desviar la maldición asesina.- Harry señalo el libro.

- Pues este hechizo dice como.- añadió rápidamente.- ¡Pero es solo teoria!. Y los requisitos para que funcione son demasiado concretos y delicados. Nadie se la jugaría con el. Además que requiere mucho control y poder.

- Entonces es solo un ensayo sobre un posible hechizo.- termino Hermione.

- Puede ser.- Dijo el moreno.- Dice los movimientos a realizar para desviarla pero el problema es que no lo puedes usar para salvarte a ti mismo. Tienen que interponerte entre la maldición y su victima y realizarlo.- pensó un segundo.- Es como si para que funcione tienes que estar dispuesto a sacrificar tu vida por la del otro. Eso parece que le da el poder para hacerlo. Debes mover la varita…- se quedo congelando en el primer movimiento.

- ¿Que pasa?.- pregunto Ron.

- Su madre.- dijo Pansy.- Ella hizo exactamente eso. Se sacrifico por Harry.- Unas lagrimas recorrían la mejilla del chico.

- Y Si hubiese conocido este hechizo podría seguir viva.

- El amor que te tenia fue lo que le dio fuerza a este hechizo.- añadió Hermione.

Pansy cogió la cabeza de su marido y lo refugio en su pecho. Harry apenas si se movió dejo que las lagrimas salieran libremente y se refugio en el abrazo que le daba su mujer. Sus amigos observaban la escena triste.

Un minuto después levanto la vista y miro a los ojos a Pansy.

- ¿Estas mejor?.- le pregunto ella.

- Gracias.

- Por ti siempre.- le respondió antes de besarlo. Después miro a sus amigos y les sonrió en agradecimiento. Suspiro y hablo al fin

- ¡Bueno!. Esto es muy interesante y creo que debemos anotarlo. Veamos que más hay aquí.

Entre Pansy y Harry fueron traduciendo el extraño libro y Hermione anotaba los hechizos que decían. Algunos no quiso ni recordarlos después de oír sus resultados y otros ni siquiera eran terminado cuando Harry prefería no decir nada.

Habían llegado a una parte en la que el mago describía un pequeño viaje a oriente. De cómo aprendió magia de los magos egipcios y de cómo estos le hablaron de otra magia olvidada hacia ya años.

- Esto no me gusta.- dijo Ron. Los demás asintieron.

Pansy continúo traduciendo el diario. Solo los hechizos parecían estar en Parsel el resto era francés.

- Aquí habla otra vez en Parsel.- dijo la chica antes de leer los extraños silbidos y susurros.

La cara de Harry palideció.

- Esto no puede ser.- Fue lo que dijo el chico.- Apartaos.- apunto al libro con la varita.

- Harry espera que pasa.- pregunto Hermione.

- Es un hechizo que deja sin voluntad.

- ¿Una variante del imperio?.- pregunto Ron. Harry nego.

- ¡Peor!. Te deja con plena conciencia de quien eres y que haces.- Hablaba con voz seria y parecía hasta asustado.- Pero obedeces ciegamente a quien te lance este hechizo. Mientras vivas.- todo se pusieron serios.- No es como el imperio que te puedes resitir, si te lo lanzan no tienes salida.

- Tenemos que destruirlo.- la que hablo fue Hermione si esto llegara a malas manos…

- Seria el favorito de esos desgraciados.- termino Ron.

- ¡No es tan fácil!.- aun al decirlo Harry no se sentía muy tranquilo.- La condición para que el hechizo funciones es demasiado… peligrosa para cualquiera.- Pensó un segundo.- Por lo que dice, ligas tu mente a la de tu victima. De alguna forma sabes todo lo que piensa y siente. Mientras más mentes tengas más fácil es que tú mismo te vuelvas loco. La muerte de tu victimas también la sientes tú. Poco a poco tu mismo acabas destrozado, tu mente se mezcla con la de tu victima y acabas perdido dentro de ti mismo.- Paro un segundo.- consigues someter a tu objetivo pero el precio es demasiado alto.

- Estoy segura de que mas de uno lo usaría sin preocuparse demasiado.- dijo Pansy.- a fin de cuentas ya están locos.- Varios nombres vinieron a la mente de los chicos.

- ¿Quien crearia algo asi?.- dijo hermione.

- Mercaderes de esclavos.- dijo Ron. Cuando estuve en Egipto con bill. Nos dijeron que antiguamente había varias castas de magos. Los de las castas más bajas se encargaban de… controlar a los esclavos. Se piensa que lo hacían asustándolos con hechizos pero…- se estremeció.- creo que esta era otra forma mas efectiva.

Pansy había estado leyendo algo más del libro.

- Puede ser. Dice algo de un viaje a una zona remota de Egipto.

