"Pensamientos"

Ya habían transcurrido dos semanas desde que había invitado a Bree al baile. Dos largas semanas, pero a la vez cortas. Largas en el momento en que Bree no estaba conmigo, eternos cuando me hacia falta, pero cortos cuando estaba con ella, cuando estábamos a centímetros. También fueron duras, tenia que ser demasiado fuerte para no dejarme vencer por mis deseos humanos, para no hacer caso a los gritos de sus labios diciéndome "bésame" a los llamados de sus manos que me decían "tómame y nunca de dejes" y otras veces que su aroma me hipnotizaba. En algunas ocasiones me quedaba como tonto viendo como se alejaba de mi, viendo partir su coche imaginando que corría tras el, se detenía, bajaba y yo la besaba. Otras tantas me moría de celos al ver a los chicos proponiéndole que fueran con ellos al baile, como se acercaban a ella con una mirada pervertida y también veía como se alejaban de ella ante su rechazo. Había ocasiones que tumbado en el sofá imaginaba la noche del baile, o la imaginaba junto a mi abrasándome, simplemente compartiendo su vida conmigo.

Era sábado, un poco tarde, estaba acostado en el sofá, recordando lo que había vivido con Bree cuando Brittany entro a la habitación.

- Rob sal de tu cueva. –dijo Brittany al momento de entrar a mi habitación.

- Brittany, Brittany tu siempre tratando de animar las cosas en esta casa.

- Si yo no lo hago, entonces quien. Pero bueno vamos levántate por que hoy hay fiesta.

- No estoy de humor para salir a fiestas.

- Anda, es de Kesha, mi mejor amiga.

- Any, no me interesa si es tu mejor amiga o tu madre, no quiero ir.

- Rob, vamos, le prometí a Bree que te llevaría.

- Any, para que prometes cosas que no puedes.

- Por eso lo prometí Rob porque si puedo. –dijo Brittany

- Ya te dije que no voy a ir, no estoy de humor.

- Bueno, pero mañana me acompañaras al centro comercial.

- A que hora nos vamos. –dije resignado

- A las 11:00.

Llegamos a la fiesta, estaba casi toda la escuela reunida, solo faltaban los maestros. Seria difícil encontrar a Bree, así que comencé. Después de recorrer toda la casa, saludar a unos amigos, compañeros y hasta extraños la encontré, llevaba una blusa negra y una chaqueta de piel negra, una mini falda en color vino y unas mayas de color negro. Estaba acompañada de dos tipos bien parecidos, al verme se despidió de ellos y se acerco a mi.

- Rob, que bueno que llegas. –dijo mientas me abrasaba.- Sácame de aquí. Vamos a fuera.

- Claro vamos. –salimos al jardín y nos sentamos en una banca.

- Que bien que llegaste, porque si no terminaría hablando sobre el fin del mundo.

- hubiera sido mejor sobre la tercera guerra mundial. –reímos.

- Si, pero me hiciste sufrir.

- Creo que te salve.

- Me invitaron como 10 veces a bailar, y sabes que no me gusta.

- Cierto, y entonces porque aceptaste ir conmigo al baile. –pregunte

- Oh!, porque fuiste el primer valiente en pedírmelo. –bromeo. –ajajá obvio no, fue porque e tocado en varios bailes en Los Ángeles y Santa Mónica, la gente se divertía, y creo que es tiempo de empezar a vivir.

- Estabas en una banda. –pregunte asombrado

- Si. Yo era la guitarrista estrella. Yeah. Ajajá.

- Suena interesante.

- Lo es.

Nos quedamos mirando las estrellas, esa noche brillaban mas de lo habitual, pero aun así no se comparaban con la luz que Bree le daba a mi vida, ni el mismo sol alumbraba tanto mi vida, su sonrisa era la mas linda del mundo.

- Te quiero tontito. –me lo dijo en un tomo demasiado bajo, casi susurrando, eso me hizo estremecer. Sentí como si un montón de mariposas recorrían todo dentro de mí.

- Yo también. –le susurre, mientas le pasaba el brazo por el hombro.

Esos te quiero eran mas bien un Te Amo disfrazado. Quería plasmar el momento con un beso, con nuestro primer beso, talvez de muchos otros, con el comienzo de nuestra historia. Reuní el valor necesario para tomar su rostro y besarla. Besarla lentamente. Me decidí a tomar el control, así que aparte mi mano de su hombro y la coloque sobre su barbilla, me acerque lentamente a ella y…

Mi mirada se defiende
Pero se muere de ganas y tu ya lo sabes
Todo el día y toda la noche
Tu recuerdo no se pierde
Y tu ya lo sabes
Ahora arriba
Ahora abajo
30 grados Fahrenheit es tu perfume
Que quema
Hablas tanto hablo demasiado
Porque si te miro no me callo
Entonces hazme callar.*

Se levanto de la banca, saco el celular de su chaqueta y contesto. Diablos. Estaba a punto de besarla sentir sus labio rozando los míos y a alguien se le ocurre llamarla. Y ahora que haría, seguir intentando, irme, abandonar todo. ¿Qué debía hacer? Salir corriendo seria tonto. Mientras ella daba vueltas hablando con alguien, mi cabeza daba vueltas buscando la repuesta. Tenia que pensar rápido en cualquier momento podría colgar. Diablos, no tenia la menor idea de que hacer. Estaba a punto de salir corriendo cuando colgó.

- Problemas técnicos. –dijo embozando una linda sonrisa.

- ¿Serios? – negó con la cabeza mientras guardaba su celular.

Se volvió a sentar a mi lado, paso su mano por mi espalda y me abraso. Pude oler su piel, su olor era exquisito, no se comparaba con ninguna fragancia. Deseaba su sangre, deseaba tener solo un poco, probar su dulzura, sentir ese líquido tibio correr por mis dientes, por mi boca. Sin testigos. Sin Huellas. Sin recuerdos. Era fácil, el jardín esta solo, podría curar sus heridas con mi saliva e inventar que se sintió mal. Pero no sabía si me pudiera detener, si aquel sabor a hierro, era tan dulce que no podría detenerme, tenia miedo de perderla.

- ¿En que piensas? –dijo Bree levantando su rostro. Dejando solo centímetros de distancia. La abrase para que no pudiera escapar. Me acerque a ella rozando suavemente sus labios con los míos, disfrutando su sabor.


* la cancion es de Tiziano ferro a mi me gusta asi que ahi la puse!!

jeje

saludos y lindas fiestas decembrinas