24. Un nuevo miembro y más sorpresas.

El ministro se quedo con las ganas de presentar al pequeño Arthur a los medios. Tonks se negó completamente.

- ¡No permitiré que nuestro hijo sea usado por el ministro!.- le dijo al representante del ministerio a lo que Charly asintió conforme.

- ¡Pero usted es una Auror!, y debe…

- ¡Mas a mi favor!. Le recuerdo que todo lo relacionado con los auror no puede comentarse libremente y por lo tanto lo que quiere el ministerio esta en contra de su propias normas.- El mago no supo que responder.

- Si ustedes quisieran creo que…- Charly se levanto.

- ¿Es usted sordo?. ¡Ya ha oído a mi mujer!, ¡la respuesta es no!.- El pelirrojo parecía tan furioso como los dragones a los que había cuidado. El mago del ministerio salio rápidamente de la habitación.

Ni que decir tienen que todos estaban conformes con lo dicho.

Al final el ministerio solo pudo decir lo que ya se sabía. El nacimiento del primer bebe con la nueva ley. Añadieron una disculpa por no poder presentar al pequeño y la familia y poco mas se supo del recién nacido.

Paso un mes con cierta tranquilidad quedaba poco para que los chicos recibieran la lechuza con el material que tendrían que comprar y la comunicación oficial del comienzo de las clases.

En ese tiempo habían pasado varias veces por la cámara de los Black para terminar de organizar todo y detallar su contenido.

El resto del tiempo Hermione lo paso dentro de la gran biblioteca de la mansión, para disgusto de Ron.

En más de una ocasión la acompañaba Pansy y en esas ocasiones los chicos aprovechaban para jugar al ajedrez o al snack explosivo.

También se acostumbraron a salir por la parte muggle y disfrutar como dos parejas normales.

Algo que siempre aprovechaban en las noches. Mas aun el día en el que se celebraba el primer aniversario del gran enlace mágico y primer aniversario de las parejas bajo la ley.

Se organizo un gran baile a la que todas las parejas fueron invitadas. Achacando problemas de salud las parejas decidieron no acudir. Para el tremendo disgusto del ministro.

Ellos disfrutaron de una y pequeña cena con sus amigos, seguida de una tremenda noche de pasión. La magia recorrió toda la mansión. Incluso el viejo elfo notaba que algo muy poderoso sucedía allí. Pero no se quiso arriesgar a molestar a su nueva ama si aparecía.

Por parte de los mortifagos no había noticia alguna. Parecían haber desaparecido de la faz de la tierra.

El día del cumpleaños del moreno todos se reunieron en la mansión. La pareja estaba feliz de estar con sus amigos. Pansy demostró que era una gran anfitriona y además disfruto como una más.

Tonks y Charly acudieron con su pequeño, siendo el centro de atención de todas las mujeres.

A la hora de los regalos el pobre chico no sabía por cual empezar.

Como era normal cada uno le hizo un regalo acorde con sus ideas. Hagrid le regalo una caja de aspecto sospechoso. Con cierto recelo la abrió en su interior había un pequeño y feo polluelo.

- Hagrid gracias pero…- no sabia que decir.

- Espero que te guste lo encontré por casualidad y creo que lo mejor era que lo criases tu.

- Si pero.- al mirar al animalito vio como algunas pequeñísimas plumas doradas comenzaban a nacerle por las alas.- ¡Joder!. ¡¿No me digas que…?!- el gran hombre asintió riéndose.- ¡Un polluelo de fénix!.- todos se quedaron ahombrados. El animalito abrió los ojos en ese momento y se quedo mirando al moreno. Poco después dejo salir unas alegres y animosas notas.

- Parece que le gustas.

- Pero… un fénix.

- Ellos eligen a sus dueños y parece que este te ha escogido a ti.- añadió.- Lo encontré por casualidad estaba solo en una montaña.- miro a todos.- ¡Os lo juro¡. ¡Antes de tocarlo espere por si tenía una madre o alguien cerca!. Incluso Olympe se molesto por esperar tres días allí.

- ¡¡Hagrid…!!- MC Gonagall lo miro severa.

- ¡Lo juro Minerva!. ¡El pequeñín estaba solo!. ¡No dudo que podría sobrevivir pero creo que así será más feliz!.- miro al moreno.- Creo que te ayudará cuando seas un gran auror.- Harry se puso tenso.- ¿Qué, he dicho algo malo?.

- Hagrid.- hablo Pansy.- Al final estudiaremos los dos para medimagos, no para aurors.- El semi gigante miro al chico.

- ¡Pero si tu querías ser un gran auror como tus padres!.¡¿Por que ahora no?!.

