Carlisle POV
Ya hacía una semana que Christopher estaba viviendo con nosotros, o mejor dicho existiendo. Estaba empezando a acercarse a Emmett y Alice. Edward todavía le tenia rencor por haber intentado matar a Bella y no poder traerla a casa por su culpa, Jasper solo es precavido y Rosalie, bueno, es Rosalie. No parecía ser un mal muchacho, bueno, dejando de lado sus pensamientos que lo hacen creerse mejor que los humanos, pero eso con el tiempo seguramente pueda cambiar. Hacía caso a las ordenes que le dábamos de no acercarse al pueblo ni a ningún humano, nos respetaba, intentaba socializar con mis hijos y resistía el ardor en la garganta que le dejaba la sangre animal.
Quizás en un futuro pueda ser parte de nuestra familia. Es más, mi esposa ya lo veía como un hijo.
Hoy iría a caminar con él para acercarme más y, si tengo suerte quizás me cuenta algo sobre su pasado. Como casi nunca pensaba en lo que vivió Edward no sabía nada. Saber su pasado quizás explique su odio a los humanos, o quizás el odio se debe a todos los años que pasó completamente solo cazandolos y viéndolos solo como comida. No lo sabía. Pero si iba a ser otro miembro de mi familia debería averiguarlo.
Después de platicar sobre él con mi mujer, me acerqué a Christopher y le dije:
- Chris, ¿Te gustaría salir a dar un paseo para poder charlar?
- Claro, ¿Por qué no? – me respondió, parecía feliz.
Salimos y empezamos a caminar en una dirección al azar.
- ¿Cómo la estas pasando? – pregunté
- Excepto por el hecho de que los animales saben realmente mal, muy bien – dijo esbozando una sonrisa
- Me alegro – contesté riendo – Y... ¿Por qué no me cuentas algo de tu pasado?
Se quedó en silencio.
- Si no quieres hablar de eso, te entiendo.. – agregué unos segundos después.
- No, es que nunca se lo había contado a nadie... es mas, últimamente casi ni pienso en eso... – me afirmó, sonrió y continuó – Pero siempre hay una primera vez...
Nací en 1950, en Inglaterra. Tenía una vida decente: mis padres se preocupaban por mí, iba al colegio, tenía amigos... era un humano más.
Unos días después de mi cumpleaños de 18 años, fuimos, con mis padres y mi hermanita de 7 años, a almorzar y pasar el día en un campo cercano a un bosque. Casi no había gente por allí, pero era un lugar hermoso.
Unas horas después de comer, Katherine, mi hermanita, me pidió que juegue a las escondidas con ella... no tenia ganas de hacerlo, pero sabía que si se lo negaba iba a largarse a llorar, así que acepté. Era su turno de esconderse y así fue. Espere un rato para darle tiempo y salí a buscarla. Se había escondido bastante bien, estuve intentando encontrarla por casi media hora cuando decidí que el juego había acabado y llamé a mis padres para que me ayuden. Como no había señales de ella se me ocurrió que quizás halla ido al bosque. Entré en él y vi las huellas que habían dejado sus pisadas. Las seguí y la encontré: estaba tirada en el suelo con una mordedura que parecía humana. Intenté socorrerla, pero en el momento que me acerqué a ella algo o alguien me atacó por la espalda penetrando mi garganta con sus dientes.
Después de eso no recuerdo nada más, supongo que la criatura escuchó a mis padres y huyó. Desperté en un hospital tres días después con un ardor insoportable en la garganta. Involuntariamente, me abalancé hacia una enfermera y bebí su sangre. No tarde mucho en descubrir lo que era: un vampiro. Nunca más volví a ver a mis padres y, mi hermanita, seguramente halla muerto desangrada.
Al principio intentaba no matar humanos, pensando que causaría el mismo dolor que sentí al perder a todas las personas que amaba a otros seres. Solo me alimentaba de personas al borde de la muerte. Pero... con el tiempo, el dolor y mi piedad hacía los humanos, fue desapareciendo.
Vine a Estados Unidos y comencé una nueva vida que consistía en caminar y alimentarme. Descubrí mi don y lo utilicé en los humanos que serían mi comida, pero eso dejo de ser divertido en un tiempo. Me encontré con varios vampiros a lo largo de mi existencia, pero ninguno como ustedes.
Luego, una noche como cualquier otra, quise cazar a una muchacha pero un vampiro la defendió. Me encontré con la familia de ese vampiro, decidí pasar un tiempo con ellos para hacer algo distinto, y aquí estoy. – había terminado con su relato.
Había tenido un pasado duro. Y estaba casi seguro que muy en el fondo le importaba la vida humana. Si lograba sacar esos sentimientos al exterior y hacerlo parte de nuestra familia salvaría muchas vidas. Así que iba a hacer lo posible para lograrlo.
Seguimos con nuestra conversación y le conté las historias de todos los miembros de mi familia, incluyéndome. Hablamos sobre varios temas y volvimos a casa.
