La venganza de Shampoo
Capitulo 1: La venganza
Killina88
Akane había llegado a la escuela, como era de suponerse, al poner un pie en el patio del Furinkan el mundo se detuvo para los estudiantes , se escuchaban murmullos provenientes de todas direcciones , algunos lo suficientemente audibles para llegar a oídos de la joven . Todos tenían algo que opinar de lo acontecido el día anterior. No prestaba atención a los comentarios, después de todo ella era una Tendo y afrontaría lo que fuese. Apretó el agarre de su mochila, irguió su cuello, tomó aire y sonrió caminando con soltura en medio de la muchedumbre. Todos se impactaron al ver su sonrisa, logró engañar a cada uno de ellos, incluso a sí misma.
Las clases pasaban muy lentamente, el segundero del reloj parecía ir en cámara lenta, sentía la mirada de su prometido sobre ella desde hace unas horas, esta empezaba a incomodarle. Se levantó de su asiento y pidió permiso para ir al baño, ya ahí, se mojo un poco la cara. —" Falta mucho para salir"— desvió su mirada hacia la ventana , era un bello día, el cielo estaba azul con apenas cuatro nubes blancas que adornaban el paisaje, el viento movía gracilmente el patio , quizás tomaria un poco de aire, lo necesitaba , sus pasos la llevaron fuera del edificio , en realidad muchas ganas de regresar al salón de clases no tenía. Estaba agotada fisica y mentalmente, de solo pensar en el desastre del dia de ayer...Se irritó de solo recordarlo , todo el dojo destruido , los regalos , la decoración , la boda y ahora estar en ese colegio , respiró con frustración , el día parecía no terminar, solo quería llegar a casa y dormir un poco. Solo estaria unos minutos alli , los suficientes para despejar su mente, se sentó bajo un árbol.
¿Debería también él poner la excusa del baño? ¿Salir y encontrarse con ella para poder hablarle? Quería ir, pero sus piernas le pesaban, lo mantenían sentado en ese pupitre , ¿Qué le diría despues de todo? ¿Tenia caso hablarle? —" Maldita sea Ranma ,se un hombre "—suspiró pesadamente, no estaba listo. No podía enfrentarse a su odio.—" Maldición estoy siendo un cobarde...pero " —
Shampoo había observado a Akane todo el día desde lejos para no ser notada, esperando una oportunidad donde ella estuviera sola, por fin esta había aparecido y sin poder esperar un momento más fue al encuentro de ella.—¡Akane! —exclamó alegremente.
—Ahh... hola Shampoo—dijo desanimada, lo único que le faltaba era una amenaza de la amazona, la miro seria y continuó— Mira si se trata de Ranma, hoy no tengo ánimos.— confesó.
—No, para nada Akane, solo quería que arregláramos nuestros problemas.—comentó con las manos en la espalda de modo amable.
—¿Nuestros problemas?— achinó la mirada, sospechando de sus intenciones, Akane se levantó sacudiendo la falda de su vestido y tomó camino hacia la puerta del Furinkan.
—¡Espera! ¡No te vayas hablo en serio! —la alcanzó de un salto colocándose frente a ella—Me preguntaba si podíamos ser amigas.—
—¿Amigas? ¿Y porque quisieras tu ser mi amiga?—dijo desconfiada
—No se, supongo que al fin me he dado cuenta que Ranma no quiere nada conmigo. Nunca le he gustado en realidad, soy yo la que le insiste, pero ya me harte de hacerlo. Y tu siempre has sido una chica linda conmigo y con todos. Creo que Akane seria buena amiga para Shampoo.—añadió.
A Akane le sorprendió mucho la confesión de Shampoo, quizás esta si hablaba enserio de otro modo, su orgullo de amazona nunca le hubiera permitido decir algo por el estilo.—Bueno… no eres la única. Ranma tampoco quiere nada conmigo —Dijo la chica de cabello azul en un tono amargo.
—Oh no, créeme que Ranma te ama, yo también escuche lo que te dijo en Jusenkyo. Fue un completo patán al arruinar tu boda, aunque bueno nosotros ayudamos bastante. Lo siento mucho estoy muy arrepentida. Perdóname porfavor.— hizo una reverencia.
—No te preocupes, no fue para tanto, enserio.— movió las manos apenada de lado a lado.
