EPÍLOGO.

Draco despertó horas después. Seguía en la misma sala, se habían saltado las clases de la tarde. Y volvía a estar desnudo y durmiendo al lado del idiota del siglo.

Lo observó moverse en sueños y sonrió imperceptiblemente, recordando sus palabras anteriores: "Te quiero, Draco". Después de aquello no esperaría que lo dejara en paz tan fácilmente, ¿verdad? Estaba seguro y satisfecho si al día siguiente el gran Harry Potter no podía ni moverse ni sentarse en una silla gracias a él. Pensando en que, después de todo, Harry había tenido suerte al encontrarlo, recordó de pronto que aún había algo que tenía que hacer antes de que acabase el día. Sin hacer el más mínimo ruido, cogió la varita para Aparecer una cámara de fotos, en la que hizo algunos ajustes antes de empezar con su plan.


Al día siguiente, Draco Malfoy paseó con su habitual aire superior por todo el colegio, orgulloso con el trabajo que los pequeños Slytherin de 1º habían hecho.

En uno de los grupitos de alumnos pudo ver a los pesados de los 'amigos' de San-Potter, cuyas mandíbulas parecían estar al borde de desencajarse. Rió al imaginarse la escena, tan sólo tendría que aplicar un pequeño hechizo y…

-¡Oh! –oyó un gritito desagradablemente familiar.

Al fijarse mejor en el grupo distinguió a Lucy, la chica Rawenclaw del día anterior. Draco frunció el ceño cuando la alumna de primero se aferró al brazo de Potter, quien observaba las paredes con aire de derrota pero con indiferencia también. Sin que su cabeza guiara sus pasos, se dirigió hacia ellos mientras otros los alumnos se apartaban.

Lucy se colocó tras Harry inmediatamente al ver al Slytherin, quien la ignoró por completo y se detuvo frente al cartel que había en el muro. Poco a poco, esbozó una sonrisa insolente y señaló el papel que había atraído la atención de todo el mundo al mostrar un Harry Potter desnudo de cintura para arriba, lleno de morados en el torso y dormido en el suelo de alguna aula.

-Vaya –dijo el Slytherin-, esto se está poniendo de moda. Aunque debo decir… que, aunque yo tenga más estilo, superas mi estilo de 'dormir' con creces –rió, al igual que el resto de alumnos, mientras señalaba los chupetones.

Draco desvió su mirada al brazo de Harry en el que permanecía agarrada la Rawenclaw, como si fuera una garrapata. La hubiera transformado en una si no fuera porque seguiría pegada a Harry… Carraspeó, mirando hacia otra parte rápidamente, al mismo tiempo que el Griffindor se soltaba disimuladamente de la alumna de 1º.

-Tú… ¿tú hiciste esto?

Harry Potter desvió la mirada. Ella otra vez, hablando con Draco, quien continuó ignorándola.

-No sólo eres malvado… eres la peor persona que…

-¡Ahg! Ya está bien –exclamó Harry alejándose-. Callaos los dos.

-Harry…

-Lo siento, Lucy –se excusó él encogiéndose de hombros y dándole a entender que no conseguiría nada con él tampoco.

Ella agachó la mirada y se fue, sin querer volver a saber nada de aquellos extraños chicos.

-Oye, Potter.

Él y Draco no dijeron nada cuando algunos Slytherin más avanzaron hacia ellos, burlándose en cada comentario por aquella fotografía, en la que Potter parecía la muchachita herida de Hogwarts.

El que había hablado era Blaise Zabini.

-Potter –repitió el chico-, tengo que preguntarte algo.

Harry lo miró algo confuso. Aquel Slytherin era, definitivamente, el más extraño de la casa.

-¿Qué pasa, Zabini?

-Dime, ¿dónde está ese aula?

El silencio inundó el pasillo.

-¿Q…Qué? –preguntó Harry al fin, sin creer que aquel tipo de pregunta pudiera salir de los labios de una de las serpientes en aquel momento.

-Verás, nadie parece saber dónde está… -dijo como si fuera lo más normal del mundo. Se encogió de hombros mientras miraba de reojo a Ron Weasley por unos segundos y esbozaba media sonrisa que Harry y Draco pudieron calificar como demasiado reveladora.

El pelirrojo suspiró sin hacer ruido y se golpeó la frente con la mano, pensando lo idiota que podía llegar a ser aquel pesado. Nadie se dio cuenta de lo que había pasado. Nadie excepto Draco, Harry y Pansy Parkinson.

-¿Y bien?

-Eh… -el Griffindor se revolvió el pelo, incómodo, mirando a su amigo y aguantándose la risa.

-Por cierto Harry –avanzó Ron hacia él, mirándolo con instintos asesinos y tratando de desviar la atención el tema de Blaise-, ¿qué tal estuvo el castigo de Malfoy?

Todos los alumnos allí presentes lo observaron. Ninguno entendía lo que estaba pasando, pero tampoco era necesario, estaban bien sólo mirando aunque no comprendieran. Harry miró al rubio, quien sólo sonreía maliciosamente mientras seguía con la vista pegada en la pared.

-Bastante… 'merecido' –recalcó la palabra. Los de las demás casas se miraron extrañados-. ¿Por qué? Si quieres saberlo sólo tienes que interponerte en el camino de algún Slytherin. Por ejemplo… -paseó la mirada disimuladamente por todos los presentes- Creo que Zabini te tiene algo de manía en ese sentido.

