Amour : un mot, cinq lettres et une signification

Amor: Una palabra, cuatro letras, un significado

Zèles, un nouveau sentiment qu'il n'avait jamais connu (Celos, un nuevo sentimiento que no había conocido nunca)

Cap 14

—Ra… Ranma —dijo de forma vacilante mientras retrocedía al ver que él se acercaba con la vista completamente clavada en su rostro, estaba molesto y serio eso se notaba en su semblante.

—¿Cómo estás Akane? Supongo que muy bien, veo que te encuentras haciendo planes con tu ex novio, perdón ex prometido y ex amante —dijo con cinismo y Akane lo encaró dejando de temerle.

—Mejor dime qué haces tú aquí.

—No debería extrañarte mi presencia, me interesa mucho ver el crecimiento de la empresa.

Akane rió de forma sarcástica y lo miró con el ceño fruncido, ladeando su cadera al igual que su rostro —Bien, ahora dime ¿cómo entraste a mi habitación?

Ranma sonrió de forma victoriosa y se sentó en el borde de la cama, estirando sus pies y haciendo como que nada le importaba.

—Tengo mis métodos.

—Sí eso lo sé. Dime ¿qué número tienes de las mujeres que has llevado a la cama? —preguntó con sarcasmo, Ranma la miró con molestia y Akane sonrió con más dolor —o mejor dicho ¿qué número tengo yo entre tus conquistas?, sé que voy después de Shampoo y de Ukyo.

Ranma supo la razón del comportamiento de Akane, no le hubiera sorprendido si solo hubiera nombrado a Shampoo, pero Ukyo estaba en la lista y supuso que la había llamado para decirle acerca de lo que había pasado cuando se conocieron.

—Deja de comportarte como una niña Akane.

—¿Niña? Yo solo te estoy haciendo una pregunta que se puede responder de manera sencilla.

—¿Ukyo te llamó?

Akane camino lejos de él y le dio la espalda, así había sido y la noche que lo supo lloró mucho pero no le iba a dar ese gusto a Ranma así que lo miró y sonrió —Sí, me lo conto. La verdad fue que no me sorprendió, lo que si me inquieto es saber cuál es su número.

—Déjate ya de estupideces Akane. Ninguna de las mujeres con las que he estado tienen un número, ni siquiera las que solo han sido de una noche.

—¿Piensas que te voy a creer? —preguntó de forma irónica y Ranma se levantó de la cama con violencia atravesando la oscura habitación para ir hasta ella que intentó escapar sin éxito cuando se vio atrapada por las manos de Ranma que la tomaron de las muñecas y después la encararon aprisionándola contra la pared.

—Dime, piensas que soy un maldito promiscuo que se acuesta con la primera mujer que ve.

—Por lo menos fue lo que hiciste con Ukyo.

—¡Tú te acostaste con Kuno! —exclamó Ranma dolido y Akane se sorprendió ante aquel acto, su sangre empezó a hervir, como se atrevía.

—¡Eres un idiota! ¡Eso fue diferente Kuno era mi prometido!

—Y lo mío con Ukyo también fue diferente, ella se me ofreció yo no la provoque.

—¡Qué fácil es para ti decir eso!

—Y para ti también. Soy un hombre, la carne de nosotros es débil, en todo caso Ukyo no significo nada para mí.

—¿Cómo crees que me siento cuando se que te acostaste con mi prima, mi mejor amiga y después conmigo —dijo Akane de una forma extraña que le hizo entender a Ranma que estaba dolida, sabía que no tenía excusa pero esas cosas habían pasado antes de conocerla, bueno eso fue la situación se Shampoo pero Ukyo había sido muy persistente y al final no se había podido rehusar.

—Bien, acepto que he tenido muchos errores en mi vida, que soy una persona bastante imperfecta pero no tienes derecho a juzgarme de esa forma.

—Solo déjame Ranma —pidió Akane desviando su mirada, Ranma tuvo un arranque de pegarla contra la pared y besarla para demostrarle quien mandaba pero en realidad ya no lo tenía claro, no era el momento para estar ahí Akane apenas estaba digiriendo el hecho de que él estuviera presente en ese momento amenazándola con su presencia.

—¿Qué tienes que hacer mañana?

—No pienso salir contigo si es lo que quieres saber —le cortó Akane de inmediato mirándolo con el ceño fruncido, Ranma sonrió de forma irónica y meneó la cabeza, acercó su dedo índice y acarició su mejilla mientras ella intentaba retirarse sin éxito.

