Perdón por la espera. Este es el ultimo capitulo de la historia.
Tengo claro que a algunos gustara y a otros no.
Me ha costado escribirlo mas de lo que suele ser normal. Ni yo se porque.
Solo falta el epilogo en el que dejare todo mas cerrado.
27. El final de la persecución.
Los mortifagos que tuvieron suerte se alejaron en cualquier dirección huyendo de los recién llegados.
Algunos trataban de entrar por el árbol, pero fue imposible. Sus jefes la habían bloqueado.
Los que estaban entre los chicos y los refuerzos no tuvieron tanta suerte. Algunos trataron inútilmente de enfrentarse a los recién llegados. Otros más listos o más desesperados corriendo hacia el escondite de los chicos para caer por el camino o por la acción de los cuatro amigos.
Poco quedo del grupo de magos oscuros cuando Dumbledore y el resto de la orden llegó junto a los jóvenes.
- ¡Felicidades!. Acabas de sobrepasar con creces a tu padre.- Snape se adelanto.
- Estoy de acuerdo.- añadió Lupin.- ¿En que pensabais?.
- En que los Aurors ya estarían aquí y nosotros solo nos parecimos para ver el final y prestar ayuda si fuese necesario.- dijo tímidamente Hermione.
- ¡De usted es de quien menos me lo podía esperar señora Weasley!.- La voz de MC Gonagall salio tras los magos. Estos se quitaron para que pasase y la cara de Hermione cambio.
- Nosotros pesemos que…
- Lo dudo.- la corto la profesora.- Dudo que alguno de los cuatro tuviera una sola idea clara sobre esta acción.- Miro a Ron.- Quiero pensar que este comportamiento no es culpa suya.- El pelirrojo fue a protestar, pero no hizo falta.
- ¡Profesora!. Es usted la mujer que mas respeto en el mundo mágico.- hablo Hermione.- Sentiría perder ese respeto por que insulto a mi marido.- Hasta la cara seria de Snape reflejo un instante de sorpresa.- La idea fue mia, y créanme cuando decimos que nuestra intención era solo la de mantenernos a gran distancia y ayudar si veíamos necesario hacerlo, ¡nada mas!.- miro a todos.- Creo que la culpa también es en parte de ustedes.
- ¡Pero que dice esta cría!.- Kinsley se arrepintió de decir eso cuando Hermione tuvo de parar a un furioso pelirrojo que lo miraba con rabia.
- ¿A quien tomo el ministerio para hacer la prueba?. ¿A un recién iniciado?.- dijo Harry.- Nosotros tampoco sabíamos que pasaría esto, que había más de un escondite. Pero es lógico pensar que alguien con cierta importancia sabría mas que un don nadie.
- El ministerio no quiso arriesgar a alguien que pudiera ser necesario.
- ¡Por eso sugerí a Malfoy!.- Casi grito Ron.- Una rata más o menos no se echaría en falta!.
Dumbledore había permanecido callado y mirando a Harry. El chico se dio cuenta de esto.
- ¿No tiene nada que decir director?.- el anciano sonrió.
- Todos ya lo han dicho por mi.- señalo a sus acompañantes.- Estoy de acuerdo en que fue algo impetuoso y temerario.- Harry fue a decir algo y lo callo.- ¡Pero!, también estoy de acuerdo en lo que han dicho sobre el ministerio. No puedo aprobar su comportamiento pero debo de agradecerles.- algunos magos protestaron.- Con suerte esta será la ultima vez que se les echara en cara cualquier cosa. Hoy podría terminar todo.- los miro a los cuatro.- Mañana todos podríamos ser libres de nuestros actos y tendremos que cargar con las consecuencias de ellos.- miro a los magos adultos.- Mas de unos se alegraría de eso.
- No deja de sorprenderme señor Potter.- la cara del profesor recordaba al antiguo Snape.- Pero tengo que estar completamente de acuerdo con lo que ha dicho el director. Es una lastima que ya no sea mi alumno disfrutaría ese momento.
- Por esta vez dejaremos que todo acabe antes de echaros una buena bronca.- respondió a su lado Lupin.- Pero pronto todo será distinto.- La complicidad de ambos magos preocupo a los chicos.
- ¡CUIDADO!.- todos se agacharon para esquivar un rayo.
- Después seguiremos ahora hay que terminar con ellos.- sentencio Kinsley.
La lucha duro poco los mortifagos huían hacia cualquier lado sin orden. Su única idea era salir de ese lugar con vida.
Junto al viejo árbol un grupo golpeaba con fuerza la entrada pidiendo que la abriesen.
Hacia este grupo fueron Dumbledore los chicos y los demás adultos.
Varios al ver al gran mago acercarse tiraron sus varitas y pidieron perdón asustados. Otros, fruto de los mismos nervios, trataron de lanzar un ataque pero el miedo les impedía usar correctamente la magia. Basto un movimiento de mano de Dumbledore para deshacer los hechizos.
Viendo esto algunos trataron de huir hacia el otro lado del bosque. Eran desmayados mientras huían por los miembros de la orden.
En el bosque aun se podía oír la lucha entre los aurors y los mortifagos. Cada vez se alejaban más del lugar, sin saber que había mas aurors esperándolos al otro lado del bosque.
Mientras MC Gonagall y otros dos Magos les aplicaban algunos hechizos a los chicos, acompañados de algunas pociones de Snape, Dumbledore miro el gran árbol.
- Interesante. El hechizo es el mismo que hay en el caldero chorreante.- toco el árbol.- Espero que vieran como se abre.
- Si, pero creo que Pettigrew y los demás lo bloquearon desde el interior.- todos miraron a HArry.
- ¿Petter Pettigrew?. ¿Colagusano?.- Lupin lo miro extrañado.- ¿Que hace el aquí?.
- Es el nuevo líder de los mortifagos.
- ¡No me lo creo!.
- Dijo que el propio Voldemort lo adiestro.- añadió Hermione.- Nadie sospecharía de el.
- Eso es cierto.- pensó Dumbledore.- Severus, ¿tu sabias algo?.
- El era su criado. Lo trataba como a un perro delante de todos y se comportaba como la rata que es.- lo pensó.- Nunca lo vi realizar mas que pequeños hechizos o matar a alguien que no podía defenderse.
- Una buena forma de ocultar su poder.- El director estaba serio.- Haciéndose pasar por lo que no era. Al final resulto mas listo de lo que pensábamos.
