CAPITULO 13. UNA REUNION EN CASA DE ITALIA DEL NORTE
Después de aquella escena donde Alfred descubrió que había perdido posiblemente para siempre al ingles, regreso a su habitación para esperar paciente la hora del evento. Por su parte, Arthur continuo llorando sobre el pecho del francés quien cálidamente lo reconfortaba con pequeñas melodías para niños –petit Arthur no llores- le susurraba entre canción y canción. El de ojos esmeraldas se recriminaba el error que había cometido. Le había expresado todo su amor al de gafas y este le rechazo, ahora se sentía el ser más estúpido del mundo.
-ya es hora de la ceremonia- susurro el francés al mirar de reojo su reloj –ven angleterre, vamos a nuestros asientos- sugirió.
El ingles se separo del abrazo que le brindaba el mayor –no quiero Francis… no me siento preparado para verlo unirse a alguien que no sea yo- confeso dejando mostrar sus cristalinos ojos ahora rojos e hinchados. Francis comprendió las palabras de su amado ingles y decidió irse con él a un lugar más privado donde podrían ver la ceremonia.
La tranquilizadora música ambiental puesta especialmente para la ocasión empezó a marcar el inicio del gran y esperado suceso. Alfred yacía de pie frente a un gran altar esperando la llegada de su hermano mellizo.
Los invitados veían entusiasmados el acontecimiento. Las chicas lloraban de alegría, los chicos se mantenían serios y orgullosos de presenciar una de las pocas cosas que acontecían entre las naciones y los demás invitados simplemente murmuraban chismes sin sentido y sin ninguna validación.
De pronto, las puertas de la gran sala se abrieron de par en par y tras de ellas apareció la joven figura de Matthew quien lucía bastante nervioso. Alfred en aquel momento no presto atención a la entrada de su hermano, sino más bien, a los lugares vacios de Arthur y Francis respectivamente. Dentro de el aun existía la posibilidad que el ingles le diera una segunda oportunidad, sin embargo, aquellos lugares vacios decían lo contrario.
Cuando Matthew y Alfred se encontraron uno junto al otro y frente al juez que dirigiría la ceremonia, este comenzó a hablar –hoy nos encontramos reunidos para validar la alianza entre dos grandes naciones y hermanos. Hoy dejan de ser dos para convertirse en uno- decía con un tono neutral de voz.
Matthew dejando de prestar atención al juez, volteo a ver de reojo a su hermano, lo que pudo apreciar era que el observaba disimuladamente el asiento especialmente reservado para el ingles. Con un tono inaudible de voz intento llamar la atención de Alfred –Al, ¿estás seguro de continuar con esto?- le pregunto. El americano volteo a ver a su hermano –por supuesto Mattie- sonrió tristemente ya que una parte de el ansiaba que el ingles llegara a impedir la ceremonia.
Y así, con aquellas palabras dichas entre ambos, el evento continuo por varias horas más hasta que llegaron a la parte más interesante y esperada por todos.
-si hay una persona o nación que tenga algo para que estos dos jóvenes no puedan terminar de hacer la alianza, que hable ahora o que calle para siempre- dijo el juez observando fijamente a la multitud que se encontraba reunida.
Los invitados guardaron silencio, era obvio que nadie deseaba detener aquello. Arthur quien se hallaba escondido detrás de la gran puerta de madera, había estado escuchando la ceremonia en silencio. Su alma y cuerpo rogaban por interponerse en aquel enlace, sin embargo, su herido corazón le detenía de realizar aquella acción. Mientras tanto, Alfred como Matthew volteaban a ver a su alrededor esperando que alguien se opusiera, sin embargo, no hubo nadie valiente.