—Todavía que tengo consideraciones contigo. ¡Dime que carajos tienes que hacer! —exclamó Ranma sin levantar la voz pero si haciendo notar la forma que reprimía la voz para callarse los gritos.

—Puedo acusarte de acoso ¿sabes?

Ranma rió de forma cínica y se acercó a Akane quedando a escasos centímetros de su rostro mientras la miraba con una expresión divertida.

—Hazlo, quiero verlo.

—¡Eres un canalla!

—Mañana paso por ti en la tarde —dijo Ranma ignorando su grito mientras la soltaba y le daba la espalda para ir hacía la puerta de la habitación, pero antes de abandonarla se giró para ver a Akane echa una fiera y sonrió complacido. —Será mejor que estés lista y que no me juegues una mala pasada sino me quieres conocer de verdad.

Ranma se fue sin decir nada más y Akane no pudo evitar temblar ante aquel hecho, Ranma no solo la intimidaba sino que la hacía enojar como nadie, quien se creía para hablarle de esa forma, ella no era una más de sus conquistas y no iba a permitir que Ranma se sintiera con derechos sobre ella. —Estás equivocado baka —dijo Akane con rabia mientras le daba una patada al suelo.

—Buenos días, Akane —saludó Kuno con una carismática sonrisa, que desconcertó completamente a Akane, ella lo miró con el ceño fruncido y se acercó confusa.

—¿Qué haces aquí? —preguntó sabiendo que vería a Kuno en la noche, él sonrió y buscó entre sus documentos una hoja que le mostro a Akane en donde decía que él era uno de los inversionistas de la empresa en Inglaterra.

—Ya entiendo, ¿Por qué no me dijiste nada ayer?

—Bueno, quería que fuera una sorpresa agradable —dijo de forma ligona y Akane sonrió incomoda.

—Vaya, vaya, vaya —dijo una voz sensual y femenina que Akane distinguió de inmediato, llevaba cerca de dos años de no escucharla y se tensó.

—Kodashi…

—Gusto verte, has cambiado —dijo de forma hipócrita mientras besaba su mejilla haciendo sentir a Akane que le estaba dando el beso de la muerte del cual muchas veces su tía y su prima Shampoo le habían hablado, incluso Shampoo se lo había dado una vez perdida sin nunca cumplir su objetivo.

—Gracias, tú también —respondió Akane con cordialidad recordando las muchas veces que su padre la había educada para enfrentar cualquier situación incómoda que se le presentara.

Kodashi rió con aquella risita desagradable que lograba erizar cada uno de los vellos de Akane y pudo ver que ella no había cambiado en nada. Seguía siendo tan hermosa como antes, su cuerpo era delgado y perfecto y sus labios eran la tentación de cualquiera, pero sabía que estaba completamente loca.

—Señorita Akane, muy buenos días —dijo la dulce voz de John K´lonret que la saludaba con otra de sus hermosas sonrisas haciendo que sus ojos azules destellaran.

—Buenos días señ…. John —sonrió al recordar que aquel hombre no le gustaban las formalidades, él la iba a saludar con un beso en la mejilla pero ella extendió la mano dándole a entender que el saludo seguiría siendo cordial.

—Buenos días señor Saotome —saludó la recepcionista que se había dejado sobornar la noche anterior, Ranma sonrió también y la saludó, a ella era mejor tenerla en la bolsa.

—¿Cómo está hoy? Me imagino que muy bien por lo hermosa que se ve

La recepcionista sonrió y se sonrojó. —Dígame, ¿sabe adónde fue la señorita Tendo está mañana? —Tengo la agenda de la señorita Tendo, pero usted sabe que es confidencial…

—Recuerde nuestro trato linda.

La recepcionista sonrió y tomó apresuradamente la agenda poniéndola sobre el mostrador, buscó la "T" de Tendo y sonrió al encontrarla.

—Bien, ahora mismo está en la empresa del señor K'lonret.

—Dígame donde es, por favor —dijo Ranma y la recepcionista sonrió al saber que no tendría que ir hasta el basurero para tomar el dinero.

Salió del cubículo y le indicó que lo siguiera hasta la salida del hotel, le dio una indicaciones al portero y él corrió a pedir el taxi que la chica había pedido, Ranma sonrió y entendió la mano para darle el billete que le había prometido con solo la pregunta de Akane, la chica sonrió y se retiró después de que el taxi llegó, Ranma subió y sabía que lo llevaría a donde la chica le había dicho.