- ¿Como entraremos?.- pregunto Kinsley.
- Me temo que sin conocer la forma en que lo sellaron será muy difícil.
- ¿Que tal por el cobertizo ese?.- pregunto MC Gonagall.
- ¡Es una trampa seguro!.- añadió Hermione.
- Estoy de acuerdo con la señora Weasley, Minerva.- le respondió el anciano .- Demasiado evidente.- Pensó un instante.- Si el poder de Petter es mayor del que creíamos, no se como haremos para abrir esto.
- ¿Y si lo destruimos?.- dijo Pansy.
- Solo abriríamos un hueco enorme en este viejo arbol. Haria falta algo que canalizara la entrada.
- ¡Un pago de sangre!.- respondio Harry. Snape se adelanto.
- Dejadme pasar.- Dumbledore lo detuvo.
- Será inútil Severus. Para ellos eres un traidor y tu sangre no servirá.- en eso un cuerpo callo cerca gimiendo. Todos se volvieron con la varita lista para atacar.
Lo que había caído era el cuerpo malherido de Robert Parkinson, que se había soltado de las ramas donde lo habían lanzado.
- Mi padre nos echara una mano.- al decir esto Pansy se acerco al mortifago y con cierto asco le rasgo un trozo de la túnica. Con la tela le limpio la sangre que tenia sobre el y fue de nuevo hacia los demás.- Gracias Padre.- dijo con ironía. El mortifago abrió con mucho trabajo un ojo y gimió de dolor.
- Excelente idea señora Potter.- el anciano mago tomo el trozo de túnica y lo froto sobre el viejo árbol. En las partes manchadas de sangre parecía que el árbol recobraba parte de su perdida vida.- Ahora todos lancen hechizos de apertura. ¡YA!.
- ¡¡CISTEM APERIO!!.- mas de doce rayos golpearon el tronco del árbol y este comenzó a crujir.
Poco a poco y con gran esfuerzo por parte de todos. El hueco del árbol se abrió.
El espacio era muy pequeño pero se podía ver lo que había al otro lado.
En eso un rayo Salio del hueco y todos tuvieron del apartarse. Al hacerlo el hueco se cerró un poco.
- ¡No dejéis que se cierre!.- dijo Dumbledore.
- ¡Si no acabamos con ellos nos destrozaran antes de poder abrir el hueco!.
- ¡Pero nadie puede entrar aun por ahí!2.- los chicos se miraron.
- ¡Nosotros si!.- sin dejarlos terminar los chicos salieron corriendo hacia el hueco y saltaron a el.
- ¡NO!. ¡QUIETOS!.- no sirvió de nada. Ron Y Hermione fueron los primeros en entrar, seguidos de PAnsy. Harry había permanecido junto a los demás.- ¡Harry ni se te ocurra!.- cuando Lupin miro al chico este andaba hacia el hueco sin dejar de lanzar el hechizo.- ¡Vuelve aquí, no lo hagas!.
- Si piensas que dejare solos a mi mujer y mis amigos, es que no me conoces Remus.- Al decir esto salto hacia el hueco.
Poco después de que el chico dejara de lanzar el hechizo el hueco se hizo más pequeño.
- ¡Que no se cierre!.- grito Dumbledore.- ¡Tenemos que abrirlo!.
Dentro del lugar los chicos tuvieron lo que se puede calificar como una calurosa bienvenida. Sin sitio para esconderse tuvieron de esquivar como pudieron los rayos que les lanzaban.
- ¡Son ellos!. ¡Aunque este sea nuestro fin los mataremos!.- grito un mortifago.
Harry aterrizo y sin perder un segundo lanzo un bombarda hacia los mortifagos. El rayo dio cerca de tres, lanzandolos hacia atrás.
Los demás hacia lo propio consiguiendo que los magos oscuros no tuvieran opción mas que retirarse.
Por desgracia no todo salio bien. Ron recibió un profundo corte en el brazo y Hermione otro en la cadera al ir en su ayuda. Pansy se libro al tropezar y caer, consiguiendo que dos rayos pararan sobre ella.
El matrimonio se acerco a sus amigos.
- ¿Como estáis?.- preguntaron preocupados.
- Saldremos de esta. Pero me temo que aquí nos quedamos.- bromeo el pelirrojo.
- Lo siento chicos. Ron tiene razón. Seriamos más un problema que ayuda.- término la castaña. Con cierto trabajo llevaron a los dos hacia una esquina en la que podrían permanecer a salvo de algún ataque.
- ¡Quedaos aquí!. Dumbledore abrirá eso pronto.
- ¡Seguro!.- dijo Ron molesto.- ¡Y la primera bronca para nosotros!.- los demás sonrieron.-¡Largaos de aquí y acabad con esos desgraciados!. Tengo ganas de poder pasear sin escolta.
- Dalo por hecho amigo.- Pansy y Harry miraron a sus amigos antes de ir al interior del lugar.
No tardaron mucho en recibir la bienvenida por parte de algunos Mortifagos. Ninguno de ellos eran de los principales. No les costo mucho trabajo el deshacerse de ellos. Ambos se movían casi a la vez, los movimientos parecían ensayados de antemano. Unidos en una danza imparable. Antes de darse cuenta los mortifagos habían sido reducidos y los chicos no recibieron daño alguno.
- Creo que tendremos que emplearnos a fondo.- le dijo Harry.
- Estoy deseandolo.- al decirlo su varita dejo salir algunas chispas plateadas.
- No te contengas.
- No era mi intención.- le sonrió.- Hoy esos desgraciados lamentaran el meterse con los Potter.- el sonrió.- ¿Qué?.
- Si alguien nos hubiera dicho en primero que hoy estaríamos aquí…
- Lo mandarían a San Mungo al instante.- término ella sonriendo.
La pareja encontró pocos obstáculos hacia el interior del lugar. Aun siendo quienes eran sus creadores el lugar tenia cierto encanto. Una mezcla entre las mazmorras de Slytherin y una oscura cueva con pulidas paredes negras. Al contrario de ser un lugar oscuro estaba completamente iluminado con gran cantidad de antorchas suspendidas en el aire.
- ¡Muy Slytherin!.- dijo Harry.
- ¡Phss!. Le falta algo mas de Plateado para mi gusto.- el chico sonrió ante la broma.
