25. Se acabaron los días tranquilos.

- ¡Harry!, ¡llegaron las lechuzas!.- El moreno bajo rápidamente las escaleras en dirección a la biblioteca, lo seguía Ron.

Allí estaba su mujer leyendo una carta, junto a ella Hermione hacia lo mismo. En la ventana vio como una lechuza emprendía el vuelo. Otras permanecían esperando. En cuanto el chico se acerco un ave estiro la pata.

- Son las cartas del ministerio.- El chico le quito con cuidado la carta al ave. Esta emprendió el vuelo poco después.

Harry abrió el sobre. Le agrado que fuera del mismo estilo que las antiguas cartas que recibía de Hogwarts. Una carta de presentación. Y otra con el material que necesitaría.

Al verlo sonreír la chica adivino que es lo que pensaba.

- Si, se parecen a las cartas de Hogwarts.- el la miro.

- ¿Tan bien me conoces ya?.

- Lo intento.

El moreno tomo la carta.

Señor Harry James Potter:

Como Ya sabrá esta carta hace referencia a los estudio de medimagia que ha solicitado cursar. Ruego me perdone si cree que el contenido es algo brusco.

Antes de notificarle se me ha pedido que se le informe sobre la posibilidad de cancelar estos estudios y optar por los de auror. El ministerio se encargaría de todos los gastos que ello conllevara.

Si en un plazo de tres días no recibimos ninguna noticia por su parte entenderemos que rechaza esta opción y prefiere realizar los estudios de medimago como ya expreso.

En ese caso le informo que el comienzo del curso se llevara a cabo el día 10 de septiembre.

Podrá acudir a nuestro centro por medio de un traslador autorizado que encontrara en San Mungo.

Le recordamos que las instalaciones no son internas y podrá disponer de todo su tiempo como crea oportuno.

El material necesario del curso se enumera en la página anexa.

El resto de la información que necesite la podrá conseguir en nuestras instalaciones en cualquier momento.

Sin más me despido y esperamos contar con su presencia entre nosotros.

Un saludo de Evenice Halfling: Jefe de estudios del centro autorizado de formación medimaga Británica.

Harry suspiro al terminar de leer la carta.

- ¿Que?.- lo miro extrañada Pansy.

- Parece que nuestro querido ministro aun trata de conseguir otro auror.- le tendió la carta y tomo la hoja de material.

- ¡Este tío es imbecil!.- casi grito Pansy al terminar de leer.- Le dices que no en su cara y aun así hace que te manden esto.- golpeo la carta con la mano.- Empiezo a pensar que a los magos nos gusta que nos dirija un inepto.

- ¿Has visto el material?.- ella miro la misma hoja de su marido.

- Por encima. ¿Por que?.

- Aquí hay varios… objetos que no se ni que son.

- Tranquilo, seguro que Hermione si. – La aludida dejo de leer in momento y sonrió.-Además, mira.- señalo el final del pergamino.- Dan varias direcciones en el callejón Diagon para comprarlas.

- Menos mal.- Harry miro a su amigo.- Ron, ¿que tal el tuyo?.- el pelirrojo guardo su carta en la túnica.

- ¡Casi lo mismo!. ¡Pero para Auror!.

- Déjame ver.- dijo su mujer.

- ¡Lo siento!. Pero pone que nadie puede ver lo que pone.- sonrió forzado.- seguridad del ministerio o algo así.

- Al menos nos dirás cuando empiezas.- le pregunto Harry.

- El mismo día que vosotros.- Hermione dio un par de pasos y se colocó junto a su marido.

- ¡Ronnii!.- Mientras hablaba fue subiendo un dedo por la barriga de su marido hasta el pecho. El chico se estremeció.- ¿No vas a dejar que tu mujercita le eche un vistacito al material?.

- No me hagas esto Hermione.- se le veía muy excitado.- además no hagas eso delante de Harry y Pansy.

- ¡Tranquilo!, ¡Ronnii!.- bromeo el moreno.- Nosotros nos vamos y os dejamos intimidad.

- ¡No si…!.

- No pasa nada, ¡Ronnii!.- siguió Pansy.- Hermione, mañana iremos al callejón a comprarlo todo.

- ¡Chicos no…!.- la pareja se quedo sola en la sala.

- ¿Me dejaras verla ahora?.- la doble intención era evidente.

- ¡Joder!, Hermione no pareces la misma.- ella sonrió.

- ¿Y te molesta?.- el pelirrojo ya no podia decir mas. La rodeo con sus brazos y trato de besarla.- ¡NO!. Primero quiero echarle un pequeño vistazo a tu carta.- Sonrió divertida.- ¿No le darás ese caprichito a tu mujercita?.

