Disclaimer: Twilight pertenece a Stephenie Meyer, cuya historia y personajes han inspirado este fanfic.
Capítulo 3
BPOV
El tema de conversación no dejó de ser Jacob Black cuando Jess se separó de nosotras en el pasillo.
—Quizás tenga razón.
—¿Con qué?
—Quizás no debas dejar de lado la posibilidad de salir con él. Ahora que Jess está con Mike y yo con Ben, pues bueno no sé, así cuando quedemos todos no estarás…
—¿En el medio? Angela por favor… —dije esto último sarcásticamente.
—No, en el medio, no Bella; sola, no te digo que tenga que ser Jacob, pero quizás este año no deberías decir que no a cada chico que te pida salir.
—El año pasado fue porque acababa de llegar, no creo que este año me pida salir nadie Angela, además solo me pidieron salir durante el primer mes, después nadie volvió a hacerlo.
—Eso fue porque dijiste que no siempre.
—Angela, ¿por qué iba Jacob Black querer salir conmigo? Comparada con Lauren Mallory —que era perfecta físicamente— soy, bueno... —miré mi cuerpo—, poco espectacular.
—Bella deberías tener un poco más de confianza en ti misma en ese apartado, eres inteligente, y guapa. Y los chicos no solo se fijan en esas cosas… —arqueé una ceja.
—Y, después de que saliera con Lauren, piensas que Jacob Black no es de esos. Y yo, ¿guapa? Si, bueno, eso me lo dices porque eres mi amiga.
—¡Ay, Bella! Anda vamos a clase…
Llegamos a clase de la Srta. Clark y ya una vez allí no hablamos más del tema.
Al entrar en la cafetería vimos a Jess y Mike, ya en nuestra mesa habitual. Mike se empezó a sentar en esa mesa el año pasado cuando llegue yo. Cuando Mike se me insinuó la primera vez los comentarios de Jess me dejaron claro que a ella le gustaba él, no quise meterme en medio, Mike es muy mono, pero no es mi tipo. Jess y yo no empezamos con buen pie por ese motivo. Jess tenía cierto éxito entre los chicos, y los días previos a mi llegada, al parecer yo era el único tema de conversación, yo llegué invadiendo su terreno sin saberlo.
Angela fue la encargada de enseñarme el instituto los primeros días, se lo habían asignado en secretaría, ya que su horario y el mío eran prácticamente iguales, conocer los entresijos del instituto de Forks desde el punto de vista de Angela era bastante diferente a conocerlos desde el de Jessica. Así que mientras Angela me enseñó donde estaba todo, que actividades se podían a hacer, los clubs y los profesores, cuando conocí a Jessica esta me puso al día de todos los cotilleos, las parejas, los grupitos y demás datos sociales, que en el fondo a mi me daban un poco igual, pero que a ella le encantaban.
Cuando llegamos a la mesa, Jess nos sonrió.
—¿Y bien, ya has decidido que vas a hacer?
—Jessica no empieces —le contesté.
—¿Hacer qué sobre qué? —Preguntó Mike.
—Jacob —dijo Jess tranquilamente.
-¿Qué pasa con Jake?
—No pasa nada con Jake —contesté yo.
—¿Ahora le llamas Jake? —la cara de Jess se iluminó.
—Jessica… —dije amenazantemente. Angela se reía mientras se sentaba.
—Bella, no insistas, sabes que no te dejará en paz, hasta que le digas lo que quiere oír —me dijo.
—Estoy de acuerdo, no lo dejará –dijo Mike.
—¡Ey! —dijo Jess mientras le daba un golpe en el brazo a Mike— No te metas conmigo. —Mike rió, y le dio un beso fugaz en los labios.
—Siento no ayudar con esto Bella, pero Jake me ha estado preguntando cosas sobre ti en español —resoplé mientras me sentaba. Uno, dos…
—¿Si? —preguntó Jess dando saltos en su silla, como si Jake hubiese estado preguntando por ella. Nadie me miraba, todos miraban a Jess, sonreí levemente. ¿En serio había preguntado por mi?— ¿Qué te ha preguntado? —Mike me miró, dejé de sonreír, pero su sonrisa me dejó ver que él me había visto. Después miró por encima de mi hombro y sonrió aún más.
