26. De nuevo lucha por sus vidas.

Los cuatro chicos juntos se movían por el pasillo.

- ¡Estoy un poco harto de esto!.- decía Ron.- Cada cierto tiempo tenemos que pelear con esos tipos.- bufo molesto.- Espero que se termine. No pienso pasarme toda la vida así.

- Vamos hacia la entrada.- dijo Harry.

Tuvieron que esquivar a algunos alumnos de cursos superiores que trataban de ayudar a otros o simplemente se defendían, o huían.

- ¡Se acabo!.- dijo una molesta Pansy, parándose.

- Pansy, por favor.

- Si no hacemos algo pasara lo que teme Ron. Toda una vida huyendo y de eso nada.

- Acabaríamos siendo nuestros mejores pacientes.- bromeo el pelirrojo.- ¿Os lo imagináis?.- puso voz cómica.- ¡Cariño tenemos que ir a Gringgots!. Prepárate.- cambio de voz.- Lo siento, pero es que hoy no tengo ganas de pelear. ¿Lo podemos dejar para mañana?.- cambio la voz de nuevo.- ¡Claro!, de todas formas seguro que será igual que hoy.- los demas sonrieron ante la broma.

- Hasta que encuentren a todos tendremos que soportarlo.- dijo Harry.- No hay nada que me gustase mas que poderlos coger a todos de una sola vez.

- Creo que hay una forma.- todos miraron a Hermione.- ¡Es solo una idea…!. Pero si le lanzamos a alguno el imperio.

- Moriría.- término Ron.

- Si, si le pedimos que nos diga algo. Pero si le ordenamos que valla a su escondite con algún objeto hechizado podríamos llegar y el no habría tenido nada que ver en ello.

No pudieron seguir hablando Cuatro mortifagos salieron de una sala.

- ¡Son ellos!. ¡A muerte!.

- ¡Expeliarmus!.- Gritaron los cuatro. Como si lo tuvieran ensayado cada rayo dio en uno de los objetivos y solo el más atrasado tuvo tiempo de poner un escudo. De poco le sirvió al recibir la nueva tanda de maldiciones.

- ¡Diffindo!.

- ¡Brakium Enmendum!.

- ¡Tarangatela!.

- ¡Bombarda!.

El hechizo de Pansy lanzo a todos los mortifagos en distintas direcciones dejándolos heridos e inconscientes en el suelo. Todos la miraron.

- ¿No crees que… te has pasado un poquito?.- le dijo el pelirrojo.

- Te aseguro que me he contenido.- comenzó a caminar. Ron miro a su amigo y este asintió.

Poco a poco fueron avanzando hacia la entrada. Los mortifagos estaban siendo controlados. No se esperaban que hubiese tan buenos magos entre los estudiantes a Medimago. Si bien no lanzaban maldiciones imperdonables, si sabían como hacer que un pequeño corte o un golpe bien dado hicieran un daño considerable.

Los cuatro llegaron a la zona en la que los mantenían a ralla sorprendidos.

- Esto si que no se lo esperaban.- sonrió Pansy.

A lo lejos dos mortifagos la vieron.

- ¡Mira!, es la puta de Potter.

- Si.- el enmascarado se concentro antes de lanzar la maldición.- ¡Sectusempra!.- nadie vio venir el rallo que rozo a pansy.

- ¡AHH!.- la chica se cogió la zona del costado en el que comenzo a manar sangre.

- ¡PANSY!.- Harry se agacho a sujetarla.

- ¡Le diste!.- oyeron.

- ¡Muere mala puta!, ¡traidora a los tuyos!.- La rabia comenzó a crecer en el morenos. Junto a el algunos pequeños granitos comenzaron a moverse, poco a poco la cosa fue a mas.

- Cuidadla.- dijo levantándose.

- Ha…rry.- la morena no podia hablar del dolor. Hermione comenzó a lanzarle algunos hechizos para cerrar la herida.

- ¡No sirven!.- Ron apretaba su tunica contra la herida.

- ¡Tiene que haber algo!. ¡Harry se lo lanzo a Malfoy y Snape lo cerró recitando!. Así que no puede ser algo muy complejo.- La castaña se dio cuenta.

- ¡Eso es!.- comenzó a mover la varita sobre la herida y a recitar en voz baja. Tardaba pero parecía que salía menos sangre.

- ¡Hermi date prisa por favor!.- sin dejar de recitar lo miro seria.- ¡Vale me callo!.

En ese momento una gran explosión ilumino la zona en la que permanecían los mortifagos. Ambos miraron allí un segundo sabiendo quien era el causante.

- Espero que no haga algo de lo que se tenga que arrepentir.- dijo el pelirrojo.

- ¡Se cerro!.- suspiro aliviada Hermione.

Harry no oía a sus amigos, solo un pensamiento lo guiaba hacer daño a quien había herido a su mujer. Por el hechizo sabia quien podia ser.

Cuando el encapuchado lo vio le lanzo un hechizo. El furioso chico lo desvió con la mano, dejando a los mortifagos sorprendidos.

- ¡Mátalo!.- grito otro.

- ¡Avadra Kedabra!.- la mortal maldición se acercaba al chico.

Harry solo levanto la mano y se agacho golpeando el suelo con fuerza. El mortal rallo siguió el mismo camino destrozando el suelo.