- ¡No puedo!.- dijo nervioso.

- ¡Vamos Ronnii!.

- Sabes que si fuera por mi lo haría pero…- la castaña se separo.

- ¿No puedes ni dejarme echar una miradita?.- se hizo la ofendida y salio del cuarto.

- ¡Pero Hermione yo…!.- el portazo de furia de la chica fue lo ultimo que se oyó.

Un aliviado Ron dio un suspiro antes de sentarse.

- Si sigue cinco segundos mas me convence.- se rasco la cabeza.- Quien hubiera dicho que Cambiaria tanto al casarse.- se rió de lo que decía. Saco la carta y la ojeo.- Espero ser capaz de hacerlo.- suspiro.- necesito una ducha fría.

Cuando Hermione bajo la escalera al día siguiente aun permanecía seria. Ron bajo después intentando hablar con ella sin éxito.

Harry y Pansy se miraron.

- ¿Mala noche?.

- Lo siento Harry pero no puedo decir nada.- miro a Ron.- la confianza es lo primero en una relación.- No dejo que el pelirrojo hablara.- Vamonos a comprar nuestros materiales. Seguro que el señor Auror no puede decirnos lo que es por seguridad.

Harry y Pansy miraron a la chica y después a Ron. Este se limito a encogerse de hombros antes de seguir a su mujer fuera de la casa.

- Será un día muy duro.

- Me temo que si.- le respondió Harry a su mujer.

El grupo apareció casi a la vez en el callejón diagon. Los destrozos del último ataque ya no eran visibles y todo el mundo se movía por el lugar. Ya todos estaban acostumbrados a los aurors caminando de un lugar a otro. Paraban a los que parecían sospechosos. Lo normal era que pillasen a algún ladrón de poca monta o alguien que había comprado algún ingrediente peligroso o prohibido en el callejón Knockturn

No tardaron mucho en llegar a su destino. Túnicas para todas las ocasiones de Madame Makin.

Antes de entrar Hermione se paro y miro a su marido.

- Ron seria mejor que espere a que nos vallamos no valla a ser que veamos el color de tus túnicas.- Dicho esto sonriendo se giro y entro en el local.

La dueña miro sorprendida a los recién llegados. Aun estaba muy fresco en su memoria el estropicio con el tema del parto. Aunque el ministerio la indemnizó de sobra.

- ¿Que es lo que desean?.- los miro entre alegre y preocupada.

- Venimos por túnicas y batas para el curso de medimago.- La cara de la mujer se puso seria.

- Si, por supuesto.- Llamo con la mano a dos de las dependientas.- Tomadles medidas a todos para el material de San Mungo.- Las chicas asintieron.

- ¡Solo tres!.- corrigió la castaña.- Mi marido sera auror.- la ironia en la voz de Hermione era muy evidente. Un harto Ron ya no pudo aguantar más.

- Pues siento decir que la rencorosa de mi mujer se equivoca.- todos lo miraron asombrados.- Recordad este día histórico. ¡Hermione Weasley se ha equivocado!.-miro a la dueña del local.- ¡Si!, serán cuatro equipos completos para San Mungo.- Miro a su mujer.- Yo también estudiaré para medimago.

- Pero. Pero…

- Quería darte una sorpresa pero viendo como te lo tomas mejor será no volverlo a hacer nunca mas.- se acerco a una chica que comenzó rápidamente a tomarle las medidas.

- Ron… Yo…- la castaña no sabia que decir.

- Déjalo, creo que ambos hemos hecho estupideces hoy.- la chica tomo medidas al pelirrojo y se acerco al siguiente que era Hermione.

Esta se dejo hacer sin dejar de mirar a su marido. La otra dependienta tomo las medidas de los Potter en un momento. Anotando algunas indicaciones de Pansy.

- Es todo, estarán listas en una hora pueden pasar después a recogerlo todo.- Ron estaba serio y Hermione no dejaba de mirarlo. De pronto corrió hacia el y comenzó a besarlo con pasión. Algo a lo que el no se negó. Madame Makin se acerco a una de sus trabajadoras.- A las túnicas de ella ponle un hechizo para que se amplíe la tela, creo que pronto va a necesitarla.- señalo a Hermione.

- Pero…

- Hazme caso yo se lo que me digo.

La sesión improvisada de besos. Paro cuando Harry les aviso de que podían dejar eso para después de pagar.

Los avergonzados Weasley salieron los primeros de la tienda.

- ¿Nos contaras ahora por que cambiaste de idea?.- le dijo Harry.

