Amour : un mot, cinq lettres et une signification

Amor: Una palabra, cuatro letras, un significado

Capitulo 24

—¿No hay forma de oponernos a esto? —preguntó Nabiki mirando a Ryoga que revolvía varios papeles en la oficina de Ranma. Nabiki, Ryoga, Akane y Ranma se encontraban ahí. Después de la presentación se habían reunido para determinar lo que harían con los nuevos juegos de Shampoo.

—Si su padre retira la acción demostrando que no cuenta con ningún derecho, ella no podrá tomar potestad sobre los mismos.

—¿Cuánto tiempo lleva hacerlo?

—De dos a una semana y media, todo depende de cuando lo presenten. Es obvio que solo lo hizo para molestar.

Ranma miró a Akane que se encontraba completamente abatida, estaba a en otro mundo, pensativa y distante y aquello le dolía, pues su mayor temor se hacía real y se daba cuenta que había subestimado a Shinnosuke.

—¿Ranma? —llamó de nuevo Nabiki al ver que tanto él como su hermana no estaban prestando atención a lo que Ryoga decía. Ranma la miró de nuevo y

frunció levemente su entrecejo.

—Perdón, repite lo que dijiste.

—¿Qué hacemos?

—Esperar. Si le discutimos a Shampoo solo complicaremos la cosa. A mí me da lo mismo la presencia de ese tipo aquí, no sé si alguien este incomodo —dijo y miró de inmediato a Akane como los demás. Nabiki pudo sentir la situación que si iba a presentar en ambos y se sintió mal al saber que no podría ayudar a su hermana. Akane por fin se movió y los miró mientras aclaraba su garganta.

—¿Puedo ir a comprar el vestido? —preguntó con voz seria. Ryoga miró a Ranma con una ceja arqueada y este les pidió un momento mientras Nabiki y él dejaban la oficina. Cuando cerraron la puerta dejándolos solos Ranma se acercó a Akane que lo miraba distante.

—¿Estás bien? —preguntó inquieto, los hermosos ojos de Akane se clavaron en los suyos y ella tuvo que controlar las ganas que tenía de llorar. Sonrió algo forzada y tomó las manos de Ranma que estaban frías y duras.

—Por supuesto que sí. No te preocupes por mi, todo esta en orden, ¿puedo ir a buscar el vestido?

Ranma estaba impresionado, no pensó que ella le dijera eso, la miró con incredulidad y antes de poder decir algo sintió las delicadas manos de ella sobre su rostro brindándole suaves y tiernas caricias. —Sé que Shampoo solo lo hace para molestarnos, así que no seguiré su juego y aunque quiera, no arruinara nuestro compromiso.

Ranma sonrió al escuchar aquello, no podía evitar sentirse tranquilo, aunque no lo estaba al cien por ciento. Se acercó a Akane y la besó sin mucho cuidado y Akane pudo sentir que la desconfianza seguía presente, lo cual la decepcionó, pero respondió el beso de la misma forma mientras sentía las fuertes manos de Ranma en su cintura. Las cosas estaban mal, tendría que andar con pies de plomo, pues Shampoo acaba de convertir aquello en un campo minado.

—Te amo —dijo Akane abrazándolo mientras su gesto era correspondido con ternura.

***

—Ella es de lo peor —apuntó Ukyo mientras miraba a Ryoga que estaba acostado en el sillón que decoraba su oficina, este sonrió levemente, mientras la llamaba con una señal y ella sacudía la cabeza mirándolo con travesura.

—No entiendo lo que intenta hacer con ese tipo aquí.

—¿No lo ves? —preguntó con sarcasmo, —. Intenta recuperar a Ranma, seguramente es una táctica para separarlos. Ella más que nadie sabe lo que Akane sentía por Shinnosuke, recuerda que vivió todo ese tiempo con ella.

—Estás muy hermosa hoy —dijo mirándola de arriba abajo con respeto, sin ser obsceno, las mejillas de Ukyo se ruborizaron por completo y sonrió algo tímida.

—¿Por qué lo dices?