- ¡Es… Imposible!.- ni atacantes ni defensores se creían lo que habían visto. Con solo mover la mano Harry Potter había desviado la maldición asesina.

- ¡Te toca!.- hablo con odio.- ¡Malfoy!.- El encapuchado sintió como sus piernas apenas podían sostenerlo. Sabía quien era incluso con la cara tapada.

- ¡¡Matadlo!!, ¡¡Matadlo!!.- grito el rubio aterrado.

Gran cantidad de maldiciones fueron hacia el chico.

El moreno abrió los brazos y cerro con fuerza las manos. Al golpearse entre si, todas las maldiciones cambiaron de dirección. Pocos mortifagos pudieron evitar recibir alguna de ellas. Unos murieron al instante al recibir el temido rayo verde. Otro se retorcían en el suelo y algunos habían volado hacia atrás o simplemente sufrieron terribles cortes o amputaciones.

Ante esto los pocos que habían podido evitar ser alcanzados huyeron aterrados. Solo uno permaneció en su sitio. Draco Malfoy. Lejos de ser un acto de valor, el Slytherin apenar podia controlar el miedo que lo dominaba. Ver todo el poder que tenia el moreno fue demasiado para el. El pequeño charco junto a su pierna lo atestiguaba. Cuando Harry llego junto a el sus piernas no pudieron sostenerlo por mas tiempo. Antes incluso de tocar el suelo ya se había desmallado.

Harry se sentía frustrado quería destrozar a ese cabron pero en ese estado lo único que sentía era asco.

- El orgullo de los sangre pura.- dijo con asco. No tardo un instante en reunirse con su mujer y amigos.- ¿Como esta?.

- Me ha costado cerrar del todo la herida. Ha perdido bastante sangre y esta muy débil.-decía Hermione.- Pero con esto podrá resistir hasta que la traten.

- En ese caso creo que llego en el momento oportuno.- Los tres se giraron para ver a su profesor.- Si me lo permiten necesito atender a mi paciente.

Solo Harry permaneció junto a su mujer. Bonham lo miro y sonrió.

- Tranquilo esta a salvo.- el lo miro.- debería saber de sobra que la señora Weasley es muy buena en todo lo que hace.- Le dio un rápido vistazo a la herida casi cerrada.- No me equivoco casi esta listo. - pasaba la varita despidiendo un brillo que cambiaba de color.- Aun debe practicar algo mas pero es un gran trabajo. Felicidades por saber que hacer con esta maldición. Me gustaría que me informaran sobre ella.- lanzo un par de hechizos y le aplico una crema que saco de su túnica.- Solo necesita descansar unos días y estará como nueva.

- Gracias profesor.- le dijo el moreno.

- Como he dicho, es mi obligación el cuidar de mis alumnos.- sonrió.- Por nada del mundo permitiría que una de las mejores parejas de Medimagos se separe.- lo miro.- ¡Si lo repite lo negare todo!.

Los primero Aurors del ministerio se quedaron parados de golpe. Venían preparados para una dura batalla y tener que ayudar a los supervivientes. Pero no fue nada ni remotamente cercano a lo que encontraron. No tenían que hacer nada ya que todos los mortifagos estaban atados o inconscientes. Incluso un par habían recibido tratamiento.

Podían ver como los medimagos se encargaban de sus compañeros. Era irónico que incluso en esa situación algunos profesores guiaban a los alumnos más aventajados para que realizaran las acciones.

- Es la primera vez que los medimagos llegan antes que nosotros.- bromeo uno.

- También es la primera vez que somos el centro del ataque.- Bonham se acerco a los recién llegados.- Soy el decano Wagner Artemius Bonham. Me alegro que lleguen.- señalo a los mortifagos.- Creo que eso es cosa suya. Les agradecería que los sacasen lo más pronto posible de mi institución.

- ¿Pero como es posible que…?.

- Digamos que…, los Medimagos sabemos algo mas que curar unas heridas y revertir maldiciones. Si necesitan un informe .- señalo a dos magos mayores.- Mis compañeros fueron los primeros en ver lo que sucedió.-no dijo nada mas se giro y se alejo de unos sorprendidos Aurors, que seguian sin entender lo que pasaba en ese sitio.

Harry no se separo ni un instante de la cama de su mujer. Los medimagos venían a revisarla cada cierto tiempo. Sus amigos trataron de que se moviera pero con una mirada basto para que no insistieran.

Tuvo algunas discusiones con un par de Medimagos. Estas terminaban al saber quien era y la carrera que estudiaba.

Como era costumbre el profeta hablo del ataque agradeciendo la rápida intervención del ministerio para salvar a los estudiantes.

Incluso los profesores del colegio mágico decidieron dejar las cosas como estaban. Que el ministerio se colgara las medallas si quería. A fin de cuentas ellos sabían a quien le debían el resultado.

Al segundo día Pansy despertó, lo primero que vio fue a su marido sosteniéndole la mano y dormido. Sonrió y como si el lo hubiera notado se despertó y la miro aliviado.

- ¿Como te encuentras?.

- Adolorida.- se acerco y la beso.

- No vuelvas a preocuparme así, ¿quieres?.

- Ya sabes como me siento yo.- el sonrió. Un Auror se acerco a los chicos, junto con Hermione y Ron.

- Me alegro que este mejor.- dijo mirando a la chica.- Los profesores dicen que tuvisteis mucho que ver en la captura de estos… magos oscuros.