—Ten—le extendió un bello ramo de flores — Te traje estas hermosas flores de china, son únicas y muy raras. Se que no va a arreglar el pasado, pero espero que te gusten.—
Akane tomó en sus manos las flores, en verdad si eran hermosas, tenían colores exóticos, nunca había visto algo parecido en su vida, no pudo resistir la tentación de olerlas, las llevo hacia su nariz, sintiendo como el delicioso aroma, se colaba en lo más profundo de su ser.—Gracias, que delicioso aroma tienen— dijo con emoción.
—Eso es— miro maliciosamente la chinita.
—¿Qué dijis…?— Akane quedó profundamente dormida estando de pie.
—Escucha bien Akane, esto es lo que harás; estarás deprimida todo el día porque Ranma canceló la boda porque no siente nada por tí , diciendo que Ranma no te ama y cuando estés sola, completamente sola, te matarás. Al conteo de 3 , despierta . 1, 2 ,3.— chasqueó sus dedos.
Akane despertó con una profunda tristeza en su corazón, Ranma no lo amaba, nunca la amo, solo fue un juguete en su vida, el se había burlado de ella una y otra vez, se sentía desdichada ¿en que había fallado? , llevó su mano a su pecho juraría que escuchaba su corazón romperse en mil pedazos, su mente no dejaba de repetir la palabra "muerte" la muerte era la solución. Una voz lejana llamó su atención.
—Akane, Akane ¿Qué no me oyes? Vamos, siéntate conmigo, traje ramen ¿no quieres?—le ofreció con una sonrisa maliciosa.
—No, no quiero, estoy…estoy tan triste.— dijo la chica alejándose del lugar.
—¡Akane! olvidaste tus flores— las alzó para que la viera.
—Ranma no me ama.—dijo casi en un susurro partiendo otra vez a clases.
El brillo en los ojos de Akane habían desaparecido, la chinita sonrió y se fue saltando de alegría, su venganza estaba hecha, Akane moriría, todo seria culpa de Ranma ahora le tocaba sufrir a él. Nadie rechazaba a una amazona, nadie rechazaba a una mujer como ella, nadie rechazaba a Shampoo.
La campana de salida sonó, Akane emprendió marcha a la casa con una tristeza inigualable. Ranma nunca la había visto así, al principio podía haber jurado que ella se encontraba bien pero al finalizar el día, se veía tan decaída y deprimida, que ni siquiera se atrevía a hablarle, la seguía desde atrás con la espalda gacha, esperando que alguno de los dos rompa con el silencio. Pasaron algunos minutos, todo era igual, Ranma comenzó a desesperarse, se acercó a ella con la intención decirle algo, pero no pudo, al verla se quedo mudo, las lágrimas escurrían de su hermoso rostro y sabia que era por su culpa. Bajo la cabeza y siguió caminando al lado de ella.—"Lo siento mucho Akane"— pensó.
Desde que había muerto su madre, Kasumi Tendo, había asumido el rol materno por el bien de sus hermanas, gracias a esto, Kasumi había desarrollado un instinto que le permitía saber si las cosas andaban mal, desde hace unas horas había sentido una pesadez en su corazón inexplicable, hoy algo le preocupaba a la mayor de las Tendo. Espero en la puerta para asegurarse que todos hayan llegado con bien a la casa, la primera en llegar fue Nabiki que apenas le dedico un saludo rápido, porque quería ver un programa en la televisión, su corazón se tranquilizo un poco. Sin embargo, no habían llegado a casa las personas que mas le preocupaban ese día, Akane y Ranma. Siempre tenían un nuevo enemigo, o un ío para si misma, le hubiese gustado que ayer esos dos se hubiesen casado, pero estaba segura que algún día lo harían. A lo lejos, distinguió que la pareja se aproximaba, suspiro aliviada, quizás solo había exagerado las cosas.
—Akane, Ranma que bueno que ya llegaron, la comida ya esta lista.—dijo Kasumi con una sonrisa.
—No tengo hambre Kasumi, quisiera darme un baño.— dijo sin la mínima emoción mientras subía las escaleras.
—"Que raro, este peso en mi corazón aun no se va"— pensó Kasumi.
—¡Ranma! ¡¿Qué le hiciste a mi bebe?!— gritaba Soun en forma de demonio.
—Yo no hice nada yo... yo tampoco tengo hambre— manifestó sin ánimos yendo a su cuarto.