Ambos llegaron al final del pasillo. Este acababa en una gran gruta, con un techo muy alto.
A su alrededor había cuatro chimeneas y varias puertas.
- ¿Por cual?.- pregunto la morena.
Ambos miraron la más grande. Esta estaba adornada con varias serpientes plateadas.
- Lo dudas.- la pareja se acerco a la puerta con tranquilidad.
Si alguien los viera diría que estaban demasiado relajados. Nada más lejos de la realidad. Con la varita firmemente apretada cada uno miraba de reojo una parte de la sala.
Ese fue el momento que eligieron varios mortifagos para atacar.
- ¡Cruccio!.
- ¡Avadra Kedabra!.
- ¡Bombarda!.
Varios más junto con estos fueron hacia la pareja.
Con rapidez esquivaron unos y bloquearon otros. Incluso algunos ni se les acercaron por el miedo de los lanzadores.
- ¡Que no entren, matadlos!.- Grito un enmascarado.
- ¡Bombarda!.- el hechizo de Pansy dio de lleno a la pared junto al mago. Este salio hacia el otro lado. Callo como un fardo inerte y sin poder evitarlo, ya fuera por el hechizo o por el golpe recibido.
Algunos se pararon en seco al ver los resultados del hechizo de la morena. Un gran hueco había donde hasta hacia unos instantes se podía ver una pared de roca sólida.
- Es imposible hacer ese daño con solo un hechizo.- decía uno con miedo.
- ¡De seguro que Potter lanzo otro!.- parecía intentar convencerse el mismo, mas que a los demás.
- ¡Yo no lo he visto si quiera mirar hacia allí!.- al hablar el mortifago dio un paso atrás.
- Pero nunca ha mostrado esa fuerza. Yo fui uno de los instructores de los iniciados y ella no tenia ese poder.- Los mortifagos no terminaban de reaccionar.
- Si ella ha desarrollado ese poder.- el que hablo miro a Harry.- ¿Que será capaz de hacer el?.- el resto hizo lo propio.
- Si queréis, estaremos encantados de mostraros parte de lo podemos hacer.- ninguno había visto esa cara tan fría en Harry Potter nunca.
Varios se giraron y trataron de salir de allí. Otros se lanzaron al ataque como única salida. Los mas valientes incluso querían demostrar, a los demás, que solo había sido un truco de los chicos.
- ¡YA!.- A la señal del moreno su mujer y el se pusieron de espaldas a la gran puerta y ambos apuntaron hacia fuera.
- ¡REPULSO!.- ambos gritaron el mismo hechizo. La diferencia fue que en vez de hacerlo solo con la varita también lo hicieron con las manos.
En lugar de un rayo, el resultado fue una onda que recorrió la sala lanzando a todos los mortifagos cercanos en cualquier dirección. Apenas un par consiguió a duras penas ponerse en pie con la varita aun en la mano. Otros estaban adoloridos en el suelo gritando de terror, e incluso los había que se desmayaron. Nadie podría decir si por el hechizo o por la impresión.
- ¡¿Alguno mas?!.- pregunto el moreno mirando a los pocos que aun se podían mover.
Los mortifagos que conservaban las varitas trataron de huir y fueron reducidos con un simple hechizo. Los que estaban en el suelo trataban de esconderse entre los cuerpos de sus compañeros inertes, claro esta sin éxito.
- ¡LES DAREMOS UNA OPCION!.- hablo Pansy con su mejor cara Slytherin.- ¡Esto acaba aquí y ahora!. ¡Tiene dos salidas; o se rinden y aceptan su destino, o tratan de huir o resistirse!.- esto último lo dijo con aire aburrido.- ¡Yo les aconsejo la rendición!.
- ¡Aquellos que se rindan y accedan a colaborar, tratare de que se les tenga en cuenta!.
- ¡¿SOLO ESO?!.- grito uno.
- ¿Acaso vosotros ofrecéis algo mejor mientras matáis a la gente?.- añadió Pansy.
- ¡Es cuestión de tiempo que el ministerio entre aquí!. ¡Queráis o no, aquí acaba todo!. ¡Cualquier intento de resistencia a partir de aquí seria solo una lucha inútil!.- algunos comenzaron a llorar por la impotencia.- ¡Como ya lo era de por si!.- No dijo nada mas, se giro junto a Pansy y fue hacia la puerta.
Inesperadamente una maldición se oyó. Harry se giro y golpeando el suelo como la vez anterior la hizo chocar contra el suelo, ante la mirada de asombro de los pocos que aun podían moverse.
- ¡La ha parado!.- un mortifago se apoyaba contra el muro riendo como un demente.- ¡JA, JA, JA!. ¡Potter ha parada la maldición asesina!.- Algunos de sus compañeros le gritaban pidiéndole que lo dejase y rogase perdón.- ¡NO LO HARE NUNCA!. ¡Soy el último de mi familia y nunca aceptare que el sueño de todos mis antepasados acaba de esta forma!.
- ¡Impedimenta!.- Pansy lanzo la maldición sin pensarlo. En cuanto esta golpeo al tipo este choco contra el muro y su varita se clavo, literalmente en la esquina de la puerta. El mago dejo escapar un tímido suspiro antes de desplomarse en el suelo.- ¡El siguiente intento recibirá un trato mas contundente!.- Los mortifagos se tumbaron con miedo.
Esta vez la pareja si pudo seguir hacia la puerta.
- Parece que el entrenamiento nos ha servido.- le dijo Harry.
- Y el tenerlo oculto hasta este momento ayudo a esto.- El tomo la mano y llevándosela a los labios la beso.- Seguro que si llegan saber este pequeño secretito familiar hubiéramos tenido algunos problemillas.
- Un matrimonio de magos tan poderosos como Dumbledore o Voldemort.- bufo divertido.- Estaríamos toda la vida bajo vigilancia.- Ella asintió.
- Pero cuando les pregunten.- el le sonrió a ella.
- Solo estarán exagerando la verdad. Y gracias a ellos mismos no se atreverán a interrogarlos por miedo a matarlos.- ella lo miro de forma traviesa.
- ¡Señór Potter!. ¿Donde ha mantenido ese lado Slytherin tanto tiempo?.
- Creo que me han obligado a crearlo señora Potter.- le respondió divertido. Algo mas serio término justo dejante de la puerta.- Ya estoy harto de que controlen toda mi vida y esto acaba aquí y ahora.- Por respuesta ella le tomo de la mano.