- Tenemos cierta experiencia a la hora de defendernos de ellos.- dijo Pansy.- el Auror sonrio.

- Me lo figuro. Me llamo Tempeny. Arnold Tempeny son amigo de John Witcher

- ¿En que le podemos ayudar?.- dijo Harry.

- En nada, todo esta claro por mi parte.- al decirlo los miro serio, dándoles a entender que no haría mas preguntas.- Solo quería darles las gracias.- suspiro.- bueno tengo que hacer un informe del ataque.- en eso Hermione se adelanto.

- ¡Hemos tenido una idea!.- el Auror la miro.- Pero no sabemos si ya la probaron o si resultaría.

- Dígame señora Weasley.- al oír como la llamaba Hermione sonrió nerviosa.

- Pensamos que podrían usar la Imperio en uno de los mortifagos.- el Auror no la dejo seguir.

- Si los obligamos a Hablar mueren esa opción quedo descartada.- Hermione negó con la cabeza.

- Nosotros pensamos en algo más simple. Se podría obligar a uno de los mortifagos a que fuera a su escondite llevando un trasladar.- el Auror lo pensó y sonrió.

- De esa forma no diría nada y no morirá por el juramento inquebrantable.- Hermione sonrio asisitiendo.- ¡Es una gran idea!. No se como hemos sido tan idiotas de no pensarlo antes.- hizo aparecer una hoja y escribio unas lineas rapidamente. Después la hizo desaparecer a sudestino.

- ¿Cree que resulte?.- pregunto Harry.

- Es muy posible y el riesgo es muy bajo.- lo pensó.- Pero aun tenemos que comentárselo al ministro y que el lo autorice. Si sale mal el Mortifago morirá.

- Draco Malfoy seria una elección interesante.- dijo Ron.- los demás lo miraron.- ¿Qué?. Es como otro cualquiera y no se perdería gran cosa si no funciona.

Varios destellos anunciaron que el ministro de magia había llegado.

- ¡Harry muchacho espero que estés bien!.- fue hacia el chico ignorando a los heridos y a los que había junto a el.- ¡Espero que esto te convenza para que aceptes el cambio de estudios y…!.

- ¡No le llamamos para eso!.- lo corto el moreno, señalando al Auror y a su amiga Hermione.

- ¿Entonces…?.

- La señora Weasley ha tenido una idea para poder hacer hablar a los mortifagos.- El ministro levanto la mano.

- ¡No funciona ninguna poción!.

- ¡No es eso!.- dijo ella.

- Le agradezco que quiera ayudar pero…

- ¡Señor ministro!. ¿Quisiera escuchar por favor?.- lo callo Harry. Scrimgeours lo miro serio después se giro hacia Hermione y levanto una mano dandole permiso para hablar.

- ¡Bien!. Hemos pensado que no hay forma de que los mortifagos digan algo sin morir.- el ministro bufo.- ¡Pero es posible que con la maldición imperios los hagamos ir a su base y que al llegar dejen caer un traslador!.- el ministro escucho con más atención.- De esta forma ellos no hablarían y nosotros encontraríamos el lugar.

- ¿Eso no se podría considerar como que han traicionado el secreto?.

- ¡No si les hacemos llevar algo sin que sepan lo que es!.- respondió el auror Tempeny.

- ¡Hablare en cuanto pueda con el Wizengamot y pediré permiso para hacer la prueba!.- miro a todos antes de irse.- Si saliera bien podríamos cogerlos a casi todos.- dicho esto desapareció.

Poco después un sonriente Tempeny desaparecía por la puerta, en dirección al ministerio.

Hermione se acerco a Ron que le dio un gran beso.

- De nuevo mi esposa demuestra por que es la bruja mas brillante de la historia.

Costo cierto esfuerzo que Pansy se mantuviera un día mas en la cama. Por más que se lo pidieron y ordenaron nadie podía con el carácter de la chica.

Solo acepto cuando Harry prometió que se quedaría con ella todo el día. Más cuando lo hizo a su oído insinuando que no seria a su lado, sino junto a ella en la cama.

Ya repuesta a la mañana siguiente el matrimonio junto a sus amigos se levanto dispuestos a incorporarse a sus estudios.

Una lechuza golpeaba con insistencia el cristal.

- ¡Amo!, ¡ama!. ¡Hay un pájaro en la ventana!.- decía Kreacher dando saltitos.

- Gracias.- dijo Pansy. El elfo sonrió y se alejo contento.

- ¡Kreacher es un buen elfo!. ¡Kreacher ha sido útil a la ama!.- Ron y Hermione la miraron.

- Ya es más tuyo que de Harry.

El moreno sonriendo se acerco y abrió la ventana, al momento el ave le tendió la pata con el pergamino.

- Gracias.- el ave no espero respuesta y desapareció volando.

- de quien es.- preguntó PAnsy.

- Del ministerio.- El moreno solo la había abierto y allí destacaba el escudo.

- ¿Es sobre la idea de Hermione?.- El pelirrojo se intereso más.

- Pues… ¡Si!.- sonrió.- Han estudiado la idea y dicen que puede funcionar.- leía y hablaba a la vez.- Parece que necesitan el consentimiento del Wizengamot. Pero para pedirlo tendrán que esperar a la reunión del viernes.

- ¿Por qué?.- dijo Hermione.- Si es algo tan importante tendrían que hacer una reunión urgente.

