¡He vuelto! Y ahora no he tardado (Bueno si he tardado pero no tanto)
¡DISFRUTENLO!
DECLARACION: Los personajes no me pertenecen, la historia si.
Mi cabeza no reacciono y me deje llevar por los sentidos de mi cuerpo. Lo último que note fue como mi boca sincronizadamente se abría al mismo tiempo que la de edward.
La pequeña caja de pastillas cayó a nuestros pies, causando un sonido agudo pero fuerte, y entonces me di cuenta de que la caja no había provocado el sonido. Estaban llamando a la puerta, con bastante insistencia. Y eso fue suficiente para darme cuenta de lo que estuvo a punto de ocurrir.
Tal vez era que estaba aturdida pero juraría haber escuchado maldecir a Edward, pero no estaba muy segura. Muy lentamente deslizo sus brazos fuera de mi cintura y yo al instante sentí la falta de su cuerpo. Me quede parada sin decir ni hacer nada. No podía.
Me rodeo —puse mucho cuidado de no verlo a la cara— y abrió la insistente puerta.
— ¡¿Qué? —Rugió, brinque un poco por su tono.
—Valla señor Cullen, lamento si le molesta mi presencia, créame que yo no estoy más feliz que usted — Le sonrió de forma sarcástica — Pero hay algo que tiene que saber… su hermano Emmet sufrió un pequeño accidente en su campamento —mi corazón dio un brinco cuando lo escuche.
—¿Esta bien? —Me adelante a edward y corrí a su lado en la puerta.
—Parece que no ha sido nada grave, pero se ha roto una mano — Dijo de lo más natural
— ¡Se rompió una mano! A eso usted le llama ¿Nada grave? — dije un poco subido de tono, lo cual obviamente le molesto, frunció el ceño y me ignoro, volviendo su atención hacia edward quien no había dicho nada aun, su ceño estaba fruncido y tenia la vista perdida en algún punto lejano, su rostro estaba inexpresivo. Algo malo pasaba por su cabeza lo conocía.
— ¿Mi hermana estas bien? — por fin dijo aun sin mirad a nadie.
—¿Su hermana? — pregunto extrañado el maestro Wilson
—¡Si, alice ¿esta bien? —grito exasperado, ahora mirando con cara de odio al profesor.
—¡No lo se señor! ¡Baje un poco su tono quiere! —Dijo molesto —He cumplido con mi deber ¡ahora vuelva a la cama, no quiero que su padre me valla a poner una demanda por el descuido de su salud! —Dicho esto se fue maldiciendo palabras poco coherentes.
Entonces me di cuenta que de nuevo estábamos solos y me puse en guardia, no muy segura de que decir. Pero me sorprendí cuando vi como edward regresaba dentro de la cabaña sin dedicarme ninguna mirada, directamente hasta su maleta, tomaba algo de ropa y de nuevo volvía en dirección hacia fuera. Solo yo estaba entre su camino y mi corazón dio un brinco cuando alzo la mirada y sus ojos se encontraron con los míos.
—¿A dónde vas? —solté balbuceando — ¿Iras a bañarte? —mi voz era débil, pero mi mirada fuerte.
Negó con la cabeza
—Solo iré a cambiarme —Sus ojos tenían un luz muy extraña, una mezcla entre tristeza y preocupación.
—¿Estas bie… —Me callé automáticamente cuando el tomo mi muñeca derecha y me acorralo en la pared mas cercana, mis ojos se dilataron cuando con uno de sus pies aventó la puerta hasta cerrarla — ¿Edward?
—No salgas de aquí ¿Esta bien? — Sujeto mi muñeca en lo alto, y con su otra mano cerro el único lugar por el cual podía escapar —No vallas a ningún lugar hasta que yo regrese
—¿Q-Que? ¿Por qué?
Acerco su rostro todavía mas al mió y sonrió levemente al percatarse de mi extremadamente obvio sonrojó.
