Robert POV

Al llegar a casa vi venir un interrogatorio sobre lo que le había dicho y hecho a Bree. Deje el auto, estaba a punto de entrar a la casa cuando decidí posponer el interrogatorio, así que me fui rápidamente de ahí. Salí hacia el bosque a cazar, después de saciar mi sed, me subí a un árbol y ahí me detuve a recordar y elegir bien mi declaración de repente Aparicio Bryan a mi costado.

-tratando de escapar de nosotros eh?

- no como crees. Solo tenía un poco de sed y quise prevenir un accidente fatal.

- si. Sobre todo si tienes junto a una humana.

- exacto, no puedo arriesgarme a que pase algo.

- Si y más cuando están demasiado cerca. –sonrío pícaramente.

- Si, sobre todo. –Reí

- Y … dime como te fue con la humana sexi. –pregunto.

- Mas o menos. Estaba a punto de hablar con ella y tocaron a la puerta.

- Lo siento hermano, pero seguro hablaras mañana con ella verdad? -dijo mientras bajaba del árbol.

- Si, mañana a primera hora. –sonreí.

A la mañana siguiente me encontraba en el estacionamiento de la escuela esperando a que llegara, repasando una y otra vez mis líneas: "Bree, He tratado de decirte esto una y otra ves, mas nunca he podido, creo que es un buen momento para decirte que te amo y quisiera que fueras mi novia". Después de cómo la décima vez que repetía estas palabras en mi mente arribo el automóvil que había visto ayer cuando me despedí de Bree, un Bugatti Veyron. En ese auto venia Bree con Alan, se detuvieron casi enfrente de mi, el la beso en los labios, labios que yo había tocado, apreté la quijada, ella bajo del auto mientras yo apretaba los puños y trataba de tranquilizarme.

- Hola Rob, como estas? –me pregunto con una sonrisa.

- Hola Bree –respondí fríamente.

- que pasa Rob? Estas bien? – pregunto frotando mi hombro con sus calidas manos.

- Nada, estoy bien, solo que no tuve una grata mañana. –baje la vista para no ver sus tiernos ojos.

- Vamos, todas las mañanas no pueden ser perfectas. –dijo cono tratando de mejorar mi animo.

- Lo se, pero esta ha sido la peor. – di media vuelta y me dirigí al pasillo.

- Espera Rob. –No me detuve – Rob. –escuche sus pasos tras de mi. – Estas molesto? –tomo mi brazo y me giro hacia ella.

- No. –conteste esquivando su mirada.

- Rob, mírame a los ojos. –tomo mi barbilla y giro mi rostro hacia ella. – No me mientas.

- Estoy molesto con el mundo. –me gire y seguí mi camino.

Trate de evitarla entre clase y clase, escuchando su voz llamándome más de una ves. En el almuerzo me senté en el estacionamiento y no entre a las clases que compartía con ella. En cuanto toco el timbre me fui, aunque un poco tarde puesto a que logre verla subiendo al auto de aquel chico y recibirlo con un gran beso.

Cada día que pasaba, era la misma rutina, llegar justo a la hora de entrada y evitarla lo más que se podía. Ros me decía que Bree estaba preocupada por mi, por mi estado, que preguntaba frecuentemente sobre como me encontraba, que si necesitaba algo, que me ocurría. Una mañana después de 10 días de evitarla a toda costa Bree apareció en el estacionamiento, dirigiéndose a mi, trate de irme pero ella me alcanzo.

-Rob, Estas molesto conmigo? –pregunto mirándome a los ojos.

- Algo. –respondí.

- Dime porque?, si es por lo del baile, no te preocupes aun seré tu compañera de baile. –sonrío.

- No es por eso. –baje la vista.

- Entonces, dime. Quiero saber que pasa? –tomo mi rostro entre sus manos y me miro a los ojos.

- Nada. Soy un estupido. –di media vuelta y camine por el pasillo.

-Dime tal vez pueda ayudar. –me alcanzo, tomo mi brazo y me giro hacia ella como era costumbre. – Hablame con la verdad.

- Nunca te he hablado con la verdad y creo que nunca lo are.

- Cuentamelo. Quiero saber la verdad.

- Nunca la sabras completamente. –baje la vista y ella tomo mi barbilla

- Dime algo. Quiero saber que pasa. Porque estas molesto? –lo dijo en tono dulce.

- Eso es lo malo. –La puse contra la pared- Tu ya sabes lo que me pasa y no haces nada para cambiarlo.

- No se a que te refieres tal vez puedas decírmelo. –mire sus labios.

- tal vez no lo he dicho, pero lo he demostrado.

- Pues dime en que momento, que no me he dado cuenta. –me dijo en forma de reclamo.

- Pero es que no entiendes. Estoy celoso de Alan, Te amo, te lo he demostrado. No sabes cuantas veces desee ese beso que nos dimos la primera vez en la fiesta. Tú has despertado a este maldito corazón que llevaba años dormido, este frío y maldito corazón. –No contesto nada- Di algo, me afecta tu silencio. Querías saber que pasa. Ahí esta, eso pasa, y ahora que vas a hacer para ayudarme. –se sentó en el suelo abrazando sus piernas y comenzó a llorar. Me sentía pésimo, la había hecho llorar, no había sido mi intención pero ella insistió en que le dijera la verdad. Ella me había orillado a eso.

- No llores Bree. –Dije hincándome en el suelo- No es tu culpa, es mía, soy un estupido. No fue mi intención pero … -suspire y me puse de pie- Tu insististe. Nunca me puedo resistir ante tus insistencias. Soy un estupido –grite y golpee la pared de manera que se desprendieron varios pedazos del muro. Ella levanto su rostro cubierto en lágrimas y me miro con miedo.

- Que has hecho? –pregunto sollozando.