- Si, pero mejor tomamos algo.- dijo señalando la acera de enfrente a la heladería mágica.

Tuvieron cierto trabajo para encontrar sitio ya que se acercaba la fecha para el nuevo curso en Hogwarts y por todos lados las familias hacían las compras.

- Ahora vas a explicarnos como es eso de que también serás medimago.- al oír a su amigo el pelirrojo se rasco la cabeza sonriendo.

- ¿Recordais cuando fuimos a rellenar la solicitud?.- todos asintieron.- Pues cuando Harry dijo que solo yo seria auror el ministro dijo algo que me molesto.

- Lo recuerdo.- dijo Hermione.- algo de que al menos un Weasley…

- Dijo que parece que al menos le seria útil como auror. Pero al decirlo desvió la mirada a Harry.- las chicas miraron al moreno.

- ¿Y que tiene que ver que tu...?.- lo entendió.- ¡Pensaba que si te controlaba a ti…!.- el pelirrojo asintió.

- Podría hacer algo para influenciarte de alguna forma.- sonrió.- Así que decidí que no me apetecía tanto ser auror como yo creía.

- Sabes que será mucho mas duro que en Hogwarts.- le dijo Hermione.- y lo del parto…

- ¡Si… bueno!. Eso tendré que trabajarlo mucho.- sonrió.- ¡Pero Harry ya me dio una buena idea!. No todos los Medimagos tienen que tratar con temibles y peligrosas heridas. Algunos se encargan de tratar maldiciones menores o hechizos mal hechos.- se encogió de hombros.- ¡Pues seré de esos!.- La castaña sonrió.

- ¡Serás genial!.

- Tengo practica de sobra.- se recostó en la silla.- Por algo fui el probador no oficial de todos los inventos de sortilegios Weasley.

- Entonces te daré mi placa seguro que tu la usaras mas que yo.- bromeo Harry. Ron puso cara forzada.

- Lo que mas me preocupa es que tienes razón.

Entre risas terminaron de tomarse los helados que les trajeron y todo el grupo fue hacia la herboristería y la tienda de calderos.

Al terminar recogieron sus túnicas y muy alegres regresaron a la mansión.

Harry suspiro tranquilo. Habían regresado de las compras sin tener que enfrentar ningún ataque, una novedad para todos.

De lo que no se dieron cuenta fue, que una vez que entraron en el callejón el departamento de misterios puso el callejón bajo un hechizo antiaparicion para prevenir ataques y en todo momento los aurors tenían orden de observarlos discretamente y no llamar la atención. Por si fuera poco algunos miembros de la orden los siguieron a cierta distancia.

Entre las sombras dos pares de ojos si se dieron cuenta de este detalle por lo que desaparecieron del lugar con rapidez.

Al fin llego el día que todos esperaban. En la mansión todo fueron carreras y nervios.

A falta de la señora Weasley, fue Hermione la que se encargo de que todos estuvieran listos antes de la hora prevista.

Antes de entrar en la chimenea, ambas parejas dieron un gran suspiro y cogidos de la mano aparecieron en el gran hospital mágico.

Por suerte pudieron convencer a Hermione de que no seria necesario aparecer con las túnicas verdes puestas. En cuanto llegaron un avergonzado chico se deshacía de la suya mientras se lo decía un medimago mayor.

- Ya se les dirá cuando deben ponérselas.- todos miraron a la castaña.

- Vale teníais razón.

Un mago anciano con una cara amable uso la varita para hacerse oír.

- ¡Bien venidos a San Mungo!. ¡Los aquí presentes han decidido seguir la carrera de medimago!.- hizo una pausa.- ¡Permítanme felicitarlos y al mismo tiempo advertirles!. ¡Aunque no lo parezca, ser medimago es una de las profesiones del mundo mágico con mayor número de bajas voluntarias!.- miro a todos.- ¡Al terminar su primer año algunos de los presentes habrán abandonado!.

- Lo llevo claro.- dijo Ron en voz baja.

- ¡Esto lo digo como un hecho no para infundirles miedo o desalentarlos!. ¡No todos están preparados para lo que esta profesión requiere!. ¡Estudio!, ¡entrega!, ¡dedicación y algo de sacrificio!.- tosió.- ¡Me estoy demorando!. ¡Perdón!. ¡Quiero que a medida que los nombre den un paso al frente y tomen lo que les daré!. ¡El traslador los llevara al centro!. ¡Allí se les dará la charla de bienvenida y se les informara de lo que estudiaran este año!.- algunos levantaron las manos.- ¡También se les contestaran cualquier pregunta!. ¡Comencemos!.- el mago miro un pergamino.- ¡Frederich Bomblert, August Buch!.- dos chicos se adelantaron y tomaron un zapato viejo. Nada mas hacerlo el mago lo toco con la varita y los chicos desaparecieron.- ¡Los siguientes!. ¡Denis Goshted y Hanna Habbot!.- Los chicos reconocieron a su antigua compañera.