- ¡Quería!. Hasta que me di cuenta de que solo seria una vistosa marioneta del ministerio y eso nunca.- miro serio a su amigo.

- Si… bueno.- sonrió.- Te entiendo y si tu es lo que quieres por mi estará bien. Serás un gran medimago.- le dio con su gran mano en el hombro.- Pensándolo bien incluso el pequeño te será mucho mas útil.

Harry puso el dedo junto al pequeñín y le acaricio el pico.

- ¿Tú que dices?.- como respuesta el ave cerró los ojos y levanto el pico disfrutando de la caricia.- me agradas. Por ahora te puedes quedar si decides marcharte no habrá problema.

- ¿Como lo llamaras?.- pregunto el semi gigante.

- Creo que esperare a que el decida si quiere quedarse o no.- Sonrió el moreno. Dumbledore desde lejos asintió ante lo dicho.

- ¡Abre el nuestro le gritaron los gemelos!.- los dos le acercaron un gran paquete.

Al abrirlo pudo ver un gran letrero

- ¡Medimago Potter!. ¿El mas cualificado para tratar todos aquella maldición oscura y no tanto.?- sonreía al leerlo.- ¡Así como cualquier efecto secundario relacionado con los magníficos sortilegios Weasley!.- Todos los miraron.

- ¿Acaso es mentira?.- Fred hablo como si fuera lo mas natural del mundo.

- ¡Además de que será un gran medimago es socio nuestro y es bueno tener publicidad extra!.- Todos rieron su broma menos su madre.

- ¡Ya os daré yo publicidad!.

- ¡Mama!.- ambos acabaron detrás de sus avergonzadas esposas.

- ¿Como puedes tratarnos así delante de nuestras parejas?.- dijo el otro. En eso Katie le tomo la mano.

- Tranquilo no pasa nada.- miro a Alicia y ambas se apartaron.

- Molly…

- Todos tuyos.- dijeron a la vez. Todos rieron la gracia menos los dos pelirrojos.

Lupin y Snape le dieron un pensadero y ambos compartieron recuerdos de sus padres con el.

- Debo admitir que no poseo recuerdos agradables de… James Potter.- a Snape le costo decirlo. Pero si de Lily.- Harry abrazo a ambos sorprendiendo al profesor de pociones.

- ¡Gracias!. Es un regalo genial.

Recibió algunos mas así como una fantástica tarta de la matriarca Weasley. MC Gonagall le obsequió con varios libros raros de magia curativa y Dumbledore hizo otro tanto. Cierta castaña los mirada de lejos con los ojos muy abiertos. Harry asintió a su amiga que sonrió.

Ron y Hermione le regalaron un pequeño maletín.

- Los médicos Muggles solían llevar estos maletines con sus instrumentos y se nos ocurrió que podría gustarte tenerlo.

- ¡Fantástico!. ¡Gracias chicos!.

El último regalo fue el de Pansy.

Cuando el chico lo abrió se quedo asombrado.

- Es un reloj.- Dijo al sostener un gran reloj circular ante el. Había solo dos manecillas y cada una tenia el nombre de el y de ella.- ES como el reloj de lo…- ella asintió.

- Siempre has querido una familia. Ron me contó sobre el reloj de su familia- le tomo de la mano.- Pensé que esto podría ser una forma de comenzar con la nuestra.

El chico noto que había una pequeña cajita junto al reloj, al abrirla vio muchas mas agujas.

- ¿Y esto?.

- Para el futuro. Para nuestros hijos.- el chico se puso pálido.- ¡Por ahora no harán falta!.- el sonrió y le dio un beso.

- ¡Gracias es genial!.- ambos se dieron un profundo beso.

Todos comenzaron a celebrarlo había una gran alegría en la sala y cada cual reía, comía y bebía. Bromeaban sobre cualquier cosa pasada o presente. Felices por disfrutar ese momento.

Todo cambio en un segundo.

Lupin se fijo en que Aurora tenia muy mala cara al acercarse vio como se quejaba.

- ¿Aurora que pasa?.- los que estaban a su alrededor la miraron serios.

- Siento estropear la fiesta pero creo que… voy a tener a mi bebe.- todos la miraron serios.

Antes de pensarlo Molly y Minerva tomaron el control de la situación. Poco después estaban en San Mungo y mientras atendían a su mujer un preocupado Lupin daba vueltas de un lado a otro sin quitar el ojo a la puerta por la que se la llevaron.

Los medimagos de San Mungo aun no se habían repuesto de la primera avalancha de pelirrojos cuando llego esta segunda.

- Tranquilizare Remus todo ira bien.- le dijo Arthur.

