La venganza de Shampoo

Capitulo 5: Caminando hacia la oscuridad de un asesino.

Killina88

El día que Shampoo nació hubo una tormenta, la más grande que ocurrió en la aldea amazona, el viento y el agua se abatieron con fuerza sobre las moradas, todos temían por sus vidas. Los relámpagos alumbraban el cielo por completo. Y ahí iluminada, la madre de Shampoo luchaba por tener a su hija. Un rayo cayó cerca de ellas y luego como un milagro el bebé nació.

Sí, Shampoo había nacido entre la desgracia, al siguiente día la aldea estaba destruida, muchas amazonas habían muerto, incluida su madre, pero la matriarca de las amazonas estaba convencida de que Shampoo nació para triunfar. Pasaron los años y Shampoo creció para convertirse en una líder nata, a los 4 años sabía todo lo que había que saber de una amazona, conocía y decía todas las reglas de memoria de la A a la Z, cuando cumplió seis años, había sido capaz de resolver problemas de la comunidad, a los doce Shampoo había demostrado ser extremadamente inteligente, cumplía todas las leyes y era un ejemplo a seguir entre las otras jovencitas, a los 13 años no existía amazona de su edad que pudiera derrotarla o no le tuviera respeto, manejaba a la perfección cualquier arma y además había conseguido que una aldea cercana se les uniera . Cuando Shampoo cumplió los 14 años, se decidió que ella se convertiría en la siguiente líder amazona.

Cuando cumplió 14 años, ella descubrió que odiaba a Shampoo.


Eran las 5 de la tarde, Nabiki esperaba pacientemente en ese café, su informante se había tardado. Y todo parecía tan confuso, repasó la información con la cual contaba.

Observo la carta, la volvió a leer cuidadosamente, letra por letra, había conseguido un cuaderno de Akane para comparar la escritura, ella lo había escrito no había duda, sin embargo había frases que no tenían sentido, subrayó lo que le parecía importante.

Familia,

Siento mucho lo que deben de estar pasando, pero estoy tan triste, Ranma no me ama y yo ya no puedo contra este sufrimiento, quiero morirme, quiero morirme y desaparecer una vez por todas, mi mente grita que lo haga, escucho las voces dentro de mi diciéndome que el ya no me ama. Las voces dicen que debo matarme, es la solución, es la única solución.

Ojala me perdonen algún día

Los ama,

Akane.

Alguien le tocó el hombro de improvisto haciendo que diera un pequeño respingo.

-¿Nabiki? Aquí esta lo que me pediste.-comentó entregándole un sobre.

-Kuno-baby pensé que nunca llegarías.-

-Y ¿Dime cuando podré ver a la pelirroja? Un trato es un trato.-se sentó enfrente.

-Pronto, pero necesito comprobar antes que esto me sea útil.-

-Además, no tienes porque preocuparte sabes que yo siempre cumplo mis promesas.-

En cuanto Kuno salió del café Nabiki regresó a la carta, ahí decía que las voces le decían que hacer, ¿desde cuando Akane escuchaba voces?, anotó todas sus reflexiones en una pequeña libreta.


Ranma miraba a Akane de reojo, se veía tan contenta y radiante, no como ese día, ahora se preguntaba si lo que le había dicho Nabiki esa mañana podría ser cierto.

-Ranma, por más que en este momento sienta un poco de desprecio hacía ti, creo que te daré el beneficio de la duda.-

-¿A que te refieres?-

-Aun cuando te haz portado como un patán con mi hermana el día de su boda, no creo que haya sido razón para que mi hermana se suicidara.-

-Nabiki, siento mucho…-

-Espera, no digas nada. Sospecho que hay alguien detrás de todo esto. A Akane nunca se le hubiera cruzado por la cabeza hacer semejante cosa, no después de la muerte de nuestra madre.-

-¿Estas insinuando que…?-

-Si Ranma- interrumpió- alguien ha intentado matar a Akane. Aun no se quien, ni porque, pero pienso averiguarlo. Es por eso que necesito que sigas actuando como lo haces ahora, si el asesino piensa que hay una sospecha, hará todo para que no lo descubramos.