- Después la buscaremos.- Dijo Harry.

- No sabia que quería ser medimaga.- dijo Hermione.

- ¡Tardus Mausd y Elisabeth Nochmiz!.- el proceso se repitió con varios alumnos mas. La verdad es que había muchos chicos de primer año. Llego el turno de Pansy y Harry. El medimago abrió los ojos antes de hablar.- ¡Harry y Pansy Potter!.- los pocos chicos que quedaban murmuraron entre ellos. Harry y Pansy de adelantaron y tomaron con rapidez un trozo de tubo metálico.

Desaparecieron con el habitual y molesto tirón. Al aparecer se vieron rodeados de todos los chicos que habian llegado ya. Una mujer les pidio el tubo y les indico que esperaran. Hanna los vio y los saludo alegre.

Ron y Hermione aparecieron algunas parejas después. Nada mas llegar fueron junto a sus amigos. Las chicas se saludaron entre ellas.

- ¡Los recien llegados siganme!.- Un mago vestido con túnica verde les llamo. Era alto y muy Delgado su escaso pelo gris apenas se veía sobre sus orejas. Sin apenas pararse abrió una puerta y todos lo siguieron.

Nada más entrar se sintieron trasladados de nuevo a Hogwarts. Una gran sala llena de grandes mesas y algo más elevada presidiendo estaba la mesa donde el extraño mago se sentó.

Harry y los demás sintieron un conocido sentimiento de preocupación.

- Esto no me gusta.- decía ron.- Aquí hay algo demasiado familiar.- se estremeció al decirlo.

- Estoy de acuerdo por un momento me he sentido como en la primera clase de…- Los cuatro se miraron y hablaron casi a la vez.

- ¡Snape!.- Ron bufo.

- Me parece que en cualquier momento Snape entrara diciendo su habitual parrafada de.- el pelirrojo hizo como que lo imitaba.- La mayoría de ustedes nunca llegaran a comprender el sublime arte de preparar pociones.- los demás sonreían.- A los que si pueda mostrarles algo, conseguiré que puedan…- no termino de hablar.

- ¡La mayoría de ustedes nunca llegaran a comprender lo que ser medimago supone!.- los chicos se pusieron serios.- ¡Mas de la mitad están aquí por Merlín sabe que razón!.- el mago comenzó a pasearse delante de su mesa.- ¡Me conformo con que al menos una parte consigan acabar sus estudios!.- los miro serio.- A Esos espero poder enseñarles algo de lo que necesitaran!.- se giro y apunto con la varita a una gran pizarra.- ¡Algo con lo que con suerte algun dia puedad salvar vidas!. ¡Yo sere el encargado de enseñarles casi todo en este año!.- Un rayo dio en la pizarra y esta se lleno de nombres y materias.- ¡Tienen suerte hoy solo se les comunicaran los horarios y se les mostraran las instalaciones!. ¡Pero a partir de mañana serán todos míos!.- al decirlo sonrió con malicia.- ¡Mi nombre es Wagner Artemius Bonham!.- Se escucharon algunos murmullos.- ¡Y SI!, ¡soy descendiente del fundador de san Mungo!.- al hablar parecia molesto.- ¡Aunque esa será la menor de sus preocupaciones!.- señalo a la pizarra.- ¡Aquí tienen su horario y las materias que daran!. ¡Asi como el horario!. ¡Les espero mañana!.- dicho esto se dirigió hacia la puerta.

- ¡Perdone!.- se escucho que decía alguien. Una chica de la primera fila.- ¡Pero nos gustaría saber algo sobre este curso!.- Al hablar sonreía con suficiencia.- ¡Que espera de nosotros y cosas por el estilo!.- El mago se giro y miro a la sonriente muchacha.

- ¡Como he dicho!, me conformo con que al menos de todos los presentes salga un medimago decente. ¡Todo lo que necesitan saber esta en esa pizara!.- apenas la miro.- ¡Como añadidura dire que no soporto a los aduladores!. ¡Solo me interesan los resultados!, ¡cualquier otra cosa es una perdida de tiempo!.- Salio de la sala dejando a la chica completamente avergonzada, que tardo poco en salir de la sala.

El resto siguió su camino poco después.

Los chicos se alegraron, aparte de Hanna, había otros conocidos entre los alumnos.