—No lo sé, simplemente me doy cuenta de lo hermosa que eres, ¿adonde vamos a ir a comer?

—Hay un restaurante coreano al que he querido ir desde su apertura.

Ryoga sonrió y se acercó a ella percibiendo su suave y agradable fragancia, acarició levemente su rostro y se acercó a ella rozando su nariz contra la frágil y delicada mejilla de Ukyo.

—Te quiero —dijo él y besó suavemente los labios de Ukyo que le respondió el beso, sin ignorar que aún no le decía que la amaba y eso le dolió un poco pues ella si lo amaba completamente.

***

—¡¡Ranma!! —exclamó la melodiosa voz de Shampoo que se avecinaba a su oficina, Ranma se tensó y pudo ver como Mao intentaba detenerla, pero sabía que sería inútil así que le ahorro a la señora el esfuerzo y le dijo que la dejara pasar, Shampoo amplió su hermosa y cruel sonrisa y entró dando un portazo para evitar que alguien más pudiera interrumpirlos. Ranma se limitó a mirarla de forma lenta, analizando tanta belleza mezclada con al maldad que sabía que recorría sus venas, intentaba descifrar cuales serían sus planes, sus próximos movimientos pero no lo conseguir una respuesta en concreto, pues ya no la conocía como él había pensado.

—Se te ve cansado —dijo con una risita que irritó inmediatamente a Ranma que le respondió con una mueca completamente sarcástica que estaba disfrazando con una sonrisa.

—Debe de ser que tengo demasiado trabajo acumulado, simplemente eso no te hagas ilusiones.

—Espero que no te moleste que haya pensando en un hombre como Shinnosuke para que me ayude en todo este asunto. —lo estaba provocando, probándolo, quería acabar con su paciencia y Ranma lo sabía, pero no cedería, aún sabía como desesperarla.

—Por supuesto que no, sé que debes de tener razones de más para pensar en él. Comprendo que un intelecto de su magnitud no se puede desaprovechar.

—¿Qué dice Akane? —preguntó de forma airosa, y en ese momento Ranma clavó su hermosa mirada en ella que la fulminó en el instante, Shampoo no pudo evitar sentir algo comparado con el miedo, un escalofrió la recorrió de pies a cabeza mientras lo miraba aproximarse. Era tan parecido a un lobo que se preparaba para atacar, y cuando Shampoo se dio cuenta había retrocedido hasta la pared y estaba aprisionada entre el duro concreto y el perfecto cuerpo de Ranma que le daba su espacio pero la ponía realmente nerviosa. Ranma se detuvo y sonrió delicadamente, con un toque completamente seductor, si ponía atención podría haber escuchado perfectamente los latidos de Shampoo, colocó una de sus manos en la pared y vio subir y bajar el pecho de la chica que declaraba su nerviosismo.

—Esta buscando su vestido para el compromiso. Seguramente se verá hermosa, lastima que no la apreciaras porque la casa de los Tendo no es como la empresa, ahí si se guardan el derecho de admisión y créeme que tu no debes de estar en la lista de invitados.

Shampoo frunció el ceño, en ese momento se estaba dando cuenta que había actuado precipitadamente al echar a Soun de su vida, se lamentó por ese grave error y se desconcertó de que su abuela tampoco lo hubiera medido.

—Sé que regresaras conmigo —dijo Shampoo con una risita que hizo a Ranma dudar, comparó a Shampoo inmediatamente con un gato, aquellos animales que tanto odiaba. Juguetona, arisca e impredecible. —. Tarde o temprano te darás cuenta de lo que esta pasando, en lugar de estar feliz porque Akane siguió con esto deberías de pensar porque más bien apresura todo.

—¿A que te refieres? —preguntó con una punzada en el corazón, sabía lo que Shampoo quería, pero no podía evitar no sentirse mal cuando no tenía la confianza suficiente en Akane y en la relación.

—Tiene miedo, lo vi hoy —, Ranma no lo discutió pues él mismo había visto ese sentimiento en aquella mirada que lo trastornaba y le gustaba creer que era suya. —, ese miedo es el que no la deja despertar lo que realmente quiere, no la deja tomar aquella decisión que ella considera… Inapropiada.