-No se bien que pensar-admitió.

-Y Ranma, si alguien fue capaz de hacer semejante cosa, no dudes que intentará hacerlo otra vez o quizás algo peor deberías decirle a Akane la verdad.-

-¿Ranma, que piensas?-preguntó la peliazul.

-Yo… nada.-mintió.

Ranma le había dado vueltas una y otra vez en su cabeza a lo que había sucedido, no era posible, ¿Por qué alguien habría querido que Akane se suicidara? No había lógica en eso. Era su culpa y tenía que afrontarlo.

-Haz estado callado. ¿No será que ya te estas arrepintiendo?

-No, ¡No! Claro que no ¿Por qué dices eso?-

-No nada, es solo que me parece extraño.-

-¿Extraño?-

-Sí, tú y yo… así.-

-¿Qué, te imaginabas más con Kuno?-preguntó entre burla y celos.

-¡Baka! –rió.

-A mi no me parece extraño- aseguro mirándola a los ojos para luego darle un cálido beso- De hecho esto empieza a gustarme mucho.-

La chica se sonrojó, caminaron tomados de la mano unos metros más. Luego sin previo aviso ella se detuvo.

-Ranma… ¿Qué pasó ese día?-


Nabiki comenzó haciendo una lista de personas que conocían a Ranma y Akane. De primera tachó a su padre Soun Tendo. Su padre era incapaz de hacerle algo a Akane, Akane era la viva imagen de su madre cada vez que Soun veía a Akane sonreía, y se sentía mejor. Eso le había causado conflictos en la vida de Nabiki y un poco de celos hacia su hermana, pero poco a poco los fue superando o quizás solo aprendió a vivir con ellos.

Siguió con los nombres Genma Saotome, Genma era un ser aprovechado en el que no se podía confiar claro estaba, sin embargo sabía que muy en el fondo se preocupaba por la felicidad de Ranma aun cuando lo vendió a medio Japón Genma siempre se las arreglaba para escaparse con Ranma si no lo quisiera ya lo hubiera botado por ahí y nunca le haría algo a Akane, no siendo la prometida de su hijo y pudiendo heredar un dojo. Tampoco contaba con la inteligencia suficiente para elaborar un plan tan macabro.

Obviamente se tachó a ella misma y a Kasumi. Kasumi no dañaría una mosca.

Hizo una pausa, nadie de la familia estaba involucrado, pero todos los demás eran potenciales sospechosos, se llevó los dedos a la frente, había algo que no encajaba, Akane era una persona equilibrada libre de enemigos, si bien las prometidas de Ranma la odiaban y ese era motivo suficiente ¿Por qué no simplemente matarla? Y desaparecer los restos, quemarlos por ahí, era una tarea fácil si se sabía como hacerlo ¿Por qué arriesgarse tanto y tan inútilmente? ¿Por qué el asesino armó tal teatro?

Nabiki abrió los ojos, releyó la carta "Ranma no me ama" ahí se detuvo, el plan no era lastimar a Akane, el asesino no tenia nada contra Akane, solo era parte de su plan, el asesino en realidad quería… -Lastimar a Ranma- sonrió. Ranma se había ganado que lo odiara medio Japón y China. Pero como había logrado el asesino que Akane tratara de suicidarse.

Tomó un sorbo a su taza de café y abrió el sobre, leyó la información repasó hoja por hoja, realmente no había nada interesante, la información se basaba en como Akane iba vestida, en una que otra foto tomada mal por Sasuke ese día. Y dos estúpidos poemas que Kuno había escrito inspirado en Akane ese día, leyó los poemas por curiosidad y ganas de divertirse.

¡Oh Akane amada mía, Akane mi amada!

Hoy me he fijado en ti y te he visto sonreír,

Nunca creí que tu sonrisa fuera tan radiante,

Tu luz es impresionante.

¡Oh! Akane mi amada Akane

Permíteme ser tu fiel vasallo por el resto de la vida.

Deja a ese estúpido de Saotome y se mi prometida.