Al parecer este seria el primer curso después de la guerra mágica y varios de los alumnos eran mayores.

Un par de profesores les indicaron como llegar al centro y les dieron un pequeño recorrido por el lugar de forma que supieran donde estaba cada clase.

La llegada a la mansión fue algo diferente. Harry y Pansy bromeaban con Hermione pero Ron se mantenía muy callado.

- Desde que salimos de clase estas muy callado, ¿que te pasa?.- Hermione estaba harta de la actitud de Ron.

- ¿No lo ves?.- hablo alterado.- Si ya de por si me costo aprobar en Hogwarts con Snape, imaginate ahora con "su hermano mayor", como único profesor.

- Hay otros tres más que…

- ¡Ya me entendéis!.

- Me parece que te equivocas.- dijo Harry.- Es cierto que ha sido una sorpresa cuando entro y dijo todo eso al mas puro estilo Snape.- Antes que el pelirrojo hablara siguió.- ¡Pero también tengo que admitir que es diferente!.

- ¡Solo por que es calvo no dirás que es diferente!.- añadió su amigo.

- ¡No!. Lo digo por como callo a esa chica de la primera fila. Tienes que admitir que la forma en la que hablo era totalmente Slytherin.

- Es verdad.- dijo Pansy.

- Y el la dejo en evidencia delante de todos.- termino Hermione.- A mi me recuerda mas a MC Gonagall que a Snape.

- Hermione, no lo estas arreglando.- Ron Hablo con voz triste.

- No te preocupes Ron.- termino Harry.- Si nos dedicamos únicamente a estudiar creo que todo será muy… simple.

- Dímelo mañana cuando te suelte el discursito de la celebridad.- Seguía molesto.

- Vamos es la hora.- Pansy y Hermione esperaban a sus respectivos maridos justo delante de la chimenea. Aunque Harry se había acostumbrado mejor a despertar y al carácter de su mujer, no se podia decir lo mismo de Ron. A la pobre de la castaña aun le costaba cierto trabajo el despertarlo temprano.

- ¡Voy Hermione no me metas prisa!.- miro a Harry.- Todo para ver al hermano de Snape.

Entraron por parejas en la chimenea y desaparecieron rumbo a la academia.

No fueron los primeros y por fortuna tampoco los últimos.

Siguieron a los demas hacia la sala en la que estuvieron el dia anterior. Se sentaron cerca de sus amigos y conocidos y esperaron al profesor.

A la hora en punto entro como una exhalación en la sala.

- ¡No permitiré hechizos ni juegos de varitas en esta clase!.- Ron pego un respingo al oírlo. El mago señalo con su varita la gran pizarra y esta comenzó a llenarse se símbolos y dibujos.- Comenzaran a conocer el cuerpo humano y su funcionamiento.- la chica de la primera fila levanto la mano.- No me refiero a como andar o ir al baño.- el resto de la clase se rió.- ¡Ni el curarse una cortadita en el dedo!. Deben conocer como es su cuerpo y el estado en el que se encuentra para poder entender las enfermedades y como tratarlas.- miro a su mesa.- Pero antes quiero saber cuantos de ustedes ya han abandonado este curso.- sonrió a todos.- aunque no lo crean muchos nada mas empezar se dan cuenta de que esto no es apuntar con la varita y lanzar un hechizo. O lo harán desde este momento.-cogió un par de pergaminos.- Comencemos. ¡ Frederich Bomblert!.

-¡Si profesor!.- el chico se levantó nervioso.

- Con que digan si, será suficiente.- ni lo miro.- ¡August Buch!.

- Si.

Poco a poco fue leyendo los pergaminos. A veces miraba al que respondía y solo un par de veces hablo con ellos al reconocer el nombre de algún colega o conocido.

- ¡Griselda Muuscher!.- la chica que hablo el primer dia se levanto.

- ¡Aquí estoy profesor!.- le respondio sonriente.

- Le aconsejo que al salir valla a un medimago. Creo que dije bien claro que con responder si era suficiente. Debe tener problemas de audición.- vario aguantaron la risa y la chica de nuevo avergonzada se sentó.- ¡Muuscher!. ¿Es usted familia de Frederich Muuscher?.- la chica se levanto de nuevo.

- ¡Si!, es mi tío.

- Entonces no es necesario que valla al medimago.- de nuevo algunas risas.

Algunos nombres mas y de pronto el mago se paro y miro a la clase.

- ¡Harry Potter!.- algunos murmullos se oyeron.

- Si.- respondió el moreno.

- Me sorprende que este en mi clase. Después de todo es un hombre de acción.