Ahora era Shampoo la que había conseguido el control de todo, y si ponía atención seguramente lograría escuchar los latidos de Ranma, pegó completamente su espalda a la pared y se deslizó por abajo para librarse del falso agarre de Ranma y rodeó su amplía espalda como si se tratara de un gato real que estaba danzando sobre el suelo delicadamente antes de clavar las garras en el ratón asustado.

—Observa un poco más allá de tus narices —dijo y cuando Ranma se giró brusco pudo ver sus perfectas caderas mecerse en el aire mientras abandonaba su oficina sin decir una palabra más. Se maldijo por caer en el juego de Shampoo, pues aunque no lo quisiera ya estaban dentro él y Akane.

***

La dependiente se desconcertó al ver la poca emoción que reflejaba aquella mujer que miraba vagamente los vestidos, Nabiki dirigió su mirada al mismo lugar que la chica y comprobó que tenía razón. La mirada de Akane estaba ahí, pero no su atención y lo peor de todo era que su cuerpo estaba ahí pero su alma no.

—No es justo Akane —dijo suavemente, sin ningún tono de reprocho en su voz, ella elevó su mirada hasta su hermana algo confundida y antes de poder decir algo más, Nabiki se adelantó de nuevo. —No es justo ni para ti, ni para Ranma.

—¿Dé que hablas?

—Te dolió verlo ahí, ¿Cierto?

Akane frunció el ceño y tomó el primer vestido que se encontró, fue hasta el probador y cerro la cortina, seguida de Nabiki que tenía varias opciones que consideraba mejor que la que Akane había tomado sin reparar en la clase de vestido que era. —No sé de que hablas.

Nabiki se recargó en la pared, esperando que Akane se rindiera con el vestido que había seleccionado y rió desdeñosamente. —Sabes perfectamente de lo que hablo, si Ranma te dijo que pensaran las cosas no veo porque tenías que apresurar todo.

—Lo amo y quiero casarme con él Nabiki…

—Sigues queriendo a Shinnosuke —sentenció y Akane salió del probador aguantando la respiración por el trabajo que le había llevado cerrar aquel vestido que no se le veía nada bien.

—¡¡No es cierto!! —gritó frustrada y Nabiki le entregó solo un vestido de los tres que llevaba en brazos.

—Este se te verá bonito, el azul marino siempre te ha sentado de maravilla y con esas piernas calza demasiado bien el corte.

—¿Qué te propones?

—No te fastidies conmigo —se defendió Nabiki sin exaltarse, dejó los vestido en un decorador y la miró suavemente, —, no soy tu enemiga, pero tampoco te quieres ayudar. Shampoo sabe que pasa algo entre tú y Shinnosuke, por eso hizo lo que hizo.

—¡Quiere que termine con Ranma y eso no lo voy a permitir!

Nabiki la miró algo confundida, pero Akane sabía que la estaba examinando, que tenía demasiado claras sus ideas y lo comprobó cuando habló —Entonces esto… Es un juego para ambas —dijo y siguió caminando mientras examinaba los zapatos que mejor calzarían con el vestido de su hermana, Akane parpadeó levemente, arrojó el vestido que ella le había dado en el probador y se acercó a su hermana tragándose su molestia y convirtiéndola en preocupación.

—¿Porqué dices que es un juego, para ambas?

—Simple —dijo con un leve suspiró, esperando que Akane atara los cables pero fue casi imposible y se desesperó, rompiendo el silencio —Shampoo te quito a Kuno y tú le quitas a Ranma… Shampoo desecho a Kuno al ver a Ranma perdido y tú no lo soltaras porque no le quieres dar el gusto.

—No quiero soltarlo, Nabiki.

—Toda tu vida pensaste que Shinnosuke te había dejado por ser un desgraciado… Pero ahora sabes que se fue porque estaba enfermo, ¿cómo te hace sentir eso?