—Me parece una propuesta bastante interesante señorita Tendo, pero quisiera saber acerca de los presupuestos que conlleva trasladar el desfile aquí, en Inglaterra.

Akane esperó un momento antes de contestar la pregunta, sabía que su padre no le gustaba sacar el equipo de Japón ni tampoco las modelos.

—Señor K´lonret verá —empezó a decir Akane con pesadez, por lo que había visto aquel hombre era bastante caprichoso y su abuelo no querría ir a Japón, pero realmente lo lamentaba —, nosotros no sacamos el equipo de la empresa, es bastante delicado y usted sabe como son los tratos en los aeropuertos.

Como Akane había previsto, el semblante de John K´lonret hijo se incomodo.

—¿No habría una excepción?

—Me temo que no —respondió Akane, la puerta de la sala de juntas sonó y todos los que estaban dentro miraron molestos y desconcertados, Akane sabía que cuando se cerraban esas puertas no se abrían hasta que la junta terminara. Las puertas de madera de roble se abrieron y la secretaria entró seguida de Ranma que causo una sacudida en Akane que lo miró con completa sorpresa al igual que Kuno que lo acompaño con una mueca de desagrado.

—El señor Saotome ha dicho que es el presidente de la compañía…

—Trae un lugar más para él —dijo John de inmediato mientras miraba a Ranma de arriba abajo, no sabía porque pero había algo que lo incomoda, Ranma agradeció el gesto entrando con una leve reverencia ante él y los representantes del anciano, se acercó a Akane mirándola retadoramente, ella le devolvió la misma mirada y se sentó en un campo vacio el cual estaba al lado de Akane, miró la mesa y sonrió de forma amarga al ver a Kuno sentado junto a una mujer realmente llamativa a la que había dejado completamente cautivada al igual que a otras socias de la compañía K´lonret.

—Entonces señor Saotome….

—Saotome Ranma, mucho gusto —dijo este sacando de su saco de sastre una tarjeta de presentación que le ofreció a John dejándola sobre la mesa y él la tomó con cierto desdén.

John leyó rápidamente y después miró a Ranma que se encontraba teniendo una pelea con Akane sin palabras simplemente con la mirada.

—¿Entonces es usted el presidente de la compañía Le Passarella?

—Exactamente, así como lo dice la tarjeta que le acabo de dar —respondió Ranma con cara de pocos amigos a ver la mirada fugaz que le daba a Akane, no le había gustado en nada y eso lo ponía como un verdadero diablo, John sonrió al notar su antipatía y estudió el cambio de Akane, ya no estaba tan segura como antes y se notaba inquieta y ansiosa, se traía algo con ese tipo y no lo podía esconder.

—Estábamos hablando con la señorita Tendo, con respecto al tema de trasladar el equipo a Inglaterra…

—Lo siento sería imposible —le cortó Ranma de inmediato mirándolo fijamente, sabía que no era imposible, de hecho era bastante sencillo, pero sabía que si aceptaba ese tipo se vería con más oportunidades para acercarse a Akane y eso no le agradaba en nada, John sonrió de nuevo ante la mirada atónita de los representantes de su abuelo.

—Verá usted, creo que no conoce mi situación. Soy accionista mayoritario después de mi abuelo, él es un hombre mayor y no le agradan los vuelos.

—Si no le agradan los vuelos puede irse en un barco.

—Ranma —replicó Akane disimuladamente mientras lo miraba con desaprobación, los representantes de su abuelo miraron de forma indignada y John sonrió de forma abierta, sabiendo que esa antipatía se debía a los celos.

—Debería de tener más carisma para atender sus negocios, o simplemente dejar que la señorita Tendo persuada a sus clientes.

"Persuadir" había usado aquella palabra con doble sentido, persuadir significa hacer que las personas tomen una decisión por su propia voluntad, pero sabía que se estaba refiriendo a que dejara que Akane los hechizara con sus encantos para firmar el contrato, si Akane se quejaba que él era un promiscuo sabía que mataría a John si se enteraba que era más que un pervertido. Seguramente la había desnudado con la mirada desde el primer día que la vio, se sorprendió de los celos que sentía y sintió como la sangre le hervía exigiendo que se vengara ante la osadía de aquel hombre.

—La señorita Tendo no tiene la necesidad de persuadir a nadie y mucho menos a personas como usted que se piensan que son el ombligo del mundo, le recuerdo que fue usted quien nos buscó, no nosotros a usted, así que tenga en cuenta que no lo necesitamos para vivir y mucho menos para extendernos. Como usted hay muchos clientes que estarían agradecidos que una empresa como la nuestra pusiera los ojos en ellos.

