Espero sus reviews, por favor sean expresivos y escriban absolutamente todos sus pensamientos sobre el capítulo. Necesito leer sus opiniones para mejorar, motivarme y ser feliz. =)
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Infidelidades
por JD Wordenwood
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Capítulo 3:Épico
Los labios de Harry me sonrieron en complicidad cuando entré a la habitación. La mano de Ron me ciñe la cintura y se ríe al saludar a su hermana y a su mejor amigo, yo no puedo creerlo. Solo quería un rato a solas con mi novio, quería despejarme de lo que me pasa y no puedo, una cita doble ¡gran idea! Tenía que ser idea de Ginny ¿acaso sabrá lo que pasa entre Harry y yo? No. Hemos sido muy cuidadosos, esto nadie lo sabe.
Los labios de Harry se depositan en mi mejilla, el varonil aroma a su loción particular entran por mis fosas nasales y provocan efectos indescriptibles en mí. Su mano choca con la mía y me siento realmente incómoda. Por otro lado la mano de Ron me brinda seguridad, él me presiona la cintura y me da vergüenza. Estar los tres… y los cuatro con Ginny ya no es lo mismo. A veces me puedo llegar a sentir muy mal.
Saludo a Ginny y la veo despampanante. ¿Qué puede ver Harry en mí cuando su novia es un mujer como Ginny? Yo en él lo veo todo, pero no sé que pueda ver él en mí. Ron susurra unas palabras a mi oído - ¿Te gusta el paisaje? – Sonrío. Me encanta, la idea de convertir el Salón de Requerimientos en un parque al aire libre es sumamente seguro, el pequeño jacuzzi que simula ser un moldeado lago tiene un vapor cálido salir de él, algunos árboles se mueven con el escaso viento y el cielo estrellado deja ver a veces una que otra estrella fugaz. Sumamente romántico, pero no para cuatro.
Los cuatro nos sentamos en la mesa al aire libre, los candelabros lucen enormes y alumbran lo suficiente. La mano de Ginny se posa cerca de mi entrepierna y la de Ron rodea directamente a Hermione por los hombros. La castaña sonríe mientras la mano e Ginny juega por mi cuerpo, me siento incómodo. - ¡Qué buena idea han tenido los hermanitos Weasley en una cita doble! ¿No crees Herms? – le digo rompiendo el silencio.
- Sí, realmente una buena idea. Supongo que será la primera de muchas, ¿No Ginny? – le dice y se enfrascan en una conversación. Por mi parte, Ron y yo nos entretenemos conversando sobre el comienzo de la temporada de Quidditch y Ginny decide intervenir diciendo que el equipo de Slytherin está mejor preparado que nunca.
- El de Gryffindor los vencerá fácilmente – contribuye Hermione a la conversación, Ron preocupado por nuestro destino le pregunta en que se basa lo que ha dicho. – Harry es el capitán, con él ganarán. – Escucho a Ginny romper en carcajadas.
- Sí Ron, ya escuchaste a tu novia. Gracias a mi novio ganaremos. – dice con cizaña, noto a Ron mirar a Hermione con recelo, espero que no se comiencen a pelear aquí. Trato de cambiar la conversación. – Mira como te quiere tu mejor amiga, Harry. – Me dice Ginny con una sonrisa burlona en la cara. – Solo vamos a ganar por ti.
- Eso no es cierto – digo, mirando a Hermione – Si Gryffindor gana este año será porque tenemos un excelente equipo, en especial por mi novia y por mi mejor amigo, tu novio, que es un excelente guardián.
- Sí, lo sé pero tu categoría de capitán del equipo me hizo formular esa oración. – Ron cambió de semblante y la perdonó. Al comenzarse a besar le pregunté a Ginny que comeríamos. Cuatro platos de pasta aparecieron al frente nuestro y Ron comenzó a devorarse su comida.
Hermione que está al otro lado de la mesa, al frente de Ginny me hecha diversas miradas de complicidad en diversos momentos. Su suéter color blanco está colgado en el respaldar de su silla, Sus brazos descubiertos se mueven rítmicamente para comer la pasta y su escote esconde un misterio ya descubierto por mí. Desvío y mirada y contemplo a mi novia. Sus senos están ocultos por esa tela roja, sin embargo tengo una gran visión de ellos. Ginny se da cuenta de mi mirada pecaminosa y me sonríe, presionando mi entrepierna.