Akane no pudo responder aquella pregunta, pues ni ella misma lo sabía. Estaba avergonzada ante todos, por comportarse de aquella forma, sabía que amaba a Ranma, o al menos eso quería sentir, pero ciertamente la presencia de Shinnosuke le había movido el piso. Sintió la delicada mano de su hermana sobre su hombro y pudo ver la hermosa y fina sonrisa de su hermana que era completamente sincera.

—Sabes que te apoyo, pase lo que pase. Lo único que quiero es que seas feliz, con o sin Ranma.

**

Los invitados estaban llegando al Dojo Tendo. Soun estaba de lo más alegre al ver viejos amigos y por supuesto encontrarse con Genma que hacía muchos años no veía y se sorprendió al saber que se trataba del padre de Ranma. Kasumi estaba metida en la cocina con su típico delantal más apretado que nunca, pues no quería arruinar su vestido mientras se encargaba de la comida que servirían en la noche. Sanosuke corría por toda la casa y Ranma saludaba a las personas que se acercaban a él para mantener una charla, por interés o curiosidad de saber quien era el novio de Akane o por los rumores que seguramente se habían esparcido.

—¡Ranma! —exclamó la voz de Ukyo que lo saludó alegremente al igual que Ryoga que estrechó su mano fraternalmente, Ukyo se apartó por un segundo para ayudar a Kasumi y Ryoga aprovechó para hablar tranquilamente con él.

—¿Cómo te sientes?

—¿Porqué preguntas? —cuestionó Ranma con una ligera sonrisa que hizo que Ryoga le diera una palmada en la espalda.

—Eres mi amigo, me interesa saberlo.

—¿Tan mala cara tengo? —preguntó con una risa irónica, y Ryoga lo acompaño con aquella ironía.

—Mejor prepárate —dijo apuntando hacia una dirección donde Ranma dirigió su vista y lamentó hacerlo, pues sintió que acababan de mutilar su pecho. Se trataba de Shampoo, que venía del brazo de Shinnosuke muy segura de cuales serían sus próximos movimientos. No le dolía para nada verlos, sino porque sabía que despertarían un sentimiento en Akane que él no quería presenciar.

Shampoo estaba despampanante, llevaba un vestido rojo que acentuaba sus perfectas y envidiables curvas, con un insinuante escote que dejaba ver su estilizada pierna derecha y su espalda estaba completamente desnuda, y Shinnosuke llevaba un traje que lo hacía ver mucho más varonil de lo que era y aquel color le ayudaba a que sus ojos llamaran la atención de todos. Incluso el ego de Ranma se redujo porque se llego a sentir algo opacado ante aquella entrada de ambos.

—¡¿Qué diablos hacen ellos aquí?! —cuestionó Nabiki apunto de echarla del lugar, pero Kasumi la detuvo y sacudió la cabeza de forma negativa.

—Habló con papá, él le dijo que viniera para limar las asperezas —al escuchar aquello Nabiki se indignó bruscamente, sabiendo que todo eso lo hacía para lastimar a Akane y a Ranma, que pudo notar su cambio de humor.

—Vamos a saludar al novio —su burló Shampoo dirigiéndose a su acompañante, Shinnosuke la miró algo dudoso y sin poder replicar Shampoo lo arrastró hasta donde estaba Ranma que clavó su hermosa mirada en la de él, Shampoo pudo ver nuevamente el odio en la mirada de Ranma y le gusto saber que le estaba haciendo daño, el mismo daño que él le había hecho a ella.

—Tranquilo —escuchó Ranma la voz de Ryoga que intentaba consolarlo, pero se alejó de ellos sabiendo que lo mejor era estar solo, sino podría dirigir su mal humor a sus amigos.

—¡Ranma! —exclamó Shampoo con emoción mientras sonreía de una forma felina que hubiese podido conquistar a todos que la admiraran, pero Ranma solo sentía rencor por ella y no por lo que había pasado antes, sino por lo que estaba haciendo ahora. Notó como Shinnosuke lo miraba de forma retadora, midiendo su persona y buscando las cualidades que habían echo que Akane posara los ojos en él, y eso lo molesto sobrepasando los limites de sus impulsos.

