DECLARACION: los personajes no me pertenecen son propiedad de stephanie meyer, BLA BLA, ya saben lo que quiero decir

¡A acampar!

BPOV

Mis ojos me ardían, me había acostado muy tarde acomodando mi mochila, cabe señalar que yo no había hacho todo el trabajo, alice muy amablemente – nótese el sarcasmo – se ofreció a seleccionar cada prenda que debía llevar, claro que como mi guardarropa no tenia suficiente tipo deportivo fue necesario hacerle una visita al centro comercial mas cercano a forks, para suerte de las vendedoras probablemente no seria necesario que mantuvieran sus tiendas abiertas por algún tiempo.

Después de darme una ducha caliente que sirvió para despertarme por completo, tome el conjunto que alice me había ordenado que llevase, si ordenado, por que la forma en que me lo dijo no puede ser llamada de otra forma. Baje a la cocina y me serví un sencillo plato de cereal.

Llamaron a la puerta y me dispuse a abrirla, ni siquiera me detuve a observar quien era, solo una persona se presentaría a las 5 de la mañana.

—Bien, ¿ya estas lista? –

—Pues creo que si, solo termino de guardar unas cosas y ya – mi voz sonaba desanimada, realmente el baño me había despertado pero eso no quitaba que todavía me sentía cansada.

Subí a mi habitación seguida de edward y me dispuse a guardar lo ultimo que me faltaba – mi cepillo de dientes, el famoso gel anti-mosquitos que amablemente rene había dejado para mi – una vez cerrada finalmente la mochila, Edward la tomo y se la hecho al hombro.

Ante el silencio que envolvía a la madrugada, el sonido de mi celular timbrando provoco que brincara del susto.

—¿Hola? – pregunte extrañada

Bella, hola soy Jacob

—¡Oh! Hola Jacob… no te ofendas pero por que me llamas a estas horas –

No te desperté o ¿si? – Pregunto preocupado – tengo entendido que hoy tenias un viaje por parte de la escuela, y que partirían muy temprano y como se que no les permitirán llevar sus celulares, pues quería alcanzarte y despedirme

—Valla, muy generoso de tu parte – me extraño que estuviera tan al tanto del viaje, pero forks es muy pequeño las noticias corren…

Bueno… no te entretendré mas, solo quería decir "adiós" – solté una risita por el tono que había usado

—Bueno, gracias –

Cuídate – y con esto colgó

—Y bien, quien era ese ¿he? – Comenzó a toser disimuladamente – ¿es el mismo chiquillo que estaba aquí cuando vine a recogerte verdad? – escupió las palabras, como si fueran el mas agrio de los venenos – Jacob ¿no es así? – su rostro se tenso con el simple hecho de pronunciar el nombre, yo solo pude sacar una carcajada – ¿que es lo gracioso?

"tu reacción" pensé

—Nada, es solo que pensé que nunca lo preguntarías – trataba de controlar mi risa, pero cada vez me era más difícil – como pareció que no se llevaron muy bien cuando se conocieron…

—¿Quien es? – pregunto tajante

—Es hijo de uno de los amigos de charlie, lo conocí en una de las vacaciones que pase con el cuando era pequeña, al parecer vino a visitar a un familiar y se entero de que vivía aquí, así que decidió visitarme – conteste un poco mas calmada, en cambio Edward parecía que cada vez perdía mas los estribos

—humm… muy atento el amiguito ¿no?, llamarte a estas horas… - dijo bastante tenso

—El solo quería despedirse – bufo, la situación estaba tomando un rumbo riesgoso, así que trate de relajar el ambiente – a no ser… que estés celoso, no lo estas o ¿si? – mis palabras parecieron dar en algún lugar y el se tenso todavía mas

—¡Claro que no! – Soltó de repente – que no bella, ¿Que haces? – comencé a acercarme a el, lenta y sigilosamente

—Acercarme…por que ¿te molesta? – trago saliva

—No, se manejar bastante bien las distancias cortas – contesto, ahora con más seguridad

—¿Enserio? – Susurre – ¿Que tan cortas?

