Capítulo 14

"Adaptación"


Kai decidió que lo mejor era tomar una corta siesta. Confiaba en no dormir profundamente... por aquello de los visitantes… despertar con una serpiente enroscada en tu pierna no se puede considerar amigable. Por suerte su sentido del oído se había acostumbrado a los sonidos del lugar y cualquier reptación, pasos o rodamiento de una piedra era detectable para su sensible sentido.

Aunque sus heridas estaban cicatrizando bastante bien, no estaba supurando ni tenían las clásicas señales de infección y pese a tener un poco más de día y medio (por lo menos eso creía) su encuentro con la serpiente no le había -después de todo- no le había causado tanto daño.

Una pequeña piedra se desprendió del techo que lo protegía y cayó sin miramientos al suelo para rodar varios metros abajo… sonido al cual se había acostumbrado.

Tomó una larga inhalación y poco a poco se quedó dormido.


Despertó pasadas algunas horas después.

Según sus cálculos faltaban al menos tres horas para que oscureciera… No pudo evitar molestarse… aún dormía mucho, eso solo podía significar que todavía estaba muy débil por su pequeña exploración en la tarde. No tuvo mucha opción, la comida había empezado a escasear, un pequeño roedor del cual no quedó mucho y algunas rodajas de serpiente que se había secado al sol era insuficiente para un viaje largo. Quería marcharse al día siguiente… corrección al atardecer. Aunque eso dependería de cómo se sintiera al día siguiente. Si bien su situación no era desesperada, tampoco era envidiable. Lo que más le preocupaba por el momento era establecer una posible ruta a través de la guía de las estrellas. Tendría que esperar a que oscureciera para tener una certeza de donde quedaba el norte, basado en sus observaciones diurnas y cada cuanto variaba durante la noche. Necesitaba un poco más de comida y solo esperaba que la trampa que había dejado le proporcionara algún alimento algo más grande que un ratoncito.

Según sus observaciones y esperaba que fueran certeras, le indicaron que la estación seca apenas empezaba, aunque la zona era árida y el desarrollo de la vegetación era por adaptabilidad, por el rastro podría decir que estaba habitado por animales más grandes y aunque no los vio habían indubitables rastros de de tortugas y conejos de los cuales podría sin duda alimentarse. Solo esperaba que su rudimentaria trampa pudiera atrapar algo… y ese algo no fuera comido por otro algo más grande. Una experiencia en la tundra siberiana de la cual salió medianamente librado… al menos no fue al que le amputaron dos dedos, le había demostrado que no podía darlo todo por hecho.

Hizo un gesto de dolor al reacomodarse.

Y quedaba un problema –a su juicio mayor- el agua. Aunque su blade había sufrido las consecuencias de su intento por obtener agua o al menos aumentar su caudal, calculaba que no era suficiente para un lugar tan árido y su problema con el calor. Suspiró involuntariamente… al recordar como los rusos se burlaban de él… aunque una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios al pensar que los había dejado abandonados cuando empezaron a fastidiar con eso.

Poco a poco se fue adormeciendo…


Kai despertó repentinamente, trató de incorporarse pero un agudo dolor en las costillas y en un brazo se lo impidió. Con más calma se incorporó. Ya recordaba lo que había sucedido, pese a que todavía lo dudaba. Sintió un poco de frío y sus sienes palpitaban produciendo un ligero dolor de cabeza. Se puso de lado, teniendo cuidado con sus heridas.

Cerró los ojos tratando de normalizar su respiración para disminuir el dolor en su cabeza. Había tenido un sueño muy extraño… estaba flotando en un inmenso vacío, pero de alguna forma Dranzer estuvo con él y lo cubrió con sus alas, dándole calor y bienestar… escuchó las voces de Tyson, Ray, Kenny y Max, solo eran murmullos, tenían miedo pero no podía verlos o hablarles, porque su garganta se negaba a emitir algún sonido.

Una gran ansiedad se apoderó de él, aunque estaba oscuro a su alrededor sentía que la oscuridad se hacía más densa y pesada, que poco a poco le apretaba, le cercaba… ya no los escuchaba y la calidez que su fénix le otorgaba iba desapareciendo… fue cuando despertó.

— "¿Dónde estarán?" — murmuró antes de cerrar los ojos e intentar conciliar el sueño… pues había visto que apenas habían pasado unos diez o quince minutos de su primera observación.

— "¡KAIIIIIIIIIIII!" — gritaron emocionados y alegres al reencontrarse con su amigo.