La comida pasa en una conversación sobre deporte, cultura y asignaturas. Junto con el vino de la cena Ron se vuelve más sociable y bromista, algunas veces el rostro de desaprobación de Hermione lo hacen querer disculparse y besa su cuello. El rostro se Ginny se enciende con el vino que ha tomado, sus mejillas sonrosadas hacen que sus ojos se vean llenos de deseo, la veo morderse los labios.
A pesar del buen rato, la incomodad que percibo en el ambiente es absoluta para Harry y para mí. Una que otra vez lo veo mirarme mientras Ron me besa, yo hago lo mismo cuando Ginny lo besa. Nuestras conversaciones son truncas para no conversar solamente nosotros. Los pelirrojos no notan nada pues Harry y yo nos esforzamos por actuar normal, excesivamente normal.
Una tarta de chocolate con fresas se sitúa entre nosotros y la comienzo a partir, Ron medio borracho quiere – como siempre – el pedazo más grande. Sus dedos se adentran por mi espalda en la parte de atrás de mi vestido de manera tímida, para que Harry y Ginny no lo vean. Los veo conversar acaramelados, la mano de Ginny se pierde por debajo del mantel y los dedos de Harry están ya por toda su espalda. – Más grande – me dice Ron, ruedo los ojos y corto su pedazo más grande.
Les sirvo uno como el mío tanto a Ginny como a Harry. – Yo no como – me dice Ginny. Harry la mira sonriente, su rostro se ilumina. La camisa blanca que lleva puesta tiene los tres primeros botones abiertos donde una mata de vellos negros que se expanden por sus pectorales se dejan ver. Lleva las mangas remangadas hasta los codos, dejando también ver vellos en su antebrazo. Luce tan bien, en especial con esa sonrisa.
Rápidamente desvío mi mirada y veo a mi novio. Uno de sus dedos pasa por mi cuello y me deja una marca del fudge. De pronto siento sus labios pasar por el lugar que tocó anteriormente y su lengua retirar el chocolate de ahí. Al abrir los ojos noto la atención fugaz de Harry sobre lo que acaba de pasar y posteriormente estar enfrascado en un fogoso besuqueo con Ginny.
La hora de la tarta de chocolate transcurre en silencio. Harry se besuquea con Ginny y Ron se devora su tarta e intercala para besarme. Me siento tranquila pues logro dejar de pensar en Harry y pensar únicamente en mi novio. Llevo mis manos hacia su cuello y lo atraigo hacia mí. El sabor del chocolate perfora mi boca y la lengua de Ron juega con la mía. Escucho el agua del jacuzzi y las ramas de los árboles moverse lentamente, la habitación mágica al estar proyectada en el aire libre tiene la misma temperatura y viento.
Los brazos de Ron se tensan al alcanzar la copa de vino, me da un poco y el resto se lo pone toma él. Lo bebe en dos tragos. Sus ojos azules me sonríen – Mañana la pasaremos muy bien en Hogsmeade – me dice riéndose. – Ellos también lo harán. – Por unos momentos nos concentramos en el apasionado beso entre Harry y Ginny, cuando de pronto un gemido sonoro se le desliza a ella por sus labios.
- ¡Basta! – Escucho a Ron gritar y dejar a Hermione a un lado. - ¡Acepto que sean novios pero ella es mi hermana Harry! ¡Pueden besarse… pero esto ya es demasiado! – Rápidamente me pongo de pie, de lo cual me arrepiento porque mi erección hace notar un bulto pronunciado en mis jeans. Ron lo mira y lejos de la expresión burlona que esperaba que ponga su cara se vuelve roja y mira a Ginny. - ¡Tú no creas que eres inocente! ¡No tienes nada de respeto por mi, soy tu hermano!
- ¡Es mi novio! – le grita Ginny poniéndose inmediatamente de pie - ¡Dios! ¡Ron! ¡No soy una niña! ¡Harry es mi novio y podemos hacer lo que queramos! – Los colores se suben a su rostro y noto a Hermione levantarse y poner una mano en su hombro - ¡Es una cita doble! ¡Se nota que nunca has estado en una, porque esto es exactamente lo que haces al final de una cita doble!
- ¡Será mi primera cita doble pero al menos sé como comportarme frente a los demás! – le dice Ron dolido - ¡Esto es demasiado Ginny! ¡Miralo! – dice señalando el bulto en mis pantalones. - ¡Estas yendo demasiado lejos y no mides ni si quiera quienes estamos al frente!
