Disclaimer: Los personajes de Naruto que aquí se presentan no me pertenecen, sino a Masashi Kishimoto.
Advertencia: Algunas muertes, accion, poquito de OoC, y Yaoi, SasoDei, pero muy poco explicito en este capi,
Aclaraciones:
Texto normal.
-Diálogos-
-Pensamientos-
~~~~~SDSDSDSDSD~~~~~Cambio de escena
Kary: mahahaha
Inner: ya empezó lo sangriento!
Kary: si, no me pude contener y puse sangre
Inner: pero de todos modos esperamos que les guste el capi
Kary: la verdad me gustaria que subiré pronto, pero es que no tengo internet allá a donde vamos de vacaciones (ya hay ujuuu!)
Inner: pero intentaremos subir, aunque signifique salir corriendo de la casa con la memoria USB hacia el internet más cercano
Kary: y sin más
En tiempos del apocalipsis
Toda desgracia tiene sangre...
Un nuevo golpe les indicó que nos sólo había una de esas criaturas en su techo; permanecieron en silencio, tratando de captar cualquier otra cosa que les indicara que esos seres iban a irse de ahí, o intentarían entrar a la casa.
Pasó lo segundo: arriba se oyó como rasguñaban el techo con la fuerza necesaria como para hacer un agujero, los muchachos entonces se miraron con horror: seguramente las criaturas sabían que había gente ahí; con suma cautela, se levantaron y corrieron hacia la puerta con sus maletas en mano.
Sasori se asomó por la puerta y vio el camino despejado, le hizo un gesto al rubio y ambos salieron con el mismo cuidado, pegándose lo más posible a las paredes de la casa para evitar que lo que sea que estuviera en el techo los descubriera.
Cuando creyeron estar seguros, comenzaron a correr hacia el aeropuerto, dando gracias de que éste se encontrara muy cerca de su casa. Mientras corría, observaban todo a su alrededor: al parecer esas bestias aún no había llegado ni a la mitad de la ciudad, porque únicamente veían a personas que salían apresuradamente de sus casas con una maleta como ellos.
Después de un cuarto de hora de carrera, llegaron al aeropuerto, que se encontraba completamente abarrotado de gente que quería salir en el siguiente vuelo; había en el centro un escritorio improvisado, en donde 4 personas atendían a la muchedumbre; los jóvenes intentaron acercarse, pero una mujer les dijo:
-¡Esperen en la fila!, ¡Todos queremos pasar!- por lo que tuvieron que regresar.
Ambos se miraban a cada rato muy nerviosos; aguzaban los oídos esperando escuchar algún extraño sonido, pero obviamente que no podían oír nada gracias a la muchedumbre que gritaba desesperada por ganar un lugar.
Pronto se escuchó una voz que decía:
-Muy bien, quiero que todos los niños se acerquen de este lado, serán los primeros en salir; niños y bebés; mandaremos varias personas para que los cuiden… niños y bebés…- la gente comenzó a empujarse: muchas familias intentaban abrirse paso para dejar a sus hijos donde les indicaba el señor; en menos de 5 minutos todos los niños ya estaban ahí y unas sobrecargos de avión los hicieron ir por un pasillo que daba al avión.
La gente miró por la ventana del lugar para ver como el avión se alejaba: "por lo menos los niños están a salvo" era el pensamiento de muchos, aunque la mayoría seguía esperando con ansias ya poder salir.
Pasaron un par de minutos más, y ahora estaba listo otro avión para que un nuevo grupo de gente pudiera irse; las personas se reunieron nuevamente en el centro de esa gran sala de espera, aguardando a que les indicaran por donde debían irse.
Ya andaban caminando por el pasillo, cuando se apagaron todas las luces del aeropuerto y un rugido desgarrador resonó por todas partes, deteniendo por un momento el paso de los que esperaban ya tomar el vuelo, y congelando a las demás personas que no atinaron ni siquiera a proferir un grito.
Y de pronto, como si hubiese aparecido de la nada, una monstruosa criatura entró en la sala, ahora sí, causando agudos gritos de pánico por parte de todos; y fue ahí cuando Sasori lo vio por primera vez:
Un monstro casi dos veces más grande que una persona, tenía el cuerpo color negro y con tentáculos que salían por todas partes; caminaba erguido, y sobre sus "hombros" había una "cabeza" sin forma alguna: tenía una enorme boca por la que sobresalían un par de sucios colmillos chorreantes de saliva; sus ojos no tenían un lugar especifico (¿?) y eran un par de esferas amarillentas inyectadas en sangre con un único punto negruzco en el fondo.
