Amour : un mot, cinq lettres et une signification

Amor: Una palabra, cuatro letras, un significado

Nouveaux sentiments ? (¿Nuevos sentimientos?)
Capitulo 5

Akane se estremeció al recordar el beso, se encontraba en su casa, metida en su cama, todos dormían menos ella, había sido un éxito su plan, Ranma no había hecho nada y después del beso se había marchado del evento sin decir ni una palabra y sin mirar a Shampoo ni a ella.

Nunca antes la habían besado con esa fiereza, ni con esa violencia tierna.

Cerró los ojos y pasó sus dedos por sus delicados y finos labios.

---------Flash Back--------------------

Cuando Akane se le fue encima a Ranma él paró en seco, la tomó de la estrecha cintura y el ahondo el beso introduciendo su lengua en la boca de Akane que dio un respingo al sentirlo saboreando su boca, Ranma la apretó con fuerza y pudo sentir la agilidad de sus labios y la textura de su lengua contra la suya. Convirtiendo el beso desesperado en uno apasionado.

--------Fin del Flash Back -------------------

Akane se asustó de sus pensamientos, le había gustado el beso, y de gran manera que moría por probar sus labios de nuevo, pero no podía, no debía. Ranma estaba hecho una furia y era un asesino, no podía involucrarse con él.

Ranma estaba muy concentrado leyendo varios documentos que había recibido del evento de ayer, eran todos los considerables ingresos que recibieron, los chinos eran los mejores clientes pero él no los soportaba por el simple motivo de que Shampoo tenía sangre china, temía que los demás Tendo también pero se dio cuenta que no era así, el chino era padre de Shampoo, la madre había sido japonesa, extrañamente se sintió aliviado de que Akane no lo fuera y recordó el beso de la otra noche, sintió rabia al saber que solo lo había besado con intensiones de detenerlo cuando en realidad no iba a hacer nada malo, solo iba a incomodar a Shampoo, no pensaba dañar a Kuno en un lugar público y mucho menos de esa forma tan cobarde de atacar por la espalda, era cierto que él lo había hondado pero Akane había respondido con la misma pasión o más que él. Le inquietaba aquello porque jamás una mujer había despertado sus instintos de esa forma y no se refería al beso simplemente sino que su mirada marrón, aquella mirada fiera, decidida y tímida había logrado cautivarlo.

¿Qué estaba pasando con él?

–¡Ranma! –gritó Shampoo sacándolo de sus pensamientos abruptamente, Ranma miró a Shampoo con desconcierto al verla parada enfrente de su escritorio más molesta que nunca.

–¿Qué pasa? –preguntó Ranma intranquilo y serio por sus pensamientos, sabía que la secretaria no había prestado nada de atención a las visitas, por eso Shampoo estaba ahí, empezaba a ser molesto aquello, todos podían entrar a su oficina cuando se les placiera, eso de verdad no debía de estar pasando.

–¡Explícame esto ya! –exigió Shampoo arrojando una de las revistas populares más leídas en donde la portaba era de Akane y él besándose con la pasión de anoche.

Ranma tomó la revista y le hecho una ojeada sintiendo una sensación extraña en su interior como nunca había sentido, era como si tuviera nauseas de repente, pero no eran nauseas era algo que se abarrotaba en su estomago produciéndole un extraño nudo ¿nervios? ¿emoción? La verdad era que no lo sabía ni tampoco lo entendía, recordó los labios suaves y delicados de Akane, su estrecha cintura y su lengua enrollada con la de él bailando inquietamente en su boca.

–Pensé que eras más inteligente, está claro que es un beso –dijo Ranma usando su nato sarcasmo.

Shampoo sintió que iba a morir de rabia en esos momentos y rió con el mismo sarcasmo.

–¡No me había dado cuenta! ¡Explícamelo ya!

–¡Tú eres la última persona que puede exigirme una explicación de mis actos! –exclamó Ranma subiendo el tono de su voz.

Shampoo lo miró de forma retadora y salió de su oficina, dejando la revista encima de la mesa mientras Ranma la miraba algo frustrado al recordar que ese beso no había sido para él sino para Kuno.

