Huyy, por fin he logrado subirlo espero les guste mucho

DECLARACION: Los personajes no me pertenecen la historia si.


La peor mejor noche.

Gracias a Ángela las lagrimas habían cesado, no dijo nada solo mantuvo sus manos unidas a las mías y dejo que me desahogara, espero pacientemente a que me calmara.

— ¿Quieres decirme que ha pasado? —Negué tímidamente. No podía decirle que estaba enamorada de mi mejor amigo y que el me había besado pero que aquello significaba mucho mas para mi que para el. —Esta bien, ¿Quieres dormir aquí? —la noche era fresca y sentadas en el pórtico de la cabaña nos permitía disfrutar de la imagen del lago por la noche. Yo estaba sentada dándole la espalda a la cabaña que compartía con edward, no me atrevía siquiera a voltear.

—¡Oh Dios Mió! — Ángela y yo saltamos del susto —¡Ayúdenme! — Ese grito yo ya lo había escuchado antes — ¡Edward! ¡Dios! ¡Edward!

Mi alma abandono mi cuerpo y todo lo olvide, mis inseguridades, mis miedos, mi propio dolor. Ahora lo único importante era el. Corrí seguida por Ángela y la chica que compartía cabaña con ella, rápidamente adormilados chicos comenzaron a salir de sus cabañas.

Cuando llegue mi vista fue directamente hacia su cama pero no estaba, al contrario estaba al pie de la mía sujetado torpemente por Lauren. No lo pensé dos veces y con poca delicadeza la aparte de su cuerpo y me aferre al de Edward.

—¡Edward Que te pasa! —Estaba inconsciente, su pulso estaba agitado y respiraba con dificultad. Rápidamente la pequeña cabaña se lleno de alumnos, las mujeres soltaban gritos ahogados y los hombres solo mantenían la mirada preocupada.

—¡Déjenme pasar, háganse a un lado! —Con dificultad el profesor Wilson se abrió paso entre la muchedumbre y llego apurado hasta nosotros.

—¿Qué ha sucedido? Señorita Swan ¿Qué le ha pasado al señor Cullen?

—No lo se —Dije, mientras sentía como comenzaba a formarse un nudo en mi garganta

—¿Cómo que no lo sabe? Bueno… ya hablaremos de eso —Ni siquiera me preocupo lo que a mi me pudiera pasar — ¡Ustedes dos! Ayúdenme a llevarlo con la enfermera —Los alumnos que habían sido señalados se apresuraron a tomar a Edward en brazos, muy a mi pesar lo solté sintiendo de inmediato un enorme vació.

—¡Una araña! —El grito agudo de una de las chicas que estaban reunidas retumbo por todo el lugar, provocando que de inmediato el revuelo comenzara. Todos comenzaron a correr lejos de ahí como si un león los siguiera excepto algunos cuantos valientes que trataban de capturar a la famosa araña.

A pesar del terror que me provocaba tal arácnido, eso era, en ese momento lo último que me preocupaba. El maestro Wilson tuvo que detenerse a calmar a todas las alumnas que gritaban y a ayudarles a capturar a la araña que tanto había causado. Maldeci mentalmente ¡Eso no importaba en este momento!

—Lévenlo con la enfermera ¡Ahora! —Grite frenéticamente, me vieron con miedo y como pudieron comenzaron a moverse.

—Bella, bella cálmate —Escuchaba demasiado lejos la voz de Ángela — Anda vamos —tomo mi mano y yo le agradecí silenciosamente pues sentía que en cualquier momento caería.

La cabaña donde se hospedaba la enfermera no estaba muy lejos de la nuestra, seguí muy de cerca a los alumnos que llevaban a edward en brazos.

— ¿Qué le ha pasado? —Pregunto —Recuéstenlo ahí —señalo una pequeña camilla en la esquina de la habitación.

—Parece ser que una araña le ha mordido—Dijo uno de los alumnos que lo habían llevado.

