Yo otra vez, con Kazemaru y Endo, esto es como un drabble pero no es un drabble ¿ok?, seran como otros dos capitulos más (no se librarán de mí tan facil)
Disclaimer: Level- 5, ¡tu ganas! lo acepto inazuma eleven es solo tuyo T^T (por ahora jejejeje ¬¬)
Otra obsesión
En la vida existen cosas que necesariamente deben pasar, no conocemos alguien hasta después de estar con él, no nos enamoramos hasta tratarlo, nadie sabe su destino…
Todo comenzó desde el día en que buscaba más integrantes para el club de futbol soccer, necesitaban más jugadores o el club desaparecería. Endo caminaba por la escuela, y entonces lo vio, en aquella pista de carreras, lo sorprendió su velocidad, ¿cómo se llamaba? Ka-Kaze-Kazema, ¡KAZEMARU!, sí, su nombre era ese. Era el mejor velocista del club de atletismo, había ganado varias carreras a nivel nacional, era de los mejores, Kazemaru.
Llego al club de futbol y ya no había nadie, su mente solo pensaba en el chico que había visto, solo pensaba en Kazemaru, ¿por qué todo era Kazemaru?, se supone que él amaba el futbol, entonces por qué solo pensaba en Kazemaru ¡por qué!, sacudió su cabeza y se marchó a casa, de seguro mañana sería un mejor día.
Endo debía practicar solo, necesitaba despejar su mente, llegó a la cancha y comenzó a patear el balón de un lado a otro de la cancha, de pronto se detuvo, sintió la mirada y levantó la vista, era aquel chico, era Kazemaru.
El peliazul le saludo cordialmente y luego se ofreció a practicar con él, Endo sintió algo extraño en el pecho pero no supo con exactitud lo que significaba, ambos estuvieron jugando hasta que los últimos rayos del sol matizaron el cielo con hermosos tonos rojizos.
-Kazemaru ¿tienes hambre?, ¿qué te parece si vamos por un plato de fideos?
-claro, vamos
Ambos se dirigieron a aquel restaurante cada uno pidió un plato de fideos y comenzaron a hablar de soccer, Kazemaru solo le sonreía y Endo sentía aquel sentimiento raro en el pecho de nuevo, se intensificaba más y más.
Salieron del establecimiento y tomaron rumbos distintos, se despidieron con un fuerte apretón de manos sellando así su pacto, volverse a ver para jugar soccer juntos, para ser los mejores ya que el peliazul había prometido unirse al club.
Juro que esto sera lo menos pervertido que pueda resistirme a escribir ¡resistiré mis deseos de empalar, digo, emparentar chicos!
¡Merci από leggere y さよなら friends!