- Eso llamaría la atención y alguien podría escuchar lo que no debe.- pensó Ron en voz alta.

- Justo eso.- termino el moreno.- El viernes en la reunión trataran temas sin importancia y después en ultimo lugar y en privado trataran ese tema como si fuera del departamento de inefables.- El chico esquivo a las dos pequeñas crías de Kneazle que corrían a sus anchas por la casa.- ¡Ente!. Casi te piso.- El ser lo miro y siguió a lo suyo.- Cualquier día se llevara un susto.- dijo mirando a su mujer.

- ¡Déjalos!, ambos se lo pasan bien juntos y así el pobre Crookshanks puede estar tranquilo.- contesto Hermione.

- ¿Que pasara después?.- pregunto Pansy. Harry miro el final de la nota.

- No pone nada mas, solo se despide agradeciendo la información y prometen que nos mantendrán informados.- se desilusiono.

- ¡O sea!. Haran una chapuza y se llevaran el merito.- añadio Ron.

- De todas formas no podemos hacer más.- Dijo Pansy.

- ¿Eso creéis?.- sonrió con malicia la castaña.

- ¡Me das miedo!. ¿Qué Has hecho?.- la miro serio Ron.

- ¡¿Yo?!. ¡Nada!.- sonrió como solo una Slytherin, que sabe que tiene el control, sabe hacer.- Solo que nuestro profesor, mientras esperaban la ayuda, uso a uno de los Mortifagos para mostrar a la clase como se debe invertir un hechizo metamórfico.- saco un frasco de su túnica.- El problema fue que una alumna no pudo realizar el cambio antes de que llegasen los aurors. El profesor me dio a mí este frasquito para dárselo a los aurors, pero, después de todo lo que paso se me olvido.- término poniendo carita inocente. Los demás miraron en el frasco como un pequeño ratón se removía.

- La influencia de Pansy comienza a ser preocupante.- dijo su marido. Ella le saco la lengua con burla.

- ¿Llevas con el desde el ataque?.- dijo Harry.

- Le he dado comida y puede respirar sin problema.- el pelirrojo se puso como su pelo.

- ¡Pero ha estado en el cuarto con nosotros y…!.

- ¡Mas bien en un cajón del baño!.- el chico suspiro.

- No quiero saber por que esa pregunta y me da miedo pensar en la respuesta.- El moreno se estremeció riéndose.

- ¡Cállate ya!.- termino su amigo.

- ¿Que haremos?.- pregunto Pansy.

- Esperaremos al viernes y acudiremos a la reunión.- dijo Hermione.- Estoy segura que nos dejaran quedarnos para que expongamos la idea. Además Dumbledore es el presidente.

- ¡Vale!, ¿y que mas?.

- Si aceptan la idea podemos usar a nuestro amigo para ir a ese lugar.

- Me parece bien.

- A mi no me gusta tanto.- Ron los miro.- Si los aurors saben que hacer, ¿por que tenemos que ir?. Bastante nos cuesta alejarnos para ahora ir a su puerta.

- Solo quiero asegurarme de que todo saldrá bien y que estos ataques sin sentido acaben.- El pelirrojo miro a su amigo.- No haremos nada estupido solo miraremos y si hace falta ayudaremos.

- ¡Pero solo eso!.

- Prometido.

El resto de la semana fue casi igual. Bueno… En el castillo de formación recibieron una gran ovación y fueron felicitados por todos y delante de la clase tuvieron que aguantar la pequeña charla de elogio de su profesor.

Tanto Hermione como Pansy tuvieron que hacer un par de conjuros para desmotivar a las pretendientes de sus maridos. La única que parecía no darse cuenta, o no quería, era Griselda Muuscher. Había comenzado a ver a ambos de otra forma. Incluso Ron se sentía molesto por las miradas de la rubia.

- Parece que me desnuda con la mirada.- le dijo a Harry.

- Si quieres mi opinión, no te quedes solo con ella. ¿Recuerdas lo que me pasó a mí en Hogwarts con la divorciada loca?.- al recordar el incidente el pelirrojo no se separaba de sus amigos nunca. La razón; no ver nunca mas tan furiosa a Hermione.

Por fin llego el día. Los chicos fueron a la sala del tribunal mágico acompañados de algunos miembros de la orden. La reunión apenas fue un trámite aburrida y sin sentido. La mayoría de los asistentes no aguantaron hasta el final.

Dumbledore se levanto.

- Tenemos que tratar un tema de seguridad, por lo que rogaría a todos que nos dejasen un momento.- miro a la sala sonriendo.- Gracias por venir y perdón.

La gente salio, algunos aliviados y otros molesto por no poder seguir allí.

A los chicos los esperaba a la salida. Un auror los guió por una puerta de nuevo hacia el interior de la sala.

Allí, el grupo de gobierno mágico oyó la idea y discutieron sobre ella. Cuando Hermione fue nombrada como su propulsora se puso nerviosa. Antes de seguir agradecieron su aportación y se les pidió que salieran. El resto ya era cosa del ministerio.

Los cuatro, junto con algunos miembros de la orden, esperaron a la salida del director de Hogwarts. Este salio con su habitual sonrisa. Se despidió de algunos magos y fue hacia el grupo.

- ¿Que?.

- Han aprobado la idea.- respondió el anciano.- lo harán mañana.

