Personajes: Kiki, Saori, Seika, Shunrei, June y Fleya.

Mi duda existencial

Y la tarde caía en su esplendor adornando el cielo de un hermoso matiz anaranjado, los pájaros cantaban en sus nidos y la brisa primaveral sacudía los cabellos rojizos del pequeño sentado en la banca. Para él era nuevo estar lejos de su tierra, el Santuario, donde su maestro y gran amigo Mu de Aries vivía, hacia un tiempo había llegado a Japón, junto con un grupo de los caballeros dorados, pero aunque Milo fuera más simpático que el resto, no caía con esa suerte del lado de Camus, que insistía en dormir con aire acondicionado, Saga, y todos sus alter egos y Shaka, quien no abría sus ojos hace días.

Suspiró de nuevo y se puso de pie, metió sus manos en el bolsillo y caminó hacia dentro de la mansión que se alzaba a lo lejos.

-Nadie quiere responderme….-

Y es que como todo jovencito que despierta a la vida, el pequeño Kiki tenía dudas, dudas que alguna vez para todos fueron existenciales, ¿por qué estamos aquí? ¿Hacia dónde vamos? ¿Cómo se hacen los bebés? ¿Por qué Afrodita corretea medio desnudo por la casa de Cáncer?, en fin. Como niño bueno no fue a buscar información por ahí, no, preguntó, solo que Mu ni bien fue planteada la inquietud lo mandó de viaje al mismo Japón.

Dentro de la amplia cocina de la Mansión Kido, el mismo grupo de mujeres que siempre se junta a tomar el té coincidían hoy también, sincronizando además sus ciclos menstruales, cuestión bastante peligrosa para cualquier espécimen del sexo masculino que se encontrara allí. Y así fue que Seika, que traía un gran cuchillo de filo en su mano rebanaba pastel, Fleya endulzaba su te, June ponía leche al café, Shunrei ginebra al de ella y una distendida Saori devoraba todo lo que fuera de chocolate a su paso.

-Ay chicas, les digo, esto de ser "las mujeres" de la historia no esta tan mal, el que se vayan a guerras Santas nos deja mucho tiempo libre.- acotaba Shunrei luego del tercer vaso de café…. Con ginebra.

-Hablas por ti linda, a mi me secuestran- ¿tengo que especificarlo? Ok, dijo Saori.

-Es mejor eso a estar en una isla donde la doncella principal fue sacrificada, esperando que cierta armadura rosa sea tuya, pero no, se la tienen que dar al peliverde .- decía June mientras lamia los bigotes de leche.

Todos estaban sumidas en su tarea, cuando la frágil, inocente, alegre, y confundida figurita de un niño, sexo masculino, ingresaba.

-Hola Kiki.- saludaron al unísono, siendo el joven el que respondía con una sonrisa, mientras tomaba asiento entre Seika y June.

-Hola señoritas.- soltó tímidamente, y es que estar rodeado de mujeres no le ocurría demasiado, menos unas que vistieran tan…. Provocativamente, ya que de un tiempo a la fecha el destape femenino en la mansión trajo dolores de cabeza, muchas citas, hombres indeseados y caballeros recelosos.

-¿Qué ocurre pequeño? Díselo a la tía Seika.- lo empujo la chica de hermosos cabellos rojizos mientras colocaba una mano en su espalda y el cuchillo delante de la cara del pequeño lemuriano.

-Ehhh…. Nada…..- y es que se sentía intimidado, ¿por el cuchillo? No, por Seika.

-Ay el pequeño Kiki tiene un problema.- dijo Fleya mientras tomaba ella el cuchillo para raspar la madera del muñeco vudú que estaba haciendo de cierto caballero del cisne, ante los ojos de un estupefacto niño. –Cuéntanos nene…-

-Si, Kiki, es bueno expresar lo que uno siente.- animó Shunrei mientras levantaba el vaso de Ginebra y lo empinaba.

-Tu como que no lo haces…- opinión de Saori en un susurro imperceptible.

-Habla Kiki, no ves que no hay chismes desde la semana pasada cuando Shun encontró a Saga correteando a una mucama.- la voz sensata y bastante chillona de June se alzaba, es que estaba con catarro.

-Es que, no es un problema, no me pasa nada… es que yo….-

-Anda.- lo empujó la amazona.

-Ya- apoyó la hermana recuperada.

-Dilo.- ordenó la china.

-Soy tu diosa no me ocultes nada o arderas junto con Hades que oportunamente matamos dejando a Shun entero.-

El niño suspiró una y otra vez hasta que reunió las fuerzas.

-Es una inquietud que tengo, es sobre….- le era difícil hablar pero las miradas comprensivas de las chicas estaban sobre él.- es sobre cuando dos personas están juntas…- admitió agachando su cabeza y juntando sus dedos índices hasta que los "awwwwwww" o "que tiernooo" no se hicieron esperar.

-Kiki pregunta lo que sea.- la mano comprensiva de la sacerdotisa de Asgard tomó la suya. –No debes sentir pena, todos tenemos nuestras dudas.-

El niño se relajó de repente dejando que las ideas se formulen en su cabeza.

-Es que yo…. Es que no sé, sé algo de la dinámica entre ellos, pero cuando uno quiere, ya saben… .- admitió sonrojado. – cómo dar un paso más….-

Todos comprendieron el problema, el niño quería saber cómo se llegaba a tener sexo y es que es normal a su edad, todos se miraron cómplices entendiendo cómo seguir con la charla.

-Con el casamiento.- las palabras salieron de la boca de June como catarata y dejaron a todas muy pensativas y con alguna risita.- ¿Qué? Así me dijeron que se hace, te casas y ya….- se defendió la inocente y pura, no tanto lo último, pero sí inocente amazona.

