Disclaimer. Harry Potter ni sus personajes me pertenecen. La trama de esta historia tampoco es de mi propiedad, sino que de una magnífica escritora llamada sissou quien amablemente me ha dado su autorización para publicar la traducción de su fic.

Agradecimientos. Muchísimas gracias a Miss Kathy90 por oficiar de Beta para esta traducción. Y a todos quienes la han agregado a sus Alertas/Favoritos y que además se dan el tiempo para dejar un review.



Capítulo 7
Hazlo a tu manera


"No sé si esto sea una buena idea" murmuró Cedric "no quiero entrometerme en la privacidad de Harry".

Rodé mis ojos.

"Suenas tan dramático, Diggory" suspiré "sólo quiero que vayas y veas cómo está Harry para que así yo pueda saber si él está dispuesto a escucharme" expliqué.

Cedric me lanzó una apreciativa mirada.

"Por favor, tengo que estar segura de que Harry aceptará mis disculpas" miré a Cedric con ojos tristes.

"Está bien" dijo "pero no más de diez segundos".

Asentí y lo miré atravesar la muralla. Un interminable minuto después, él estaba de regreso frente a mí.

"Lo encontré. Está en la sala común" apuntó.

"¿Por qué te demoraste tanto? Me dijiste que sólo estarías algunos segundos" pregunté sorprendida.

Cedric se encogió de hombros. "Es lo que quería hacer, pero luego decidí estar un poco más sólo para estar seguro de que él se encuentra dispuesto a escucharte". Me sonrió y no pude más que sonreírle de regreso. "Luce algo abatido, pero estoy bastante seguro de que se siente culpable y que quiere disculparse también".

"Gracias".

Se mantuvo en silencio un par de segundos, luego comenzó a caminar hacia las escaleras.

"Te veré más tarde".

Asentí silenciosamente y caminé hacia la Dama Gorda. Le di la contraseña y entré a la sala común. Cedric estaba en lo cierto: Harry estaba silenciosamente sentado en el sofá, mirando el fuego de la chimenea y retorciendo nerviosamente sus dedos. Mi respiración se tornó pesada y los latidos de mi corazón se aceleraron, mi garganta estaba apretada e incluso no estaba segura de que fuera capaz de poder hablar. Di pasos cortos hasta que me detuve cerca del sillón, tomé un profundo respiro y me senté a su lado. Él estaba mirando hacia abajo, obviamente escondiendo sus sentimientos de mí.

"Harry… yo…" mi voz comenzó a apagarse. Quería decirle que lo sentía pero no podía mentir: una pequeña parte de mí no estaba arrepentida. Por supuesto que me sentía culpable por haberle dicho a Harry esas duras palabras, pero mi respuesta había sido sincera. No quería que mi mejor amigo saliera con la novia de su compañero muerto. No quería que hiriera a Cedric.

Me sentí aliviada de que Cedric no eligiera quedarse para apoyarme: él no debería saber nunca que toda esta discusión era por él.

Decidí ser honesta con Harry o algo por el estilo.

"Lamento lo que te dije antes. No quise decir lo que dije, yo sé que tú nunca podrías faltarle el respeto a la memoria de Cedric Diggory. Sé que tú no eres ese tipo de persona".

Harry se mantuvo en silencio, mordió su labio inferior y luego me miró. Se mantuvo así por un largo medio minuto y como si él leyera mi mente –¡de nuevo! – murmuró.

"Pero no lamentas lo que dijiste sobre Cho. Tú desapruebas nuestra amistad, ¿verdad?".

Suspiré de exasperación, Harry me conocía más de lo que yo creía.

"Harry… no pienso que sea una buena idea. Soy tu amiga, no puedo mentirte con algo en lo que estoy en desacuerdo sólo porque así lo quieres. Estoy en mi derecho de darte mi opinión, incluso aunque no te guste". Mi voz estaba calmada, esta vez quería sonar sincera y amigable en vez de ruda.

Sus ojos se suavizaron, e identifiqué la resignación y luego la determinación.

"Bueno, no preguntaré tu opinión" apuntó a la vez que se levantaba.

"¿Qué?" me congelé.

"Estás en desacuerdo sobre Cho. Está bien. Pero también estoy en mi derecho de seguir o no tu opinión".

Él caminó hacia la salida.