- Entonces nosotros también penemos que prepararnos.- dijo Pansy, a los demás en voz baja.

Un grupo se quedo junto al director en el ministerio y los chicos regresaron a la mansión. Harry se percato de la vista del anciano sobre el. Tendrían que tener cuidado.

- Espero que usen al hurón.- bromeo Ron, al llegar a la mansión.

- No lo creo.- se rasco la cabeza.- Será otro. Aun sigue siendo un Malfoy y algo de peso tendrá. Quedan algunos amigos de su padre con poder que trataran de ayudarlo.

Esa tarde los cuatro prepararon lo que harían al día siguiente. Realizaron el traslador, una pequeña caja de cerillas alargada. Lo metieron dentro del bolsillo de una túnica y la dejaron lista para usar.

Activarían el traslador desde su propia casa.

Tenían claro que no podían aparecerse cerca de los aurors, así que harían que el mortifago se apareciera lo suficientemente lejos de la entrada pero que esta pudiese verse claramente.

- Solo le diremos que al llegar se quite la túnica y se beba esta poción.- al decirlo la castaña agito un pequeño frasco.- Se quedara dormido por mas de ocho horas.

- Es simple y hasta un idiota mortifago puede hacerlo.- añadió Ron.

- El problema es quien le hará el imperios.- fue Hermione la que hablo aunque la idea la tenían todos.

- Sea quien sea, dejara marcada su varita y se expone a acabar en Azkaban.- termino la castaña.

- ¡No a todos!.- Harry sonrió.- LA idea de aplicarle a alguien una imperdonable no es que me vuelva loco pero.- Mientras hablaba apunto a la mesa y movió la mano en círculos. Al momento una taza comenzó a levitar, girando sobre si misma.- Creo que soy uno de los pocos magos que podrían hacer ese hechizo sin varita.

- ¿Estas seguro?.- Pansy le cogió el brazo preocupada. Sabia que a su marido el realizar esos conjuros le asqueaba y traía malos recuerdos.- Yo también podría hacerlo y…- el colocó la mano sobre la de ella.

- Eres muy poderosa y de sobra sabemos que serias capaz de hacerlo.- le sonrió.- ¿Pero que marido seria si permitiera que mi mujer pudiera acabar en Azkaban?.- ella le dio un pequeño golpe en el hombro molesta.

- ¡Claro!, y yo si puedo quedarme viendo como meten a mi marido allí.- el le sonrió burlón.

- ¿Crees que meterían al salvador del mundo en prisión?. ¿Al mago que todos adoran?. ¿Al que todas las madres quisieran como…?.

- ¡No sigas por hay!.- le dijo ella.

- ¡Me callo!.- levanto las manos rindiéndose.- Pero seré yo quien aplique el hechizo.

- ¡Harry…!.- Hermione lo miro preocupada.

- Todo saldrá bien.

- Solo miraremos y no haremos nada a menos que sea imprescindible.- remarco Ron.

Muy temprano todos se prepararon para el día.

En el salón realizaron algunos conjuros para que el mortifago no escapara. Después todos se colocaron en un lateral con las varitas listas.

Frente a ellos colocaron el recipiente con el nervioso ratoncillo.

- ¿¡Listos?.- preguntó Hermione. Todos asintieron.- Allá vamos.

Al decir eso todos se pusieron en guardia y la castaña hizo desaparecer la tapa. Ron hizo que el frasco se volcara y su mujer apunto con la varita al ratoncillo antes que escapara.

Con un simple hechizo deshizo la transformación y el mortifago se giro hacia ellos.

No tardo un instante en sacar un puñal de su túnica y correr hacia ellos.

- ¡MUERE DE UNA VEZ HIJO DE PUTA!.- Harry le apunto con la mano y lanzo el hechizo.

- ¡IMPERIUS!.- en cuanto el rayo le dio el mago se quedo estático en el sitio bajo la mano y dejó caer el puñal.- No lo toquéis no sabemos si esta hechizado.

Los demás no le quitaban el ojo de encima al prisionero.

Las chicas fueron hacia la túnica y la poción.

- Cuando quieras.- le dijo pansy.

- Quítate la túnica.- el mortifago no protesto. Con una medio sonrisa de idiota hizo lo que le pedían.- Ahora te pondrás esa.- Igual de obediente tomo la túnica que le daban y se la puso.- Escúchame bien. Coge la poción. Después iras por la chimenea al caldero chorreante y allí te aparecerás lejos de vuestra guarida. ¡Pero se debe de ver la entrada!. Al llegar te quitaras la túnica y te tomaras la poción.- El mago oscuro no hacia nada.- Vete.- En cuanto el moreno se lo dijo el mago se acerco tranquilo a la poción y la cogió.

Cogió un puñado de polvos de un recipiente y los arrojo a las cuanto estas se pusieron de color verde entro y dijo con tranquilidad su destino.

- Caldero chorreante.- a continuación desapareció. Los chicos se miraron y suspiraron.

- Ahora esperaremos un rato para darle tiempo.

Hermione tomo una zapatilla vieja y la coloco en el centro de los cuatro.

- En cuanto estemos listos lo activamos.- Ron suspiro.

- Es la primera vez que iremos nosotros a por ellos.- el pelirrojo sonrió.- Resulta satisfactorio en cierta formas.

Media hora después los chicos tomaron la zapatilla y se miraron.