—Había olvidado lo hermoso que es tu rostro bañado en un tenue rojo — bajo su rostro hacia mi cuello y con su nariz comenzó a recorrerlo — ¿Hace cuanto que no jugamos? ¿Recuerdas cuando yo lograba sonrojarte completamente mientras tu me hacías perder el control? — ¡Oh dios mió! ¿Que estaba diciendo?
Mis piernas temblaban, necesitaba sentarme ¿Cómo es que habíamos llegado a esto?
—Yo no te hacia perder el control, tu te ponías celoso —Dije tratando de recuperar un poco de seguridad en mi voz y con la esperanza de que si le seguía el juego el no notaria el estado de mi cuerpo.
—Oh pero eso solo lo hacia por que tu eres mía —susurro en mi oído muy tenuemente —Y los muy idiotas creían que podían alejarte de mi, pero se equivocan… nadie puede —susurro nuevamente ahora en mi oído contrario causándome un escalofrió en todo el cuerpo.
—¿Quién te a dado el permiso de ser mi dueño? —dije con dificultad
—No lo necesito, ¿Quieres ver por que? —Dijo ahora con voz mas fuerte y llena de seguridad mientras acortaba la distancia entre nuestros labios.
No bella no lo digas
Pero esto estaba mal, no debíamos, no ahora.
Cállate, cállate solo será un momento
Pero…
¡Silencio!
—Edward espera… Emmet… Alice… recuerda —Pareció funcionar por que inmediatamente se detuvo y se alejo de mí lo suficiente como para poder verlo a la cara completamente.
—Lo siento — se detuvo mi corazón, jamás, nunca se había disculpado luego del "juego", algo estaba mal — Tienes razón — ¡Dios! Su rostro me desgarro el alma, en su cara estaba marcada una mueca llena de dolor y angustia.
¡Idiota!
—No, espera yo no quise… —Trate inútilmente de arreglar lo que había hecho — ¿Edward? — Dije asustada cuando comenzó a soltarme
—Ya regreso… y por favor bella no salgas hasta que yo regrese —dijo mientras me daba la espalda ya a un paso de salir de la cabaña
—Pero el profesor dijo…
—Sabes que yo no soy de los que sigue reglas — dijo entre sofocadas risas
Y se fue
Y yo me sentí como la idiota mas grande, debe de haber pensado que lo rechazaba que no quería que me besara ¡Valla tontería! ¿En que mundo no querría que edward me besara?
Yo lo amaba
Me deje caer en las escaleras del pórtico y comencé a suspirar mientras recordaba la primera vez que habíamos comenzado nuestro "juego".
Por fin tenía mi primera cita, yo estaba tan emocionada que lo primero que hice fue correr hasta la casa de los padres de edward a contárselo.
—¡Edward! ¡Edward!
Sus padres no estaban a esas horas, Carlisle se la pasaba la mayor parte del tiempo en el hospital en el que trabaja y Esme había estado ocupada en la renovación de una antigua iglesia de la ciudad, así que utilizando la llave que siempre dejaba esme bajo el tapete para mi, entre a gritos buscándolo.
—¿Por qué gritas tanto? ¿Qué te pasa? ¿Estas bien? —Me dijo adormilado mientras bajaba de lo alto de su escalera.
Jamás me acostumbraría al tamaño de su casa ¡era muy grande! Y perfectamente decorada, cada habitación le hacia honor al trabajo de su madre, por eso me sorprendí cuando decidió mudarse a un pequeño pero para nada humilde apartamento no muy lejos de ahí.
—Si, si estoy bien…pero…por…fin…tengo… —comencé a decir toda agitada — ¡Mi primera cita! —le solté mientras me sujetaba de su hombro
—¡¿Cómo? ¡¿Con quien?
—El chico de artes… Daniel —le dije ya mas tranquila.
—¡¿Ese idiota? ¡Por supuesto que no!
