DECLARACION: los personajes no me pertenecen son propiedad de stephanie meyer, BLA BLA, ya saben lo que quiero decir
Chico nuevo
BPOV (no estoy segura de tener que especificarlo pero bueno…)
—¡Reúnanse chicos! Bien, ya que están todos aquí, quiero presentarles a un nuevo compañero – el molesto profesor se hallaba parado frente a una vieja fuente que parecía tener años sin una gota de agua.
—¿Nuevo compañero? –
—¿Qué parte es la que no entendieron? Este chico parado aquí es ahora su nuevo compañero, ¿Cómo dijiste que es tu nombre chiquillo? –
—James –
—Bien, bueno desde ahora el se integrara al grupo… ¿Qué quieres niña? –
—Bueno… me preguntaba, ¿Como es que alguien puede ingresar justo a mitad del año? –
—A mi padre lo transfirieron aquí – la chica enrojeció por completo
—¿Qué? ¿Todas sus dudas han sido resueltas? ¿No? Que lastima, ahora tomen todas sus cosas, en esa tabla que ven ahí se encuentra el numero de cabaña que se les asigno –
Una revuelta de muchedumbre se formo alrededor del chico nuevo. Infinidad de preguntas se comenzaron a escuchar provenientes mayoritariamente de todas las chicas que fascinadas se encontraban escuchando al muchacho.
—Llevare nuestras cosas a la caballa – me sorprendió un poco el que Edward se hallaba detrás de mi
—¿Era enserio lo que dijo el viejo ese? -
—Así parece – dijo con desgana, fruncí el ceño y lo observe detenidamente, el me sujeto la mirada solo por unos momentos antes de negar con la cabeza y darse la vuelta en dirección a las mochilas.
Un hormigueo recorrió mis labios de nuevo y yo todavía no me podía explicar por que. Luego de despertar mis labios se sentía tibios y levemente mojados, mis mejillas estaban sonrojadas y en una parte de mí de la cual era no era muy conciente me sentía enteramente feliz. Pero no tenia idea del motivo.
Y algo mucho más importante era Edward.
Se había comportado muy extraño conmigo, lo sentía distante como si estuviera evitándome. Un pánico me en volvió, ¡Tal vez había dicho algo entre sueños que lo había molestado!... no, si eso fuera el me lo hubiera dicho desde el principio. Tal vez se había dado cuenta de que extrañaría a sus hermanos… no, Edward no es del tipo que haría eso. Pero entonces que era.
Comencé a caminar hacia el lago que se encontraba cerca de nosotros, no era muy grande pero la forma en que los rayos del sol rebotaban contra sus aguas logrando darle una luz casi celestial lo hacia un muy hermoso paisaje. Cerca de la orilla un poco apartado de las cabañas había lo que supuse era una terraza, estaba un poco abandonada los lazos de colores y los ramos de flores marchitas regados sobre el piso me hacían pensar que en el pasado la usaban para alguna clase de fiesta o evento.
—¿Bastante triste no crees? – salte del susto – lo siento no pretendía asustarte
No, no, estoy bien no te preocupes…. James ¿verdad? – Asistió – y no, no lo creo
¿Disculpa? –
Dijiste "bastante triste" y yo no lo creo –
A ¿no? –
No, creo que cada lugar tiene su propio encanto y el hecho de que esa terraza sea antigua le da lo suyo al lago –
Humm, supongo que tienes razón… -
Bella – le dije
¿Bella? Enserio valla que fácil – dijo, pero me pareció que lo había dicho más para el que para mi
¿Disculpa? -
¿He? – Al parecer lo había sacado de sus pensamientos – y dime bella ¿Alguna vez habías venido aquí antes?