El pobre Kai despertó violentamente, y se levantó de golpe… los cuatro chicos (Max, Tyson –quien le había descubierto- Ray y Kenny caminaron con rapidez y al abrazarlo no pudieron dejar de observar su gesto de dolor y la dificultad que tenía para estar de pie, más que la mirada de fastidio tan usual en él.

— "¿Estás bien?" — preguntó Max, al notar su tensión.

— "Si" — dijo muy quedo aunque se llevó el brazo sano a sus costillas, cosa que no pasó desapercibido para Ray.

— "¿Seguro?" — preguntó Kenny

Kai iba a afirmarlo cuando — "Déjame ver como estás"— ordenó Ray.

— "Estoy bien y…"

— "No lo estás… es obvio hasta para Tyson" — (mirada del aludido, ejem nada amigable) — "Y será mejor que lo aceptes y colabores"

— "Hmm" — de mala gana se sentó en una piedra — "Estoy bien"

Y aunque no sabían como se habían reunido, en ese momento no le importó a Ray. De hecho a ninguno de los chicos, solo les preocupaba la palidez en el rostro de su amigo y los evidentes gestos de dolor. Así que cuando Kai les afirmó que estaba bien, no solo no le creyó sino luchó con un atónito Kai, aunque muy poco y el bicolor solo se defendía con una mano para extrañeza de Ray, finalmente logró levantarle la camisa.

— "Si y por eso tienes esos vendajes" — (como recordarán no muy buenos) — "¡Por favor! Solo deja que los revise…"

— "No"

— "Pero… mira Kai tú…" — notó que Kai se cruzó de brazos su típica reacción cuando se negaba a algo… aunque nuestro querido chinito no estaba para eso — "¡NO! mira Kai no estamos para tus caprichos… si insistes te lastimaremos más de lo que estás"

— "…"

A una seña de Ray, Max y Tyson luchaba por quitarle la camisa y los vendajes… pese a lo fuerte que era Kai, su condición no permitía mucha defensa… cosa que se dio cuenta además que en verdad lo estaban lastimando.

— "Basta… de acuerdo…" — dijo enfadadísimo pero en voz anormalmente jadeante.

— "¡Dios!"

La expresión no era para menos, al revisar notaron que Kai tenía moretones en un costado y abdomen, debajo de los vendajes en el antebrazo una quemadura, aunque no era "tan" impresionante por su extensión, si era considerable y extraña, era una quemada negra, no parecía una quemada normal… un manchón negro… y si…

— "No está infectada" — dijo leyéndoles sus temores.

— "Pero…" — dijo con duda, aunque el tono de voz de Kai no era de pregunta sino una muy categórica afirmación.

— "Es una quemada por la energía…" — y soltándose con algo de brusquedad empezó a vendarla nuevamente. Aunque con torpeza y con mucha dificultad, como si cada movimiento del brazo le doliera.

— "Espera, yo lo haré" — dijo Ray, quien notó la vacilación de Kai… hasta que asintió sin ganas.

El resto de los chicos se quedaron pensando en "quemada por la energía"… y comprendieron que se la hizo cuando recibió la última carga de energía que trataban de controlar. Se miraron para incomodidad de Kai, sin duda iban a decir algo cuando…

— "No creerás lo que pasamos… fue… a decir verdad aún no lo puedo creer" — dijo Max con una sonrisa, aunque su voz no parecía tan alegre.

— "¿Cómo subieron?" — preguntó aún sin poder creer que no los había visto pasar… o ellos a él.

Ellos parpadearon como recordando lo sucedido minutos antes… se miraron entre sí para mirar a un Kai que les miraba interrogantemente fastidiado.

— "Ah…" — empezó Max.

— "No subimos… sino entramos por una cueva" — respondió Tyson.

Kai se les quedó mirando como si dijeran uno de sus usuales disparates.

— "Estábamos en Kata Tjuta" — comentó Ray.

— "¿Dónde?"

— "En Kata Tjuta" — al notar el gesto de incredulidad de Kai, Tyson agregó — "..en Australia…"

— "Sé donde queda Ayers Rock, son los Montes Olga" — comentó con algo de molestia en la voz.

— "Estamos hablando de Kata Tjunta" — insistió Tyson.

— "Eh… Tyson… es el nombre inglés" — agregó Kenny.

