Disclaimer: Los personajes de Naruto que aquí se presentan no me pertenecen, sino a Masashi Kishimoto.

Advertencia: Algunas muertes, accion, poquito de OoC, y Yaoi, SasoDei Al fin!

Aclaraciones:

Texto normal.

-Diálogos-

-Pensamientos-

~~~~~SDSDSDSDSD~~~~~Cambio de escena

KarY: ya volvimos!

Inner: y les trajimos un nuevo capi!

Kary: y contiene.

Inner y Kary: LEMMON

Kary: he de decir que esta algo extraño, porque quería hacerlo "hot" pero igual tierno, y como que es una convinacion dificl, de igual manera, me gustan los resultados.

Inner: ojalá y a ustedeas tambien les gusten

Kary: esperamos sus reviews!


En tiempos del apocalipsis

Todo acto, tiene un sacrificio...

-Porque en cualquier momento podríamos morir… ¿O no lo crees?- de nuevo Sasori lo miró a los ojos; el rubio se veía tan decidido…- por favor Danná- se colgó de su cuello y le susurró al oído- si me pasara algo mañana… no me gustaría irme sin haberte sentido en cuerpo y alma… no importa en qué posición- puntualizó casi alegremente.

-Oh Dei…- lo apretó contra su cuerpo con cierta fuerza- te aseguro que no te pasará nada… porque si algo te pasa yo muero contigo…

-De cualquier manera- acarició su suave rostro; las manos del rubio eran igualmente suaves, o quizás más, pensaba el pelirrojo- … onegai…- susurró Deidara al oído de su compañero.

Sasori se dejó llevar por las caricias; por un momento sus preocupaciones se elevaron alejándose de él, y en lo único en que se concentró fue en aquel "ángel" que tenía enfrente de sí mismo; lo tomó por la nuca y le dio un suave beso en los labios, sin separarse ni un solo segundo profundizó más el beso, degustando la dulce boca de Deidara, la cual sabía mejor que la miel…

Besó cada parte de su rostro, desde su frente hasta su barbilla y luego volvió a sus labios… años enteros había soñado con eso: iba a disfrutar de cada centímetro del cuerpo del rubio, no importaba cuanto se prolongaran las cosas…

"Porque quizás fuera la última vez" habló una vocecita en su cabeza, el pelirrojo se detuvo un momento, pero decidió no hacer caso y continuar con lo suyo.

Por su parte Deidara se desasía por los besos de su compañero; de vez en cuando pasaba su mano por los rojos cabellos y los acariciaba; sintió una mano colándose por entre su ropa, acariciando su pecho, su torso y bajando hasta el borde de sus pantalones.

No se quiso quedar atrás y también metió una mano por la camisa de Sasori, acariciando sus hombros, su espalda, su pecho y su estomago; se besaron nuevamente mientras sus manos recorrían sus cuerpos locamente, tocando todo lo que podían.

Poco a poco se levantaron del piso, donde aún se encontraban y se recostaron en la cama; así siguieron besándose por unos minutos más; por cada segundo que pasaban, sentían como la temperatura iba subiendo; como el roce de sus cuerpos iba despertando una zona común en los dos.

Sintiendo que con sólo tocar con sus manos no era suficiente, Sasori se giró un poco para quedar arriba de su rubio y besarlo nuevamente; esta vez bajó por su cuello y de un solo tirón arrancó su camisa y la dejó en el suelo; al momento comenzó a lamer, besar y chupar todo lo que frente a él estaba dispuesto; Deidara suspirando locamente, trataba de quitarle la camisa al pelirrojo al mismo tiempo que sentía su lengua pasar por su pecho.

Con algo de dificultades logró quitársela y tocó con desesperación cada parte que podía alcanzar; Sasori ya había bajado hasta su ombligo, y ahora se divertía en ese punto, arrancando gemidos y risitas del rubio…

Más manos traviesas… el pelirrojo deslizó una mano debajo de los pantalones del chico, sintiendo un bulto ya prominente dentro de ellos; casi descaradamente llevó su mano debajo de la ropa interior y acarició esa parte para darle más placer al chico que tenía debajo de él, que, de sólo sentir esa mano se comenzó a retorcer y a gemir con fuerza.

El pelirrojo se despojó de los pantalones de su "amigo" o más bien amante, y luego le quitó también los bóxers.

-Ah, Danná…- el rubio iba a decir algo, pero el otro le puso un dedo en los labios para que guardara silencio.

Movió su mano arriba ya abajo en el miembro de su pareja; sin dejar de llevar a cabo este movimiento, lentamente se agachó y con suavidad, tocó la punta con la lengua para luego chupar suavemente la parte de arriba; esto fue demasiado placentero para el rubio.

-¡Ahh!- casi podían jurar que los habían escuchado pero no les importó; pues Sasori no dejó de hacer eso, y Deidara no hizo nada para acallar sus gemidos.