- Cuando tú digas.
- ¡CISTEM APERIO!.- el potente rayo partió la puerta en cuatro partes que salieron despedidas hacia el interior.
Al instante varios rayos salieron de la sala y los chicos tuvieron que arreglárselas para esquivarlos o deshacerlos.
Nada más vino del interior. Al mirar pudieron ver otra gran sala solo que era mucho mas baja y la decoración de las paredes recordaba a una gran mazmorra.
Ambos pudieron oír unos aplausos.
- ¡Felicidades a ambos!. ¡Habéis necesitado mucha suerte para llegar a este sitio!. ¡Algo ya casi normal en vosotros!.- Colagusano estaba detrás de los demás mortifagos.- ¡Permitidme daros la bienvenida!....- abrió los brazos.- ¡a la sala de reuniones de la hermandad!. ¡Habitualmente es algo más oscura!. Nos sentimos mas cómodos así. ¡Pero hoy como muestra de buena fe hemos preferido que podáis ver bien como os matamos!.- mientras el hablaba los chicos fueron entrado en la sala sin dejar de mirar al grupo o cualquier cosa extraña en el suelo o paredes. Por su parte los mortifagos habían comenzado a separarse preparados para pelear.- ¡Nos da igual el orden!, pero preferiríamos que Potter viera morir a su mujercita antes de que lo mate.- sonrió.- ¡Tal vez soy un nostálgico pero creo que seria divertido que veas morir a otra de las mujeres de tu vida antes de que esta acabe!.- se puso serio.- Como paso con tu madre.
- Eso ya no me afecta. ¡Rata!.
- ¡Permiteme que lo dude!.- le respondio el mago oscuro.
- ¡Me has pillado!. Aun me afecta, solo que he aprendido a no volverme loco a la primera provocación.
- ¿Y que tal a la segunda?.- Harry se encogio de hombros.
- Prueba si quieres.
- Cuando quieras Harry.- dijo Pansy.
- ¡Valla, valla!. ¡Parece que tu mujercita es mas de lo que parece!.- la miro.- Algo que lamento no haber visto antes.
- ¡Si no te importa, tenemos algo de prisa!.- le dijo Harry dejándolo sorprendido.- Quisiéramos terminar con todo esto lo mas pronto posible.
- Entiendo que quieras morir, pero como te dije yo no soy como era mi señor.- Hizo una seña y los magos oscuros se quitaron las mascaras.- Yo prefiero luchar con ventaja y no arriesgarme.
Al quitarse las mascaras las caras de todos quedaron visibles. Los chicos pudieron reconocer a varios de los mas cercanos al señor oscuro. Alecto y su hermano Amicius. Greyback, el hombre lobo culpable de infinidad de contagios y masacres. Había algunos que no conocían pero otros eran demasiado conocidos.
- ¡Bellatrix Lestrange!.- dijo Harry al verla.- Creí que habías muerto con tu marido.
- ¡Ya vez que no!. El se sacrifico para que yo escapara.
- ¡Mas bien lo dejaste morir!.- dijo Pansy.
- ¡Bueno, es lo mismo!.- respondió la maga oscura, recuperando de nuevo su mirada de locura.
- ¡Vamos Pansy!. ¡Se una buena chica y deja que mama te mate!.- La morena busco a su madre.
- ¡Mis padres estan muertos!. ¡Bruja!.
- ¡Hay!, ¡que dura!.- le respondió divertida.- Es una lástima que tu padre no pueda estar aquí para recibirte.- la miro con falsa pena.- Nos visitáis tan pocas veces.
- ¡Tranquila!, ¡me aserrare de que tengáis los dos la misma celda!.- eso la sorprendió.
- ¿Sigue vivo?.
- No Soy una asesina como tu.- le respondió la chica.
- Es cierto. ¡Tu eres débil!.- La morena la miro divertida.
- ¡Ven y te demuestro lo débil que soy!.
- ¡Muy divertida la charla!. ¡Pero tenemos que irnos antes que Dumbledore y el resto de aurors consigan abrir la puerta!.- miro al chico.- Debo confesar que creí que tardaríais mas en hacerlo. ¡Apenas nos habéis dejado tiempo para preparar la huida!.
- ¡De aquí no se va nadie!.- al decirlo Harry apunto a la puerta y un rayo la golpeo creando una pared de piedra. Eso si que sorprendió a Pettigrew.
Un par de mortifagos se acercaron y lanzaron algunas maldiciones sin hacer apenas unas marcar. El resto se cubrió entre las columnas del lugar.
- ¿Como cojones lo has hecho?.- Pettigrew se había unido a los demás entre las columnas.
- ¿No eres tan poderoso?. ¡Averígualo!.
- ¡Será lo primero que haré en cuanto os mate!.- al decir esto levanto la varita y la iluminación del lugar desapareció. Dejando solo algunos débiles rayos y tenues antorchas en el centro. Justo la zona que ocupaba la pareja.
Espalda contra espalda los chicos se prepararon para la batalla.
- ¡Harry!.
- ¿Que?.
- Pase lo que pase, ni se te ocurra dejarme viuda.
- Lo mismo digo.- le dijo el divertido.
Ya poco más pudieron decir. La elite mortifaga se lanzo al ataque y esta vez si tuvieron muchos problemas. Estos no eran unos simples magos sin organizar. Eran unos asesinos que estaban muy acostumbrados a luchar junto y de esa forma. Poco a poco fueron perdiendo terreno. Sin ver bien a sus atacantes y con la ventaja de conocer el lugar, la pareja apenas podían defenderse y lanzar un par de hechizos afortunados. Saltaban esquivaban como podían y cuando surgía la oportunidad, lanzaban un rayo hacia la oscuridad o paraban una maldición.
Era una pelea de total desventaja aunque hacia lo que podían para defenderse. Se empleaban al máximo.
Después de unos minutos eternos tuvieron un instante de respiro.
- ¡O hacemos algo o nos mataran!.- le dijo Pansy junto a el mientras se escondían en una columna.- ¡No nos dejan salir de esta zona y ellos están muy bien cubiertos!.