—¿Qué tipo de araña? Necesito saber para buscar el antídoto del veneno —Dijo al ver la expresión de confusión de todos

—Es esta, no se de que tipo sea ¿La conoce? —dijo el profesor mientras entraba, mostrándole el frasco.

—Humm… si, creo que ya se cual es —Abrió gran maletín y saco un frasco pequeño transparente y una aguja. Los dos alumnos tragaron saliva y Ángela apretó su agarre, la enfermera se dio cuenta — Salgan un momento por favor —rápidamente salieron pero yo no me moví.

—Señorita Swan tiene que salir, tiene que darme explicaciones —Le dirigí una mirada envenenada pero obedecí.

—Como es que no ha estado con el señor Cullen cuando paso todo esto — Sentí como un golpe en el estomago — ¿Dónde estaba?

—Salí a caminar un momento

—¿A caminar? Pero si sabe perfectamente que después de las 10 esta prohibido estar fuera de sus cabañas

—Lo siento —Susurre débilmente, con la cabeza agachada

—Pues debería, si no hubiera sido por su compañera tal vez hubiéramos llegado tarde ¡Y todo por que usted no estaba donde tenia que estar! —Tenía razón, era mi culpa, yo no iba a regresar…. Si Lauren no hubiera ido…. Tal vez edward ahora…

Dolía, dolía horriblemente solo imaginarlo.

La enfermera salio a los pocos minutos, su rostro estaba sereno, me permití pensar que ahora el estaba bien.

—Afortunadamente le he aplicado el antídoto a tiempo, esta bien ahora pero debe descansar — Sentí como el aire volvía a mis pulmones —la araña que le mordió no era tan peligrosa pero… es extraño que esa especie este por estos alrededores —Volvió la vista hacia el maestro —Tal vez sea buena idea avisar a los guarda bosques

—Si, iré a hablar con ellos por la mañana, bueno vallan ya todos a dormir ¡Vamos! ¡Vamos!

—Disculpen quien de ustedes es la señorita Isabella —dijo dirigiéndose a mi y a Ángela

—Soy yo

—El alumno quiere verla

La seguí hacia dentro con todo el cuerpo temblándome, apenas cruce la puerta me encontré con sus ojos que tenían una mezcla de alivio y felicidad. Corrí y lo abrasé como si nunca lo hubiera hecho, torpe y desesperadamente. La enfermera nos dejo solos.

—Tranquila, cálmate —Ni siquiera sentí las lagrimas salir, solo cuando las gotas de agua cayeron fue que me di cuenta

—¡¿Estas bien?

—Si —Me aparto un poco y con una de sus manos tomo mi mentón para alzar mi rostro —No llores —comenzó a limpiar mis lagrimas con sus dedos.

—¡Estaba tan preocupada!

—Lo se, discúlpame, no quise preocu…

—No lo digas, soy yo la que debe pedirte perdón —Lo interrumpí —No estaba contigo, y si Lauren no te hubiera visto…. —Mas lagrimas salieron de solo imaginarlo

—No pudiste saberlo, vamos Bella deja de llorar sabes que no soporto verte así — Trate de calmarme —Además he estado en peores situaciones recuerdas en segundo grado, termine con un brazo roto y un esguilse en mi rodilla —Y como olvidarlo fue la primera pelea de Edward y todo por que un tonto niño había pegado un chicle en mi cabello, la cosa no se hubiera puesto tan tal si aquel niño no hubiera sido un cobarde y no le hubiera hablado a su hermano con el triple de tamaño y edad de Edward, pero eso no lo detuvo. Claro que no.

—Lo recuerdo, tuve que cortar casi todo mi cabello por ese estupido chicle.

—Oh pero te veías tan adorable con tu cabello corto —Susurro en mi oído y yo me sonroje por completo.

—Tonto —Dije golpeando un poco su hombro

—¡Auch¡

—Lo siento, lo siento ¿Te lastime?

—Cálmate bella solo bromeaba… anda ven aquí —De nuevo me enredo entre sus brazos, llenándome de seguridad. Deseaba estar así por mucho más tiempo.

