Capítulo 11

"Un extraño encuentro"

Un dolor atenazaba su ya maltratado cuerpo, tanto que prefería mantener los ojos cerrados. Pensando que era normal por el encuentro con la víbora. Sus labios estaban resecos, prácticamente agrietados, como si hubiera pasado tiempo en el sol. Su mente era un caos.

Entreabrió los ojos poco dispuesto a moverse, en especial la pierna porque sentía que si lo hacía el quemante dolor se extendería. Estaba oscuro, al parecer nuevamente se había desmayado. Pensó en la necesidad de levantarse un poco y tomar agua. Después de matar a la víbora había dejado su bufanda para que absorbiera la humedad, eso le serviría… pero no quería moverse, no estaba cómodo y sentía frío, cosa normal cuando anochecía en el desierto, aunque podía aguantarlo sin problemas. Cerró los ojos tratando de dormir y recuperar algo de energía. En su adormilado estado escuchó levemente tintineo de algo metálico eso le hizo despertar, no porque fuera raro sino inusual por el lugar donde se encontraba. Puso atención, pero no escuchó nada más, a punto de dormirse movió los dedos; algo no encajaba… descubrió con horror que yacía sobre un frío piso de ladrillo de piedra y no de tierra como debería haber sido Al tratar de llevarse la mano a la cabeza no pudo, algo se lo impedía, de golpe abrió los ojos al escuchar el singular tintineo le hizo saber que estaba… encadenado.

El lugar estaba en penumbras, intentó incorporarse sin mucho éxito. Descubrió a su blade en una mesa y por el ángulo tan bajo donde se encontraba no podía distinguir quien era la persona que se movía de espaldas a él.

Intentó moverse, solo logró que las cadenas tintinaran y un agudo dolor atravesara su cuerpo. La persona al escuchar el sonido se aproximó. Las luces se encendieron obligándole a cerrar los ojos. No escuchó más, pero estaba seguro que la persona estaba a unos pocos pasos de él. Finalmente sus ojos se acostumbraron a la luz.

Kai no pudo contener la sorpresa ― "Boris" ― siseó.

― "Pareces desorientado, querido Kai. Es raro que no reconozcas el lugar, pero no te es desconocido porque es donde creciste" ― Kai dio un respingo ― "Sí, estamos en la Abadía" ― dijo mientras se agachaba y sin más hundía una jeringa en el pecho del muchacho.

―ooOoo—

Kai despertó… de pie sobre la superficie cuarteada del congelado lago Baikal. Tyson y los otros le gritaban algo mientras extendían sus manos hacía él. Abrió la boca incapaz de decir algo…

― "No dejaré que un buen amigo muera" ― escuchó la voz de Tyson quien extendió la mano, animándole a sujetarse.

La frialdad del agua calaba, su ropa se pegaba a su piel y se sentía pesado, tembloroso. No tardaría en hundirse. Miró a los chicos, notó la aflicción en sus rostros, la sinceridad y deseo de ayudarlo. Kai decidió extender su mano que estaba fría en comparación con la calidez que emanaba de la mano de Tyson y la de los otros que se unieron sobre la del chico de gorra.

― "No sé si podré cambiar…"

Parpadeó confundido… porque reconoció que esa era su voz… quizá como un lejano eco, pero era su voz, aunque sabía que él no había abierto la boca… intentó decir algo pero no emitió ningún sonido.

― "Tienes razón… quizá no cambies" ― escuchó la voz de Max.

― "Suéltalo Tyson, es un caso perdido" ― escuchó la voz de Ray.

Parpadeó, ahora solamente la mano de Tyson le sujetaba… abrió los ojos y tragó dolorosamente al sentir como la mano de Tyson que lo sujetaba con fuerza lo soltaba con lentitud mientras el agua fría llegaba a su pecho.

Levantó la vista mientras miraba como Tyson, Max y Ray se cruzaban de brazos… tragó con dificultad ¿Lo dejarían morir?

El agua alcanzó su cuello y su bufanda flotaba alrededor de él. Sintió como el hielo se abría bajo sus pies y el agua alcanzaba su barbilla.