- Eso explicaría la fe ciega de los antiguos egipcios por determinados faraones y sacerdotes.

- Terminemos de leer esto y destruyámoslo.- dijo al fin Pansy.

Poco mas sacaron de ese extraño diario todos eran hechizos muy antiguos y a cada cual mas oscuro y peligroso. El autor no añadía ningún contra hechizo ni posible forma de evitarlo.

Harry lo destruyo sin miramientos. Aunque necesitaron varios hechizos para no dejar rastro de el.

Muchos libros mas y documentos siguieron su mismo camino.

Los duendes entraron al notar el olor de la sala. Sin decir nada salieron dejando allí a esos locos magos.

Era entrada la tarde cuando los cuatro hambrientos magos salieron del banco mágico. Todavía quedaba mucho por descubrir pero lo principal estaba hecho.

Aun seguían pensado en lo que habían leído en ese libro. Y todos estaban más que contentos con que ese macabro conocimiento desapareciera.

Nada mas llegar a la mansión una lechuza entro por la ventana y se poso delante del pelirrojo.

Este tomo el mensaje y se quedo pálido.

- ¡Ron!.

- ¡Tonks esta de parto!.- miro a su mujer.- Mi hermano esta enviando lechuzas a todos.- sonrió.- Esta muy nervioso.

- Pues si que escribe.- dijo divertido harry.

- ¡No!. Es solo que esta carta era para Bill y me la ha mandado a mí.- todos sonrieron.

- Vamos.- termino Pansy.

Fueron los segundos en llegar a san Mungo. Podían ver a Charly pasear de un lado a otro. Junto a el su madre trataba de tranquilizarlo.

- ¡Charly!.- el chico sonrió al ver a su hermano.

- ¡Ron!.-miro a todos.- Me alegro que te llegara la lechuza.- El pelirrojo le tendió la nota.

-Espero que enviases otra a Bill.- Tomo la carta y sonrió.

- Perdona estaba muy nervioso. Nyn se puso de parto justo en… ¡déjalo!.- todos sonrieron. Conociéndola seguro que habría sido algo digno de verse.

- ¡Esa ha sido la bruja que ha puesto perdida toda la entrada del ministerio!.- bromeo Fred.

- ¡Sin duda es una marca digna de nuestra cuñadita!.- termino George. Todos miraron a Charly.

- Se… empeñó en ir al misterio… para ver a unas amigas… y en la mesa de las varitas…

Solo pensar en la situación hizo que todos estallasen en risas. Una Tonks gritando y avergonzada y un asustado controlador de varitas sin saber como etiquetar lo que pasaba. Molly hacia lo posible por callarlos y contener ella misma la risa.

- ¡Dejado ya todos!.

- ¡No le digais que os lo he contado ya sabeis como es!.

- ¡No hara falta!. Mañana lo sabrá el ministerio entero y por añadidura seguro que saldrá un artículo en el profeta.- dijo George mientras le ponía un brazo por encima a su hermano.

- Seguro que podréis contarle la historia a vuestro hijo y tendréis el profeta como prueba.- Ambos se alejaron al ver como su madre se lanzaba a por ellos.

Más conocidos y amigos llegaron al lugar. Pero lo que comenzó como algo alegre y familiar se convirtió en todo un acto de masas.

El primer niño nacido bajo la ley mágica. No tardo mucho en aparecer el ministro de magia y cantidad de reporteros de publicaciones mágicas.

Por petición, más bien por evitarse ser atacado por Molly Weasley, El ministro pidió a los aurors que alejaran a toda aquella gente del lugar.

Charly no se daba cuenta de lo que sucedía. Solo tenía ojos para la puerta tras la que habían llevado a su mujer.

Después de una angustiosa hora un medimago salio con un paño liado.

- ¿El esposo?.- Charly nervioso se acerco.

- ¡Yo…!. ¿Como esta ella?.- el medimago sonrió.

- Esta bien. Cansada como es natural pero bien.- Levanto una esquina del bulto que traía.- Me pidió que le presentara a su hijo.- La sonrisa del pelirrojo no podia ser mas grande. Tomo al pequeño en brazos y le miro la cara.

Como si supiera lo que sucedía el pequeño abrió tímidamente los ojos.

- ¡Hola…!.- apenas podia hablar.- Soy tu papa.- A su lado Molly y justo detrás como podían el resto de los Weasley.

- Puede pasar un momento a verla y llevarle al pequeño.- dijo el medimago.- ¡Pero solo el!.- Dijo mirando a todos. El chico no reaccionaba.

Algo se escucho detrás.

- ¡Reacciona Weasley por lo que mas quieras!.- la voz de Snape se oía distinta a lo habitual, mas… divertida.