—Bella… - susurro y trago saliva de nuevo – estas demasiado cerca

—Pero… si dijiste que controlabas las distancias cortas – conteste con un puchero

Comenzó a sudar y yo continué acercándome a el. Por una vez me gusto tener el control. Mi corazón bombardeaba muy rápido de lo cerca que sentía su respiración, pero no me importaba, me gustaba las reacciones que podía provocar en el.

Y me gustaba demasiado.

Justo cuando me hallaba frente a el, me alce en la punta de mis pies, pase mis brazos por su cuello – note como su cuerpo comenzaba a relajarse – y acerque mi rostro al suyo. Pase mis manos por su cabello y deposite un castro beso en su mejilla, el brinco de la sorpresa y se volvió a tensar.

—No te enojes, es solo un amigo que tenia mucho tiempo sin ver – susurre en su oído y volví a depositar un beso esta vez en su frente. Edward pareció relajarse, pero antes de que pudiera soltarme y ponerme bien de pie, el me tome brazos –tipo nupcial – y me saco de la casa. Ni siquiera me dio tiempo de protestar antes de que me depositara suavemente en el asiento del copiloto de su volvo.

—Pero… tengo que cerrar mi casa – me defendí, levantando las llaves a su rostro en señal de mi argumento – ¡Oye! – Me las quito, no sin antes dedicarme una de sus famosas sonrisas – esas que ponían a suspirar y tirar la baba de las alumnas de la escuela-.

—Yo lo haré – contesto y se dirigió a mi casa

Me hormigueaba todo el cuerpo, apenas caía en la cuenta de lo que acababa de hacer, se había sentido tan bien tener el control… pero había algo que me molestaba. No era la primera vez que actuaba así con el, pero era la primera vez que lo había disfrutado de sobremanera y me refiero a disfrutarlo enserio.

Mi pulso comenzó a tomar su fuerza normal y ¡que bueno! Por que edward no tardaba en regresar y por ningún motivo debía verme así.

Tal y como supuse Edward regreso a los dos minutos, a diferencia de hace unos momentos ahora parecía que trataba de luchar con la sonrisa que buscaba hacerse presente en su rostro. Me tendió mis llaves y después de tomarlas me le quede viendo mientras se acomodaba en su lugar.

—¿Ya no estas enojado? – pregunte

—No lo estaba –

—Bueno… pero no piensas hacerle nada a Jacob ¿no? – soltó un carcajada con respuesta

—Sus huesos se mantendrán en su lugar, si es lo que te preocupa – contesto con un extraño humor. Aunque me sorprendía su nueva actitud no pude evitar sonreír ante su respuesta.

—Ahora… ¿estas lista? – asentí

—Bien, ya hemos perdido demasiado tiempo, alice probablemente nos mate – rió

—Y crees que podamos con ella – conteste con falsa preocupación

—Bueno… es bastante pequeña, creo que nos la podremos arreglar para defendernos – yo no pude mas que sonreír ante su comentario. Encendió su coche y partimos rumbo a la escuela.

Cuando llegamos al estacionamiento, alice y los demás ya nos esperaban ahí.

—Donde se habían metido ¿ha? – insinuó emmet

—Lo siento fue mi culpa… ¿de que nos perdidos? – pregunte

—En realidad de nada, tienen que dejar sus maletas en aquel montón – contesto alice, señalando varias mochilas arrumbadas cerca de lo que supuse seria nuestro transporte – en 15 minutos tenemos que abordar los camiones.

Edward tomo mi mochila y la suya y las llevo a donde alice le había indicado.

—Bella podemos hablar un momento – dijo mientras me jalaba hacia un lugar apartado de los demás.

—¿Que sucede?… alice esta todo ¿bien?... por que estas tan nerviosa, Alice ¡dilo de una vez! me estas preocupando –

—No es nada malo no te preocupes –

—Entonces por que no lo dices y ya –

—Bueno… veras, se que te pedí que te sentaras conmigo durante el recorrido pero… -

—Ya no quieres que sea yo quien te acompañe, alice relájate no te pongas así… ¿ya se lo pediste? No me veas así… ¡vamos! No soy ciega, que dijo jasper – se le ilumino por completo el rostro – bueno me alegro, descuida puedo sentarme en otro lugar – se arrojo a mis brazos y me envolvió en un abrazo bastante fuerte.