Se escucho un carraspeo cercano —Lamento interrumpir pero señorita Swan usted se tiene que retirar —Dios como odiaba a ese hombre —A donde va señor Cullen —Dijo mientras Edward intentaba ponerse en pie.

—A mi cabaña —Dijo en tono molesto

—No es necesario usted puede quedarse aquí, lo mejor es que no se esfuerce demasiado —Dijo estaba vez la enfermera mientras entraba

—Pero yo quiero dormir en mi cama —contesto exasperado

—Señor Cullen no me de mas problemas

—He dicho que dormiré en mi cabaña, así que si me disculpa me retiro — Se giro hacia la enfermera — Muchas gracias —dijo en tono mas amable —Vamonos bella —Asentí

—Muchas gracias —repetí a la enfermera y seguí a edward

Sus pasos eran acompasados y se veía débil. Corrí y pase mi brazo por su cintura para ayudarle, el se giro hacia mi y me sonrió.

—Sabes al final ha sido bueno que nos peleáramos —Me tense

—¿P-por que lo dices?

—Pues por que cuando me mordió la araña yo estaba sobre tu cama —dijo evitando mi mirada —Si no te hubieras ido talvez a ti te pudo haber mordido

—Ha —Fue lo mas inteligente que salio de mis labios.

Lo que quedo de camino, fue silencioso y un poco incomodo. Pero a pesar de todo estaba muy feliz de que edward estuviera bien, así que el ambiente rápidamente se relajo.

—Listo hemos llegado —Dije mientras lo ayudaba a acostarse en su cama.

Justo cuanto iba a retirar mi brazo de su cintura, el lo tomo de nuevo y me jalo hacia el, de tal modo que caí sobre el.

—¡Estas loco!, te puedes lastimar — Mi voz se escuchaba desesperada pero no era solo por miedo a lastimarlo, no quería que se diera cuenta de la velocidad con la que mi corazón palpitaba.

Rodó los ojos —Bella fue una mordida de araña, no es como si me hubiera roto algún hueso —De pronto su mirada cambio por una muy seria —Duerme conmigo —La sangre abandono mi rostro y el lo noto — No me malinterpretes, me refiero a que duermas aquí conmigo —Dijo mientras palpaba un espacio libre en su cama.

¿Qué hago?

No puedo, el lo notara, se dará cuenta. Mi corazón me delatara. No puedo hacerlo.

Pero quiero.

—Por favor —dijo con una mala interpretación del puchero "Te lo estoy rogando" que hacia su pequeña hermana.

—Esta bien —Me dio miedo como mi corazón se lo agradecía a mi cabeza —Iré a cambiarme ya regreso

Corrí hacia los seguros baños de mujeres. Cambie mi ropa por mi pijama, un conjunto blanco rallado de pantalón corto y blusa de manga larga, simple pero bonito (ver imagen en mi perfil). Moje mi rostro antes de regresar.

Todo mi cuerpo temblaba, estaba terriblemente nerviosa. Entre y perdí el aliento al verlo ya vistiendo su pijama, ya lo había visto antes pero ahora, lo veía realmente. La camiseta era del tamaño correcto y se amoldaba en los lugares correctos, sus pantaloncillos dejaban ver sus muy fornidas piernas y el negro del conjunto resaltaba perfectamente con su pálida piel. (Ver imagen en mi perfil)

Me ruborice por completo cuando me di cuenta de que el me miraba también fijamente, tambaleándome me acerque a su cama y sin verlo a los ojos me acosté junto a el. Podía sentir perfectamente el calor de su cuerpo y su respiración golpeaba en mi cuello.

—Gracias Bella —susurro y me sorprendió cuando paso su brazo por encima de mi cintura y enterró su cabeza en mi cuello. Tuve que respiran demasiadas veces para calmar un poco el galopar de mi corazón, con suerte edward lo confundiría con preocupación.