-¡ Severus…!.- Lupin trato de que se callara.

- ¡Vamos!. ¡No es para tanto!.-miro a su seria y embarazada esposa.- ¡Es maravilloso!. Pero no hasta el punto de…

- ¡Metiste la pataaa!.- le dijo Lupin alejándose un paso. Al mirar la cara de su mujer supo que el licántropo tenía razón.

- Pienso hacer que te fotografíen cuando llegue el momento.- dijo Séptima Snape.- Y hablaremos.

- ¡Perdona pero es que…!.- La mujer levanto la mano y todos pudieron ver lo rápidamente que el profesor se callaba. Al mirarlos reacciono.- ¿Algún problema?.- Todos volvieron a mirar al pequeño.

El ministro aprovecho el momento.

- ¡Me alegro por usted señor Weasley!.- dijo palmeándole con suavidad la espalda.- ¡Pero antes de entrar!. El ministerio le agradecería que usted y su hijo hicieran acto de presencia ante las cámaras. No por nada es el primer niño nacido bajo la ley y…

- Señor Scrimgeors si piensa que voy ha hacer eso esta usted loco.- miro a su hijo.- Este pequeño y yo vamos a ver a su madre.- el ministro fue a replicar pero la cara de todos los Weasley le advirtió de lo contrario.

- ¡Si bueno es comprensible!. Pero… después…- el medimago negó.- ¡Entiendo!. Creo que… tengo que ir a ver a la prensa. Agradecería que en cuanto les sea posible se pasasen los tres por el ministerio para… la presentación.

- Hablare con Nyn.- fue lo unico que dijo Charly antes de desaparecer por la puerta en busca de su mujer.

- ¿Que ha pasado?.

- Ayer vimos a Potter y sus… acompañantes entrar en Grymgotts.- El mago pensó un instante.

- Algo pasas allí, va demasiado.- Miro a todos .- ¿Témenos a alguien en el banco?.

- ¡No!. El más cercano callo cuando ataquemos.

- Seria bueno saber que se trae entre manos.

- Un conocido me dijo que Potter ha visitado a los duendes en relación con la bóveda de los Black.- Alguien salio de las sombras.

- ¿Estas seguro?.- la que hablo fue una mujer.

- ¡Si!. Los duendes revisaron sus posesiones y el se ha encargado de revisar el resto de las pertenencias.- sonrió burlón.- Dice que los asusto cuando se puso a quemar no se que en la bóveda.

- ¿Qué podrían quemar en…?.- la mujer se callo.- ¡Joder!.

- ¿Qué?.

- ¿Eres tan idiota que no lo entiendes?. ¡Los Black eran una de las familias más poderosas!. Tenían gran cantidad de conocimientos y hechizos muy antiguos y raros.- el mago se tenso.

- ¿Insinúas que… el hechizo?.

- ¡Casi seguro!. Y si Potter quemo algo en esa bóveda no te quepa duda que ese seria uno de los muchos que destruiría.- El jefe miro al mago.

- ¡Habla otra vez con tu conocido!. ¡Averigua todo lo que puedas!. Tenemos que saber que ha podido conseguir en esa sala.

- ¿Y si destruyo el hechizo?.

- Cambiaran los planes pero el objetivo será el mismo. Matar a Potter y recuperar el poder.

- ¡Y a toda su estirpe!.- dijo alguien.

- ¡Por supuesto Parkinson!.

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Aquí estamos una vez más.

Este cap me salio mas de transición.

Tenia que sacar todo el tema del hechizo que tanto buscan y que Harry aprendiera algunos hechizos me parecía interesante. Ya veréis algunas utilidades de estos.

Pasemos a los RR.

Darkpotterr90: Una pareja interesante…

Meital-lupin: No siempre habrá Mortifagos y magos oscuros

Silver d Wolf: Tengo pensado una descripción del centro de estudios pero no será demasiado detallada. Algo básico.

Susigabi: Ya tiene para mas de una vida creo que con eso bastara.

Dark LUnaci: Alguien que ha vivido peleando tienen que hacer algo que prosiga no crees?

JUansorvolopotter: No se que decirte ya esta demasiado harto de atención aun no se que hacer. Pero creo que lo de medimago le queda bien. Como he dicho no siempre habrá magos oscuros amenazando y al final acabarían todos en una oficina. Algo muy triste si lo piensas. De esta forma todos seguirán ayudando a la gente de otra forma.

Un saludo también a Karen por dejar su RR. Una gran lectora.

Gracias de nuevo por dejar vuestra opinión. Me conformo que lo que escribo os entretenga durante lo que tardéis en leerlo.

Para el proximo cap. Tengo un par de cosas pensadas que creo que resultaran muy divertidas.

Hasta la próxima

Alohopotter.