— "En todo caso no me han dicho como subieron…" — insistió Kai y agregó más para sí — "A menos que…"

— "En serio, no es una exageración de Tyson, estuvimos en el Uluru, y… no habían puestos de guardias… descuida ya te contaremos" — dijo Ray al ver la expresión de sorpresa de Kai.

— "Pero…" — empezó a decir Kai — en tanto Ray terminaba de vendarle y éste se ponía su camisa.

— "Aunque no lo creas, ven a ver y te darás cuenta…"

— "Max… revisé la cueva y no tiene salida" — aclaró Kai.

— "Vamos Kai, estuvimos caminando mucho y necesitamos reponernos" — insistió Tyson mientras se asomaba al final de la cueva… — "Woa. ¡MAX, RAY, KENNY! ¡VER ESTO!"

— "¿No puedes gritar más fuerte?" — ironizó Kai.

Pero Tyson o no lo escuchó o le ignoró. En todo caso, los mencionados por Tyson fueron a ver y se quedaron tan sorprendidos como el chico de gorra.

— "Esto… esto no se parece a donde estábamos" — al parecer Kenny finalmente había encontrado su lengua.

— "Por ahora creo que necesitamos agua…" — empezó a decir Max, aún fascinado por el inesperado espectáculo.

— "…Y comida"— finalizó Tyson.

— "Hay agua al fondo de la cueva y si tienen mucha hambre algo de carne seca"

— "¡Genial!… finalmente algo bueno" — y nuestro adorable goloso corrió en la dirección que le fue indicada, se llevó una porción a la boca… un sabor raro le inquietó — "¿Kai?"

— "¿Qué?" — preguntó a su vez Kai al notar el gesto de extrañeza del peliazul.

— "Tiene un sabor raro ¿Qué es?" — insistió Tyson

— "No preguntes… solo cómela… es comestible"

— "Pero…" — insistió

— "Haz lo que quieras"— dijo bastante enojado.

Pero no hubo protesta y al acabar con un poco más, Tyson se dirigió al fondo de la cueva, ahí encontró la roca que ya conocemos, la quitó y empezó a beber…

— "Oye yo también quiero agua" — protestó Kenny al notar como Tyson acabó con el agua.

Ray se quedó mirando el lugar. Vio como una gotita se deslizaba del techo de la cueva y después de algún tiempo otra… y aún no bajaba a la roca. Una idea nada agradable e inquietante le cruzó por la mente… esa idea se confirmó al ver el rostro de Kai que durante un segundo no estaba tan indiferente. Se acercó a donde estaba, pues el bicolor había optado por sentarse en su lugar habitual, teniendo por respaldo la pared de la cueva.

— "¿Sabes dónde estamos?" — le preguntó Ray.

— "No"

— "¿Recuerdas que sucedió después de la última ronda de energía?"

— "Algo"

— "¿Tienes a Dranzer?"

— "No"

— "¿En verdad la cueva es de una sola entrada?" — preguntó Ray, aunque no lo quiso decir a los otros (por aquello que no se hubiesen dado cuenta, al entrar al lugar notó que la abertura por donde entraron ya no existía.

— "Si" — contestó Kai algo molesto.

— "¿Cuánto tarda en llenarse el recipiente?"

— "Unas cinco…" — no continuó sino cerró los ojos y giró su rostro a otro lado.

En tanto los otros protestaban por la acción egoísta de Tyson, Ray se agachó y de entre sus cosas (que dejaron en el suelo al descubrir a Kai), sacó el "interesante" el recipiente que les había dado el indígena y se lo acercó a Kai.

— "Creo que esto te caerá mejor, es agua de manantial no de piedra"

— "No…"

— "Te sentirás mejor… y nosotros también" — dijo con voz extraña, Kai se le quedó viendo, pero no dijo nada y obedientemente lo llevó a los labios bebiendo un poco — "Tyson y Kenny, necesitamos ver donde estamos, acompáñenme… sin protestar" — dijo con voz de mando que sorprendió a todos en especial al mismísimo Kai, quien continuó en silencio — "Kenny no es necesario que lleves a Dizzy, no creo que a Kai le importe si la dejas con él y ustedes ayúdenme a dejar en orden nuestras cosas"

Kenny asintió y con sumo cuidado dejó su computadora cerca de Kai en tanto Ray organizaba a los otros así como las cosas que tenían consigo.

— "Max, será mejor que descanses un poco… ¿Te molestaría que se quede Max?" — preguntó a Kai, quien se encogió de hombros — "Ah Max, pon nuevamente el recipiente… necesitaremos agua al regresar" — y diciendo eso casi arrastró a Tyson hacia fuera.