El juez al ver que nadie se opuso a la alianza, separo su mirada de los presentes y la enfoco hacia los jóvenes que se encontraban frente a él, decidiendo continuar –bien, en ese caso, a partir de este momento Estados Unidos y Canadá dejan de ser uno para convertirse en el magnífico país Américo-Canadiense- sentencio mientras alzaba ambos brazos creando un abrazo al aire que figuraba rodear ambos jóvenes y habiendo terminado aquello, Alfred y Matthew se giraron mostrando sus rostros frente a sus testigos.
Los aplausos empezaron a sonar como felicitación para la nueva alianza y aprovechando el regocijo, las personas se fueron acercando a felicitar a ambos jóvenes quienes sonreían de manera falsa y vacía. Alfred asentía y regalaba varias sonrisas, muchas vacías a sus invitados quienes le regalaban palabras de felicitación, sin embargo, su corazón, mente y ojos se hallaban intentando encontrar a Arthur por los alrededores. Tras la gran puerta de madera, permaneció inmóvil el de ojos esmeraldas y al sentirse sobrando en aquel lugar decidió retirarse en compañía del francés. Después de aquella sencilla ceremonia, los invitados se reunieron en el gran salón construido exclusivamente para el evento, dentro de este, se hallaban únicamente las naciones –es extraño, ¿no creen?- comento la voz del español –Francis no apareció en el evento siendo que antes de este lo había visto caminando por los jardines-.
-No te preocupes por estupideces- dijo otro joven de acento italiano –lo que haga o no Francia no debe de importarte- le regaño. Sin embargo, el español no fue el único que comento aquello, también los demás invitados empezaron a comentar cosas de la misma índole, refiriéndose también al ingles y para el final de la noche, todos habían concluido que aquellos dos tenían una gran enemistad con la nueva nación.
Alfred y Matthew quienes permanecieron aislados y en silencio para escuchar los comentarios de los invitados, sabían perfectamente que aquello no era así, sin embargo, no estaban dispuestos a desmentir aquello.
Los meses posteriores a aquella ceremonia, se empezaron a celebrar un numeroso número de reuniones a las cuales los hermanos dejaron de asistir y optaron por enviar a un secretario para que tomara apuntes. El ingles quien deseaba poder alguna vez volver a encontrarse con Alfred en aquellas reuniones, muchas veces quedo decepcionado ya que nunca aparecía y Francis, aprovechando aquello, se fue convirtiendo en la única persona más cercana al menor. Con el tiempo, ambos dejaron de asistir a aquellas reuniones, creando así, una brecha entre sus semejantes y llegando de cierta forma a corroborar aquellos rumores que se venían escuchando desde el día de la unión entre Alfred y Matthew.
Y sin darse cuenta, habían pasado veinte años después del inicio de aquella alianza. La paz y una nueva estabilidad económica resurgían por todo el mundo. La nueva nación al nacer trajo consigo nuevos movimientos y avances convirtiéndose rápidamente en una potencia. Por su parte, Arthur continuaba viviendo como lo había hecho antes que todo ocurriera y Francis, sabiendo que el ingles nunca llegaría a amarlo de la misma manera que él lo hacía, se rindió y opto por ser simplemente aquella persona que le hiciera olvidar los tragos amargos y penas de la vida. Definitivamente todo en aquel mundo era como tenía que ser y las naciones al notarlo, decidieron hacer una reunión para celebrarlo.
-Al, ¡tenemos correo!- se escucho la suave voz del ex-canadiense
Alfred quien en ese momento se encontraba desayunando dejo de hacerlo y fue a alcanzar a su hermano -¿correo de qué?- pregunto.
Matthew volteo a verlo –es para avisar que harán una reunión- contesto –nos piden que confirmemos nuestra asistencia- complemento.
El ex-americano le quito de las manos a su hermano aquel papel y empezó a leerlo detenidamente, posteriormente, saco una pluma de su bolsillo y palomeo la opción de "asistir".
Mientras tanto, en el otro lado del océano, Francis tarareaba alegre por las nuevas noticias –angleterre!, angleterre!- gritaba alegre –van a hacer una reunión, ¿vas a ir?- pregunto.