A su vez, Deidara lo miraba sin decir palabra: ¡Era idéntico al de su sueño!
Con un nuevo rugido de la bestia la gente comenzó a correr por todos lados; muchos se dirigieron hacia la entrada del avión para intentar colarse en ese vuelo; los muchachos también huyeron en esa dirección, tomando ventaja de muchos que se precipitaban hacia la nave.
Cruzaron veloces el pasillo que daba a la entrada del avión y vieron de lejos la puerta… ya estaban a punto de llegar… iban a ponerse a salvo… pero la puerta se cerró antes de que pudieran llegar.
Ellos y varias personas más que habían estado corriendo junto con ellos chocaron contra la pared y la puerta; luego de eso comenzaron a golpear sobre ella pidiendo que los dejaran entrar.
-¡Con un demonio!, ¡Esas cosas nos van a matar!- pero la puerta no se volvió a abrir y todos ellos comenzaron a correr de regreso por el corredor, regresando a la sala de espera; cuando llegaron ahí no pudieron creer lo que veían:
Varios cuerpos en el suelo, con horribles señas de que esos seres los habían desgarrado: las criaturas seguían ahí, y rugían con ferocidad, la diferencia es que ahora lo que chorreaba de sus bocas no era saliva sino…
-Sangre… ¡Corran!- al grito, todos los que pudieron, salieron desesperadamente del aeropuerto, precipitándose por la calle principal de la ciudad, que ahora yacía semi-destruida; también, detrás de ellos, los monstros salieron.
La gente corría por la calle, mientras los mostros brincaban sobre los techos que apenas y se mantenían en pie; de vez en cuando, alguno de ellos cruzaba rápidamente la calle y atrapaba a un desesperado japonés (estaban en Japón, ¿No?) y… lo destrozaban.
Uno de ellos pasó justo al lado del rubio pero este logró esquivarlo con velocidad, dos más pasaron junto a él intentando detenerlo, pero sólo alcanzaban a rozar sus rubios cabellos.
-Ja, ja- una sonrisa se comenzaba a formar en sus labios al volver a escapar de las garras de uno por muy pocos centímetros- ¡bien!- pero un quejido a su espalda detuvo su huída… y acabó con su sonrisa…- ¡Danná!- el pelirrojo no había tenido tanta suerte y había caído al suelo con un corte de varios centímetros de profundidad; al parecer una criatura lo había rasguñado, aunque no había logrado atraparlo- ¡Danná!- el rubio corrió casi sin fijarse en que uno de esos seres se había detenido muy cerca de ellos.
-Deidara… corre…- el ojiceleste hizo como que no escuchaba y tomó a su compañero por el brazo y lo puso encima de sus hombros. Ambos comenzaron a caminar con dificultad, a pesar de que Deidara intentaba ir lo más rápido posible.
Más rugidos… a sus espaldas, la criatura hizo notar que los perseguía…
-¡Maldita sea!- intentó correr aunque sabía que con esto lastimaba al pelirrojo, pero en esas condiciones- ¡vamos Danná!, ¡Ayúdame!
-¡suéltame y corre tú!
-No en esta vida…- (ni en la otra Dei); el rubio ya no sabía qué hacer, estaba andando con todas sus fuerzas, pero el monstro estaba a punto de alcanzarlo.
-¡Por aquí!- se escuchó una voz que provenía de su derecha; él volteó a ver y miró como alguien se asomaba por la puerta de un pequeño edificio en ruinas; sin pensarlo más empujó con su cuerpo a la criatura que ya andaba junto de él para despistarla, y, haciendo uso de sus últimas fuerzas, se lanzó hacia la puerta que aún estaba abierta.
Lo último que escuchó entes de desplomarse en la alfombra del lugar, fue la puerta cerrarse, y una voz conocida que le decía:
-¡Sempai!, ¡Deidara-sempai!, De…
~~~~~SDSDSDSDSD~~~~~
Sentía que flotaba sobre una nube… todo el dolor y el horror que había sentido horas antes se había esfumado, y ahora sólo estaba él, y…
-¡Danná!- gritó levantándose y saliendo de su ensueño; miró hacia los dos lados, pero solo se encontró con- ¡Tobi!
-¡Deidara-sempai!- el chico lo abrazó pero el rubio se levantó casi sin hacerle caso.
-¿Qué pasó?, ¿y Sasori no Danná?- comenzó a dar vueltas como desesperado, y casi se cae en una de esas.
-¡Sempai, espera!