- Por eso estoy aquí.- Harry pudo ver como el mago sonreía.

- Interesante. Aunque alabo que haya mantenido su elección.- fue lo único que dijo. Leyó el siguiente nombre.- ¡Pansy Potter!.

- Si.

- Parece que tendremos un matrimonio de Medimagos entre nosotros.- Se oyeron algunas risas apagadas.

- ¿A que ha venido eso?.- le pregunto en voz baja Ron.

- Apostaría mil galeones a que el ministro también trato de convencerlo para que yo no entrara en la academia.- respondió el moreno.

El profesor siguió con la lista y llego a Los Weasley.

- ¡Hermione Weasley!.

- Si.

- ¡Ronald Weasley!.

- Si.- respondió el pelirrojo. El mago los miro.

- ¿Otro matrimonio?.- sonrió.- este será un año interesante.- Esos fueron los únicos comentarios que hizo Bonham.- siguió leyendo los nombres restantes y al terminar hizo desaparecer la lista.- Solo una persona falta, es pronto para ver si nos ha dejado o solo se durmió. ¡Bien!.- se puso delante de la mesa.- Como ya he dicho comenzaremos aprendiendo sobre nuestro cuerpo y su funcionamiento. Soy partidario de hacerlo al estilo Muggles.- Un chico se levanto.

- ¿Por que tenemos que hacer eso?.

- ¿Que pasaría si tiene que usar ambas manos o se le pierde la varita?.- lo miro serio.- Puede ser que una vida este en sus manos y si no sepa como actuar…

- Pero el hacerlo como esos…

- ¡Piense primero antes de hablar!.- lo callo.- Fuera de esta sala haga lo que quiera pero aquellos que quieran llegar a ser medimagos deben saber que es obligación nuestra atender a todos y cada uno de los pacientes.- lo miro.- Recuerde que en San Mungo también hay Muggles con maldiciones o heridas mágicas. Si usted es uno de esos entupidos puristas lo mejor que puede hacer es dejarnos ahora mismo. No perderá su tiempo ni me lo hará perder a mi.- El chico hizo como si se levantara y después se sentó molesto.- Tiene todo un año para pensarlo.

El resto de la clase fue muy simple. Bonham explicaba algo y a veces preguntaba a todos. Alababa la respuesta afirmativa y corregía el error. Para sorpresa de los chicos y sobre todo de Ron resulto ser un profesor serio pero justo y muy competente.

- ¡Vale lo admito!. Parece Snape pero dando clases es MC Gonagall.- Dijo el pelirrojo antes si quiera que le preguntaran al salir de clase.

- Me alegra que conozcan a mi prima Minerva.- todos oyeron una voz a su espalada. Ron sintió que la tierra se lo tragaba.- Quería preguntarles algo a ustedes.- los chicos miraron a su profesor.- Me han comentado que tuvieron que asistir a un parto al estilo Muggle. ¿Es cierto o solo es otra de las múltiples leyendas que hay por hay?.

- Fue durante el último ataque al callejón.- dijo Pansy.- Nos encontrábamos allí y tuvimos que actuar como pudimos.

- ¿Quién les enseño a hacerlo?.- ahora le interesaba aun mas.

- ¡Nadie!.- siguió Harry.- Nosotros solo hicimos lo que nuestra amiga Hermione nos decía.- La castaña miraba al profesor avergonzada. Este en cambio la miro sorprendido.

- ¿Tiene conocimientos medicos?.

- Solo lo basico. Mis padres son Muggles y ademas dentistas.

- Me alegro de que haya alguien tan prometedor en mi clase.- le dedico una sonrisa a la chica y siguió su camino.- ¡Potters!.- dijo sin dejar de caminar.- Aun siendo guiados se necesita control y sangre fria para hacer lo que hicieron. ¡Les felicito!.

- Menos mal que nadie le contó sobre el chico que se desmayo.- dijo Ron cuando el profesor había desaparecido.- ¿Primo de MC Gonagall?, ¡eso explica mucho!.

Fuera del centro a Harry se le ocurrió algo.

- ¿Tenéis algo que hacer?.- pregunto el moreno.

- ¿Por?.

- Me han entrado ganas de ir a ver a mi ahijado.- las chicas sonrieron.

Al abrir la puerta Betty Witcher sonrió al ver al grupo.

- ¡Harry!. ¡¿Qué tal?!.

- Hola Betty hemos pasado para ver al pequeño James.

- ¡Claro!. ¡Pasad!. Esta en el salón. John no deja de jugar con el cada vez que tiene ocasión. Esta empeñado en que sea jugador de Quiddich.