El ingles quien en ese momento se hallaba bebiendo su ya tan acostumbrado te, alejo la taza de sus labios y sin voltear a ver al francés contesto –confirma mi asistencia-, una parte de el quería saber cómo le iban a los demás países.
Francis rápidamente busco una pluma entre sus bolsillos pero al no encontrar ninguna, decidió confirmar la asistencia con un lápiz labial rojo pasión. Arthur solo vio extrañado como el francés firmaba con semejante objeto se extraño -¿desde cuándo usas lápiz labial wine bastard?- pregunto alzando una de sus cejas.
El francés simplemente se encogió de hombros –hay cosas que es mejor no saber mon ami- contesto, acto seguido salió de la habitación para ir corriendo directo al buzón.
Un mes después de haber confirmado la asistencia a la reunión la cual sería en casa de Italia del Norte, cada país empezó a llegar luciendo su mejor sonrisa. Arthur y Francis fueron los últimos en llegar. Los demás países al verlos empezaron a guardar silencio, no esperaban verlos después de no haber asistido a la ceremonia de Alfred y Matthew. Ambos jóvenes empezaron a sentir que no eran bienvenidos después de todo a tan hermosa reunión.
-Que tensión se siente- comento el francés quien iba alado de Arthur.
Arthur intento mantenerse apacible y serio ante las miradas penetrantes de las demás naciones –creo que lo mejor es retirarnos- comento.
Y habiendo dicho aquello, ambos empezaron a camuflajearse entre los invitados intentando con eso hacer una retirada desapercibida, sin embargo, su plan fallo ya que en el umbral de la puerta se aparecieron aquellas dos personas que hace veinte años habían formado una gran alianza.
-¡El hero ha llegado!- exclamo Alfred quien posaba su brazo izquierdo sobre el hombro de su hermano.
Rápidamente las naciones voltearon a verlos, hacían varios años desde que ellos dejaron de mostrarse tan seguido ante el público. Arthur quien no imagino ver nuevamente al de lentes quedo sorprendido ya que frente a él se podía apreciar a este luciendo mejor que la última vez que lo vio, aquellos años le habían llegado a sentar bien ya que su antes inmaduro y hasta cierto punto infantil y obeso cuerpo se transformo en uno fino, estilizado y de músculos marcados, aquellos ojos que una vez mostraron alegría y juventud ahora se mostraban más alegres y llenos de madures y finalmente aquellas facciones deporsi finas, se habían transformado en algo tan hermoso que era difícil de describir en palabras.
-Pero que bueno se ha puesto notre ami- comento desvergonzadamente el francés quien se relamió ligeramente los labios, haciendo que el ingles saliera por fin de su embobamiento.
-Shut up!- regaño Arthur al francés no queriendo admitir lo que segundos atrás este había dicho –mejor vámonos- ordeno empezando a avanzar hacia la salida. Pronto, aquella acción quedo truncada ya que nuevamente el francés empezaba a decir sus comentarios absurdos.
-¡Oh Mattheu mírate nada más!- exclamo aterrado de ver al ex-canadiense –ese Alfred y su comida chatarra te ha engordado- comento señalando la pequeña pancita de este.
Matthew se sonrojo enormemente –France…. Este de…. No es culpa de la comida chatarra de Al…- intento explicarse, sin embargo, su hermano se le adelanto -Mattie esta embarazado- comento muy feliz.
Arthur quien en ese momento estaba cerca de la puerta, al escuchar el comentario del ex–americano se fue de espaldas, afortunadamente la pared lo sostuvo. Francis dejo de reír bobamente y empezó a llorar –oh mon petit va a tener un bebe- gimió. Las demás naciones se quedaron boquiabiertas, era la primera vez que escuchaban y veían a una nación embarazada, sin embargo, aquella noticia les alegro.
-¿será niño o niña ve~?- se escucho la voz llena de curiosidad del italiano.