- ¿Listos?.- los demás asintieron a la castaña.- Un, dos, tres, ¡Portus!.- cuanto toco la zapatilla todos desaparecieron del lugar.

Nada mas aparecer se pusieron en guardia. A fin de cuenta no sabían donde podían estar.

A su alrededor había gran cantidad de oscuros árboles. A sus pies el Mortifago estaba completamente dormido.

- Al menos esto funciono.- dijo Ron.

- ¿Donde puede estar su escondite?.

- Alli.- dijo PAnsy.

Todos miraron en la dirección que señalaba. Pudieron ver una casucha casi derruida, junto a un gran árbol medio seco, de grueso tronco. Los cuatro habían aparecido en el borde del bosque y sobre una pequeña colina. A los pies de esta estaba la casucha casi derruida.

- Parece una caseta de jardín.- dijo Harry.

- En medio de este bosque no deja de ser lo más raro.- añadió Ron.

- No veo señales de lucha ni de los aurors del ministerio.- añadió Hermione.

- Tal vez nos adelantamos.- pensó Ron.

- No creo, hemos esperado un buen rato antes de llegar ya deberían haber llegado hace tiempo.

- Esperamos un poco mas.- los cuatro se refugiaron cerca de unos árboles desde los que podían ver la pequeña caseta sin ser vistos.

Había pasado más de una hora y nada cambiaba.

- Esto no me gusta.- Pansy estaba junto a Harry.- Los aurors deberían haber llegado hace horas y aquí no pasa nada.

- Tal vez no funciono.

- Si funciono con nosotros también debería pasar lo mismo en su caso.

En ese momento un ruido hizo que se escondieran.

Alguien había aparecido delante de la caseta. No había duda de quien se trataba, la túnica negra y la mascara lo identificaban claramente como mortifago.

El mago miro a todas partes antes de acercarse a la puerta y tocar en varios lugares. En cuanto lo hizo el árbol se comenzó a agitar. Poco a poco del tronco comenzó a abrirse y ensancharse una abertura por la que podía paras sobrado un hombre adulto.

Antes de entrar volvió a mirar para todas partes y entro. Nada mas hacerlo el árbol recupero su estado anterior.

- Al menos sabemos que la casucha no es la entrada.- Pansy miro a todos.- Seguro que dentro habra algunas trampas para los curiosos.

- ¿Crees que los aurors…?.

- ¡No!. Los de atrás verían lo que le sucedía a sus compañeros.- termino Harry.- Siempre trabajan igual. Unos entran y los demás esperan y cubren a estos.

- ¿Entonces que ha pasado?. ¿Por que no hay nadie?.

Antes de responder el árbol comenzó a crujir de nuevo y la abertura apareció de nuevo. De ella salieron cuatro magos que nada mas salir desaparecieron.

- Se Irán todos.- Ron estaba alterado.

- ¿Que ha sido eso?.- Hermione se volvio hacia el bosque. Los demás hicieron lo mismo.

Permanecieron esperando en guardia pero nada paso.

Oyeron un ruido a su espalda. La abertura se abrió de nuevo. Por ella salieron una quince personas que desaparecieron y a continuación otro grupo similar. Pero este se quedo delante del árbol.

- ¡QUIEN QUIERA QUE ESTE AHÍ SERA MEJOR QUE SALGA!.- uno de los enmascarados se adelanto y hablo en voz alta.- ¡TE GARANTIZO UNA MUERTE RAPIDA SI LO HACES!.- Los chicos se pusieron guardia.

- ¡Vamonos!.- dijo Harry. Cuando tomaron el traslador este no funciono.- ¿Que pasa?.

- Un campo antiaparicion.- dijo Hermione.- Lo que he oído ha sido una aparición para colocar el hechizo.- estaba molesta.- Como no me di cuenta.- El mortifago hablo de nuevo.

- ¡NO ESPERES REFUERZOS!. ¡Sabemos que habéis encontrado el otro escondite!.- el mago miraba a todas partes.- ¡Por si no os habéis dado cuenta aun hay un campo antiaparicion!. ¡Vamos no seais idiotas!. ¡Puedo ver a uno de los nuestro ahí tirado!.- Los chicos se dieron cuenta de su fallo. No habían ocultado bien al mortifago dormido y por su culpa los habían pillado.- ¡Salid será mejor! .- espero un momento.- ¡¿No?!. ¡Pues que así sea!.- se giro y asintió.

Otro enmascarado se adelanto y se quito la mascara. Los chicos lo reconocieron.

- ¡Greygrass!.

El hombre lobo comento a oler el aire. Al poco miro en la dirección en la que estaban escondidos y señalo con la mano.

- ¡Están allí!.- sonrio.-¡Reconozco un olor!. Lo he olido muchas veces en tu casa Parkinson.- otro enmascarado se adelanto y lo miro.- ¡Es la Traidora!.

Todos los mortifagos sacaron las varitas.

- ¡Esto si que es tener suerte!.- dijo el que los dirigía.- ¡Si esta aquí Pansy es de suponer que no habrá venido sola!. ¡¿Verdad Potter?!.- Los chicos sabían que a partir de ese momento las cosas serian diferentes.- ¡Vamos sal y te prometo que la matare rápidamente!.- sonrió.- ¡Entenderás que no pueda prometerte lo mismo a ti!.

- ¡Entonces también entenderás porque rechazo tu oferta!.- respondió el moreno. Al oírlo los mortifagos tomaron sus lugares.