Ron apretó los dientes mientras le decía con la mirada que se las pagaría. Sin embargo, esto no supuso ningún problema para que Blaise no lo cogiera del brazo y lo arrastrara fuera de allí, entre risas de las dos o tres personas que sabían las intenciones del Slytherin. Los demás alumnos pensaron que el mundo mágico se había vuelto loco.

-Potter –exclamó Draco captando la atención de todos-. Tu castigo no ha acabado. Es hora de seguir con él.

Harry frunció el ceño y se cruzó de brazos. Si para aquel entonces la gente no había deducido lo suyo era porque Hogwarts se había llenado de tontos. Suspiró frustrado al darse cuenta de que hasta empezaba a pensar como un Slytherin. Negó fuertemente con la cabeza, dando a entender que se estaba revelando ante Malfoy.

-En ese caso –dijo él-, iré a buscar a la Rawenclaw y la castigaré a ella en tu lugar, que es como debió ser desde el principio, ¿cierto?

Harry oyó murmullos que decían "Chantajista", "Maldita serpiente" o "Todos los Slytherins son iguales", e incluso hubo un par de personas que lo animaron a dejar a Malfoy en su sitio. Pero él les restó importancia con un gesto y se adelantó a Draco marchándose del pasillo. Nada más doblar la esquina, notó como alguien le agarraba con fuerza del brazo y lo empujaba contra la pared, hundiendo unos pálidos labios en los suyos. Vio su cabello rubio brillar bajo las antorchas que colgaban de las paredes, y no pudo evitar el acariciarlo. Pero pronto lo separó de un empujón preguntándole en voz baja si se había vuelto loco, ya que los demás alumnos seguían al doblar la esquina.

-Sigues castigado, Harry –dijo él como única respuesta- Te dije que me vengaría.

El Griffindor tragó saliva. Era la primera vez que le llamaba por su nombre. Sonrió como un bobo. Eso era un gran paso para Draco Malfoy. ¿Conseguiría que le dijera que le quería, en algún momento de su vida? Debería empezar a planteárselo…

-Como iba diciendo –interrumpió el Slytherin sus pensamientos-, deberíamos continuar con lo que hemos empezado.

Draco siguió hablando con una voz demasiado provocadora, mientras acariciaba con suavidad el torso de su amante. Harry se mordió el labio cerrando sus ojos.

-Entonces… ¿te has puesto así sólo por unas caricias? –preguntó el rubio en su oído, provocándole escalofríos- O, ¿es por haberte llamado por tu nombre?

En el clavo. Definitivamente, iba a matar a Draco Malfoy.

Harry abrió los ojos y lo observó intensamente. Queriendo que su mirada dijera por él todo lo que sentía, ya que no se creía lo suficientemente fuerte como para hablar. Draco suspiró y pasó la mano por su mejilla, en forma de caricia.

-Harry…

Él tragó saliva. Todavía no se acostumbraba a aquella sensación.

-Dime –bajó la vista al suelo, sintiendo como sus mejillas empezaban a sonrojarse, pero Draco elevó su rostro de nuevo y lo obligó a mirarlo.

-Lo de ayer… ¿No mentías? ¿Hablabas en serio? –Harry pareció confuso, sin saber a qué se refería, así que Draco chasqueó la lengua antes de dejarle más claro lo que quería decirle-. ¿Me quieres?

El Griffindor pareció despertar. Dio un respingo y se sonrojó todavía más, no esperaba aquello. Aún así, se esforzó por parecer serio.

-¡Cla… claro que sí! –exclamó indignado- ¿Por qué iba a… mentir?

Pareció acabársele la valentía, por que desvió la mirada de nuevo. Draco rió en voz baja, captando de nuevo la atención del moreno.

-Me alegra oírlo –el Griffindor ladeó la cabeza, confuso, aunque esbozó una sonrisa-. Yo también te quiero, Harry –dijo claramente antes de volver a besarlo, sin darle tiempo a reaccionar ni a recuperarse del shock.

FIN.

...


...

N/A:

Pues sí, acabó.

El final es un poco: WTF. ¿Verdad? xD Era obvio que Harry se quedaría en estado de shock porque no se lo esperaba, pero he preferido no poner su reacción de después para que quien lo lea pueda imaginar lo que quiera~ aunque nunca se sabrá la verdad :muahaha: (al menos no por ahora xD)

En realidad, no tenía pensado poner lo de los 'te quiero' para nada. Pero de pronto me he dicho: "va, Ana... ponlo... seguro que a Clara le gustaría que lo pusieras" y lo he vuelto a reescribir xD (siéntete afortunada, maldita ¬¬ para que luego no actualices... ñe...) XDD

Me he sentido muy bien escribiendo este fic ^^ Ha sido bastante divertido imaginar las caras que haría (sobretodo) Malfoy en cada momento xDD Me gustaría escribir otro fanfic de Harry Potter, aunque no sea necesariamente de esta pareja... (que seguro que sí que será, pero bueno u_u)

Por cierto, últimamente he estado pensando... ¿no sería genial ver/jugar una batalla Cloud vs. Leon? Sí, es un cambio radical de tema, pero recuerdo que jugando al Kingdom Hearts se llevaban bastante 'a picarse', y me hizo mucha gracia, quise que pelearan aunque fuese amistosamente... pero nunca ocurrió...

Yah...~

Matta-nee ^^