- ¡Lo se pero…!.- como respuesta el patriarca Weasley le sonrió y el licántropo le respondió de igual forma.

Snape se acerco a su mujer.

- ¿Tu… te encuentras bien?.- lo decía preocupado. Ella lo miro sorprendida.

- Si solo estoy algo acalorada por la carrera pero nada…- lo entendió.- ¡No voy a tener a nuestro hijo ahora si es lo que temes!.- El sonrió.

- Voy a… apoyar a lupin.

- ¡Severus!.- el mago se hizo el desentendido, sin dejar de mirarla.

- ¡Tranquila!.- Se acerco a su nuevo amigo.- ¡Alégrate Remus!.- le puso la mano sobre el hombro.- Tendrás el cumpleaños de tu hijo junto con el de Harry.

- Si bueno…- lo paro.

- ¡Será maravilloso!. Ya estoy viendo la fiesta por todo lo alto el proximo año.

- Si será magnifica.- Se fijo en la divertida cara del profesor de pociones.- Estas pasándotelo en grande, ¿verdad?.- El le sonrió.

- No lo voy a negar, verte la cara es magnifico.

- ¡Tu eres el siguiente!.- le aviso.

- ¡Lo se!. Pero déjame disfrutar este momento. Ya lo harás tu.- ambos sonrieron divertidos.

- Hasta en este momento intentáis fastidiaros.- oyeron la voz de Dumbledore detrás de ellos.

- ¡Vamos Albus!. Creo que tendrás que admitir que nos llevamos mejor que antes.- bufo.- aunque tenga que admitirlo.

- No lo niego severus. Pero deberías pensar mas en tu mujer.- el mago se volvió a mirarlo.

- Séptima esta bien ya le pregunte antes de...- al mirar a su esposa la vio con una expresión de dolor.- ¿No me digas que…?.- se acerco a ella nervioso.

- Parece… que si.- dijo ante una nueva contracción.

- ¡Pero dijiste que…!.

- Creí que eran solo molestias por lo que había pasado.

- ¡Esto no puede ser!, ¡estabas bien y…!.

- ¡LLAMA A UN MEDIGAMO!, ¡¡YA!!.- le grito su mujer aguantando otra contracción.

Poco después Séptima Snape desaparecía por la misma puerta que su amiga con el mismo destino.

Delante de la puerta quedaron los dos maridos. Detrás todos estaban entre divertidos y preocupados.

- En algo tienes razón.- dijo al fin Lupin.- Nunca podremos olvidar sus cumpleaños.

Una hora después dos medimagas traían dos pequeño bultos en sus brazos.

Ambos varones se acercaron nerviosos.

- ¡Felicidades!.- ambos se acercaron y miraron con cierto temor y emocion a los bebes.

- Aurora…- lupin no se atrevía a hablar.

- Su esposa esta bien y la pequeña es completamente sana.- El licántropo sonrió.

- Una niña.- la cogió con emoción.

- Lo mismo le digo a usted.- severus asintió sin entenderlo.- ¿Me oyó?.- al fin reacciono.

- ¿Ehh?. Si que mi mujer esta… bien y mi hijo…

- Hija. Es también una niña.- El mago sonrió.

La otra enfermera dijo algo que dejo a todos sin saber que decir.

- En cuanto terminen con su hijo se lo traerán para que lo vea.- lupin la miro.

- Pero me ha dicho que es una…

- Ella si pero el otro bebe es un varón.- le sonrió.- son gemelos.

- ¿DOS?.- no terminaba de reaccionar.

- ¿Yo también tengo…?.- Snape levanto dos dedos. La enfermera sonrió.

- No, solo el caballero. Si nos acompañan podrán ver a las madres.- ambos aun sin terminar de reaccionar asintieron.

Los padres desaparecieron junto con los bebes para ver a la madres. Los gemelos no paraban de reir.

- ¡Esto es genial!.

- ¡Las merodeadoras!.- será digno de verse.

Quince minutos después los felices padres salían por la puerta con caras de idiotas.

- Felicidades a ambos.- les dijo dumbledore.- Aunque no puede negar que parece que Remus se ha propuesto volver loco a Severus.- El licántropo sonrió.

- Dos.- fue lo único que pudo decir. Snape bufo.

- Tendréis que tener cuidado o al final seréis una manada.- lo miro divertido.- no creo poder soportar un día entero rodeado de Lupins en todos los años.- ambos sonrieron.

Todos se reunieron alrededor de los padres y empezaron a felicitarlos y bromear. Hasta que Fred sugirió que si una de las merodeadoras se parecía a Sirius Black con su fama de galan… No termino la frase al ver las caras de ambos padres.

