DECLARACION: los personajes no me pertenecen son propiedad de stephanie meyer, BLA BLA, ya saben lo que quiero decir
Capitulo 4: Guardarropa
BPOV
—¿Mamá estas en casa? – imagine que no estaría pero quería estar segura.
—¿Bella?... si aquí estoy-
—Ven quiero presentarte a alguien –
—Que sucede — mi madre bajo las escaleras, se veía con prisa
—Mama ella es, alice, la hermana menor de edward—
—Es un gusto conocerte – la mirada de mi madre reflejaba la misma sorpresa que yo tenia cuando conocí a alice. Y sus gestos decían lo mismo "perfección"
—También para mi señora — alice le dedico una calida sonrisa y mi mama solo pudo parpadear ante tal acto
—Rene, dime rene —
—Rene será entonces — y de nuevo le sonrió, las mejillas de mi mama no podían estar más rojas, pero le regreso el gesto y luego se volvió a mí
—Bella, cariño me tengo que ir, Phil tiene que firmar otro contrato — cada ves que mi mama me tenia que decir acerca de sus viajes de trabajo, siempre mostraba preocupación y vergüenza como si le preocupara mi reacción.
—No te preocupes mama, estaré bien – le sonreí en un intento de tranquilizarla.
Alice y yo subimos a mi cuarto, no entendía su urgencia por conocer mi casa, a tan solo unas horas de haberla recogido en el aeropuerto, había tratado de convencerme de que le mostrara mi casa y mi cuarto, yo había logrado que me espera un par de días antes de mostrárselos pues tenia que recoger mi habitación ya que no estaba en condiciones para recibir visitas, me había costado mucho convencerla, yo no entendía como algo tan pequeño podía ser tan testarudo.
—Bueno… humm llegamos – dije mientras habría la puerta de mi cuarto
—Valla es muy linda, no se por que pero pensé que seria de esta forma — ¿eso era un cumplido?
—¿Gracias? — le dije algo confusa, alice solo me sonrió
—¿Oye tu mama viaja mucho? –
—Si, es agente de un par de jugadores de béisbol y siempre esta acompañándolos, antes yo iba con ella pero hubo un momento en el que ya no me gusto, y cuando cumplí la edad suficiente como para no morir de hambre rene dejo que me quedara —
—Oh, ahora entiendo su rostro — parase que no había sido la única que se había dado cuenta, alice comenzó a revolotear por toda la habitación.
—¿Quienes son ellos? – dijo mientras levantaba un papel cuadrado de una de las esquinas de la cama, me acerque para ver mejor
—A… bueno ellos son… — trate de encontrar las palabras, pero por el rostro de alice me di cuanta de que ya sabia quienes eran.
—Yo… lo siento… no quería… — dijo con evidente remordimiento
—No te preocupes, no sabia que aun tenia esa foto — no me agradaba que alice tuviera esa expresión en su rostro
—Sabes, me arrepiento de no haber estado al lado de edward cuando todo eso ocurrió — su rostro mostraba sufrimiento y dolor, me dolía verla así.
—Pero sabes el ahora esta mucho mejor — le dije mientras le sonreía
—Si y tu también – recuperando su sonrisa
—Lo estoy – lo estaba y todo gracias a edward
—¡Bella puedes venir un momento por favor!-
—Ya voy mama –
—Has visto mi pasaporte no lo encuentro, ¡Perderé mi avion! -
—Cálmate, esta en la mesa debajo de tu revista — le dije señalándole el lugar
—¡Aaaaa!
Un grito ahogado se escucho desde mi cuarto, asustada subí lo más rápido que pude, concentrada de no caerme o resbalarme.
—¿Que pasa alice, estas bien?-
—Yo si, pero mira… tu pobre armario necesita ayuda urgentemente – tenia una voz llena de desesperación
—¿Mi armario? –
—¿Como es que has podido sobrevivir sin una falda o un vestido, dios realmente me necesitas – ni siquiera sabia como reaccionar ante ella, pero recordé lo que edward me había dicho hace 2 días "cuando lleves a alice a tu casa, asegúrate de mantenerla lejos de tu guardarropa", ahora entendía a lo que se refería.
—Mi armario esta perfectamente tal y como esta—
—Pero…. Me dejaras ayudarte a cambiarlo un poquito verdad – junto sus manos en señal de suplica y comenzó a entrecerrar sus ojos algo que le daba el aspecto de perrito triste – ¿verdad bella?
—aa..yo… – rayos no podía decir la palabra – alice – seguía con esa mirada – bien
—Gracias, gracias bella – corrió a abrasarme y después comenzó a revolotear entre todos mis pantalones y blusas – tal vez algo verde…. No azul o mejor rosa – estaba claro que ya no hablaba conmigo, así que solo me dirigí a mi cama a esperar que alice terminara, pero llamaron a la puerta, suponiendo que rene estaría histérica tratando de acomodar sus cosas, me levante y fui a abrir.
—Hola pequeña – volví los ojos en blanco, no me gustaba que me llamase de esa forma, y el lo sabia
—Te tienes que acostumbrar – dijo adivinando mis pensamientos
—¡Edward! que bueno que ya has llegado –
—Hola, rene – sonrió a mi madre—Te tengo que pedir nuevamente que cuides de bella, me tengo que ir de nuevo
—Mama…
—No te preocupes, yo me are cargo de ella –
—Edward…—
—Que bien, me puedo ir mas tranquila — comenzó a tomar sus maletas, pero edward se las quito y las llevo al auto — cariño te veré en un par de semanas— beso mi frente y salio por la misma puerta por la que acababa de entrar edward.
—Y bien cuéntame, pudiste sobrevivir a la pequeña monstruo –
—Oye, yo no le he hecho nada – dijo alice en tono ofendido
—Aun – dijimos edward y yo al mismo tiempo
—Solo are que el guardarropa de bella mejore – edward comenzó a toser tratando de esconder su muy obvia risa, yo solo puse los ojos en blanco.
—Bueno, bueno ya nos podemos ir edward, termine mi trabajo de hoy –
—¿Ya te vas? — volví la vista hacia con edward, por alguna extraña razón no quería que se fuera,
—Si, emmet dice que no me ha visto desde hace años y que quiere recuperar el "tiempo perdido" – su hermano, contra eso yo no tengo palabra.
—O, bueno supongo que te veré mañana, nos vemos alice –
—Te veré mañana en clase bella – dijo alice mientras los dos salían por la puerta, pero edward le dijo algo a su hermana y después regreso
—¿Qué… – me tomo de la cintura y me acerco a el, puso su boca cerca de mi oído, podía sentir su respiración golpeando mi cuello
—Que no este cerca no quiere decir que no te este cuidando, mas les vale a los idiotas que tienes como vecinos que no se te acerquen… si quieren mantener todos sus huesos en su lugar mas vale que ni lo intenten — susurro en mi oído, recordándome lo que había pasado la ultima vez que se me habían "acercado", desde ese día los padres de Mike Newton no ven con buenos ojos a edward al parecer no les había agradado que su hijo terminara con la nariz rota.
Me soltó, me dedico una sonrisa y se marcho… no fue hasta que vi que su volvo desaparecía que me di cuenta de que mis mejillas ardían.