—Claro que si papa —ironice
—¡He dicho que no! ¿Tienes idea de lo que los chicos como el tiene en la cabeza? —Negó fuertemente con la cabeza —Ni lo sueñes no lo permitiré
—No estoy pidiendo permiso — para ese momento nuestros rostros estaban demasiado cercanos, tomo con fuerza mi cintura y unió nuestros cuerpos mucho mas, entonces con una de sus manos comenzó a recorrer mi rostro desde mis ojos hasta mis labios.
—No hay forma de que te deje a solas con ese estupido, así que niégate por las buenas o el lo sabrá por las malas —amenazo.
—Ya estoy grandecita puedo cuidarme sola
—No lo creo —Sus dedos seguían recorriendo mi rostro —Así que o le dices tu —poso su dedo índice en el centro de mis labios y comenzó a recorrer su contorno —O lo hago yo… y tu sabes que no siempre utilizo palabras.
—¿Debo tomar eso como amenaza?—Le rete.
—Si —Me sorprendió su sinceridad —Si algún idiota trata de lastimarte, deseara no haber nacido —susurro en mi oído, lanzando una descarga eléctrica por todo mi cuerpo.
Sonreí como tonta cuando recordé como mi corazón comenzó a latir en ese momento, incluso desde entonces ya estaba enamorada de el pero no me daba cuenta. ¡Valla tonta!
Tanto habíamos pasado, definitivamente algo tan simple como mis sentimientos no podían arruinar lo que teníamos.
Un tenue recuerdo obtuvo mi atención, al ver como unos estudiantes comenzaban a entregar algunos folletos para las votaciones de las postuladas para reina del gran baile final. Recordé —cuando me dieron un folleto— el día que acompañe no hace mucho a Alice y Rose a postularse y como había reaccionado cuando sugirieron que yo también lo hiciera.
— ¿Qué? ¿Están locas? ¡De ninguna manera!
Algo habían visto en mi rostro por que no volvieron a insistir. Pero lo que me había provocado una sonrisa todavía mayor era la apuesta que había hecho con edward ese mismo día.
—Así que, Iras conmigo al baile — dijo mas bien afirmando que preguntando.
—¿Eso es una invitación? —Dije entre risas
—¿Acaso importa? —Me le quede viendo —Sabes que de ninguna manera permitiré que ningún idiota te lleve o se te acerque esa noche, así que iras conmigo —Afirmo de nuevo
—¿Qué te hace pensar que quiero ir contigo? — Pregunte comenzando a enojarme
—Como ya dije, ningún idiota te llevara —Entorne la mirada pensando en el idiota que tenia frente a mi en estos momentos —Además en esta escuela no hay nadie tan estupido como para intentar invitarte, no cuando saben lo que les sucederá — Mi rostro se tiño de rojo pero no de vergüenza, de coraje.
—¿Eso crees? —dije irónica —Entonces te propongo una apuesta —me sonrió
—¿Qué tienes en mente?
—Si alguien me invita ya sea de la escuela o fuera de ella, tu tendrás que aceptarlo y jurarme que no le harás nada —Entorno los ojos —Ni antes, ni después —Dije adivinando sus pensamientos
Me escruto con la mirada durante un momento en silencio, después me miro receloso y por ultimo sonrió —Trato hecho
Ya había pasado dos semanas desde eso y efectivamente nadie lo había intentado… bueno hubo dos valientes que trataron de acercarse a mi un día que no podía abrir mi casillero, sonreí como tonta por que pensé que Edward se tragaría sus palabras pero cuando pareció que uno iba a decir algo edward llego abrazándome por la espalda y depositando un beso en mi nuca —Lo cual hizo estallar en una carrera a mi corazón — para cuando volví a voltear ya no había nadie cerca.
¡Idiota! Olvide darle las pastillas que debe de tomar, Carlisle me va a matar. Parpadee varias veces para centrarme en el cambio tan radical de tema que había tenido mi mente.
Tome las pastillas y a zancadas corrí hasta los baños, esperando encontrarlo en el camino. Pero cuando lo vi estaba a punto de entrar de nuevo al bosque, me extraño y comencé a seguirlo.