No, esta es mi primera vez – aclare – oye, puedo preguntarte ¿Por qué estas aquí? Ya se que a tu padre lo transfirieron pero… no te ofendas pero pareces mayor para estar en este grado –
He… bueno, por los diferentes trabajos que ha tenido mi padre, yo he perdido un par de años –
Oh, valla lamento si te incomode –
No para nada – se inclino un poco y una cosa cuadrada se callo de su mochila, me incline para levantarlo
¿Te gusta leer? – pregunte sorprendida
Si… bueno, es una buena forma de pasar el tiempo –
Si lo es ¡valla! Orgullo y prejuicio que buen libro –
Valla que lo es, es una de mis favoritos –
También para mí –
Paso un rato en el que descubrí que teníamos varias cosas en común, me sorprendía un poco encontrar a un chico al que le gustase la lectura, había disfrutado la platica pero no podía quitarme de la cabeza las expresiones de Edward y su comportamiento hacia mi. Así que me disculpe y me marche.
No había caminado mucho antes de que un brazo me tomara fuertemente por las muñecas y me acorralara contra un árbol.
¡Que demonios crees que haces! –
Yo te iba a preguntar lo mismo, edward suéltame –
No – dijo firmemente, estaba tenso y sus ojos ardían con coraje.
Edward me duele, ¡suéltame! – su agarre se aflojo pero no me soltó, tomo mi otra mano y las coloco a cada costado de mi cabeza, seguía igual de firme pero ya no dolía.
No me contéstate -
No estaba haciendo nada –
Un poco más y ese idiota se te va enzima – estaba gruñendo
¿Que estabas haciendo? ¿Espiándonos? además de que hablas solo estábamos hablando –
Hablar era lo último que me pareció que hacían –
¡¿Qué estas insinuando? -
Nada, solo estoy diciendo lo que vi – su voz era áspera y llena de rabia
Tu eres el idiota, yo no estaba haciendo nada ¿Quién me crees? – sin que pudiera hacer nada las lagrimas comenzaron a salir por montones. Yo estaba preocupada por el mientras el se hace no se que ideas sobre mi en la cabeza — ¡suéltame! – Pareció sorprenderse por mi reacción y me soltó – ¡eres un idiota Cullen! – tan pronto estuve fuera de su agarre corrí sin ninguna dirección
Las lágrimas poco a poco habían cesado y comencé a pensar coherentemente. Yo entendía que edward tratara de protegerme, por eso yo soportaba cada una de sus escenas pero todo tenía un límite. Jamás me había hablado de esa manera, nunca me había lastimado ni siquiera gritado. No entendía su comportamiento y no lo aceptaba. Siempre lo disculpaba al primer momento pero esta no seria una de esas veces.
Recostada en un árbol, lo último que vi fue sombra de alguien acercándose lentamente, con delicadeza un par de brazos helados me tomo en brazos y comenzó a caminar. El perfume conocido me llego de golpe y aunque estaba todavía muy enojada no dije nada, cerré mis ojos y deje que me llevase.
Desperté muy temprano gracias a una molesta corneta que supuse serviría para despertar a todos los estudiantes. Todavía traía la ropa que había usado ayer. Nerviosa recorrí con la vista todo el lugar. Estaba sola. La cama de Edward que se encontraba justo a un costado de la mía, estaba hecha y sobre ella había una nota.
Todos los estudiantes deben de presentarse a las 10:00 frente a la fuente. Los baños de las mujeres se hallan del lado este y los de los hombres del lado sur. No quiero ningún retraso.
Lo más probable es que Edward se halla levantado temprano… me regañe a mi misma por pensar en el. No lo merecía. Mi enfado ya había cesado, pero si pensaba que por que anoche me trajo hasta aca cargando las cosas se arreglarían, estaba muy equivocado.
Tomo otro cambio de ropa y mis cosas personales y me dirigí a los baños de mujeres, los cuales estaban llenos, afuera había una larga fila esperando su turno. Ahora entendía por que edward se había levantado temprano.
Mientras hacia fila, divise a edward caminar – recién bañado – en dirección asía el bosque. La curiosidad me lleno y estuve tentada a preguntarle a donde iba, pero antes de que diera un paso, las imágenes de la noche anterior me hicieron detenerme y quedarme justo en el mismo lugar mientras veía como el se adentraba en el bosque.
