Cap. 4

Luego de una noche plagada de sueños subidos de tono y no aptos para menores, Hinata se despertó toda sudada y pensando en lo que había visto con su Byakugan.

-Está decidido, hoy se le diré – pensaba la kunoichi mientras desayunaba en Ichiraku.

Así, al terminar su tazón de ramen, fue caminando (casi corriendo) hacia la casa de Naruto. Golpeó la puerta pero nadie contestó. Entonces se fue tristemente hasta que se cruzó con Kakashi.

-Kakashi-sensei, ¿sabes dónde se encuentra Naruto? – preguntó.

-Mmm, me pareció oír que Tsunade lo había llamado. Es probable que este allí.

-Muchas gracias.

Sin pensarlo dos veces, Hinata salió disparada hacia donde Kakashi le había indicado. Cuando llegó, Tsunade se asustó al verla tan agitada:

-¿Qué está sucediendo? ¿Están atacando Konoha? ¿Es Akatsuki?- exclamó Tsunade.

-No no, nada de eso Tsunade-sama. Yo, etto…emm.. Solo quería saber dónde se encuentra Naruto-kun – preguntó roja como un tomate la hermosa Hyuuga.

-Aaah Naruto, lo envíe a una misión rango D para que vaya tomando ritmo luego de todo este tiempo que estuvo entrenando. Debe estar en el bosque, buscando al gato de un señor feudal. Aah, y Hanabi, tu hermana menor, lo está ayudando, así ella va ganando experiencia también.

-¿¡HANABI! – gritó Hinata.

-Si, ¿por qué?- se sorprendió la quinta Hokage.

-Emm,,eehh..no no por nada.

Nuevamente, la hermosa Hinata Hyuuga salió corriendo hacia el bosque en busca de Naruto, mientras que él se encontraba en medio de la "difícil" misión junto a Hanabi.

-¡Hanabi-chan! ¡Hanabi-chan, dónde estás?- llamaba Naruto.

-Aquí estoy Naruto. Arriba del árbol. Ya estoy a punto de agarrar al maldito gato.

No entiendo como Tsunade-sama me envía a estas misioneeeeeeeeeeeeeeee….…PUM!

Hanabi había caído del árbol donde estaba el gato y había aterrizado justo encima de Naruto, quien se sonrojo y empezó a tartamudear.

En ese preciso momento, llegó a la escena Hinata, quien al ver la imagen de Hanabi encima de Naruto, perdió la cordura y gritó:

-¡Hanabi, Naruto es solo mío! ¡Prepárate para luchar!

-¿QUÉÉÉÉ? Esto ha sido un accidente Hinata. No es lo tú piensas.

-¡No me engañas Hanabi! ¡Yo sé que siempre quisiste ser la novia de Narutoo ! Pero no te lo permitiré. - grito Hinata, que cegada por la situación, se abalanzó contra su hermana.

En el momento en que Hinata se disponía pegar el primer golpe, una vez resonó desde los árboles:

-¡Detente, Hinata!