N/A: Bueno, será la última vez que yo actualice aquí. Pero no se preocupen, de eso ahora se encargará Rose, que tiene más tiempo que yo para hacer esto y no los dejará embarcados. De verdad lamento dejarlos así. Pero espero que eso no vuelva a suceder.

Disclaimer: Naruto no es de mi propiedad. Es obra y gracia del magnífico Kishimoto-sensei. Namaste (?

Fénix Dorado

Epílogo

Dejó que el viento acariciara despacio su cabello suelto.

Miró la luna que adornaba el cielo, que iluminaba todo bajo ella. Resplandecía de belleza; las estrellas a su alrededor nada se comparaban con ella. No eran ni la sombra.

Sonrió al recordar la noche de luna más triste de su vida, más dolorosa.

Flash Back

Sasuke la agarró por el brazo, y corrió junto a ella hacia la ventana…

3…2…1

Saltaron, rompiendo el cristal de la ventana. Detrás de ellos se escuchó una gran explosión.

Para la suerte de ambos, cayeron en una piscina, y no se hirieron tanto. Sin embargo, Sasuke entró en estado de coma; y Hinata en depresión.

Fin Flash Back

Pero de eso ya habían pasado dos años. Ella vivía en Cataluña (España) junto a la pequeña Zara, qué cada día crecía y aprendía más, y junto a Gaara, su gran amigo y confidente.

Se decidió sentar en un pequeño banco, y miró a su lado una rosa blanca, junto con una nota.

Invadida por la curiosidad, leyó la nota que acompañaba la delicada flor.

Voltea a tu derecha. Era lo único que decía la carta.

Hizo caso, y volteó.

Sintió como sus lágrimas comenzaban a desbordarse de sus ojos, al verlo parado allí. Imponente, serio. El mismo de siempre.

Se acercó con rapidez a él, y se lanzó a sus brazos con desesperación. Se sonrojó al darse cuenta de su acción.

-S-Sasuke…-Susurró débilmente, viendo con incredulidad el rostro que yacía a centímetros del suyo.

-Todavía me recuerdas- Afirmó con aquella voz suya, fría, calculadora. Pero con un extraño toque dulce y nostálgico.

-¿Cómo no?-Hinata sonrió, como solo ella sabía hacerlo.

Acercaron sus rostros, uniéndose en un beso lleno de pasión, de sentimientos y desesperación.

-¡Mamá!- Se escuchó el grito de una voz infantil.

Hinata volteó de repente, encontrándose con una pequeña de unos dos años.

Su cabello azabache revoloteaba en el viento, y corría a pasos torpes, dirigiéndose a su madre.

Sasuke miró con extrañeza a la mujer frente a él. Y ella sonrió.

Seguido de la pequeña, apareció un hombre de unos treinta años. Su cabello color fuego se mecía con la suave brisa. Trotaba con tranquilidad, alcanzando sin esfuerzo a la pequeña Zara.

Hinata cargó en brazos a la niña, y le dio un dulce y maternal beso en la frente.

-¿Te divertiste con papá?-Preguntó de forma maternal, mirando con dulzura a la chiquilla en sus brazos.

La niña asintió, mirando interrogante al Uchiha de cabello azabache.

-Hola…-Saludó fríamente Gaara, viendo a Sasuke.

Vio la mirada suplicante de Hinata, y entendió a lo que se refería.

-¿Quieres un helado, Zara?- Inquirió dulcemente, mirando a la niña.

-¡SIP!-Gritó eufórica, lanzándose a los brazos del pelirrojo.

Ambos se fueron del lugar, Zara decía los sabores de helado que querría, y Gaara decía que no se comería ni la mitad.

-Sasuke yo…-Hinata fue callada con un dulce roce de labios.

-Voy a pelear por ti- Afirmó el Uchiha, acariciando las mejillas encendidas de la mujer- Sé que estaremos juntos.

O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Por qué el amor siempre gana… Y por qué somos un corazón, en dos cuerpos.
Fénix Dorado.

The End