Hola! aqui traigo unas historias cortas de esta pareja que me encanta.

las Historias no tienen nada en comun, asi que espero que le guste :)

Inuyasha no es mio, es de su mama :) okai no mas solo hago esta historias para mi entretenimiento y el de ustedes :) esper que les agrade.

"Luciérnagas"

Sus ojos perdidos en el cielo oscuro y nocturno, mirando aquellas estrellas que en su época no pueden ser vistas tan fácilmente por las luces de la ciudad. Sentada bajo aquel árbol donde lo vio por primera vez y donde le robo el corazón. Extendió sus manos tratando de alcanzar las estrellas junto con sus sueños.

La briza acaricio sus largos cabellos negros, en su rostro se asomo una sonrisa triste. Bajo sus manos y las coloco en su regazo. Su vista no se separaba del cielo brillante y negro. Mas… una voz la saco de su trance.

- ¿Qué tanto vez Kagome?- volteo a ver el dueño de aquella voz y pudo notar que era el…

- I-Inuyasha…- susurro con un ligero rubor en sus mejillas.-solo miraba el cielo.

- Baka… ¿Cómo te puede entretener el cielo?- dijo sentándose junto a ella.

- Es solo que en mi época no se ve así el cielo tan estrellado… tan…brillante.- dijo en voz baja cuya se perdía en la briza.

- Entiendo…- respondió mirándola mientras que ella volvía a enfocar su vista en el cielo.

- Una vez de niña mi madre me menciono que el cielo era hermoso cuando ella era niña pues no había tanta luz y tecnología como ahora, que en una parte de su casa había un lago donde hermosas luciérnagas se podían ver volando por el lugar.- menciono Kagome mirando a Inuyasha con una sonrisa en su rostro.

- Y… ¿nunca has visto luciérnagas?-pregunto el mirando aquellos ojos chocolate.

- No... hay mucha gente y ruido en mi época, que un día simplemente se fueron.- contesto triste mas aun con su sonrisa.

Inuyasha no contesto, solo se puso de pie y se puso frente a ella. Kagome lo miro sin entender, el solo poso una de sus manos en la espalda de ella y la otra debajo de sus piernas, y la cargo.

- ¡¿QUE HACES INUYASHA?- grito ella confundida pero por parte de el ninguna palabra salió de sus labios.

Su sombra pasaba por árboles y arbustos, sus pies tocaba trocos y pasto. Kagome no entendía solo volteo su rostro contra el pecho de Inuyasha pues el viento y varias hojas golpeaban sus ojos. Inuyasha al notar el rostro de ella estaba contra su pecho Inuyasha la pego mas a él buscan aquel calor que ella podía darle.

Por unos minutos siguió corriendo por aquel extenso bosque, hasta que se detuvo en seco. Miro a su alrededor y sonrío ampliamente. Kagome noto como él se detenía, primero volteo a ver a Inuyasha cuya mirada dorada se enfoco en ella, un rubor apareció en aquellas blancas mejillas. Se dio la vuelta para mirar en donde estaba. Sus ojos se abrieron, Inuyasha la bajo de sus manos dejando que Kagome se sostuviera en el piso con su rostro asombrado.

Un lago con aguas cristalinas donde se reflejaba una luna creciente y blanca junto con estrellas del firmamento. Ella no sabía cómo reaccionar o que decir, la briza solo pasó moviendo los cabellos de ambos chicos en aquella escena.

- Inuyasha… ¿Dónde estamos?- dijo sin dejar de ver aquel hermoso lugar donde se encontraban

- Solo espera Kagome- dijo sentándose, miro a Kagome quien estaba atónita. Tomo una de las manos de Kagome y la jalo hacia abajo haciendo que cayera en sus piernas, los dos se sonrojaron. Kagome se acomodo entre las piernas de Inuyasha y el la recargo en su pecho.- Kagome… voltea a ver el lago…-susurro Inuyasha en el oído de Kagome, ella obedeció y sus ojos se empezaron a humedecer al ver lo que pasaba.

Luciérnagas por todo el lugar, su brillo daba resplandor a cada rincón oscuro de aquel hermoso lugar. Por arriba y por abajo las luciérnagas volaban su luz dorada resaltaba en su reflejo del agua, posándose en arboles o flores silvestres aquellas luces parecían estrellas en la tierra.

- ¿te gusta Kagome?- pregunto Inuyasha acercándola más a él, ella asintió y se giro para ver el rostro de él.