Alfred sonrió triunfante –es un secreto- contesto llevándose uno de sus dedos índices a los labios y mostrando una sonrisa traviesa.
-¿Cuántos meses faltan para que nazca?- se escucho ahora la voz del japonés.
Ahora Matthew decidió contestar –le faltan cuatro meses- respondió al tiempo que enfocaba su mirada hacia su abultado abdomen y lo acariciaba suavemente.
Las mujeres maravilladas por saber que pronto abría una nación más en el mundo, corrieron hacia Matthew y lo separaron de Alfred mientras empezaban a balbucear cosas como –si es niña la haremos fanática del yaoi y si es niño…. también- o –será un bebe muy bonito-. Por su parte, los hombres simplemente optaron por felicitar al futuro padre y darle palmaditas de ánimos.
Horas más tarde, el ambiente continuaba igual de movido y vivo como al inicio, Alfred aburrido de esperar a que le regresaran a su mellizo, decidió dar un paseo por los enormes y hermosamente cuidados jardines del italiano. Con un gran vaso de coca-cola en mano camino por los alrededores sin percatarse que tenía compañía a lo lejos. Arthur quien desde que se entero de la noticia, había abandonado la fiesta y se había internado en el hermoso y blanco kiosco situado en la parte más recóndita del jardín, desde ahí, podía apreciar la gran fiesta que se estaba llevando a cabo en esos momentos. Melancólico y suspirante decidió cerrar sus ojos y dejarse llevar por la naturaleza que le rodeaba, intentando así, despejar aquellos pensamientos pesimistas que volvían a surgir después de tanto tiempo, sin embargo, la voz de alguien conocido lo saco de aquel mundo.
-¿iggy?- pregunto Alfred extrañado de ver al ingles en aquel lugar tan apartado.
Arthur rápidamente abrió sus ojos y volteo a ver al ex-americano –Alfred…- musito.
Ambos se quedaron estáticos mientras sus ojos recorrían cada parte de su ser. Finalmente, Alfred decidió romper el silencio que había entre ambos –tiempo sin verte Arthur- hablo cordialmente.
El ingles desvió su mirada –lo mismo digo Alfred- respondió intentando sonar serio.
Aquella escena era incomoda para ambos ya que no se habían vuelto a hablar o ver desde aquella ceremonia hacia veinte años atrás.
-Fe…felicidades por tu bebe- comento nuevamente el ingles al tiempo que sujetaba su hombro izquierdo con su mano contraria.
Alfred se sobresalto, sin embargo, cambio rápidamente sus facciones -thanks- agradeció –estoy súper feliz de saber que pronto tendré un hijo- comento iniciando conversación.
Arthur sonrió –me alegro- respondió. Al parecer la escena empezaba a dejar de ser incomoda. Y así, ambos empezaron a platicar todo lo relacionado con cuidado de bebes, como se entero de Matthew estaba embarazado, anécdotas respecto a los cursos para padres y las citas al médico hasta que finalmente ya no tuvieron más temas que tocar respecto al bebe.
Nuevamente ambos estaban en silencio, Alfred quien hacía bastante tiempo tenía una espinita de duda enterrada en su corazón decidió hablar –Arthur tu… ¿sigues sintiendo lo mismo por mi?- pregunto.
El ingles se sorprendió por la pregunta, sin embargo volteo a ver al ex-americano –por supuesto- contesto –aun después de tantos años a un continuo amándote-.
El corazón del de gafas se detuvo y un gran regocijo empezó a inundarlo, aun después de tantas décadas, los sentimientos del ingles aun permanecían intactos. Alfred al darse cuenta que tal vez aun tenia oportunidad con Arthur, decidió actuar de la forma que tenía que haber actuado años atrás. Posando ambas manos sobre los hombros del menor, fue acercando su rostro hasta quedar par a par con el del ingles –iggy, sé que es demasiado tarde para darte mi respuesta pero necesito que la sepas- empezó a decir –ese día que tu confesaste tus sentimientos hacia mí, no supe cómo responderte y ese fue mi gran error, sin embargo, quiero enmendarlo y decirte que al igual que tu… yo siempre te he amado… desde que tengo memoria lo he hecho-.