- ¡Pues será mejor que eso cambie!.- no necesito mirarla, ambos tenían que permanecer atento para evitar que los mataran. De nuevo un rayo verde salio de una esquina y los chicos tuvieron que saltar hacia otro lado. Nada mas hacerlo una nueva carga de hechizos los obligaba a moverse. Al final consiguieron su objetivo separa a la pareja.- ¡PANSY!.- grito Harry al ver que la chica estaba algo alejada.
- ¿Que ocurre Potter, sabes lo que viene ahora?.
Una maldición le dio a la chica en el brazo y esta grito.
- ¡¡AHHH!!.- ¡SEREIS HIJOS DE PUTA!.
- ¡Siempre te dije que contuvieras esa boca!. ¡Hablando así nunca a serias considerada una dama!.- la voz de la madre de la chica los rodeaba.- ¡Y viendo con quien acabaste parece que no me equivoque!.
- ¡Te juro que haré que tu celda sea lo mas pequeña y asquerosa que pueda!.- sonrió.- ¡Podrás disfrutar de las carias de tu marido!.- al hablar se notaba la ironía.- ¡Aunque creo que bastaran un par de buenos puñetazos para que te sientas como en casa!.- un rayo le dio en el otro brazo.- ¡¡AHHH!!.- Aun con tan poca luz Harry de dio cuenta que su mujer estaba herida, y si no hacia algo pronto las palabras de la rata podrían cumplirse, la matarían delante de sus ojos.
- ¡Se acabo!.
- ¿Ya estas harto?.- se oyó la voz de Bellatrix.- ¡Incluso mi primo duro algo más antes de que lo matara!.- oyó su risa de loca.- ¡Es divertido, va a pasar lo mismo que aquella vez en el ministerio!. ¡Matare a alguien que quieres delante tuya y sin que puedas evitarlo!. ¡JA, JA, JA!. ¡Es genial!.- Esa fue la gota que colmo el vaso.
Aun con tan poca luz Pansy pudo ver como los ojos de su marido parecía brillar con luz propia. Y de la punta de sus dedos parecía salir pequeños rayos.
- Mala idea Bella.- dijo divertida. En eso sintió una varita en su cuello.
- Estas muerta Puta.- la voz de su madre sonaba con un odio infinito. Pero no pudo hacer nada.
- Harry levanto las manos y lanzo un potentisimo hechizo.
- ¡¡LUMUS SOLEM EX!!.- la luz de sus dedos fue creciendo. A su alrededor podía oír risas divertidas. Pettigrew hablo divertido.
- ¡Es inútil!. ¡Las antorchas están hechizadas para absorber la luz y…!.- Ante la supresa de todos la luz no solo no desaparecía parecía mantenerse y latir con vida propia.- ¡Que estas…!.- no termino de hablar. Un potente fogonazo deslumbro a todos menos a una divertida Pansy que permanecía con los ojos cerrados. A su lado su cegada madre gritaba ante la sorpresa.
- ¡Ves como es mi marido, Madre!- dijo con orgullo.- ¡Mira como debe ser un mago de verdad no una basura como vosotros!.
El fogonazo acabo destruyendo las pocas antorchas y dejo las paredes con brillo propio. De forma que. Los cegados mortifagos se movían en una sala que irradiaba luz por todas partes.
Uno de los pocos cegados era el nuevo lider. Colagusano. Se había cubierto la cara justo a tiempo y solo sufría la molestia temporal del aumento de la luz en la sala. Permanecía junto a otro mago mirando a un Harry Potter que desconocía. El chico tenia una seguridad en si mismo plena reflejada en su mirada. La luz lo rodeaba de un aura de poder que lo sobrecogía.
- ¡MATADLO!, ¡MATADLO!. ¡No Pueden escapar de aquí tienen que morir si queremos seguir vivos!.
Algunos hicieron el intento de atacar. Lo único que consiguieron fue acabar con un par de compañeros. Entre ellos estaba Amicius, muerto por su propia Hermana.
Greyback estaba en una esquina gimiendo como un perro. Parecía querer transformarse. Miro a Harry con los ojos inyectados de sangre y salio corriendo hacia el.
El chico parecía irradiar luz propia como si fuera parte de la habitación.
Vio venir de lejos a su enemigo y no se inmutó. Cuando el hombre lobo estaba a punto de atacarlo con las manos desnudas el chico levanto la mano y lo dejo suspendido en el aire con cara de no entender lo que le pasaba.
- ¡Has sido un mal chico!. ¡Y a los perros que se portan mal hay que castigarlos!.- Le puso la mano justo delante de la cara aterrada. Sin decir nada un rayo salio de su mano y lo lanzo al otro lado de la sala. A medida que la recorría volando dejo escapar un lastimoso aullido.
Ya el pánico había cundido entre los antes poderosos y seguros magos oscuros.
- ¡Tenemos que salir de aquí!.- grita uno.
- ¡Solo saldremos si matamos a Potter!.- les grito Pettigrew.- ¡Matadlo y podremos escapar!.
Algunos se estaban recuperando del gran fogonazo y otros apenas podían ver y se limitaban a apuntan con la varita a todas partes, con miedo.
- ¡Yo tengo a su puta!.- grito una mujer.
- ¡No la sueltes Elisabeth!.
- ¿Quien tiene a quien madre?.- sin dejarla reaccionar Pansy lanzo a su madre al otro lado de la sala con un repulso. La mujer gritaba a medida que se alejaba de su hija. El grito acabo cuando choco con fuerza contra el muro levantado por el moreno.
- ¡Tenemos que matarlos!.- El antes seguro líder mortifago estaba perdiendo en control y el domino de la situación. Su antigua personalidad estaba ganando terreno por momentos y el miedo lo dominaba casi por completo. Su única idea era matar a Harry para escapar de allí.- ¡Matadlo o todos moriremos aquí!.
Al decirlo algunos se atrevieron a luchar. Podía más el miedo y las ganas de huir que la propia convicción pero en su mente solo había sitio para una idea. Seguir vivo a como diera lugar.
- ¡Avadra Kedabra!.- varios rayos salieron hacia el moreno. Este se limito a golpear con fuerza el suelo y los rayos cayeron destrozando el lugar. Más de uno pudo sentir como la magia los rodeaba.
- ¡Me han empujado!.- grito una Alecto histérica.- ¡Se ha atrevido a tocarme y matar a mi hermano!.- soltó la varita y fue hacia Harry con las manos por delante. Por estupido que pareciese trataba de atacar al chico arañándolo con las uñas.