- No es mi culpa que seas cobarde e impotente Ronald – le espeta su hermana mirándolo por debajo del hombro. – Amor - me dice tocándome el cuello suavemente, luce visiblemente indignada – Nos vemos mañana a las 9 en las puertas, te espero. – La veo agarrar su bolso y salir, su vestido ciñe su cuerpo de tal manera que por detrás sus atributos resaltan.
- ¡Esta chica! – grita Ron al verla aproximarse a la puerta – Nos vemos mañana, Hermione. Voy a tener que hablar con ella. – su cara malhumorada pasa por mi rostro y lo veo tensarse. – Y no creas que te libras de esta Harry. Es mi hermana, lo sabes.
Si supiera que entre su hermana y su novia me tienen loco, Ron Weasley ya no sería mi mejor amigo. Probablemente yo no estaría vivo.
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Escucho mis tacones resonar por el caluroso pasillo de piedra. A veces quiero que el verano se acabe de una vez y deje pasar una temperatura más agradable y menos calurosa, felizmente ya se acaba. Siento mi sangre hervir y la rabia acumularse en mis brazos y en mi rostro.
Los lugares donde Harry me ha besado están marcados en mí y todavía los siento, me muerdo los labios al pensar lo bien que lo estaba pasando con él. Lo bien que lo estábamos pasando y que desde hacía tiempo no teníamos esa conexión. Sin embargo, lo noté raro como… incómodo en especial al final, cuando Ron hizo todo ese escándalo.
¿Qué tiene mi hermanito en la cabeza? ¿Acaso creerá que todavía soy una niña? Ni si quiera soy virgen. ¡Si supiera que el primer y el hasta ahora único hombre en mi vida es Draco Malfoy! Si supiera lo que Malfoy me hace y lo que yo le hago. Si supiera como disfruto con él. Pero no. Ron jamás sabrá semejante cosa, nadie lo sabrá. Que me crea virgen, que Harry me crea virgen… si me dice algo le diré que por el Quidditch es probable que el pequeño músculo se haya roto. Ya lo tengo pensado, cuando en realidad lo rompió cierto rubio de Slytherin.
Pensar en Draco ahora no me favorece, el estar con Harry ya me ha encendido. Harry es mi novio y es con él con quien debo estar, quiero ser su primera chica y por supuesto el cree que será mi primer chico. Con Harry tiene que ser especial, único, épico. Con Draco es solo sexo, sexo épico pero es solo sexo. Una vez que se vaya de Hogwarts en unos meses, terminará y yo seguiré con Harry. Él será mi futuro marido.
Escucho los zapatos y vociferaciones de enojo de Ron venir del pasillo que acabo de dejar. Las antorchas se encuentran apagadas y trato de caminar más rápido ya que en la Sala Común no podrá gritar. Lo escucho cada vez más cerca - ¡Ginevra! ¿Dónde estás? – grita sin medir las consecuencias, la hora y la soledad de los pasillos. - ¡Tenemos una charla pendiente! ¡Esto no se va a quedar así! ¡Le voy a escribir a mamá! – dice. Ruedo los ojos, lo que hemos hecho con Harry es solo una cosita de nada, unos cuantos besos. Me río interiormente al acordarme lo que unos cuantos besos le hicieron a Harry, su erección era incontenible.
Percibo a Ron excesivamente cerca, está a punto de alcanzarme. De pronto, siento un fuerte jalón hacia dentro de una puerta de madera cerrada. Los pasos de Ron pasan esa puerta y sus vociferaciones molestas también. Es un salón vacío, está oscuro y desde los ventanales se ve el cielo estrellado. Paso la vista para ubicar a la persona que me salvo de Ron y lo veo.
Alumbrado por la luz de la luna veo el cuerpo desnudo de Draco Malfoy apoyarse en el alfeizar de mármol de la ventana. Sus fríos ojos grises me miran con picardía, su cabello rubio luce despeinado y en su rostro hay rastro de una barba rubia. Sus manos están apoyadas detrás de él, en el alfeizar, haciendo que los músculos de sus brazos se marquen levemente. Desde sus formados pectorales, bajo la vista a sus abdominales y me pierdo en la pequeña mata de vellos rubios de donde emerge su miembro flácido. Sus piernas revestidas con cortos cabellos rubios brillan a la luz de la luna y dejan ver lo robustas y trabajadas que son.
