Cap. 12
Francamente era un milagro que Hinata siguiera consiente, la situación era tal que generalmente hubiera superado los límites de resistencia de la kunoichi antes de desmayarse, Hinata se encontraba recostada en el suelo, y sobre ella se encontraba un Naruto medio desnudo, si bien de alguna forma había conseguido colocarse sus típicos pantalones naranjas, aun no se había puesto nada que cubriese la parte superior de su cuerpo, sus rostros se encontraban bastante cercanos; la única razón por la que Hinata no había colapsado era que había algo que le impedía tomar total conciencia de la situación en la que estaba, los ojos de Naruto
Inmediatamente después de la caída, sus miradas se habían encontrado, en seguida Hinata se perdió dentro de esos profundos ojos azules, en un principio encontró en ellos una mirada de sorpresa, después la expresión de los ojos cambio hacia una mirada que francamente Hinata no entendía, recordó haberla notado cuando Naruto miraba a Sakura, seria que… no, eso era imposible, seguramente eran imaginaciones suyas.
Duraron poco más de un minuto en esa comprometedora posición, hasta que de repente Naruto pareció recobrar la conciencia y se levanto
Naruto no esperaba encontrarse con Hinata levantada una vez salió del baño, por fin había logrado deshacerse de la horrible ropa que le había conseguido Shikamaru, algún día le haría pagar al perezoso ninja por haberle hecho usar eso, y se había puesto uno de sus múltiples pantalones que siempre usaba, así que decidió salir a ver como se encontraba Hinata y después terminaría de vestirse, por desgracia esta parecía que se había acabado de levantar y al salir tuvo la mala (o buena?) fortuna de tropezar con la chica perdiendo el equilibrio cayendo al suelo, el sobre ella
Naruto tenía la costumbre de mirar a los ojos a las personas, y obviamente lo hacía o intentaba hacerlo cuando hablaba con Hinata, sin embargo ya fuera porque la chica siempre parecía esquivarle la mirada, o bien el nunca se había fijado bien; no había reparado en los hermosos ojos que poseía, aun cuando sus ojos eran un poco raros, no muy seguidos vez ojos sin pupila, aun en el mundo ninja; los encontró preciosos, primero vio una mirada de sorpresa, después noto un penetrante mirada, que parecía estar clavada en los ojos de él, inmediatamente se perdió en estos ojos, perdiendo conciencia de sí mismo, así duro un buen rato, hasta que recordó que debía llevar a Hinata a su casa, y que si tardaba demasiado, gracias a su padre y su primo, posiblemente no viviría para contarlo, así que se levanto, para que ella pudiera hacer lo mismo.
Hinata pareció salir de su estupor al ver que Naruto se levantaba, y al tomar conciencia de la situación en la que acababa de estar, se puso igual de roja que un tomate, se sentó en el suelo y miraba al piso apenada, Naruto parecía un poco cohibido también, pero tomando en cuenta su personalidad no tardo en romper el silencio
-No esperaba encontrarte al salir del baño, ya te encuentras mejor?-
Hinata dio un respingo- Eto.. Si, ya estoy mejor… perdona no avisar que me había levantado, por mi culpa nos caímos- Contesto Hinata sin dejar de mirar al suelo
Naruto la miro curioso- No veo por qué te disculpas, simplemente fue un accidente
Hinata simplemente se disculpo de nuevo
-Como sea, creo que deberíamos ir yendo a tu casa, tu padre estará preocupado- entonces Naruto se levanto y le ofreció la mano a Hinata para q se levantara
En ese instante la puerta de la casa de Naruto se abrió con un fuerte golpe, en el lugar que había estado la puerta apareció un Neji con cara preocupada
-Hinata-sama Shikamaru me dijo que te habías desmayado y que estabas aquí a sí que…- se interrumpió al encontrarse a un Naruto con el torso desnudo dándole la mano a una sonrojada Hinata que estaba en el suelo, además, debido al hecho de que Hinata había estado acostada, la cama no estaba muy bien tendida.