- ¡Alecto no!.- la advertencia de Greyback no sirvió para nada. Harry movió la mano y la maga oscura callo al suelo sin sentido. Otro movimiento de mano y la mujer quedo completamente rodeada de cuerdas mágicas impidiéndole moverse.
Varios trataban de lanzar potentes hechizos destructivos a la pared de piedra. Esto comenzaba a tener efecto y el muro se quebraba.
- ¡Esta casi roto!. ¡Podemos huir!.- grito uno. Al girarse se quedo petrificado de la impresión. Pudo ver como Pansy reducía a su madre y como su marido desacia las poderosas maldiciones sin problema.- ¡Es imparable!, ni siquiera el amo pudo con el.- al momento un aterrado Petter Pettigrew se acercaba y lo zarandeaba.
- ¡¿Que haces idiota?!. ¡Lucha!. ¡Mátalo si quieres escapar!.- En eso oyeron a Greyback y vieron como Harry se deshacía sin esfuerzo de Alecto. El mago miro a su nuevo jefe con la vista perdida.
- ¡Es imposible huir de el!.- al oirlo lo miro con odio.
- ¡Imperios!.- la cara del mago oscuro se relajo.- ¡Mátalo!.- al darle la orden el mago sonrió y fue hacia el chico. Levanto la varita con la intención de apuñalarlo con ella. Harry ni se molesto en mirarlo. Movió la mano y al instante estaba en el mismo estado que Alecto., solo que con una sonrisa en la cara. Colagusano vio esto y ya nada pudo parar el miedo en su cuerpo. Se giro hacia la pared de piedra y le lanzo un nuevo hechizo.- ¡Bombarda Máxima!.- no le importo que algunos de sus compañeros estuvieran aun junto al muro.
El golpe dio de lleno lanzando a dos magos hacia los lados y dejando a uno completamente pegado al muro. La pared se partió y callo hacia el exterior.
El cobarde mago fue el primero en salir seguido de tres más de sus compañeros.
Fuera había algunos de sus seguidores tumbados, al verlo le pidieron ayuda.
- ¡Señor por favor ayúdenos!.
- ¡Llévenos con usted!.
- ¡Fuera dejadme, escoria!.- solo una idea lo mantenía. Salir de allí. Alejarse de Harry Potter.
Mientras Harry se acerco a su mujer.
- ¿Como estas?.- ella lo miro tranquila.
- Solo son unos cortes no es nada serio es mas lo que parece.- La tomo de la mano y la ayudo a ponerse en pie. Ambos miraron la sala.- No han durado mucho.
- Parece que nos costo mas de lo que creíamos.- al hablar le paso la varita por las heridas y estas se cerraron.
- ¡Pero vencimos!.- Harry miro hacia la puerta mientras caía y vio como salían los magos del lugar.
- Aun falta algo para que todo termine.
- Te sigo.
- ¡Es mejor que te…!.- la mirad a de ella hizo que se callara.- ¡Será un placer!.
- ¡Vas aprendiendo!.
La pareja de la mano se acerco a la entrada destrozada de la sala.
Vieron la escena exterior y como Los cuatro que aun se mantenían en pie trataban de salir de allí. Los heridos los detenían.
- ¡Avadra Kedabra!.- el rayo dio en un mago herido que se desplomo sin vida.- ¡Si alguno mas se me acerca le haré lo mismo!".- La pareja vio lo que hacia Colagusano con asco. Este como si presintiera que lo observaban se giro Aterrado.- ¡Matadlos!.- Les dijo.- ¡¿No me oís?!. ¡Os ordeno que los matéis!.- Ninguno de los heridos se movió. Mas bien se alejaban de el.- ¡O los matáis u os mato yo!.- Se oyeron algunos lastimosos gemidos.
- ¡Estas solo!.- le grito Harry.- ¡Ríndete!. ¡Al menos ten algo de valor!.
A la desesperada el mago oscuro y sus tres seguidores corrieron hacia una puerta lateral. Harry lanzo un rayo y esta hizo un sonido de succión.
- ¡¡NO!!.- la huida había quedado descartada al sellar el moreno la puerta.
- ¡Se acabo!.- dijo Harry. Colagusano se arrodillo suplicante.
- ¡Harry muchacho!. ¡Yo no quería…!.- miro a todos los magos oscuros.- ¡Ellos me obligaron!.- comenzó a gemir y a llorar.- ¡Yo no quería te lo juro!.- Pansy bufo.- ¡Siempre querré a James y Lili, y…!- no pudo seguir hablando Harry levanto la mano y el mago perdio la voz.
- ¡Ya has manchado bastante sus nombres con tu asquerosa voz!.- Los otros tres magos lo miraron aterrados y levantaron sus varitas.
- ¡De eso nada!.- Pansy les apunto y lanzo varios certeros rayos, dejándolos en el suelo bien atados.
Harry miro a Colagusano. El mago lo miraba con terror reflejado en la cara.
- ¡Aquí acaba todo!.- el mago no pudo aguantarse y se le doblaron las rodillas.- ¡Sentirás lo que yo he sentido estos años!. Lo miro serio.- ¡No me alegro por ello, pero el ministerio seguro que desea presentarte a un encapuchado!.
No hacia falta mas. De sobras sabia que se trataba de un dementor. Arrastrándose trato de acercarse al chico. Antes de llegar quedo petrificado.
- ¡No dejare que una rata como tu se acerque a nosotros!.- le dijo Pansy. Lo había paralizado en una pose que recordaba demasiado a su aspecto de animago.
Harry miro a todos.
- ¡Si alguno tenia duda sobre lo que dije, espero que se convenza ahora!. ¡Los Mortifagos han desaparecido hoy y nunca volverán!.
Dos magos se acercaban a la pareja por detrás. Uno salto hacia ellos y el otro les apunto con la varita.
- ¡Avadra Kedabra!.- La voz de Bellatrix llego a la pareja!. Harry lanzo un hechizo que dio en el mago se salto hacia ellos que no fue otro que Greyback. El licántropo callo al suelo como un fardo. Pero no tenia tiempo de desviar la maldición asesina lanzada por la desquiciada Mortifaga.
- ¡¡NO!!- Pansy levanto la mano y con desesperación miro como el mortal rayo se acercaba a su marido. El chico ya podía ver como el mortal rayo estaba casi por darle cuando… Una fuerza lo desvió consiguiendo que se desviara lo suficiente como para pasar junto al chico sin tocarlo.