Nabiki se partió de risa al leer esto, ni si quiera la poesía a Kuno se le daba bien. Continuó con el siguiente.

¡Oh Akane amada mía!

Los infiernos y las mareas han abordado mi corazón,

¿Qué te ha pasado mi amor?

No hay luz, tus ojos caminan perdidos,

Y gritan por deseo de amor.

¡Oh Akane amada mía!

Asoma otra vez tu sonrisa,

Déjame verla, la necesito como extracto de vida.

Nabiki rió por un momento, después se calló volvió a leerlos los dos juntos, sonrió, Kuno era un genio.


Daba vueltas de un lado al otro de la habitación, estaba enojada, no más bien furiosa, sus ojos se movían continuamente y tenía las manos agarradas unas con otras. Después de hacer volar a Mousse por los aires, se había quedado sola, sola con su preocupación. La maldita chica violenta tenía demasiada suerte, ¿habría algo fallado? Reviso su plan una y otra y otra vez. Ni un cabo suelto. Pensó. Todo lo había seguido meticulosamente. Se miró al espejo.

-Te das cuenta que esto terminará mal ¿No?

-No me importa.

-Te dije, te dije que esto era una mala idea.

-¡Cállate! No dejas que me concentre.

-Eventualmente lo descubrirán. Sabrán que fuiste tú.

- No, no lo sabrán.

-Claro que si.

-¡Que no!

En un ataque Shampoo arrojó un plato contra el espejo, dejando una grieta en el. Tenía que vengarse, tenia que hacerlo, Ranma pagaría caro, aunque le costara su vida entera, lo haría sufrir, así como el lo había hecho con ella.


Nabiki miraba emocionada los poemas, este descubrimiento revelaba que lo que le haya sucedido a Akane no empezó en el Dojo como al principio pensaba, todo había comenzado en la escuela. Se emocionó tanto que sin querer tiró el café sobre el cuaderno de Akane, limpió rápidamente con su servilleta su hermana la mataría, ella era extremadamente cuidadosa con sus apuntes. Dejó de secar, había pasado por alto algo sumamente importante, el cuaderno de Akane. Abrió los apuntes de esa día curiosamente había dejado de escribir, algo que era raro para ella, seguido de una hoja completamente en blanco con apenas una flor dibujada en la esquina, después de esa hoja, estaba escrito "Ranma no me ama" unas mil veces, no había orden estaba escrito con furia por toda la hoja a veces la frase se sobreponía a otras. Nabiki sintió un escalofrío, arrancó las hojas, debía regresar a casa.


La pregunta de la chica la tomó por sorpresa, su mirada se ensombreció, quizás lo mejor después de todo era decirle la verdad, se dio vuelta y la miró con la cara más afligida que Akane había visto en su vida.

-Akane ese día tu….-

-¡Akane Tendo me las pagarás! Jojojojojo-

Una fumarola de rosas negras cayeron alrededor de ellos, seguido del ataque de un listón directo hacia Akane que le cortó una parte de su rostro.

- ¡Que le hiciste a mi pobre amado Ranma! ¿Cómo lo hechizaste? ¡Te enseñare Akane!.-

Kodachi lanzó otro ataque hacia la joven Tendo, pero esta vez Ranma se interpuso, tomo el listón con un brazo y jalo a la rosa negra hacia el.

Ranma estaba fuera de sí sus ojos eran dos llamas ardiendo, con su mano estampó a Kodachi en la pared. La miro amenazadoramente casi con sed de sangre.-Si le vuelves a poner una mano encima, te juro que te mato.-

Kodachi se quedo perpleja del miedo soltando una pequeña lágrima que hizo al artista marcial reaccionar.

-Ranma ¿Por qué no me amas?- dijo la peliazul.

Ranma se congeló esa voz y esa mirada tan triste la había visto antes.


Hola lectores,

He actualizado un nuevo capítulo como podrán ver, espero que les haya gustado, les mando un saludo a todos.

Gracias por sus reviews a: Luz Cullen Chiba, MARK69, Madame de la Fere-du Vallon, kary14, nodokis. Me encantan sus comentarios ¡Mil gracias!

Killina88