No quería morir… aunque tampoco pensaba rogar para ser salvado…

El agua llegó a su boca…

― "¡Tyson!" ― gritó antes que el agua cubriera su cabeza.

--ooOoo--

Dio una inhalación, muy parecida a la que daría un buceador cuyo oxígeno se le ha acabado. Su cabeza colgaba sobre su pecho, sus brazos levantados sobre él y sus muñecas dolorosamente oprimidas por grilletes. Movió sus piernas… sus pies no tocaban el suelo. Y ni que decir de sus hombros, el costado, su pierna que le dolían espantosamente, apenas logró reprimir un gemido. Pero lo que realmente lo atormentaba era la sed… quizá por eso soñó que se ahogaba…

― "Veo que recuperaste el sentido, joven Kai"

Su cuerpo tembló cuando Boris le hizo bajar. A duras penas logró mantenerse de pie.

― "Fue interesante que llamaras a Tyson" ― dijo burlón ― "Siempre pensé que eras más amigo de Tala".

Hizo un movimiento involuntario.

― "¿Te duele?" ― se burló otra vez mientras le levantaba la barbilla ― "Te has debilitado. Eso es lo que logras por unirte a los Bladebreakers. Les pides ayuda cuando antes eras tan independiente"

― "¿D-dón-de es-tán?" ― dijo muy suave.

― "¿Quiénes? ¿Así que no recuerdas cuando te capturé…? lamentable, lamentable"

Kai cerró los ojos, porque si trataba de girar la cabeza le dolería más. Aún así algo no estaba bien, pero no le dio tiempo de pensarlo o decir algo. Sintió como el látigo azotaba su espalda. A duras penas contuvo un quejido, aunque dudaba que hubiera podido siguiera hablar.

― "No te quedes dormido" ― dijo una voz.

Despertó cuando sintió el agua correr por su rostro. Abrió los labios tratando de recoger algunas gotas. Se dio cuenta que no lo logró, porque quien le vertía agua tenía mucho cuidado que no llegara a su sedienta boca y bajó la cabeza.

― "Kai"

Levantó apenas la mirada, movió los labios pero no pudo emitir ningún sonido. Quien dijo su nombre se encontraba frente a él: el mismísimo Voltaire Hiwatari, su abuelo. Volvió a bajar los ojos.

― "Nieto, mírame"

No lo hizo… no podía. En otra situación le hubiera dado una mirada de desprecio, rencor o enojo, se hubiera cruzado de brazos, disimulando su fastidio tras una máscara de indiferencia, pero ahora sentía tanto dolor y cansancio que no le importaba lo que pensara o creyera el anciano.

Al parecer, Voltaire así lo pensó porque tomó la barbilla de su nieto y la levantó con extremo cuidado. Cualquiera se hubiera sorprendido de la suavidad de esas añosas manos.

― "Despierta Kai"

El anciano le golpeó suavemente con el bastón para lograrlo, aunque fue más por el dolor que por su voz.

― "Kai, esto puede acabar si aceptas esto" ― le dijo poniendo frente a sus ojos el blade con el fénix oscuro"

Abrió la boca, pero sus labios secos no emitieron sonido alguno y cerró los ojos.

― "No te duermas. Di ¿Aceptas? Te prometo que si lo haces estarás bien… sabrás todo… te alejaré incluso de Boris"

Vaciló…

Trató de hablar pero ningún sonido salió de su boca.

― "¿Quieres agua?"

Si quería y mucho. El calor se extendía por su cuerpo. Era sofocante y pesado, no como su Dranzer… Ese pensamiento se unió al conocido grito de su ave de fuego, que aunque lejano le rogaba que no se rindiera, que luchara un poco más… pero era tan difícil; Voltaire le soltó la barbilla y le dio una bofetada con el dorso de la mano. Vió como el anciano se dirigía a la mesa, tomaba su blade, lo dejaba caer al suelo y lo destruía con su bastón…

Gritó…

…Todo se oscureció.