—Solo cosas... viene hacía aquí —Jessica inmediatamente recobró la compostura y me guiñó el ojo. Miré a Angela, esta me sonrió. Le devolví la sonrisa mientras negaba ligeramente.
—¡Hola! —dijo Jacob— Mike, Chicas, ¿os importa que me siente hoy con vosotros? —dijo, pero en lugar de mirar a todo el mundo solo me miró a mi, igual que en clase, esperando a que yo dijera algo, sonriéndome con esa sonrisa tan...
—¡Ay! —grite sorprendida, alguien me había dado una patada debajo de la mesa, miré a Jess, me hacía gestos.
—Claro Jake, siéntate —finalmente dijo Mike— ¿Y Ben, Angela?
—Supongo que estará poniéndose al día con el resto de chicos que hacen el periódico para preparar el primer número, ya sabes, "el periódico es primordial, es el corazón que le da vida de esta institución" –dijo Angela imitando a Ben. Todos nos echamos a reír. Mientras Jacob se sentó a mi lado. Durante un buen rato Jess nos estuvo poniendo al día de los nuevos cotilleos del instituto, gracias a Dios no menciono nada de Jacob. Y cuando por fin llego Ben estuvo comentando las nuevas secciones que habían decidido incluir en el periódico, y la nueva imagen que le iban a dar al mismo. Todo el mundo hablaba y opinaba, menos yo.
—¡Ah, Bella! —dijo Ben— ¿Podré contar con tus servicios como el año pasado? Ya sabes te dará un par de créditos extra y podrás ponerlo en el currículo y bueno si es necesario podremos darte algo de dinero para carretes y material de revelado o pilas o lo que sea.
—¿Eres fotógrafa? —dijo entonces Jacob mirándome a mí— me ruboricé.
—Si bueno yo…
—Y muy buena —añadió Ben— El año pasado hizo unas fotos increíbles. Cuando se quedó la ballena varada en la playa de La Push, hizo unas fotos espectaculares.
—Y las fotos de la fiesta de Halloween eras súper divertidas —dijo Jess, entusiasmada—, a todo el mundo el encantaron.
—Y las de la final de baloncesto, una pasada, tienes que ir a más partidos este año.
—¡Si! —exclamó Jess— ¡Y a las competiciones de natación también! —Jacob y yo no habíamos dejado de mirarnos hasta ese momento, había algo en sus ojos que me hipnotizaba, vi como él se ruborizaba ligeramente, desviaba la mirada hacía Mike. Yo noté calor, seguro que estaba roja como un tomate.
—¿Qué opinas Ben? —dijo Mike.
—Si perfecto, la sección de deportes esta abierta a todo.
Me estaba poniendo muy nerviosa. Jess siguió contándole a Jacob sobre mis fotos, y al poco tiempo ya le estaba contando que el dibujo tampoco se me daba mal, que iba a ser una gran artista algún día, y bla, bla, bla, no podía más, cada vez estaba más muerta de vergüenza, pero Jacob no dejaba de hacerme preguntas a mi y como yo no contestaba Jessica no dejaba escapar la oportunidad. Desde luego, se había propuesto en conseguir que lo que ella creía cierto lo fuera, quisiera yo o no. Incluso Angela y Ben, empezaron a meter baza.
Y de repente todo el mundo se estaba levantando de la mesa. Agarré mi bandeja y cuando estaba levantándome Jacob agarro mi muñeca.
—Tenemos que mirar lo de la práctica de laboratorio.
—Es verdad —dije sentándome de nuevo, roja como un tomate, pude ver como se iban todos, Jessica me decía adiós con la mano mientras le decía algo a Angela al oído. Mike me guiño un ojo, o era a Jacob. Angela me miró y me sonrió ampliamente.
—Brown ha dicho que teníamos que traer distintos tipos de hojas, en la reserva tenemos muchos tipos de árboles, si quieres puedes venir una tarde y hacemos una selección –nada me indicaba que la palabra "cita" estuviera indirectamente relacionada con lo que me estaba diciendo pero estaba muy nerviosa. Solo de imaginarme con él caminando por el bosque que rodea la reserva Quileute…- ¿Qué te perece? Mi padre sabe mucho de plantas, nos podrá echar un cable… -¿su padre? Si, si, que venga su padre.