Cuarenta y cinco minutos después todavía no podía dormirme. Edward estaba como si nada durmiendo placidamente, lo envidiaba tanto. Yo ni siquiera había podido moverme por miedo a despertarlo, tenia que hacer algo, pensar en otra cosa, lo que fuera. Pero era imposible lo único que cruzaba por mi cabeza era el aliento de edward en mi nuca, sus fuertes brazos rodeándome, el latir de su corazón suave y saludable, su calor unido al mió…. ¡Para! Esto no ayuda.

Con cuidado y delicadamente comencé a girarme. Con mucha suavidad cuidando de no moverlo mucho, tome su brazo y lo alce para que no notara que me movía, justo cuando iba a terminar de acomodarme me di cuenta de mi terrible error. Ahora lo único que me separaba de el, era un par de escasos centímetros, su aliento me golpeaba directo en el rostro y sus labios… sus labios estaban tan cerca. Tan cerca.

No puedo. No debo. No, no, no, decía mi cabeza.

Pero mi corazón no escuchaba razones y por mucho que tal vez me arrepienta después, no me iba a detener. Con la misma suavidad con la que me moví de lugar comencé a cortar la distancia y con mucho tacto uní nuestros labios.

Si pudiese tener el tiempo lo haría en ese momento, solo duro dos segundos pero habían sido la gloria, el rostro me ardía, la cabeza me daba vueltas, mi cuerpo entero se había erizado y mi corazón estaba haciendo una fiesta en mi pecho.

Esta noche había sido la peor y mejor hasta ahora en mi vida.

El continuaba dormido con una leve sonrisa en su rostro, lo que hacia que mi sonrojo aumentara. Ahora sentía que podía dormir placidamente sin que nada me molestara, dicen que si no puedes con el enemigo únetele y eso haría yo. Tome su brazo y lo coloque justo donde estaba antes, cerré mis ojos y con las mejillas sonrojadas y una tonta sonrisa en mi cara, caí en un suave y profundo sueño.

Toc toc

Humm… estaba tan cómoda.

Toc toc

Tenía que levantarme, edward parecía estar aun mas dormido que yo… edward ¡Dios! Las imágenes de lo que había hecho por la noche regresaron he hicieron que me tambaleara cuando intentaba ponerme en pie. Aun con todo el cuerpo temblándome, me las arregle para abrir la puerta.

—Señorita Swan, buenos días —Me sorprendió que fuera el profesor Wilson el que llamara aunque pensándolo bien era lo mas probable —Hoy tenia planeado hacer una excursión a cierta parte del bosque donde usted cumpliría su castigo, si señorita o acaso pensó que lo que hizo anoche pasaría desapercibido —dijo al notar mi reacción —Pero tendré que cambiar los planes, dado que no podemos dejar solo al señor cullen.

—¿Necesita descansar mas? ¿Acaso fue tan grave? —Le interrumpí

—No, pero han sido las órdenes de su padre

—¿Le ha dicho a sus padres?

—¡Por supuesto! —Dijo ofendido — Así que como le decía ya que no podemos dejar solo al señor Cullen y tampoco puedo separarme de un puñado de adolescentes, usted se quedara a cuidar de su compañero, ¿ha entendido?

—Si

—Bueno tome estas pastillas, se las manda la enfermera por ordenes del doctor Cullen, debe tomarlas cada 4 horas, así que ¡asegúrese de que su amigo las tome oyó¡ —Después de que asintiera, se marcho.

Cerré la puerta tras de mi y me recargue en ella, Edward aun seguía dormido ¿Cómo es que podía seguir dormido? Cheque el pequeño reloj colgado sobre la puerta, eran las ¡7:30! ¡Que sucedía con ese profesor! Los ojos todavía me ardían pero ya no tenia el valor de volver a acostarme en el mismo sitio así que me recosté en mi ahora fría cama, cerré mis ojos y de nuevo caí en el sueño.

Para cuando volví a abrir los ojos, ya habían pasado cuarenta minutos mi cuerpo parecía estar satisfecho así que con sigilosidad tomo mi ropa y salí hacia los baños. El sol apenas estaba tomando su posición pero el día ya pintaba para ser bastante caliente así que después de darme una larga ducha, me puse un par de pantalones cortos con una blusa de tirantes morada. Salí ya mucho mas despierta y animada, el baño me había servido para pensar en un par de cosas.