---oooOooo---

― "Parece que no has entendido… no ganarás"

Esa voz le hizo despertar. Aún colgaba, ya no sentía los brazos y sus piernas pesaban… un extraño siseo debajo de él le hizo despabilarse… serpientes.

Sí, habían serpientes debajo. Cobras, cascabeles, corales, pequeñas y grandes se retorcían, bufaban y trataban de alcanzarlo.

En una reacción instintiva sujetó con las manos las cadenas y recogió sus piernas para ponerse fuera del alcance de las víboras. Su acción fue justo a tiempo, una cobra se le había acercado peligrosamente. Aún así, sus brazos bruscamente movidos le dolieron y su costado también.

Consideró que si subía un poco más podría descansar sus piernas, así, dolorosa y lentamente ascendió un poco, no obstante el dolor. Luego buscó a la persona que le había hablado. Un brillo rojizo se destacó en la penumbra.

― "¿Tala?"

Por toda respuesta la silueta empezó a caminar y a hacerse a la luz; su rostro aún no se podía distinguir pero vestía un traje claro y una cabellera naranja hizo su aparición.

Una risa siguió haciendo que se le helara la sangre.

― "Broocklyn" ― murmuró.

― "Ya te dije… no ganarás… quizá lo hiciste antes, pero no ahora… ahora estás solo"

- 'Siempre lo he estado' – pensó.

― "No, eso quieres creer" ― le dijo leyéndole la mente ― "Los Bladebreakers estuvieron apoyándote aquella vez. Antes de ellos, los Demolition Boys… ahora estás solo…" ― empezó a caminar pero contra lo que creyera Kai, las serpientes le cedieron paso.

― "¿Por… por qué?"

No le respondió, sino empezó a caminar al otro extremo de la habitación y accionó una palanca, al instante, las cadenas descendieron. Al notarlo, las serpientes volvieron a su actitud agresiva y se lanzaban contra él, quien apenas logró levantar las piernas.

Dolorosa y lentamente volvió a subir para quedar fuera del alcance de las serpientes. Broocklyn sonrió y nuevamente accionó la palanca y las cadenas descendieron.

El juego continuó unos minutos más, hasta que las cadenas tocaban el suelo. Para ese entonces Kai estaba agotado.

― "¿Te rindes?"

― "No" ― dijo apenas.

― "Como quieras"

Accionó nuevamente la palanca para bajarlo con tal velocidad que lo dejó a unos centímetros del suelo, prácticamente sus pies tocaban las frías piedras. Broocklyn sonrió y las víboras se lanzaron contra Kai. Sintió como los colmillos penetraban su piel, aún através de la tela y zapatos. Kai cerró los ojos esperando los efectos.

…perdió el conocimiento.

Despertó al escuchar una maldición y con los ojos entrecerrados vio acercarse a Broocklyn y a su abuelo, quienes caminaron sin cuidado sobre los restos de Dranzer. Vio como Voltaire apoyaba su mano en forma cariñosamente sobre el hombro del pelinaranja.

― "Te presento a mi heredero… Kai… tu sustituto" ― dijo el anciano ― "…Supongo que lamentarás tu decisión"

Broocklyn preparó su blade el cual se elevó dirigiéndose directamente a los ojos rubí. En el último momento desvió su trayectoria para herirlo en un costado, luego en un brazo, en el otro… no pudo evitarlo, gritó de dolor mientras sus lágrimas bañaban sus pálidas mejillas. Extrañamente el ataque se detuvo. Kai vio como su abuelo extendía la mano a Broocklyn.

― "Toma" ― le dijo mientras abría la mano y le entregaba un chip que reconoció como el Black Dranzer ― "Hazlo"

Broocklyn tomó al Dranzer oscuro y lo fusionó con su propia bestia bit y lo volvió a lanzar.

― "Zeus" ― escuchó decir mientras convocaba a su bestia ― "Ataca. Rey de la oscuridad, oscuridad total"

Ese era el ataque más poderoso de Broocklyn… lo recordaba y ahora fusionado con el Dranzer negro se intensificaba. Vió como caía en un lago de fuego negro. El dolor se apoderó de su pierna y su costado… era su fin. Broocklyn tenía razón… estaba solo.