—¿Te sorprende vernos por aquí? —preguntó de una forma juguetona que hizo sonreía a Ranma de forma irónica.

—Me sorprende la forma en que juegas con el señor Tendo y no solo eso, sino la ingenuidad del mismo por caer en tus trampas. Aunque creo que todos los que se acercan a ti caen en esas trampas —miró fugazmente a su acompañante que lo notó a la perfección, desde la primera vez que había visto al ex novio de Akane le parecía que se trataba de un buen tipo y le sorprendía saber que formaba parte de los planes de Shampoo.

Antes de poder seguir con aquellos pensamientos que invadían su mente escuchó los cuchicheos de las personas y todos supieron lo que estaba pasando, Akane estaba descendiendo por las escaleras para tener presencia en el salón repleto de familiares y conocidos. Ranma quedó tan impactado como todos los demás ante la belleza que Akane reflejaba pero inmediatamente sintió como su corazón era apretado por una mano invisible que mutilaba su vida, en el rostro de Akane había una sonrisa, unas sonrisa que estaba llena de dolor.

Akane sentía que su corazón se le iba a salir del pecho, eran demasiado sentimientos para ella, había una gran incertidumbre sobre lo que iba a pasar, tenía deseos de acercarse a Shinnosuke y se enojaba consigo misma, le daba rabia ser tan débil y tener aquellos pensamientos cuando estaba tan bien con Ranma.

No supo como llegó hasta donde estaba Ranma y mucho menos supo Ranma como no se alejó de aquel lugar y de aquella presencia que lo acompañaban. Tomó a Akane firmemente de la cintura y pudo notar como los ojos de Akane buscaban los de Shinnosuke al estar delante de ella, intentó controlar sus impulsos porque sabía que quería matarlo, respiró hondo y puso más firmeza en su agarre de la cintura de Akane para delimitar las fronteras.

—¿Qué hacen aquí? —preguntó Akane sorprendiéndose de tener aún voz, las mniradas ya no estaban puestas en ella, pues suponían que la estaba pasando de lo lindo con su prima y su prometido, pero lo que no sabían era el infierno que estaba viviendo en ese momento.

—¿No es obvio? Venimos a ver tu compromiso, espero que no hayas invitado a mi ex.

—Kuno no pudo venir, se excuso antes —intervino Ranma con un tono seco, notó la sonrisa victoriosa de Shampoo y comprobó que Shinnosuke y Akane se miraban fijamente desde que estaban el uno frente a otro.

—Qué hermosa te ves hoy Akane, ¿no crees cariño? —dijo Shampoo usando un tono cariñoso para referirse a Shinnosuke que reaccionó inmediatamente al escuchar aquella voz, Akane los miró desconcertada y Ranma la acompañó al notar la forma en que Shampoo sostenía el fuerte brazo de su acompañante.

—Sin lugar a dudas, preciosa —dijo con una galante sonrisa que le dio una sacudida a Akane. No podía creerlo, Shampoo acababa de quedar libre de Kuno y estaba con Shinnosuke, no sabía porque pero sentía una extraña sensación en su interior que le hacía difícil el proceso de la respiración. Ranma determinó el juego de ambos, estaban jugando con las emociones de Akane y eso le pareció de lo más bajo, por cuenta de él se hubiese batido en duelo con Shinnosuke en ese mismo instante, pero por respeto a Akane y a su casa no lo hizo, contuvo su enojo.

—¿Preciosa? —repitió Akane involuntariamente y Shampoo sonrió de una forma más abierta, se pegó un poco más a Shinnosuke y la miró victoriosamente, sabiendo que Ranma se estaría muriendo en aquel momento.

—No te lo había contado Akane, pero Shinnosuke y yo estamos saliendo.

Para Akane aquello fue el acabose, le hubiera gustado no sentir nada, ser de piedra pero no era así y no podía mentirse a si misma, aquella noticia le había afectado, buscó una negativa en la hermosa mirada de su ex novio pero no la encontró y quiso llorar y salir corriendo del lugar olvidando que Ranma se encontraba en el mismo lugar y a su lado. Y Ranma sintió algo parecido.