—OK —dije sin excesivo entusiasmo— tu padre será de gran ayuda, supongo.
—Bueno quizás el Jefe Swan, también nos eche un cable, él y mi padre son muy amigos —¿mi padre es amigo del padre de Jacob?. Y entonces caí, Billy.
Billy Black, el mejor amigo de mi padre. Recuerdo el año pasado el día que llegué a Forks, cuando llegue a casa mi padre, Billy Black estaba allí esperándonos con mi coche nuevo, recuerdo a las hijas de Billy de cuando era pequeña, pero no recuerdo a Jacob.
—¿Eres hijo de Billy Black?
—¿Cuántas familias Black conoces en la zona? –dijo riéndose, mientras se levantaba cogiendo su bandeja en una mano y la mía en la otra.
—Bueno yo… —mientras me levantaba para seguirle, vi como las chicas que había sentada un par de mesas más allá me miraban de arriba abajo y cuchicheaban. Buff… esto va a ser muy duro—. Creo que jugaba con tus hermanas cuando venía aquí cuando era pequeña.
—Es probable -dijo Jacob mientras sujetaba la puerta de la cafetería para que yo saliera—. ¿Ahora tienes Matemáticas y después gimnasia, no? —¿como sabe que tengo esas clases?
—¿Cómo lo sabes?
—¿Dónde estabas durante la comida? Pensé que estabas sentada a mi lado, pero me parece que debía ser alguien que se parecía mucho a ti —noté como me ruborizaba. Él sonrío.
Y en ese momento fue como si todo se detuviera y su mano se movió a cámara lenta, la movía hacía mi, y cuidadosamente colocó un mechón que se había soltado de la coleta dulcemente detrás de mi oreja, un escalofrío recorrió mi espalda y me aparte bruscamente, no esperaba que fuera a hacer algo así. La sonrisa despareció de sus labios
—Perdona —dijo. Volvió a sonreír. Noté como mis labios sonreían un poco, mi reacción había sido exagerada, pero estaba muy nerviosa. ¿Por qué estaba tan nerviosa?— Bueno… —dijo medio suspirando— ¿Te veo en el gimnasio? —asentí— Pues hasta luego entonces —dio medio vuelta y observé como se alejaba.
Cuando entré en el vestuario, después de una clase de matemáticas de la que no recordaba absolutamente nada, busqué a Angela y a Jessica. Sabía que me iban a preguntar, pero no estaba segura de qué quería decirles.
Tengo un nudo en el estómago, el corazón me late a mil por hora, aunque quizás sea porque vine corriendo por el pasillo, tropezando un par de veces.
En el vestuario después de hacer un barrido con la mirada vi a Angela en el fondo, estaba sola.
—¿Y Jess? —me dijo Angela cuando me senté a su lado, empecé a quitarme las zapatillas.
—Te iba a preguntar lo mismo.
Se cambio corriendo y fue a buscarte, pensó que querrías escaquearte de gimnasia para no tener que contarnos nada, y salió a evitar que te cayeras por las escaleras o algo así —Angela me sonrió. Le devolví la sonrisa, no sería la primera vez que me escondo detrás de mi torpeza para líbrame de Jess y sus locuras o de clase de gimnasia.
—Es el primer día de clase, hoy al menos voy a intentar sobrevivir —Angela empezó a reírse. Seguimos cambiándonos, y cuando ella ya estaba lista y yo volvía a atarme las zapatillas habló.
—Debió encontrarse con Mike, de vuelta para acá ¿no crees?
—Si seguro —aparte de la posible relación entre Jacob y yo, lo único que podía entretener a Jess en estos momentos era Mike… o quizás un cotilleo mucho más "grande". Ojalá.
-¿Me vas a decir algo antes de que ella ataque? –ya de pie miré a Angela con cara de no entender- ¿Qué mala actriz eres Bella?
-¿Quieres hablar de Jacob? –dije susurrando, la expresión de Angela se iluminó.
-¿Hay algo de lo que hablar? –me contestó ella también susurrando. ¡Aagh, Dios! me siento como una niña de secundaria.