Entre tanta broma Harry se sintió intranquilo. Busco con la mano ya su mujer y no la tuvo a su lado. Al buscar por todas partes la chica tampoco estaba allí.

- ¿Pansy?. ¿Alguien ha visto a Pansy?.- todos miraron alrededor sin ver a la chica.

- Estaba justo a tu lado ahora mismo.- dijo Hermione.

- ¡Esto no me gusta!.

- Tranquilo habra ido a…

- ¡Ron!, tengo un mal presentimiento.- Toso sabían que si el chico estaba así de nervioso San Mungo pagaría las consecuencias.

- NO te preocupes.- Dumbledore se acerco.- Seguro que habrá entrado en el baño.- Al decirlo miro a MC Gonagall y la mujer asintió.

- ¡Voy a llamarla!.

- ¡Mientras!. Será mejor que Remus y Severus se aseguren de que no se ha colado a ver a los pequeños.

- Puede ser.- respondió Lupin el junto con Snape entraron de nuevo.

- El resto tranquilicémonos y busquemos por la planta.- miro a Harry.- No podemos organizar un escándalo por una tontería.- Harry fue a protestar.- Si sale del baño seria algo… violento…

- Entiendo.

- Por si acaso que cada cual mire por la planta.

MC Gonagall salio del baño femenino.

- Aquí no hay nadie.- se la veía seria. Lupin y Snape salieron negando.

- ¡Que nadie se mueva solo!.- dijo al fin el director.- Pregunten a los medimagos y en caso de encontrarla manden un patronus.

- ¡Eso es!.- Harry saco la varita y convoco al magnifico ciervo.- ¡Espectro patronus!.- el animal apareció cegando con su luz a todos. Varias personas se pusieron nerviosas al ver al animal y sospecharon del ataque de un dementor.

- ¡Tranquilícense todos!.- dijo en voz alta Dumbledore.- ¡No hay un dementor ni remotamente cerca!. ¡Este patronus es solo para expresar la alegría de un nacimiento!. ¡Les aseguro que no hay peligro!.- la gente dejo de alterarse aunque no guardaban las varitas.

El animal miro a Harry.

- ¡"Búscala por favor"!.- Pensó el chico. El animal se giro y comenzó a correr por el pasillo.

- ¿Que quieres hacer con un patronus?.- pregunto Molly.

- ¡La buscara y le dará el mensaje!.- respondió Bill.- ¡Buena idea Harry!.- Nadie podia estar mas lejos de la verdad. Solo sus amigos sabían de la otra curiosa habilidad del plateado animal.

Pansy se agacho para esquivar la maldición. No reconoció a la tipa. Y para añadir como pudo ser tan imbecil como para creerse que necesitaban los datos faltantes y que precisamente se los preguntaran a ella.

La alegría la hizo confiarse.

- ¡Ríndete puta!.

- ¡Claro!. ¡Para que me mates tranquilamente!.- le respondió mientras evitaba otra maldición.- ¿No sabes que todo en esta vida hay que ganárselo?. ¡Esforzaos un poco!.

- ¡Será un placer matarte!.- le dijo la mujer.- ¡Dejaremos un maravilloso mensaje para tu maridito!.

- ¡Si eres buena incluso te matare deprisa!.- reía otro.- ¡Claro si me lo pides de rodillas!.

Un trozo de la pared salio volando cortándole en la mejilla. Casi todo el mobiliario estaba ya destruido. O se le ocurría algo o tendría problemas. Era difícil esquivar tanta maldición en un lugar tan estrecho.

No podia esperar ayuda ya que esos desgraciados habían tenido cuidado de no levantar sospechas y hechizar la sala nada mas entrar. Solo dependía de ella el salir viva de allí.

- ¡Disfruta tus últimos momentos!. ¡¡AVADRA KEDRABRA!!.- la maldición paso junto a ella.

- ¡¡Cruccio!!.- esta vez no pudo esquivarla.- ¡Ya eres mia!.- decía la mujer con cara de psicópata.

La morena aguantaba como podia el intenso dolor. No era la primera vez que la recibía y aunque el dolor no menguaba estaba comenzando a presentar resistencia a la parálisis que le provocaba.

Cuando los mortifagos vieron como intentaba levantar la varita no se lo creían.

- ¡Intenta resistirse a la maldición!.

- ¡Mátala!.- Cuando ambas varitas la apuntaban Pansy sonrió.

- Tarde. ¡Repulso!.- El rayo dio en todos los trozos de mueble del suelo. Exactamente el objetivo que buscaba.

Los trozos de madera se pusieron delante de ella. Dos recibieron las maldiciones asesinas y estallaron en mil pedazos. El resto dio de lleno en los mortifagos, consiguiendo que el que mantenía la maldición la parara y que los otros dos se agacharan para no recibir la lluvia de trozos.