Arthur se quedo sin aire y sus grandes ojos esmeraldas se contrajeron, después de tanto tiempo recibía aquella respuesta tan ansiada. Sintiéndose la persona más feliz del mundo, empezó a derramar lágrimas de felicidad -stupid- balbuceo mientras se llevaba ambas manos a sus ojos.
Alfred al ver como el ingles lloraba por su declaración, decidió limpiar aquellas dulces lagrimas con suaves besos –shh iggy, no llores- le suplicaba amorosamente. El ingles al sentir los gentiles besos del de lentes sobre sus parpados, empezó a sollozar aun más. El mayor continúo con su acción hasta ir lentamente bajando hacia las mejillas y finalmente, hacia los delgados y rojos labios del ingles.
Ambos se detuvieron para admirarse mutuamente. Nuevamente se repetía aquella escena que tiempo atrás había ocurrido –ese día en casa de Alemania… ¿eras tú verdad?- susurro el menor. El de gafas sonrió pícaramente –sí, pero eso ya no importa ahora- dijo acercándose un poco más al rostro del ingles. Lentamente ambos acercaron sus labios, casi rozándose uno contra otro y estaban a punto de besarse como tanto tiempo atrás habían ansiado hacer, sin embargo, el grito alarmado de las mujeres presentes en la reunión provoco que se alejaran. Curiosos de la razón por la que ellas gritaban, dejaron de hacer lo que iban a hacer y se dirigieron hacia la casa. Alfred pronto empezó a sentir que algo no estaba bien, decidió apurar sus pasos. Al llegar, encontraron a todas las mujeres gritando alarmadas, mientras que Alemania llamaba a una ambulancia, Austria trataba de imponer orden, Suiza intentaba consolar a su hermanita lily e Italia junto con el resto corrían de un lado al otro.
-¡¿Qué sucede?- pregunto Alfred tan pronto entro a la habitación. Pronto, su pregunta fue respondida por la escena más escalofriante y temida de un futuro padre. Frente a él se encontraba Matthew recostado en el suelo, desangrándose. El ex-americano asustado corrió a socorrer a su hermano -¡Mattie, Mattie!- exclamaba -¿Qué sucedió, estas bien?- preguntaba un poco tenso.
Matthew quien yacía desangrándose, estiro su mano y con sus ojos entre abiertos logro susurrarle a su hermano –Al, el bebe- pequeñas y delgadas lagrimas de preocupación y dolor recorrieron las mejillas de este hasta finalmente desaparecer.
-Resiste Mattie, pronto traerán una ambulancia- dijo Alfred intentando reconfortar a su mellizo.
A lo lejos, detrás de todos los presentes, Arthur permaneció en silencio observando aquella espeluznante escena mientras que su corazón empezaba a estrujarse. Nuevamente el destino hacia de las suyas con él.
¡Y por fin llego Domingo!, espero no se les haya hecho larga la semana solo para leer un capitulo nuevo, bueno yendonos al grano, jajaja como vieron, no eran lo que imaginaban, osea, ¡no era un FRUK MPREG!, asi que espero no me odien, ni mucho menos me maten. Los siguientes capitulos ya se van a ir centrando mas en el USUK y bueno, en realidad son 18 si no mal recuerdo, asi que solo nos faltan 5 mas...
Cambiando de tema, si llegamos a los 100 comentarios para el miercoles mas tardar, les subire el jueves por la tarde un capitulo especial, asi que espero ver muchos comentarios jajaja, bueno finalmente, gracias por sus comentarios, me alegra saber que me siguen de cerca y que aprecian mi historia, gracias eh y con eso, nos vemos luego :D.