— "Tengan cuidado"— se oyó la voz de Kai, aunque éste solo vio a Ray — "… más adelante hay una pendiente y… cascabeles"

— "Lo tendremos en cuenta" —comentó Ray sin voltear a verlo.


AFUERA…

— "¿Aún tenías agua y no nos diste? ¿Por qué?" — se oyó un reclamo.

— "Era el agua de reserva" — contestó Ray de una forma que hizo que Kenny levantara la vista y nuevamente la bajara al entender.

— "¡Reserva! ¿Entonces para que se la diste?"

— "Tyson" — dijo con voz triste… — "El agua que te tomaste… tardó sin dudas horas en juntarse…"

— "¡¿y?"

— "Kai no había tomado nada…"— musitó Kenny, entendiendo el gesto tanto de Kai como de Ray.

— "Yo… yo… no era mi intención" — Tyson bajó la cabeza… en realidad no había sido su intención, solo… solo estaba feliz de haberlo encontrado… fue entonces que todo lo demás salió de su perspectiva.

— "Lo sabemos Tyson… descuida… todos lo sabemos" — le consoló Ray.


Max siguiendo las instrucciones de Ray se dispuso a colocar el recipiente, al dejarlo en su lugar notó que apenas húmeda la depresión de la piedra. Estático y semi-fascinado observó que durante poco más de cinco minutos como apenas tenía agua suficiente para humedecer la yema de un dedo. Fue entonces que comprendió porqué lo había dejado Ray. Aunque no entendía porqué no se lo dijo directamente; Ray sabía que no necesitaba descansar puesto que no estaba enfermo o lastimado... era por Kai.

Observó la pared, la pequeña grieta por donde se filtraba agua y calculó que un golpe podría hacer que cayera más. Sacó el lanzador, preparó su blade y lanzó. Su tiro fue preciso aunque algo suave en relación con el efecto que quería lograr –tampoco era que la cueva se derrumbara sobre ellos- se preparó para el siguiente lanzamiento aunque le imprimió un poco más de fuerza. No lo consiguió. Lo intentó otras veces, sus avances no eran los que esperaba, empezaba a impacientarse. En el siguiente intento logró agrietar la piedra... y el agua dejó de fluir.

Tragó saliva... esa no era la idea, pensaba angustiado — "¿y ahora?" — dijo en voz alta.

— "Sólo concéntrate" — escuchó decir una voz ronca a su espalda — "Inclínalo en un ángulo agudo"

Siguiendo esas instrucciones lo lanzó... no ocurrió nada.

— "Otra vez" — habló nuevamente Kai, quien se había levantado de su lugar siguiendo a Max… él también entendió lo que Ray le había pedido hacer al rubio.

En esa ocasión la roca se agrietó más y el goteo aumentó. Y antes de intentar otro lanzamiento se hizo escuchar por tercera vez la voz de Kai — "No más"

— "Podría hacer caer más agua" — comentó el rubio.

— "No alteres el equilibrio del lugar. Ignoramos si es un afluente o agua acumulada por lluvia o humedad nocturna" — Giró y muy despacio se sentó cerca de ahí y cerró los ojos.

Max le observaba. Se miraba bastante pálido y débil. Max estaba a punto de sugerirle que debería descansar cuando el otro abrió los ojos. Por su mirada, el rubio supo que no era una buena idea hacerlo.

— "¿Dracil está bien?"

— "No lo sé. El blade si. Cuando despertamos, salvo Dizzy ninguna de las bestias bit estaba. Y por cierto Dizzy no se encuentra en su mejor forma ¿Dranzer?"

— "No lo tengo"

— "Tu blade"

— "Estropeado" — al notar la mirada a la roca — "Cuando desperté ya estaba así. ¿Dónde estuvieron?"

— "Quizá aún no lo creas... pero despertamos en Australia… porque aquí no es el mismo lugar ¿verdad?"

— "Cuéntame" — dijo ignorando el último comentario.

— "Ah… ¿No deberías descansar?"

Una mirada de mal humor y bastante elocuente respondió a su sugerencia. Max no tuvo más opción. Se sentó a su lado y empezó a contarle todo lo que les había pasado. Kai le escuchaba atentamente y solamente una vez le interrumpió para pedirle algún detalle.