—¿Bella?

—Hola, buenos días James —Me había topado con el, justo cuando este salía de algún sitio del bosque

—¿Estas bien?

—Humm… si ¿Por qué?

—Bueno escuche que te había mordido una araña

—No escuchaste mal, a mi no a Edward

—Oh enserio y ¿Le paso algo?

—Solo fue el susto ya esta bien —Susurro algo inintangible que no supe descifrar.

—O bueno, deséale que se mejore —Dijo con una extraña sonrisa.

—Lo haré, adiós

Dude antes de entrar en la cabaña. No se escuchaba ningún ruido, lo cual significaba que aun seguía dormido. Entre y efectivamente aun continuaba dormido, parecía un inocente niño acurrucado entre la sabana abrazando a la almohada que había tomado mi lugar, podía pasar horas observándolo dormir por que a diferencia de mi el estaba totalmente tranquilo y callado.

Fui directamente a mi maleta a dejar mi pijama y las partillas de edward. Mi maleta era un desastre toda mi ropa estaba revuelta y ya que aun era temprano me puse a acomodarla.

¿Dónde estabas?

Me giré bruscamente al tiempo que, como reacción a la sorpresa, me llevaba una mano a la garganta. Estaba justo detrás de mi, con ambas manos en la espalda levemente inclinado hacia abajo.

— ¡Oh! —musité insegura, sintiendo que me desplomaba sobre el suelo.

—Lo siento — Frunció los labios en un intento de ocultar su regocijo.

—Dame un minuto para que me vuelva a latir el corazón —Respire entrecortadamente, mientras sentía como los latidos de mi corazón se normalizaban.

—¿Dónde estabas? —susurro de nuevo

Ya podía sentir de nuevo el aire en mis pulmones.

—Fui a bañarme —dije tímidamente

—Me doy cuenta, pero yo te escuche irte hace más de media hora ¿Qué te entretuvo?

—He bueno… me encontré a James —torció el gesto — No seas tan malo con el, no entiendo por que lo odias tanto

—Oh bueno eso es muy fácil —dio dos pasos hacia mi, su inclino y acerco su boca a mi oído —Por que intenta quitarme algo que es mió —Susurro

Huí lejos de el.

—Heee este…. A es cierto Carlisle y Esme ya saben de tu accidente —dije para cambiar el tema

—¿Lo saben?

—Si el profesor Wilson los llamo

—Perfecto Esme debe estar desesperada —Dijo apretando el puente de su nariz

—No lo creo, por cierto te mando algo —Me gire de nuevo hacia mi maleta, tome la brasco de pastillas y rápidamente me voltee de nuevo.

Mi respiración se detuvo.

Edward se había acercado al mismo tiempo que yo me giraba y de una forma u otra mis labios se habían topado con los suyos. Como reflejo intente apartarme pero un par de brazos hicieron tal labor imposible. Estaba acorralada y lo peor de todo es que sentía como mi cuerpo iba sucumbiendo lentamente.

Mi cabeza no reacciono y me deje llevar por los sentidos de mi cuerpo. Lo último que note fue como mi boca sincronizadamente se abría al mismo tiempo que la de edward.


¿Que les ha parecido? ¿Les gusto? ¿Lo odian? DIGANMEEEE

Se que ultimamente me he tardado eternidades en actualizar, lo unico que puedo hacer es disculparme sinceramente.

Perdonen no haber contestado algunos reviews es que hasta hoy he podido entrar en mi perfil:

JadeCullen21: Que lista eres¡

bell: En realidad no tengo fecha, lo hago siempre que tengo la oportunidad

Todas las demas GRACIASSSS no saben cuanto me suben el animo con todos sus reviews. Ya para terminar vieron que ya les pondre algunas imagenes? es que creo que lo hace mas divertido.

Espero que me puedan regalar algunas palabras

Cuidense mucho, nos leemos.

XD