Akane llegó a la oficina, llevaba ahora ropas deportivas como siempre y el cabello atado en una coleta, su padre se entusiasmo con la noticia de que ella estaba saliendo con Ranma, eso era lo que decían algunas revistas y periódicos de la ciudad, se alegró al ver quien había comprado la empresa, le parecía un buen hombre y un preparado muchacho. Akane negó tener alguna relación con él, le dijo que había sido el momento, la emoción de que todo estuviera saliendo tan bien, su padre no tuvo más remedio que creerle pero le dijo que ahora estaba más emocionado que nunca para conocerlo.

Akane no lo había dicho nada aún, pensaba hacerlo esa mañana, un hombre tan ocupado como él seguramente no tendría espacio y le diría a su padre que no pudo por alguna razón, era el plan perfecto, pero no pudo llegar muy temprano porque Nabiki se resistió a salir más temprano de lo normal y como ahora el auto de Akane estaba abandonado en alguna parte de la ciudad no tenía más remedio que esperar a que el taller la llamaría y le dijera que ya lo tenían, intentó arrancar el auto de Ranma pero no pudo, murió en la noche cuando llego a su casa y la manguera del aceita se rompió probando una fuga interna en el auto, tendría que decirle a Ranma que fuera por él con una grúa o algo así.

–Soy Akane –dijo cuando estaba enfrente de la puerta de Ranma, este le dijo que pasara y no pudo evitar sentir una sensación extraña pero la ignoro de inmediato.

–Buenos días señorita Tendo –dijo con una ligera sonrisa irónica en su rostro saludándola con un ademán, Akane se sintió verdaderamente incomoda cuando lo vio ahí, llegaron de nuevo los escalofríos al recordar el beso y sus manso sobre su cintura, aquel contacto cálido que la hizo desfallecer.

–Yo… quería pedirle una disculpa por lo de anoche –dijo Akane y Ranma le miró seria.

–No fue nada, solo un insignificante beso, por mí ya está olvidado –eso fue un golpe para el orgullo de Akane que le miró con el ceño fruncido.

–No hablaba de eso –dijo algo sonrojada pero dolida por lo que acababa de decir, se imaginaba que después de besar a Shampoo ella no era nada para él. –Hablaba de su auto, está en mi casa, pero me temó que no funciona –Ranma sonrió, tenía la mirada gacha y sabía que pedir disculpas le molestaba a ella como a él, pero no la iba a interrumpir, quería verla enojar.

–¿Cuándo me lo pagara? –preguntó Ranma y Akane le miró de inmediato.

Era cierto, ella tenía que pagar, pero no tenía ni siquiera dinero para pagar el de ella.

–Yo… este… miré, no crea que no le quiero pagar, lo que pasa es que últimamente mi economía no marcha bien y…

–No es mi problema, hubiera pensado otra cosa para detenerme, como lo hizo al final –dijo y Akane se sonrojo desviando la mirada.

–Sí, entiendo. Si usted me espera un mes.

–Tres semanas –dijo Ranma cortante y Akane le miró sorprendida ante su indelicadeza. –no más que eso –agregó Ranma divertido al ver la expresión de Akane.

–Bien, en tres semanas tendrá su auto como nuevo –dijo Akane orgullosa, saliendo de la oficina de Ranma sin verle la cara si no sería capaz de abofetearlo con fuerza.

El celular de Akane empezó a sonar y lo contestó de inmediato.

–Hola Kasumi, no, el señor Saotome no puede ir, es un hombre muy ocupado tiene que hacer muchas cosas hoy…

Ranma le quitó el celular con agilidad y Akane lo miró con odio mientras trataba de recuperarlo como una niña pequeña.

–Buenos días ¿cómo está, señorita Tendo? Claro que sí, será todo un placer y honor para mí acompañarlos a cenar, claro que sí, a las nueve entonces, que tenga buen día –dijo Ranma y colgó después de que termino la llamada.

–¡¿Qué se ha creído?! –exclamó Akane en un grito mientras recibía su celular.