Kai se interesó particularmente cuando entraron a la cueva y las marcas. Parpadeó cuando Max mencionó lo del fénix y palabra: koysta, aunque Max no la pudo pronunciar adecuadamente por tanto Kai no podía asegurar su significado. También pareció interesado en la luz en el interior de ese pasadizo. Si embargo lo que realmente causó extrañeza al ruso, fue la pronunciación de su nombre.

— "¿Estás seguro?"

—"Si, nos causó extrañeza pero estoy seguro que pronunció tu nombre"

— "En algún momento mencionaron mi nombre en sus conversaciones"

Max se quedó pensando un rato — "Bueno… si. Supongo que fue de ahí de donde lo tomó. ¿Pero aún así, no te parece extraño que lo mencionara?"

Kai no dijo nada.

— "Entonces una luz nos envolvió… estaba oscuro y cuando menos lo esperamos fue que salimos de la cueva… como se miraba una luz empezamos a caminar y… bueno te encontramos" — terminó Max.

Entonces el rubio como impelido por un resorte se puso de pie y caminó con ligereza al fondo de la cueva. Sin necesidad de levantar la cabeza Kai sabía a donde iba y porqué, así como que no encontraría.

— "Debe haberse derrumbado… pero no lo parece" — comentó en voz alta y luego girándose hacia Kai le preguntó — "¿Qué crees que pasó?"

Kai guardó silencio.


— "Entonces, Kenny. ¿Qué crees que pasó? ¿Dónde estamos?" — preguntó Tyson quien aún miraba impresionado el espectáculo que se extendía ante él… kilómetros y kilómetros de un paisaje agreste y completamente diferente a donde se encontraban.

— "No lo sé Tyson"

— "¿Pero debes tener alguna idea, no?" — insistió Tyson — "Porque estuvimos en Australia… ¿Estuvimos, cierto?"

— "Bueno…" — comenzó Kenny.

— "Kai dice que no sabe donde se encuentra" — comentó Kenny, entonces antes que Tyson argumentar algo continuó — "Sin embargo, nos habló de cascabeles" — meditó.

— "¿Y?"

— "Hay especies que son originarias o pertenecen a un determinado lugar en el mundo" — comenzó Kenny.

— "¿Cómo cuales?" — insistió Tyson.

— "Los pandas de China… o los rinocerontes de África" — intervino Ray, captando lo que quería decir el pequeño genio aunque todavía no asociaba lo que intentaba hacerles entender.

— "¿Qué con eso? Hay dos hermosos pandas en el zoológico por mi casa… bueno no tan cerca pero…"

— "Exacto" — ubicó Kenny y ante la mirada de los otros chicos, se irguió y adoptó su mejor pose para explicarles — "En un zoológico, pero esto no lo es"

— "Podría ser una reserva natural" — intervino Tyson comprendiendo lo que intentaba.

— "Bueno si… aunque usualmente se evita tener animales que no sean locales para evitar romper el delicado equilibrio de la naturaleza"

— "¿Y si fuera un refugio o centro de ayuda a animales?" — ambos chicos giraron para verlo de frente — "¿Qué? Lo he visto por televisión y hace unas dos semanas llegaron unas personas para ver si podía ayudarles para apoyar un centro de ayuda a animales que han sido rescatados de contrabandistas… Hey… ¿No pensarán que solo como y no pienso?"

Ambos chicos guardaron un bochornoso silencio.

Tyson los vió con mayor sospecha y se encogió de hombros — "Bueno, a veces doy esa apariencia, pero me interesan las causas justas… y aunque no soy tan bueno en la escuela… me esfuerzo… a veces" — dijo con su sonrisa despreocupada y bonachona — "No se preocupen"

— "Regresando a la pregunta de Tyson acerca de donde nos encontramos" — retomó la conversación el joven chino.

— "Ah si. Kai habló de cascabeles ¿no?" — Ray afirmó con la cabeza — "Bien, si consideramos que lo que nos ha sucedido es raro y a riesgo de parecer aún más extraño… creería que estamos en América"

— "¿América? ¿Estás seguro?" — preguntó aún con más desconcierto Ray — "Es al otro lado del mundo"

— "No en realidad, estamos más cerca de Australia que de lo que crees… aunque dependería de que parte de América…"

— "¿A qué te refieres?" — comentó Tyson bastante interesado.