Al poco la boca de Sasori envolvió totalmente el pene de más joven con la boca, casi como si se degustara con su sabor… aunque probablemente así fuera… chupaba cada vez más rápido, haciendo que varios gemidos y jadeos mucho más fuertes que los anteriores brotaran del ojiazul, y sonaran como si rebotaran en las paredes como eco.

-Ah… Danná… m-me v-voy a correr…- le "advirtió" el de cabellos dorados.

-Mmm…- Sasori se despegó un poco- hazlo… de verdad… no te preocupes- y continuó con lo suyo, hasta que Dei terminó en su boca.

Se levantó dejando escurrir cierta cantidad del líquido blanco y relamiendo la otra parte con gusto; si bien era un sabor desagradable, le daba cierto placer el tenerlo en su boca.

-De-déjame…- dijo entrecortadamente el rubio, el otro lo miró sin entender; por lo que el menor lo tomó de los hombros y lo acostó; luego se sentó sobre sus piernas y tomó sus muñecas- déjame besarte- le susurró en el oído sensualmente.

Se acomodó mejor sobre su amante y le besó el pecho con fiereza, mordió un poco los hombros y trazó un caminito de saliva con la lengua desde el cuello hasta el abdomen del mayor; con algo más de suavidad, le quitó los pantalones, pasando una mano por encima de los bóxers del pelirrojo, quien también gimió ante ese contacto; sin perder más tiempo, el rubio le quitó la ropa interior a éste y se volvió a erguir hasta besar sus labios.

El pelirrojo lo miró confundido… y algo asustado: ¿Es que lo iba a penetrar él?... no es que tuviera un gran problema con eso, sólo que no le agradaba mucho la idea; Deidara lo acomodó más arriba de la cama y volvió a basar sus labios; Sasori entonces le dijo:

-Dei… tu vas a…- pero las cosas no fueron como esperaba, y de repente, el rubio se sentó en su miembro, auto penetrándose- ¡Ah!- gritó el pelirrojo desprevenido, ahogando un nuevo grito de placer al sentirse dentro de Deidara… era tan calientito y estrecho… miró al rubio, que había hecho una mueca de queja, pues obviamente, sentía que se iba a partir en dos.

El pelirrojo alargó una mano hasta el miembro del pelirrojo y lo comenzó a masturbar, para hacerle olvidar un poco el dolor; esto pareció tranquilizar un poco el dolor que sentía el rubio. Al cabo de un minuto, el menor se comenzó a mover de arriba abajo, apoyándose en sus manos que había puesto en el estomago del otro.

Sasori colocó sus manos en las caderas del joven y lo ayudó a moverse con algo más de rapidez; al principio iban a un paso lento; no sólo porque Deidara así lo marcaba para evitar el dolor, sino porque no estaban acostumbrados a esos movimientos; sin embargo poco a poco lograron captar el ritmo y comenzaron a disfrutar mucho más la "situación"

Ambos gemían descontroladamente e iban más rápido a cada momento; el pelirrojo decidió entonces moverse; se giró rápidamente sin salir del interior de Deidara; ahora el estaba arriba con las piernas de su rubio enroscadas en las caderas. Buscó moverse más rápido, mientras el menor le gritaba que así lo hiciera.

-¡Ah!, ¡Más… más rápido!, ¡Ah!- en su vida lo había oído hablar así; pero de cualquier manera eso lo excitaba y hacía que él también gritara y gimiera el nombre de Deidara.

Como las embestidas iban cada vez más profundo, hubo un momento en el que el rubio dio un fuerte grito, ya que Sasori había dado con un punto completamente placentero.

-¡Ahí!- le gritó- ahí… de nuevo…- el otro no perdió tiempo y nuevamente se movió hasta tocar ese "punto" que tanto hizo enloquecer al otro.

Al parecer esta nueva sensación hizo que el rubio comenzara a retorcerse en la cama y gemir como desesperado; al cabo de unos minutos lanzó un último gemido descontrolado y muy fuerte, al instante se vino en su propio abdomen; al momento su "interior" se contrajo, oprimiendo el miembro de Sasori e hizo que este se corriera también.

El pelirrojo se desplomó sobre el cuerpo de su amante; con un poco de pesadez se volvió a levantar y salió de Deidara con cuidado, evitando hacerle daño; se volvió a recostar en la cama y los tapó a ambos con las cobijas; se besaron nuevamente y con suavidad… fue un momento celestial.

Deidara se acomodó en la cama, dándole la espalda al otro, quien de inmediato lo abrazó y lo atrajo hacia sí mismo, re pegando su propio pecho con la espalda del otro; acarició su cabello dorado que se había soltado de la coleta alta que siempre lo sostenía; se acurrucó hasta que sus labios rozaron la oreja del chico.

-Deidara…

-¿Mmm?- el rubio estaba a punto de caer dormido.

-Definitivamente… vale la pena sobrevivir…- el rubio ya se había dormido, sin embargo Sasori continuó- tan sólo por compartir otro "momento" contigo…- besó su mejilla y se dejó envolver en el mundo de los sueños.