–Usted no me ha dicho nada de la invitación, no tengo nada que hacer, por eso se lo quise hacer saber a su hermana.

–Usted no puede venir esta noche –dijo Akane y Ranma sonrió acercándose a ella, aspirando su suave fragancia, Akane intentó separarse pero estaba contra una pared y él.

–¿Por qué no? –preguntó jugando al gato y al ratón.

–Porque… Shampoo y Kuno también irán –vacilo Akane y el gesto divertido de Ranma desapareció pero no se separo de ella.

–No ponga esa cara, no está enfrente de un demonio. Sé que usted ha intentado por todos los medios que no me acerque a ese imbécil, pero no lo podrá hacer eternamente, algún día hablaremos y que mejor que este.

–¡No! –replicó Akane como una niña pequeña.

–Ni siquiera sé cómo se atrevió a besarme anoche, a humillarse a rebajarse –dijo Ranma poniendo sus dos manos contra la pared y encorvando su espalda para que su rostro quedara a la misma altura que el rostro de Akane.

–Por mi familia sería capaz de todo –dijo Akane ladeando el rostro para no tenerlo tan cerca, pero solo consiguió que Ranma violara más las reglas de espacio personas y aspirara la fragancia de su perfume que había echado en su cuello esa mañana.

Ranma moría por besarla ahí, pero no lo haría, quería probar su piel pero no ahora, se contendría, pero lo conseguiría después.

–Lo sé… es capaz de bajar al mismo infierno y besar al demonio para salvarlo a él. Pero como le dije no podrá hacerlo eternamente, porque el demonio puede cansarse.

Cuando hablaba del demonio se refería a él y Akane lo sabía.

–Lo haría mil veces, no me importa nada.

–Mida sus palabras señorita Tendo, vea que pueden ser utilizadas en su contra. Pero no se afane mucho señorita Tendo, que ayer yo no iba a hacer nada en contra de ese monigote, me considero bastante hombre para atacar a alguien por la espalda y desarmado así que no se hubiera rebajado a besarme, no era necesario –dijo y entró de nuevo a su oficina, Akane respiró aliviada pero extraño su calor corporal.

¡¿Qué le estaba pasando?!

–¿Me mandaste a llamar Ranma? –preguntó Haposai entrando a la oficina de Ranma sin tocar para después sentarse en la silla que estaba enfrente del escritorio de Ranma.

–Sí, necesitaba que vieras estos documentos y me digas que es mejor romper relaciones con los chinos o no ya conoces mis razones del porque quiero terminar los lazos con esa gente –dijo Ranma y Haposai tomó los papeles y empezó a ojearlos.

–Maestro –dijo Ranma llamando la atención del anciano, tenía una duda que quería despejar cuanto antes y sabía que él único que podía sacársela sería el viejo.

–¿Dime? –preguntó aún con los ojos de llenos en los documentos.

–¿Desde hace cuando conoces a la familia Tendo? –preguntó Ranma y Haposai le miró con un resplandor en sus ojos.

–Desde el tiempo que llevo de conocer a la tuya, Tendo Soun también fue mi alumno como tu padre y conozco a las hermanas Tendo desde que son unas bebes, cuando empezaron a crecer se hicieron tan lindas, todas pero Nabiki está hecho un man…

–¡Pare! –exclamó sabiendo que el maestro era un pervertido y que seguramente había tenido malos pensamientos hasta con las paredes. –Lo que me interesa saber es… ¿Por qué a Akane le interesa tanto Kuno? –preguntó fingiendo desinterés y Haposai rió a carcajadas.

–Vaya Ranma, se ve que tu no pierdes el tiempo.

–No diga estupideces, solo tengo es duda –dijo Ranma algo apenado quitando la mirada y Haposai rió de nuevo.

–No te hagas el loco conmigo y mucho menos después de lo que dicen las revistas –dijo Haposai mostrándole un ejemplar en donde salían besando de otro ángulo.

–¿Me va a decir sí o no? –preguntó Ranma ya algo impaciente, Haposai rió y después intento ponerse serio pero aun tenía aquella sonrisa que le incomodaba a Ranma.