— "Las cascabeles, pertenecen a la familia de los crótalos" — al ver la mirada de los otros suspiró con desaliento — "Es como se llama a cierta subfamilia de serpientes venenosas, si no estoy mal más de cien y aunque se le ubica mejor como aquellas serpientes que tienen formaciones óseas en la cola y producen un sonido característico… bueno dicen que suena como castañuelas o sonajas (chinchines)"

— "¿Cómo sabes eso?" — preguntó maravillado Ray, porque pensaba que el pequeño genio solo estudiaba cuestiones de computación, física, matemática pero no que tuviera conocimientos de zoología.

— "Un trabajo para Ciencias de la Naturaleza"

— "Ya las recuerdo, creo que las ví en una película del Viejo Oeste… donde atacaban a los jinetes descuidados" — comentó Tyson.

— "Bueno… si creo que si" — afirmó el Jefe.

— "Chicos…" — comentó repentinamente Tyson.

— "Eso no significa que estemos en América" — empezó Ray bastante interesado en el asunto original.

— "Chicos…"

— "Hay diferentes clases de crotálidos, serpiente de cascabel, el mocasín, la cabeza de cobre, la labaria o nauyaca real y el surucucú"

— "Aún así… no sé como es"

— "¡Chicos!" — insistió Tyson.

— "Ya Tyson, esto es importante" — comentó Kenny — "Aún no he pasado a la descripción…"

— "Creo que yo si se como son" — comentó — "¿Gruesas… la cabeza en forma de triángulo… color arena aunque con manchas que parecen diamantes?"

— "Exacto… ¿También hiciste un trabajo?" — preguntó despreocupadamente Ray.

— "Nooo…" — ambos chicos escucharon la voz de Tyson con un tinte bastante angustiado. Pero no se giraron.

— "¡Chicos!"

— "Vaya, en verdad las reconoces ¿Cómo?" — se admiró Kenny.

— "L-la tengo enfrente" — comentó Tyson haciendo que los chicos dieran un salto hacia atrás logrando con ello que la serpiente se despertara y empezara su característico aviso de muerte.

Cuando Tyson creyó ver otra vez el cielo de los blades, uno de color verde cortó limpiamente la cabeza para luego regresar a manos de su rubio propietario.

— "¡Gracias Max!" — dijo Tyson cayendo de rodillas al suelo luego de algunos segundos, en especial por reconocer al dueño del blade.

— "Oh… de nada. Kai pensó que podrías necesitar un par de ojos extras… por cierto mandó a preguntar a Ray si sabe como prepararla y le dije que ya teníamos experiencia con eso"

Ray sonrió pensando en Nme — "Descuida, dile que la prepararé adecuadamente"

Max asintió — "¿Estás bien Tyson?" — preguntó con preocupación al notar que su amigo aún permanecía hincado.

— "Yo no quiero comerla. ¡Yo no me como las cosas que quieren comerme!"

— "Eh… no te quería comer… solo… bueno eso" — dijo Max tratando de no agravar el asunto, en especial porque Kenny parecía más blanco que el papel.

— "Pero Tyson, tenemos pocas provisiones y por lo que noté Kai tiene muy pocas, debemos de aprovechar cualquier oportunidad para obtener alimentos" — razonó Ray apoyado por cabeceaditas de Max, en tanto auxiliaba a un casi desmayado Kenny.

— "Además, no se porqué te quejas amigo" — sonrió Max — "Ya antes la comiste"

— "¡Claro que no!" — protestó — "Comí aquellas cosas verdes que sacaron del río y estoy muy seguro que esos no atacaban ni eran serpientes" — dijo con malestar.

— "Eran berros silvestres" — aclaró Kenny — "Creo que Max se refiere a hace un rato…" —dijo recuperándose lo suficiente gracias al apoyo de Ray.

El rostro de Tyson era elocuente… — "¿Eh? ¡NO!"

— "Me temo que sí amigo" — comento Ray mientras recogía la serpiente y utilizaba uno de los cuchillos de piedra que le había dado Nme.

— "No" — negaba con énfasis.

— "¿De dónde crees que sacaría Kai la carne?"


Un increíble espectáculo de luces se podía admirar en lo alto de su refugio. Los cinco chicos miraban como el sol de ponía en el horizonte. Una pequeña brisa les indicó que debían acomodarse si querían dormir bien. Salvo una fuerte vara, que Kai se negó a usar para el fuego, no tenían mucha disponibilidad de leña. Esos pocos matorrales secos solo lograrían una fugaz fogata. Aunque Tyson y Max argumentaban que podrían traer leña, Kai los disuadió con el argumento que las cascabeles cazaban de noche y a menos que fueran con la idea de capturar alguna para comer y evitaran una muerte dolorosa optaron solamente por poner los matorrales como una débil barricada.