Llego hasta un pequeño claro y de entre sus cosas saco un celular —sonreí— de verdad el no era de los de seguir ordenes. Trate de acercarme lo suficiente como para escuchar lo que decía.
—Estoy bien, no fue nada ¿Cómo esta… —se interrumpió a si mismo, lo observe con detenimiento su rostro estaba inexpresivo —¿Como es que…. —Se interrumpió de nuevo
—Es bueno escucharlo, así que… todo esto, lo tuyo y lo mió es… — ¿Lo tuyo y lo mió? ¡¿Con quien estaba hablando?
—¿Que has sabido? —pregunto y después se quedo callado por un rato —Yo igual —dijo después de un tiempo
—¿Hacer que? ¿De que hablan? —Nada de lo que decía parecía tener algún sentido —¿Por qué?
Su ceño se frunció todavía más y su cejas se formaron en una sola, mientras escuchaba.
—¿¡Qué! —Grito de pronto, haciéndome saltar
Espero durante un momento en silencio, escuchando lo que le decía del otro lado de la línea supuse.
—No, no espera ¿Y bella? — ¿Yo que?
De nuevo hubo silencio
—¡No! —grito otra vez. Pero su rostro rápido cambio desde el enojo hasta la rendición —Esta bien
Me pareció ver intenciones de el de colgar por lo que me aleje lo mas rápido posible para que no me viera.
Mientras trataba de caminar rápido y poniendo mucha atención a los lugares donde pisaba — tener algo roto no seria muy útil en este momento — trate de recordar su conversación por teléfono
Todo esto lo tuyo y lo mió es… ¿Qué habrá querido decir con eso? ¿Y a quien?
¿Y bella?... ¿Por qué mi nombre se mezclo en su platica? ¿Eso algo bueno o malo? ¿Edward me ocultaba algo? ¿Por eso es que había estado actuando tan extraño?
¡Dios! Desde que me había dado cuenta de mis sentimientos por el, mi cabeza no había estado tan revuelta. ¿Por qué las cosas no podían ser más simples? ¿Por qué simplemente no le digo lo que siento por el?
Por que, que tu lo ames no significa que el sienta lo mismo… A si claro esa era la razón.
Bufe mientras salía de la oscuridad envuelta dentro del bosque, en mi cabeza rondaba la idea de preguntarle a que venia toda esa conversación pero que le podía decir "Edward podrías explicarme por que me mencionaste en tu extraña llamada telefónica y ya que estas en eso me podrías decir con quien demonios estabas hablando, no es que me afecte o me interese pero ¿Quién era? ¿Una chica? ¿¡Quien!"
No, definitivamente no podía decirle eso, aunque las ganas me quemaran por dentro.
Por meterme tanto en las locas ideas de mi mente no me percate de la persona que estaba justo frente a mi.
—¡Auch! —Dijimos al unisonido.
—Lo siento, no veía por donde iba —Dije mientras me frotaba la espalda — De verdad lo sien…. —Me calle al instante al ver la posición en la que estábamos, mis piernas se habían entrelazado con las de el, una de sus rodillas estaba justo entre mis piernas y sus dos brazos estaban colocados a los lados de mi cara, mis manos estaban en su pecho tratando de sostener su cuerpo para evitar que cayera sobre mi, entre nuestros rostros solo había centímetros de separación, tal y como se veía desde mi ubicación parecía que el trataba de besarme. Rece para que nadie nos hubiera visto.
—¿¡Que demonios estas haciendo! — ¡O no! —¡Quita sus asquerosas manos de ella! —No debo de caerle muy bien a alguien haya arriba — ¡He dicho que te quites!
No estoy muy segura de lo que paso después, solo se que en menos de un minuto James ya no estaba sobre mi.