Los tres magos no tuvieron tiempo de reponerse.

- ¡Incarcelo!.- la bruja quedo completamente envuelta en unas fuertes ataduras.- ¡Expeliarmus!.- otro mago salio despedido y perdió su varita.- ¡Protego!.- El tercero mando a ciegas un conjuro y la chica se protegió.- ¡Expeliarmus!.- la bruja perdió su varita antes de poder reaccionar.- ¡Incarcelo!.- El mago desarmado acabo tan bien envuelto como su compañera.

- ¡Maldita traidora!.- el único mortifago que aun quedaba se quedo sin saber que hacer por la habilidad de la chica.- ¡Eres mejor de lo que nos dijeron!.

- ¿Que pasa!. ¿Hay envidia?.

- No se puede tener envida de los muertos.- le respondió.

- ¡Sácanos de aquí?.- gritaba la mortifaga.

- ¡¿Qué esperas?!.- añadió su compañero.

- ¡Esperad!. Es muy buena y no me puedo despistar.

- ¡Suéltanos y entre los tres…!.

- ¡Si igual que ahora!.- No quitaba los ojos de la chica que permanecía frente a el tranquila. No se le ocurría una forma de conseguir matarla. O si…- Me has sorprendido. ¡Te propongo un trato!.- Pansy alzo la cesa.- ¡Si nos ayudas a acabar con Potter!, ¡haré todo lo que este en mi mano para que seas perdonada!. ¡Es más!. ¡Dejare que te cases con mi hijo!.- la cara de asco que puso la chica era evidente.

- ¡Ni loca!. ¡Viéndote a ti, así será el otro gorila!.- el mago se enfado.

- ¡Serás zorra!.- apunto con su varita.- ¡Avadra…!.- Pansy se agacho hacia un lado.- ¡Te tengo!.- sonrió al verla vulnerable.- ¡Cruccio!.- Lo que paso nadie se lo imagino.

Pansy apoyo la pierna contra la pared y con cierto trabajo se estiro para impulsarse hacia el otro lado. Lo suficiente para salir de la zona de la maldición justo a tiempo y bajo la mirada de un asombrado mortifago. No podia negar que sintió algo de dolor al hacerlo pero le sirvió para estar lejos de la maldición y tener al mortifago completamente a su merced.

- ¡Desmallus!.- El mago no pudo hacer nada por evitar o protegerse de la maldición.

- ¡Noo!.- gritaron sus compañeros al ver como su única oportunidad de escapar era reducido.

- ¡Incarcelo!.- Los tres mortifagos quedaron de la misma forma en el centro de la sala. Pansy los miro con una cara totalmente Slytherin que incluso hizo a los mortifagos preocuparse.- Ahora quiero saber algunas cosillas. ¿Si no os importa?. Y de vuestras respuestas dependerá que llame a los aurors o esto quede en un duelo para defender mi vida.

- ¡No serias capaz!.- sonreía nerviosa la mujer.- ¡Eres de ellos y…!.

- ¡Cierto!. Soy de ellos. Pero algo que no hay que olvidar es que soy una Slytherin y me criaron bajo ciertas normas.- la miro de cerca.- No hace falta recordarlas.- la miro sonriendo.- Ya conoces como es… el que fue mi padre. ¿Crees que no seria capaz?.- la mujer perdió cualquier rastro de tranquilidad.

- Si hablamos estamos muertos.

- ¡Voldemort ha muerto!.- los mortifagos se asombraron de que la chica pronunciara el nombre.- ¿Aun teneis tanto miedo?.

- Hemos… hecho un jura mento.- dijo otro.

- ¿De quien fue la ocurrencia?. ¡Es verdad no podeis decirlo!.- penso un instante.- yo hablo y vosotros os… asustais, ¿vale?.- los miro.- Solo conozco a munos pocos lo suficientemente listos y Malfoy esta fuera de juego.- los miro y no reacionaban.- ¿Lestrange?.- la maga abrio los ojos asustada.- ¿Bellatrix lestrange sigue viva?.- la cara del tipo lo decia todo.- ¡Entiendo!, no podeis hablar. .- penso un segundo.- Eso significa que hay mas de los mas cercanos.- miro a los mortifagos. Todos miraban hacia otro lado.- Parece ser que he dado en la diana.- se encogio de hombros.- ¡Al menos algo he sacado!.

En ese momento un ciervo plateado entro por la puerta.

Harry y algunos más siguieron al animal. Apenas habían recorrido tres pasillos cuando fueron parados por dos personas.

- Por aquí no pueden seguir.