—Angela… yo… —miré a nuestro alrededor, nadie parecía prestarnos atención, a parte de que el vestuario estaba ya casi vacío—, no sé… él… esto… -la imagen de Jacob llevando la bandeja, su mano retirando el mechón de pelo. Me sentí mareada. Me senté en el banco.
—¡Vaya! —oí decir a Angela— ¿Te encuentras bien?
—Quizás Jess tenga razón… —dije.
—Bueno eso a mí me ha quedado muy claro en la comida, a todos nos ha quedado muy claro, Bella, a todos menos a tí, qué estabas ausente…
—¿Tanto se me nota?
—¿A ti...? Bueno Bella, Jacob, Mike y Ben, probablemente pensaron que estabas incómoda por todo lo que Jessica hablaba sobre ti como si no estuvieras delante. Se le nota a Jacob, te mira de una forma que… no sé, es como si mirara algo que tuviera un inmenso valor. ¿Te gusta o no?
—No lo sé, me pone nerviosa. Y cuando le miro a los ojos no puedo dejar de mirarle —Angela sonrió.
—Bella, todo esto es nuevo para ti, ¿verdad? ¿No salías con nadie en Phoenix?
Mi historial de "novios" se limitaba a dos chicos. El primero era Joey, en la guardería, y bueno no éramos novios, el decía que yo era su novia y se pasaba el día tirándome del pelo y poniéndome la zancadilla, mientras yo intentaba evitarle y para mi horror personal, su madre y la mía trabajaban juntas y eran inseparables. Pero luego trasladaron a su padre, y no volví a verle desde que teníamos 5 años, y cuando vinieron a la boda de Reneé y Phil, y se quedaron 3 días en Phoenix, pues bueno, Joey, que entonces ya era Joseph, no parecía haber cambiado mucho y menos el día de la boda, cosa que le agradezco muchísimo, se paso el resto del tiempo comportándose como si tuviéramos 5 años, lo único que en lugar de ponerme la zancadilla y tirarme del pelo se limitaba a hacerme de rabiar con sus chorradas.
Con 13 años salí con Tom, iba conmigo a clase, y no fue una cita de verdad, mi amiga Lisa estaba coladísima por Randy, y Randy y Tom eran inseparables, así que ella les dijo que si íbamos los 4 al cine. Desde luego Tom estaba más emocionado por la idea que yo. Randy y Lisa no vieron la película en absoluto, y Tom, intentó que él y yo no la viéramos tampoco, pero en cuanto tuve ocasión me escaqueé al baño, y me fui a casa.
Y ese era mi historial. Me habían pedido salir en alguna ocasión, antes de venir a Forks, y había aceptado un par de veces, pero esas primeras citas no fueron más que eso, primeras citas, en las que, esos chicos, terminaron bastante decepcionados.
Recuerdo cuando Reneé y yo hablabamos del tema siempre me decía, que no me preocupase, que cuando el chico correcto llegase, todo sería perfecto. Phil, en cierto modo se volvió bastante protector, y a ese comentario de mi madre dijo, que el chico perfecto ya podía caerle bien, sino le mataría. Mi madre le dijo que era un exagerado, y él respondió que apostaba lo que quisiéramos a que mi padre estaría de acuerdo con él.
Con Charlie, la verdad es que nunca hablé de chicos, lo más parecido a una conversación de chicos que tuve con él fue cuando el año pasado me preguntó si iba a ir al baile de fin de curso, y cuando le dije que no, no volvió a mencionar el tema.
Angela esperaba una respuesta. Hice una mueca.
—Nunca he salido con nadie… formalmente…
—Bueno, pero ¿te gusta o no?
—Supongo que… ¿no me disgusta? —Angela se echo a reír.
—No lo vas a admitir, ¿verdad?
Cuando salimos al gimnasio, Jess estaba hablando con Mike, Ben y Jacob. No quiero ni pensar de lo que habrán hablado, crucé la mirada con Jacob y después avergonzada mire al suelo, ni siquiera estábamos cerca y ya pude notar que me estaba ruborizando.
Cuando Jess nos vio, vino hacía nosotras dando saltos como una niña pequeña.