Su sonrisa ladeada a un lado me da a entender que estoy en problemas. – Weasley – me dice en un susurro. Me apoyo en la puerta al otro lado del salón – Cuando pensé en secuestrarte no creí que fuera tan fácil, y menos que ahora estuvieras en deuda conmigo. Te ahorré semejante discusión con el trapo sucio de tu hermano. – su voz fría y petulante entran a mi cuerpo y tengo la urgente necesidad de escapar, al mismo tiempo la elevada temperatura de mi ambiente entra a mi cuerpo y sensaciones dejan en claro que… quiero quedarme.
Sus labios se abren una y otra vez tratando de responderme. Su frágil cuerpo se encuentra ataviado con esa tela de rojo intenso que moldea sus senos y oculta sus deidades. La piel blanca y pecosa de Ginny Weasley resaltan con el rojo del vestido. Sus piernas contorneadas por producto del taco me llaman de sobremanera. La deseo y siento mi corazón latir más fuerte. Noto su mano deslizarse hacia la manija de la puerta y girarla en vano.
Está encerrada conmigo. Me río y ella me mira desafiante, me encanta esa mirada en ella. Está molesta, mientras más mejor. Esta noche igual será mía. Camino hacia ella decidido, siento mi miembro crecer en cada paso. La aprisiono contra la puerta y apoyo todo mi cuerpo en ella. Toco sus manos y las coloco a cada lado de su rostro, sujetándolas con las mías. Mi miembro se envuelve con la tela de su vestido y empujo.
Un suave gemido sale de los labios de Weasley. Suficiente para hacer que toda la sangre de mi cuerpo fluya directamente hacia mi pene y se complete la erección. Suavemente llevo mis fríos dedos hacia sus hombros desnudos, paso mis yemas por el escote y ella me mira malhumorada. – Te dije que hoy no Malfoy – trata de forcejear con sus manos sin ningún resultado. - ¡Déjame salir! ¡Hoy no puedo!
- Sí puedes – le digo al oído, mordiendo suavemente el lóbulo de su oreja. – Puedes y quieres, he oído hablar por ahí que el imbécil de Potter todavía no sabe complacer a una dama ¿eh? – Llevo mis labios hacia los suyos y la beso, imponiéndome – Y a ti te gusta ser bien complacida. – Una vez más la beso y muevo mis caderas rítmicamente, ella vuelve a gemir.
Paso mis labios por su largo y distinguido cuello, mientras libero una de sus manos y la mía la adentro en su escote. Froto sus senos por encima de la tela de su vestido, realmente esta chica se ve como una diosa del deseo vestida así. Viene de una cita con Potter y este ni la toca ¡reverendo imbécil! La idea de ser yo el de tenerla, el de haber sido su primer hombre me excitan aún más.
Sedo ante la tentación y llevo una de mis manos hacia su amplia espalda. Sé que esta noche tenía que ser solo con Harry, tenía que ser una noche tranquila… pero Draco Malfoy puede más que yo. Él vuelve a apoyarme en la puerta pero esta rechina, besándome caminamos unos cuantos pasos hasta llegar a una mesa de madera.
Él me sienta encima de la mesa, sus labios se dirigen hacia mi cuello y me besa. Sus manos tratan de encontrar el cierre de mi vestido y forcejean al tratar de abrirlo. Siento una de ellas adentrarse por dentro de la falda del vestido y viajar directamente hacia mi sexo, protegido por mi ropa interior. Draco gruñe, su miembro erecto apunta hacia mí y lo deseo aún más.
Veo los músculos de los brazos de Draco tensarse uno por uno y siento un sonido áspero. De pronto, veo mis senos liberarse y a Draco besarlos con desesperación. Con sus manos sigue rasgando la tela de mi vestido, me indigno. - ¡Oye! – le digo cuando comienza a pasar su lengua por uno de mis erguidos pezones. – Mi vestido.
Noto sus encandecidos ojos grises mirarme. – Te lo repondré preciosa – me dice con una sonrisa soberbia. Siento una de sus manos empujarme levemente y quedar recostada completamente sobre la mesa. Lo veo tratar de sacarme el resto del vestido. Me siento sudorosa y veo una pátina de sudor recubrir todo su cuerpo, haciendo más visible sus flexiones.