- ¿Desde cuando eres medimago Covert?.

- ¡Snape!.- el mortifago trato de sacar la varita pero algo lo lanzo hacia atrás al igual que a su compañero.

- No puedo perder el tiempo con vosotros.- Harry los ignoro y siguió a su patronus.

El resto miraban maravillados lo que había hecho. Snape se acerco a LUPin.

- No he visto su varita.- el licantropo miro al chico y se dio cuenta de ese detalle.

- Recuérdame no molestarlo.

Harry vio como su patronus entraba en una sala. Al tocar la puerta noto un hechizo. Sin pensárselo apoyo las manos y este desaprecio.

Al abrir la puerta vio aliviado a Pansy sonriéndole.

- ¡Hola!. ¿Me has echado de menos?.- El se acerco y la abrazo dándole después un profundo beso.- Creo que eso es que si.

- ¡¿Estas bien?!. ¡¿No te han…?!.- la chica miro al suelo y el hizo lo mismo. Allí estaban los tres mortifagos atados entre trozos del mobiliario.- Parece que no necesitabas ayuda.

- ¡Lo siento!. Me engañaron y caí como una idiota.

- Estas bien eso es lo que importa.

Dumbledore entro seguido de un par de aurors. Al ver la escena suspiro aliviado.

- Creo que deberían recogerlos. Tendrán que responder algunas preguntas.

- ¡Hemos hecho un juramento inquebrantable si decimos algo moriremos!.- respondió uno de los magos asustados.

- No seria una gran perdida después de todo.- le respondió Pansy en broma.- Parece que Bellatrix Lestrange sigue viva y hay algunos mas de los mas cercanos a Voldemort con ella.- todos dieron un suspiro, unos por miedo al oír el nombre y otros como Harry por sorpresa al oírselo decir a su mujer.

- Celebro que este bien señora potter.- le dijo Dumbledore.- Ya que todo ha vuelto a su lugar creo que es un buen momento para conocer a los nuevos miembros de la familia.- Al decirlo Snape y Lupin salieron corriendo para encontrarse con sus esposas e hijos. Dumbledore sonrió.- ¡Hay que ver como han cambiando ambos!.

Una vez todos reunidos Pansy tuvo que responder algunas preguntas a todos y por supuesto a los aurors del ministerio.

Era tarde al terminar y no pudieron ver a los pequeño así que cada cual fue a su casa, con la promesa de que volverían al día siguiente a conocerlos.

Nada más entrar en la mansión Harry abrazo con fuerza a Pansy.

- ¿Y esto?.

- Nunca he tenido más miedo que hoy. Sentí que podia perderte y quise morir.- la chica le tomo la cara con las manos y mirándolo a los ojos sonrió.

- Parece que me quieres mas de lo que dices.- el negó.

- Una vez dije que no sabia lo que sentía.- le acario la mejilla consiguiendo que la chica se estremeciera.- Ya no tengo dudas. Eres lo mas valioso y querido para mi. Estoy total y completamente enamorado de usted señora Potter.- Ella sonrió emocionada.

- Pues el sentimiento es mutuo. Cuando me atacan solo pensaba que podia morir sin volver a verte y eso me dio fuerzas.

- Parece que nos hemos vuelto una melosa pareja.- bromeo el.

- Y espero que eso no cambie nunca.

- ¡Nunca cambiara!.

- ¿Aunque me ponga vieja y arrugada?.- fingió tristeza.

- Serás aun mas hermosa.- Sellaron el momento con un apasionado beso.

- Creo que es mejor acostarse. Mañana será divertido.

- ¿Solo dormir?.- la miro de forma insinuante.

- Convénzame de lo contrario. Señor Potter.- el la tomo por la cintura.

- Estoy deseando hacerlo.

Un mago se adelanto.

- ¿Que tal ha ido?.

- Los han cogido a todos.

- ¿Pero consiguieron matarla?.- otro mago se adelanto.

- ¡No!. Ignoro lo que sucedió. Cuando me fui habían conseguido llevarse a la traidora a una sala. Después solo vi como se llevaban a todos al ministerio.- uno miro hacia donde permanecía una mujer.

- Tuviste una buena idea con el juramento. No dirán nada por la cuenta que les trae.- la mujer solo sonrió.

Cuando Harry y Pansy llegaron a la habitación que compartían sus profesoras oyeron unos gritos y vieron salir corriendo a los gemelos asustados.

Al entrar Aurora y Séptima trataban de controlar a sus alterados maridos.

- ¿Que ha pasado?.- pregunto la morena.

- ¡Esos… Weasley!. ¡No dejare que se acerquen a mi hija!.- decía Snape.