-Bueno.- la palabra había sido tomada por una más calmada Saori.- digamos que eso sucede cuando dos personas…..-

-Tres a veces- fue interrumpida por la mayor.

-¡Seika!- la regañó la pelilila retomando su charla.- cuando dos…. a veces más personas, pero regularmente son dos- aclaró levantando dos dedos. -están preparados porque sienten un mutuo afecto….-

-O ganas.- interrumpió de nuevo.

-Zeus,¡ Seika! ¿Qué estuviste haciendo todo este tiempo?-

-Pero…- la mirada afligida del niño se alzó.- ¿de qué hablan?¿ Es que no sería mejor hacerlo solo o tal vez no hacer nada por algún tiempo? -

-Ahhh el nene habla del tantrismo- exclamo la rubia amazona sonriente.

-Tantra, June- corrigió la chinita.- Yo te recomiendo que no pases mucho sin tener "algo" de acción, si no sería patético.- dijo haciendo el dibujo de las comillas con sus dedos.

-¿Cómo?- interrogó un completamente perdido Kiki.

-Bueno Kiki, digamos que si hace mucho no lo haces con alguien, será bueno tener uno o dos round contigo mismo.- la palabra sabia de la diosa se alzaba.- de lo contrario serán los 20 segundos más patéticos de tu vida.-

-Para ella frustrante, pero para ti patético y del ridículo no se vuelve.- advirtió Fleur acercándose peligrosamente al niño con el muñeco vudú en su mano.

-No entiendo….- negó en preadolescente.

-Mira Kiki es como hacer un gol de mitad de cancha, digo estas solo tú y el arquero, tu pateas y….. El balón no llega.- aplausos para la chinita, se lucio!

-Oh…-

-Además, - retomo Saori.- es una muestra de afecto.-

-O ganas.- Seika de nuevo.

-O ganas como dice Seika, pero…. Siempre con responsabilidad.- remarcó la pelilila.

-Si, si, nada de proponer en la primer charla objetos raros que son geniales, pero no para la primera cita.- apoyaba la siempre risueña sacerdotisa de Asgard.

-¿Por qué no?- interrogó….. Shunrei ante la mirada atónita del grupo. –Iré por mas te….-

-Luego jamás de los jamases, dejes que ella pague el hotel…- consejo sabio de June mientras untaba una tostada.

-¿Hot…. El?-

-Si Kiki hotel, la habitación donde hacemos cositas pecaminosas para que luego Atena te perdone.- se alzó en palmas la misma rubia.

-Atena te perdona lindo.- se apresuro a decir Saori.

-No, no… esperen, hay que instruirlo.- volvió la pelinegra a ingresar con la tetera. -hay más cosas que los hombres no comprenden, digo avisa cuando tu estés por llegar a ver a Zeus si ella tiene su rostro cerca de tu tesorito.-

-¿Por qué?- confusa la rubia del país de hielo.

-Para llegar a cerrar los ojos ¿para qué más? Es que los hombres no avisan…- se apresuró a explicar una acalorada Seika, se ve que le pasó muy seguido.

-¿Tesorito? Eso lo tenemos las mujeres… no los hombres.- intentaba comprender June.

-Los hombres también.- un convencido Kiki volvía a la carga, aunque no muy seguro de lo que se hablaba en ese cuarto.

-¿Si? No creí que lo consideraran tesorito…- ahora la sorprendidas eran las chicas, a excepción de la pelinegra que volvía al ataque con Vodka.

-Sí, al menos Shaka aun lo tiene…- pensativo el pequeño lemuriano.

-Shaka es V – I – R –G –E –N?- deletreo una MUY sorprendida Seika.

-Noooooo- exclamo una MUY segura Saori….?

-Sí, tiene el tesoro del cielo…. Ustedes están hablando de tesoros y de Zeus, eso está en el cielo…. Y yo….- explicaba el pequeño.

Ya las chica no lo oían es que la ternura las inundó y ¡de que manera! Si quedaban los hombres puros, esos que no hace falta hacer muñecos vudús para quemarlos, o ponerles ginebra a escondidas o ser secuestrada para que te noten o estar desaparecida por varios años, ni usar el hecho de estar en playa paradisiaca para ponerte un bikini diminuto que se meterá en zonas que jamás creíste que pudieran doler tanto.

Y la tarde terminó y un renovado Kiki se alzó por los pasillos, fue en busca de una respuesta, pero recibió muchas lecciones el día de hoy, comprendió entonces que todos tenían el tesoro del cielo, no solo Shaka, pero no quería decírselo para no afligirlo, nunca debía invitar a una chica a jugar un partido de futbol porque si el balón no llegaba hasta el arco la chica se sentiría frustrada, pero si lo hacía no tendría que ser mas de dos participantes, porque al parecer las mujeres no les gusta la competencia, jamás debía traer otros objetos que no sean el balón puesto que se asustan, para luego dejarlas en un hotel para que hagan la cosa pecaminosa, que Atena perdona, y pagarles el cuarto. Siempre avisar cuando esté a punto de ver a Zeus, o sea a punto de morir, cosa que seguro los chicos de bronce hacían seguido.

Sobre su inquietud, ya estaba resuelta si quería comprar un perro debía casarse con Mu antes.

Fin

Hola a todos! Acá de vuelta con mis locuras, pobre niño dónde fue a caer ¿no? ¿y nuestros héroes? Calculo que en algún cuarto jugando video juegos.

Saludos, espero les haya gustado!

Nick Rivers.