Christopher POV
Me sentía... orgulloso de que Carlisle haya sido el primero en escuchar mi historia. No podía imaginar una persona mas buena que él. Desde hace tiempo quería compartir mi historia con alguien más y estaba feliz de haberlo echo. Aparte, había preparado que era lo que iba a decir ya que Alice me había advertido esta mañana...
Cuando volví del paseo con Carlisle, Emmett estaba solo en el sillón de la sala. Se levantó, me tomó del brazo y me llevó afuera lo mas rápido posible... Carlisle no preguntó nada.
- ¿Dónde me llevas? – pregunté
- ¿Te acuerdas que me contaste que tu don no servía en vampiros? – mientras hablábamos, me llevaba a toda velocidad hacia el bosque.
- Sí, te lo dije ayer.
- Bueno, vamos a buscar un humano para usarlo de conejillo de indias...
- ¿Qué? No se supone que me acerqué a un humano, aparte no sé si estoy seguro de poder controlarme... – protesté e intenté soltarme, pero fue en vano...
- No te preocupes, Alice vio que no le harías daño..
- El futuro puede cambiar...
- Relájate Chris, si pasa algo diré que fue mi culpa... ¡Mira! Allí...
Había un hombre con una mochila más grande que él mismo esquivando ramas. Obviamente estábamos demasiado lejos para que él nos vea. Respiré y mi garganta comenzó a arder como nunca antes, mis músculos se tensaron y mi boca se llenó de ponzoña... pero resistí. Sabía que si cometía otro error no me lo perdonarían y realmente me agradaba pasar tiempo con los Cullen. Yo era fuerte, podía lograr no lanzarme encima de él.
- Ahora... hazlo sentarse en aquel tronco caído. – me ordenó
Hice lo que me pidió sin protestar e ignorando al ardor.
"Ya hace bastante que ando caminando por aquí, mejor descansó un rato en ese tronco caído."
Formulé el pensamiento y lo "envié", por así decirlo. Unos segundos después el hombre estaba sentándose en el árbol.
- Genial – susurró Emmett – Haz que se pare y comience a dar vueltas sobre sí mismo.
Volví a hacerle caso.
"Estoy algo nervioso... mejor intentó uno de los métodos de relajación que vi por la tele: dar vueltas sobre mí mismo."
También incluí una imagen de un programa donde un hombre giraba sobre si mismo para hacerlo más creíble...
Al cabo de unos segundos el hombre empezó a hacer lo que yo deseaba que haga. Emmett rió al ver al hombre girando.
- Eso no es nada... – le aseguré – mira esto...
"Ya que no hay nadie mirando, podría practicar esa coreografía que tanto me agrada..."
Antes de enviarlo, también incluí una escena de unas chicas bailando una coreografía.
El hombre empezó a hacer lo que yo le mostré en las imágenes enviadas.
Eso si era gracioso, se veía ridículo. Con Emmett, reímos tan fuerte que hasta el hombre nos escucho. Eso no era bueno... pero era fácil de arreglar. Y la risa calmaba el ardor.
"¿Qué son esas risas? Debe ser mi imaginación, así reaccionarían mis amigos si me vieran bailando así... mejor dejo de hacerlo."
Y después de unos segundos, el hombre dejó de bailar y se sentó en el tronco confundido.
- ¡Amo tu don! Hazlo hacer algo más... como comerse una hoja, saltar, pegarse a si mismo...
- No Emmett – le interrumpí – Si me aprovecho de mi don puedo conducir fácilmente a cualquier humano a la locura, y eso sí que no le agradaría a Carlisle. Dejemos a esto pobre hombre en paz.
¿Eso lo había dicho yo? Nunca me había referido a un humano como un pobre hombre desde que me transformé en esto...
- Esta bien... – dijo resignado – Volvamos.
En el camino de regreso, Emmett formuló algunas preguntas...
- ¿Cómo lo haces? Es decir... haces que piense lo que tu quiera pero... ¿Cómo?
- Yo solo... "creo" el pensamiento y lo "envío" a quien desee.
- ¡Estupendo! ¿Y por qué dijiste que podía volverse loco?
- Esa persona cree que es un pensamiento propio de ella, ahora, imagínate que empieces a pensar millones de cosas sin sentido. Por ejemplo, yo te hago pensar que cuando llegues a casa vas a jugar con tu perro, ¿Y si no tienes perro?.
Por eso es mucho más fácil usar mi don con alguien que conozca algo de su vida... como de este excursionista no sabía ni su nombre solo podía inventar pensamientos generales... como cosas que supuestamente vio en la tele, sentimientos que sienten todos los humanos, y actividades rutinarias (alimentarse, usar el baño, etc), entre otras cosas. En cambio, si usaría mi don con ustedes, podría inventar más cosas sin hacerlos enloquecer: podría usar nombres de personas cercanas, actividades que sé que realizaste, etc.