- Lo mismo digo.- añadió Lupin.

Harry y Pansy se miraron sin entender nada. Al final fue MC Gonagall la que respondió.

- Los señores Weasley han bromeado y la broma les salio mal.

- Lo sentimos pero nuestros maridos pueden ser algo idiotas sin querer.- Dijo algo avergonzada Alicia mientras Katie asentía.- Pero lo dijeron sin maldad.

- ¿El que?.- preguntaron ambios potter.

- ¡No pienso repetirlo!.- dijo Lupin. Snape gruño como respuesta.

- Entraron y vieron a los pequeños.- empezó MC Gonagall. Miro seria a ambos hombres.- Y cuando ambos dijeron que sus hijas serian una bellezas.- los dos magos se pusieron serios.- Fred y George bromearon sobre cual de los dos seria el primero en encontrarse a su princesita dentro de un armario de Hogwarts con un chico.

- ¡ESO NO SUCEDERA NUNCA!.- gritaron ambos. Nadie quiso contradecirlos.

- Severus no seas idiota. Es ley de vida.- le dijo algo molesta Séptima. Snape no podia hablar y parecía rezumar espuma por la boca.

- Es cierto Remus y recuerda que tu además tienes un hijo y que también podrían encóstratelo dentro de un armario.

- ¡Pero es distinto!.- nada mas decirlo supo que habia metido la pata.- ¡Bueno no pero…!.- no sabia que decir.- ¡No permitiré que ningún niñato le haga daño a mi pequeña!.- Aurora y Séptima se miraron.

- Solo un día como padres y ya son sobre protectores.- Dijo Séptima mientras miraba la carita de su hija.- Lo siento Atenea, pero tendrás que acostumbrarte a tu padre.

- Hermoso nombre.- oyeron decir a Dumbledore.- ¿Alguien me puede contar por que los gemelos Weasley me han pedido que los ayude a salvar sus vidas?.- Los dos varones bufaron. Los demás en pocas palabras le resumieron lo sucedido sin que los padres de los pequeños abrieran la boca.- Entiendo.- Miro a las mujeres.- ¿Me podríais presentar a mis futuros alumnos?.

Ambas mujeres sonrientes tomaron a sus hijos y los mostraron.

- Ella es, ¡Atenea Snape!.- una pequeña con algo de pelo negro y piel pálida abrió los ojos de un celeste muy claro. Snape a su lado sonreía como idiota.

- Y ello son Artemisa y Orión Lupin.- Harry. Sintió una pequeña punzada en el pecho. Pansy le tomo la mano.

- Muy buenos nombres.- dijo Dumbledore, mientras se acercaba a los Snape.- De padres inteligentes una mente brillante como la sabia diosa griega.- miro a los Lupin.- Y de luchadores, la diosa de la luna y el eterno cazador.- se froto las manos divertido.- Estoy deseando que estos pequeños lleguen a Hogwarts.- miro a todos.- Me alegro por vosotros.- suspiro.- Lamento no poder quedarme mas pero… tengo que atender un asunto en el ministerio.

- ¿Es sobre lo de ayer?.- prengutno Harry. El anciano asintio.

- Parece que lo del juramento era verdad. Dieron Veritaserun a uno y al comenzar a hablar murió.- miro al chico.- El resto han sido llevados a prisión.- Antes de salir se giro.- Hay algo que los señores Weasley no han tenido en cuenta.- miro a Alicia y Katie.- Ellos pronto serán padres y pueden e estar en la misma situación.- la alegría volvió a la cara de Snape y Lupin.- Aunque no se que podría ser peor dos alborotadoras pelirrojas en Hogwarts .- miro a los profesores con malicia.- O que al abrir una puerta alguien se encuentre a su hija con un pelirrojo.- no dijo mas y salio de allí rápidamente.

Para cuando Snape y Lupin pudieron reaccionar el anciano mago ya había desaparecido.

- ¡Eso no sucederá mientras yo viva!.- dijo al fin Snape.

- ¡No dejaremos que ningún Weasley se acerque a nuestras hijas!.- le respondió Lupin. Alicia y Katie miraban todo sin creérselo.

- No les hagáis caso chicas.- dijo Séptima.- Son más habladores que otra cosa.

- No tenemos nada en vuestra contra o vuestros hijos mientras no se acerquen a mi princesa.- dijo Lupin.

- ¡Calla remus y no digas mas tonterías!.- sonrió con malicia.- Recuerda que podría ser tu hijo el que estuviera al final con Atenea.- Ambos varones se miraron.

- ¡¡NUNCA!!.- dijeron a la vez.

Harry se acerco a Pansy y le hablo en voz baja.

