Estoy de intercambio en alemania, extranio la "enie" muchísimo pero de todas maneras quería seguir con esta historia

Capitulo Cuatro:

No podían dejar de sonreír, aunque ambos quería empezar a hablar ninguno era realmente capaz, sólo sonreían. Los momentos de tristeza, de soledad quedaron de lado por parte de los dos y ni cuenta se habían dado de cómo aquellos sentimientos se habían fugado para dejar en ellos solo alegría.

"Hola" sonrió ella.

"Hay" le respondió el sonriendo con la misma sonrisa.

Les era imposible dejar de sonreír.

"Después de inglés tenemos libre, con Ren e Yoh siempre vamos a una plaza cerca, te quiero invitar a comer de mi helado favorito" le comentó sonriendo el de cabellos azules a lo que la de cabellos azules sólo sonrió con más ganas.

"ENCANTADA!" contestó y en un impulso, le cogio la mano como si de Hao se tratase "Mis favoritos son coco con frutilla, tendrán?"

"Es muy probable" le respondio Horo, quién en un impulso la abrazo y luego susurró "Sé que somos hermanos, pero juro por dios que quiero poner todo de mi para que ambos nos sintamos como los mejores hermanos re encontrados del mundo"

Pillika le miró anonadada, ella quería lo mismo y esa sonrisa sincera por parte de su hermano le agradaba muchísimo en ésos momentos. Aún cuándo más feliz no podría estar, sintió lágrimas correr por sus mejillas. Sintió los dedos de su hermano limpiar su rostro de lágrimas y sintió en el corazón las palabras de consuelo de parte de éste

"No llores enana, todo estará bien" se sorprendió de sonar como Yoh, pero en realidad valía la pena sonar así porque su hermanita se había calmado un poco.

"Es que dijiste...lo que yo estoy sintiendo, sé que somos hermanos, pero no nos sentimos así y quiero dar todo, todo todito de mi para lograrlo" respondió entre sollozos la peliazul.

"Entonces cambia la cara" se escuchó una ronca voz detrás de Horo.

Tanto Horo Horo como Pillika se voltearon a mirar como Ren, Anna, Yoh y Hao les sonreían. Los de pelo azul les miraron agradecidos, de no ser porque ellos les apoyaban aún no se hubiesen atrevido a hablar.

"Vamos por el helado" le sonrió el Tao a los hermanos, ambos respondieron con la misma cara de asombro ante la amabilidad de Ren y las carcajadas de Hao diciendo que sus rostros eran iguales terminaron por hacer reír a todos.

"Tienes una risa contagiosa" le comentó Horo

"Y tu pelo muy raro" le contestó Hao haciendo que los demás rieran.

El día estaba bastante lindo por lo que compraron en el puesto de helado que se encontraba en el parque y sin ganas de querer caminar más lejos terminaron acostados sobre el pasto.

"Es agradable" susurró Anna

"Sip" le respondió Yoh.

Sin quererlo Anna se perdio viendo el perfil y las facciones del chico, aún cuando éstas eran identicas a las de Hao había algo que al mirarlo a él, a Yoh, le hacía sentir su estomago divertido.

"No son mariposas" pensó en voz alta la joven rubia

"Quieres mariposas?"

"Qué?"

"Nada, lo siento Annita, te he entendido mal" le sonrió Yoh.

Anna lo miro, Anna sintió, Anna miró a Hao, Anna no sintió nada, Anna miró a Yoh y lo quizo besar.

Anna sintió...

"Yoh, comprame un helado de coco"

"Bueno Annita" le sonrió él bobamente, ella le respondió una diminuta sonrisa

Hao y Pillika, quienes habían estado mirando el comportamiento de Anna para-con-hacia Yoh sonrieron entre si, su Anna se estaba enamorando y aunque lo quisiese ocultar sus ojos brillaban raro cuando veía, hablaba o simplemente estaba con Yoh.

"Yo igual quiero de vuelta ese brillo en los ojos" susurró Hao

"Lo tendrás" le respondió Pillika abrazandolo

"Lo tenía cuando estaba contigo" le susurró éste al oido, sin saber que aún así todos escucharon.

"Estuvieron juntos?" preguntó tranquilo Horo, quien lamía o devoraba su helado de frutilla con coco, la combinación de su hermana era realmente una obra de arte para su paladar.

"Sí, un tiempo"

"Bastante largo" completo ella

"Y por qué terminaron?" preguntó Ren, no quería parecer interesado mas lo estaba

"Mal sexo" respondió Pillika, haciendo que todos comenzaran a tocer y dejásen de tomar el helado.

Todos le miraban ella solo reía

"Así que fue por eso..."

"Mentira"

"Fue porque me fui un tiempo de casa" respondió Hao

"Y porque en realidad estaba enamorado de otra y no de mi" completo Pillika, quién desafortunadamente no disimulo bien la tristeza de un amargo recuerdo y un joven de ojos dorados la notó enseguida

"De todas formas te quize mucho" le sonrió él

"Yo igual y te disfruté muchísimo también" respondió Pillika haciendo que todos volviesen a tocer y esta vez obtuvieran un rojo carmesí en sus mejillas, ella simplemente reía frescamente de sus bromas.

"Lo sé, los escuché una vez" respondió Anna quien había llegado junto a Yoh, esta vez tocieron todos menos Anna y el rojo en el rostro fue sólo para Pillika.

"Lo sabías?"

"Obvio, yo le cuento todo" le respondió Pillika a Hao

"Y qué pensabas?" le preguntó curioso Yoh, dejando a Anna pensando por unos momentos

"Qué era una simple cuestión física"

"Y cuando terminaron no fue raro?" preguntó Horo-Horo, quien no quería volver a comer de su helado, comería cuando estubiese seguro de que no venía ninguna broma en segundo grado.

"No, los dos nos sentíamos igual" respondió la joven

"Y es más, después terminamos siendo mejores amigos"

"Exacto, éste es mi mejor amigo"

"Éste" susurró Hao, fingiendo haberse sentido

"Correcto" dijo Pillika, ignorando la actuación de Hao

Ren sólo miraba a Pillika, no podía creer que ella estubiese con Hao...en realidad si lo creía pero no quería creerlo.

"Es hora de volver" dijo Ren quien se paró rápidamente y luego estiro su mano hacia Pillika para ayudarla a pararse, la joven le acepto sonriendole con un suave tono carmesí en sus mejillas que no pasó desaperciido por el observador Hao Asakura.

"Te desea" le susurró el morocho al oído de la peliazul, sólo ésta logró escuchar y se sonrojo a más no poder

"Creéme que yo lo deseo más" le susurró en respuesta ésta

"Te creo" respondió Anna

"AY!" gritaron al unísono Hao y Pillika asustados

"No se escucho nada, pero es obvio de lo qeu estan habando, yo igual lo noté" dijo como si fuese lo más obvio y desinteresante del mundo.

Entre bromas y risas, preguntas y respuestas volvieron al instituo para entrar a dos tranquilas horas de Arte.