- ¡No esperaba menos!.

- ¡¿Podrías al menos decirme quien eres?!.- pregunto Harry.- ¡Es para saber a quien me voy a cargar!.

- ¡Es comprensible!.- al decirlo el mago se quito la mascara.- ¡Pero creo que quienes no saldreias de aquí sereis vosotros!.

Nadie se espero lo que vieron.

-¡Colagusano!.

- ¡¿Que tal Muchacho?!. ¡Ven y dame un abrazo!.- Harry apretó con fuerza su varita.- ¡¿A que no te lo esperabas?!.- sonrió.- ¡Es normal!. ¡Nadie lo supo nunca!. ¡Siempre fui un cobarde lo admito!. ¡Me acercaba a los poderosos buscando poder!. ¡Por eso me uní a mi señor!. ¡¿Y adivina que?!. ¡Lo conseguí!.- miro a sus compañeros.- ¡Hasta los engañe a ellos!. ¡Ninguno se creía que yo pudiera tener tanto poder!. ¡Mi señor me enseño bien!. ¡Doloso pero efectivo!.- puso una lastimosa voz.- ¡¿Quien sospecharía del estupido de Meter Pettigrew?!. ¡Pude engañar a tus padres e incluso a ti!.- se rió con fuerza.

- ¡VOY A MATARTE CON MIS MANOS!.- Al hablar la tierra de su alrededor comienzo a moverse. Pansy le tomo la mano para que se calmara.

- ¡Lo dudo!. ¡Yo no seré tan confiado como mi señor!. ¡Nunca te atacaría yo solo!. ¡Dirás que es cobarde pero… yo creo que es más bien aprovechar mi ventaja!. ¡Reconozco que soy poderoso!. ¡Pero aun estoy muy lejos de mi señor y no pretendo reunirme con el aun!. ¡No hasta que su sueño sea una realidad!. ¡Un mundo de magos, solo para magos!.- Miro hacia donde se escondían los chicos.- ¡El resto solo desaparecerán!.- miro a sus compañeros.- ¡MATADLOS!.

Los chicos tuvieron que esconderse de una lluvia de rayos de colores, que venían de todas direcciones.

- ¡Estamos rodeados!.- dijo Ron. Por suerte para ellos su escondite les permitía permanecer protegidos.

- ¡Hay que salir de aquí o nos mataran!.- Pansy se agacho junto a Harry.

- ¿Cómo?.

- Si pudiéramos avisar al ministerio.- Ron estaba molesto.- Pero ninguno podemos aparecernos. ¡Como si estuviéramos en Hogwarts!.- dijo con burla. La broma hizo que Harry recordara algo.

- Nosotros no podemos pero los elfos si. ¡Kreacher ven!.- no paso nada.- ¡Kreacher!.

- ¡¡Kreacher maldito elfo o apareces o me encargare de que lo lamentes!!.- Pansy casi grito.

Al instante el viejo elfo apareció de rodillas y aterrado.

- ¡Perdón ama!. ¡Kreacher oyó al amo pero no pudo venir antes!, ¡Kreacher lo siente!.- intento golpearse con el suelo.

- ¡Para!. ¡Busca al profesor Dumbledore!. ¡Dile que hay otro escondite mortifago y aquí están los jefes!. ¡Avísale que nos tienen rodeados y no podemos desaparecernos, que se den prisa!. ¡¡Ve!!.- el pequeño ser asintió y desaprecio al instante.

- Solo tendremos que aguantas hasta que llegue la ayuda.- en eso un rayo hizo explotar un árbol cercano.

- ¡Lo de siempre!.- añadió Ron.- Como dije, esto se ha convertido en una odiosa costumbre.

- Y yo te dije que nunca permitiría eso.- dijo Harry.

El moreno se levanto y apunto con su varita hacia los arboles.

- ¿Harry que…?.

- ¡BOMBARDA!.- el rayo salio hacia los árboles. En cuanto toco uno la explosión lo destrozo, lanzando trozos a todas partes.

Se oyeron los gritos de varios mortifagos al ser alcanzados por trozos del árbol.

- ¡QUIERO A POTTER VIVO!.- grito Colagusano.

- ¡Yo solo quiero matar a su puta!.- grito Parkinson corriendo hacia los chicos. Pansy vio venir a su padre.- ¡Hola pequeña he llegado!.- El mago no lo había pensado en la loca carrera corrió entre las maldiciones e incomprensiblemente había conseguido acercarse a los chicos.- ¡Diffindo!.- el rayo fue directo hacia Pansy. Harry vio como este se acercaba a su mujer sin poder evitarlo.

Lo que nadie se espero es lo que hizo la chica. Adelanto la mano y lanzo un hechizo sin la varita.

- ¡Repulso!.- el rayo dio en el que se acercaba y lo hizo regresar. Dando de lleno en el pecho de su padre.

El mago no pudo o no quiso evitarlo al recibir el corte en el pecho callo de lado y se quedo tendido.

- ¿Estas bien?.- le prengunto HArry.

- ¡Si…!.

- ¡Cruccio!.- el rallo le dio a la chica haciendo que se retorciera de dolor en el suelo.- ¿Crees que con eso me detendrás?. ¡Disfrútalo por que el próximo será el último!.

- ¡PANSY NO!.- Harry trato de ponerse entre la maldición y su mujer.