- ¡Pero como es…!.- Bella no pudo decir mas un rayo le dio de lleno dejándola petrificada.
Harry miro a Pansy y le sonrió.
- ¡Harías lo que fuese por salirte con la tuya!.- Ella no lo entendía.- ¡Con tal de no ser viuda aun, no se como pero has desviado el Avadra!.- suspiro.- ¡Me alegra no ser el único que puede hacerlo!.
- ¿Por que…?.
- ¡Ya no soy yo solo el bicho raro!.- al oírlo ella se puso seria.
- ¡Como te atreves a…!.- el la cogió por la cintura y la beso, pillándola desprevenida.
- ¡Y me encanta que sea así!.- La chica se rindió y olvido su enfado.
Ese fue el momento elegido por la orden para entrar en la gran sala.
- ¡Que nadie…!.- al entrar vieron los destrozos y como los magos oscuros estaban en el suelo con múltiples heridas.- ¡Parece que todo esta bajo control!.- Dumbledore sonrió entre sorprendido y contento. Miro a la pareja.- ¡Creo que esos dos se han encargado de todo!.
- ¡Ignorándonos y haciendo lo que quieren, como siempre!.- añadió Snape.
- ¡Tranquilo Severus!.- le dijo Lupin.- ¡Seguro que de alguna forma esos dos van rendir cuentas!.- el Slytherin sonrió.
- ¡Puede que yo tenga algunas ideas para eso!.
- ¡Soy todo oídos!.- Lo miro ilusionado el licántropo. Dumbledore sonrió.
- ¡Han vuelto los merodeadores!.- los dos magos lo miraron.- aunque mas viejos y cascados.
Fueron directos hacia los chicos mientras los mortifagos les abrían el camino.
En el suelo el petrificado Colagusano estaba a los pies de los chicos.
- ¡Hasta el final una rata!.- dijo con desprecio Snape. Lupin miro a la estatua de la entrada.
- ¡Esa es…, Bellatrix Lestrange!.- varios miraron hacia ella.- ¡Pero, si murió junto a…!.
- ¡Hay muchas cosas que no son lo que parece!.- termino Dumbledore, mirando a los chicos.- ¡Como lo sucedido aquí!. ¡Alguien tendra que exoplicarnoslo!.- Harry lo miro.
- ¡Imagino que no se creerán si decimos que no lo sabemos!.-todos asintieron.- Así que preferiríamos hacerlo después.- el anciano asintió.
- ¡Por supuesto!.- Ron y Hermione entraron ayudados por los gemelos.
- ¡Te has pasado Harry!.- dijo Fred.
- ¡Aunque estoy deseando saber como lo has hecho!.- termino su gemelo.
- ¡No se que seria mas peligroso el saberlo o que lo podáis usar vosotros!.- los callo Ron. Los Potter fueron junto a sus amigos.
- ¡Tendréis que dar muchas explicaciones!.- dijo Hermione preocupada.
- ¡Señora Weasley!. Estoy deseando saber quienes fueron los que ayudaron a las pareja.- todos lo miraron sin entenderlo.- Nadie podría hacer esto solo.- miro a los magos oscuros tendidos en el suelo.- ¡Tendría que tener un poder inimaginable!. ¡Si alguien me dijera algo así sería sin duda un loco!.
La advertencia del anciano mago era simple, hasta para que la entendieran los asustados mortifagos. Contaran lo que contaran los tratarían de locos. Viendo el lugar pensar que eso lo habían hecho dos jóvenes era impensable.
Cuando llegaron el resto de las fuerzas de ayuda solo tuvieron que curar algunos heridos y llevarse a los mortifagos que lloriqueaban pidiendo perdón.
Se encargaron de los muertos por manos de sus propios compañeros.
Los aurors apenas tenían que hacer nada solo limitarse a transportas los magos oscuros desmayados camino de la prisión de Azkaban. Pansy miro a su madre mientras se la llevaban. Harry tomo su mano y la chica sonrió agradecida.
Apenas quedaban magos oscuros, cuando apareció el ministro de magia. La ultima que quedaba era Bellatrix lestrange y un inconsciente Greyback.
Los chicos habían tenido que contestar algunas preguntas junto a Dumbledore, que era quien las respondía la mayoría de las veces.
El mago al ver a su jefe de acerco. Ambos mantuvieron una pequeña charla.
Un molesto ministro se acerco al grupo.
- ¡Que alguien me cuente que ha pasado aquí!.
- ¡Es simple querido Ruffus!.- al hablar Dumbledore cogió con tranquilidad al mago y se alejo de los chicos.- Todo parece haber terminado. Lo último de los mortifagos ha desaparecido.
- ¡Pero!, ¡pero quien ha…!.
- ¡Da igual!.- lo corto el anciano.- ¡Alégrate al saber que serás recordado como el ministro que acabo con todos estos magos oscuros!.- Aun no parecía muy convencido y miro a Harry que permanecía junto a los chicos mientras un medimago los atendía. Hermione permanecía tumbada, junto a ella Ron.
- No se por que pero creo que de nuevo es cosa suya.- miro a Harry. – ¡Y en parte me preocupa!. ¡Se que tu sabes mas de lo que dices!.- le señalo con el dedo.- ¡Y tendrás que decirme la verdad!.- Dumbledore se rió.
- ¿Te das cuenta de como suena?. ¡Un chico acaba con todos los mortifagos sin ayuda del ministerio!.
- ¡Pero el mato al Innombrable y…!.
- ¡En un duelo todos es posible, incluso un golpe de suerte!.- miro a todos lados.- ¡Pero lo que sugieres…!. Creo que ni siquiera yo podría acabar con todos los magos que había aquí y menos yo solo.- El ministro entendía que tratar de averiguar mas supondría que tendría que explicas mas de lo que quería y el chico seria en ese caso quien recibiera todos los honores.
- ¡Si estoy de acuerdo!. ¡La sociedad mágica debe tener fe en el ministerio en estos momentos!.- Espero que al menos puedas explicar algo de lo sucedido. ¡Para poder comunicárselo como se debe a la comunidad!.- se le hincho el pecho de falso orgullo.- ¡Todos deben saber como los aurors los han defendido!.
- ¡Por supuesto!.- el ministro se giro.- ¡Pero recuerda que no es bueno poner toda la fe en un solo lugar!. ¡Piensa en lo que sucedió con tu predecesor!.