- Cuando tengamos una hija recuérdame este momento por favor. La chica asintió.

Poco después la habitación se lleno de todo los conocidos de los matrimonios.

Fue divertido cuando a la vuelta de los gemelos estos fueron abordados por los padres y bajo la mirada divertida de todos tuvieron unas palabras con ellos.

Nadie tenía dudas sobre el contenido de la charla y después de ver la cara de ambos Weasley y la sonrisa de los adultos no quedaron dudas.

- ¡Severus!.

- Séptima, no he hecho nada.- su mujer lo miraba seria.

- Tanto tú como Remus parecéis los Kneazle que se han comido al ratón.

- ¡A mi no me metas!.- se defendió el licántropo.

- ¿Ahora eres un inocente espectador?.- le reprocho Aurora. El licántropo puso su mejor cara marca Black.- ¡Vamos remus que nos conocemos!.- miro a los asustados gemelos.- ¿Que os han dicho?.- Los dos se miraron. De frente ambos hombres los miraban serios.

- ¡Nada…!. Solo…

- ¡Unos consejos…!. ¡Para cuando…!. ¡Nos llegue el momento!.- su hermano asintió.

- Fred tranquilo ya sabemos lo que os han dicho.- Su mujer se acerco.

- Esto viene de ayer.- termino la mujer se su hermano.

- Alicia nosotros…- no término su mujer le sonrió.

- No pasa nada.- miro a Snape.- Si el será un padre protector, mejor que no se meta con una madre protectora.

- Cierto.- añadió Katie mirando a Lupin.- Somos aun peores.- Snape y Lupin sintieron un escalofrió y no tuvieron duda que hablaban en serio.

Nadie se podia creer que el temido profesor de pociones pudiera tener esa sonrisa y la cara de idiota mientras tenia en brazos a su pequeña hija. A su lado el sonriente Lupin sostenía a la suya, mientras las mujeres disfrutaban del pequeño.

LOS chicos miraban a las parejas junto a sus hijos desde el otro lado de la sala.

- Pronto nosotros también estaremos así.- dijo Luna. Todos la miraron.- ¿Que?. Es lo normal no se porque os extrañáis.

- Es que algo así aun nos… impresiona.- termino Hermione.

- Yo se estare aun peor que Snape.- dijo Neville.- Pero quiero ver la cara de estos dos.- señalo a Harry y Ron.

- ¡Hey!.- le protesto el pelirrojo.

- Pronto llegaran las lechuzas y tendremos que comenzar los estudios. Por el momento aun falta tiempo.- dijo Hermione para calmar a todos.

- Cierto. Estoy deseando que lleguen.- termino Pansy.- ¡Las lechuzas me refiero!.- añadió rápidamente sonrojada.

- Parece que fue ayer cuando terminamos en Hogwarts y ya estamos volviendo a los estudios.- finalizo Harry.

- Pero en esta ocasión será peor. Tendremos que hacer nuestro mejor esfuerzo para

conseguir lo que queremos.- Hermione miro a sus amigos.- En San Mungo solo entran los mejores.

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Siento mucho el retraso. En mi trabajo tuve que ir a otra provincia para cursos de formación.

Un mes entero y aun me falta.

Escribo a ratos en una libreta pero no tengo forma de pasarlo a limpio en el ordenador.

He conseguido unos días libres y por fin he terminado este Cáp.

Siento decir que no se cuando podré volver a colgar algo. Intentaré que no sea en tanto tiempo.

Vamos con los RR.

Annyuska 14: Intento que sea algo divertido y que guste. No se si lo consigo.

Dark Lunacy: Si crees que veras algo de lo que ha aprendido lo dudo. Pensé que era bueno que Harry tuviera un acercamiento con los duendes y se me ocurrió la idea. De todo lo que había en la cara de los Black algo tendría que ser útil no crees.

Juansorlopotter: En parte estoy de acuerdo. Pero piensa que tu mismo te respondes. ¿Quién dice que en el futuro alguien de la familia no es como ellos?. Si algo puede hacer daño a otros es mejor que no tenga la opción ¿No crees?.Lo de crear hechizos… me gusta tengo algo parecido en mi siguiente Historia. Creo que te sorprenderé.(No es algo tan genial, No esperes una maravilla).

Susigaby: Siento la espera.

Meital-Lupin: Gracias por leerla y como ya he dicho perdón por la espera.

Para el proximo capitulo al fin empiezan las esperadas clases y hay una sorpresita…

No esperéis mucho de los estudios será algo simple pero… tratare de que guste. Prometo más escenas de Ron divertidas.

Pidiendo de nuevo perdón por la espera se despide hasta la próxima

Carmen.(Alohopotter).