–Kuno y Akane estaban comprometidos –Ranma le miró con un poco de sorpresa, era obvio que Akane sentía algo muy intenso por Kuno.

–¿Por qué te sorprende tanto? –preguntó Haposai, Ranma le miró y habló.

–Sabía que Akane sentía algo muy fuerte por Kuno, pero jamás me hubiera imaginado que estaban comprometidos, pensé que era el amor imposible de Akane.

Haposai negó con la cabeza mientras se cruzaba de brazos. –Akane lo amaba, todo mundo lo sabía, yo pensaba que él también.

–¿Cuánto tiempo fueron prometidos?

–No recuerdo bien, pero creo que llevaban más de dos años.

–¿Dos años? ¿Por qué terminaron? –preguntó Ranma y Haposai se encogió de hombros.

–Por lo que escuché, Kuno quedó tan impresionado con Shampoo que le dijo que no podía seguir adelante con los planes de boda –dijo Haposai y Ranma lo escuchó hasta el final.

Llegó la cena, Akane se había puesto unos pantalones vaqueros que le moldeaban su figura y una camisa algo pegada que resaltaba sus senos, sabía que algo le faltaba, no se sentía completa, había tomado el consejo de Nabiki, se arreglaría más para ver si podía reconquistar a Kuno, pero ese no era el objetivo de Akane, el de ella era demostrarle a Shampoo que no le afectaba en nada su matrimonio con Kuno aunque no fuera cierto.

En la sala estaban sentados todos, los dos únicos que faltaban eran Ranma que aun no había llegado y Tofú que estaba de guardia esa noche en el hospital y no iba a poder llegar.

Akane notó que Kuno la miraba de una forma extraña, estaba molesto e impaciente y no entendía muy bien el porqué y sabía que quería decirle algo, lo notaba en su mirada como cuando eran novios. También se había dado cuenta que Shampoo estaba exageradamente arreglada y con un escote que mostrada parte de sus senos.

"Maldita zorra, se viste así para Ranma" pensó Akane molesta sin saber muy bien porque su molestia se había más grande que antes, al pensar que los ojos de Ranma estarían perdidos en esa camisa escotada de color roja que insinuaba pensamientos obscenos y desagradables para ella.

–¿Le habrá pasado algo? –preguntó Soun impaciente mirando su reloj.

–No creo, es un hombre muy ocupado, pero te aseguro que vendrá –dijo Shampoo sonriendo con fingida ternura para después ver a Akane con desprecio, Akane sonrió a sus adentros, no soportaba la idea de que se hubiera besado con Ranma.

El timbre de la casa sonó y Sanosuke que era el pequeño hijo de Kasumi que tenía seis años se levanto corriendo para ir a la puerta, era idéntico al doctor pero tenía los ojos de su madre y Akane decía que tenía su sonrisa y era cierto. Sanosuke era muy importante para Akane y ella era su tía preferida aunque quisiera también mucho a Nabiki y para su mala suerte a Shampoo que fingía ternura al jugar con él, pero la verdad era que no soportaba a los niños.

Ranma apareció en la sala y Akane se dio cuenta que estaba más guapo que nunca, no llevaba el traje de sastre que estaba acostumbrado a llevar, no vestía formal pero si casual, con unos pantalones oscuros y una camisa de color verde oscura también.

–Siento llegar tarde, tuve un inconveniente pero lo resolví en el acto –dijo y se Akane se extraño al verlo llevar una botella de sake y unos lirios.

–¡Señor Saotome es un placer conocerlo! –exclamó Soun tratando de ponerse de pie y fue ayudado inmediatamente por Akane que estaba a su lado.

–El placer es todo mío, señor Tendo –dijo Ranma colocando la botella debajo de su brazo izquierdo para poder saludar a Soun con un apretón de su mano derecha. Soun lo miró detenidamente, ese chico le recordaba algo, pero no lo ubicaba aún.