- ¡Si… es… cierto…!.- lo pensó un instante.- ¡Debo irme!. ¡Tengo que recibir el informe de los Aurors!.
- Lo entiendo, señor ministro. Pronto le haré una visita y tendremos una buena charla.
El ministro asintió y desapareció del lugar rodeado de sus guardaespaldas.
El anciano mago se acerco al grupo. Al verlo Harry tomo la mano de Pansy y lo miro.
- Si quiere…- Dumbledo lo callo con la mano.
- Entiendo que después de esta experiencia tengan dificultades Para centrarse y hablar de lo sucedido.- Sonrió.- Suele ser algo normal. Y es justo lo que le he comentado al ministro.
- ¡Gracias!.- dijo Pansy.
- ¡Un placer señora Potter!.- suspiro.- ¡Ahora creo que si podemos decir que sus vidas podrán conseguir algo de tranquilidad!.- los miro de reojo.- Algo que creo desean.
- ¡Profesor!.- dijo Hermione.- El ministerio….
- ¡Con respecto a eso!. El ministro esta encantado por la actuación tan brillante que han tenido sus aurors.- Ron se removió molesto.- ¡Es una suerte ya que eso facilita mucho la explicación de lo sucedido!. Tanto fuera, como dentro de este lugar. ¿No creen?.
- ¡Si.. es perfecto!.- Dijo Harry. Ron por su parte mascullaba algo sobre como los mas inútiles se llevan todo el merito.
- ¡Les dejo creo que tengo que realizar algunas tareas antes de que termine todo!.- miro a los cuatro.- Espero que pronto los mejores medimagos puedan atenderme. ¡La edad comienza a sacar algunos achaques en este viejo mago!.- los chicos sonrieron.
Aun tardaron un rato en poder salir de allí y aparecer en la mansión. Nada mas llegarlo se dieron una ducha y sin apenas comer nada de acostaron. Las pociones comenzaban a hacer efecto, junto con el cansancio.
Como dijo el director. El Profeta de la mañana mostraba en portada la captura de todos lo restos mortifagos de un solo golpe. Naturalmente todo el merito se lo llevo el ministerio. A excepción de una pequeña mención sobre una idea de una bruja que por seguridad no fue revelado su nombre.
Ron tiro molesto el diario sobre la mesa.
- ¡Se llevan el merito y ni siquiera le reconocen la idea a Hermione!.- su mujer le tomo la mano. Una conservaba un par de vendas pero pronto se las quitaría.
- ¡Me da igual!. Estamos bien y todo ha acabado.
- Aun no me lo creo.- dijo Pansy.- No mas luchas no mas mirar por encima del hombro.
- Eso creo que si tendremos que seguir haciéndolo.- le dijo Harry.- Ahora empieza el acoso por parte de los medios.- lo dijo molesto.- Que nos parece lo sucedido. Cuales son nuestros planes. ¡En fin!, que aun pasara un tiempo para conseguir algo mas de tranquilidad.
- Además que Dumbledore dejara durante un tiempo a alguien vigilándonos por si acaso.- todos miraron a la castaña.- ¿Pensáis de verdad que hará que todos nos dejen de un día para otro?.- Ron se recostó sobre la silla.- Seguro que algún loco esta molesto por lo sucedido y tratara de vengarse.
- Si, ¿pero con que idea loca saldrá?.- añadió Pansy.- La base de todo son los sangre pura y pronto la mayoría se habrán mezclado o desaparecido. Tendrán que hacerlo con otros ideales entupidos.
- ¡Al menos ahora podremos centrarnos mas en nuestros estudios!.- todos lo miraron.
-Quien eres y que has hecho con Ron Weasley.
- ¡Vale!. Se que suena raro dicho por mi pero.- miro a su mujer.- tarde o temprano tengo que madurar, ¿no creen?.- Las risas de los demás hicieron que el chico se molestara.- ¡Déjenme tranquilo!. ¡Si ya sabia yo que no tenia que decir eso!.- salio de la sala seguida de una divertida Hermione.
- ¡Vamos cariño!, no te pongas así. Es solo que sonó raro. ¡Pero tienes razón!.
Harry y Pansy se miraron divertidos.
- Ahora si podremos tener algo mas de tranquilidad.
- ¡Lo dudo!.- le respondió ella.- Ya sabes como se pone Hermione con los exámenes y son en dos meses.- el suspiro.
- De todas formas pasar a una tranquilidad total de golpe seria muy raro hasta para nosotros.- ella se recostó sobre el.
- Le noto algo raro señor Potter.- el la miro.
- ¿Podría darme su opinión como futura medimaga?. Señora Potter.
- Creo que debería acostarse y descansar por el resto del día.
- ¡Suena bien!. ¿Necesitare algo más?.- la tomo por la cintura.
- Algo de compañía para asegurarse de que no se levante seria lo ideal.
- ¡Entonces ya estamos tarando!.- Harry se levanto con la chica divertida en brazos y subieron la escalera, riéndose. Poco después entraban en su cuarto.
Al momento Pansy salía de su habitación.
- ¡Hermione!. ¡Hermione!.- la morena abrió la puerta.
- ¿Si?.
- ¡Procura que tu marido no se acerque por aquí!.- Ambos mujeres se miraron con picardía.
- ¡Tratare de mantenerlo ocupado!.
- ¡Gracias!.
Dicho esto ambas cerraron las puertas.
El final del día marcaba el verdadero inicio de una vida mas tranquila. ¿O no?.
FIN
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Gracia a todos los que han seguido esta historia y perdón si al final se ha vuelto más floja.
En compensación diré que la próxima es mucho mas violenta. He leído algunos Dark . Me resultan diferentes. He pensado en hacer un término medio, algo así como gris.
No se lo que saldrá pero ya lo veréis.
Vamos con los RR.
Juarsorvolopotter: Creo que te interesara algo mas la nueva historia pero tarda un tiempo aun.
Anniuska14: todo quedara cerrado en el epilogo.
Susigabi: Bella apareció en el ultimo momento mi idea era que fuese otra persona pero al final lo deje simple.
Dark lunacy: todo acaba pero pronto habrá algo nuevo.
Gracias también por dejar RR a Kailgl, Mandrea y a todos aquellos que has seguido la historia.
Se despide Carmen.
(Alohopotter).