Ray no estaba seguro que funcionara, pero Kai le explicó que pese a ser tan endebles provocarían ruido y lograrían (por lo menos ellos) despertarse ante cualquier visitante.

Con las provisiones que traían los más jóvenes se dispusieron a una frugal cena y aunque Tyson protestó un poco Ray fue inflexible en la distribución.

Como de costumbre los chicos se ubicaron para dormir Tyson y Max, Kenny y Ray… hasta que notaron a Kai. Éste les miró detenidamente.

— "Yo puedo dormir con Max y Tyson… a-así… tú…" — pero Kenny no pudo terminar su oración ante la mirada de su capitán.

— "No es necesario" — dijo Kai tan fríamente que los otros se sintieron aún más incómodos.

Los chicos se miraron entre sí cuando Ray recordó algo… dentro de los trajes estaba un pequeño envoltorio que le había dado Nme. Era un pequeño manto, lo suficiente para ser utilizado por una persona, quizá no como frazada pero al menos cubría lo suficiente.

— "Creo que esto solucionará el problema" — lo extendió hacia Kai, quien vaciló pero lo aceptó.


Ray se despertó… estaba desorientado hasta que en la penumbra gracias a la luz de la luna observó a Max y Tyson además de el suave ronquido de Kenny que yacía a su lado. Recordó donde estaban y descubrió con preocupación que su quinto y recién encontrado compañero no estaba.

Con cuidado para no despertar a Kenny ni a los otros se levantó. Y con su habitual andar felino se deslizó a buscar a Kai a quien suponía estaba en la entrada de la cueva.

Sintió algo de frío. Y con ello se preguntó como hizo Kai el tiempo que pasó ahí.

— "Ya te oí" — le contestó con su habitual voz aunque ahora susurrante.

— "En tu condición no deberías estar afuera" — dijo de la misma forma.

— "Ya dormí lo suficiente y el frío nunca ha sido un problema"

— "¿Por qué estás aquí?"

— "Estrellas" — y pensando que quizá Ray no entendía — "Si Kenny está en lo correcto y estamos en Estados Unidos, alcanzaremos una población si viajamos al norte"

— "Si, bueno… pero no necesitamos viajar de noche… recuerdo que dijiste sobre los animales nocturnos y después de nuestro encuentra con la cascabel… espera ¿En serio viajaremos de noche?"

— "Si y lo antes posible" — notando que Ray se le quedaba viendo — "Estoy bien… y necesitamos buscar otro lugar"

— "¿Por qué? Tenemos provisiones y…"

— "Exacto. El agua no alcanzará para todos… no tenemos opción"

Ambos guardaron silencio.

— "¿Kai?"

El otro no respondió… de alguna manera supo que no sería bueno.

— "¿Qué nos ocultas?"

Kai miró al cielo y vio una pequeña estrella fugaz que se perdió en el horizonte.

— "Cuando te comentamos que estuvimos en Australia y Kenny consideró que estábamos en América no objetaste, ni siquiera opinaste… ¿Sabías que estábamos en América?"

Lo escuchó resoplar.

— "¿Kai?"

— "Si, aunque no estaba seguro si en el norte o centro"

— "¿Por las cascabeles?" — al verlo asentir continuó — "Tampoco pareciste sorprendido que el pasillo por donde venimos pareciera que no existió"

— "¿Cuánto tiempo estuvieron en Australia?"

— "¿Eh? ¿Por qué crees que pasamos tiempo ahí?"

— "Max tiene quemaduras en la cara y brazos. El resto de ustedes un leve bronceado… es obvio que pasaron mucho tiempo bajo el sol. Y aunque tienes más capacidad que los otros no podrían haber sobrevivido sin ayuda… eso lo demuestra con su equipaje"

— "Max te contó"

— "Solo confirmó lo que sospechaba"

— "Bueno, si. Pasamos un par de días muy duros antes que nos encontráramos con un nativo de nombre Nme"

— "¿Cuántos días?" — insistió.

— "Creo que una semana quizá… por donde despertamos dudo que hubiésemos pasado mucho tiempo"

— "Entiendo… Max dijo que en una cueva"

— "Si, más o menos" — al ver la expresión del otro agregó — "Era enorme, ésta apenas haría una tercera parte"

— "Entiendo"

— "¿Me vas a decir?"

— "No estoy seguro que ocurre…"

— "¿Pero tienes alguna idea?"

