DECLARACION: los personajes no me pertenecen son propiedad de stephanie meyer, BLA BLA, ya saben lo que quiero decir
Asamblea
BPOV
Ya habían pasado dos semanas desde que rosalie y jasper ingresaron a la escuela y desde entonces nos hicimos todos inseparables, en especial emmet y rosalie y ni se diga de alice y jasper. Estar en la misma habitación que ellos mucho tiempo, era incomodo, tanta miradita e insinuación hace que sientas que estorbas.
¡Y valla que si!, mas de una ves edward y yo nos tuvimos que ir de la cafetería, siempre que tratábamos de entablar una conversación terminábamos hablando solos.
Pero aun así, el humor y la mirada que siempre tenían los cuatro eran irremplazables.
Las cosas entre edward y yo seguían mas o menos igual que antes de lo ocurrido con mike, después de aquel día el pobre ya no volvió a preguntarme nada. Se podría decir que las cosas ahora estaban bien, aunque en las dos semanas que pasaron tuvimos otras dos peleas, a consecuencia de la proposición de otros dos chicos, uno de ellos termino llorando después de todo el sermón que edward le había dado y el otro pobre chico termino con un brazo roto y un ojo morado por intentar tomarme de la cintura, esa ultima vez no le hable por casi toda la semana, pero después de que me invitara a su departamento y me cocinara como forma de disculpa, no me pude resistir y lo perdone.
Que puedo decir ¡el hombre cocina genial!
En fin, me encontraba aburrida y distraída en clase de geología, me inquietaba saber que era lo que el director nos diría. Se suponía que todos los alumnos de segundo y tercer grado teníamos que reunirnos en el auditorio para recibir una noticia sumamente importante, por lo general siempre eran conferencias sobre el consumo de alcohol y del cigarro, pero parecía que hoy se trataba de algo muy diferente.
Mientras caminaba por el pasillo, pensaba en las posibles razones de la reunión, pero ninguna tenia sentido. Suspire pesadamente mientras abría la puerta del auditorio. La mitad de los estudiantes ya se encontraban sentados, bufe ¡como encontraría a los muchachos en semejante multitud!
—¡Bellaaaaaaa! – claro, como no lo pensé antes – aquí estamos – la mejor forma es gritar como loca.
Recibí varias miradas, gracias al recibimiento de alice. Demasiada atención, ¡la odiaba!
Me dirigí hacia donde se encontraban todos, al parecer yo era la única que faltaba.
—Gracias por el recibimiento alice – dije irónicamente y recibí una mueca de su parte.
—Que tal geología – pregunto edward
—Aburrida – dije pesadamente, mientras tomaba mi lugar al final de la fila, a un lado de edward
—O vamos, saber la temperatura del centro de la tierra es muy divertido - dijo con tono burlón
—Si claro… y que tal filosofía ¿he? – pregunte juguetonamente. Edward se tenso, incomodo - ¿Qué? – pregunte tratando de reprimir una sonrisa.
—¡Me tiene arto!, no me deja en paz, creo que no entendió lo de "no eres tu, soy yo" – dijo molesto
Yo no pude aguantar más y rompí a reír. Desde hacia tiempo Tanya, la mas reciente de sus conquistas y también su mas reciente exnovia, venia rogándole que volviera con ella.
—Oh pobre chica y ahora que hizo – pregunte tratando de detener la risa
—Se puso a recitarme versos de Adolfo Bécquer – dijo frustrado – hasta se hincó y todo – yo no pude detener la risa que comenzaba a salir de nuevo, el se recargo un su asiento y se presiono el puente de la nariz.
—Tendrías que aprender a seleccionar mejor tus conquistas sabes – no podía detener la risa, se sentó en seco y se estiro.
—Creo que esta vez, escogí bien – me susurro en el oído, bien, eso no era divertido, mi corazón comenzó su acelerada y ahora normal carrera. Edward sonrió satisfactoriamente y se acomodo en su lugar. Iba a decir algo pero un profesor comenzó a hablar así que tuve que guardármelo.
—Bien, como saben se acercan los últimos meses, así que hemos decidido aplicarles un gran trabajo final – dijo, recibiendo varios aullidos en protesta.
—Si, si bueno les explico – dijo, ignorando por completo las protestas – será una excursión a una reserva natural protegida, cerca de Seattle – ¡bosque! NO, mi peor enemigo, bosque y yo no congeniamos, siempre salgo perdiendo yo.
Escuche un bufido y gire mi vista, para ver a edward acomodarse en su asiento listo para domar una siesta. Volví los ojos, siempre hacia lo mismo en todas las asambleas. Estaba lista a seguir escuchando, cuando sentí como un brazo envolvía mis hombros y como una cabeza se recostaba en mi hombro.
—Mucho más cómodo – susurro edward.
Me tense, pero concentre toda mi intención al profesor que intentaba hacerse escuchar entre tanto chiflido.
—Consistirá en 4 días y 3 noches en las cabañas que ahí nos prestaran. Al ser el trabajo final, todos y repito todos están obligados de asistir a dicha excursión. Recibirán las hojas de permiso que tendrán que firmar sus padres – lastima mi madre no se encuentra en la ciudad – al salir del auditorio, los cuales deberán ser entregados mañana mismo, ya que partiremos el jueves por la tarde – aclaro su garganta en señal de que todavía no terminaba – el equipaje que lleven tendrá que ser especialmente deportivo, solo podrán llevar una maleta con lo indispensable – termino recibiendo un grito por parte de alice, claramente descontenta con lo ultimo.
—Bueno, si no tienen mas dudas, pueden retirarse… no olviden entregar sus permisos mañana, el trabajo vale el 60% de su calificación final para ambos grados – ¿60%? Genial tendría que repetir el año
Tal y como había dicho el profesor, en las afueras se encontraban dos secretarias entregando los permisos.
—Adelántense chicos, tengo que preguntar algo – todos menos edward asistieron, me acerque a una de las secretaria.
—humm… disculpe, yo tengo un problema… mi madre no se encuentra en la ciudad – dije con un falso tono de angustia.
—No te preocupes querida… eres Isabella Swan ¿verdad? – dijo dulcemente
—Si – dije confundida
—Tu madre antes de irse, dejo tu permiso firmado –
—Oh, bueno… que alivio, gracias – aaaa mi linda y amorosa madre "nótese el sarcasmo".
—Espera, me pidió que te diera esto – me tendió una hoja de papel doblada a la mitad
—Gracias – la tome y me dirigí hacia donde me esperaba edward. Abrí la hoja.
Bella, se lo que estarás pensando en estos momento, pero que querías que hiciera ¡vale el 60%! No querrás repetir o ¿si? Claro que no. Tranquila hija te ira bien.
Te quiero, no lo olvides.
P.D. Confió en que edward cuidara bien de ti.
Volví los ojos en la última frase y cuando llegue, edward comenzó a reírse a lágrima tendida.
—Ya lo sabias verdad – dije enojada, mientras le daba un buen pisotón
—¡Hay!, oye eso duele – dijo con falso dolor
—¿Por que no me dijiste nada?– dije ignorando lo último que dijo
—Rene me lo hiso prometérselo, como crees que rompería mi palabra – bufe, ridículo sentido de caballerosidad – o vamos será divertido –
—Aja – dije frustrada. Comencé a marchar gruñendo en lo bajo hacia el estacionamiento, con edward siguiéndome por detrás, todavía riendo estrepitosamente.
Divertido, ¡si claro!