Inuyasha vio lagrimas correr por aquellas mejillas rosadas, una sonrisa apareció en el rostro de él, no una sonrisa burlona que el solía tener, mas bien una sonrisa de ternura a ver como Kagome lloraba de alegría.

- ¿Por qué…lo hiciste Inuyasha?- dijo ella mirándolo. Chocolate y dorado combinados, mirándose esperando una reacción, Inuyasha sonrío más.

- Preguntas el porqué… eso es simple de explicar querida Kagome…- se acerco más a su rostro provocando un sonrojo en ella.- es… porque deseo más que nada cumplir cada uno de tus sueños y deseos.

Kagome se sorprendió, su mirada se enfoco más en la de Inuyasha. Mirando aquellos orbes dorados en busca de sinceridad y honestidad. En los ojos de el había más que aquella verdad, una mirada de amor y ternura se logro ver, una mirada nunca antes vista en los ojos del medio demonio.

- Y ¿Por qué quieres hacerlo?- volvió a preguntar Kagome esperando esa respuesta que ella soñaba con tener, aquella que revelara los sentimientos de el hacia ella…

Inuyasha la miro, su vista dorada enfoco en los ojos chocolate de ella. Se acerco más a su rostro quedando a milímetros de distancia.

- P-porque… - un rubor se apodero en las mejillas de Inuyasha, sí que era difícil decirle sus sentimientos.-t-te… amo… te amo Kagome…- finalizo mientras ella volvía a derramar lagrimas.

- "¿será un sueño? ¿E-estará jugando con mis sentimientos?"- volteo su mirada a un lado, sin poder creer. Las luciérnagas pasaban entre ellos. Inuyasha se sorprendió al ver como ella ya no lo miraba. La tomo del mentón para que lo mirara, Kagome se ruborizo ante el acto del medio demonio.

- Confía en mi… es verdad lo que te digo… te amo…enserio que lo hago Kagome- suplico Inuyasha deseaba que ella confiara en el…- Kagome…dime… dime que me amas también…necesito el saberlo…quiero escucharlo de tus labios…- volvió a suplicar, el aun sostenía su mentón esperando escuchar esas palabras que el imploraba… que llenarían su corazón.

- Y-yo…-se ruborizo al ver como la mirada de él se enfocaba en la de ella- t-te…a-amo…, t-te amo Inuyasha- tartamudeo perdiéndose en los orbes dorados de él, los dos estaban perdidos en las miradas de uno a otro, chocolate y miel…perfecta dulce combinación.

Inuyasha acerco su rostro al de ella, hasta que el espacio entre ellos fue roto. Ella abrió los ojos en par en par él, Inuyasha la estaba besando. Cerro sus ojos y correspondió algo torpe al beso y dejo que las mariposas que yacían ocultas en su estomago volaran dando nuevas sensaciones nunca antes descubiertas por ella.

El trasmitió todo aquel amor oculto que había sentido por ella desde hace tiempo, un beso tierno y lleno de pasión. Él jamás había imaginado lo dulce de los labios de ella y suaves simplemente perfectos para él. Kagome abrazo del cuello a Inuyasha acercándolo más a ella.

Se separaron buscando aire y sus miradas se volvieron a encontrar, ruborizados y abrazados, mientras las luciérnagas iban y venían. Mas dos luciérnagas se posaron en ellos, una en el pecho de Kagome y otra en el pecho de Inuyasha, significando que desde esa noche sus almas estaban conectadas.

Se recostaron en el pasto, Kagome se poso en el pecho de Inuyasha y el la abrazo acercándola más a él, y vieron como las 2 luciérnagas que se habían posado en ellos se alejaban juntas hacia lo más alto del firmamento.

[Los sueños conectan a 2 personas predestinadas a estar juntas, el amor se demuestra no solo con besos y caricias sino en ayudar y hacer que los sueños de aquellas dos almas enamoradas se hagan realidad]

Sus miradas de volvieron a encontrar, el se acerco y la volvió a besar, ella correspondió suavemente. Al separarse el la miro profundamente, se acerco a su oído.

- Déjame… probarte mi amor… déjame estar a tu lado por toda la eternidad- susurro Inuyasha, a lo que ella asentía. Un beso corto se dieron, en un suspiro los dijo lograron articular "te amo".

Fin :)

aww... este es la primera historia, espero que haya sido de su agrado :)