–Esta botella de sake es para usted, se que ahora no puede tomar alcohol por el efecto de las medicinas pero cuando pueda hacerlo será todo un placer que lo deguste y me diga que le ha parecido –dijo Ranma ofreciéndole la botella que Soun tomó ansiosamente.

–¡Es la mejor de Japón! –exclamó mirando a Ranma algo incrédulo. –Es muy difícil conseguirla ahora que la casa ha cerrado sus producciones.

–Me complace que le haya gustado –dijo Ranma con una carismática sonrisa para después mirar a Akane.

–Señorita Tendo, que hermosa luce esta noche –dijo tomando su mano y dándole un leve beso en ella, Soun estaba encantado y Akane estaba completamente anonadada, nunca antes se hubiera imagino que aquel hombre mal educado y grosera fuera todo un caballero. –Estas flores son para usted, espero que le gusten –dijo Ranma ofreciéndole las flores, Nabiki lo miró con incredulidad al igual que Akane y Shampoo y Kuno no pudo evitar fruncir su ceño mientras Kasumi y Soun sonreían abiertamente.

–¿Por qué no son rosas rojas? En las películas siempre son rosas –dijo Sanosuke mirando con inocencia a la pareja en donde Akane estaba estática e incrédula.

–Pensé en eso… pero me pareció que los lirios eran mejores, además las rosas rojas para mí son muy vacías y frívolas, no me gustan en nada –dijo Ranma mirando fugazmente a Shampoo que echaba humo por las orejas, las rosas rojas eran sus favoritas y Ranma lo sabía, lo que lo dolía era que él nunca le había mandado rosas ni ninguna otra flor a ella.

–Gracias –dijo Akane tímidamente tomando las flores mientras sentía que sus manos flaqueaban, Ranma al estar libre se giró y se presento con Kasumi y el pequeño Sanosuke.

–Mi nombre es Tatewaki Kuno –dijo Kuno poniéndose de pie, mientras se acercaba a él le tenía la mano, Ranma le miró con ironía y como si lo estuviera midiendo para después estrechar su mano.

–Es un placer conocerlo, señor Tatewaki –dijo Ranma mirando a Akane que tembló al ver que estrechaban sus manos.

–Ella es mi esposa –dijo Kuno extendiendo la mano hacía Shampoo que se apresuro a tomarla y saludar a Ranma con un beso en la mejilla.

–Ya nos habíamos conocido –dijo Shampoo mirando a Ranma de una forma provocativa y Akane tembló de ira al ver aquello.

Cuando ya estaban sentados en la mesa Soun le dijo a Ranma que se sentara a su mano derecha mientras Akane estaba sentada a su mano izquierda con Ranma enfrente, estaba más nerviosa que nunca, no quería comer por miedo de derramar algo o que algo se escondiera entre sus dientes, Nabiki estaba al lado de Akane, justamente enfrente de Shampoo, quien estaba al lado de Ranma y eso desagradaba a Akane de una forma que no entendía, y al lado de Shampoo, se encontraba Kuno, quien hablaba con Kasumi, pues estaba el lado izquierdo junto con su pequeño hijo.

Estaban sentado de esta forma:

Lado Derecho Lado Izquierdo:

Soun Akane

Ranma Nabiki

Shampoo Sanosuke

Kuno

Kasumi

Ranma no le quitaba la mirada de encima a Akane y ella no se la quitaba a Shampoo que tenía una sonrisa traviesa en los labios, lo mejor que le había pasado era que la sentaran al lado de Ranma y Ranma lo maldecía, Shampoo no perdía oportunidad en rozar sus piernas y las manos.

–¿Usted es japonés? –preguntó Soun y Ranma asintió. –Por su apellido es más que obvio, pero hay algo en usted que no se me hace común…

–Mi madre era francesa.

Todos se sorprendieron menos Shampoo, Akane lo miró con interés, eso explicaba su extraña y diferente mirada, cuando había visto a su padre pudo notar que sus ojos eran muy diferentes a los de él.

—¿Era? –preguntó Sanosuke y Kasumi le llamó la atención pero Ranma le dijo que no lo hiciera que el niño podía preguntar todo lo que quisiera.