— "Si"

— "¿Entonces?" — al notar que no contestaría pasó a otra idea — "¿Nos iremos en la mañana?"

Kai levantó la vista a las estrellas y no respondió.

— "Dijiste que tenemos que salir de aquí"

— "Pero no viajaremos de día"

Ray no quiso insistir, aunque no entendía porque de noche. Durante su estadía con Nme habían viajado perfectamente de día… quizá era porque no se encontraba bien y necesitaba más tiempo… si viajaban de noche le daría al menos doce horas más…

— "¿Puedes… podrás caminar?"

— "Estaré bien" — 'Aunque dudo que les pueda ayudar con sus cosas' – pensó con desaliento — "Ve a dormir" — dijo al sentir que el pelinegro se frotaba los brazos en un intento de entrar en calor.

— "¿Y tú?"

— "Me quedaré un rato más"

— "Hace frío"

— "Ya te dije… el frío no es un problema para mí"

Ray asintió. Por un lado porque tenía frío y estaba cansado; por el otro… sabía que Kai no se encontraba del todo bien como afirmaba y empezar una discusión no era la mejor manera de ayudarlo. Resignado suspiró — "No te sobreesfuerces"

Kai no le respondió.

Había avanzado unos pasos cuando regresó y se enfrentó a la mirada rubí — "¿Cuántos días has estado aquí?"

— "Algunos menos"

— "¿Has estado… inconsciente?"

— "No tanto"

Una sospecha cruzó por su mente — "¿Cuántos Kai?"

Nuevamente el silencio.

— "¿Cuántos?"

— "Ve a dormir. Quiero estar solo"

— "Dime y me iré" — dijo firme y regresando un par de pasos más.

Sus miradas se enfrentaron… ámbar y rubí. Ambos eran tercos… y quizá Kai hubiera ganado la batalla de voluntades… pero realmente quería estar solo.

— "Dos, quizá tres"

Ray cerró los ojos… — "Dios" — murmuró apenas y un poco tambaleante regresó con los otros


De nuevo solo.

Sin poderlo evitar Kai tiritó y no solo de frío. La noche, como todo desierto era fría, pero realmente eso no le preocupaba… eran los casi 40° C del día los que le tenían inquieto. Lentamente se puso de pie. Aún le dolía y salvo el gesto de dolor no emitió ningún gemido. El pequeño manto lo tenía sobre sus hombros y si bien le llegaba a los tobillos el aire de la noche hacía que se moviera como una capa.

La vara que firmemente se había negado a que fuera quemada la tenía cerca de sí; aún tenía la esperanza que en su trampa hubiese caído alguna presa… ahora que habían más bocas que alimentar.

Al escuchar el ronquido de Tyson, recordando la mirada de Ray, sus pensamientos más terrenales dieron paso a unos que lograron aumentar sus pensamientos ya caóticos. Sus recuerdos se arremolinaban… voces de su pasado, leyendas que había leído, escuchado…. Todo giraba en un descontrol que le hicieron tambalearse.

Desde que le dijeron donde habían estado, hizo un cálculo rápido y se estremeció al llegar a esa conclusión que de alguna forma Ray ya sospechaba… cerró los ojos esperando que no fuera eso… que estuviera equivocado… al menos en esta mitad.


Hola… se que me pasé algunas horas, en especial porque había prometido este capítulo como regalo del Día de Reyes… aunque recuerdo que existe la leyenda del cuarto rey… que nunca llegó. Bueno con casi una hora de retraso… les presento mi humilde regalo.

Por aquello que piensen algo… después que surgió la idea (este es de la edad de Herencia) aunque nunca me puse a escribirlo en serio hasta ahora. Sky-d recordará hace cuanto le pedí algunos datos de su tierra y que poco a poco lo integré. Las dificultades son las de siempre tiempo, aunque mi máquina dio señales de vida y luego… bah… dudo que cuente con ella… son de esos modelos que salen malos y como siempre tengo la mala suerte que yo los adquiero… pero pídeme que te compre una y hasta el gato la bautiza y como si nada.

En fin. Gracias a todos por sus comentarios. Creo que necesitará algunas explicaciones que no las podré dar… bueno no todas sino que tendrán que esperar próximamente y sinceramente espero que no con el lapso de tiempo que me ha llevado actualizar.

Lamento que no me haya quedado mejor separado, pero se me corrieron los centrados y no sabìa que hacer.

¡Feliz día de reyes… conejito!

Un abrazo y feliz año para todos.