- ¡Tarde Potter!. ¡Avadra…!.

- ¡Vete basura!.- movió la mano y el cuerpo del mortifago salio despedido hacia el árbol.

Algunos tuvieron que agacharse para no recibir el proyectil humano. Albert Parkinson quedo sobre dos ramas sin poder moverse. Aunque seria un milagro si lo hiciese debido a la fuerza del golpe.

Peter Pettigrew se quedo asombrado por lo que había visto. Harry Potter había lanzado sin varita a su enemigo desde tan lejos y con esa fuerza. Una duda comenzó a cobrar fuerza en su mente. "¿Y si el chico de verdad había desviado también la maldición asesina?". Los que habían huido de la escuela de medimagos decían cosas increíbles. El junto con otros lo achacaron a simple miedo, o a una forma de evitar el castigo por su fallo. Pero visto esto ya no estaba tan seguro. Si fuera así, entendía como había conseguido acabar con su amo. Y también suponía un nuevo escenario. Miro a todas partes y se percato de que solo Parkinson había conseguido acercarse al grupo, algo más. El resto eran retenidos aunque con cierta dificultad. Se veían salir varios rayos del escondite. Si los Potter estaban allí, seguro que el pelirrojo y la otra chica también se encontraría con ellos.

- ¡RON AMIGO!.- LE grito como único recurso.- ¡EN RECUERDO DE NUESTROS AÑOS JUNTOS TE OFREZCO UNA SALIDA!. ¡ENTREGA A POTTER Y TU Y LA OTRA CHICA PODREIS IROS!. ¡OS LO JURO!.

- ¡Si tanto me recuerdas sabrás de sobra mi respuesta!.- fue lo único que dijo el pelirrojo. Mirando como HArry se acercaba a PAnsy y la miraba preocupado. La chica solo le respondía con una sonrisa.

Colagusano miro al enmascarado más cercano.

- ¡Esto no va bien!.- el enmascarado asintió. Pero otro lo miro sin entenderlo.

- ¿Pero que dices?. ¡Los tenemos rodeados y es cuestión de tiempo que los matemos!.

Pettigrew no dijo nada se giro y fue directo al árbol. Algunos otros mortifagos hicieron lo mismo. La cúpula de mando al completo.

Los más poderosos y con algo más de entendimiento de la situación.

- ¡Tenemos que irnos de aquí!.- tocaba las tablas de la caseta al hablar.- ¡Dumbledore y su grupo no tardaran en aparecer!.

- ¿Como estas tan seguro?.- pregunto el licantropo.

- ¡Ese chico tiene un poder increíble y mas de un truco en la túnica!.

- ¡Por una vez estoy de acuerdo!.- Bellatrix Lestrange se quito la mascara.

- ¡Al fin me das la razón en algo!.

- ¡Cuando la tienes!, ¡solo cuando la tienes!.- Otro se acerco.

- ¡Entonces!, ¿esto es el fin?.

- ¡No Alecto!. ¡Mientras estemos vivos no será el fin!.- el hueco del árbol se abrió.- ¡Empezaremos en otra parte!. Nos fortaleceremos y aguardaremos el momento de actuar.

Antes de entrar sintieron varias explosiones entre los árboles. Algunos mortifagos corrían hacia ellos.

- ¡ES DUMBEDORE!.- gritaban.

- ¡Os lo dije!.- entro seguido del resto.

Harry y los chicos sonrieron aliviados al oír los gritos de los mortifagos. Sus amigo habían llegado y las tornas de cambiaban.

Siento la espera.

A parte de que no se me ocurría nada que escribir. He tenido algunos problemillas con el PC y el trabajo.

Perdón.

Tengo que decir que este es el penúltimo capitulo de la historia. Solo queda uno mas y un epilogo.

Vamos con los RR.

- Susigabi. Gracias e igualmente para ti aunque con mucho retraso.

- Shadim-Samtrom: para responder a eso tendrás que esperar a…

- Annyuska14: Todo el mundo evoluciona o cambia según con quien este o vea las cosas. Es algo natural. No es primo de Snape aunque resulta una idea graciosa lo admito. Y sobre el regalo… A fin de cuentas es quien mas la conoció de pequeña, me gusto la idea de hacer este regalo diferente.

- Juansorvolopotter: No se aun que pasara. Estoy de acuerdo en que siendo quien es debería hacer algo grande. Pero por otro lado. ¿Que dice siempre Harry en los libros originales?. Quiere una vida tranquila. Algo imposible lo se. De todas formas creo que te gustara más el siguiente libro. Un Harry algo mas… diferente de lo norma

- Luzbell-Darness: Has sonado igual de olivanders. Me ha hecho mucha gracias. Tampoco me gusta ese ministro.

- Anthony black: Si te gusta la relación ahora espera a leer el epilogo.

- Nicole: Creo que ya lo dije hace tiempo. ¡NUNCA!. Haré una historia de ese tipo. Respeto a todo el mundo pero no me gusta ese estilo. Todos somos libres de pensar o hacer lo que nos plazca.

Gracias también a : Mandrea, Silver D Wolf, y Dark lunacy .

Gracias a todos por dejar vuestra opinión.

Pido perdón por la espera y espero que guste este capitulo. Aunque no me gusto del todo a mi.

Hasta la próxima.

Un saludo de Carmen.

Alohopotter.