---oOo---

Despertó bañado en sudor y temblando lastimosamente.

- 'Alucinación' – pensó.

Una cascabel yacía a su costado con la cabeza aplastada por una piedra. No sabía cuanto tiempo había pasado desde que se desmayó, sin embargo, su bufanda se encontraba con algo de humedad en el lugar que la dejara antes de perder el conocimiento. Su visión era borrosa y su respiración entrecortada… realmente se sentía mal. Finalmente el veneno le estaba haciendo efecto. Kai lo sabía. Estaba en problemas, quizá en algunos minutos sentiría más dolor… se encontraría a punto de morir… solo esperaba tener la fuerza suficiente para aguantar esa prueba.

Se arrastró dolorosamente, la tomó y la exprimió en su reseca boca. Apenas unas gotas su adolorida garganta, pero frescura consoló sus labios. Se forzó a déjalo en el mismo lugar, antes de volver a desmayarse.

---oooOooo---

― "Ahhhhhhhhhhhh"

El grito de Max rompió la quietud del rojo desierto. El aborigen le arrebató el traje que lo cubría. El resto saltó al escuchar el grito.

Tyson iba a intervenir cuando Ray lo detuvo al mismo tiempo que señalaba un alacrán que salía a toda prisa.

― "Gra-gra-cias" ― tartamudeó el rubio.

Nme asintió, cortó la cola del animal y se lo ofreció al chico. Éste negó con la cabeza. Nme hizo lo mismo con los otros con el mismo resultado. Finalmente, aún moviéndose abrió la boca y lo masticó.

Los chicos aún no se acostumbraban… Más que eso, era difícil creer que ya habían pasado cuatro días desde que empezó o mejor dicho aparecieron en ese lugar. Nme les había ayudado más allá de lo que creyeron posible. Agua, comida y guía. Les enseñó a encontrar animales para comer, desde escorpiones (alacranes), pequeños roedores y hasta larvas. Raíces que eran comestibles, plantas cuyos brotes eran buenos, pero los frutos venenosos (eso lo intuyó Tyson cuando el nativo le arrebató unos bonitos frutos rojos que estaba a punto de probar). Comieron plantas que en su vida hubieran pensado. En las márgenes de un pequeño arroyo encontraron berros y cebollas y otras plantas silvestres (Kenny confirmó eso) e higos.

― "Lo olvidé… siempre revisar mis cosas" ― se disculpó Max cuya condición física había mejorado.

Empezaron a caminar, cuando Nme se detuvo.

Los chicos observaban con curiosidad como el aborigen escarbaba en esa tierra roja. Buscaba… Bueno no lo sabían pero les hizo una seña y una sonrisa se dibujó en su cara, señalaba algo ¿una raíz? O por lo menos eso parecía, sacó varias, entregando a Ray tres, señalándoles a los otros, a continuación la que guardó para él la quebró y empezó con la mano a girar en su estómago.

— "¡Comida!" — gritó uno muy entusiasmado.

Lo siguiente que vio casi lo hace caer de espaldas. A modo de ejemplo tomó una cosa blanca ¡Qué se movía! Y ¡SE LA COMIÓ!…

---oooOooo---

Kai miró con cierto desconsuelo su aún más maltratado blade. Lo había lanzado contra las rocas y logrado que la minúscula gota fuera ya una respetable gota de agua. También logró hacer una especie de cuenco con una roca que ahondó… pero a un precio…

Las hojas de su blade se desgastaron, el disco de ataque estaba roto y el de defensa muy maltratado, estaba seguro que ya no giraría lo suficiente como para lograr una batalla decente. Tomó la poca agua que había recolectado en casi un día. Caminó con lentitud, siempre apoyándose en la pared y se acercó a la salida de la cueva.

El calcinante sol le recibió con todo su esplendor. Recogió su 'comida' cocinada con esos rayos solares. Retrocedió lo suficiente para protegerse de los mismos, mientras masticaba sin muchas ganas frugal alimento.