–Ella es, perdón. No está muerta pero desde hace mucho tiempo no tengo contacto con ella.

–¿No la quiere?

–¡Sanosuke! –exclamó Akane mirando a su sobrino con severidad mientras Ranma negaba de nuevo y decía que lo dejaran.

–Es la mujer más importante en mi vida, pero últimamente he estado muy ocupado al igual que ella.

–¿Vive aquí? –preguntó el pequeño interesado mientras todos lo miraban incómodos pero Akane sonrió tímidamente al ver que Ranma le dedicaba mucha atención al pequeño.

–Algunas veces viene, pero ella viaja mucho, dice que vive en el mundo, pues no tiene casa fija.

–¿Y tu papá?

–El vive aquí. De hecho –dijo mirando a Soun ahora –quería preguntarle si mi padre podría ayudarme en mi trabajo.

Soun se conmovió y Akane y Nabiki se miraron algo extrañadas al ver que Ranma pedía autorización a hacer algo cuando estaba acostumbrado a arrasar con todo.

–¡Por supuesto que sí, hijo!

La cena transcurrió hablando de diversos temas de la economía, Ranma prestaba mucha atención a las observaciones de Akane y de Nabiki, notaba que ellas querían expandirse pero que su padre se resistía a la idea, cuando llegó el postre Sanosuke pidió el pedazo más grande de pastel para él y Ranma puesto que le había caído muy bien, después dijo que el de su tía Akane también tenía que ser muy grande porque ella era capaz de comerse uno entero, todos rieron menos Shampoo y Kuno que estaban bastante serio en la cena y Ranma se divirtió imaginándose a Akane como una golosa, ella se sonrojó al compartir la idea.

–¿Usted tiene novia? –preguntó Soun mirando a Ranma que comió una porción de su pastel y Akane habló.

–Creo que deberías dejar que termine su postre y hablar de temas que no tengan que ver con la intimidad del señor Saotome…

–No tengo, pero si hay una persona que me interesa –dijo Ranma cortando a Akane y mirando a Soun que lo miró ilusionado, Shampoo estaba atenta a Ranma y a pesar de estar a su lado y de la búsqueda de tener contacto con sus manos y cuerpo se había dado cuenta que Ranma la rechazaba.

–Y esa chica se llama Aka...

–¡Para ya papá! –exclamó Akane alarmada sabiendo que su padre era experto en el campo de la indiscreción y Ranma sonrió de forma traviesa, mirándola de forma retadora.

–¿Su hija Akane? –preguntó Ranma continuando con la idea que Soun había empezado, Akane se puso de mil colores, también Ranma no se perdió detalle de la forma en que Kuno lo miró a él y a ella.

–Señor Saotome esto no es necesario mi padre…

–Akane, deja ya de fingir –dijo Ranma y todos miraron a Akane de diversas formas, su padre, Kasumi y Sanosuke le miraron llenos de ilusión. Nabiki le miró de forma incrédula al igual que Kuno y Shampoo la mató con la mirada, la miró llena de odio y rencor. –Pensé que con la fotografía le dirías a tu familia.

–¡Lo sabía! –exclamó Soun eufórico dándole una palmada en la espalda a Ranma.

–¡¿Por qué lo hizo?! –preguntó Akane cuando ya estaban despidiéndose, su familia ya no los miraba, todos estaban en sus cosas y Ranma había dicho que ya se tenía que marchar, tenía que pasar a la oficina. Ranma rió algo divertido al verla sonrojar de esa forma.

–No tiene nada de malo, solo he gastado una broma, al final le he dicho a su padre que no era cierto ¿no le basto con eso?

–¡No ha sido nada gracioso!

–Por lo menos para su padre sí. Nabiki no se la ha creído y Kuno se puso celoso ¿no le ayuda eso? –preguntó Ranma ya serio, Akane le miró sorprendida, no se había dado cuenta de la reacción de Kuno.

–¿Cómo dice? –preguntó Akane interesada y Ranma sintió rabia al verla ilusionarse con la idea de que Kuno se encelara.