-¿Cómo ***** quieres que espere si Danná no está aquí?, ¿Cómo quieres que esté tranquilo si no sé…?- pero su pregunta quedó en el aire, pues la puerta del lugar donde estaban se abrió con cierta lentitud y por ella entró alguien que dijo:
-No hace falta que me busques Dei…
-¡Danná!- no pudo contenerse y corrió a abrazarlo; la verdad es que estaba muy asustado por todo lo que había pasado, y aun no lograba entender en como se había salvado, y había también salvado a su maestro- estaba preocupado y…- Sasori se separó y lo miró a los ojos.
-Gracias.
-¿Por qué?
-Te arriesgaste y me salvaste.
-Tú hubieras hecho lo mismo.
-Pero esta vez lo hiciste tú y por eso te agradezco- alrededor de ellos se comenzaba a formar una atmosfera algo… "dulzona", sólo que… se dieron cuenta de la presencia de Tobi, así que el pelirrojo agregó- muy bien Deidara, yo me acabo de despertar hace un minuto (después de escuchar los gritos de Deidara) y no me he fijado ni en donde estaba, ¡Tobi!- el chico lo miró extrañado, como si no se imaginara que lo llamaran a él- por favor ponnos (que palabra más rara) al corriente de todo esto, para empezar… ¿Dónde estamos?
-Hai; estamos en el hotel de la ciudad (el mismo en donde los jóvenes habían ido a dar la conferencia), en cuanto esos monstros comenzaron a salir, Itachi-san, Sasuke-san y Tobi salieron al aeropuerto, pero no pudieron tomar una avión, así que buscaron donde esconderse, y encontraron esto- hizo un ademán alrededor de él- como casi todo está en ruinas, las criaturas no se acercarán… bueno, es lo que dijo Pein-sama, y él…
-¿Quién es ese?- preguntaron los jóvenes a coro.
-Es un amigo de Tobi; Pein-sama y sus amigos encontraron a Tobi, a Itachi-san y a Sasuke-san y nos escondimos todos juntos.
-Ya veo…
-¡Ah!- Tobi pareció recordar algo- Sasori-san y Deidara-sempai tienen que ir a conocer a los nuevos amigos de Tobi- sonrió como si no pasara nada y tomó con una mano al rubio y con la otra al pelirrojo, luego los sacó a rastras de la habitación.
En cuanto salieron, Deidara se dio cuenta de lo cambiado que se veía el hotel: ya no tenía ese porte ostentoso pero fino de las cosas que adornaban cada rincón, sino que estaba todo desordenado, las obras de arte en el suelo y en algunas zonas de la pared había sangre…
El buen chico los siguió arrastrando hasta que llegaron al recibidor, en donde había varios muchachos sentados, entre los que pudieron reconocer a Sasuke y a Itachi, quienes estaban juntos con idénticas miradas de indiferencia.
-¡Ohayo!- gritó Tobi- miren, ellos también son mis amigos, se llaman…- Sasori lo interrumpió pues no le gustaba que lo presentaran.
-Akasuna No Sasori.
-Deidara Iwa- éste intentó dedicarles un gesto amable, que fue correspondido por algunos de ellos.
-Gusto en conocerlos, me llamo Pein- dijo un joven de cabello anaranjado.
-Yo soy Konan- agregó la que parecía la única chica.
-Soy Zetsu.
-Mi nombre es Kisame.
-Y yo soy Kakusu.
-Hidan- dijo simplemente el último de ellos.
Pasaron unos minutos incómodos, hasta que a lo lejos se volvieron a oír los rugidos feroces de las criaturas.
-¿Qué son esas cosas?- preguntó Konan en voz alta.
-No lo sé, pero… sean lo que sean hay que buscar la manera de acabar con ellas- le respondió Pein.
-Tobi piensa que deberíamos quedarnos aquí; aquí no es peligroso y esas criaturas no van a entrar.
-Buena idea- dijo Itachi, pero luego continuó- el problema, Tobi, es que no podemos quedarnos aquí para siempre.
-Tenemos que matar a todas esas alimañas- dijo el pelirrojo como si eso fuera lo más normal del mundo.
-El problema es como…
-Yo- dijo el rubio captando la atención de todos- yo creo que tengo una idea sobre cómo hacerlo…
Inner: y así termina este capi
Kary: esperamos sus reviews
Inner: y los agradecimientos son para
Kary: kiaru-chan, kumii pyscho, karu-suna, proshvo (hola, ¿hace cuanto?) y elixx
Inner: de veras que los queremos mucho y nos vemos para la proxima
Kary: sayonara!