La parte más dura la había soportado. Estaba vivo, aunque necesitaría al menos otro día para recuperarse lo suficiente para poder bajar de ese risco. Pero no era eso lo que lo tiene melancólico. La alucinación que tuvo le confundió… recordó su encuentro con sus amigos en el lago Baikal… pero en esa ocasión lo dejaban morir. Aunque fue cosa de su mente, no pudo negar la verdad en las palabras de Broocklyn y eso de alguna forma le atormentaba…

― "Estoy solo" ― musitó.

---oooOooo---

Nme era una persona bastante callada. Aun para alguien quien no entendía su idioma, sin embargo, era majestuoso, en su trato y forma de conducirse. Ray le sorprendió en más de una ocasión mirándolos atentamente, en especial a Max y Kenny. El primero porque su cabello rubio sin duda era inusual y a Kenny porque sus lentes le daban un aspecto extraño, ni que decir el llevar una caja que emitía un lenguaje similar al de los chicos.

Es verdad que el hombre utilizaba algunos objetos que producían sonidos, pero de ninguna manera parecidos a los que salían de esa caja, es decir Dizzy.

Ray le recomendó a Kenny que no la abriera en presencia de Nme, no porque fuera peligroso, sino porque parecía incomodarle, en especial, porque en uno de sus arrebatos, por decirlo de alguna manera, Dizzy había reproducido un audio con sonidos muy extraños, una especie de ronroneo y cantos que jamás habían escuchado, mucho menos entendido.

En la noche Nme desapareció y al poco tiempo escucharon unos sonidos que hizo que se le erizaron los cabellos… el hombre apareció al amanecer con una cierta sonrisa de satisfacción que no pasó desapercibida para Ray. Fuera de eso su comportamiento y trato para con ellos no cambió.

Esa era la situación para ese día. Nme les había hecho señas que se quedaran mientras iba en busca de agua. Los chicos obedientemente afirmaron y se colocaron bajo la sombra de una de las rocas más altas.

— "Cuatro días" — comentó Ray

— "Si, y de no ser por Nme, quizá no hubiéramos visto este día" — comentó Tyson, aún agradecido por estar vivo ante el ataque de la víbora.

― "¿Qué haremos Ray?" ― preguntó Max ― "Bueno, se que no habríamos podido sobrevivir sin Nme, pero tenemos que encontrar a Kai.

― "Si está vivo" ― murmuró Kenny, ganándose miradas poco amistosas de los otros ― "Bueno… no quiero eso… pero ha sido difícil para nosotros y…"

― "Él, estará bien. Lo sé" ― afirmó Tyson poniéndose de pie.

― "Yo no quise decir eso" ― se disculpó el chico de lentes mientras apretaba a Dizzy.

― "Cálmate Tyson… estará bien y lo encontraremos" ― concilió Ray.

― "Eh… chicos" ― avisó Kenny y el tono de voz alertó al chino.

Repentinamente se encontraron rodeados por hombres de piel cobriza pintados de blanco, armados con lanzas y varas.

Tyson se dejó caer al suelo…

Los hombres empezaron a golpear el suelo con las lanzas y varas… quizá los chicos no estuvieran en condiciones anímicas para notarlos, pero lo hacían en forma rítmica. En eso apareció Nme, pintado de la misma forma, señaló el cielo y luego a los chicos…

― "¡Kata Tjuta!" ― gritó.

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Creo que por ahora es suficiente para que cada quien saque sus conclusiones. Bladz-liska… espero que esto resuelva tu duda de donde se encuentran…

Quizá sea muy cruel para Kai; bueno… no se le puede pedir que sueñe con conejitos y hadas… jaja (broma). En fin ya veré cuando actualizo… espero que en menos tiempo que la última vez.

Lamento muchísimo lo sucedido en Chile y que de alguna forma más suave continúa. Pero son un pueblo valiente, esforzado, orgulloso de sus logros. Saldrán adelante… Chile resurgirá!!!