Al entrar vieron como El adulto hacia volar entre sus brazos a un sonriente bebe.

- ¡Harry!, ¡Chicos!. ¿Que tal?.

- Hola John hemos pasado para visitaros.

- Pues sed bien venidos.

Después de jugar un rato con el pequeño este fue literalmente monopolizado por las chicas.

Los varones junto a la madre se sentaron en los sillone3s.

- ¿Como van las cosas por el ministerio?.- pregunto el pelirrojo. El Auror sonrió divertido.

- ¡Ni os lo imagináis!.- miro al moreno.- El ministro ha movido cielo y tierra para conseguir que entraras en la academia de Aurors. Lo único que pudo conseguir fue que tú decidieras.

- Lo se.- respondió sin ganas.

- Tengo que admitir que fue la mejor elección. Serias un gran auror pero por desgracia no te dejarían serlo.

- Una marioneta.- dijo Ron. El auror asintió.

- Aunque no lo creas tu nombre tambien ha estado por el departamento los últimos días.- el pelirrojo lo miro extrañado.- El ministro busco entre los aspirantes a auror a un pelirrojo de apellido Weasley e intimo amigo de Harry Potter.- sonrió.- Incluso fue a ver a tu padre para preguntarle por su hijo pequeño. ¡Para que intercedieras!.- dijo divertido.

- ¡Joder!. Seguro que le traerá problemas a mi familia.- respondió preocupado.

- Lo dudo. Arthur Weasley es uno de los héroes del ministerio. Uno de los que mas se opuso a Voldemort y los suyos.- sonrió.- Tenias que ver la cara del ministro cuando muy orgulloso tu padre le dijo que su hijo al final seria medimago. Scrimgeour salio tartamudeando felicidades.- Ron miro a su amigo.

- Al final ha resultado ser una de las mejores decisiones de mi vida.

- Exagerado.- dijo Hermione sentándose junto a el con el pequeño James en brazos.

- ¡Hola peque!. Cada vez eres mas guapo. No como la primera vez que te vi.- Pansy le dio un golpe.- ¿Tu tambien?. ¡Harry dile algo a tu mujer!.

- Pansy no le des en la cabeza.- ella lo miro seria.- le hará falta para estudiar.- se defendió.- o ambas tendréis que hacerlo por el.

- Bien visto.- le respondió la morena. Se sentó junto a el y lo beso.

- Traidor.- dijo en voz baja el pelirrojo.

- ¿Y vosotros para cuando pensais tener hijos?.- los cuatro chicos se quedaron callado y nerviosos.- Seriáis unos padres geniales.- termino la mujer de la casa.

- ¡Es que… con los estudios…!.

- ¡No sabemos… Si…!.

- ¡El riesgo de…que nos… ataquen…!.

- ¡Es mejor … esperar a que…!.

Betty miro a su marido.

- Te apuesto lo que quieras a que pronto James tendrá compañeros de juego.- Los chicos miraron a sus mujeres y estas los miraron nerviosas negando. El matrimonio los miro divertidos.

Dos encapuchados entraron en la lúgubre sala corriendo.

- ¡Los hemos encontrado!.

- ¿Dónde?.

- En un viejo edificio Abandonado. Creo que hace mucho los Muggles iban mucho allí a pedir a sus dioses. Pero ahora no se acercan por que lo ven en ruinas. Converto o algo así lo llaman.

- La cuestión es que es muy grande y desde hace mucho se realizan los estudios de los medimagos allí.- añadió otro.

- ¿Tenemos a alguien dentro?.

- Ha sido imposible. La seguridad es muy fuerte.

- ¿En un colegio?.

- No sabemos como pero así es.- sonrio.- Pero hemos encontrado una forma de entrar.

- ¿Es segura?.- pregunto.

- Solo podremos hacerlo una vez pero creemos que si.

- ¡Preparadlo todo!.

- Será una pena.- dijo la misteriosa mujer.

- ¿Qué quieres ahora?.

- Solo digo que será una lastima matarlos a todos antes de averiguar que es lo que destruyeron en la cámara.- hablaba como aquello no tuviera importancia.

- Nuestro objetivo es matar a Potter y los demás. El resto… no importa.

- Tú mandas.

Para los chicos fu vergonzoso responder a las preguntas que les hizo Bonham. El resto de la clase los miraba entre sorprendidos y alegres. Menos la envidiosa señorita Griselda Muuscher.

Había resultado un mes muy interesante. Con el profesor vieron cada una de las partes del cuerpo y su función. Algunos se horrorizaban otros se maravillaban.