Akane lo golpeó por debajo de la mesa pero Ranma se aguantó la exhalación de dolor ante aquel golpe bien dado en la zona de la espinilla, John sonrió al saber que había entendido lo que había dicho, definitivamente Ranma no era ningún estúpido y si Akane tenía algo con él sería mucho más difícil llegar a ella.

—Entonces tendremos que vernos de nuevo, tengo que hablar con mi abuelo a ver que decide.

—Hágalo entonces, pero solo cuenta con una reunión mañana ya que el miércoles nos iremos.

Akane lo miró con sorpresa y Ranma ni siquiera le respondió la mirada, siguió con los ojos clavados en John que asintió mirando a los representantes de su abuelo que estaban completamente consternados, se levantaron y salieron de la oficina mientras las otras socias hablaban entre ellas y con los demás intercambiando miradas hacía Ranma que nunca fueron contestadas.

Akane intentó levantarse pero Ranma la tomó de la muñeca sobre la mesa, ella lo miró con molestia y Ranma de forma retadora, Kuno se puso de pie al igual que su hermana y esperaron a que Ranma y Akane lo hicieran pero antes de ir con ellos un grupo de accionistas los abordaron con diversos temas relacionados con otros negocios que tenían ellos.

—¡Eres un idiota Ranma! —exclamó Akane perdiendo el control en japonés y Ranma sonrió de forma irónica mientras la miraba quejarse, una mano furtiva de John tomó a Akane por el brazo y la hizo girarse.

—Señorita Tendo, necesito hablar con usted —dijo haciendo que Akane retomara su postura cordial y su acento en inglés para hablar con él, pero antes de que pudiera hablar con ella Ranma se acercó. —Señor Saotome, tengo que hablar sobre un tema con la señorita Tendo.

—Hágalo entonces, escuchó.

—No es de la empresa, es personal —replicó John tranquilamente mientras acentuaba el agarre del brazo de Akane, Ranma sonrió de forma molesta y sacudió la cabeza.

—Lo siento señor K´lonret, pero tengo asuntos que arreglar con la señorita —sin decir más tomó a Akane con más fuerza y la jaló fuera de la oficina dejando ahí parado a John K´lonret que lo miró con rabia al ver como su plan se desboronaba.

—¡Debería darte vergüenza! —exclamó Akane intentando separarse de Ranma que la sostuvo con más fuerza causándole un ligero dolor en el brazo.

—Cállate y sube al auto —dijo Ranma haciéndola que caminar cuando el semáforo estaba en rojo hacia el taxi que lo había traído, Akane se revolvió molesta y Ranma la obligó a avanzar.

—¡Eres una bestia!

—¡Y tu una ingenua! —exclamó Ranma también molesto obligándola a entrar al auto, pero ella no se lo permitió.

—¡Será mejor que no intentes subirme ahí, soy capaz de hacer un escándalo!

—¡Haz lo que quieras, pero no voy a dejar que estés un minuto más aquí, ahora mismo haces tus maletas y te vas a Japón!

—¡Estás loco! —gritó Akane mirándolo con completa sorpresa mientras abría los ojos incrédula, Ranma estaba completamente irreconocible. —Mañana tenemos una junta con…

—Vendré solo yo.

—¡Piensas que voy a dejar que me pizotes de esta forma!

—¡Tú haces lo que yo digo porque soy tu jefe!

—¡Jamás!

—¡No quiero tener problemas!

—¡¡¡Policía!!!

—¿Qué? —Ranma se desconcertó completamente al escuchar aquel grito que Akane dio en ingles, y supo lo que estaba causando, el escándalo, como ella mismo se lo había dicho.

—¡¡¡POLICIA!!! —gritó con más fuerza resistiéndose a los intentos que hacía Ranma por introducirla al auto y como supuso Ranma sintió cuatro manos en su espalda que lo separaron de inmediato de Akane para golpearlo contra la carrocería del taxi, el taxista salió asustado ante el hecho y Akane aprovechó para salir corriendo del lugar mientras Ranma la miraba con enojo jurando vengarse después de eso, los policías lo esposaron ante los supuestos cargos de acoso sexual y lo llevaron hasta la delegación para detenerlo y multarlo.

—Maldita seas Akane, veraz lo que te va a pasar por esto —dijo Ranma en japonés mientras uno de los policías y alegaba que solo podría hablar en inglés y cuando estuviera en la delegación, subiéndolo esposado al auto patrullero que cuidaba la zona.