Disclaimer: ¡Naruto no me pertenece! ¡Joder! ¿Cuántas veces tendré que repetirlo?
Claim: Sasu/Hina
Capítulo VIII
Vio su final acercándose, justo cuando se rompió el tacón de su bota, y cayó de bruces al suelo.
Escuchó la risa malévola del asesino.
Sintió un dolor punzante en el tobillo, este era su final. No podría correr, lo único que quedaba era rogarle a Dios por morir rápido, sin dolor.
-Mmm…Al fin estamos juntos-Habló con voz ronca el Fénix, excitado por haber cumplido su meta. Por tener en sus garras a esa bellísima mujer.
-N-No me hagas daño- Imploró Hinata, secando las lágrimas que bañaban su cuello.
El Fénix la levantó por el brazo, y le tapó la boca y la nariz con un pañuelo blanco, haciendo que perdiese la conciencia.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Sasuke golpeó su escritorio, haciendo que su vaso de café se volteara y mojara algunos papeles.
Maldijo al demonio y todos los infiernos… ¿Dónde se había metido Hinata?
Naruto entró a la oficina de Sasuke, cuidadoso de que no intentara matarlo.
-Ehh… ¿Sasuke?-Inquirió nervioso el rubio.
-¿¡Qué quieres!?-Gritó molesto el azabache, limpiando el reguero que había hecho.
-Han reportado una desaparición…-Informó el muchacho, dejando unos papeles sobre el escritorio de Sasuke, quién lo miró confundido- Hinata desapareció.
Sasuke frunció el ceño molesto. Descargó su furia con su escritorio, el que terminó patas arriba en el suelo.
-S-Sasuke… Escúcha, hay testigos-Comunicó con miedo Naruto. Si algo sabía él, es que no debía estar cerca de Sasuke cuando este se enoja. Al menos que odies tu vida, tanto, como para estar dispuesto a que te mate. Y Naruto no estaba dispuesto a morir.
Sasuke tomó a Naruto por la camisa, y lo penetró con aquellos ojos ónix que causaban tanto miedo al Uzumaki.
-Vieron entrar a un hombre, con una mujer en brazos, en un edificio viejo de la calle 4- Sasuke lo soltó de inmediato, y salió corriendo por la puerta.
Naruto lo siguió.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Hinata abrió con pesadez sus ojos.
Se encontró en un cuarto viejo, con muebles antiguos, y un espejo frente a ella.
Se vio, atada a una silla, amordazada.
Gimió de miedo al ver a un hombre acercándose a ella. Con ropa negra, y una máscara en su cara.
-Hola, preciosa-La saludó con voz dulce, enamorada-¿Cómo estás? Yo estoy feliz, porque estamos juntos… De nuevo.
Hinata frunció las cejas al escuchar el "De nuevo"
-¿No me recuerdas?-Hinata negó con la cabeza, viendo como el hombre se acercaba peligrosamente a ella.
Se subió la máscara a nivel de la nariz, dejando sus labios carnosos al descubierto. Quitó la mordaza a Hinata, y la besó con pasión y fiereza.
Hinata se resistió a aquel desesperado beso. Pero sintió ese sabor que conocía tan bien. Ese olor embriagante del que nunca se cansaría de oler. Era él.
Poco a poco, el Fénix se separó de ella, con una sonrisa victoriosa y llena de arrogancia.
-D-Deidara…-Susurró incrédula Hinata.
-Uhm… Si me recuerdas, cielo mío-Rió, con voz risueña e infantil.
-¡No puede ser! Y-Yo…te…-Hinata sintió como su labio inferior temblaba, y como su piel se erizaba de tan solo pensarlo.
-¿Me mataste?-Deidara rió- Eso creías…
Hinata gritó pidiendo auxilio. Si alguien le daba miedo, ese era Deidara. Su instinto sanguinario, y su sed de sangre casi insaciable.
Pero ella sabía, que él quería venganza. Y no iba a descansar, hasta que Hinata pagase todo lo que hizo.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Sasuke bajó de su motocicleta, entrando al edificio viejo con un arma en mano.
Naruto lo siguió, llevando consigo un arma de fuego.
El Uchiha pateó una puerta, y maldijo al ver que no había nadie.
Naruto lo siguió escalera arriba. Corriendo al escuchar varios gritos.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Gaara jugaba entretenidamente con la pequeña Zara.
Le entregó un juguetito. Zara lo recibió gustosa, y rió jugando con el.
El pelirrojo cargó a la pequeña. Besó la frente diminuta de la niña recordando las palabras de su sabia hermana…
-Algún día, sabrás lo que es amar…
-Ya sé que es amar, Temari…-Susurró al viento, cargando paternalmente a su sobrina.
Flash Back.
Gaara bebió de su café antes de comenzar.
-Yo quiero pedirte un favor…-Comunicó Gaara, Hinata solo asintió interrogativamente, ansiosa por saber lo que el Sabaku no le pediría- Necesito que… Me ayudes a cuidar a Zara, ella necesita una madre.
-Gaara, yo… -Hinata dudaba en si aceptar o no- Claro que sí.
El pelirrojo hizo una mueca, parecida a una sonrisa.
La Hyuga le sonrió dulcemente.
Fin Flash Back
-No sé si se lo pedí solo por ti…O también por mí-Dijo Gaara, viendo como la pequeña jugaba con su mano.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Hinata trataba de zafarse de los brazos de Deidara, quién la aprisionaba, buscando poseer sus labios.
Hasta que se escucha un golpe. Hinata abre sus ojos, y se encuentra a un Deidara tirado en el piso, con sangre saliendo de su boca.
Sube su mirada, y ve a Sasuke, con su puño aún extendido.
-Te voy a enseñar a respetar a las mujeres, maldito- Le dijo, agarrándolo por la camisa.
Este es final de chapter... ¡Vamos! Un review, aunque sea chiquitito... ¡No sean malos!