Para sorpresa del grupo al que más gustaban estas clases fue a Ron. Hermione les comento un día que hablaba en voz baja de cómo se reiría de Fred y George.

Fue divertido el día que tuvieron que hablar sobre la sexualidad y los métodos para la concepción y como evitarla.

- Esa parte seguro que la dominan.- bromeo un chico refiriéndose al grupo. Las risas se callaron cuando una maldición de Pansy lo dejo en el suelo babeando.

- ¡Una buena forma de dejar dormido a un paciente rebelde!.- fue el comentario del profesor.

Otro de los profesores entro corriendo en la sala.

- ¡NOS ATACAN!. ¡MOTIFAGOS!.- mas de uno miro a Harry. El chico y sus amigos ya estaban de pie varita en mano.

- ¡Que nadie salga de esta sala!. ¡Protéjanse y esperen!.- dijo el moreno en voz alta.

- ¡Señor Potter!. ¿Que demonios cree que hace?.- dijo Bonham.

- Están aquí para matarme y no pararan hasta que me encuentren. Mataran a cualquiera que vean.- algunas chicas se asustaron.

- Se da demasiada importancia.- le respondió el profesor.

- ¿Cuantos ataques ha sufrido este centro?.- no respondió.- Lo que pensé.

- Créanos profesor, aunque no lo parezca sabemos que hacer.- dijo Hermione.

- No lo dudo pero dentro de este centro yo soy el responsable de su seguridad. Y por lo tanto…- Cinco encapuchados entraron en la sala.

Al verlos alli parados les apuntaron con las varitas. Los chicos no lo pensaron un segundo.

Cuando uno apunto al mago que había entrado avisando fue lo ultimo que tuvo tiempo de hacer.

Los cuatro chicos atacaron a la vez. Harry lanzo un protego al mago y sus amigos atacaron a los demás. Solo uno pudo protegerse. Los otros dos se movieron hacia los lados para pelear. Bonham trato de lanzar un hechizo al mas cercano que lo paro, quedando frente al profesor.

- Muere.- el mortifago apunto al profesor que no se amilano.

Cuando se disponía a atacarlo, su varita salio volando hacia un lado y el mortifago hacia otro. El profesor miro alucinado a su salvador. No había oído a Potter lanzar el hechizo y por la fuerza y distancia a la que salio el Mortifago tuvo que ser de gran potencia.

Los dos restantes se defendían de los chicos como podían pero era evidente que no eran rivales para los cuatro amigos.

- Vamonos llamemos al resto.- dijo uno antes de que un hechizo de Pansy lo desarmara.

El último no tuvo opción cuando lanzo un rayo hacia el grupo y estos se apartaron cada uno en una dirección. Poco después caía al suelo y terminaba como los demás atado e indefenso.

- ¿Están todos bien?- pregunto Pansy.

- ¡Le han dado a Muuscher!.- dijo una chica junto a la aludida.

El profesor se acerco a la chica. Le basto un rápido movimiento de varita para saber que estaba perfectamente. Además de la quemadura sobre la banca donde dio el hechizo.

- Solo se desmayo por la impresión.- miro a los cuatro chicos.- Parece que saben bien lo que hacen. Nos quedaremos aquí y esperaremos. Tengan cuidado.

- Ustedes también.- dijo Ron.

Los cuatro salieron de la sala con la varita delante. El profesor con ayuda de otros recostó a la chica desmayada en los bancos y alzo la voz.

- Este es un buen ejemplo de calma y control.- los demás lo miraron.- Ante la situación sus compañeros se han mantenido tranquilos y han sabido reaccionar. Un comportamiento ideal para un medimago. Tengan presente eso.

No tengo excusas.

Las fiestas han sido una locura.

Y antes… mejor no seguir.

Vamos con los RR.

Anyuska 14: Doy por sentado que cualquiera puede hacer grandes cosas. ¿Por que no Pansy?.

Juansolvoropotter: Es cierto seria una gran carrera. Pero volveríamos a lo de antes. Estaría controlado por el ministerio de alguna forma. Además, ¿Ves a Harry y Ron estudiando para descubrir hechizos o funciones de vete a saber que cosa?. Eso seria más de Hermione y Pansy.

Susigaby: Ya he dicho que aunque tarde acabare esta historia y si puedo las otras que tengo en proyecto. Te diré que a los duendes les da igual lo que hagan con sus cosas los magos. Mientras no sea hecho por ellos.

Doy también las gracias a los dos nuevos lectores. Macabre-Wolf y Nocturnal Depression.

Se acerca el final de la historia a grandes pasos.

Gracias a todos y perdón por la espera.