Disclaimer: Twilight pertenece a Stephenie Meyer, cuya historia y personajes han inspirado este fanfic.


Capítulo 4

JPOV

Cuando salimos del vestuario, Jessica, la novia de Mike entraba en el gimnasio, sola. Cuando nos vio se dirigió hacía nosotros. ¿Donde estaría Bella? La puerta del vestuario de las chicas empezó a abrirse de nuevo. Miré hacía la puerta, Jessica, se dio cuenta y se giró también, un grupo de chicas salió, entre ellas no estaba Bella.

Bella, llego a Forks el año pasado. Había oído hablar de ella durante años. Mi padre y el suyo son amigos. Al parecer jugábamos juntos cuando éramos muy pequeños. Bella y su madre se fueron cuando Bella aún era un bebé, pero durante un tiempo estuvo viniendo a pasar temporadas en Forks, al principio en Navidad y en verano. Después solo en verano, hasta que dejo de venir, y cuando de vez en cuando lo hacía era solo unos pocos días.

Cuando venía de pequeña mi madre ayudaba a Charlie, y la dejaba en nuestra casa mientras él trabajaba. Bella jugaba con mis hermanas, 3 años mayores que nosotros, pero cuando mi madre murió en el accidente, Charlie dejo de traerla.

La última vez que la vi, debíamos tener unos 12 años, su padre vino a mi casa a ayudar a Billy a mover unos muebles, y ella se quedó en el porche leyendo un libro, mientras yo me fui a jugar con mi amigos.

Cuando la vi, por primera vez el año pasado me quedé paralizado, ella era… preciosa.

Su pelo castaño, le caía hasta los hombros, y tenía unos ojos marrones expresivos, no era muy alta, pero era más alta que Lauren, mi novia en aquel momento. Cuando paso por nuestro lado, mientras miraba el papel de horarios que le debían haber dado en la secretaría tropezó con la mochila de Mike, que este había dejado en el suelo, al lado suyo, Mike la sujeto justo al tiempo de que no cayera irremediablemente al suelo.

*Flashback*

—¿Estás bien?—le preguntó Mike—Bella miro a su alrededor, sus mejillas se sonrojaron. Sonrió levemente. ¡Qué sonrisa!

—Si, gracias, y perdona, no… no había visto la mochila.

—Bueno, perdóname tu, yo dejé la mochila en medio, es culpa mía —a Mike se le notó que estaba nervioso.

—¿Necesitas ayuda? —intervino entonces Lauren, en un tono extrañamente amable para ella. Lauren se había pasado las últimas semanas, al igual que muchas chicas del instituto, criticando a Bella, en cuanto se enteraron que venía. Recuerdo que cuando le pregunte a Lauren porque ponían verde a una chica a la que ni siquiera conocían, me respondió:

"Seguro que cualquier cosa que digamos se queda corta"

En cambio entre los chicos, se comentaba lo contrario, la mayoría estaban interesados en saber como era, expectantes por su llegada. "Presa nueva" había oído decir a alguien en el vestuario de los chicos un día.

—Pareces perdida —Lauren le dedicó una sonrisa. Bella se la devolvió tímidamente y le tendió el papel a Lauren.

—No entiendo muy bien el mapa, me han dicho que una chica llamada… —Bella miró otro papel que llevaba en la otra mano— Angela Webber me está esperando en la puerta de la clase del Sr. Mayer, la 3B, me va a acompañar hoy para enseñarme todo, pero no encuentro esa clase.

—Conociendo a Angela te estará buscando ya, es un poco tarde —Mallory miró por el pasillo hacia la clase de Mayer. Todos lo hicimos. Angela Webber venía hacia nosotros— ¡Oh, mira, aquella chica de las gafas, esa es Angela! Ven —Lauren cogió de la mano a Bella y tiró de ella hacia Angela. Bella casi vuelve a tropezar con la mochila de Mike al seguir a Lauren. Lauren dejó a Angela y a Bella juntas y volvió con nosotros. Ellas se dirigieron hacia la clase de Mayer, mirando el papel de Bella. Cuando llegaron al aula entraron en ella. Lauren volvió con nosotros— ¡Madre mía, es una patosa! ¿Habéis visto que casi vuelve a caerse con la mochila? ¡Y que sosa!, ¿no? Bueno Angela será perfecta para ella —dijo Lauren entre risas.