Con mi don, si quiero enviar a alguien directamente al psiquiátrico sería fácil: solo con hacerlo creer que vio un elefante rosa, que un gato le habló o puede volar tiene una entrada segura. También puedo llevarlos al suicidio, odiar a alguien o hacerlos hacer lo que quiera, como viste hace un rato. Pero... no controlo sus sentimientos, quiero decir, si quiero hacer que alguien ame a otra persona puedo: inventar cosas que pudo haber echo, hacerlo pensar que es atractivo físicamente y hacerlo pensar que lo ama, pero no puedo hacer que llegue a amarlo realmente.
Digamos... puedo casi obligarlos hacer algo, pero siempre ahí una posibilidad de que se rehúsen. Aunque casi siempre termino siendo el ganador. – le conté.
Cuando terminé mi discurso, ya habíamos llegado.
- No entendí ni media palabra de lo que dijiste... pero da igual. ¡Tu don es genial!
- ¡¿En que estaban pensando?! – se escuchó desde adentro, seguramente la pregunta iba dirigida a nosotros. Unos segundos después salieron de la casa Edward y Carlisle, no se veían felices.
- ¿Qué hubieran echo si Christopher mataba a ese hombre? ¿Y si lo volvían loco? – preguntó Edward furioso
- Christopher, ¡Creí haberte ordenado no acercarte a ningún humano! – exclamó Carlisle enojado
- Si... y lo hiciste. Perdón. Yo no creí...
- Fue mi culpa – Emmett me interrumpió – yo le dije que me muestre su don y lo hice ir...
- ¡Pero Christopher no se negó! – dijo Edward acusándome – Y seguramente Alice fue cómplice... ¡Por eso no apareció en todo el día!
- Lo de Alice también fue mi culpa – agregó Emmett – la amenacé con no organizar nuestro próximo casamiento con Rosalie...
- Emmett, Christopher, ¡Estoy muy decepcionado de ustedes dos! ¡Fueron muy inconscientes al acercarse a ese hombre! – dijo Carlisle y luego Edward siguió diciendo cosas que ignoré.
Realmente, nunca me había sentido tan mal porque alguien me haya dicho que esta decepcionado... escuche esa palabra varias veces en mi vida humana y después de mi transformación. Pero nunca había dolido tanto como esta. Yo... respetaba y admiraba a Carlisle, aunque siga sin importarme la vida humana, sentía que era noble lo que hacía...
Edward se calló y se quedo mirándome confundido...
- Lo siento... – dije, casi susurrando.
Si, habían sido solo dos palabras. Pero también había sido la disculpa mas sincera que había formulado en años. No sé si me arrepentí tanto por Carlisle o por el "pobre hombre", aunque seguramente haya sido la primer opción, pero mi culpa hizo que Jasper se asomé a ver que estaba pasando y me defienda por primera vez.
- Carlisle, realmente esta arrepentido y no creo que vuelva a hacerlo
- ¿Ven? Somos dos inocentes que cometieron un error... No lo vamos a volver hacer y bla, bla, bla. ¿Perdonados? – dijo Emmett
- Hablaba por Christopher, no por Emmett – agregó Jasper
- Maldito, ya me las vas a pagar – le susurró Emmett a Jasper y este último rió.
- Bueno, ya voy a pensar un castigo para ustedes dos... y Alice no va a salir ilesa de esta.. – aclaró Carlisle – Pero si prometen no volver a hacerlo están perdonados...
- Prometido – dijimos con Emmett al unísono.
Hola amigos! ¿Les gustó? Esté es uno de mis capitulos favoritos asi que espero que hayan disfrutado leyendolo tanto como yo lo hice al escribirlo :)
No creo que tenga que aclararlo, pero todos los personajes, menos Christopher, le pertenecen a Stephenie Meyer :) A Chris lo inventé antes de hacer este fic y tengo algunos dibujos de él, que como ya le prometí a Gina, voy a buscarlos, escanearlos y mostrarselos ^^ Pero denmen tiempo... no es facil buscar una dibujo en mi muy ordenada habitacion xD
Gracias nuevamente a todos/as mis hermanos/as swanseanos/as por su apoyo y ayuda, a ustedes por leer mi fic y a todos los que dejaron reviews :)
Especialmente a Ana M, Natic, lo_masCULLEN, N. Cullen y papayama por sus ideas que permitieron que cree mi primer fanfic ^^ Y a Liily por haber sugerido el nombre. Gracias!!!!
Next chapter: Christopher reflexiona acerca de los Cullen y descubre un sentimiento nuevo...
Dejen Reviews pls ^^
Nos leemos!!
Ah, por cierto... una noticia buena y una mala, la buena es que el martes 22 me voy de vacaciones :) (bueno, es buena para mí xD) y la mala es que no voy a poder subir mas capitulos hasta el 30 :S Pero mañana subo el 4 y el 5 :) Bueno, quería avisarles...
Ahora si, cuidense!