No sabia cuanto tiempo transcurrió, el artista marcial miraba al techo perdido en sus propios pensamientos,la habia visto llorar y no supo que decirle , era demasiado pronto quizás solo debía dejar pasar el tiempo para que todo se calmara. Se levantó de su futón, con el deseo de ir al baño, caminó por el pasillo y giró el manojo de la puerta con la intención de entrar, pero no pudo.—"Esta cerrado, seguro Akane sigue en el baño"—tocó dos veces la puerta—Akane, abre porfavor tengo que ir al baño.—
El chico no recibía respuesta alguna, estaba seguro que su prometida lo estaba ignorando.
—Akane, no tienes porque torturarme así. Vamos , porfavor , no es gracioso. Necesito ir al baño, abre la puerta.—Ranma comenzaba a molestarse, Akane ni siquiera era capaz de contestarle, volvió a tocar insistentemente.— ¡Llevas ahí mas de tres horas! ¡Abre la puerta!— grito, otra vez no obtuvo ninguna respuesta, sus nervios y enojo estaban a flor de piel.
— ¡Si no abres tiraré la puerta, no me importa si esta desnuda, enten…!— no terminó lo que dijo, Ranma sintió como un liquido tibio tocaba sus pies, dirigió su mirada al piso, era sangre que salía de la comisura de la puerta, no podía ser cierto, el miedo se apoderó de el —¡AKANE!—gritó tirando la puerta de una patada.
La joven estaba tendida en el piso más blanca que de costumbre, el suelo estaba adornado de un color rojo intenso. Ranma quedó paralizado por unos segundos, ni en sus mas horribles pesadillas, se habría imaginado algo así .Las rodillas le temblaban, pero tenía que actuar, se lanzó hacia ella buscando una herida...— ¡¿Que pasó?! ¡¿Akane dime que sucedió?!—
La chica giró un poco, sus muñecas estaban cortadas y había un trozo de espejo cerca de la mano de Akane. Eso solo podía significar una cosa que Akane había querido… ella había querido ¿Suicidarse?
—¡Por dios! ¡¿Qué haz hecho Akane?! ¡Kasumi, papá!— desesperado tomó su camisa desgarrándola para atar la tela en las muñecas de ella haciendo presión. La tomó entre sus brazos, necesitaba una respuesta. —¡¿Por qué hiciste esto?! ¡Estás loca!— reprochaba con un dolor infinito, ¿como se le había ocurrido? ¿Qué demonios estaba pensando? El no podría vivir sin ella.
—Tu no...Tu no me a…mas Ranma.—débilmente confesó.
—¿Qué…?— esa respuesta termino con sus 5 sentidos, eso era lo que pasaba, era su culpa su maldita culpa, ¿por que no pudo decirle que la amaba ese estúpido día? Era un completo idiota—Pero ¿qué tonterías dices? Yo siempre…—fue interrumpido
—Yo se que no me a…mas— decía entre lagrimas —Por eso… por eso es que…es que yo no quie…ro vi…vir, yo…yo...— Los ojos de la chica se cerraban lentamente, estaba tan cansada, su cuerpo estaba débil ya no respondía.
—Akane, Akane ¡Akane!¡Reacciona! —con horror Ranma comenzó a llamarla, pero la chica no tenía la fuerza para abrir los ojos nuevamente.
—¡Kasumi llama al Doctor Tofu!— gritó como loco entre llanto y desesperación hasta ser oído por la familia.
Ranma lloraba de impotencia, como artista marcial, sabía que no había tiempo para llevarla hasta el consultorio del doctor, si la llevaba corriendo, el viaje terminaría con su vida, había perdido mucha sangre y ni siquiera sabía si la chica sobreviviría, aun si el doctor llegaba rápido. Podía sentir como el pulso de su prometida se apagaba poco a poco, su piel estaba más fría que antes y sus labios carecían de color. —Resiste Akane por favor, no puedo vivir sin ti —sollozó, la abrazó tratando de aferrarla a la vida, llamándola una y otra vez, rogando a Dios que no se la llevara.
Pronto el cuerpo de Akane dejo de responder, sus extremidades dejaron de producir movimiento alguno, su cabeza cayó débilmente en el pecho de su prometido. Ranma miró con terror como la persona que amaba se moría entre sus brazos.
—¡No! ¡No! ¡No! ¡NO! ¡Akane mírame quédate conmigo!—decía sosteniendo su cabeza—¡Akane! ¡Quédate conmigo! ¡Dios, no te atrevas a llevártela! ¿¡Me escuchaste!? ¡NO TE ATREVAS!—
¡Que tal! ¿Qué les pareció el capitulo? espero que les haya gustada la actualización, gracias a Trekumy, viry-chan, Xocolatl y Kohana
Un beso a todos
Killina88
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