~~~~~SDSDSDSDSD~~~~~

Los rayos del sol entraban ya por la ventana, iluminando parte de la cama de los jóvenes, los cuales, parecía que no pretendían despertar pronto. Afuera. Alguien caminaba por el pasillo tocando algunas puertas y despertando a la gente.

Si se imaginaban que era el buen chico: ¡Están en lo correcto!

Al parecer Tobi acababa de despertarse, como siempre, con mucha energía y una embriagante cantidad de alegría que parecía no haberse opacado en lo más minino a pesar de todas las cosas que habían pasado.

Cuando llegó a la puerta donde dormían los jóvenes arqueólogos, no se molestó siquiera en tocar, sino que entró abriendo bruscamente la puerta y gritando a todo pulmón:

-¡Sempai!, ¡Sasori-san!- y se encontró con una "escena" que a su "tierna edad" no debía ver: los muchachos aún seguían abrazados, pero las mantas habían bajado por su cuerpo y apenas les tapaban de la cintura para arriba, mostrando sus torsos descubiertos. Los jóvenes abrieron poco a poco los ojos, despertados por el grito del otro más joven, a quien miraron en cuanto comprendieron lo que pasaba; a ambos se les subieron los colores y se cubrieron de inmediato- oh… jeje…- Tobi también parecía algo avergonzado y luego hizo algo que nunca antes había hecho: los miró de manera seria y les dijo con naturalidad- disculpen; no quería… "atraparlos" en un momento así… en serio fue mi culpa…- al ver la verdadera pena en la cara del chico Deidara lo tranquilizó.

-Am… no te preocupes Tobi- le sonrió desde donde estaba; Sasori aún no se atrevía a mirarle a la cara.