Me levante de golpe y me asusto lo que vi. No muy lejos de donde yo estaba James estaba siendo atacado por varios puños a la vez, sin oponer resistencia. Me helo la sangre ver como con demasiada fuerza Edward intentaba darle en la cara sin remordimientos.
No lo reconocía, nunca lo había visto así, tan… fuera de si. Su rostro estaba deformado por una aterradora mueca, mostraba sus dientes mientras gruñía cada vez que soltaba un golpe mas.
—¡Edward! ¡Detente! ¡Edward para! —Gritaba en vano —¡Lo mataras! ¡Edward alto! —Ahora era yo la que gritaba como loca ¡Por que nadie los detenía!
—¡Ben detenlos! —Me pareció escuchar la voz de Ángela a lo lejos pero no estaba segura.
A comparación del cuerpo de Edward, Ben lucia diminuto a su lado. Le pidió ayuda a otros dos que con miedo se acercaron y entre los tres lograron por lo menos que Edward dejara de golpear a James, unos mas lograron alejar el lastimado cuerpo lejos de la escena.
Yo apenas podía respirar, estaba segura de estar tan blanca como un fantasma y definitivamente necesitaba sentarme.
—¡Bella! Has algo —La voz suplicante de Ángela me saco de mi aturdimiento — Mira a edward —Y lo hice, vi como forcejeaba contra los débiles cuerpos que trataban de detenerlo.
Esto estaba mal, tenia que calmarlo o esto se haría mas grande y edward estaría en problemas.
Corrí mas asustada por que pudiera golpear a alguien mas que por el estado de James, mientras me acercaba eché una rápida mirada hacia donde estaba, parecía estar bastante bien ya estaba levantado por sus propios pies pero todavía se frotaba con cuidado la mandíbula, tendría que disculparme con el después.
—¡Que me suelten he dicho! —edward continuaba forcejeando y parecía que comenzaba a tener éxito. Debía actuar rápido.
—¡Edward escucha, cálmate! —Ben intentaba persuadirlo usando un tono de voz suave pero amenazante — ¡Has dado todo un espectáculo, el profesor Wilson no tarda en llegar!
—¡No me importa! ¡Suéltame!
—¡Edward! ¡Edward! —Comencé a gritar mientras me acercaba —¡Mírame edward! ¡Mírame!
Giro con brusquedad su rostro y en reflejo di un paso atrás al encontrarme con sus ojos. El destello verde brillante normal en ellos ahora se había convertido en un negro como el carbón, una de sus venas se veía muy marcada en su frente y su cara estaba completamente roja. Estaba consumido por el coraje.
Me temblaba el cuerpo, pero lo obligue a seguir caminando con miedo coloque mis manos en sus mejillas y le sostuve la mirada. Poco a poco dejo de forcejear y el agarre de Ben y los otros dos perdió fuerza.
—Cálmate —Susurre débilmente
Abrió sus ojos todo lo que pudo y relajo el cuerpo. Pronto sus opresores desaparecieron y la multitud que se había reunido con ellos.
Me sostenía la mirada tal y como yo lo hacia, un leve aro verde volvió a sus ojos. Solo estuvimos unos minutos en esa posición antes de que tomara una de mis manos y me obligara a caminar hacia nuestra caballa.
Todo era un desastre.
¿Alguna quiso golpear a Bella cuando detuvo el beso que Edward le estaba por dar? ¡A que si! XD
Tal vez alguna habra pensado que por fin ambos aclararian sus sentimientos pero no, les tengo algo mejor preparado para esos dos (juajajaja) ademas me veria muy buena si tan rapido los hubira juntado (cosa que no soy) jajaja XD
Comenzare a contestar los reviesw, no soy muy buena en eso por eso lo hacia pero me he dado cuenta de que muchas siguen mi historia y que en cada uno de los capitulos me dejan algo escrito (¡LAS AMOOO!) asi que se lo merecen XD.
Me marcho, cuidense mucho y no olviden dejar su opinion sea cual sea ¡Vamos solo les tomara un momento! siiiii?
Nos leemos
BYE