"Harry" grité "yo… nosotros…"

Harry se volteó y se me hizo un ademán con la mano. "No te preocupes Hermione. No guardo rencor contra ti, sigues siendo mi mejor amiga, pero tomé mi decisión". Comenzó a caminar de nuevo pero se detuvo y apuntó "en todo caso, me disculpo también por la reacción que tuve durante el almuerzo".

Antes de que yo pudiera decir algo, él abandonó la sala común. "Te veré en la cena", le escuché decir.

Dejé la sala común y corrí a través de los pasillos. Me sentía molesta y confundida. Finalmente lo encontré avanzando fríamente (bueno, así es como yo lo sentí).

"Harry" disparé.

Lo escuché suspirar, se detuvo y se mantuvo frente a mí.

"¿Qué?" preguntó.

"¿Te das cuenta de lo que acabas de decir?"

Harry apoyó una mano en mi hombro de forma amigable y tranquilizante.

"Hermione, tú eres una buena consejera pero tienes que entender que no estoy forzado a escucharte todas las veces que me des un consejo".

"Crees que soy idiota" grité mientras me soltaba de su agarre "no me preocupa no ser escuchada, estoy hablando acerca de tú decisión: estás cerca de comenzar a salir con la novia de alguien más".

Harry miró hacia otro lado y luego de regreso hacia mí.

"Él está muerto, Hermione" Harry apuntó. Su mirada se tornó triste "y tendré que vivir toda mi vida con la memoria de Voldemort matándolo justo enfrente de mí".

Sentí un escalofrío.

"Pero no puedo vivir con su fantasma, tengo que seguir avanzando",

'Pero yo si vivo con su fantasma' quise poder decirle.

"Además, no estoy cerca de salir con ella. Como te dije antes, nosotros… hablamos" Harry trató de tranquilizarme y a él mismo también. "Y si no estás de acuerdo, bueno… sólo mantente lejos de esto" agregó con tono firme.

Para ese momento, pude ver a Cedric flotar a través de la muralla y caminar preocupado hacia mí.

Sin embargo, yo lo miraba alarmada.

Harry me estaba observando con una inquisitiva mirada.

"¿Hermione?" llamó mi amigo.

¿Nos había escuchado Cedric? ¿Sabía él sobre Harry y Cho?

Cedric miraba hacia Harry y luego hacia mí.

"¿Qué?" murmuré finalmente.

Mantuve mi mirada sobre Cedric y escuché a Harry suspirar. "Te dije que si estabas en desacuerdo con mi decisión entonces puedes mantenerte lejos de mí y…"

"Ya lo tengo" disparé cortando su oración. Rompí mi mirada de Cedric y me voltee hacia Harry. "Lo tengo," repetí con voz suave "hazlo a tu manera".

Harry me miró de arriba abajo y luego comenzó a alejarse.

Los ojos de Cedric lo siguieron hasta que estuvo fuera de su vista, entonces se volteó hacia mí y se mantuvo en silencio.

El silencio era denso entre los dos, quería saber si él nos había escuchado tanto como deseaba mantenerme callada.

"¿Estás bien?" Cedric me preguntó.

"¿Y tú?".

Sus rasgos inquietos se suavizaron con una sonrisa.

"¿Frecuentemente contestas una pregunta con otra?"

"Bueno, luces algo contrariado" expliqué, nerviosamente pasando mis dedos a través de mis cabellos.

Cedric se tensó y una punzada de pesar cruzó sus ojos.

"En realidad, no le había visto desde la… tercera prueba. Es un poco inquietante, creo".

Me sentí culpable y tonta.

"Lo siento. No debí haberte preguntado si no te sentías capaz de ayudarme. Debí haber sido más cuidadosa".

Cedric sacudió su cabeza mientras trataba de calmarse.

"No, está bien. Estoy encantado de haberte ayudado" tomó un profundo –e innecesario–respiro y exclamó "así que, ¿arreglaron las cosas con Harry?"

"No lo sé" respondí "me disculpé y realmente él no parecía molesto conmigo, pero no creo que el problema se haya solucionado realmente".

"Ya hiciste lo más importante" Cedric apuntó con voz fría. "Dale algo de tiempo".

Asentí en acuerdo satisfecha de que Cedric no haya escuchado lo que Harry y yo estábamos discutiendo aunque también porque él no trató de descubrirlo. Su discreción era muy cercana a ser una virtud.

Al contrario de él, yo estaba molestamente curiosa y me sentí aliviada de ver que Cedric Diggory no fuera del mismo tipo.