–Ahora si le interese mi broma verdad –dijo molesto girándose y Akane lo tomó del brazo haciendo que se girara hacía ella.

–¡Dejé de jugar y repítame lo que dijo!

–¡Que su ex prometido se puso celoso! –escupió Ranma molesto mientras Akane abría los ojos como plato y le miraba d

de forma incrédula.

–¿Cómo lo supo?

–Me entere, Kuno es un hombre muy conocido, antes de saber que estaba casado con mi amante ya lo conocía.

–Cállese por favor, no diga eso.

–¿Qué? No estoy diciendo nada falso, su prima fue mi amante, la ame muchas veces, la hice mía varias noches, no estoy mintiendo.

–Pero no tiene que repetirlo.

–¿Ranma? –dijo una voz que venía cerca de su auto, estaba algo oscuro y ambos la reconocieron de inmediato.

–¡Shampoo! –exclamó Akane incrédula. –¿Qué haces tú aquí? –la encaró poniéndose delante de Ranma mientras miraba retadoramente a su prima.

–Ranma quiero hablar contigo –dijo de forma decidida mientras ignoraba a Akane.

Ranma la miró serio y después pudo ver a Akane, lo llenaba de ira que solo quisiera defender al estúpido de Kuno.

–¿Dónde está Kuno?

–No te alarmes, tu amado Kuno está dentro hablando por teléfono de sus negocios, ahora vete que quiero hablar con él.

–¡No lo harás! –exclamó Akane y sintió la mano de Ranma en su brazo.

–No se preocupe Tendo, su prima quiere hablar conmigo no con usted –dijo y Akane le miró horrorizada.

–¡Pero qué le pasa! ¡Kuno está…

–Me tiene muy sin cuidado lo que esté haciendo ese hombre –le cortó Ranma. –Yo voy a hablar con Shampoo, déjenos solos.

–¡No lo haré!

–Si no te largas…

–Vámonos Shampoo –dijo Ranma interrumpiendo a las dos ambas se callaron y lo miraron con suspicacia. –Si tu prima no nos deja hablar aquí sube al auto.

Sabía que Shampoo no se iba a atrever y que Akane no lo iba a aceptar pero era una forma para que Akane se fuera y los dejara solos, no pensaba regresar con Shampoo pero quería dejar a Akane picada.

–¡De ninguna manera!

–¡Entonces váyase! –cortó Ranma impaciente –si no quiere que me lleve a Shampoo a otro lugar déjenos solos.

–Usted no se atrevería –dijo Akane nerviosa y Ranma sonrió de forma irónica acercándose a ella hasta hacer que retrocediera.

–Pruébeme –la retó Akane no tuvo más remedio que marcharse a regañadientes mientras miraba de reojo. Pudo ver como Shampoo se echaba encima de él en un abrazo y él lo correspondía, sintió una punzada en su corazón, él aún la amaba y no sabía porque eso le dolía.

Cuando Ranma se dio cuenta que Akane ya no los veía se separo de Shampoo inmediatamente.

–¿Qué pasa amor? Ya estamos solos…

–Shampoo, quiero dejar las cosas claras –dijo Ranma y Shampoo asintió.

–Sabes que te amo, que Kuno no es nada para mí, de eso puedes estar seguro.

–No planeó regresar contigo Shampoo.

–Pero no viviremos aquí, regresaremos a Nerima, vendré cada semana, así podremos estar juntos sin que nadie nos moleste.

Ranma rió sarcásticamente y acaricio su mejilla. –Pero que linda eres Shampoo, cuando te canses de la cama de tu marido vendrás rápidamente a meterte a la mía.

–¡No lo digas así! Sabes que tú eres el único que me vuelve loca.

–No me interesa eso Shampoo, solo quería decirte eso, entre tú y yo no habrá nada más –dijo y se fue rápidamente para no seguir escuchándola.

Esa noche ya estaba harto de tratar con las Tendo.

Espero que les guste!!!!! Un beso comentarios, quejas y demás (no ofensivas onegai) jajaja a

Espero que les este gustando, un beso y nos vemos!