-¡Arigatou, Sempai!- gritó volviendo a su estado "normal" y se giró con la intención de salir de cuarto; antes de hacerlo volteó un poco la cara y les agregó en el mismo tono "formal" de hace unos momentos- y… jeje… tengo que decirles que ustedes no fueron los únicos que me encontré en las mismas circunstancias- los chicos no respondieron, mirándose algo confusos- al parecer muchos pensaron que anoche era el mejor momento para "darse amor"- y salió de la habitación sin decir nada más.

Los dos arqueólogos se quedaron mirando por un momento la puerta cerrada por donde había salido Tobi antes de reaccionar.

-Jeje… creo que mejor nos levantamos- le dijo el rubio a su compañero, a la vez que se levantaba y se comenzaba a vestir; al cabo de un minuto el otro lo imitó.

Se vistieron y salieron al recibidor del hotel en donde ya estaban los demás; no pudieron evitar ponerse un poco rojos; a la vez vieron como la mayoría de los otros jóvenes lo miraban de la misma forma, aunque ciertamente más enojados, puesto que no estaban acostumbrados a que alguien irrumpiera así en su cuarto.

-Muy bien… parece que ya estamos todos aquí- dijo Pein apartando su mirada de Tobi- es momento de hablar seriamente de esto- pero Hidan lo interrumpió.

-¡Oye, tranquilo viejo!- (expresión mía, jiji no pude evitar ponerla)- no vayas a salir con alguna platica emocional, como los entrenadores en un partido de futbol; todo eso es una mie…

-¡Silencio!- le gritó Zetsu para que se callara.

-Precisamente…- dijo Pein con voz suave- tienes razón… no estamos en un partido de futbol- se acercó a la mesa y la golpeó con el puño- ¡Esto es la vida real!, ¡Es cosa de vida o muerte!, ¡No sólo de nosotros!, ¡El mundo entero depende de esto!- guardó un silencio que nadie se atrevió a romper, sólo hasta que Itachi abrió la boca para decir.

-Estamos envuelto en algo que nunca imaginamos… mañana que salgamos- sus ojos se volvieron fríos y se veían algo rojizos- vamos a estar en peligro en todo momento… peor que asechados por una fiera salvaje… pero… no importa el costo ni las consecuencias, porque de cualquier manera… ya estamos muertos…

-… veo que concordamos por primera vez Itachi- le dijo secamente Sasori, el rubio se sorprendió que su compañero le dirigiera la palabra al moreno- así que yo tampoco veo la razón por la cual no intentar esto; y si es necesario… voy a dejar mi vida con tal de superar eso- estas últimas palabras cundieron fuertemente en todos los presentes, que de nuevo se quedaron en silencio, el rubio puso una mano en el hombro del otro y le sonrió.

-Igual yo.

-¡Tobi también!

-¡Va~!, ¡Qué cursi!- gritó el albino- pero también cuenten conmigo.

Los demás se acercaron y estrecharon sus manos entre sí, para dar a entender que estaban de acuerdo; luego de eso, todos se retiraron a descansar un poco más y a arreglar las cosas para estar preparado; antes de que subiera a su cuarto; alguien detuvo a Sasori: era Itachi, quien sin rodeos le dijo:

-Dime: ¿Por qué estás tan seguro de esto?- Sasori lo miró fijamente y le sonrió.

-Porque como tú bien dijiste: de cualquier manera… ya estamos muertos…


Kary: Ok, el final de este capi está un poco cursi, pero bueno...

Inner: no nos pudimos resistir a escribirlo así

Kary: esperamos que les haya gustado y nos vemos para el siguiente capi.

Inner: los queremos, pero tambien queremos sus reviews

Kary: Oye!, no los preciones!, ... asi no dejan reviews... ¡Digo!, mejor no digo nada; nos vemos!

Inner: Bye~