—¡Hay bella sabes cuanto te quiero! – dijo eufórica

—Si, me lo has dicho antes pero es lindo que lo digas -

—¡Escuchen bien todos, es momento de que aborden los transportes! – se oyó al mismo maestro que nos había anunciado le supuesto viaje. Apenas termino de hablar una avalancha de alumnos se formo en las puertas de los cuatro autobuses que rodeaban el estacionamiento, con un rápido "adiós" los demás se despidieron dejándome sola. Busque con la mirada a Edward pero no lo veía, lo mas probable es que ya hubiera subido a alguno de lo transportes. Desde donde me hallaba alcance a ver como un grupo de alumnas de primer grado se reunían y entre gritos y aullidos señalaban uno de los autobuses.

Dirigí mi mirada hacia aquel lugar y divise la silueta de Edward tomando uno de los asientos, el grupo de adolescentes que se hallaban gritando comenzaron a correr hacia su dirección. Pero yo me hallaba mas cerca que ellas, así que en un rápido movimiento logre subir antes de que se apretujaran en la puerta.

Grite en señal de victoria, pero pronto me arrepentí de mi acto de adrenalina, recibí todo la atención, mi rostro se tiño completamente y yo casi corrí a esconderme.

—Que linda forma de hacerse notar – dijo acompañado de una carcajada

—Ja ja – dije sarcásticamente mientras me sentaba enseguida de el – fue culpa de tus admiradoras – eso le hizo reír todavía mas

—¡Pongan atención! –

—¡Hay no! Por favor que ese no valla a ser nuestro tutor – dije frustrada

—Pobre maestro Wilson, se nota que no lo quieres mucho – se burlo

—¡Quererlo! Es un cerdo – dije a un tono que solo Edward podría escuchar – se la pasa viéndole las piernas a las alumnas y el muy cínico no pierde oportunidad de insinuársele a alguna en cuanto tiene la oportunidad.

—¡A CALLAR! – Grito – escuchen bien, como estrategia de la escuela cada autobús se dirigirá a distintas zonas boscosas así que espero que todos en este se lleven bien, ¡A callar he dicho! No es algo que yo halla decidido así que si se quieren quejar se lo guardan para otro momento – dijo al recibir cientas de palabras en desacuerdo, y como no estarlo eso significaba que emmet, alice, rosalie y jasper estaría en quien sabe donde y no en el mismo campamento que nosotros… - además no tienen por que quejarse, les ha tocado frente al lago – dijo apaciguando un poco a la muchedumbre – espero que les agrade la persona con la cual se sentaron pues será con la cual compartirán cabaña – una ridícula sonrisa burlona se formo en su rostro

—¡Pero si hay chicos y chicas sentados juntos! – se quejo una de las presentes

—¿Y? ¿Tiene algún problema con eso señorita?... ¿no? Cuanto me alegro, ahora siéntense bien todos y manténganse callados, el recorrido serán aproximadamente de tres horas –

—No te lo dije, es un cerdo – se rió

—No será que te preocupa estar en una caballa a solas conmigo – insinuó al mismo tiempo en que alzaba una ceja

—No – negué – al igual que tú, se manejar bastante bien las distancia cortas y los lugares cerrados entran en esa categoría… ahora calla que no pude dormir anoche y estoy muy cansada

—Creí que te sentarías con alice –

—Yo también pero los planes cambiaron – dije mas dormida que despierta

El asiento era bastante incomodo y sin buscarlo mi cabeza resbalo hasta el hombro de Edward, mis ojos estaban apunto de cerrarse pero antes de que lo hicieran pude sentir como dos manos – bastantes tibias por cierto – sujetaban mi cara y la depositaban en un lugar mucho mas cómodo, supuse – por la posición de mi cuerpo – que era el regazo de edward.

Y así, mucho mas cómoda de lo que quería admitir, me entregue a los brazos de Morfeo.