—Lauren, es su primer día de clase, en una ciudad nueva, estamos a mitad de curso y no conoce a nadie estará atormentada —dije yo.

*Fin Flashback*

—¿Habéis visto a Angela y Bella? —Jessica me miró a mí cuando dijo Bella.

Jessica Stanley tiene fama de ser una cotilla, seguro que ya había creado toda un culebrón alrededor de mi nuevo interés hacía Bella. Ya me di cuenta durante la comida, Jessica no había dejado de hablar sobre Bella, y estúpido de mi no fui capaz de evitarlo. Bella parecía incómoda, pero el color de sus mejillas cuando se sonrojaba me encantaba, no podía evitarlo.

—No —contestó Mike—, ¿no estabas con ellas?

—Angela y yo llegamos antes, fui a buscar a Bella, pero he debido cruzarme con ella en el pasillo o algo —en ese momento Bella y Angela salieron del vestuario, Bella cruzó la mirada conmigo y después miro al suelo sonrojada.

—Acaban de salir —le dije a Jessica.

—¡Oh, genial! ¡Os veo luego! —Jessica se fue dando saltos hacia ellas.

BPOV

—¡Oh, Bella! ¿ya has quedado con él?

—Jessica, es para la práctica de laboratorio…

—Si, si, ya, pero ¿ya habéis quedado?

—Más o menos —mire hacia Jacob, él estaba ahora hablando con Mike y otros chicos.

—¿Más o menos? Bella o has quedado o no has quedado, como que más o menos…

—Bueno me dijo que si quiero ir un día a su casa a hacer el trabajo.

—¿Qué día?

—No lo sé.

—Bella, no dejes que él lleve las riendas…

—Jessica, no me sermoneés.

—Bella, quiero ayudarte. Yo creo que hacéis muy buena pareja. ¿Tú qué opinas Angela?

—Si, supongo.

El entrenador Harris, entró en ese momento en el gimnasio y pegó un pitido con su silbato.

—¡15 minutos de calentamiento, todos a dar vueltas alrededor del gimnasio! ¡Vamos! Señor York ¿A qué espera?. Chenney, a ver que tal se le da este año. Newton, ¡vamos Newton! Deje ya de hablar…

Jessica, seguía haciendo comentarios, sobre dónde y qué día debíamos Jacob y yo quedar para hacer el trabajo.

—¡Stanley deje en paz a Swan, o acabarán las dos en la enfermería¡ —dijo Harris, al oír mi nombre levante la vista y casi me tropiezo por no mirar al suelo, Jessica se separó de mi y alcanzó a Angela que iba un poco por delante al lado de Ben.

Seguimos corriendo, ya casi debían haber pasado los 15 minutos, la gente, me adelantaba evitandome, probablemente con miedo de tropezar conmigo y caerse al tropezar yo con cualquier cosa. Estaba agotada y respiraba con fuerza.

—¿Qué tal lo llevas? —Jacob susurró a mi derecha, cuando giré la cabeza para contestarle, perdí el equilibrio. Él agarró mi brazo y evitó que cayera— Mira al frente, Bella, o te caerás, ¿vale?

—Si —dije recuperándome del susto, y entre jadeos del cansancio.

—¿Te parece bien el jueves? —¿el jueves? Si bueno mejor entre semana… así habría una excusa por la que volver pronto a casa.

—Si, claro… el jueves está bien.

—Paso a recogerte después de clase, si quieres —si me recoge él me tiene que llevar de vuelta, no, mejor voy por mi cuenta.

—No, ya voy yo en mi coche.

—¿Seguro? La carretera es algo complicada, tiene muchas curvas y el salva-miedos…

—Sobreviviré, además ya conozco la carretera —tenía razón, la carretera a La Push, si hacía mal tiempo era bastante peligrosa, y bueno esto es Forks, la posibilidad de que haga mal tiempo es muy alta.

—Bueno, como quieras, pero de verdad, no importa... —en ese momento el silbato de Harris sonó de nuevo.

—Vamos, la mitad de la clase jugará al baloncesto, la otra mitad al Voleyball. ¡Venga haced equipos! ¡Swan! —Después de medio curso dándome clase el año pasado Harris siempre meditaba mucho donde debería colocarme, para que provocará el menor caos posible.

—Tengo que ir con él.

—Ya… —se marchó entre risas con el resto de los chicos, que ya habían empezado a hacer distintos equipos para jugar un par de partidos de baloncesto. Me dirigí hasta Harris.