La descubierta cabeza de su miembro luce roja y húmeda. Él me mira, yo lo miro. Sus bíceps se tensan una vez más cuando logra rasgar completamente mi vestido, sus manos se van directamente a mi ropa interior. Se detiene y se sube a la mesa. Lleva sus manos hacia mis senos y su rostro hacia mi vientre, con sus dientes se deshace de mi ropa interior y con su lengua juega con mi sexo.
La pelirroja gime una y otra vez, presiono sus senos y juego con su sexo. Mi erección me lo pide y decido hacerla mía una vez más. – Vamos – le digo levantándome de la mesa. Ella me corresponde y la cargo, rodea con sus piernas mis caderas y con sus brazos mi cuello. Nos besamos.
Apoyo a Weasley en el alfeizar de la ventana. Veo el lago iluminado por la luz de la luna y a algunos pájaros revolotear a lo lejos en el bosque. Apoyo su espalda contra el cristal y separo sus piernas. Ella gime. La miro y lentamente introduzco mi miembro endurecido. Toco sus senos y bajo hacia sus piernas. Ella vuelve a gemir y yo hago lo mismo.
Siento el cielo mismo al adentrarme en ella, lentamente me muevo y ella hace lo mismo. Su espalda deja una marca húmeda en el cristal. Ella comienza a gemir sonoramente y para tapar el sonido la beso. Me corresponde y hago mis movimientos más agresivos.
Sus manos se deslizan hasta mi trasero el cual aprieta y empuja para adentrarme más en ella. Siento sus pies en mi espalda haciendo lo mismo. Sus manos viajan por mi pecho y sus labios por mi cuello. Me adentro en ella y salgo, lo repito varias veces. Una de sus manos me jala el cabello fuertemente. Hago lo mismo con ella.
Ambos gemimos y acelero el ritmo. Ella junta sus delicados labios con los míos y sus ojos café me piden a gritos que vaya aún más rápido. Siento mi pene adentrarse en ella a una velocidad y un ritmo impresionantes. Me adentro y su humedad ayuda en el forcejeo. Weasley gime una y otra vez, apoyo mi cabeza por encima de su hombro y empujo mis caderas.
Siento el miembro de Draco crecer dentro mío y grito. El orgasmo se extiende por todo mi cuerpo como una cálida explosión de fuegos artificiales. Cierro los ojos y respiro. Sus movimientos más rápidos aún me provocan seguir gimiendo. – Bésame – me dice. Lo hago desesperada. Siento sus piernas flexionadas hacer un gran trabajo al sostenerme en el alfeizar. Paso mi vista por el salón de clases y noto la pizarra limpia. El maullido de una gata me preocupa, sin embargo su penetración me abstrae del mundo real.
- Oh – le susurro en el oído. Noto sus brazos flexionarse y apoyarse en el vidrio, él me sostiene únicamente con sus rítmicas caderas en el alfeizar. Beso su cuello y siento su miembro vibrar y explotar. Draco gruñe y sus líquidos se expanden en mi ser. Grito mientras el segundo orgasmo se expande por mi cuerpo.
Sus labios me besan y sus piernas flaquean levemente. Paso mis manos por su cabello rubio y sonrío. El sexo con Draco Malfoy es épico.
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Como ya se habrán dado cuenta esta historia tiene un rating M. A veces me pregunto a mí mismo si estará bien escribir ciertas cosas, lo pienso dos veces y si creo que es estrictamente necesario lo pongo, me excuso en el rating. Nunca había escrito un lemon que no sea Harry/Hermione tan largo y agresivo, espero que este me haya salido bien ¿qué les parece a ustedes? No creo que se compare con algunos de escritores 100% Ginny/Draco, pero bueno… espero que haya sido de su agrado de todas maneras.
La semana pasada avancé varios capítulos de esta historia, así que por lo menos por un tiempo actualizaré una vez a la semana. Y cuando no, será una vez cada dos semanas. Si me paso de una vez cada dos semanas tienen todo el derecho de mandarme vociferadores!
Espero que les haya gustado el capítulo y no se olviden de dejar su review y recomendarla a sus amistades. Así como ponerla en favoritos. Saludos!
Muchísimas gracias a: Shura Dragon Fanel, Makarva, Cornamenta23, Emma Belikov, Andiee Potter, The Darkness Princess, Tish, Lunaza, Jay Lopez, Amia Snape, Fernando, Akny, Brinitonks, Hideemi, Sicky, Dayana, Karlyzhaa, Franco y Marisol por sus reviews.