—Swan, póngase en ese equipo —dijo éste señalando al equipo en el que pude ver que ya estaba Jessica. Me coloqué detrás de ella.

—¿Vas a intentar dar alguna vez a la pelota?

—¿Tú qué crees?

—¿De qué hablabas con Jacob? —bueno, en fin…

—El jueves iré a su casa a hacer la práctica.

—¿El jueves? ¿a qué fue idea tuya?

—En realidad fue suya…

—¿Qué? —la voz de Jessica tomo un tono de incredulidad

—¿Qué pasa? —dijo Angela acercándose a nosotras— ¿Ya te lo ha pedido? —me dijo sonriéndome.

—Haremos el trabajo el jueves…

—¡El jueves! —repitió Jess mirando a Angela como si fuera una barbaridad.

—¿Qué tiene de malo el jueves? —le preguntó Angela a Jess

—Qué lo ha propuesto él.

—¿Y? —dijimos Angela y yo a la vez.

—Pues que, lo lógico es que si quería tener una cita contigo hubiera dicho el viernes, ¿no? —Angela me miró a mi y después se echó a reír.

—¡Ay, Jess! No ves que tienen que hacer un trabajo.

—Ya, pero yo…

—Anda vamos a jugar el partido —dijo Angela volviéndose hacia la red. Yo me coloqué estratégicamente detrás de Jess, evitando lo mejor posible la pelota cada vez que me pasaba cerca. A pesar de que mi equipo jugaba como si tuviera un jugador menos, al final ganaron.

Ya de camino al vestuario…

JPOV

Bella se dirigía al vestuario con sus amigas.

—Bella, espera —dije alzando la voz un poco, tanto ella como Angela y Jess se giraron, también pude ver unos metros más adelante como Lauren y su grupo inseparable de amigas se giraban. Lauren dijo algo con cara de pocos amigos y todas le siguieron al vestuario. Lauren y yo habíamos roto, porque según ella yo estaba demasiado distraído y porqué siempre que ella se metía con alguien yo defendía a ese alguien y estaba harta, pero el que estaba harto era yo. Nuestra relación no iba a ningún lado y cada vez discutíamos más. Vi como Angela tiraba de Jessica y seguían hasta el vestuario. Bella las siguió un poco con la mirada y después se giró de nuevo hacía mi. Me dedicó una sonrisa, estaba sonrojada— ¡Hola! —dije cuando ya estaba a su altura.

—Hola —me contestó.

—Me preguntaba… —había estado pensando que si Bella venía el jueves a casa, bueno quizás pedir ayuda mi padre no era una buena idea. Mi padre se había pasado el curso pasado diciéndome que tenía que hacerme amigo de Bella, que era la chica nueva, que quizás tener a alguien conocido cerca le vendría bien. Yo no lo hice, Billy piensa que no lo hice por llevarle la contraria, pero no lo hice por Luaren, en realidad.

Lo último que quería es que mi padre pensará que había ganado la batalla que él creía que teníamos, no al menos tan fácilmente. Y bueno no me hacía gracia que Bella condujera hasta La Push sola, aunque ella insista en ya haber hecho el recorrido. El jefe Swan trabaja hasta tarde, mejor hacerlo en su casa. Además en caso de que después nos apeteciera hacer algo estábamos mucho más cerca del pueblo.

—Bueno he pensado que, si te parece bien a ti, claro, el jueves mejor quedemos en tu casa en lugar de la mía —Bella se me quedo mirando un rato. Me miraba fijamente a los ojos.

—Bueno… —dijo finalmente.

—Es por mi padre… quizás sea mejor mantenerle al margen, de momento.

—Vale, como quieras.

—Además así me quedo más tranquilo —Bella arqueó una ceja.

—¿Es por qué crees que no soy capaz de ir sola hasta La Push?

—No, no, no es eso, solo que bueno, yo… —dudé unos segundos—, si —contesté. Ella me sonrió.

—Bueno, quizás es mejor, así podré aprovechar más el tiempo, porque Charlie llega a casa a las 7 y tengo que tener la cena lista.

—Si, claro por supuesto.

—Bien.

—Bien —Nos quedamos mirándonos, podría haberme quedado así para siempre, sus ojos me hipnotizaban.

—Creo que deberíamos ir a cambiarnos —dijo ella dando media vuelta y entrando en el vestuario de las chicas.

Es lunes… van a ser unos días muy largos hasta el jueves.